¿QUIERES PERMITIR QUE NUESTRA MAGIA SUCEDA?

Creado el: 2022-07-03 09:49 am

Inspiración

“Hay maneras de facilitar nuestra ayuda, de colaborar para que cosas extraordinarias sucedan, veamos algunos modos como puedes facilitar la intervención divina entendiendo que a veces la limitas, pues en realidad siempre estamos dispuestos, solo que no siempre logras sintonizarte.


Comencemos por considerar la voluntad, revisa si eso que pides o anhelas sí lo deseas por completo. Hay deseos que no son un acuerdo de todas tus partes, para conseguir algo despeja toda duda, atiende prejuicios o molestias. Te ayudamos mejor sobre algo en lo que no tienes dualidad. Un ejemplo común de este deseo es encontrar una pareja, asegúrate de entender y aceptar lo que ello implica, recuérdate que no será algo perfecto o ideal como imaginas y que una pareja no consiste sólo en recibir lo que deseas, que habrán retos y situaciones a resolver.


Cuando deseas algo pero solo la parte del bienestar o los beneficios no acabo de poder ayudar, me dejas atado debido a que hay elementos del mismo deseo que decididamente no estás dispuesto a abordar, así que mejor sigo esperando a que el deseo esté un poco más convencido. 


Después de la voluntad que es el poder principal que tienes está la capacidad de entender tu propia grandeza. Me refiero a tu grandeza auténtica, no la comparativa, no esa donde te mides con la gente de tu edad o con tus familiares; aquella más bien donde vas sabiendo en qué eres grandioso. El reto principal aquí es poder superar los estándares y saberse diferente, singular, la gente que se sabe única se alinea más fácil con nosotros para lograr cosas extraordinarias. Es como saber que eres especial para lograr cosas especiales, ¿si no te convences de eso que admiramos de ti como obraremos a tu favor?, la verdad es que es mucho más fácil ayudar a alguien que está convencido de la magia por experiencia propia.


No insistas sobre los resultados, mejor pide comienzos. En vez de pedir un amor bonito pide aprender a amar bonito, en vez de mucho dinero pide la capacidad de causarlo; no me pidas más un milagro para perder peso, pídeme el súperpoder de la voluntad para cambiar tus hábitos a tu favor. En general abrazamos más a la gente que se mueve para conseguir objetivos que a la que se sienta o se arrodilla para pedir resultados, es más fácil trabajar juntos que esforzarnos por ti cuando no eres parte del objetivo.


Atiende entonces la claridad, hay cosas que simplemente tienes claras en el corazón, ese es para nosotros un llamado contundente. No me refiero a repetir una idea o un deseo, me refiero a eso de lo que no tienes ninguna duda; por favor no te niegues las dudas, despéjalas por medio del entendimiento, se flexible y ábrete a decidir que hay distintas maneras de lograr lo que anhelas y aún no las conoces todas.


Cuando nos hablas en medio de tu propia confusión no tomamos la iniciativa, esperamos a que sepas mejor lo que habrás de desear, es algo así como si el mesero pudiera tomar la orden mientras le haces gestos al menú. Preferimos esperar, la mayoría de las cosas buenas no fluyen bajo la contradicción o el enojo, mientras culpas a alguien o te culpas a ti. Estar libre a la hora de desear, esa es por ahora mi recomendación final.


Así que a practicar, lo mismo pasa con mis respuestas o mensajes, si quieren que les hable claramente habrá que disponerse también desde la voluntad, la claridad y la grandeza. En realidad pocas personas están dispuestas a lo que implica escucharnos, aunque les parece bonito o mágico la responsabilidad que ello implica es algo que aún no les suena muy atractivo; lo entendemos, tenemos paciencia, entonces mejor trabajemos en alianza, esa es siempre nuestra invitación”.

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Olga Castaño

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Comentarios (8)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Carol
Entiendo que es investigar y sostener la propia consistencia con nuestras intenciones... Y actúa la magia superior 🤩

2022-07-03 07:10 pm

Olga Castaño
"Me gusta que digas investigar; hay que observar, anotar para recordar, incluso observar patrones. Para nosotros es un placer acompañar a la gente que se observa".

