TENGO QUE HABLARTE DE LA MUERTE

Creado el: 2022-08-14 08:43 am

Inspiración

“Estamos aquí recibiendo todos los días a quienes dejan el mundo en el que ahora vives, y todos en general llegan un tanto sorprendidos de lo hermoso que encuentran. Siguen creyendo allá que la muerte es tragedia, cambio severo u oscuridad. Amigos, hay que comenzar a sospechar que las cosas se ponen buenas cuando vienen de regreso.

 

La muerte es difícil, a veces en extremo, pero solo si la miras desde allá, desde los apegos humanos y las expectativas de una vida para siempre en ese mundo, acompañado de las mismas personas, conservando la misma memoria. Veamos entonces cómo es que se puede mirar la vida en perspectiva para así recordar con un poco más de frecuencia que la muerte existe, que es un cambio necesario y que puedes además prepararla muy bien.

 

Sé que no tienes memoria de haber estado antes aquí con nosotros, de cuando te fuiste o del pendiente de regresar, pero también sé que has pensado con añoranza en este mundo que sospechas que existe, uno de más paz y regocijo, de protección y bondad. Sospechas entonces que hay algo mucho mejor, un mundo ideal que te hace lamentar más las carencias y maldades de ese mundo tan humano.

 

Es decir, conoces la bondad, una vida regida por ella, y un talento tuyo para compaginar con esa armonía resultante. Pues eso es morir, regresar al hogar de la bondad amplia y liberadora; es lo primero que sientes, una vez te desprendes sientes en lo profundo las mieles del regreso y en medio de ese aire generoso el amor por quienes dejas trasciende a componerte.

 

Ocurre también que no duele el dolor de quienes quedan, puede que tengas que ayudar un poco a asimilarlo y tu amor de regreso los alivie, pero ya no sientes más dolor, puedes ver el amor en perspectiva y entiendes que los hombres tardan más en asimilar algo que aquí simplemente es natural.

 

Otro día hablamos de cómo se asimila la muerte de quienes amas cuando tú eres quien se queda, por ahora la esencia de este aprendizaje es trabajar primero en tu propia muerte para que así un día seas ejemplo y comprensión.

 

Asimila por favor este viaje seguro que es la muerte, sueña tu momento con paz, recuerda que algo dentro de ti ya sabe que todo va a estar bien. Ese cuerpo que abandonas es el despojo necesario de la parte de la historia que merece ser olvidada; olvidas todo lo que es material, lo tangible, lo concreto. Dejas sin miedo aquellas posesiones a las que te has dedicado, olvidas tu casa pero regresas con el amor recibido y el cuidado, olvidas a la mascota pero te quedas con esa capacidad afianzada de vincularte a otros seres que no comprendes, olvidas por ejemplo tu cabello o tus manos, solo para volver a tener otros recursos con que enfrentar la nueva vida que llegará.

 

No eliges junto a quien seguir tu camino, tampoco decides a quien recordar o buscar, sé que quisieras seguir unido a tus hijos en este mundo, o a los seres más amados, pero no hace falta buscar esas caras o esos nombres, los vínculos que prevalecen son los profundos, y los correspondientes al nuevo camino; así que recuerda todos los días que esas personas que ahora te acompañan son parte de ésta estadía particular, no dependes de ellos para continuar ni ellos dependen de ti. 

 

Quiero que prepares tu viaje como un explorador decidido, que sepas abrirte al universo que tú has de caminar. No vas a estar solo, te lo aseguro, eso también lo puedes sentir. De hecho muchos de los movimientos que enfrentarás tras tu muerte son más fáciles aquí, lograrás con fluidez el tipo de cosas que allá te han costado años o no has logrado por completo, cosas que solo tienen que ver contigo aunque ahora parezcan completamente ligadas al mundo que vives o la gente que te acompaña.

 

Quiero entonces que le enseñes a tus miedos que eres un explorador natural, a eso viniste y así regresarás, en busca de caminos que navegan tu propio universo, no lo olvides por favor. Si has aprendido a tener miedo de la muerte entonces puedes aprender a sentirla bonito, las sensaciones se replantean, hazle mejor caso a las más profundas. El miedo que responde a la muerte es más bien un instinto que se supera en la medida en que colmas tu vida de experiencias trascendentes, alimenta esas experiencias, ganas doble, además de prepararte para tu viaje atiendes el disfrute de una vida sin miedo a morir”.

