CORAZÓN CERRADO: PODER BLOQUEADO

Creado el: 2022-12-05 08:27 am

Inspiración

“Eres un organismo vivo, hecho de partes que aún no has explorado, déjame decirte que el corazón es una de ellas. Me gusta llamar el corazón a ese centro de armonías que ocurre en el pecho, el lugar donde confluyen las fuerzas, y la asertividad o el caos saben explotar.

 

El corazón es un centro creativo, mi favorito a la hora de esperar eventos de la vida enfocados en trascender. Es por eso que quiero que aprendas a reconocer cuándo tu corazón se encuentra cerrado a algo, y así vayas también aprendiendo cómo abrirlo.

 

No se trata de algo necesariamente intencional, hay una historia tras una puerta del corazón que se encuentra cerrada, tal vez la puedas suponer y entrar en ese conocimiento para poder abrirla, pero hoy quiero hablarte mejor de poderla abrir incluso sin reconocer la causa del cierre.

 

Conocí hace poco a una mujer cerrada, tan cerrada que están casi todas sus puertas selladas y eso le resulta tan propio que ella no se siente bloqueada, se dice una persona abierta y aprendiendo de la vida. No la culpo, ella se ve así, ha decidido verse así, verse en la verdad interna que contradice lo que supones es un verdadero acto de valentía que ella aún no ha tenido que tomar.

 

Reconoces a alguien cerrado, o a ti en algún sentido inesperado, porque ves que hay algo que no fluye y en principio la responsabilidad parece únicamente de los acontecimientos o de alguien más. La persona de la que les hablo solo me cuenta de los males que otra persona le ha hecho, y me pide que perdone a esa persona y hasta que le ayude a esa persona a cambiar. 

 

Ella, sin poder aún reconocer su parte de la responsabilidad, cierra su corazón y repite día tras día el error que viene cometiendo, la presión que ejerce para que el otro dirija sus errores hacia ella. Atención que no estamos diciendo ahora que todo es su responsabilidad, lo que digo es que ella debe entender las cosas desde su propio albedrío puesto que sobre el ajeno no tiene poder; esa es una verdad implacable de la vida que pone las cosas en orden para poderlas solucionar.

 

Entonces ahí está justamente el acto de valentía del que les hablo, enfocar los esfuerzos principalmente en lo que depende de ustedes; ya que no pueden cambiar el mundo ajeno como a veces suponen, adentrarse en el propio mundo es el camino seguro.

 

Ahora, resulta que a veces su corazón está cerrado incluso para ustedes mismos. Se dicen cosas como “debo perdonar”, “debo entender”, y simplemente no lo logran. Eso es porque hay cosas amigos que ustedes simplemente no pueden admitir, esas son las puertas cerradas, el corazón bloqueado defendiendo principios o pilares que alguna vez encontraron innegociables y ahora protegen asumiendo equivocadamente que son parte de su esencia.

 

Abrir el corazón tiene que ver en definitiva con negociar ideas, no me refiero a cosas que puedes decir tanto como cosas que decides sentir. Sé que es fuerte pensar en que algo que siempre creíste que estaba bien ahora está mal, o que siendo víctima de algo debes enfocarte en tu responsabilidad, pero abrir el corazón es precisamente hallar otra salida a lo que te afecta, una manera de salir de los círculos viciosos en los que seguramente te has visto envuelto.

 

No hablo de ser mártires ni mucho menos, ese es uno de los círculos viscosos más perniciosos, hablo de verte a ti mismo frente a una actitud ajena o una situación y pensar siempre, ¿qué puedo hacer yo?, ¿cómo lo resolveré con nueva inteligencia?. Asegúrate de algo, busca siempre el mejor recurso para enfrentar un problema, no desaproveches los nuevos recursos que quieren brotar, y deja en espera a los acostumbrados para que así tu inteligencia brille más. Siempre que estés en una situación retadora recuerda eso, no se trata de ser el mismo, se trata de ser más cada vez que la vida se revuelca.