2022-07-03 07:27 pm

Consuelo
La disposición y abrir nuestro corazón para dar cabida a esa magia infinita de bondades nos transformará, lo difícil es perseverar pero no imposible. Gracias por esas luces que nos alertan para coger impulso.😘

2022-07-04 10:18 am

Olga Castaño
"Perseverar es más fácil cuando logras convertirnos en compañía de tu vida cotidiana 😉"

2022-07-04 03:55 pm

Ayuda Mary Portilla Delgado
Alguna vez me ví deseando aprender a morir, no como un gesto de huida o de autodestrucción, sino como el inmenso anhelo de dar los pasos necesarios para renacer...

2022-08-23 03:23 pm

Olga Castaño
“Permíteme aprovechar tu descripción para decir que ese es un punto de quiebre necesario para quienes luchan con la vida. Cuando asimilan la muerte como una realidad empiezan a estar dispuestos a vivir desde una mirada más abierta y asertiva”

2022-08-24 07:20 am

Adriana C
Cuando miro estos grandes retos que nos pone el Dictado: Voluntad, querer hacer las cosas; Claridad, sentir la verdad; Grandeza, saberse único, siento en mi caso personal, que ver con claridad, ha sido precisamente el más retador. No me refiero a la claridad racional, sino a la de sentir la verdad. A veces las ideas, las emociones, la cotidianidad, me hacen sentirme dentro de la niebla. Mi reto ha estado en conectarme más con el corazón que con la cabeza.

2024-10-16 02:39 pm

Olga Castaño
Como los resumes, esos retos suenan casi inalcanzables, utópicos. Permítanme animarlos a decidir que cada uno de ustedes va por un pequeño logra a la vez. Parece que volvieran a un mismo tema profundo, pero nunca es la misma cosa, más bien van al siguiente nivel de un aprendizaje profundo y avanzado.

