ABRIRSE A LA VIDA

Creado el: 2021-09-19 08:31 am

Inspiración

“¿Cuántos esfuerzos has hecho para evitar el curso natural de la vida?. Ocurre que puedes estar viviendo más en función de detener la vida que de aliarte con ella; en un intento de crear una vida propia a tu manera, según tus placeres y expectativas, puedes estarte quedando sin un mundo real y aprendiendo a vivir en una burbuja de ideales que nunca se van a realizar.

 

Te has hecho una idea de la vida, esa idea está compuesta de lo que tu familia creía mientras crecías en ella, de lo que tus amigos de la adolescencia soñaban en ese entonces, de lo que veías en la televisión, de lo que lograba la gente de tu edad. Ahora, hay cierto momento donde corresponde darse cuenta que es lo que a ti te corresponde creer, ya sea por breve tiempo, ya sea porque se va consolidando como una verdad.

 

Y luego hay que ser capaz de volver a cambiar de opinión, la gente que se alberga bajo una idea de cómo la vida tiene que ser y evita vivir esta causando una especie de invernadero propio en el que solo crece eso que un día cultivó y espera que le dé frutos prósperos y diversos sin haber seguido cultivando.

 

Encerrarse en ese pequeño espacio del propio mundo es morir lentamente en cuanto a que significa perderse de la vida. Muchos de ustedes están haciendo grandes esfuerzos por evitar ser retados, ya sea en sus ideas, en su comodidad o en sus principios; vienen incluso engañándose sobre ser felices para sostener una idea que les resta el miedo o les hace sentir seguridad.

 

Abrirse a la vida consiste en entrar en su flujo, semejante a entrar en el río turbulento en vez de quedarse a la orilla mirándolo causar movimientos no anhelados. A pesar de sentir el revuelo de las incomodidades y los cambios el río conduce a la riqueza de tus propios recursos, a la sorpresa certera de cuanto puedes solucionar si mejor te unes al flujo, a la armonía que vendrá después de sortear ágilmente los obstáculos para así disfrutar por un tiempo las aguas calmas que después naturalmente volverán a moverse en remolinos.

 

Vivir la vida es justamente abrirse a los cambios y dificultades intentando descifrar su flujo, cuando ustedes comprenden de qué se trata la tarea, cuál es la habilidad que requiere, la renuncia, el cambio, solo fluyen como si fueran parte del propio flujo, como si fueran parte de la magia de la vida.

 

Adaptarse es la mejor manera de crecer, quedarse relegado para inventar un código propio de vivir es intentar corregir la fuerza misteriosa de la vida, una pretensión que solo puede ser humana y espero que la puedan empezar a reconsiderar”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Consuelo
Es verdad.Nunca es tarde para aprender, cada dia es un aprendizaje y gracias a las oportunidades que nos da la vida de encontrar en el Camino enseñanzas para reflexionar y poder descubrir la escencia principal de lo que es vivir y hacer de nuestro corto caminar en este mundo la vida menos complicada.

2021-09-19 09:22 am

Carol
Qué importante contenido... Siento como si fuera hecho para mi y mi aprendizaje de que las cosas son como son y no como uno espera, afortunadamente... Son mucho más maravillosas si uno suelta las expectativas

2021-09-19 11:28 pm

Erika Valencia
Me encantó!!! Doy Fe de que abrirse a los cambios es la mejor y más simple forma de fluir y recibir la magia de la vida! Gracias Queri por tu acompañamiento siempre! ✨

2021-09-21 11:45 am

Olga Castaño
¡En verdad es simple! Un poco de valor bastará. Es un placer querida mía 😊

2021-09-21 11:54 am

Adriana C.
Hace unos días me vi en una foto de hace tres años y me impresioné al no reconocerme en esa versión de lo que era en ese momento; con una idea uniforme sobre la vida, más por guardar una apariencia de la que creía "debía ser" "pensar" y "actuar". La observo con alegría y con amor, sin culpas ni remordimientos. Ya no soy la de antes y esa imagen es una prueba fehaciente de lo que maravilloso que es ¡despertar! y lanzarse a vivir la vida, aquella más real y por tanto, más divertida, con todas las turbulencias que trae, pero que nos conducirá también a momentos apacibles, de gran armonía y felicidad verdadera.