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Olga Castaño

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Comentarios (9)

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Consuelo
Maravillosa enseñanza, cada día es un aprendizaje para preparar el viaje seguro, cuesta mucho aceptarlo pero de eso se trata y saber que la muerte es nuestra amiga que espera nuestro turno. mil gracias querida Olga por transmitirnos realidades maravillosas y darnos a conocer estas enseñanzas.

2022-08-14 11:04 am

Olga Castaño
Sí Consu, el miedo se puede vencer 💛✨

2022-08-15 09:37 am

Alexandra
Este dictadooooooo es muy poderoso, nunca había sentido una información tan clara 😪Gracias....

2022-08-15 12:26 am

Olga Castaño
Con mucho gusto, que la idea de morir bonito los acompañe a todos 🙏🏼✨

2022-08-15 09:39 am

Adriana C
Desbordante!!!! Sanador y muy liberador, sobre todo en el sufrimiento humano. Nos deja una guía sobre nuestro cometido en este mundo.

2022-08-15 10:17 am

Olga Castaño
Bien Adri, exacto, enfocarse en lo que abona en vez del miedo que atropella.

2022-08-15 05:16 pm

Angélica Idárraga
"Las sensaciones se replantean" me hace recordar el inicio de este camino con ustedes y la forma de percibir la muerte, como su frío fue sentido y como buscaba respuestas del lugar que hoy narran. Aprender de la muerte ha sido la riqueza más grande de todos estos años, verla a través del amor, la compasión y la grandeza es indescriptible. Que rico que desde pequeños nos enseñaran a verla como lo que realmente es.

2022-08-16 10:09 pm

Olga Castaño
"Querida niña, y eso que apenas estás comenzando. Ustedes son mi esperanza, que vayan siendo gotas que mojen la sequedad sobre la muerte".

2022-08-17 07:23 am

Erika Valencia
Hermosas palabras que me ayudan a reafirmar que no le tengo miedo a morir. No queriendo decir que quiero hacerlo, por el contrario, desde el punto de que no le temo y que, si pasará mañana, me sentiría plena con mi paso por este mundo que, aunque retador, me ha permitido sumar gratas experiencias. También me ha servido para ver mi postura ante la muerte de los seres que tanto he amado; me siento feliz de contar con el convencimiento de que entregarlos, verlos partir y recordarlos sin dolor, también son muestras de mi amor infinito por ellos y de lo felices que están en El Cielo. No me cabe duda de que ese lugar al que iremos cuando sea nuestro día es tan magnífico, que no hemos tenido la oportunidad de que alguien venga y nos lo cuente, simplemente para que no nos apresuremos y esperemos con amor el momento preciso para ir y experimentarlo personalmente.