 

Por eso es que el corazón es un centro creativo. Allí, cuando alguien permite que se abran nuevas puertas, ocurre que nacen nuevas esperanzas y las cosas menos pensadas se comienzan a solucionar. Es una invitación a ser parte de la armonía que esperas del universo, permitir que esa fuerza infinita pueda fluir a través de ti, que las cosas que se entorpecen encuentren salida justamente a través de tu propia magia. Estoy seguro que te gusta hacer parte de la magia profunda de la vida.

 

Un corazón cerrado es uno más bien terco, obstinado con lo que siempre ha conocido, alguien con unos supuestos a los que se aferra y no les permite transformarse. Un corazón abierto es aquel que siéndole difícil cambiar o abrirse ambiciona cambios, armonía, grandeza, y se permite mirar la realidad de cabezas para ver el derecho que le corresponde. 

 

No seas tan cuadriculado amigo mío, te veo más sufrir por no ajustarte que por los eventos mismos que sueles enfrentar. Los corazones generosos viven más a través del gozo y la armonía, resultado de su flexibilidad; si con este dictado al menos puedes sentir tu lado rígido y convencional entonces quedaré contento de saber que abriste al menos una pequeña ventana a la posibilidad de tener grandes puertas que conseguir.

 

Algún día verás como ese corazón ahora ventilado por puertas doradas va queriendo ser una cavidad libre porque estás dispuesto a experimentar lo que venga sin detenerte, sin esperar comodidad o complacencia, sin resistirte a los retos que siempre significa vivir”.

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Olga Castaño

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Comentarios (4)

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Patricia Grisales
Corazón coraza, y necesad, siento que el miedo al fracaso, al dolor, al daño me han llevado a no disfrutar más o a creer que soy muy libre, pero lo que he tenido es el corazón más que cerrado, encerrado, gracias por la invitación a dejar que palpite y que con el latido invoque nuevas fuerzas.

2022-12-05 10:26 am

Olga Castaño
Muy bien Pato, muchas decisiones que deshacer 🌟

2022-12-05 10:57 am

Ayda Mary Portilla Delgado
Ay Dios me cayó directo al corazón, que verdad insondable...lo que no sirva que no estorbe diría mi madre...así de práctico así de simple...me invita a viajar ligera a tirar por la borda tooodo lo que me hunde, con la fuerza y frialdad necesarias para que el corazón galope a libertad.

2022-12-05 12:46 pm

Olga Castaño
“Recibes muchas pistas mi querida Mary, y aún así sigues exigiendo claridades. No dudes más, no es un paso que deba esperar, hay que hacer que ocurra, ser diferente es una decisión”.

