HAY PODER EN LA DELICADEZA

Creado el: 2022-01-14 08:30 am

Inspiración

“Ir despacio, ir con suavidad por la vida, no es algo que precisamente estés cultivando. La norma dice que hay que pisar fuerte y decidido lo que parece implicar pisotear o atropellar. Quiero invitarte hoy a replantear esas dureza, que mires si de verdad está funcionando y que hagas que tu delicadeza para crecer sea uno de tus nuevos poderes.

 

La delicadeza habla de los buenos modos, unos de tolerancia y respeto, esa suavidad insidiosa que todo lo conquista. Si conoces a alguien así sabrás que esa persona consigue las cosas de un modo sencillo y siempre parece en su punto, que provoca complacerla y que poco hay de conflicto con ella si lo piensas bien.

 

No se trata de ocultar los sentimientos o de hacerse el de la vista gorda a lo que incomoda, la delicadeza se refiere a una pequeña pausa que es posible justo antes de reaccionar, de actuar como de costumbre. La delicadeza tiene todo que ver con parar y sentir el momento, las personas, el lugar.

 

Hay elegancia en la delicadeza, parar por ejemplo antes de hacer un reclamo sobre los servicios públicos te hará considerar la situación del empleado que te atiende, su alcance limitado, los nuevos métodos de atención, y hasta te hará sospechar que de uno u otro modo lograrás solucionarlo.

 

Hay virtud en la delicadeza puesto que fuerza lo bueno de ti, parar esculca las buenas maneras y las pone en acción antes que las explosiones de emotividad. Parar amigos es también ir un poco más despacio, saber que no todo es una emergencia, cuanta gente conduciendo como si estuviera transportando un herido de muerte.

 

La delicadeza del amor entonces es mi favorita, me refiero a que hay mucho amor sencillo contenido en tener cuidado, por ti y por los demás, por las cosas, por las circunstancias. Ponle amor a lo que tanto te incómoda para que encuentres soluciones diferentes en lo que no sale tan bien, dale afecto a la torpeza de las situaciones para así poder esperar a que revelen su llamado. Ya sabes, todo tiene potencialmente un mensaje escondido, si hay dificultades inesperadas es porque algo se quiere revelar.

 

Piénsalo bien la próxima vez antes de reaccionar, mejor dicho para, unos segundos pueden ser suficientes para saber a donde va en verdad una situación. El poder de la delicadeza consiste en propiciar una visión más allá, darse el tiempo y el cuidado para aventurarse en el trasfondo de una circunstancia o sencillamente poder captar una nueva faceta de ustedes mismos que no hubieran podido conocer de otro modo. ¿No es dulce esa invitación?”.

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Olga Castaño

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Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Consuelo
Queridita: gracias por esta invitacion al cambio, es super dulce del dulce saludable, es verdad, todo tiene su mensaje, hay que pensar para actuar. Gracias mil.

2022-01-16 12:11 pm

Olga Castaño
Jeje, con mucho gusto la bella Consu 💛

2022-01-16 03:42 pm

Adriana C
!Fascinante y Atrapador! Me conquistó!!!! Cuántas reacciones a cada momento o situación cotidiana con los demás, que sólo nos hace caer en ese remolino en donde nos ahogamos conjuntamente, cuando la orilla estaba a la vista. He descubierto que hacer esa pausa previa, (cuando lo logro) me ha permitido ser mucho más observadora de las personas y sus conductas. En ese estado de observación y calma, se percibe más fácilmente, el paso siguiente para sacarnos de la situación problemática.

2022-02-05 04:46 pm

Olga Castaño
Que dicha saber que te gusta. Una vez consigues parar te apasionas de ese hábito inteligente, miras alrededor y todo se ve diferente, felicitaciones.