2022-09-27 09:05 pm

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ABRIRSE A LA VIDA
“¿Cuántos esfuerzos has hecho para evitar el curso natural de la vida?. Ocurre que puedes estar viviendo más en función de detener la vida que de aliarte con ella; en un intento de crear una vida propia a tu manera, según tus placeres y expectativas, puedes estarte quedando sin un mundo real y aprendiendo a vivir en una burbuja de ideales que nunca se van a realizar. Te has hecho una idea de la vida, esa idea está compuesta de lo que tu familia creía mientras crecías en ella, de lo que tus amigos de la adolescencia soñaban en ese entonces, de lo que veías en la televisión, de lo que lograba la gente de tu edad. Ahora, hay cierto momento donde corresponde darse cuenta que es lo que a ti te corresponde creer, ya sea por breve tiempo, ya sea porque se va consolidando como una verdad. Y luego hay que ser capaz de volver a cambiar de opinión, la gente que se alberga bajo una idea de cómo la vida tiene que ser y evita vivir esta causando una especie de invernadero propio en el que solo crece eso que un día cultivó y espera que le dé frutos prósperos y diversos sin haber seguido cultivando. Encerrarse en ese pequeño espacio del propio mundo es morir lentamente en cuanto a que significa perderse de la vida. Muchos de ustedes están haciendo grandes esfuerzos por evitar ser retados, ya sea en sus ideas, en su comodidad o en sus principios; vienen incluso engañándose sobre ser felices para sostener una idea que les resta el miedo o les hace sentir seguridad. Abrirse a la vida consiste en entrar en su flujo, semejante a entrar en el río turbulento en vez de quedarse a la orilla mirándolo causar movimientos no anhelados. A pesar de sentir el revuelo de las incomodidades y los cambios el río conduce a la riqueza de tus propios recursos, a la sorpresa certera de cuanto puedes solucionar si mejor te unes al flujo, a la armonía que vendrá después de sortear ágilmente los obstáculos para así disfrutar por un tiempo las aguas calmas que después naturalmente volverán a moverse en remolinos. Vivir la vida es justamente abrirse a los cambios y dificultades intentando descifrar su flujo, cuando ustedes comprenden de qué se trata la tarea, cuál es la habilidad que requiere, la renuncia, el cambio, solo fluyen como si fueran parte del propio flujo, como si fueran parte de la magia de la vida. Adaptarse es la mejor manera de crecer, quedarse relegado para inventar un código propio de vivir es intentar corregir la fuerza misteriosa de la vida, una pretensión que solo puede ser humana y espero que la puedan empezar a reconsiderar”.
COMO CONSTRUIR ESPACIOS POSITIVOS
Los espacios que componen nuestra vida cotidiana constituyen el entorno inmediato, el que se establece en la memoria y al que en parte nos debemos. La casa y el sitio de trabajo son los lugares donde pasamos la mayor parte de la vida, basta mencionar la cama, el pedacito de mundo donde pasamos alrededor de un tercio de nuestras vidas. Hay espacios que sanan, ¿cierto?, pues que el tuyo sea uno; conságralo, dale y quítale lo que corresponda para convertirlo en tu santuario. Si además deseas que tu lugar sea uno que invite a los seres del Cielo entonces permite que ellos te ayuden a construirlo. ¿Cómo lo harán?, mostrándole a tu intuición lo que tus espacios necesitan.  Manos a la obra Así que comienza por afinar la intuición a la hora de elegir los objetos que componen tus espacios, además de tomar en cuenta que te gusten detente a sentir aquello en lo que el ambiente te puede ayudar. Por ejemplo, si buscas ser más flexible una decoración clásica y elegante no te va a ayudar tanto como una ecléctica, que es aquella en la que se mezclan estilos pero necesariamente tú construyes la armonía. Te puedes sorprender del decorador que llevas dentro, atrévete a explorar colores que no están en tu closet, muebles diferentes a aquellos con los que creciste, estilos que antes mirabas con recelo. Una vez comienzas a darte permiso de crear fluye a tu favor la confianza para darle los toques que van a facilitar esos progresos que seguramente ya estás dando.  Cuídate de los impulsos y favorece las sensaciones. Es diferente elegir rojo para una pared si la idea nace de un momento excitante comparado con elegir de acuerdo a una sensación de necesitar esa fuerza; si la inspiración proviene de lo que ya estás sintiendo vas a replicar lo que ya tienes, si la idea viene ‘del furturo’, es decir de lo que deseas sentir, te estás dejando llamar al estímulo, estás escuchando el susurro. Puede que al final no elijas rojo pero el naranja puede mostrarse como el punto de equilibrio.  