TENGO QUE HABLARTE DE LA MUERTE

Creado el: 2022-08-14 08:43 am

Inspiración

“Estamos aquí recibiendo todos los días a quienes dejan el mundo en el que ahora vives, y todos en general llegan un tanto sorprendidos de lo hermoso que encuentran. Siguen creyendo allá que la muerte es tragedia, cambio severo u oscuridad. Amigos, hay que comenzar a sospechar que las cosas se ponen buenas cuando vienen de regreso.

 

La muerte es difícil, a veces en extremo, pero solo si la miras desde allá, desde los apegos humanos y las expectativas de una vida para siempre en ese mundo, acompañado de las mismas personas, conservando la misma memoria. Veamos entonces cómo es que se puede mirar la vida en perspectiva para así recordar con un poco más de frecuencia que la muerte existe, que es un cambio necesario y que puedes además prepararla muy bien.

 

Sé que no tienes memoria de haber estado antes aquí con nosotros, de cuando te fuiste o del pendiente de regresar, pero también sé que has pensado con añoranza en este mundo que sospechas que existe, uno de más paz y regocijo, de protección y bondad. Sospechas entonces que hay algo mucho mejor, un mundo ideal que te hace lamentar más las carencias y maldades de ese mundo tan humano.

 

Es decir, conoces la bondad, una vida regida por ella, y un talento tuyo para compaginar con esa armonía resultante. Pues eso es morir, regresar al hogar de la bondad amplia y liberadora; es lo primero que sientes, una vez te desprendes sientes en lo profundo las mieles del regreso y en medio de ese aire generoso el amor por quienes dejas trasciende a componerte.

 

Ocurre también que no duele el dolor de quienes quedan, puede que tengas que ayudar un poco a asimilarlo y tu amor de regreso los alivie, pero ya no sientes más dolor, puedes ver el amor en perspectiva y entiendes que los hombres tardan más en asimilar algo que aquí simplemente es natural.

 

Otro día hablamos de cómo se asimila la muerte de quienes amas cuando tú eres quien se queda, por ahora la esencia de este aprendizaje es trabajar primero en tu propia muerte para que así un día seas ejemplo y comprensión.

 

Asimila por favor este viaje seguro que es la muerte, sueña tu momento con paz, recuerda que algo dentro de ti ya sabe que todo va a estar bien. Ese cuerpo que abandonas es el despojo necesario de la parte de la historia que merece ser olvidada; olvidas todo lo que es material, lo tangible, lo concreto. Dejas sin miedo aquellas posesiones a las que te has dedicado, olvidas tu casa pero regresas con el amor recibido y el cuidado, olvidas a la mascota pero te quedas con esa capacidad afianzada de vincularte a otros seres que no comprendes, olvidas por ejemplo tu cabello o tus manos, solo para volver a tener otros recursos con que enfrentar la nueva vida que llegará.

 

No eliges junto a quien seguir tu camino, tampoco decides a quien recordar o buscar, sé que quisieras seguir unido a tus hijos en este mundo, o a los seres más amados, pero no hace falta buscar esas caras o esos nombres, los vínculos que prevalecen son los profundos, y los correspondientes al nuevo camino; así que recuerda todos los días que esas personas que ahora te acompañan son parte de ésta estadía particular, no dependes de ellos para continuar ni ellos dependen de ti. 

 

Quiero que prepares tu viaje como un explorador decidido, que sepas abrirte al universo que tú has de caminar. No vas a estar solo, te lo aseguro, eso también lo puedes sentir. De hecho muchos de los movimientos que enfrentarás tras tu muerte son más fáciles aquí, lograrás con fluidez el tipo de cosas que allá te han costado años o no has logrado por completo, cosas que solo tienen que ver contigo aunque ahora parezcan completamente ligadas al mundo que vives o la gente que te acompaña.

 

Quiero entonces que le enseñes a tus miedos que eres un explorador natural, a eso viniste y así regresarás, en busca de caminos que navegan tu propio universo, no lo olvides por favor. Si has aprendido a tener miedo de la muerte entonces puedes aprender a sentirla bonito, las sensaciones se replantean, hazle mejor caso a las más profundas. El miedo que responde a la muerte es más bien un instinto que se supera en la medida en que colmas tu vida de experiencias trascendentes, alimenta esas experiencias, ganas doble, además de prepararte para tu viaje atiendes el disfrute de una vida sin miedo a morir”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (9)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Consuelo
Maravillosa enseñanza, cada día es un aprendizaje para preparar el viaje seguro, cuesta mucho aceptarlo pero de eso se trata y saber que la muerte es nuestra amiga que espera nuestro turno. mil gracias querida Olga por transmitirnos realidades maravillosas y darnos a conocer estas enseñanzas.