2022-12-07 07:17 am

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ADIÓS A OLIVA
"Despedir a la gente es una tarea de valor y de amor. Es lo que quiero que aprendan a hacer, a poner el amor por delante del dolor, a admirar a quien se va para quedarse con su virtud, a soñar con su propia despedida. La muerte no dejará de ser dolorosa, porque si no doliera cuidarían aún menos la vida, pero sí se puede entender y aceptar que hay un final para todos, y que ese final puede ser fiel muestra de un viaje bonito y bien llevado.Oliva, uva, como la llaman en esta casa, es una mujer adorable que supo partir ligera. Ella transformó la vida de muchos aportando dulzura y comprensión, y yo espero que su partida entonces traiga también mucha inspiración, que la gente a su alrededor se esfuerce por ofrecerle esa misma dulzura y esa misma comprensión a su ausencia, que la honren con dignidad, que la dejen partir sin llenarla de reclamos, carencias o pedidos.La gente bueno no se va al cielo para hacerles aún más favores, lo hace para ser una luz de inspiración, un buen recuerdo, y para ser honrada con la claridad de que cada uno sin reparos se puede parecer a ella si se lo propone.Las siguientes son las palabras de despedida para uva, que bien dan fe de la manera como me gustaría que se animaran a pensar la muerte, y a prepararse para que la gente que compone su vida un día ya no esté. Fueron escritas por alguien cuyo sentimiento me permitió hecharle una manita a la verdad, yo estruje su dolor para que me dejara decirles con amor que podían sentir diferente. Tranquilos, no es que su dolor no importe, ya nos hemos encargado de ponerlo en su lugar.«A veces poner en palabras lo que sentimos aliviana la carga. Y me gustaría poder hablar por ustedes para poder expresar este dolor, y este amor por Oliva. Pero me atreveré mejor a hablar por ella, por la mujer entrañable, digna y generosa que todos conocimos.Dice uva: no hay mal que por bien no venga. Ahora me están llorando pero cuando vengan aquí sabrán de lo que se estaban perdiendo.Y tal vez estemos de acuerdo en que Oliva no nos está haciendo un mal. Ella no se fue, como un pajarito que desaparece, para hacernos doler el corazón; ella lo hizo para darse un regalo a ella misma, el regalo de estar lista para el viaje definitivo.Ella supo hablar de la muerte, y pensarla. Ella estaba preparada. Ella trajo a su vida permanentemente la realidad de la muerte para recordarse que la vida debe vivirse con pulcritud y decencia, y así poder viajar en paz y con altivez.Así se va la bella uva, plena de dignidad, orgullosa de la vida que llevó, de dar en silencio, de comprender y perdonar antes de juzgar.No quiero ser dura, pero el amor por ella tiene que ser más grande que el dolor por su partida. A ella la ofrendamos con amor, con esta gratitud sonriente que todos tenemos dentro, con recuerdos de valor infinito, con dichos y experiencias.Maravillosamente la extrañaremos porque queríamos vivirla más, aprovecharla más, preguntarle cosas, consentirla.Y ella no nos va a extrañar. Nos mira desde el cielo apenas de reojo. Se encuentra ocupada caminando sobre la alfombra roja, despreocupada y libre como quien ha cumplido su deber con mérito elevado.No puedo más que quedarme con la admiración que alguien sencillo y pleno como Oliva puede inspirar. Quiero que uva me herede su corazón generoso, quiero que Oliva nos pueda heredar un pedacito de eso que ahora añoramos de ella. Quiero que su nieta tenga consuelo, que su hermana la sienta cerca cuando la extrañe, que su esposo no piense más que ya nada vale la pena. Porque Oliva es el consuelo de la nieta, la compañía de la hermana, y la razón que su esposo tiene para seguir viviendo.Ella se fue, ya no está entre nosotros acomodando sus crespitos y luciendo su figura. Ahora comienza a estar entre nosotros como un sentimiento, como un ejemplo, como una ilusión.Estos que se van no salen de nuestro corazón, nos siguen acompañando, hasta susurrarán de vez en cuando un gesto de cariño en nuestro oído. No perdamos la oportunidad de sentir el cariño de Oliva, de honrarla imitando su virtud, de invocarla para celebrar una que otra cosa bonita que ella sabrá disfrutar desde allá.Buen viaje, bella uva»"
