TAMBIÉN CONTENTO SE APRENDE

Creado el: 2023-06-24 03:15 pm

Inspiración

“Pónganse en mi lugar por un rato. Yo, aquí, desde el cielo, intentando mostrarle el camino a cada uno de ustedes, dándoles señales de a dónde ir y cómo proceder, qué evitar y hasta cómo elegir; y mientras tanto, la mayoría de ustedes en un estado de sordidez, escuchando solo cuando la vida se pone difícil, poniendo atención únicamente cuando no encuentran salida o algo los atormenta.


Pues resulta que también es posible aprender grandes lecciones estando contentos, entretenidos, hasta ocupados. No se acostumbren, por favor, a abrir su corazón únicamente cuando se sienten al límite, este dictado busca eso, alentarlos en el hábito de aprender constantemente, incluso aprovechar los momentos de armonía para dejar claras algunas lecciones que luego servirán de salvavidas oportuno en tiempos de dificultad.


¿Cómo hacerlo?, ¿cómo disponerse a aprender cuando están tan ocupados viviendo la vida?. La respuesta no es otra que poniendo atención. La falta de memoria sobre lo que han vivido a veces los hace descuidados, quiero que aprovechen más la disposición alegre y despierta de los buenos tiempos para ver entre líneas lo que la vida les quiere mostrar.


No me gusta que piensen que las grandes lecciones solo llegan a través de golpes, de confrontaciones o prohibiciones severas, también me gusta enseñar en medio de progresos serenos, aprovechar una disposición sincera cuando en medio de la realidad tienen intención de seguir aprendiendo. Eso es lo que quiero que sepan hacer, tenernos cerca también para aprender, como quien tiene un maestro; somos eso, maestros, nos gusta enseñar sobre el amor y los misterios de la vida, amamos encontrarlos dispuestos a superar las barreras sin necesidad de estarse golpeando con ellas. 


Esto es lo que les aconsejo si se sienten distraídos o descuidados de sus progresos profundos: recuerden por favor que hasta el silencio más ajeno puede traer paz, recuerden que la sabiduría no se viste de orgullo, recuerden que hasta el más pequeño de los aprendizajes tiene el poder para transformar una realidad.


Entonces piensen con anhelo, con ambición, déjense atraer de enseñanzas permanentes, pregúntense con frecuencia qué están aprendiendo ahora, anticípense a los retos inesperados de cuenta de confiar en nuestras enseñanzas. Nada de lo que la vida les propone es fortuito, siempre hay una intención, un deseo de ayudarles. Ustedes siguen pidiendo ayuda en forma de complacencia y nosotros solo deseamos que ustedes mismos sean los artífices correctos de su bienestar.


A veces la alegría los traiciona, los engaña haciéndoles pensar que no hay en ese momento nada severo que atender, me gustaría cambiar eso, me gustaría que aprendieran a suponer que los aprendizajes solo están en su fase serena, pero que eso no los hace intocables, inaccesibles. 


Si esculcan un poco, si miran pausados y prestan atención, se verán de hecho trabajando en algo trascendente en medio de su alegría. Si miran más profundo verán que el mundo a su alrededor se sigue moviendo, siguen sanando cosas, siguen abriéndose a esos sueños que aún no se hacen sólidos.


Así que los invito a decidir que también aprenden en la dicha, que si en medio del gozo o de estar enfocados en algo aparece una sugerencia incómoda no se resistan. Los veo descartando tareas solo porque están muy contentos. Alegría no tiene que significar torpeza, ni una mirada obtusa.


En medio de la euforia justamente afloran pasiones salvajes, y eso lo quiero aprovechar, deseo que tengan la oportunidad de verse complacidos y a la vez aprendiendo de esas complacencias, llevándolas al mejor lugar. Quiero decir, en cambio de vivir la alegría como un escape a la realidad aprendan a involucrarla a la dinámica de los aprendizajes, llévenla al centro de la vida, no a las orillas, háganla partícipe de abrir los ojos a lo profundo. 