Deja ir algunas cosas. Conservamos objetos por si acaso, para cuando pase esto o aquello, incluso sin saber porqué guardas cosas. Mucho de un ambiente balanceado proviene de lo que no salta a la vista, puede que tu espacio luzca fabuloso pero si al abrir los cajones brilla el caos entonces te sentirás como si te cambiaras el pantalón consevando la ropa interior de hace varios días. Lo que guardas retiene, ya sea recuerdos valiosos o cosas fuera de vigencia. Dejar ir implica desprenderse y mirar adelante, todo lo que guardas ha de tener una función concreta, los guardados sin sentido son espacios oscuros que retienen los progresos o a veces símbolos de temor, de apego por un pasado que no volverá, de rechazo al presente.  Construye ambientes vivos. Aquellos lugares donde las cosas cambian contribuyen mucho más a aligerarse y avanzar, incluye plantas, privilegia la luz natural, cambia la posición de los muebles, usa tu arte y renuévalo con el tiempo, en fin permite que el cambio, como en la vida, sea una constante en los espacios que dependen de ti. Que mejor velita al Cielo que los rayos del sol alumbrando la ventana, ningún altar mejor que los lugares limpios; eso sí que la ofrenda esa tú, si te gustan los rituales nada mejor que ofrecer que aquello que haces por tu virtud.  Limpia para sanar. Conscientes o no, limpiamos como símbolo de cambio y no siempre estamos tan dispuestos a cambiar, si un sábado amaneces inspirado corre y aprovecha el impulso, aunque dure poco valdrá la penas aquello que alcanzaste a mover. Para quienes viven en el extremo de limpiar lo que está limpio los invito a retarse con su propio aroma, agarren la camisa que se quitan en la noche y huélanla en una inspiración larga y profunda, aprender a aceptar la huella de imperfección que le damos al mundo puede ser intensamente liberador.  Valora la modestia. No solo lo más caro es precioso, algunos objetos colman más por cuanto nos aportan que por el estatus de su factura, aunque el vendedor piense lo contrario. Claro que mereces lo mejor solo que lo mejor para ti no se mide solo en precio, hay texturas, colores, significados que motivan aunque no sepas de su precio; mejor imagínate espacios llenos de magia que puedes renovar fácilmente ya que no te debes a una inversión.  A veces menos es más. Si aunque te sientes dispuesto no te sintonizas en este momento con objetos o remodelaciones bastará con que mantengas limpio tu espacio de cosas que no usas o de rincones oscuros, hay tiempos en los que no estamos precisamente cambiando, caso en el cual el descanso corresponde a una prioridad.   Objetos claves: la cama, el comedor, el mesón de la cocina. Hablamos de cama más allá del mueble, incluso un colchón en el suelo llega a ser suficiente, mantenlo eso sí agradable en texturas y colores para el descanso, tiéndelo siempre y respétalo como pequeño altar de tu reposo. Justo durante el descanso es cuando los seres del Cielo nos observan y dejan sus mejores pequeños regalos en nuestra mente para que después venga ‘la sospecha’, el chispazo, la intuición. El comedor, el sitio donde tomas los alimentos, es el lugar donde recibes, incluso si no tienes una mesa dale ritualito a la barra o al rincón donde sueles comer, celebra el alimento y de ser posible acompáñalo de una vista agradable, mejor sin el noticiero. Sírvete con la pulcritud y el esmero que añoras, tal como quisieras que otros lo hicieran por ti; para recibir hay que saberse dar. Si el mesón de la cocina es un tablero para crear permítete cada vez más un lienzo en blanco, un espacio de renovación en el que preparas a consciencia, sin rutinas ni tradiciones muertas, verás que un mesón agradable llega a ser algo así como el laboratorio de magia en el que surgen fórmulas personales para la salud y el bienestar. Conozco muchas historias de personas paradas frente a su cocina que captan por primera vez una señal divina, “si te cuidas te cuido”.  Ahora sabes a que se refiere personalizar los espacios, hay un arte de conexión con uno mismo cuando se involcra la consciencia en la estética de los espacios, eso sí una viva que puede estar cambiando y ajustándose no solo a los sueños sino al momento, según la realidad y los recursos, según también los propósitos a los que la vida te invita; no olvides que mereces un lugar de ensueño en el sentido del calor, la comodidad y el bienestar que te puedan proveer.  
HOMENAJE A JAFET