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“Amigos, gracias por conversar con nosotros sobre la ternura, este tema es especial para porque nos permite mostrarles como son de sabios y aún no lo saben bien. Quiero invitarlos a aceptar esa sabiduría de su corazón que les muestra lo que tienen y lo que es acertado, para así verlos crecer sobre las dificultades y evitarse errores que los ponen a sufrir. La ternura, como bien lo han dicho, consiste en el suavizante de la vida, de cierto modo en el contrario de su rasgo salvaje. Por eso es que la ternura hace crecer, porque lima los impulsos y serena la consciencia. Ahora, que bien nos hace aclarar que no hablamos de las frases cariñosas o del impulso para dar una abrazo apretado, la ternura en su más profundo poder está expresada en la comprensión amorosa de la vida, en especial de las cosas difíciles. Claro que amamos consentir, ya me han visto decirles cosas dulces en sus dictados y darles regaños severos por medio de palabras cariñosas; la vida se trata de querer y en eso seguiremos trabajando bien. A lo que me refiero con la comprensión de la ternura es que hay un sentimiento más profundo, que incluso escapa a las expresiones, que va a ayudarles en todo lo que quieren lograr. Se han visto enfrentando momentos crueles, como una negativa parca a un empleo, una pérdida desgarradora, una frustración que no tuvo la solución que ustedes añoraban. Ante la crueldad solo queda la ternura, el día de la muerte de un ser querido solo la ternura va a colmar de amor a ese ser querido y su partida, sin ella las partidas o las pérdidas semejantes a la muerte son causa de furia y rencor. Otro escenario de la ternura que destaco en especial es el de la educación, quien sabe enseñar con una ternura esencial logra cambios profundos y goza de un arte en su oficio. Es más, quien se enseña a sí mismo con ternura aprende a ser comprensivo con sus errores y efectivo con sus cambios. Entonces, ¿para qué ser duros cuando todo es más simple a través de la ternura?, de hecho la aceptación, que es una habilidad esquiva, fluye con facilidad en corazones que enfrentan las limitaciones por medio del amor esencial por comprender la vida. Así que ternura viene siendo algo así como un corazón más blando, lo blando es flexible, se acomoda a las formas que la realidad impone y hasta aprende a acompasarse para lograr algo más allá de lo que originalmente parecía su deber. En sus corazones encuentro con frecuencia un terrible sentimiento de frustración, en algún aspecto de sus vidas las cosas no salieron como suponían que tenían que ser. Hagamos el ejercicio, apliquen la ternura a ese aspecto álgido, a veces difícil de expresar, en el que se sienten de malas en la vida. Envuelvan en un cálido abrazo eso en lo que ustedes son diferentes y denle tiempo al corazón para moldearse de acuerdo a la verdadera forma de sus talentos.  Cuando la ternura, la mirada amorosa de la propia realidad, alcanza a filtrar los ojos, comienzas a ver distinto y a comprender que la vida es equilibrio entre retos y placeres, recursos y carencias, deberes y haberes. No te acongojes más por tener que trabajar o no poder hacerlo, por tener un amor dañino o por no tener ninguno, hay una razón en cada situación que espera moverte, déjate mover aceptando con ternura el reto que ello implica. Así, cambiar la vida sucede más bien a través de una aceptación inicial que va mostrando a su propio ritmo los pequeños cambios que has de dar para lograr el cometido que sí te corresponda, un amor sano o una soledad bien vivida, triunfos auténticos o modestia poderosa, bienestar que abraza las dificultades, dinero que se corresponde con tu dedicación; en fin una vida en equilibrio real para poder apreciar la coherencia, una vida mucho más fácil de amar”.
HAY PODER EN LA DELICADEZA
“Ir despacio, ir con suavidad por la vida, no es algo que precisamente estés cultivando. La norma dice que hay que pisar fuerte y decidido lo que parece implicar pisotear o atropellar. Quiero invitarte hoy a replantear esas dureza, que mires si de verdad está funcionando y que hagas que tu delicadeza para crecer sea uno de tus nuevos poderes. La delicadeza habla de los buenos modos, unos de tolerancia y respeto, esa suavidad insidiosa que todo lo conquista. Si conoces a alguien así sabrás que esa persona consigue las cosas de un modo sencillo y siempre parece en su punto, que provoca complacerla y que poco hay de conflicto con ella si lo piensas bien. No se trata de ocultar los sentimientos o de hacerse el de la vista gorda a lo que incomoda, la delicadeza se refiere a una pequeña pausa que es posible justo antes de reaccionar, de actuar como de costumbre. La delicadeza tiene todo que ver con parar y sentir el momento, las