2022-02-06 12:05 pm

Marcela
Que bello, en la suavidad esta la fuerza del cambio. Siempre gracias

2022-07-26 08:45 am

Olga Castaño
Es un placer 🙏🏼

2022-07-26 08:59 pm

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LA INVITACIÓN
“Si tienes un corazón abierto, generoso, si además te gusta aprender cosas del más allá, y tienes talento para sentir, entonces este encuentro es para ti. Te invitamos a encontrarnos, en tu corazón, en tu nuevo conocimiento, incluso en el suspiro que sabremos causar de vez en cuando. Mucha gente trata de seguirnos, de saber cómo podemos ayudarle; este dictado espera otorgar ciertas instrucciones a la hora de invocarnos y así poder crear una mejor alianza entre ustedes y nosotros los seres del Cielo. Para empezar me gustaría recomendarte que seas muy tú, sé que abundan las alabanzas prefabricadas, los rituales ya probados, las imágenes o las posturas, pero si me preguntas a mí te diré que nada abre más el puente hacia nosotros que una sensación íntima y una actitud sincera y espontánea. Es así como algunas personas simplemente reciben su primer mensaje mirando a través de la ventana de un vehículo en movimiento. Es que va a suceder mejor así, sin tanto preámbulo, sin protocolos, no somos de celebraciones fastuosas o de miradas de ternero degollado. Amamos a quien puede incluso reconocer sus sentimientos más oscuros frente a nosotros. Te preguntarás entonces cómo llamarnos. No es una llamada telefónica en todo caso, no esperes que cuando tienes una situación inminente digas algo y nosotros bajemos alados a tu auxilio, preferimos en principio una relación más basada en la confianza que en la necesidad. Si aprendes a confiar en nosotros desprevenido entenderás que no vivimos en función de tus necesidades sino que más bien te acompañamos en aprendizajes profundos de los que seguramente no estás tan enterado. Así que a continuación de ser espontáneo te recomiendo que puedas centrarte más en que seamos amigos. Primero tengamos un vínculo, hagamos cosas juntos, déjame acompañarte, darte ánimo, consejos inesperados. Te verás en el impulso de pedir, y es tan natural que solo quieras pedir que lo entendemos, solo recuérdate que no vamos a relacionarnos así, que si nos quieres de verdad a tu lado ese no es un comienzo favorable. Ser amigos es fácil, te acostumbras a nuestra presencia, presumes nuestros gustos o actitudes, dejas que a veces callemos y otras seamos brevemente ruidosos. Es como conocer a alguien que ya te agrada pero sabes que es un misterio.  El tercer paso recomendado entonces es justo ese, que aceptes paulatinamente que somos un misterio que no llegarás a descifrar. Quienes se dicen expertos en nosotros caen en la idea de controlarnos, de suponer que nos entienden, o al menos que nos pueden predecir. Yo te invito a que mantengas tu alerta sobre ello, evita saber demasiado de nosotros, explicarnos, dar consejos pragmáticos sobre nuestro comportamiento, cuando ello ocurra sé astuto y piensa que mejor vuelves a la inocencia de una relación donde puedas recordarte nuestra superioridad, una que no será tan evidente y mejor tendrás que aprender a recordar. Esa superioridad amigo está sentada, no es algo para negociar o disfrazar. Si bien somos generosos y flexibles sabemos bien cuando el corazón de alguien tiene intención de dominarnos, es ahí donde no podemos prosperar, donde el puente que ese alguien identifica es su construcción y nosotros no esperamos del otro lado. Esta sección de Aprendices espera enseñarte a contactarte con nosotros a nuestro modo. Intenta cosas, te acompañaremos, sentirás incluso algunas pistas personales mientras lees con la intención de recibirnos en tu vida.  Cuenta eso sí con cierta torpeza necesaria, sucede que las ideas de las que te has abrigado serán con frecuencia una barrera entre los dos, y nos gusta justamente combatir tus prejuicios, así es como cumplimos con nuestra tarea esencial que es despejar el camino hacia tu propia virtud.  