"Hoy les contaré a ustedes, y a Jafet, su historia vista desde los ojos del cielo, de la fuerza de la vida capa de apreciar lo bello, lo elevado.Hablamos de un enfermero líder, en el hospital este hombre se encarga de labores variadas, y de la vida de la gente. Mis amigos del área de la salud son mis aliados, mucho más allá de lo que ellos mismos suelen admitir. Tienen trabajos difíciles, de demasiada responsabilidad, y de gran envergadura.Si caminas por un hospital tranquilamente, podrás sentir la vocación palpitando en sus corazones. Claro que son seres humanos, que se enojan, que a veces reniegan de la tarea, que se sienten mal retribuidos o cansados. Algunos de hecho renuncian, y se dedican a otras cosas menos exigentes, más tranquilas.Pues bien, este homenaje a Jafet espera recordar el valor de la vida, y de quienes la cuidan con el amor que solo las madres y los buenos padres pueden tener.Jafet se viste de blanco, camina corto, se mueve rápido. Es astuto, sagaz, despierto. Busca lo mejor para las personas incluso más allá de las limitaciones severas del sistema, y se ha hecho un héroe para muchos pacientes gracias a su actitud vital y generosa.Él se concentra en su tarea, y puede a la vez disfrutarla y gozar con sus amigos del trabajo. Jafet camina por los pasillos y transmite orden. Él sabe regar a su paso una especie de disciplina, de agrado, de ilusión. Logra incluso hacerle sentir a las familias, y al paciente, que todo va a estar bien pase lo que pase.Hace unos días mi amigo Jorge se hospedó por tres semanas en el hospital donde Jafet trabaja. ¡Qué servicio! Si un día tuviera que hospitalizarme lo haría allí, eso sí, donde esté Jafet.Quiero que Jafet me ayude a lograr lo que parece imposible, quiero que me mire sin dirigirme los ojos y me haga sentir fortaleza y bienestar. Quiero que me sonría, y si corresponde me lance una mirada para decirme que me vigila, y que yo también hago parte de las circunstancias y de las soluciones. Jafet cambió la historia que Jorge y su familia vivieron. Él hizo que fuera una dé matices variados. Pudiendo ser un tremendo dolor, vacío, desamparo, él hizo que pudieran contar cada día lo difícil y lo bueno a la vez. Que la gente se enterara de que la generosidad sigue viva, y que la salud de este país tiene esperanza y belleza. Muchos de los familiares de Jorge decían: «es que Jafet es nuestro ángel», y vaya que me gusta ese título. La gente se la pasa persiguiendo ángeles en vez de serlo, yo espero que el ejemplo de mi amigo Jafet sea uno digno de imitar, de respetar, al menos de admirar.Gracias amigo por ayudar a tantas personas, por proteger la vida de Jorge y de cientos más, por hacer que las historias cambien de tristes a inspiradoras, por conservar el equilibrio, la delicadeza y la fuerza al mismo tiempo.Decirte gratitud no tiene gracia".
EN PAZ CON LA MUERTE
Sentada frente a la ventana mientras llueve me pregunto por qué se asocia a la lluvia con la tristeza cuando ella es justamente la vida cayendo a gotitas. Es lo mismo que sucede con la muerte, entendemos solo el momento previo a partir y por mucho consideramos que es necesariamente tragedia o dolor. Así como gracias a la lluvia prospera la vida es gracias al final de esta existencia que todo vuelve a comenzar. Cuando nos vamos nuestra esencia prevalece, los recuerdos se van y la existencia se renueva, sin embargo hay pendientes que no dejamos aquí. No se quedan en la tierra los deberes con uno mismo, esos defectos que evitamos superar o los fallos que conscientes dejamos de atender; sin rencores ni cuentas de cobro aquello importante que no hicimos aquí habremos de retomarlo en el más allá. Si tu llamado incesante es a liberarte cuenta con que ese llamado no se detendrá después de partir, si en cambio sientes que la vida reclama más de tu responsabilidad allá te verás enfrentándola sobre ti mismo y tus asuntos. El llamado a la humildad es uno bastante común, así como la necesidad de superar la negligencia, la indiferencia o el desprecio; algunos llamados son sencillos como la aceptación y otros más complejos como la comprensión. Tras la muerte también continúa la virtud, esos aprendizajes verdaderos que se graban en el alma y despejan el camino por venir. La memoria deja de funcionar incluso frente al dolor o la tragedia, pues sin importar cómo pereces la muerte misma es un regalo de amor del Cielo en los corazones reconciliados y el comienzo de una nueva realidad que aceleradamente sana dolores y pendientes. Mueres como vives, si vives para el miedo y la confusión es posible que tu partida se parezca a ello, si sabes confiar y apreciar la belleza de lo simple entonces gozarás al descubrir tu nuevo comienzo. No eres solamente ese cuerpo que tienes ahora, ni tus memorias o temores, eres mucho más que actitudes y talentos, que logros o carencias. Al final tú mismo sabrás lo que valió