personas, el lugar. Hay elegancia en la delicadeza, parar por ejemplo antes de hacer un reclamo sobre los servicios públicos te hará considerar la situación del empleado que te atiende, su alcance limitado, los nuevos métodos de atención, y hasta te hará sospechar que de uno u otro modo lograrás solucionarlo. Hay virtud en la delicadeza puesto que fuerza lo bueno de ti, parar esculca las buenas maneras y las pone en acción antes que las explosiones de emotividad. Parar amigos es también ir un poco más despacio, saber que no todo es una emergencia, cuanta gente conduciendo como si estuviera transportando un herido de muerte. La delicadeza del amor entonces es mi favorita, me refiero a que hay mucho amor sencillo contenido en tener cuidado, por ti y por los demás, por las cosas, por las circunstancias. Ponle amor a lo que tanto te incómoda para que encuentres soluciones diferentes en lo que no sale tan bien, dale afecto a la torpeza de las situaciones para así poder esperar a que revelen su llamado. Ya sabes, todo tiene potencialmente un mensaje escondido, si hay dificultades inesperadas es porque algo se quiere revelar. Piénsalo bien la próxima vez antes de reaccionar, mejor dicho para, unos segundos pueden ser suficientes para saber a donde va en verdad una situación. El poder de la delicadeza consiste en propiciar una visión más allá, darse el tiempo y el cuidado para aventurarse en el trasfondo de una circunstancia o sencillamente poder captar una nueva faceta de ustedes mismos que no hubieran podido conocer de otro modo. ¿No es dulce esa invitación?”.
COMO CONSTRUIR ESPACIOS POSITIVOS
Los espacios que componen nuestra vida cotidiana constituyen el entorno inmediato, el que se establece en la memoria y al que en parte nos debemos. La casa y el sitio de trabajo son los lugares donde pasamos la mayor parte de la vida, basta mencionar la cama, el pedacito de mundo donde pasamos alrededor de un tercio de nuestras vidas. Hay espacios que sanan, ¿cierto?, pues que el tuyo sea uno; conságralo, dale y quítale lo que corresponda para convertirlo en tu santuario. Si además deseas que tu lugar sea uno que invite a los seres del Cielo entonces permite que ellos te ayuden a construirlo. ¿Cómo lo harán?, mostrándole a tu intuición lo que tus espacios necesitan.  Manos a la obra Así que comienza por afinar la intuición a la hora de elegir los objetos que componen tus espacios, además de tomar en cuenta que te gusten detente a sentir aquello en lo que el ambiente te puede ayudar. Por ejemplo, si buscas ser más flexible una decoración clásica y elegante no te va a ayudar tanto como una ecléctica, que es aquella en la que se mezclan estilos pero necesariamente tú construyes la armonía. Te puedes sorprender del decorador que llevas dentro, atrévete a explorar colores que no están en tu closet, muebles diferentes a aquellos con los que creciste, estilos que antes mirabas con recelo. Una vez comienzas a darte permiso de crear fluye a tu favor la confianza para darle los toques que van a facilitar esos progresos que seguramente ya estás dando.  Cuídate de los impulsos y favorece las sensaciones. Es diferente elegir rojo para una pared si la idea nace de un momento excitante comparado con elegir de acuerdo a una sensación de necesitar esa fuerza; si la inspiración proviene de lo que ya estás sintiendo vas a replicar lo que ya tienes, si la idea viene ‘del furturo’, es decir de lo que deseas sentir, te estás dejando llamar al estímulo, estás escuchando el susurro. Puede que al final no elijas rojo pero el naranja puede mostrarse como el punto de equilibrio.  Deja ir algunas cosas. Conservamos objetos por si acaso, para cuando pase esto o aquello, incluso sin saber porqué guardas cosas. Mucho de un ambiente balanceado proviene de lo que no salta a la vista, puede que tu espacio luzca fabuloso pero si al abrir los cajones brilla el caos entonces te sentirás como si te cambiaras el pantalón consevando la ropa interior de hace varios días. Lo que guardas retiene, ya sea recuerdos valiosos o cosas fuera de vigencia. Dejar ir implica desprenderse y mirar adelante, todo lo que guardas ha de tener una función concreta, los guardados sin sentido son espacios oscuros que retienen los progresos o a veces símbolos de temor, de apego por un pasado que no volverá, de rechazo al presente.  