2024-10-17 07:25 am

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MI AMIGA LA GERENTE
"Este dictado, especial para mis amigas que dirigen algo, que llevan algo sobre sus hombros, espera convencerlas de que siguen teniendo derecho a una vida única y tranquila.Mis amigas, las gerentes, llegaron a gerenciar algo porque son responsables, dedicadas, talentosas, y sobre todo decididas. Lo que pasa es que ellas, en su afán de hacer que todo funcione, se han descuidado a sí mismas y el cultivo de su mundo interior ha quedado rezagado a un pequeño espacio libre de vez en cuando.Yo sé qué es estar ocupado 24/7. Créanme, sé que es tener el mundo en la cabeza y ser responsable del destino de muchos. Pero descanso. ¿Cómo lo hago?, lo hago al tiempo que trabajo. Aprendí, desarrollé decididamente la capacidad de ser al mismo tiempo el cerebro de la vida y el balance de las cosas.Tú puedes hacerlo, querida amiga gerente, muy a tu manera eso sí, tan particularmente que tendrás que ser discreta y modesta con tus ejercicios al principio. Luego serás todo un ejemplo, todo un hito en el gremio de mis amigas que dirigen algún pequeño mundo.Tratemos por favor de entender que te exiges demasiado. Viviste para la máxima exigencia toda tu vida, y ahora solo puedes verlo todo así. Si vas a la tienda a comprar algunas provisiones, optimizas el tiempo y los recursos como si estuvieras en la fábrica. Si organizas un paseo familiar, administras los costos como ordenando el gasto de esa gran empresa que asesoras. Si charlas con algunos amigos, participas diciendo lo que hay que hacer en cada caso, como si estuvieras en la oficina atendiendo los problemas de la vida cotidiana laboral.Has adquirido un modo de ser hasta engañarte creyendo que ese modo de ser eres toda tú. Diriges a tu madre, a tu hijo de veinte años, al portero del edificio, al oficial de tránsito, y hasta al perro del vecino. Y eso, creo yo, es algo que te hace sobrevivir, no vivir.Déjame invitarte hoy, por favor, a reflexionar sobre quién eres cuando no diriges. No seas por favor la chica aburrida que solo sabe vivir de afán, concretando cosas, respondiendo a lo que no le han preguntado. No seas esa mujer rígida que a veces eres tratando de corregir lo que no está necesitando corrección. Y no te sacrifiques más. Tiene que existir un balance para ti, una especie de doble vida que, sanamente vista, es el equilibrio entre rigor y sensibilidad, dureza y flexibilidad, atención y calma. Hay una tú, no me lo puedes negar, que añora una vida más amable, con menos responsabilidades, menos enfocada en el mundo y un poco más complaciente contigo. Pero corres a responderte que ya habrá tiempo, o peor, que eso no es para ti.Yo lamento profundamente que no puedas ver que estás desperdiciando parte de tu vida decidiendo que esto se trata de hacerlo todo por el mundo. En verdad, cuando termines, cuando ese trabajo se acabe o llegue tu pensión, sentirás el peso severo del "¿yo qué?", sentirás un vacío doloroso, y te responsabilizarás (qué raro tú responsabilizándote) de haberte desgastado por un mundo que igual sigue girando sin ti, incluso mejor, a tu dolor.La invitación, amiga gerente, no es a que renuncies, es a que levantes tu identidad de la trastienda, la desempolves y redescubras quién eres en tu esencia. Ya sé, no tienes idea, la vida se te ha ido en correr para lograr unas metas. O lo sabes, pero ya tal vez no tienes energía para asumirlo.Lo bueno de todo esto es que hay una solución maravillosa y a la mano. Juega. Sí, juega a ser otra cosa en algunos momentos de tu vida, de tu día. Por ejemplo, cambia de zapatos en cuanto sales del trabajo, cambia tus diálogos radicalmente, que en vez de verte direccionando la vida de tu familia te veas escuchando a alguien sin prisa, viendo algo soso en la tele, o yendo a caminar para relajar las piernas.Al principio, por supuesto, aparecerá el rigor en tu cabeza diciendo que estás perdiendo el tiempo. Puede que recuperar el balance parezca una pérdida de tiempo mientras no recuerdas su valor. El balance, querida, es esa cosa ajena que parece que otras mujeres más tranquilas tienen, y que miras con melancolía porque crees que de eso no hay para ti.A veces, reconócelo, no te quieres balancear, solo quieres lograr algo. Te has hecho casi adicta a los logros, a mover las ruedas del mundo, a ‘mejorar’ la vida de los demás de uno o cierto modo. Pues tengo para contarte que puede que tu efecto, tantas veces agradecido, no sea tan amable o tan positivo al final de cuentas. Cuando alguien se encarga de la vida de los demás les quita su brillo, no seas una ladrona de brillos por favor.Me gusta pensar que aprendes a vivir en dos mundos, uno donde alguien suplica que le resuelvas la vida, y otro, del otro lado de la puerta, donde nadie quiere que