2021-09-24 05:34 pm

Olga Castaño
Gracias Adri por tu testimonio maravilloso ✍🏻

2021-09-24 05:45 pm

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ADIÓS A OLIVA
"Despedir a la gente es una tarea de valor y de amor. Es lo que quiero que aprendan a hacer, a poner el amor por delante del dolor, a admirar a quien se va para quedarse con su virtud, a soñar con su propia despedida. La muerte no dejará de ser dolorosa, porque si no doliera cuidarían aún menos la vida, pero sí se puede entender y aceptar que hay un final para todos, y que ese final puede ser fiel muestra de un viaje bonito y bien llevado.Oliva, uva, como la llaman en esta casa, es una mujer adorable que supo partir ligera. Ella transformó la vida de muchos aportando dulzura y comprensión, y yo espero que su partida entonces traiga también mucha inspiración, que la gente a su alrededor se esfuerce por ofrecerle esa misma dulzura y esa misma comprensión a su ausencia, que la honren con dignidad, que la dejen partir sin llenarla de reclamos, carencias o pedidos.La gente bueno no se va al cielo para hacerles aún más favores, lo hace para ser una luz de inspiración, un buen recuerdo, y para ser honrada con la claridad de que cada uno sin reparos se puede parecer a ella si se lo propone.Las siguientes son las palabras de despedida para uva, que bien dan fe de la manera como me gustaría que se animaran a pensar la muerte, y a prepararse para que la gente que compone su vida un día ya no esté. Fueron escritas por alguien cuyo sentimiento me permitió hecharle una manita a la verdad, yo estruje su dolor para que me dejara decirles con amor que podían sentir diferente. Tranquilos, no es que su dolor no importe, ya nos hemos encargado de ponerlo en su lugar.«A veces poner en palabras lo que sentimos aliviana la carga. Y me gustaría poder hablar por ustedes para poder expresar este dolor, y este amor por Oliva. Pero me atreveré mejor a hablar por ella, por la mujer entrañable, digna y generosa que todos conocimos.Dice uva: no hay mal que por bien no venga. Ahora me están llorando pero cuando vengan aquí sabrán de lo que se estaban perdiendo.Y tal vez estemos de acuerdo en que Oliva no nos está haciendo un mal. Ella no se fue, como un pajarito que desaparece, para hacernos doler el corazón; ella lo hizo para darse un regalo a ella misma, el regalo de estar lista para el viaje definitivo.Ella supo hablar de la muerte, y pensarla. Ella estaba preparada. Ella trajo a su vida permanentemente la realidad de la muerte para recordarse que la vida debe vivirse con pulcritud y decencia, y así poder viajar en paz y con altivez.Así se va la bella uva, plena de dignidad, orgullosa de la vida que llevó, de dar en silencio, de comprender y perdonar antes de juzgar.No quiero ser dura, pero el amor por ella tiene que ser más grande que el dolor por su partida. A ella la ofrendamos con amor, con esta gratitud sonriente que todos tenemos dentro, con recuerdos de valor infinito, con dichos y experiencias.Maravillosamente la extrañaremos porque queríamos vivirla más, aprovecharla más, preguntarle cosas, consentirla.Y ella no nos va a extrañar. Nos mira desde el cielo apenas de reojo. Se encuentra ocupada caminando sobre la alfombra roja, despreocupada y libre como quien ha cumplido su deber con mérito elevado.No puedo más que quedarme con la admiración que alguien sencillo y pleno como Oliva puede inspirar. Quiero que uva me herede su corazón generoso, quiero que Oliva nos pueda heredar un pedacito de eso que ahora añoramos de ella. Quiero que su nieta tenga consuelo, que su hermana la sienta cerca cuando la extrañe, que su esposo no piense más que ya nada vale la pena. Porque Oliva es el consuelo de la nieta, la compañía de la hermana, y la razón que su esposo tiene para seguir viviendo.Ella se fue, ya no está entre nosotros acomodando sus crespitos y luciendo su figura. Ahora comienza a estar entre nosotros como un sentimiento, como un ejemplo, como una ilusión.Estos que se van no salen de nuestro corazón, nos siguen acompañando, hasta susurrarán de vez en cuando un gesto de cariño en nuestro oído. No perdamos la oportunidad de sentir el cariño de Oliva, de honrarla imitando su virtud, de invocarla para celebrar una que otra cosa bonita que ella sabrá disfrutar desde allá.Buen viaje, bella uva»"
NOBLEZA EN EL CORAZÓN