Construye ambientes vivos. Aquellos lugares donde las cosas cambian contribuyen mucho más a aligerarse y avanzar, incluye plantas, privilegia la luz natural, cambia la posición de los muebles, usa tu arte y renuévalo con el tiempo, en fin permite que el cambio, como en la vida, sea una constante en los espacios que dependen de ti. Que mejor velita al Cielo que los rayos del sol alumbrando la ventana, ningún altar mejor que los lugares limpios; eso sí que la ofrenda esa tú, si te gustan los rituales nada mejor que ofrecer que aquello que haces por tu virtud.  Limpia para sanar. Conscientes o no, limpiamos como símbolo de cambio y no siempre estamos tan dispuestos a cambiar, si un sábado amaneces inspirado corre y aprovecha el impulso, aunque dure poco valdrá la penas aquello que alcanzaste a mover. Para quienes viven en el extremo de limpiar lo que está limpio los invito a retarse con su propio aroma, agarren la camisa que se quitan en la noche y huélanla en una inspiración larga y profunda, aprender a aceptar la huella de imperfección que le damos al mundo puede ser intensamente liberador.  Valora la modestia. No solo lo más caro es precioso, algunos objetos colman más por cuanto nos aportan que por el estatus de su factura, aunque el vendedor piense lo contrario. Claro que mereces lo mejor solo que lo mejor para ti no se mide solo en precio, hay texturas, colores, significados que motivan aunque no sepas de su precio; mejor imagínate espacios llenos de magia que puedes renovar fácilmente ya que no te debes a una inversión.  A veces menos es más. Si aunque te sientes dispuesto no te sintonizas en este momento con objetos o remodelaciones bastará con que mantengas limpio tu espacio de cosas que no usas o de rincones oscuros, hay tiempos en los que no estamos precisamente cambiando, caso en el cual el descanso corresponde a una prioridad.   Objetos claves: la cama, el comedor, el mesón de la cocina. Hablamos de cama más allá del mueble, incluso un colchón en el suelo llega a ser suficiente, mantenlo eso sí agradable en texturas y colores para el descanso, tiéndelo siempre y respétalo como pequeño altar de tu reposo. Justo durante el descanso es cuando los seres del Cielo nos observan y dejan sus mejores pequeños regalos en nuestra mente para que después venga ‘la sospecha’, el chispazo, la intuición. El comedor, el sitio donde tomas los alimentos, es el lugar donde recibes, incluso si no tienes una mesa dale ritualito a la barra o al rincón donde sueles comer, celebra el alimento y de ser posible acompáñalo de una vista agradable, mejor sin el noticiero. Sírvete con la pulcritud y el esmero que añoras, tal como quisieras que otros lo hicieran por ti; para recibir hay que saberse dar. Si el mesón de la cocina es un tablero para crear permítete cada vez más un lienzo en blanco, un espacio de renovación en el que preparas a consciencia, sin rutinas ni tradiciones muertas, verás que un mesón agradable llega a ser algo así como el laboratorio de magia en el que surgen fórmulas personales para la salud y el bienestar. Conozco muchas historias de personas paradas frente a su cocina que captan por primera vez una señal divina, “si te cuidas te cuido”.  Ahora sabes a que se refiere personalizar los espacios, hay un arte de conexión con uno mismo cuando se involcra la consciencia en la estética de los espacios, eso sí una viva que puede estar cambiando y ajustándose no solo a los sueños sino al momento, según la realidad y los recursos, según también los propósitos a los que la vida te invita; no olvides que mereces un lugar de ensueño en el sentido del calor, la comodidad y el bienestar que te puedan proveer.  
LAS ALAS SON TUYAS
“Según la representación habitual, nosotros, los seres del cielo, somos humanoides con alas. Pues bien, me gustaría que decidieras que esa imagen te representa más a ti que a mí. Esos personajes alados son más bien ustedes mismos cuando crecen, cuando se elevan o tocan los niveles más altos de la consciencia. Así lucen, hermosos, equilibrados, supremos. Quiero pedirte hoy que aceptes que esas alas sean tuyas. Nosotros de hecho no usamos unas, ni las tenemos, ni tenemos un cuerpo. La verdad sobre nuestras formas es un misterio que mejor debe quedarse así, pero saber que ustedes se pueden elevar, eso sí que nos anima a que se sientan alados. ¿Cómo son tus alas? Si cierras los ojos, te relajas, te das un momento, y las logras sentir, ¿cómo se sienten?, ¿grandes acaso?, ¿pequeñas?, ¿invisibles? No hablamos solo de un ejercicio mental, el ser humano sueña con volar porque eso es natural. Es completamente auténtico el deseo de elevarse a los cielos y sentirse libre, darse vuelo. La fuerza sutil que levanta a un pajarito, esa es una fuerza envidiable. No temas entonces figurarte con alas, para que así logres suponer quién eres cuando te aligeras, cuando tu levedad se convierte en un logro grande y sublime.  