le digas qué hacer. Un mundo afuera de sofisticación y progresos individuales que deben ser respetados, un mundo en el que estás llamada a ser más tú, con tu propio estilo, en medio de mucha gente que no lleva a cuestas tanto, aparentemente eso sí.Afuera, ¿quién eres? ¿Allá también pisas duro y decides sin corazón dese las trivialidades hasta los gastos millonarios?. No creo que desees ser una sola cosa en la vida, escribimos este dictado porque puedo sentir tu dolor, tu vacío, tu desesperanza cuando se trata del amor bonito, de la esperanza, de la pausa que la vida a veces requiere, o merece. Me miras como una niña que carece de lo esencial y ni siquiera suplica. Te has dado al dolor de solo tener que estar enfocada en producir. Tienes entonces por crear un camino para cruzar esos dos mundos. No sabes cómo, lo sé, no te apures. Esa ruta desconocida y amenazante está llena de vida, así que es justamente a través de las experiencias que aprenderás a cruzar a tu lado más auténtico. Experimenta ser una mujer sencilla en contraste con la mujer elaborada que debes ser en la oficina. Ten los dos matices, abona las dos facetas, eso está bien.Practica por favor la modestia, ella le viene bien a cualquier persona, pero a ti en especial te pone, te regresa, al lugar de la sencillez, y te recuerda que aunque dirijas la vida o los recursos de muchos también tienes necesidades sencillas y sensibles que otros deben ayudarte a solventar.No se trata de ser una mujer en el trabajo y otra por fuera, más bien los dos mundos son dos facetas, el día y la noche, el corazón y el cerebro, lo esencial y lo material, que juntos conforman una misma vida. Ahora estás coja. Caminas sobre ese lado duro porque ahí te dices estar sólida. No quiero desalentarte, pero ese lado sobre el que te apoyas ya ha fracasado en los aspectos sutiles de la vida, y son cosas que te apagan, y te hacen doler el corazón.Hay que empezar a sospechar que también puedes ser grandiosa en lo sensible, en lo menudo, en los detalles, en las flores que componen la vida. No te llevarás el rendimiento y los indicadores cuando termines tu etapa productiva. No serás amada por las metas o cuidada por la bolsa de valores. No tendrás un amorío con otro gerente y serán gerentes los dos en casa creando una familia saludable. La vida espera poderte formar también para la vida misma, que ya dejes de golpearte para triunfar, y comiences a tener éxito también en sentirte grandiosa de ti misma, en ser una inspiración, que la vida vaya valiendo la pena en todo.Aquí está mi invitación. Aprende por ahora a ser esas dos personas. Pronto entenderás que eres una sola mujer capaz de ser muchas cosas al mismo tiempo, con muchos matices, rica por dentro, abundante, polifacética, radiante y milagrosa. También entenderás pronto que una pausa en el trabajo no es delito carcelario, que un poco de desdén a veces es sano, y que ser tú es un valor que en vez de quitarle al trabajo lo va a enriquecer.Puede que sea difícil comenzar, pero no será para nada difícil entender que te debes esa vida, darle color a ese lado parco, y lograr una vida un poco más armónica, no tan rígida y austera".Nota: ayúdame a llevar el menaje, comparte este dictado con aquella amiga, o amigo, que sientes que necesita leer algo así 😇✨
INTELECTO Y CORAZÓN
“Quiero que hablemos de las verdades del corazón, y cómo les cuesta a veces entenderlas. Este dictado está inspirado en varias amigas que no logran vivir el amor porque se dedican a pensarlo; espero que a ellas, y a los demás lectores, les sirva de alerta para evitar los excesos de la razón y mejor aprender a comprender desde otras inteligencias más sensitivas. Comprender desde el corazón, llegar a un verdadero entendimiento, solo puede ocurrir a través de la experiencia. Puede que hayan escuchado una idea sobre la vida desde siempre, tanto que parece ser una verdad irrefutable, y ustedes no han tenido razones para debatirla. Pero después, gracias a la experiencia, logran entenderla en sus matices, y hasta comprobar hasta dónde puede ser una verdadera verdad para cada uno.  A eso me refiero con entendimiento. La comprensión más elevada si hablamos de inteligencia para vivir reside en la que se alimenta de la experimentación consciente, de la apertura a estar cambiando de opinión una y otra vez. No necesitan tanto como piensan verdades radicales, o pilares ideológicos donde sostener un techo. Mejor ser libres, mejor estar expuestos al sol y a la luna, o a la ausencia breve de ellos. Mejor saber lidiar con los cambios, que son la garantía de estar vivos. Sé que para muchos de ustedes solo pensar eso de verse sin techo ideológico es agobiante, incluso les causa temor. Habrán conseguido ese techo en otro momento y funcionó. Pero si tienen una casa sabes que el techo se deteriora, requiere ajustes, y a veces hay que abrirlo para que la luz pueda ingresar. Les contaba de mis amigas, mujeres poderosas para enfrentar la realidad por medio de su inteligencia racional, especialmente la realidad laboral, pero que a la hora del amor y otras artes muy humanas me atrevo a decir que no tienen aún tantos recursos brillantes. Sí, ellas, así como ustedes algunas veces, no son tan inteligentes para vivir. Es que se habla fácilmente de la gente brillante o muy inteligente, o de la que no lo es tanto, pero generalmente en torno de habilidades para la razón, los negocios, las ciencias, y poco se habla de lo brillante que se puede llegar a ser de cuenta de una vida bien llevada.  