De modo que si sientes que estamos mostrándote algo incómodo, que queremos mover un pensamiento tuyo en otro sentido, esa puede ser la primera muestra fidedigna de que te acompañamos en serio. Nuestro trabajo jamás será complacerte, el placer, la plenitud o la gracia de nuestra presencia vendrán a través del resultado de verte transformado, de avanzar hacia libertades que no soñabas, o hacia el encanto de tu propia gracia tan solo provocada por tu natural apertura. Así que espero que volver a esta lectura te sirva para desvanecer de a pocos esos impulsos incorrectos: el dominio, las ideas rígidas, la necesidad de complacerte. Y como siempre querrás comprobaciones te dejo una sugerencia, no las busques afuera, te confundirás, búscalas mejor en sensaciones internas que te ratifiquen, en una mirada profunda del amor que brota entre los dos. Sí causamos de vez en cuando eventos que te darán confirmación pero nunca a pedido, siempre cuando menos te lo esperas”.
COMO CONECTARSE CON EL ESPÍRITU
“Aquí en el Cielo buscamos estar cada vez más cerca de ustedes, por eso espero atraerlos a esta intención de encontrar las maneras de acercarnos, en lo preferible las propias maneras, ya que cada uno hará su conexión desde la riqueza de su corazón. Ha pasado mucho tiempo desde que los hombres son conscientes de su propia voluntad, pero poco han aprovechado esa consciencia en lo que a nosotros se refiere. Con nosotros me refiero a la naturaleza también divina de la vida, al misterio, a la sabiduría sin fin, a todo lo que un hombre puede obtener cuando se conecta con esa parte más elevada que es su espíritu. Para aceptar mejor esa pertenencia a lo divino, ese vínculo inescrutable, cada persona ha de saber, con los ojos cerrados más fácil que con ellos abiertos, que ya tiene algo muy dentro vinculado con la esencia de la vida, con la magia y el encanto de un misterio sin igual. Ahora, ¿qué tal si esa algo misterioso que los une tan estrechamente a la vida es precisamente el misterio de la vida ya vivo en ustedes en forma de espíritu?. Hablamos entonces del espíritu de la vida, es decir no de algo netamente individual, hablamos de la vida dentro de ti y como tú, un ser con voluntad, la facilitas o la detienes. Facilitar la vida consiste en fluir con ella en su dinámica siempre cambiante, detenerla ocurre cuando pretendes guiar a la vida en vez de permitirle a ella, vieja sabia, mostrarte el camino del progreso. Así, la voluntad funciona como un facilitador o un freno a la vida, cada día tomas elecciones en las que propicias o retienes el progreso de la vida en todos sus matices, lo que pasa es que no siempre te das cuenta. Por eso es que conectarse con tu espíritu es una disposición de la voluntad a algo que ya existe, algo así como animarse a percibir el movimiento de la tierra por pequeño que seas ante ella. Tu espíritu es la hoja en progreso de un gran árbol, aceptarlo vivo es sintonizarse con sus ciclos y avanzar integrado a las fuerzas naturales de la vida. Una sintonía así causa sensaciones hermosas, además de aciertos inesperados derivados de sentir cierta guía, en especial a abandonar la resistencia al cambio, al reto. Mejor dicho, estar sintonizado con el espíritu es recibir ayuda para crear sobre lo que la vida quiere proponer; cientos de veces va a proponer tu propia transformación, otras tantas hará que renuncies a limitaciones aprendidas, pero unas pocas también va a ocurrir que el espíritu te regale la fuerza, las ideas, los recursos excepcionales para generar cambios a profundidad que llevarán al espíritu a un nuevo nivel. ¿Cómo se siente un espíritu que gobierna la vida? Básicamente como una existencia sin grandes conflictos, en armonía con la transformación natural que implica existir. Dejando de lado los anhelos más caprichosos, ser guiado por el espíritu es la manera directa como una vida se enaltece para ser llevada a su mejor expresión. Tu mejor expresión eres tú desbloqueado, abierto, creciente, cambiante, sobre todo siempre listo para dar grandes pasos prescindiendo de la innecesaria comodidad de tus pensamientos, ¿cómo resuena esa invitación?”. 