2022-08-14 11:04 am

Olga Castaño
Sí Consu, el miedo se puede vencer 💛✨

2022-08-15 09:37 am

Alexandra
Este dictadooooooo es muy poderoso, nunca había sentido una información tan clara 😪Gracias....

2022-08-15 12:26 am

Olga Castaño
Con mucho gusto, que la idea de morir bonito los acompañe a todos 🙏🏼✨

2022-08-15 09:39 am

Adriana C
Desbordante!!!! Sanador y muy liberador, sobre todo en el sufrimiento humano. Nos deja una guía sobre nuestro cometido en este mundo.

2022-08-15 10:17 am

Olga Castaño
Bien Adri, exacto, enfocarse en lo que abona en vez del miedo que atropella.

2022-08-15 05:16 pm

Angélica Idárraga
"Las sensaciones se replantean" me hace recordar el inicio de este camino con ustedes y la forma de percibir la muerte, como su frío fue sentido y como buscaba respuestas del lugar que hoy narran. Aprender de la muerte ha sido la riqueza más grande de todos estos años, verla a través del amor, la compasión y la grandeza es indescriptible. Que rico que desde pequeños nos enseñaran a verla como lo que realmente es.

2022-08-16 10:09 pm

Olga Castaño
"Querida niña, y eso que apenas estás comenzando. Ustedes son mi esperanza, que vayan siendo gotas que mojen la sequedad sobre la muerte".

2022-08-17 07:23 am

Erika Valencia
Hermosas palabras que me ayudan a reafirmar que no le tengo miedo a morir. No queriendo decir que quiero hacerlo, por el contrario, desde el punto de que no le temo y que, si pasará mañana, me sentiría plena con mi paso por este mundo que, aunque retador, me ha permitido sumar gratas experiencias. También me ha servido para ver mi postura ante la muerte de los seres que tanto he amado; me siento feliz de contar con el convencimiento de que entregarlos, verlos partir y recordarlos sin dolor, también son muestras de mi amor infinito por ellos y de lo felices que están en El Cielo. No me cabe duda de que ese lugar al que iremos cuando sea nuestro día es tan magnífico, que no hemos tenido la oportunidad de que alguien venga y nos lo cuente, simplemente para que no nos apresuremos y esperemos con amor el momento preciso para ir y experimentarlo personalmente.