Créanme, no se irá la alegría por ver más allá, lo que sucederá es que se sentirán balanceados, comprendiendo en perspectiva, enriqueciendo su centro para que en los momentos de dificultad no tengan un desprecio por los aprendizajes intensos como a veces sucede. 


Además, viendo más allá en medio de la alegría aprenderán lecciones que solo suceden allí, controlando los extremos, dejándose atraer por una idea de balance amplía en la que evitan muchos de los errores que suceden por tratar de complacerse sin mucho sentido. Si está claro se entiende entonces que no deseo que eviten la alegría en lo absoluto, al contrario deseo que la extiendan, y que a través de ese balance sepan que las emociones desbordadas pueden entenderse como una muestra de algo que no se acaba de entender. A veces no entienden el éxito, a veces no entienden el fracaso.


Quiero entonces verlos confiar más en las alegrías, superar la adicción a alegrías sin contenido, y más que nada comprender su talento poco explorado para recibir grandes lecciones en medio también de la fiesta de vivir”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (7)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Andrea Roldan
Solo puedo decir GRACIAS INFINITAS!!!! Por enseñarme que la felicidad también trae nuevos caminos y aprendizajes.... Gracias por siempre estar 💫💚💥

2023-06-24 08:48 pm

Olga Castaño
Es un honor acompañarte 💛🙏🏼

2023-06-25 06:17 pm

Consuelo
Gracias por estas enseñanzas tan oportunas, porque muchas veces no se valora cada momento y situacion en la vida .

2023-06-25 01:17 pm

Olga Castaño
Es un placer 😌

2023-06-25 06:18 pm

Carol
Yo suelo llorar de alegría... Incluso cada vez más... Y me molesta un poco tanta "sensibleria". Yo sé que estoy conmovida por un acto noble, pero me molesta que los demás tengan que notarlo... Por lo demás me encanta este dictado!!

2023-07-09 04:24 pm

Olga Castaño
“Me parece que además de alegría puedes estar sintiendo amor, uno intenso y espontáneo, que te sorprende y mueve algunos viejos engranajes oxidados. Si recibes ese amor, si lo tomas para ti, puede que las lágrimas ya no sean el único uso de esa sensación intensa”