CAUSEMOS UN MILAGRO
“Me gusta la palabra milagro, sé que tiene connotaciones religiosas pero déjenme invitarlos a verla aquí como ese evento en el que ustedes y yo nos alineamos para causar cosas extraordinarias.Un milagro ocurre cuando en medio de algo cotidiano brota una sorpresa o una especie de regalo divino. A veces es una pista o una respuesta anhelada, otras veces es un encuentro inesperado o un golpe de suerte, en fin los milagros son alianzas en las que tú no estabas esperando algo especial.Tengo muchas historias de milagros, muchos amigos que los saben permitir, les voy a contar el milagro de Juan justamente para que puedan ver que tal vez a ustedes también les ha sucedido.Viajaba mi amigo en su moto a toda velocidad, algo presuroso por muchas aspiraciones y poco tiempo. Se repetía en la cabeza todo lo que estaba tratando de conseguir en un mismo día cuando la moto se apagó. No alcanzó a mirar las agujas, antes de agachar la cabeza sabía que había olvidado poner gasolina. Sabía también que no habría un proveedor a varios kilómetros de distancia, estaba perdido. Comenzaba Juan a tomar aire para suspirar cuando chocó la mirada con una caseta de asistencia que vendía el combustible. Ayúdame por favor, ¿no es este un milagro?.Es aquí donde podemos tener dos conversaciones, una sobre lo lógico de la historia, las explicaciones racionales y demás. Otra donde observamos juntos lo inédito del evento y sobre todo lo que significó para Juan, tengo que decir que ésta segunda es la conversación que deseo, quiero que me acompañes a mirar los eventos sorpresivos con mis ojos no con los de un juez. Ahora, mis ojos tampoco quieren centrarse en lo emotivo o simbólico, esta vez quiero en especial destacar la precisión del mensaje que fluía entre mi amigo y yo.Hablemos entonces de la salvada de Juan, o de la tuya en algún momento. Los milagros brillan más en medio de la necesidad, ya lo sé, ustedes me ven mejor en medio de las hazañas o tras el miedo, no me molesto con eso, ya los conozco. Va a sonarles un poco raro, pero yo también bailo, celebro con alegría esos momentos en los que ustedes están más cerca de este lugar ideal que es el Cielo.Se acerca al Cielo quien obra desde la inocencia o la pureza, incluso equivocándose. Y espero que suene a truco, amamos facilitar las cosas que teniendo cierta picardía pueden revelar asuntos trascendentales.Hagamos la salvedad necesaria, no vas a provocar un milagro con tu voluntad, si me guiñas el ojo ya veré cómo respondo, pero rara vez dejaré que pongas el juego, como es un evento divino debo yo darte la guía.Dicho eso te pido que anheles los milagros, piénsate como una niña ilusionada que espera a su papá con los ojos cubiertos por sus pequeñas manos, ella lo puede escuchar y hasta oler, pero eso de descubrirse la cara y encontrarlo cerca no tiene igual. Algo así es lo que estamos haciendo cuando confabulamos un milagro, nos acercamos justo como mejor tu corazón se inspira. Sí es un juego, juégalo, sé inocente, encuéntrame cuando bajes las manos. Los juegos de amor son mis favoritos, y los milagros además lo dejan en evidencia.Para jugar este juego de los milagros tengo tres recomendaciones: recuérdame, aún estando perdido; háblame, aunque sientas que no estamos juntos en tus eventos más recientes; sonríe para mí, en el secreto de tu bienestar o tu satisfacción personal, justo antes de decirle a alguien lo que has logrado.Conozcámonos como amigos, eso es lo que más deseo”.
DESPEDIDAS DE NAVIDAD