2022-09-27 09:05 pm

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NOBLEZA EN EL CORAZÓN
“Sé que la vida a veces te pone límites, te detiene, te corrige. Hablemos de la necesidad de entender que eso es parte esencial de vivir y que no deberías molestarte más cuando ocurre, o resistirte.  Me dirás entonces, «¿cómo no voy a sentirme mal con las perdidas o los fracasos?». Pues resulta que para eso es la nobleza en el corazón, para asimilar de maneras inteligentes aquellos eventos que en principio son dolorosos o molestos pero que necesariamente vienen a transformar algo esencial. Sí, cada vez que enfrentes un cambio, un fracaso una dificultad, por favor remítete cuanto antes al evento trascendente que se quiere presentar. Y como sé que eso no es nada fácil quiero contarte cómo usar la nobleza en el corazón. En cierto sentido la nobleza es lo contrario del orgullo, hay orgullo en el conocimiento, hay nobleza en no saber. Te invito a no saber con más facilidad, a que puedas verte frente a la incertidumbre o el conflicto con más valentía. El impulso por solucionar las cosas puede hacerte equivocar si no te tomas el tiempo de dejar que la conmoción se asiente, que la niebla sea movida por el viento y puedas encontrar el verdadero sentido. Pausarse es de valientes, puedes darte un verdadero regalo de amor cuando le permites a la nobleza asimilar despacio un problema, un error, una amenaza. En cambio, suelo verte entre premuras pasando de largo detalles que tienen el potencial de encausar mejores soluciones. La nobleza entonces implica mucha más tolerancia, en especial hacia los sentimientos incómodos. Para responder tu pregunta diré que una cosa es lo que sientes frente a una pérdida o un fracaso y otra cosa es la molestia que implican para ti esos sentimientos. La tristeza derivada de una pérdida es apenas natural, pero revisa si es que te está molestando sentirte triste o te resistes a enfrentar el duelo. Así, la nobleza es una solución grandiosa para el enojo, otra reacción frecuente ante las dificultades. Te he visto lidiando con la rabia frente a algo que te resultó injusto o inmerecido. No vuelvas por favor a resguardarte en el argumento de que no lo merecías, eso no lo sabes, no tienes idea cómo un evento adverso puede darte la grandeza que pides cada mañana en tus oraciones. La rabia también es algo apenas natural, pero de momento, una rabia duradera o justificada deja de ser sana y se convierte en una excusa poderosa para dejar de enfrentar la realidad. Tras la rabia hay que ir a ver lo que verdaderamente debe explotar en ti, más fuerza seguramente, más determinación, más cuidado. En fin, algo que en medio de la paz de un evento sereno no vas a procurar. Un corazón noble encuentra soluciones creativas, y te hace más inteligente. También aligera la carga emocional y anticipa los resultados positivos. La próxima vez que te sientas conmocionado conduciéndote a emociones tormentosas advierte esta recomendación: recurre a la nobleza de tu corazón”.
LA GENTE QUE NO ESCUCHA
“Eres de la gente que no escucha, a veces, aunque quieras no puedes escuchar. Más bien para ser claros, no deseas escuchar. Un alto, un pero, una barrera, son el tipo de cosas que no quieres escuchar, (tal vez estas palabras no las quieres escuchar); no quieres saber cuándo estás equivocado o cuando las cosas se están enredando por algo que tú complicas con tu actitud. Entonces querido lector, eres de la gente que no escucha. Mejor piénsate así, mejor admite que a veces no puedes escuchar. Sabiéndote en ese búsqueda que ta trae por aquí, los puntos ciegos también pueden aprender a detectarse, y una vez reconocidos es más fácil saber cuando no estás pudiendo ver. Tengo una amiga que anda bastante movida, la vida quiere llevarla a algo nuevo, pero ella, obstinada con sus razones, no logra ver que en sus lamentos justamente reside la solución. Se queja de lo que ocurre, de los acontecimientos y de lo que la vida hace con ella, pero nunca la veo quejarse de sus actitudes, de sus reacciones o respuestas a esa realidad. Entonces mi amiga no está asumiendo la responsabilidad de lo que ella hace con esa realidad que no le gusta. Hablamos de la actitud de victimizarse, de decidirse solamente del lado del que recibe las afrentas, no del que puede enderezar algunas cosas aunque no las haya provocado. No digo que no estés sufriendo amigo si eso que estás viviendo te toca profundamente, no digo que la realidad no sea a veces dura y restrictiva. Lo que trato de mostrarte es que la manera como estás enfrentando las dificultades está llevando el reto de difícil a imposible. Y te niegas a entender que siendo la realidad la causante de tu sufrimiento, la solución deba venir de tu parte.  