2023-07-10 08:58 am

Carol
🙏💖

2023-07-10 07:30 pm

Nuevo comentario
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LAS ALAS SON TUYAS
“Según su representación habitual, nosotros, los seres del cielo, somos humanoides con alas. Pues bien, me gustaría que decidieras que esa imagen te representa más a ti que a mí. Esos personajes alados son más bien ustedes mismos cuando crecen, cuando se elevan o tocan los niveles más altos de la consciencia. Así lucen, hermosos, equilibrados, supremos. Quiero pedirte hoy que aceptes que esas alas sean tuyas. Nosotros de hecho no usamos unas, ni las tenemos, ni tenemos un cuerpo. La verdad sobre nuestras formas es un misterio que mejor debe quedarse así, pero saber que ustedes se pueden elevar, eso sí que nos anima a que se sientan alados. ¿Cómo son tus alas? Si cierras los ojos, te relajas, te das un momento, y las logras sentir, ¿cómo se sienten?, ¿grandes acaso?, ¿pequeñas?, ¿invisibles? No hablamos solo de un ejercicio mental, el ser humano sueña con volar porque eso es natural. Es completamente auténtico el deseo de elevarse a los cielos y sentirse libre, darse vuelo. La fuerza sutil que levanta a un pajarito, esa es una fuerza envidiable. No temas entonces figurarte con alas, para que así logres suponer quién eres cuando te aligeras, cuando tu levedad se convierte en un logro grande y sublime.  Tienes alas cuando controlas tus impulsos y puedes ir más allá de tus emociones inmediatas, cuando tus sueños conservan el sentido de la realidad y sabes volar hacia ellos con fuerza y determinación. Tienes alas cuando, a pesar de las dificultades, te mantienes firme en hacer las cosas para el bien, cuando trasciendes el capricho y asumes el reto de vivir en un mundo cuyas reglas no van a adaptarse siempre para ti. Tienes alas cuando te permites estar más allá de las circunstancias y miras la realidad en perspectiva y sin enojo. También tienes alas cuando entiendes la muerte sin saber mucho de ella, o cuando te levantas en la mañana sin tener grandes objetivos, pero sabiendo que la vida es magia para ti. Quiero que tengas alas también para sentir la nobleza de tu corazón, para abrazar la ajena, incluso para repartirla donde hay pobreza de corazón. Las alas son mucho más que un elemento de transporte, simbolizan la gracia y el despliegue de algo simple pero eficiente. Resulta que tú también puedes ser mucho más simple y eficiente a la hora de dirigirte, puedes aligerarte de cargas emocionales abriéndote a la verdadera naturaleza de la vida, y al aire capaz de sostenerte. Quiero que tengas alas porque cuando te arraigas, echando raíces en creencias y molestias, pesas tanto que no puedes volar. Las alas te ayudarán entonces a recordar que prefieres un andar liviano, ligero, desprendido. Y si en este momento te descubres en una unión rígida o limitante con el suelo, simplemente toca tu espalda. Para qué es todo ese espacio sino para poner unas hermosas alas libres y livianas, poderosas y sublimes. Ahora, por favor no luches con el arraigo, solo libra la batalla con tus ideas. Que sea una batalla dulce eso sí, porque desaprendiendo bonito es como descubrirás más fácil a tus ojos mirar al horizonte, y de a pocos hacia arriba. Sueña alto, que es en esencia soñar con tu bienestar más elevado. Sueña con una vida tranquila, alegre, de integridad, de altibajos muy bien llevados, de aprendizajes, de nobleza, de amor. Tú sueña, los sueños profundos mueven la vida. Así como la sabia mueve la vida dentro de los árboles, los sueños loables circulan dentro de ti, capaces de inundar tu corazón y traspasarlo, causando vida en los brotes maravillosos que son esas alas infinitas de las que hasta ahora te vas haciendo consciente. Por favor no te molestes si no puedes admitir por completo tener unas alas en tu espalda, si no logras verlas o no son tan hermosas como esperas. El simbolismo de las alas, cuando se presenta honesto, te está demostrando la libertad que te permites. Si están pequeñas puede que te limites en la libertad más auténtica y no te estés dando buena cuenta. Si no están, es posible que concibas la libertad como algo fuera de ti, o del futuro, o algo que simplemente aún no has deseado. Si tus alas parecen sucias o están estropeadas es que seguramente has atentado contra tu propia libertad. Libertad hacia ti no es darte derecho a todo lo que deseas. Estamos aquí tratando una libertad interna bastante