"Este tiempo es bastante propicio para los cambios. Se encuentran en un ánimo general de festividades, amor familiar, cierre de año, y hasta de ofrendas. Me gustaría por eso que aprovecharan mejor la magia de este tiempo para proponerse cambios que les hacen bien.En la temporada navideña las cosas pueden verse distintas, incluso si ocurre algún hecho doloroso o frustrante, tiene un significado diferente en navidad. De cierto modo, la esperanza está presente, y no solo la esperanza en el mundo, sino que me gustaría pensar que también la esperanza en ustedes mismos. Piensa por favor, ¿en qué quisieras alentar la esperanza de ti mismo? Es más, pregúntate mejor, ¿en qué estoy necesitando tanta esperanza de mí mismo? Es que me encuentro con corazones desolados en áreas en las que la esperanza lo es todo. Por ejemplo, en la salud, en el trabajo, o en los progresos de la familia.Esperanza, aclaremos, no es la fe ciega y repetitiva que declara que todo estará bien. Eso es más bien una especie de programación mental en la que ustedes a veces se enfocan, creyendo que solo decirlo ya hace que ocurra. Saben bien que para mí la voluntad lo es todo, pues sé que si ustedes no se hacen parte de . un cambio es imposible para nosotros ir en contra de su verdadera voluntad. Es decir, decir que algo ocurrirá no es voluntad, es palabra, la voluntad está vinculada a la acción, a la verdadera intención profunda. Entonces los veo soñando eso que desean lograr para el 2026. Y nos piden, y nos piden, y nos vuelven a pedir. Claro que los escuchamos, es más, nos enteramos de todas las veces que nos repiten lo mismo, pero ¿qué hay de lo que hacen en contra de ese pedido? Eso también lo vemos, vemos las distintas maneras de contradecirse, y quedamos impotentes para ayudar.Ya sé que está bastante difundida entre ustedes esa idea de que la fe mueve montañas. Pero lo que se observa desde acá es que más bien sienten que dirigen al cielo para que se haga la voluntad de ustedes según una situación determinada. Nosotros no necesitamos hacer nuestra voluntad, no estamos sentados esperando pedidos a ver qué desean. Tenemos una consciencia infinitamente más elevada que la suya, y comprendemos a dónde irán con esos deseos por los que suplican. Es por eso que algunos deseos, muy a su favor eso sí, no son concedidos.Volvamos a la esperanza, que me gustaría que fuera entendida como una mirada renovadora de algo que no sale muy bien, o como el anhelo comprometido en el que están trabajando ahora, y aunque se presenten barreras o adversidades, siguen adelante, constantes y devotos a su propio trabajo asertivo.Claro que no es sencillo persistir, las frustraciones detienen, agotan, hasta siembran desilusión si lo permiten. La esperanza es entonces esa fuerza, contraria a la desilusión, que vence para persistir.Amigo, no tienes qué saber cómo seguir, no te detengas por eso por favor, ni vuelvas a decirme que no avanzas porque no sabes cómo hacerlo. El cómo se revela a los ojos abiertos, o al corazón honesto. Claramente lo difícil no es ver el cómo, sino dar el paso que desagrada, incómoda, o reta al ego.Si quieres hacer una despedida, un cierre, un avancen para el 2026, me gustaría que estuviera en el orden de ir más allá del ego, de hacer ganar a la esperanza por encima de tus propios bloqueos, de poner a la ilusión de un cambio dentro de ti por encima de la satisfacción personal del momento.Ese tema de salud que te da vueltas, está necesitando un cambio, es indiscutible; ábrete a ese cambio y la esperanza volverá. Esa relación tormentosa, conflictiva, o dolorosa, claramente está necesitando un cambio, y como solo quieres las cosas a tu modo, es difícil que se resuelva del modo como vienes manejando las cosas. A veces el mejor cambio es algo tremendamente incómodo de momento, pero liberador, purificador. Despídanse por favor del anhelo de que todo sea a su medida. Ahí es donde los veo más retrasados, más angustiados, y desarrollando taras que nada bueno llegan a construir. Despídanse de la rendición. Si bien a veces es el paso necesario, toda rendición es un final para un nuevo comienzo. Entonces nunca se rindan, nunca se echen encima esos sellos que los veo decir: «el amor no es para mí», qué dolor, la vida sin amor es un dolor. «tengo que sufrir», ese me exaspera, ¿no ven