No escucho a la gente decir por ahí que alguien es brillante porque es cumplido y responsable, o que conoce a alguien grandioso por sus éxitos para criar a los hijos o llevar su vida personal. De hecho me gustaría que aprendieran a elogiar más la inteligencia para vivir, la capacidad de desarrollarse interiormente y llegar lejos en la relación consigo mismos y los suyos.  ¿Qué es lo difícil de que se cumpla mi deseo?, que la inteligencia interior no siempre salta a la vista, de hecho, crece en un sentido cada vez más intimo, más profundo, y solo lo notan quienes están en la misma onda, o pueden percibir la grandeza interior. Hablamos de la sabiduría a la que todos tienen alcance, la capacidad de llegar a sentir la verdad sin enredarse o incluso sin bloquearse de cuenta de razones encontradas. Así es que las veo a ellas, detenidas resolviendo en sus razones insuficientes temas que no van a moverse allí, sufriendo lo indecible por sentirse inconformes según sus teorías de lo que debería ser, dándose golpes contra la barrera que ellas mismas han establecido. Y para colmo buscando razones, explicaciones, teorías o formatos por medio de los cuales liberarse de su yugo. Cada vez que tengo la oportunidad de mostrarle opciones a quienes se encuentran en esa situación solo puedo hacerles sentir esperanza, claridad, sencillez, soltura. Y eso lamentablemente les llega a molestar. Es decir, se han reforzado tanto en su parecer que no pueden siquiera considerar la posibilidad de no tener nada que resolver pensando.  Queridos amigos, la fe en sus pensamientos está sobreestimada. Cuídense por favor de esa habilidad adulada de poner todo en palabras, tengan cuidado con hacer un hallazgo revelador y grabarlo en su memoria como si fuera en roca. Es mejor andar fluido, que la cabeza no pese tanto de ideas, que la realidad sea la relatora maestra de lo que de verdad están logrando dentro de ustedes. Hay verdades que simplemente están ahí, subyacentes, silenciosas y discretas, pero irrefutables porque son la verdad de sus vidas en un momento determinado. Les pasa a algunos que solo con callar y difuminar la mirada pueden acceder a ella, aunque segundos más tarde prendan fuego en su contra con cantidad interminable de argumentos. El amor amigas mías es una esencia viva, compleja entre otros motivos porque reúne las complejidades de dos seres. Dejen ya de hacer listas de cómo deben ser sus parejas, dejen de reparar el techo con más excusas y liberen la luz por medio de la aceptación. Acepten por favor que el amor no es algo que llegarán a controlar, aprenderán mucho eso sí pero no ocurrirá que lo puedan administrar como administran su trabajo. Se equivocan pensando que son de malas en el amor, solo es que a esa inteligencia le han trabajado poco, y suponen inocentemente que su inteligencia para la razón les cubre todos los flancos. Hagamos un trato, desde ahora sospechen mis niñas inteligentes que se deben mucho en la inteligencia para vivir, pero que con la experiencia que tienen dominando razones adquirirán igualmente la experiencia de soltarlas. Creo yo que todo ser humano tiene el talento de sentir la verdad y respetarla, solo que no se ha educado para ello. Los invito a fortalecer su libertad mental, a dirigirse a sí mismos a la apertura. No quieran por favor ser prisioneros de sus pensamientos, lo que sueñan reside un poco más abajo, en las verdades más profundas. Incluso sospechen que pueden tener una confusión, a veces lo que desean como una realidad inminente no es lo que su propia más profunda de verdad espera; más bien están distorsionando el deseo profundo, y por eso sufren tanto”.
MUJER, TE DIGO UNA COSA