bien merecida, la de permitirte equivocaciones, la de aceptar que puedes ser realmente muy grande por dentro, la de trabajar por una vida digna y elevada sin temor a las tendencias sociales; incluso hablamos de la libertad de amarte como eres aunque el mundo espere otra cosa para ti. No sé si lo alcanzas a sentir, pero estás recibiendo esta invitación a una libertad colmada de amor, capaz de conducir a la armonía, y también capaz de ayudarte a enfrentar los retos de la vida sin ponerte en desventaja o sufrir innecesariamente. Por eso en definitiva es que quiero que tengas tus alas. Que cuando nos invoques no pienses más que solo nosotros tenemos la gracia o el poder para cambiar las cosas. Hay alas en ti, si hace falta fuerza en el viento entonces te ayudaremos. Ahora, está claro, si tú no las abres el viento solo arruinará tu peinado, no habrá vuelo, no habrá libertad. Abrir las alas se parece mucho a que abras tus brazos, y tu corazón. Cuando haces eso decides que la vida tiene todas las respuestas, así que te lanzas a vivir sin temor de caer. No hay caída donde hay libertad para adecuarse, para fallar, para cerrar ciclos, para entender distinto. Volando, comprenderás, se entiende distinto”.
MIS AMIGAS LAS RUIDOSAS
"Tal vez mis amigas más fervientes son las amigas más ruidosas que tengo. Se trata de esas chicas alegres, expresivas, conflictivas, y severas, que ponen en evidencia fácilmente lo que sienten y piensan, y que gustan de acompañarme a ver la vida tal y como es. No digo mis amigos, hombres, porque este dictado pretende especialmente tratar de mostrarle a ellas, mujeres sensitivas y coloridas, dos extremos de su intuición femenina cuando saltan de aquí para allá sin apaciguarse. Claramente, hasta mis amigas más tranquilas tienen un poco de ruidosas, de extremas, viven el drama en alguna faceta, se rompen en pedazos de alegría, o de desilusión. Es que el sentir femenino debería ser infinitamente más respetado, aunque se desborda, no siempre se educa, es el poder que le permite a una mujer conectarse casi directamente con el sentir del otro, acompañarlo, mostrarle su solidaridad, y hasta identificarse como un mismo ser con quienes la rodean. Para los hombres, mis amigos aquí, esa comprensión les habrá sido muy útil para ir más allá de tanta euforia o dolor, y tomar esa sensibilidad para aprender y disfrutar. O, si aún no toleran la fiesta en las emociones de una mujer, atentos a aprender, se trata de la vida expresada en un lenguaje de fantasía, con toda la magia y el color, con la emoción a flor de piel, y con una lección que aprender siempre.A mis amigas maduras, controladas, les pido que se queden, encontrarán más adelante con qué identificarse, pues no hablamos solo de cómo te expresas, sino cómo te vives por dentro, y hay seguramente en ti algún pedacito de drama en el que quieras progresar. Entonces, están las amigas ruidosas que son el alma de la fiesta, las que levantan la voz sin titubear ante cualquier injusticia, o las que tienen una palabra para todo. Las amigas que expresan lo que sienten como si declararlo estableciera la realidad, o las que tienen paciencia para hablar pero todo les causa dolor. Ese ruido, niñas queridas, las hace sufrir cuando se desbordan, cuando esperan dirigir el mundo a través de su expresión, cuando entienden que su verdad es la verdad del mundo.Es que las veo consagradas a un mundo que desean, entregando su ser a que el desierto arroje agua. Y como a veces llueve, a veces brota un asomo de la vida que esperan vivir, se convencen de que el oasis brotará, que la realidad se transformará de acuerdo a su ilusión. Niña, guarda silencio, observa los pasos a seguir, calma el ruido y entiende lo que de verdad corresponde. A veces eso que deseas se encuentra más en un ajuste tuyo, por ejemplo, en ponerte de pie y avanzar, recorrer tu propio camino. En cambio deseas con ahínco, ruegas, repites, gritas, y eso difícilmente transforma la realidad. Regular tu ruido en lo cotidiano espera por ti, está en tu camino, casi como un medio de transporte.Estamos en un tiempo favorable para pulir el ruido, la gente seria esta progresando, y el ruido le falta a la seriedad. No hablo de inhibirte, eso, lo habrás experimentado, no funciona nada bien. Se trata de adquirir el sano hábito de cuidar lo que expresas como algo que lanza un estímulo al mundo. Pregúntate por favor ¿quieres que el mundo responda a