“Sé que la vida a veces te pone límites, te detiene, te corrige. Hablemos de la necesidad de entender que eso es parte esencial de vivir y que no deberías molestarte más cuando ocurre, o resistirte.  Me dirás entonces, «¿cómo no voy a sentirme mal con las perdidas o los fracasos?». Pues resulta que para eso es la nobleza en el corazón, para asimilar de maneras inteligentes aquellos eventos que en principio son dolorosos o molestos pero que necesariamente vienen a transformar algo esencial. Sí, cada vez que enfrentes un cambio, un fracaso una dificultad, por favor remítete cuanto antes al evento trascendente que se quiere presentar. Y como sé que eso no es nada fácil quiero contarte cómo usar la nobleza en el corazón. En cierto sentido la nobleza es lo contrario del orgullo, hay orgullo en el conocimiento, hay nobleza en no saber. Te invito a no saber con más facilidad, a que puedas verte frente a la incertidumbre o el conflicto con más valentía. El impulso por solucionar las cosas puede hacerte equivocar si no te tomas el tiempo de dejar que la conmoción se asiente, que la niebla sea movida por el viento y puedas encontrar el verdadero sentido. Pausarse es de valientes, puedes darte un verdadero regalo de amor cuando le permites a la nobleza asimilar despacio un problema, un error, una amenaza. En cambio, suelo verte entre premuras pasando de largo detalles que tienen el potencial de encausar mejores soluciones. La nobleza entonces implica mucha más tolerancia, en especial hacia los sentimientos incómodos. Para responder tu pregunta diré que una cosa es lo que sientes frente a una pérdida o un fracaso y otra cosa es la molestia que implican para ti esos sentimientos. La tristeza derivada de una pérdida es apenas natural, pero revisa si es que te está molestando sentirte triste o te resistes a enfrentar el duelo. Así, la nobleza es una solución grandiosa para el enojo, otra reacción frecuente ante las dificultades. Te he visto lidiando con la rabia frente a algo que te resultó injusto o inmerecido. No vuelvas por favor a resguardarte en el argumento de que no lo merecías, eso no lo sabes, no tienes idea cómo un evento adverso puede darte la grandeza que pides cada mañana en tus oraciones. La rabia también es algo apenas natural, pero de momento, una rabia duradera o justificada deja de ser sana y se convierte en una excusa poderosa para dejar de enfrentar la realidad. Tras la rabia hay que ir a ver lo que verdaderamente debe explotar en ti, más fuerza seguramente, más determinación, más cuidado. En fin, algo que en medio de la paz de un evento sereno no vas a procurar. Un corazón noble encuentra soluciones creativas, y te hace más inteligente. También aligera la carga emocional y anticipa los resultados positivos. La próxima vez que te sientas conmocionado conduciéndote a emociones tormentosas advierte esta recomendación: recurre a la nobleza de tu corazón”.
CORAZÓN CERRADO: PODER BLOQUEADO
“Eres un organismo vivo, hecho de partes que aún no has explorado, déjame decirte que el corazón es una de ellas. Me gusta llamar el corazón a ese centro de armonías que ocurre en el pecho, el lugar donde confluyen las fuerzas, y la asertividad o el caos saben explotar. El corazón es un centro creativo, mi favorito a la hora de esperar eventos de la vida enfocados en trascender. Es por eso que quiero que aprendas a reconocer cuándo tu corazón se encuentra cerrado a algo, y así vayas también aprendiendo cómo abrirlo. No se trata de algo necesariamente intencional, hay una historia tras una puerta del corazón que se encuentra cerrada, tal vez la puedas suponer y entrar en ese conocimiento para poder abrirla, pero hoy quiero hablarte mejor de poderla abrir incluso sin reconocer la causa del cierre. Conocí hace poco a una mujer cerrada, tan cerrada que están casi todas sus puertas selladas y eso le resulta tan propio que ella no se siente bloqueada, se dice una persona abierta y aprendiendo de la vida. No la culpo, ella se ve así, ha decidido verse así, verse en la verdad interna que contradice lo que supones es un verdadero acto de valentía que ella aún no ha tenido que tomar. Reconoces a alguien cerrado, o a ti en algún sentido inesperado, porque ves que hay algo que no fluye y en principio la responsabilidad parece únicamente de los acontecimientos o de alguien más. La persona de la que les hablo solo me cuenta de los males que otra persona le ha hecho, y me pide que perdone a esa persona y hasta que le ayude a esa persona a cambiar.  