Conozco ese sentido de la justicia que es tan humano. El de hacer balances simples y juicios severos basados en la evidencia. Ahora los invito a que piensen un poco más allá, que vayan a la verdad del propósito de la experiencia, no a la justicia insípida de víctimas y culpables. Entendamos mejor juntos que la vida tiene siempre propósitos ocultos en lo que causa, y que es de esa manera como se va a desenredar mejor eso que parece de momento imposible de resolver. Bueno, si no has abandonado este dictado es que tal vez sí escuchas, sí puedes saber cuando no tienes la razón en algo, o cuando tu enfoque no es del todo acertado. Veamos entonces lo que espero: que aprendas a sentir con claridad cuando estás enfocándote erróneamente, cuando sintiendo que tienes la razón sobre el mal enfocas la solución en el mal y no en ti. Pensemos así cuando las cosas se pongan complicadas: ¿qué es lo que la situación espera de ti?, si prefieres puedes preguntarte qué es lo que yo anhelo, cuál es esa grandiosa meta que me he propuesto propiciar. Obviamente una que de momento no te gusta, pero con certeza una que te llevará al siguiente nivel de ti mismo. Volvamos a los puntos ciegos haciendo una precisión, siempre los tendrás, iremos descubriendo nuevos, descifrando unos que darán luz al siguiente que estaba escondido tras el más reciente. En fin, saberse ciego en cosas es un reconocimiento honesto y sensato, no lo ves todo amigo, no esperes que así ocurra, no caigas en la inocencia de asumir que claridad es verlo todo. Claridad más bien es empezar a sospechar que los aprendizajes llegan hasta el infinito mismo, es decir tus posibilidades son únicas y también infinitas en el sentido de que tu capacidad de aprendizaje es inagotable. Decidamos mejor que vas descubriendo puntos ciegos, y que te familiarizas tanto con asumirlos, con que se presenten inesperados, que aprendes a desarrollar el talento supremo de saberte ciego tanto como vidente en el hecho de suponer siempre una verdad más allá de ti. Esa necesidad de sentir que ya lo tienes todo resuelto es solo un impulso en busca de confort, si en cambio te familiarizas con la natural incomodidad de quien aprende siempre las cosas pueden cobrar un nuevo matiz, más abierto, más sereno, más de gozo y de verdades fáciles de alcanzar”.
ERES MÁS GRANDE QUE LAS CIRCUNSTANCIAS
“Se te olvida que eres más grande que las circunstancias adversas. A cambio de desfallecer o de sentirte agobiado hasta el cansancio con algún movimiento que la vida quiere proponer, me gustaría que te entendieras capaz frente a él, incluso que te sintieras justo a la medida. Cada persona enfrenta retos precisos, por difíciles o grandes que parezcan, los retos no son entes con vida destinados a opacar tu brillo. De hecho, las dificultades son parte de una historia que, como todas, tiene sus matices y espera ser interesante y propiciar movimientos complejos en la vida de sus protagonistas. Pues eso quiero, que aprendas a ser el protagonista valiente y cambiante de tu historia. Nunca los retos serán más grandes que tú. No confundas por favor la sensación de confusión o de agobio con la sensación de incapacidad en la que a veces corres el riesgo de sumirte. Te conocemos muy bien, y solo cuando decides que no puedes es que las cosas dan un giro hacia el fracaso. En cambio puedes, siempre puedes. No siempre sabes cómo, eso quiero que quede claro, y no siempre la solución ocurre de inmediato o de la manera que esperabas que ocurriera. Incluso hay que entender que a veces la única solución ante ciertos retos es aceptar. Revisa si estás dispuesto a aceptar algunos cambios o condiciones no previstas, al tiempo que revisa si tienes recursos creativos para adaptarte a ellas y convertirlas en una nueva versión mejorada de ti mismo. Estoy seguro de que así es, que te puedes sorprender de tu capacidad de construir algo excepcional de cuenta de lo que comenzó como una auténtica incomodidad, o un dolor de cabeza. Aprende por favor a entender el proceso de las cosas. A veces se te olvida que necesitas tiempo para asimilar un reto, o que los retos son parte de la vida. Recuérdalo entonces cuando sientas que no tendrían porque ocurrir cosas fuera de tu agrado. La vida no está hecha para ceñirse según tu agrado, en eso ustedes en general tienen una profunda confusión. La vida más bien es en esencia una experiencia que ustedes no diseñan, pero que espera hacerles sentir que pueden llegar a diseñar. Sigan el juego entonces. Participen por favor de la mirada de la vida, cuando les guiñe el ojo para sacar más de ustedes mismos, no se molesten, no se tomen el trabajo de decirle lo que tiene que hacer. La vida no discute, creo que eso lo han visto, la vida más bien provee, ustedes administren con inteligencia y astucia eso que ella entrega para crear una realidad prometedora para ustedes. Si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada”.
DÉJATE CULTIVAR