cada estímulo tuyo, incluyendo los estímulos burdos, impulsivos, emotivos, erráticos, desproporcionados, momentáneos, inconscientes?Claro que no, esperaría que no. Si lo que sientes al leer esa pregunta es que sí, pues detente, estás desesperada posiblemente porque tu voz sea escuchada, porque tu verdad prevalezca. Al tiempo que notas tu postura frente a esa pregunta por favor reflexiona, ¿se trata acaso de una necesidad?, ¿o del escape a algún ruido interno que ya no logras contener?Eso es lo que vemos desde acá, mujeres encerradas en una especie de escándalo interno, de ciertos escándalos particulares que se cierran en una bóveda de sentimientos y luego simplemente salen a presión por algún agujero que la realidad logra cavar. Esa presión, que generas posiblemente conteniéndote, es un error. La verdad debe circular, no hacia el mundo en principio, dentro de ti. La verdad contenida genera presión, la verdad circulante te moviliza, en un sentido profundo chicas el ruido es producto de una verdad contenida a la que no permites cobrar su sano curso.Hablemos por ejemplo de la frustración, ustedes amigas no son las más expertas en permitir a la frustración circular hacia su destino deseado: la transformación. Así, se frustran frente a un comportamiento de alguien que les importa, y contienen esa frustración en sentimientos como la ira o la venganza, el desprecio o el sometimiento. Qué mal, lo que la frustración pretende en verdad es cambiarte de lugar, que no te sometas, pero que te encargues, te encargues de tu parte.Claro que cientos de veces hay que adaptarse a cómo son los demás, claro que el otro no te va a complacer como esperas, claro que el cariño y la valoración que esperas recibir no sucederá cuando más lo necesitas, porque el otro tiene también su mundo, sus conflictos y necesidades, su propia necesidad de reconocimiento, y sus expectativas. El ser imperfecto que es el humano no lo logras tolerar muy bien. Esperas, tal vez inconscientemente, cierta perfección venida de lo obvio que es para ti que ahí está, jaja, como si cada ser humano pudiera ser perfecto porque tú lo das por sentado, como si esa actitud salvadora de otro momento pudiera ser garantía. Esa inocencia humana, respétala más, respeta la inocencia de tus expectativas, de esa desesperada necesidad de que el otro te repare; sé que esa es una decepción importante para ustedes, pero hay que dar un paso al frente, y entender que nadie vive para ti, nada vive para el otro, no importa cuantas veces alguien te haya hecho sentir que así es.De manera que trabajemos ese ruido interno más en el marco de una inconsciencia colectiva, de la interdependencia humana, y de lo soñadoras que ustedes pueden llegar a ser, especialmente en lo emocional. No pretendo invitarlas a prescindir de ningún rasgo femenino, cuidado, las quiero educándose, puliéndose, moderándose.El ruido las desdibuja, el enojo desproporcionado o permanente es una forma de ruido, como lo es la excesiva entrega o generosidad. Ese cuerpo que muestra dolor en cada parte está gritando !sacrificio! ¿Te educaron para el sacrificio? supéralo. ¿Te desbordaste en la búsqueda de libertad? Retrocede, reconcíliate,  encuentra el punto de equilibrio. Modérate mujer, tienes un talento especial para la moderación que tal vez no has valorado lo suficiente, te veo demasiadas veces recogiendo el escándalo que causó un desborde, cuando esa capacidad extraordinaria de reparar está más destinada a sanarse ustedes mismas por dentro. No más desperdicio de talento por favor, que la fuerza de la moderación las movilice por dentro hacia la armonía de la transformación constante; no más de ese juego indeseable de tenis en el que tiran la pelota sin saber lo que están haciendo y luego tienen que ir a rastras por ella y ordenar el juego.Las quiero vivas, cambiantes, aprendiendo todos los días de sus conflictos y nimiedades, porque ese ruido, cuando nace ya está listo para enseñar. No lo contengas, edúcate de a pocos en dejarlo circular, en mirar a donde te conduce, a qué lugar, postura o reflexión de ti misma, a qué poder que quiere brotar para ti. No es que quiera que te hagas cargo de los errores ajenos, lo que quiero es que te veas más grande que esos errores, y que los tuyos, y eso ocurre exclusivamente a través de la apertura a aprender, a recoger poderes inesperados, como el silencio, la pausa, la cordura. Cordura es también lo contrario de ruido y devastación. Tampoco digo que no te expreses, es que te salen letreros, pero revisa lo que dices después y pregúntate: ¿es lo mejor que puedo hacer por mí? Ahí es donde te quiero creciendo, engrandeciéndote, a través de tu prudencia, de tu balance inesperado, de tu inteligencia creciente. ¿Ya eres inteligente? Pues no sabes hasta dónde puede llegar esa inteligencia. ¿No sabes de lo infinito de la sabiduría? Qué falta de ambición, y yo que te sueño tan grande como las estrellas.