Ella, sin poder aún reconocer su parte de la responsabilidad, cierra su corazón y repite día tras día el error que viene cometiendo, la presión que ejerce para que el otro dirija sus errores hacia ella. Atención que no estamos diciendo ahora que todo es su responsabilidad, lo que digo es que ella debe entender las cosas desde su propio albedrío puesto que sobre el ajeno no tiene poder; esa es una verdad implacable de la vida que pone las cosas en orden para poderlas solucionar. Entonces ahí está justamente el acto de valentía del que les hablo, enfocar los esfuerzos principalmente en lo que depende de ustedes; ya que no pueden cambiar el mundo ajeno como a veces suponen, adentrarse en el propio mundo es el camino seguro. Ahora, resulta que a veces su corazón está cerrado incluso para ustedes mismos. Se dicen cosas como “debo perdonar”, “debo entender”, y simplemente no lo logran. Eso es porque hay cosas amigos que ustedes simplemente no pueden admitir, esas son las puertas cerradas, el corazón bloqueado defendiendo principios o pilares que alguna vez encontraron innegociables y ahora protegen asumiendo equivocadamente que son parte de su esencia. Abrir el corazón tiene que ver en definitiva con negociar ideas, no me refiero a cosas que puedes decir tanto como cosas que decides sentir. Sé que es fuerte pensar en que algo que siempre creíste que estaba bien ahora está mal, o que siendo víctima de algo debes enfocarte en tu responsabilidad, pero abrir el corazón es precisamente hallar otra salida a lo que te afecta, una manera de salir de los círculos viciosos en los que seguramente te has visto envuelto. No hablo de ser mártires ni mucho menos, ese es uno de los círculos viscosos más perniciosos, hablo de verte a ti mismo frente a una actitud ajena o una situación y pensar siempre, ¿qué puedo hacer yo?, ¿cómo lo resolveré con nueva inteligencia?. Asegúrate de algo, busca siempre el mejor recurso para enfrentar un problema, no desaproveches los nuevos recursos que quieren brotar, y deja en espera a los acostumbrados para que así tu inteligencia brille más. Siempre que estés en una situación retadora recuerda eso, no se trata de ser el mismo, se trata de ser más cada vez que la vida se revuelca. Por eso es que el corazón es un centro creativo. Allí, cuando alguien permite que se abran nuevas puertas, ocurre que nacen nuevas esperanzas y las cosas menos pensadas se comienzan a solucionar. Es una invitación a ser parte de la armonía que esperas del universo, permitir que esa fuerza infinita pueda fluir a través de ti, que las cosas que se entorpecen encuentren salida justamente a través de tu propia magia. Estoy seguro que te gusta hacer parte de la magia profunda de la vida. Un corazón cerrado es uno más bien terco, obstinado con lo que siempre ha conocido, alguien con unos supuestos a los que se aferra y no les permite transformarse. Un corazón abierto es aquel que siéndole difícil cambiar o abrirse ambiciona cambios, armonía, grandeza, y se permite mirar la realidad de cabezas para ver el derecho que le corresponde.  No seas tan cuadriculado amigo mío, te veo más sufrir por no ajustarte que por los eventos mismos que sueles enfrentar. Los corazones generosos viven más a través del gozo y la armonía, resultado de su flexibilidad; si con este dictado al menos puedes sentir tu lado rígido y convencional entonces quedaré contento de saber que abriste al menos una pequeña ventana a la posibilidad de tener grandes puertas que conseguir. Algún día verás como ese corazón ahora ventilado por puertas doradas va queriendo ser una cavidad libre porque estás dispuesto a experimentar lo que venga sin detenerte, sin esperar comodidad o complacencia, sin resistirte a los retos que siempre significa vivir”.
COMO CONSTRUIR ESPACIOS POSITIVOS