“Lamento las conmemoraciones, lamento que estén felices de ser mujeres hoy y muchos días del año ese sea un verdadero dolor. Y lamento más que no puedan apreciar la trascendencia de ser mujer. Permítanme regañarlas hoy, con el amor que saben que ello contiene. Tienen esta mirada triste por el mundo que las rodea, por la brutalidad y las ideas ajenas, pero siguen bebiendo esa misma limonada al desayuno, incluso hasta creerlo. ¿Quién dijo que ser mártir es bueno para ustedes?, hay que sacudirse de la molestia para llegar a los límites, mientras no construyan cada vez mejores límites no podrán superar las quejas o el dolor. Llevan sus cabellos recogidos, absortos en modelos, cuando en ellos vive su creatividad. Permítanles que cambien, que se caigan, que muestren su verdad. Para qué seguir ocultando lo que va por dentro, que el cabello cuente a los cuatro vientos que ustedes no son siempre hermosas porque son cambiantes y los cambios pasan por etapas donde la belleza no es la prioridad. Se dicen cosas bonitas para sentirse bien, que propaganda odiosa la del amor propio cuando las engaña haciéndoles pensar que tratarse bien arregla todo. Hay cosas que sencillamente deben irse, cambiar, romperse. Excusadas en embellecer hasta lo más feo se quedan atrapadas en los adornos y no logran una vida hermosa con los ojos cerrados, que triste realidad. Ocultan su inteligencia, eso sí que me molesta, porque la ocultan incluso de ustedes mismas. Su poder intuitivo es tan elevado que él mismo las guiaría a su grandeza, a su sabiduría, pero para ajustarse y no molestar a nadie se ocultan, hacen invisible su propio poder. Me molesta en especial esa necesidad instaurada de sostener a su propio costo la paz y la armonía de aquello que las rodea. No las estoy llamando a la rebeldía o a la frustración, las quiero en la determinación de su propia magia, de su sabiduría inesperada para resolver cosas, para mover la vida propia y la ajena hacia la honestidad, el respeto, la bondad. Que enojado me siento de verlas supeditadas, en gran parte por pereza de ser grandes. No despiertan sus talentos porque se acomodan a entregarle la vida a otros, a que otros brillen. No se dan cuenta que si se dedican a ser grandiosas igualmente servirán a otros, incluso mejor. Pero les gustan las sombras, y todo lo que anhelo es que brillen, que iluminen el mundo, que nos representen para bien. Tenemos tanto por lograr juntos, ustedes allá y nosotros desde aquí, que mejor anímense a aceptar su poder. Ya lo han visto en acción, lo sé, ya saben lo que ocurre cuando se atreven a sentir su verdadera superioridad, a ser discretas y severas, a tratar los asuntos con mirada suspicaz, esperando el momento, sabiendo ir más allá. Esos afanes de lograr cosas visibles las distraen terriblemente de su capacidad de lograr cosas grandiosas. Nos tienen como aliados, aquí en el Cielo amamos a las mujeres que nos invocan para ir más allá, corremos felices a su auxilio y les entregamos más poder. Deja ya mujer de escudarte en el pasado, en los dolores ajenos, en la tragedia de vivir. Vive esta vida de fantasía que solo tú que eres mujer puede lograr, perdura en la mirada de los otros sabiéndote especial, iluminada por la vida para lograr la magia de lo invisible”.
TENGO QUE HABLARTE DE LA MUERTE
“Estamos aquí recibiendo todos los días a quienes dejan el mundo en el que ahora vives, y todos en general llegan un tanto sorprendidos de lo hermoso que encuentran. Siguen creyendo allá que la muerte es tragedia, cambio severo u oscuridad. Amigos, hay que comenzar a sospechar que las cosas se ponen buenas cuando vienen de regreso. La muerte es difícil, a veces en extremo, pero solo si la miras desde allá, desde los apegos humanos y las expectativas de una vida para siempre en ese mundo, acompañado de las mismas personas, conservando la misma memoria. Veamos entonces cómo es que se puede mirar la vida en perspectiva para así recordar con un poco más de frecuencia que la muerte existe, que es un cambio necesario y que puedes además prepararla muy bien. Sé que no tienes memoria de haber estado antes aquí con nosotros, de cuando te fuiste o del pendiente de regresar, pero también sé que has pensado con añoranza en este mundo que sospechas que existe, uno de más paz y regocijo, de protección y bondad. Sospechas entonces que hay algo mucho mejor, un mundo ideal que te hace lamentar más las carencias y maldades de ese mundo tan humano. Es decir, conoces la bondad, una vida regida por ella, y un talento tuyo para compaginar con esa armonía resultante. Pues eso es morir, regresar al hogar de la bondad amplia y liberadora; es lo primero que sientes, una vez te desprendes sientes en lo profundo las mieles del regreso y en medio de ese aire generoso el amor por quienes dejas trasciende a componerte. Ocurre también que no duele el dolor de quienes quedan, puede que tengas que ayudar un poco a asimilarlo y tu amor de regreso los alivie, pero ya no sientes más dolor, puedes ver el amor en perspectiva y entiendes que los hombres tardan más en asimilar algo que aquí simplemente es natural. Otro día hablamos de cómo se asimila la muerte de quienes amas cuando tú eres quien se queda, por ahora la esencia de este aprendizaje