INTELECTO Y CORAZÓN
“Quiero que hablemos de las verdades del corazón, y cómo les cuesta a veces entenderlas. Este dictado está inspirado en varias amigas que no logran vivir el amor porque se dedican a pensarlo; espero que a ellas, y a los demás lectores, les sirva de alerta para evitar los excesos de la razón y mejor aprender a comprender desde otras inteligencias más sensitivas. Comprender desde el corazón, llegar a un verdadero entendimiento, solo puede ocurrir a través de la experiencia. Puede que hayan escuchado una idea sobre la vida desde siempre, tanto que parece ser una verdad irrefutable, y ustedes no han tenido razones para debatirla. Pero después, gracias a la experiencia, logran entenderla en sus matices, y hasta comprobar hasta dónde puede ser una verdadera verdad para cada uno.  A eso me refiero con entendimiento. La comprensión más elevada si hablamos de inteligencia para vivir reside en la que se alimenta de la experimentación consciente, de la apertura a estar cambiando de opinión una y otra vez. No necesitan tanto como piensan verdades radicales, o pilares ideológicos donde sostener un techo. Mejor ser libres, mejor estar expuestos al sol y a la luna, o a la ausencia breve de ellos. Mejor saber lidiar con los cambios, que son la garantía de estar vivos. Sé que para muchos de ustedes solo pensar eso de verse sin techo ideológico es agobiante, incluso les causa temor. Habrán conseguido ese techo en otro momento y funcionó. Pero si tienen una casa sabes que el techo se deteriora, requiere ajustes, y a veces hay que abrirlo para que la luz pueda ingresar. Les contaba de mis amigas, mujeres poderosas para enfrentar la realidad por medio de su inteligencia racional, especialmente la realidad laboral, pero que a la hora del amor y otras artes muy humanas me atrevo a decir que no tienen aún tantos recursos brillantes. Sí, ellas, así como ustedes algunas veces, no son tan inteligentes para vivir. Es que se habla fácilmente de la gente brillante o muy inteligente, o de la que no lo es tanto, pero generalmente en torno de habilidades para la razón, los negocios, las ciencias, y poco se habla de lo brillante que se puede llegar a ser de cuenta de una vida bien llevada.  No escucho a la gente decir por ahí que alguien es brillante porque es cumplido y responsable, o que conoce a alguien grandioso por sus éxitos para criar a los hijos o llevar su vida personal. De hecho me gustaría que aprendieran a elogiar más la inteligencia para vivir, la capacidad de desarrollarse interiormente y llegar lejos en la relación consigo mismos y los suyos.  ¿Qué es lo difícil de que se cumpla mi deseo?, que la inteligencia interior no siempre salta a la vista, de hecho, crece en un sentido cada vez más intimo, más profundo, y solo lo notan quienes están en la misma onda, o pueden percibir la grandeza interior. Hablamos de la sabiduría a la que todos tienen alcance, la capacidad de llegar a sentir la verdad sin enredarse o incluso sin bloquearse de cuenta de razones encontradas. Así es que las veo a ellas, detenidas resolviendo en sus razones insuficientes temas que no van a moverse allí, sufriendo lo indecible por sentirse inconformes según sus teorías de lo que debería ser, dándose golpes contra la barrera que ellas mismas han establecido. Y para colmo buscando razones, explicaciones, teorías o formatos por medio de los cuales liberarse de su yugo. Cada vez que tengo la oportunidad de mostrarle opciones a quienes se encuentran en esa situación solo puedo hacerles sentir esperanza, claridad, sencillez, soltura. Y eso lamentablemente les llega a molestar. Es decir, se han reforzado tanto en su parecer que no pueden siquiera considerar la posibilidad de no tener nada que resolver pensando.  