Los espacios que componen nuestra vida cotidiana constituyen el entorno inmediato, el que se establece en la memoria y al que en parte nos debemos. La casa y el sitio de trabajo son los lugares donde pasamos la mayor parte de la vida, basta mencionar la cama, el pedacito de mundo donde pasamos alrededor de un tercio de nuestras vidas. Hay espacios que sanan, ¿cierto?, pues que el tuyo sea uno; conságralo, dale y quítale lo que corresponda para convertirlo en tu santuario. Si además deseas que tu lugar sea uno que invite a los seres del Cielo entonces permite que ellos te ayuden a construirlo. ¿Cómo lo harán?, mostrándole a tu intuición lo que tus espacios necesitan.  Manos a la obra Así que comienza por afinar la intuición a la hora de elegir los objetos que componen tus espacios, además de tomar en cuenta que te gusten detente a sentir aquello en lo que el ambiente te puede ayudar. Por ejemplo, si buscas ser más flexible una decoración clásica y elegante no te va a ayudar tanto como una ecléctica, que es aquella en la que se mezclan estilos pero necesariamente tú construyes la armonía. Te puedes sorprender del decorador que llevas dentro, atrévete a explorar colores que no están en tu closet, muebles diferentes a aquellos con los que creciste, estilos que antes mirabas con recelo. Una vez comienzas a darte permiso de crear fluye a tu favor la confianza para darle los toques que van a facilitar esos progresos que seguramente ya estás dando.  Cuídate de los impulsos y favorece las sensaciones. Es diferente elegir rojo para una pared si la idea nace de un momento excitante comparado con elegir de acuerdo a una sensación de necesitar esa fuerza; si la inspiración proviene de lo que ya estás sintiendo vas a replicar lo que ya tienes, si la idea viene ‘del furturo’, es decir de lo que deseas sentir, te estás dejando llamar al estímulo, estás escuchando el susurro. Puede que al final no elijas rojo pero el naranja puede mostrarse como el punto de equilibrio.  Deja ir algunas cosas. Conservamos objetos por si acaso, para cuando pase esto o aquello, incluso sin saber porqué guardas cosas. Mucho de un ambiente balanceado proviene de lo que no salta a la vista, puede que tu espacio luzca fabuloso pero si al abrir los cajones brilla el caos entonces te sentirás como si te cambiaras el pantalón consevando la ropa interior de hace varios días. Lo que guardas retiene, ya sea recuerdos valiosos o cosas fuera de vigencia. Dejar ir implica desprenderse y mirar adelante, todo lo que guardas ha de tener una función concreta, los guardados sin sentido son espacios oscuros que retienen los progresos o a veces símbolos de temor, de apego por un pasado que no volverá, de rechazo al presente.  Construye ambientes vivos. Aquellos lugares donde las cosas cambian contribuyen mucho más a aligerarse y avanzar, incluye plantas, privilegia la luz natural, cambia la posición de los muebles, usa tu arte y renuévalo con el tiempo, en fin permite que el cambio, como en la vida, sea una constante en los espacios que dependen de ti. Que mejor velita al Cielo que los rayos del sol alumbrando la ventana, ningún altar mejor que los lugares limpios; eso sí que la ofrenda esa tú, si te gustan los rituales nada mejor que ofrecer que aquello que haces por tu virtud.  Limpia para sanar. Conscientes o no, limpiamos como símbolo de cambio y no siempre estamos tan dispuestos a cambiar, si un sábado amaneces inspirado corre y aprovecha el impulso, aunque dure poco valdrá la penas aquello que alcanzaste a mover. Para quienes viven en el extremo de limpiar lo que está limpio los invito a retarse con su propio aroma, agarren la camisa que se quitan en la noche y huélanla en una inspiración larga y profunda, aprender a aceptar la huella de imperfección que le damos al mundo puede ser intensamente liberador.  Valora la modestia. No solo lo más caro es precioso, algunos objetos colman más por cuanto nos aportan que por el estatus de su factura, aunque el vendedor piense lo contrario. Claro que mereces lo mejor solo que lo mejor para ti no se mide solo en precio, hay texturas, colores, significados que motivan aunque no sepas de su precio; mejor imagínate espacios llenos de magia que puedes renovar fácilmente ya que no te debes a una inversión.  A veces menos es más. Si aunque te sientes dispuesto no te sintonizas en este momento con objetos o remodelaciones bastará con que mantengas limpio tu espacio de cosas que no usas o de rincones oscuros, hay tiempos en los que no estamos precisamente cambiando, caso en el cual el descanso corresponde a una prioridad.   