y con ese tesoro arrancarás allá a caminar rumbo al cometido inefable del encuentro con esa parte de uno mismo más pura y elevada. No esperes comprender la muerte, no sabes cómo llegaste igual que no sabes como partirás, mejor párate en la confianza de que siempre se camina en busca del progreso y si has sabido aprender todo lo que vendrá estará iluminado por la luz que has cultivado. Para terminar, sin importar cuanto haces por los otros siempre entra en la ecuación, pues aquello que has hecho por ti cuenta más y primero a la hora de juntar las semillas con las que harás florecer tu siguiente andar. Eso sí, asegúrate de saberte valorar porque esa es allá la carta de presentación. Entonces sigamos aprendiendo juntos para el alma, lo que sucede viviendo y atendiendo el llamado a la virtud. Hay mucho que aprender sobre la muerte porque hay tanto más que aprender sobre la vida y la mejor preparación para el futuro es trabajar en el ahora, en el tuyo particular según tus necesidades y conflictos. Estar en paz con la muerte comienza estando en paz con la propia vida, repara lo que está quebrado, aprende sobre el siguiente paso y avanza, esa es la mejor preparación.   
MIS AMIGAS LAS RUIDOSAS
"Tal vez mis amigas más fervientes son las amigas más ruidosas que tengo. Se trata de esas chicas alegres, expresivas, conflictivas, y severas, que ponen en evidencia fácilmente lo que sienten y piensan, y que gustan de acompañarme a ver la vida tal y como es. No digo mis amigos, hombres, porque este dictado pretende especialmente tratar de mostrarle a ellas, mujeres sensitivas y coloridas, dos extremos de su intuición femenina cuando saltan de aquí para allá sin apaciguarse. Claramente, hasta mis amigas más tranquilas tienen un poco de ruidosas, de extremas, viven el drama en alguna faceta, se rompen en pedazos de alegría, o de desilusión. Es que el sentir femenino debería ser infinitamente más respetado, aunque se desborda, no se educa, es el poder que le permite a una mujer conectarse casi directamente con el sentir del otro, acompañarlo, mostrarle su solidaridad, y hasta identificarse como un mismo ser con quienes la rodean. Para los hombres, mis amigos aquí, esa comprensión les habrá sido muy útil para ir más allá de tanta euforia o dolor, y tomar esa sensibilidad para aprender y disfrutar. O, si aún no toleran la fiesta en las emociones de una mujer, atentos a aprender, se trata de la vida expresada en un lenguaje de fantasía, con toda la magia y el color, con la emoción a flor de piel, y con una lección que aprender siempre.A mis amigas maduras, controladas, les pido que se queden, encontrarán más adelante con qué identificarse, pues no hablamos solo de cómo te expresas, sino cómo te vives por dentro, y hay seguramente en ti algún pedacito de drama en el que quieras progresar. Entonces, están las amigas ruidosas que son el alma de la fiesta, las que levantan la voz sin titubear ante cualquier injusticia, o las que tienen una palabra para todo. Las amigas que expresan lo que sienten como si declararlo estableciera la realidad, o las que tienen paciencia para hablar pero todo les causa dolor. Ese ruido, niñas queridas, las hace sufrir cuando se desbordan, cuando esperan dirigir el mundo a través de su expresión, cuando entienden que su verdad es la verdad del mundo.Es que las veo consagradas a un mundo que desean, entregando su ser a que el desierto arroje agua. Y como a veces llueve, a veces brota un asomo de la vida que esperan vivir, se convencen de que el oasis brotará, que la realidad se transformará de acuerdo a su ilusión. Niña, guarda silencio, observa los pasos a seguir, calma el ruido y entiende lo que de verdad corresponde. A veces eso que deseas se encuentra más en un ajuste tuyo, por ejemplo, en ponerte de pie y avanzar, recorrer tu propio camino. En cambio deseas con ahínco, ruegas, repites, gritas, y eso difícilmente transforma la realidad. Regular tu ruido en lo cotidiano espera por ti, está en tu camino, casi como un medio de transporte.Resulta que este año que comienza es bastante propicio para pulir el ruido, la gente seria esta progresando, y el ruido le falta a la seriedad. No hablo de inhibirte, eso, lo habrás experimentado, no funciona nada bien. Se trata de adquirir el sano hábito de cuidar lo que expresas como algo que lanza un estímulo al mundo. Pregúntate por favor ¿quieres que el mundo responda a cada estímulo tuyo, incluyendo los estímulos burdos, impulsivos, emotivos, erráticos, desproporcionados, momentáneos, inconscientes?Claro que no, esperaría que no. Si lo que sientes al leer esa pregunta es que sí, pues detente, estás desesperada posiblemente