“Ocurre que cambias la vida y sientes que aún falta más, eso es porque siempre la vida va a cambiar, siempre hay que avanzar, crecer. Pero por favor, que eso no sea en nada una mala noticia, al contrario que signifique que ganarás más, que sentirás nuevas y mejores emociones, que avanzarás hacia mejores versiones de ti.Si ahora te sientes cansado seguramente dirás que eso no es lo que quieres, pero lo quieres, crecer es justamente la solución a esa fatiga o a esa decepción. Siempre hay más, hay que empezar a asumir esa verdad. Incluso eso que ahora es muy bueno seguirá cambiando para ser aún mejor. Ahora, avanzar en la vida no tiene que significar siempre un esfuerzo, más bien la tarea es que tengas que ser feliz de saber que solo lo facilitas, lo permites. Al contrario la resistencia al cambio, la terquedad sobre lo que algún día decidiste que debería ser, es lo que frena el cambio natural. Es lo que pasa con la tierra, ya sabes que se mueve, te lo enseñaron en la escuela. Aún así te sientes aferrado terreno que habitas y sientes que es tierra firme, que no va a ningún lado. Bueno, así mismo se aprende a dejarse mover, casi sin darse cuenta, viendo al sol pasar y a la luna coquetear, sabes que la vida depende de ese movimiento, así que no insistas más por favor en que todo se quede tal y como está.Vivir se parece más a bailar que a caminar, cuando bailas das pasos atrás y eso le confiere gracia al movimiento, también giras o te agachas. Por qué no vivir así, sabiendo que a veces hay que agacharse y otras saltar.Da miedo, lo sé, confiar y dejarse llevar es algo que no sucede cómodamente cuando te has educado para tener la razón y aferrarte a las certezas. Si más bien aprendes ahora, por tu voluntad y con amor, a dejarte atraer por esa aceptación contenida en la humildad, la vida puede comenzar a hacerse mucho más sencilla, más liviana, más positiva, y al final más próspera, te lo aseguro.Prosperar consiste mucho en dejarse llevar al fruto que sí te corresponde. Claro que hay que estudiar y arriesgarse, es parte de bailar, pero quiero que sepas también sentir donde está tu camino para florecer y así poder obtener tus propios frutos. Sentir ese camino es a veces un anhelo tan desesperado que te apresuras a una respuesta simple. Para mostrarte cómo funciona esa respuesta quiero contarte el caso de Ángela, trabajadora incansable, le da todo a su negocio y se entrega sin límites. Llevo ya varios años diciéndole a Ángela que establezca ciertos horarios y ciertos espacios, que diferencie el trabajo de sus otras áreas de la vida. Ella prefiere seguir pensando con miedo, le gusta creer que el miedo la protege, se apega a sentir que tiene todo bajo control por si las cosas salen mal. No logra darse cuenta mi amiga que ya están saliendo mal por su resistencia, se está fatigando en exceso, está perdiendo su salud innecesariamente y el amor por su oficio va en decadencia. Prosperar amigo tiene que ver con que floreces en distintos ámbitos de ti mientras tu productividad crece, es decir, si tienes un negocio o un empleo debes poderte ver crecer en salud, en hábitos positivos, en habilidades y conocimiento productivo, en general en bienestar. Si en cambio salir adelante con un proyecto para prosperar te apaga o te enferma hay algo que deberías sospechar, no todas tus partes están de acuerdo, no todo tú estás ganando. Les hablo de esto porque quiero verlos prosperar, pero no a la fuerza por favor, no a todo costo. Esforzarse no significa trabajar muchas horas o sin límites, el verdadero esfuerzo a la hora de prosperar en todos tus aspectos es la sensatez, el equilibrio que no siempre comienza por lo que deseas. La sensatez es una especie de brújula especializada en encontrar el norte donde todo parece turbulento. Puede servirte para saber cuándo parar, no solo se para cuando estás cansado, a veces un alto es el que muestra el paso a seguir; puede servirte también para tomar la iniciativa cuando sientes que todo está muy bien, es decir para aprovechar oportunidades que no estabas viendo. La sensatez además es una gran aliada del Cielo a la hora de dejar algo, tal vez el paso más difícil para quien busca prosperar; por medio de la sensatez te verás dejando en paz y con naturalidad, si no le haces caso te verás luchando con una realidad que poco a poco necesitará mostrarse con dureza.Alíate entonces a la sensatez, utilízala como brújula de prosperidad, siempre te mostrará lo correcto, no precisamente lo que deseas o lo que parece evidente. Tendrás así una garantía de grandeza, de éxito, nosotros estamos ahí siempre tratando de mostrarles el camino, pero escuchar en medio de tanta resonancia de ideas es difícil. Si en cambio te vas acostumbrando a sentir con sensatez estarás cultivando el hábito de dejarte guiar. Sé que has visto a quienes se dejan guiar, y anhelas ese beneficio. Pues aquí te espero, ¿dónde comenzar?, escuchando a la sensatez”.
LOS MUERTOS Y LA ALEGRÍA