Objetos claves: la cama, el comedor, el mesón de la cocina. Hablamos de cama más allá del mueble, incluso un colchón en el suelo llega a ser suficiente, mantenlo eso sí agradable en texturas y colores para el descanso, tiéndelo siempre y respétalo como pequeño altar de tu reposo. Justo durante el descanso es cuando los seres del Cielo nos observan y dejan sus mejores pequeños regalos en nuestra mente para que después venga ‘la sospecha’, el chispazo, la intuición. El comedor, el sitio donde tomas los alimentos, es el lugar donde recibes, incluso si no tienes una mesa dale ritualito a la barra o al rincón donde sueles comer, celebra el alimento y de ser posible acompáñalo de una vista agradable, mejor sin el noticiero. Sírvete con la pulcritud y el esmero que añoras, tal como quisieras que otros lo hicieran por ti; para recibir hay que saberse dar. Si el mesón de la cocina es un tablero para crear permítete cada vez más un lienzo en blanco, un espacio de renovación en el que preparas a consciencia, sin rutinas ni tradiciones muertas, verás que un mesón agradable llega a ser algo así como el laboratorio de magia en el que surgen fórmulas personales para la salud y el bienestar. Conozco muchas historias de personas paradas frente a su cocina que captan por primera vez una señal divina, “si te cuidas te cuido”.  Ahora sabes a que se refiere personalizar los espacios, hay un arte de conexión con uno mismo cuando se involcra la consciencia en la estética de los espacios, eso sí una viva que puede estar cambiando y ajustándose no solo a los sueños sino al momento, según la realidad y los recursos, según también los propósitos a los que la vida te invita; no olvides que mereces un lugar de ensueño en el sentido del calor, la comodidad y el bienestar que te puedan proveer.  
APACIGUAR LA MENTE
“Apaciguar habla de alcanzar paz de a pocos justo donde las cosas han estado turbias o conflictivas. Hablemos de apaciguar esas mentes alborotadas que traen caos y sufrimiento, porque es de ese modo como mejor se puede pensar, pensar bien y pensar más allá, dándose cuenta de lo que sí corresponde en vez de estar tan distraídos en ese ruido a veces incesante en el que se convierten sus pensamientos. Calmar la mente es difícil si justamente tratas de hacerlo a través de pensamientos. Si buscas una respuesta desesperadamente y das vueltas una y mil veces no estás ayudando a calmar la mente para encontrarla. O si te has establecido como tu propio psicoanalista difícilmente entenderás aquello en lo que estás atrapado ya que le pides al artífice del engaño que se ilumine para vencerse a sí mismo cuando en verdad está ocupado sosteniendo su postura. Es que vivir de pensamientos no es algo que les pueda recomendar. Se vive de ideas, mezcladas con sentimientos, sensaciones, acontecimientos, incluso revelaciones, pero solo vivir de ideas es inquietante por decir lo menos. Veamos que tanto estás dedicado a tus ideas y como las estás convirtiendo en tu carcelero. Eres prisionero de tu propio parecer si además de querer expresar tu punto de vista permanentemente te ofuscas cuando no es escuchado o validado. Cambias de parecer sobre algo y te descubres atacando con vehemencia aquello que ayer considerabas la verdad. Te sientes maravillado cuando alguien habla con convencimiento y autoridad sobre algo, tanto como para apropiarte de sus ideas y replicarlas a la primera ocasión. Tienes miedo de no saber, lo sabes porque te cuesta verte ignorante sobre algo, admitiendo tu ignorancia, o avergonzándote de no saber desde antes algo que parecía tan obvio. Te han elogiado por ser inteligente, y con ello has creado un deber de saber, un apetito por ideas y conceptos que alimenten una posible conversación o una futura respuesta salvadora. Consideras definitivamente despierto a quien argumenta y pasmado a quien no habla o evita expone sus ideas. Te parece que reservar tus pensamientos es esconder tu poder. Bueno, podríamos continuar, de hecho te invito a que elabores tus propias descripciones, porque estoy seguro de que has abusado en algún momento del poder del pensamiento. Y eso ocurre gracias a la necesidad humana de aventajarse, la lucha por la vida que salió de los bosques y selvas para vivirse en la jungla del pensamiento donde hay que competir por la supremacía a través del rigor del que parece más vivo. Eres mucho más que pensamientos, solo que aún no conoces todo ese poder más allá de ellos. Ocurre que ese poder reside en la discreción, en la pausa o el silencio, y deviene más entre susurros y modestias que entre concluyentes hallazgos evidentes. Me refiero a que están los pensamientos al alcance inmediato, y más