Queridos amigos, la fe en sus pensamientos está sobreestimada. Cuídense por favor de esa habilidad adulada de poner todo en palabras, tengan cuidado con hacer un hallazgo revelador y grabarlo en su memoria como si fuera en roca. Es mejor andar fluido, que la cabeza no pese tanto de ideas, que la realidad sea la relatora maestra de lo que de verdad están logrando dentro de ustedes. Hay verdades que simplemente están ahí, subyacentes, silenciosas y discretas, pero irrefutables porque son la verdad de sus vidas en un momento determinado. Les pasa a algunos que solo con callar y difuminar la mirada pueden acceder a ella, aunque segundos más tarde prendan fuego en su contra con cantidad interminable de argumentos. El amor amigas mías es una esencia viva, compleja entre otros motivos porque reúne las complejidades de dos seres. Dejen ya de hacer listas de cómo deben ser sus parejas, dejen de reparar el techo con más excusas y liberen la luz por medio de la aceptación. Acepten por favor que el amor no es algo que llegarán a controlar, aprenderán mucho eso sí pero no ocurrirá que lo puedan administrar como administran su trabajo. Se equivocan pensando que son de malas en el amor, solo es que a esa inteligencia le han trabajado poco, y suponen inocentemente que su inteligencia para la razón les cubre todos los flancos. Hagamos un trato, desde ahora sospechen mis niñas inteligentes que se deben mucho en la inteligencia para vivir, pero que con la experiencia que tienen dominando razones adquirirán igualmente la experiencia de soltarlas. Creo yo que todo ser humano tiene el talento de sentir la verdad y respetarla, solo que no se ha educado para ello. Los invito a fortalecer su libertad mental, a dirigirse a sí mismos a la apertura. No quieran por favor ser prisioneros de sus pensamientos, lo que sueñan reside un poco más abajo, en las verdades más profundas. Incluso sospechen que pueden tener una confusión, a veces lo que desean como una realidad inminente no es lo que su propia más profunda de verdad espera; más bien están distorsionando el deseo profundo, y por eso sufren tanto”.
APRENDE TU MANERA DE BRILLAR
“Quiero que aprendas a brillar. Te encuentro maravillosa, yo ya veo tu brillo, sin embargo cubres las estrellas de polvo sentándote a quejar, a vivir dolores del pasado, trayendo al presente angustias que temes que vendrán. Brilla por favor, acompáñate de buenos momentos, construye felicidad. Quiero que entiendas la felicidad como la cosa por lograr, que no es de un instante o absoluta siempre, pero que es la idea misma de estar aquí, que los aprendizajes que son la realidad predominante logren llevarte a un agrado de ésta realidad tal que mejor comprendas la vida como un juego de premios y tareas. Ayer te vi lamentarte, no te quiero ver así más. Lamentabas el hecho de estar sola, de sentirte infiel a tus principios, de estar dirigiendo tu vida inapropiadamente. Yo en cambio te veía descansando, reposando la mente para abrirte al paso que estás descubriendo hoy. Te aferras a las contrariedades, dejas que la mirada a veces obtusa de la realidad te lleve a decidir que mucho de lo que ocurre no vale la pena, y al contrario, todo tiene sentido solo que no siempre lo puedes ver. Te invito a brillar porque te opacas. Si eso sientes lo respeto, pero te amañas, quiero protestar por ello, quiero quejarme yo hoy de lo aburrida que eres cuando te envuelves en el manto de las dudas y la obnubilación. Has desarrollado tantos maneras de estar en esa sintonía que hasta empiezas a ser esquiva a las alegrías inesperadas. Me empiezas a preocupar. Deja de sufrir por el mundo por favor, deja de regocijarte en la compasión como excusa para redundar en tu dolor. Las cosas no son así, no se trata de quedarse en el dolor o la molestia. Se trata siempre de un cambio y a veces apagas los motores viendo las barreras, en vez de abrir las alas y levantarte sobre ellas.  