porque tu voz sea escuchada, porque tu verdad prevalezca. Al tiempo que notas tu postura frente a esa pregunta por favor reflexiona, ¿se trata acaso de una necesidad, o del escape a algún ruido interno que ya no logras contener?Eso es lo que vemos desde acá, mujeres encerradas en una especie de escándalo interno, de ciertos escándalos particulares que se cierran en una bóveda de sentimientos y luego simplemente salen a presión por algún agujero que la realidad logra cavar. Esa presión, que generas posiblemente conteniéndote, es un error. La verdad debe circular, no hacia el mundo en principio, dentro de ti. La verdad contenida genera presión, la verdad circulante te moviliza, en un sentido profundo chicas el ruido es producto de una verdad contenida a la que no permites cobrar su sano curso.Hablemos por ejemplo de la frustración, ustedes amigas no son las más expertas en permitir a la frustración circular hacia su destino deseado: la transformación. Así, se frustran frente a un comportamiento de alguien que les importa, y contienen esa frustración en sentimientos como la ira o la venganza, el desprecio o el sometimiento. Qué mal, lo que la frustración pretende en verdad es cambiarte de lugar, que no te sometas, pero que te encargues, te encargues de tu parte.Claro que cientos de veces hay que adaptarse a cómo son los demás, claro que el otro no te va a complacer como esperas, claro que el cariño y la valoración que esperas recibir no sucederá cuando más lo necesitas, porque el otro tiene también su mundo, sus conflictos y necesidades, su propia necesidad de reconocimiento, y sus expectativas. El ser imperfecto que es el humano no lo logras tolerar muy bien. Esperas, tal vez inconscientemente, cierta perfección venida de lo obvio que es para ti que ahí está, jaja, como si cada ser humano pudiera ser perfecto porque tú lo das por sentado, como si esa actitud salvadora de otro momento pudiera ser garantía. Esa inocencia humana, respétala más, respeta la inocencia de tus expectativas, de esa desesperada necesidad de que el otro te repare; sé que esa es una decepción importante para ustedes, pero hay que dar un paso al frente, y entender que nadie vive para ti, nada vive para el otro, no importa cuantas veces alguien te haya hecho sentir que así es.De manera que trabajemos ese ruido interno más en el marco de una inconsciencia colectiva, de la interdependencia humana, y de lo soñadoras que ustedes pueden llegar a ser, especialmente en lo emocional. No pretendo invitarlas a prescindir de ningún rasgo femenino, cuidado, las quiero educándose, puliéndose, moderándose.El ruido las desdibuja, el enojo desproporcionado o permanente es una forma de ruido, como lo es la excesiva entrega o generosidad. Ese cuerpo que muestra dolor en cada parte está gritando !sacrificio! ¿Te educaron para el sacrificio? supéralo. ¿Te desbordaste en la búsqueda de libertad? Retrocede, reconcíliate,  encuentra el punto de equilibrio. Modérate mujer, tienes un talento especial para la moderación que tal vez no has valorado lo suficiente, te veo demasiadas veces recogiendo el escándalo que causó un desborde, cuando esa capacidad extraordinaria de reparar está más destinada a sanarse ustedes mismas por dentro. No más desperdicio de talento por favor, que la fuerza de la moderación las movilice por dentro hacia la armonía de la transformación constante; no más de ese juego indeseable de tenis en el que tiran la pelota sin saber lo que están haciendo y luego tienen que ir a rastras por ella y ordenar el juego.Las quiero vivas, cambiantes, aprendiendo todos los días de sus conflictos y nimiedades, porque ese ruido, cuando nace ya está listo para enseñar. No lo contengas, edúcate de a pocos en dejarlo circular, en mirar a donde te conduce, a qué lugar, postura o reflexión de ti misma, a qué poder que quiere brotar para ti. No es que quiera que te hagas cargo de los errores ajenos, lo que quiero es que te veas más grande que esos errores, y que los tuyos, y eso ocurre exclusivamente a través de la apertura a aprender, a recoger poderes inesperados, como el silencio, la pausa, la cordura. Cordura es también lo contrario de ruido y devastación. Tampoco digo que no te expreses, es que te salen letreros, pero revisa lo que dices después y pregúntate: ¿es lo mejor que puedo hacer por mí? Ahí es donde te quiero creciendo, engrandeciéndote, a través de tu prudencia, de tu balance inesperado, de tu inteligencia creciente. ¿Ya eres inteligente? Pues no sabes hasta dónde puede llegar esa inteligencia. ¿No sabes de lo infinito de la sabiduría? Qué falta de ambición, y yo que te sueño tan grande como las estrellas.