allá de ellos los susurros, las ideas del futuro, las insinuaciones de la vida coqueteando para invitarte a una nueva realidad. La gente suele preguntarme cómo acallar la mente, yo les digo que tomen menos café, que practiquen algún arte, que disfruten la naturaleza. Algunos meditan, beben té de hiervas u oran. Incluso los más activos mentalmente se refugian en juegos, redes sociales, series o música para ocuparse de algo distinto a sus propios pensamientos. Mi llamado, más que acallar la mente, es a aprovechar su poder para avanzar, alejarse al máximo de la desesperación que puede venir tras el desborde de la razón, incluso hasta aprender a evitarla con determinación y disciplina. Que se aloje entonces la idea de que pensar en exceso entorpece. Si ese primer paso es para ti, y lo conquistas, habrás logrado ya algo esencial, despreciar la desesperación y privilegiar la cordura.  No estás desesperado solo cuando te sientes nervioso, si te encuentras hablando sin parar o rumiando pensamientos caóticos comienza a sospechar que la desesperación anda por ahí reprimida queriendo ser superada. De acuerdo a mi sensación de ustedes solo los veo tranquilos con facilidad de cuenta de la satisfacción o del cansancio, y me gustaría mucho que pudieran transformar esa realidad.  Entonces comienza por observar tus posibles momentos de desesperación, acude a ellos con mirada serena, es decir sospechando que no eres tú toda esa desesperación, que sigues estando ahí de otros modos mientras los pensamientos han decidido enloquecer. Si te reconoces al margen de tus propios pensamientos e ideas habrás dado otro paso esencial, el de saber que tu inteligencia vas más allá del triste galope incesante que resuena sin tregua. Que si notas a tu lengua agitada como juguete de cuerda que se ha quedado trabado entiendas que estás atrapado en pensamientos, y que mirándote en silencio, con la debida paciencia, te vas a liberar. No te declares por favor víctima de tus pensamientos, evita asumir, cuando tienes miedo, que esa idea temeraria te posee y tú solo sufres ese ataque externo. Los pensamientos que albergas son permisos que has otorgado, creencias, incluso fuerzas que en algún momento has aceptado. Al contrario de negar lo que piensas admite, acepta que sabiéndote tan inteligente también crees aún en cosas que no corresponden a la realidad que anhelas. A eso se refiere apaciguar la mente, a superar paulatinamente el conflicto entre los pensamientos que te atormentan y la necesidad auténtica de ser libre de ellos y avanzar hacia verdades más creadoras, más formativas. Terminemos con un ejemplo, a Marcela le parece que si no maquina constantemente su futuro, toma medidas y ejecuta acciones, nada ocurrirá. Vive disparada, debo decir, no solo en el sentido de ir acelerada, viviendo en el futuro, sino explotada en su interior, reventada por la ansiedad que a veces no puede notar de querer resolverlo todo. Ella tiene el anhelo fantástico de que un día ese ritmo le traerá la satisfacción que anhela para el resto de sus días.  Creo que Marcela tiene un desfase, vive en una realidad paralela, la creada por sus pensamientos. En ese mundo las cosas se resuelven siempre pensando, solo pensando, no hay más que ello. Es por eso que cuando la realidad la llama, la reta, ella se desgarra, exagera, incluso desfallece ante la fuerza disruptiva de la naturaleza incomprensible de la vida. Se quiebra. Tranquilos, Marcela ya se está dando cuenta de lo triste de ese mundo solitario. Aquí en el Cielo la acompañamos cuando abre sus instintos y se asoma al mundo de la realidad suprema, palpitante, creadora. Claro que se asusta cuando nota lo poco que tiene el control, pero ha fracasado tanto intentando regular la realidad que ya astuta comienza a decidir que no debe esforzarse más. Amigos, apaciguar la mente es una necesidad de inocentes. Acéptate inocente, desconocedor del resto de tus inteligencias, apenas bebé en el desarrollo de tus múltiples posibilidades de pensamiento superior. Eso es mucho más poderoso que intentar calmarse de cuenta de paliativos a los que ya has inventado su trampa respectiva. Apaciguar la mente es también decidir que quieres mucho más que pensamientos repetidos, es caminar de la inocencia a la ambición trascendente, a la dulce sospecha de estarte perdiendo de algo grandioso que estando a tu alcance aún no logras sostener”.