es trabajar primero en tu propia muerte para que así un día seas ejemplo y comprensión. Asimila por favor este viaje seguro que es la muerte, sueña tu momento con paz, recuerda que algo dentro de ti ya sabe que todo va a estar bien. Ese cuerpo que abandonas es el despojo necesario de la parte de la historia que merece ser olvidada; olvidas todo lo que es material, lo tangible, lo concreto. Dejas sin miedo aquellas posesiones a las que te has dedicado, olvidas tu casa pero regresas con el amor recibido y el cuidado, olvidas a la mascota pero te quedas con esa capacidad afianzada de vincularte a otros seres que no comprendes, olvidas por ejemplo tu cabello o tus manos, solo para volver a tener otros recursos con que enfrentar la nueva vida que llegará. No eliges junto a quien seguir tu camino, tampoco decides a quien recordar o buscar, sé que quisieras seguir unido a tus hijos en este mundo, o a los seres más amados, pero no hace falta buscar esas caras o esos nombres, los vínculos que prevalecen son los profundos, y los correspondientes al nuevo camino; así que recuerda todos los días que esas personas que ahora te acompañan son parte de ésta estadía particular, no dependes de ellos para continuar ni ellos dependen de ti.  Quiero que prepares tu viaje como un explorador decidido, que sepas abrirte al universo que tú has de caminar. No vas a estar solo, te lo aseguro, eso también lo puedes sentir. De hecho muchos de los movimientos que enfrentarás tras tu muerte son más fáciles aquí, lograrás con fluidez el tipo de cosas que allá te han costado años o no has logrado por completo, cosas que solo tienen que ver contigo aunque ahora parezcan completamente ligadas al mundo que vives o la gente que te acompaña. Quiero entonces que le enseñes a tus miedos que eres un explorador natural, a eso viniste y así regresarás, en busca de caminos que navegan tu propio universo, no lo olvides por favor. Si has aprendido a tener miedo de la muerte entonces puedes aprender a sentirla bonito, las sensaciones se replantean, hazle mejor caso a las más profundas. El miedo que responde a la muerte es más bien un instinto que se supera en la medida en que colmas tu vida de experiencias trascendentes, alimenta esas experiencias, ganas doble, además de prepararte para tu viaje atiendes el disfrute de una vida sin miedo a morir”.
APACIGUAR LA MENTE
“Apaciguar habla de alcanzar paz de a pocos justo donde las cosas han estado turbias o conflictivas. Hablemos de apaciguar esas mentes alborotadas que traen caos y sufrimiento, porque es de ese modo como mejor se puede pensar, pensar bien y pensar más allá, dándose cuenta de lo que sí corresponde en vez de estar tan distraídos en ese ruido a veces incesante en el que se convierten sus pensamientos. Calmar la mente es difícil si justamente tratas de hacerlo a través de pensamientos. Si buscas una respuesta desesperadamente y das vueltas una y mil veces no estás ayudando a calmar la mente para encontrarla. O si te has establecido como tu propio psicoanalista difícilmente entenderás aquello en lo que estás atrapado ya que le pides al artífice del engaño que se ilumine para vencerse a sí mismo cuando en verdad está ocupado sosteniendo su postura. Es que vivir de pensamientos no es algo que les pueda recomendar. Se vive de ideas, mezcladas con sentimientos, sensaciones, acontecimientos, incluso revelaciones, pero solo vivir de ideas es inquietante por decir lo menos. Veamos que tanto estás dedicado a tus ideas y como las estás convirtiendo en tu carcelero. Eres prisionero de tu propio parecer si además de querer expresar tu punto de vista permanentemente te ofuscas cuando no es escuchado o validado. Cambias de parecer sobre algo y te descubres atacando con vehemencia aquello que ayer considerabas la verdad. Te sientes maravillado cuando alguien habla con convencimiento y autoridad sobre algo, tanto como para apropiarte de sus ideas y replicarlas a la primera ocasión. Tienes miedo de no saber, lo sabes porque te cuesta verte ignorante sobre algo, admitiendo tu ignorancia, o avergonzándote de no saber desde antes algo que parecía tan obvio. Te han elogiado por ser inteligente, y con ello has creado un deber de saber, un apetito por ideas y conceptos que alimenten una posible conversación o una futura respuesta salvadora. Consideras definitivamente despierto a quien argumenta y pasmado a quien no habla o evita expone sus ideas. Te parece que reservar tus pensamientos es esconder tu poder. Bueno, podríamos continuar, de hecho te invito a que elabores tus propias descripciones, porque estoy seguro de que has abusado en algún momento del poder del pensamiento. Y eso ocurre gracias a la necesidad humana de aventajarse, la lucha por la vida que salió de los bosques y selvas para vivirse en la jungla