Quiero que me mires más a los ojos, soy la vida y espero de ti que esos talentos depositados den sus frutos y sobre todo te sirvan a ti. En la opacidad de las quejas y la amargura has empezado a construir nuevos tormentos, incluso te enfermas pensando que es inevitable, que no tienes ningún poder sobre la realidad. A ver, quiero que te dejes de rendir. Por eso es que tu manera de brillar no puede salir de otro lugar que no sea la aceptación de la realidad como un reto. Con eso luego irás viendo, recordando, las mil maneras propias que tienes de resolver las cosas, de apropiarte de la realidad y darle tu toque maravilloso. Cuando te digo que descubras tu propia manera de brillar todo lo que espero es regocijo de ti misma, aumento creciente de vida dentro de ti, es decir del desarrollo de tu potencial inesperado, que tú misma tengas que sorprenderte de lo que creas, de lo que logras abrazar, de todo lo que hay para ti después de enfrentar un reto que hubiera podido opacarte una vez más. Espero querida que sepas que no estoy esperando sólo apariencias, además de que me gusta que cuides tu belleza y te sientas a gusto contigo misma quiero conquistar esos espacios empolvados, cubiertos de autoengaño, en los que definitivamente aún no eres feliz. Sé que ya entiendes que las soluciones anheladas no siempre ocurrirán, pero espero que seas fiel a la búsqueda y avances entonces a descubrir cuál es la ideal. Si no tendrás una pareja ahora entonces cuál es esa mirada del amor que espero que descubras. Si ahora mismo no ocurrirá que el trabajo soñado venga a ti entonces que es lo que estás haciendo para hacer crecer tus talentos. Mejor dicho, quiero que brillar sea tu propia inspiración, que te hagas casi adicta a lucir ante ti cada vez más admirable, más despierta, más vital. Que si pasan los años solo sea para demostrar tu experiencia, tu agrado por comprensiones que solo vienen con vivir. Y que a la hora de pensar en ti los lamentos sean cada vez más escasos y los asombros un poco más frecuentes. ¿Te apuntas al reto de sentirte mejor contigo misma?. El reto consiste en que puedas mostrarte lo fabulosa que eres y ello no dependa de que alguien más lo piense así. Mejor tu dícelo al mundo, sin una sola palabra, a través de tu actitud. Puede que al principio no tenga sentido eso, que no veas que la gente puede sentirlo. Pero créeme, la actitud es un lenguaje definitivo, cuanta más fuerza tenga tu convicción mejor se podrá sentir simplemente en el aire eso que hay que pensar de ti. ¿Aceptas?”.
HAY PODER EN LA DELICADEZA
“Ir despacio, ir con suavidad por la vida, no es algo que precisamente estés cultivando. La norma dice que hay que pisar fuerte y decidido lo que parece implicar pisotear o atropellar. Quiero invitarte hoy a replantear esas dureza, que mires si de verdad está funcionando y que hagas que tu delicadeza para crecer sea uno de tus nuevos poderes. La delicadeza habla de los buenos modos, unos de tolerancia y respeto, esa suavidad insidiosa que todo lo conquista. Si conoces a alguien así sabrás que esa persona consigue las cosas de un modo sencillo y siempre parece en su punto, que provoca complacerla y que poco hay de conflicto con ella si lo piensas bien. No se trata de ocultar los sentimientos o de hacerse el de la vista gorda a lo que incomoda, la delicadeza se refiere a una pequeña pausa que es posible justo antes de reaccionar, de actuar como de costumbre. La delicadeza tiene todo que ver con parar y sentir el momento, las personas, el lugar. Hay elegancia en la delicadeza, parar por ejemplo antes de hacer un reclamo sobre los servicios públicos te hará considerar la situación del empleado que te atiende, su alcance limitado, los nuevos métodos de atención, y hasta te hará sospechar que de uno u otro modo lograrás solucionarlo. Hay virtud en la delicadeza puesto que fuerza lo bueno de ti, parar esculca las buenas maneras y las pone en acción antes que las explosiones de emotividad. Parar amigos es también ir un poco más despacio, saber que no todo es una emergencia, cuanta gente conduciendo como si estuviera transportando un herido de muerte. La delicadeza del amor entonces es mi favorita, me refiero a que hay mucho amor sencillo contenido en tener cuidado, por ti y por los demás, por las cosas, por las circunstancias. Ponle amor a lo que tanto te incómoda para que encuentres soluciones diferentes en lo que no sale tan bien, dale afecto a la torpeza de las situaciones para así poder esperar a que revelen su llamado. Ya sabes, todo tiene potencialmente un mensaje escondido, si hay dificultades inesperadas es porque algo se quiere revelar. Piénsalo bien la próxima vez antes de reaccionar, mejor dicho para, unos segundos pueden ser suficientes para saber a donde va en verdad una situación. El poder de la delicadeza consiste en propiciar una visión más allá, darse el tiempo y el cuidado para aventurarse en el trasfondo de una circunstancia o sencillamente poder captar una nueva faceta de ustedes mismos que no hubieran podido conocer de otro modo. ¿No es dulce esa invitación?”.