Tienes alas cuando controlas tus impulsos y puedes ir más allá de tus emociones inmediatas, cuando tus sueños conservan el sentido de la realidad y sabes volar hacia ellos con fuerza y determinación. Tienes alas cuando, a pesar de las dificultades, te mantienes firme en hacer las cosas para el bien, cuando trasciendes el capricho y asumes el reto de vivir en un mundo cuyas reglas no van a adaptarse siempre para ti. Tienes alas cuando te permites estar más allá de las circunstancias y miras la realidad en perspectiva y sin enojo. También tienes alas cuando entiendes la muerte sin saber mucho de ella, o cuando te levantas en la mañana sin tener grandes objetivos, pero sabiendo que la vida es magia para ti. Quiero que tengas alas también para sentir la nobleza de tu corazón, para abrazar la ajena, incluso para repartirla donde hay pobreza de corazón. Las alas son mucho más que un elemento de transporte, simbolizan la gracia y el despliegue de algo simple pero eficiente. Resulta que tú también puedes ser mucho más simple y eficiente a la hora de dirigirte, puedes aligerarte de cargas emocionales abriéndote a la verdadera naturaleza de la vida, y al aire capaz de sostenerte. Quiero que tengas alas porque cuando te arraigas, echando raíces en creencias y molestias, pesas tanto que no puedes volar. Las alas te ayudarán entonces a recordar que prefieres un andar liviano, ligero, desprendido. Y si en este momento te descubres en una unión rígida o limitante con el suelo, simplemente toca tu espalda. Para qué es todo ese espacio sino para poner unas hermosas alas libres y livianas, poderosas y sublimes. Ahora, por favor no luches con el arraigo, solo libra la batalla con tus ideas. Que sea una batalla dulce eso sí, porque desaprendiendo bonito es como descubrirás más fácil a tus ojos mirar al horizonte, y de a pocos hacia arriba. Sueña alto, que es en esencia soñar con tu bienestar más elevado. Sueña con una vida tranquila, alegre, de integridad, de altibajos muy bien llevados, de aprendizajes, de nobleza, de amor. Tú sueña, los sueños profundos mueven la vida. Así como la sabia mueve la vida dentro de los árboles, los sueños loables circulan dentro de ti, capaces de inundar tu corazón y traspasarlo, causando vida en los brotes maravillosos que son esas alas infinitas de las que hasta ahora te vas haciendo consciente. Por favor no te molestes si no puedes admitir por completo tener unas alas en tu espalda, si no logras verlas o no son tan hermosas como esperas. El simbolismo de las alas, cuando se presenta honesto, te está demostrando la libertad que te permites. Si están pequeñas puede que te limites en la libertad más auténtica y no te estés dando buena cuenta. Si no están, es posible que concibas la libertad como algo fuera de ti, o del futuro, o algo que simplemente aún no has deseado. Si tus alas parecen sucias o están estropeadas es que seguramente has atentado contra tu propia libertad. Libertad hacia ti no es darte derecho a todo lo que deseas. Estamos aquí tratando una libertad interna bastante bien merecida, la de permitirte equivocaciones, la de aceptar que puedes ser realmente muy grande por dentro, la de trabajar por una vida digna y elevada sin temor a las tendencias sociales; incluso hablamos de la libertad de amarte como eres aunque el mundo espere otra cosa para ti. No sé si lo alcanzas a sentir, pero estás recibiendo esta invitación a una libertad colmada de amor, capaz de conducir a la armonía, y también capaz de ayudarte a enfrentar los retos de la vida sin ponerte en desventaja o sufrir innecesariamente. Por eso en definitiva es que quiero que tengas tus alas. Que cuando nos invoques no pienses más que solo nosotros tenemos la gracia o el poder para cambiar las cosas. Hay alas en ti, si hace falta fuerza en el viento entonces te ayudaremos. Ahora, está claro, si tú no las abres el viento solo arruinará tu peinado, no habrá vuelo, no habrá libertad. Abrir las alas se parece mucho a que abras tus brazos, y tu corazón. Cuando haces eso decides que la vida tiene todas las respuestas, así que te lanzas a vivir sin temor de caer. No hay caída donde hay libertad para adecuarse, para fallar, para cerrar ciclos, para entender distinto. Volando, comprenderás, se entiende distinto”.