del pensamiento donde hay que competir por la supremacía a través del rigor del que parece más vivo. Eres mucho más que pensamientos, solo que aún no conoces todo ese poder más allá de ellos. Ocurre que ese poder reside en la discreción, en la pausa o el silencio, y deviene más entre susurros y modestias que entre concluyentes hallazgos evidentes. Me refiero a que están los pensamientos al alcance inmediato, y más allá de ellos los susurros, las ideas del futuro, las insinuaciones de la vida coqueteando para invitarte a una nueva realidad. La gente suele preguntarme cómo acallar la mente, yo les digo que tomen menos café, que practiquen algún arte, que disfruten la naturaleza. Algunos meditan, beben té de hiervas u oran. Incluso los más activos mentalmente se refugian en juegos, redes sociales, series o música para ocuparse de algo distinto a sus propios pensamientos. Mi llamado, más que acallar la mente, es a aprovechar su poder para avanzar, alejarse al máximo de la desesperación que puede venir tras el desborde de la razón, incluso hasta aprender a evitarla con determinación y disciplina. Que se aloje entonces la idea de que pensar en exceso entorpece. Si ese primer paso es para ti, y lo conquistas, habrás logrado ya algo esencial, despreciar la desesperación y privilegiar la cordura.  No estás desesperado solo cuando te sientes nervioso, si te encuentras hablando sin parar o rumiando pensamientos caóticos comienza a sospechar que la desesperación anda por ahí reprimida queriendo ser superada. De acuerdo a mi sensación de ustedes solo los veo tranquilos con facilidad de cuenta de la satisfacción o del cansancio, y me gustaría mucho que pudieran transformar esa realidad.  Entonces comienza por observar tus posibles momentos de desesperación, acude a ellos con mirada serena, es decir sospechando que no eres tú toda esa desesperación, que sigues estando ahí de otros modos mientras los pensamientos han decidido enloquecer. Si te reconoces al margen de tus propios pensamientos e ideas habrás dado otro paso esencial, el de saber que tu inteligencia vas más allá del triste galope incesante que resuena sin tregua. Que si notas a tu lengua agitada como juguete de cuerda que se ha quedado trabado entiendas que estás atrapado en pensamientos, y que mirándote en silencio, con la debida paciencia, te vas a liberar. No te declares por favor víctima de tus pensamientos, evita asumir, cuando tienes miedo, que esa idea temeraria te posee y tú solo sufres ese ataque externo. Los pensamientos que albergas son permisos que has otorgado, creencias, incluso fuerzas que en algún momento has aceptado. Al contrario de negar lo que piensas admite, acepta que sabiéndote tan inteligente también crees aún en cosas que no corresponden a la realidad que anhelas. A eso se refiere apaciguar la mente, a superar paulatinamente el conflicto entre los pensamientos que te atormentan y la necesidad auténtica de ser libre de ellos y avanzar hacia verdades más creadoras, más formativas. Terminemos con un ejemplo, a Marcela le parece que si no maquina constantemente su futuro, toma medidas y ejecuta acciones, nada ocurrirá. Vive disparada, debo decir, no solo en el sentido de ir acelerada, viviendo en el futuro, sino explotada en su interior, reventada por la ansiedad que a veces no puede notar de querer resolverlo todo. Ella tiene el anhelo fantástico de que un día ese ritmo le traerá la satisfacción que anhela para el resto de sus días.  Creo que Marcela tiene un desfase, vive en una realidad paralela, la creada por sus pensamientos. En ese mundo las cosas se resuelven siempre pensando, solo pensando, no hay más que ello. Es por eso que cuando la realidad la llama, la reta, ella se desgarra, exagera, incluso desfallece ante la fuerza disruptiva de la naturaleza incomprensible de la vida. Se quiebra. Tranquilos, Marcela ya se está dando cuenta de lo triste de ese mundo solitario. Aquí en el Cielo la acompañamos cuando abre sus instintos y se asoma al mundo de la realidad suprema, palpitante, creadora. Claro que se asusta cuando nota lo poco que tiene el control, pero ha fracasado tanto intentando regular la realidad que ya astuta comienza a decidir que no debe esforzarse más. Amigos, apaciguar la mente es una necesidad de inocentes. Acéptate inocente, desconocedor del resto de tus inteligencias, apenas bebé en el desarrollo de tus múltiples posibilidades de pensamiento superior. Eso es mucho más poderoso que intentar calmarse de cuenta de paliativos a los que ya has inventado su trampa respectiva. Apaciguar la mente es también decidir que quieres mucho más que pensamientos repetidos, es caminar de la inocencia a la ambición trascendente, a la dulce sospecha de estarte perdiendo de algo grandioso que estando a tu alcance aún no logras sostener”.