“¿Es imposible llegar a sentir alegría por quienes se han ido? Eso lo decides tú. Y te veo decidiéndolo bajo tu necesidad de dolor, tal vez apenas cursando un duelo que parece se demora más de lo necesario, o entendiendo con libertad que sí es posible. No quiero disminuir tu dolor, pero si supieras el estado de las cosas aquí, en el mundo inmaterial, entenderías que pierdes el tiempo basándote en la ausencia de esa persona, en las condiciones de su partida, o en el vacío que ha dejado. Lo que en verdad tienes sobre alguien que ya murió es tu necesidad. Observa, sientes de acuerdo a lo que sigues necesitando de ella, o de él. Su protección, su cariño, su soporte, quizá un parecido singular, o la figura que aún no te otorgas a ti mismo. Por ejemplo, puede que aún no asumas tu autonomía emocional, o tu motivación para hacer bien las cosas, y esa persona ahora ausente te ayudaba con eso.Entendiendo las emociones humanas, sabré siempre que les cuesta la partida, que hay ocupaciones emocionales que le han dejado a otras personas en sus vidas, como la esperanza, o la ilusión, o la bondad. Esa madre o ese padre que extrañas ya no está más para hacerte sentir que todo está bien, que algo bueno va a ocurrir, que siempre hay más y mejor. Los hermanos, camaradas insuperables, también se extrañan con el dolor de haber perdido un complemento. En fin, a quien perdiste, esa persona representa una parte emocional de ti, sobre eso quiero poner la atención esta vez.Incluso, si estás en el proceso de perder a alguien, o lo has perdido de otros modos distintos a la muerte definitiva, presta mucha atención a lo que esa persona cubre emocionalmente para ti, y atendamos la tarea de recibirle ese encargo que algún día le hiciste, o que esa persona amada te ofreció cubrir y te acostumbraste. Es que urge pensar, al menos a veces, la muerte con alegría. Me alegra que existan fechas para celebrar junto a los que han partido, que algunos funerales sean más un acto de amor que un dolor desgarrador que desdibuja la esencia de quien se va. Me entusiasma que, aunque los recuerdos dolorosos sigan ahí, la idea actual de esa persona que ha partido se renueve y se cubra de la alegría que aquí ya está ocurriendo. Por alguna razón cultural han aprendido a asociar la muerte con oscuridad y castigo. Despierten, no es así, la muerte es alegría, luz y color, y una fiesta donde también se trabaja. Cada una de esas personas que han perdido ahora tienen un trabajo, y celebran su propia naturaleza, su gracia, su esencia. Imagina eso, ellos aquí celebrando lo que son y ustedes allá aferrados al dolor de la partida o a sus propias carencias 😞Tengo para contarles incluso que ellos reciben desde aquí regalos que ustedes envían. Me refiero a sentimientos que los honran, como gratitud, o amor libre y sincero. Reciben ofrendas, no materiales, sino aquellas representadas en sus logros. Cuando le compartes a un ser querido fallecido un progreso tuyo lo honras y lo enalteces. Y en el orden de las cosas que más les hace bien a mis amigos que ya partieron, están esas responsabilidades que ustedes asumen, como quererse bien, cuidarse, hacerse cargo de sus emociones, y dejar de responsabilizarlos, victimizarlos o culparlos innecesariamente. Así que si te animas, si tu duelo ha avanzado, celebra hoy junto a ese ser querido la nueva vida que él vive. No tienes que saber cómo son las cosas aquí, o confiar a ciegas, basta con que te imagines lo que sucede en los mejores momentos de sueño de tu infancia, así es aquí, aparentemente no ocurre mucho, pero todo está sucediendo, una magia singular, un amor elevado, un abrigo supremo. Y aunque ellos tengan tareas y trabajo, les ayudas mucho más haciendo tu parte que sufriéndolos. Llámalos un día para celebrar, y menos días para decirles cosas tristes o pedir ayuda desesperada. No pueden ocuparse de ti, no lo harán incluso si quisieran, porque justamente a eso han venido, a ocuparse de sí mismos, así que adelanta tarea y ocúpate de ti para honrar de la mejor manera a quien amas y ya no vive de tu lado de la realidad”.POSTDATA: Me preguntan cómo hacer eso, cómo pensar con alegría en sus muertos. Lo mejor que puedes hacer es practicar: mándale un besito con la mano deseando que esté bien, date unos golpecitos en el pecho celebrando junto a esa persona un logro, dedicándoselo, pícale el ojo con picardía por algo que sabes que esa persona disfrutaría si lo viera. Imagina que celebra, que baila, que se ríe (de hecho lo hace). Abandona de a pocos la imagen de su cuerpo fallecido, y también la de su cuerpo, pues lo han abandonado, y ahora son puro espíritu. No te culpes si un día no rezas, o pides, o la piensas, es lo normal, y eso le hace bien a esa persona que se fue. Y lo más importante, cambia de opinión sobre la muerte, una y otra vez, así progresas para esa persona y de paso para ti.