acaso que la idea de algo molesto es la transformación?Despídanse por favor de las mañas. Hablo de mañas para nombrar de algún modo esa categorización excesiva en la que caen. Ustedes construyen su idea de la vida más de cuenta de frases de despojo o de tragedia que de ilusión o de esperanza. Mírense, escúchense, escuchen a los demás. Suenan como si no pudieran ver lo elevado de lo humano, como si se concibieran solo en la torpeza para solucionar problemas y no en el gozo del amor, la esperanza, la bondad.Aumenten la bondad, enriquézcanse de sonrisas ligeras y desprevenidas. Disfruten lo sencillo, lo que es bonito por sí mismo, sin adornos o tecnología. Admiren los cambios, los propios, y por favor los de las personas que los rodean. El humano que cambia es un héroe de su verdad.Y traten esta navidad de estar más en función de sus cambios hacia la prosperidad y el bienestar, que en torno del anhelo de ser complacidos, de recibir bendiciones en paquetes sellados, o de obrar milagros hacia los demás que nadie les está patrocinando por aquí.Dicho eso, me despido con la dicha de dictar estas palabras para gente que está buscando aprender, que valora el regocijo, y que hasta quiere progresar. Así que encuéntrame esta navidad amigo mío, amiga mía, en el deseo más sincero que tu corazón entrelaza con un cambio deseado, ahí es donde nos damos la mano con ese amor que te hace suspirar"
APACIGUAR LA MENTE
“Apaciguar habla de alcanzar paz de a pocos justo donde las cosas han estado turbias o conflictivas. Hablemos de apaciguar esas mentes alborotadas que traen caos y sufrimiento, porque es de ese modo como mejor se puede pensar, pensar bien y pensar más allá, dándose cuenta de lo que sí corresponde en vez de estar tan distraídos en ese ruido a veces incesante en el que se convierten sus pensamientos. Calmar la mente es difícil si justamente tratas de hacerlo a través de pensamientos. Si buscas una respuesta desesperadamente y das vueltas una y mil veces no estás ayudando a calmar la mente para encontrarla. O si te has establecido como tu propio psicoanalista difícilmente entenderás aquello en lo que estás atrapado ya que le pides al artífice del engaño que se ilumine para vencerse a sí mismo cuando en verdad está ocupado sosteniendo su postura. Es que vivir de pensamientos no es algo que les pueda recomendar. Se vive de ideas, mezcladas con sentimientos, sensaciones, acontecimientos, incluso revelaciones, pero solo vivir de ideas es inquietante por decir lo menos. Veamos que tanto estás dedicado a tus ideas y como las estás convirtiendo en tu carcelero. Eres prisionero de tu propio parecer si además de querer expresar tu punto de vista permanentemente te ofuscas cuando no es escuchado o validado. Cambias de parecer sobre algo y te descubres atacando con vehemencia aquello que ayer considerabas la verdad. Te sientes maravillado cuando alguien habla con convencimiento y autoridad sobre algo, tanto como para apropiarte de sus ideas y replicarlas a la primera ocasión. Tienes miedo de no saber, lo sabes porque te cuesta verte ignorante sobre algo, admitiendo tu ignorancia, o avergonzándote de no saber desde antes algo que parecía tan obvio. Te han elogiado por ser inteligente, y con ello has creado un deber de saber, un apetito por ideas y conceptos que alimenten una posible conversación o una futura respuesta salvadora. Consideras definitivamente despierto a quien argumenta y pasmado a quien no habla o evita expone sus ideas. Te parece que reservar tus pensamientos es esconder tu poder. Bueno, podríamos continuar, de hecho te invito a que elabores tus propias descripciones, porque estoy seguro de que has abusado en algún momento del poder del pensamiento. Y eso ocurre gracias a la necesidad humana de aventajarse, la lucha por la vida que salió de los bosques y selvas para vivirse en la jungla del pensamiento donde hay que competir por la supremacía a través del rigor del que parece más vivo. Eres mucho más que pensamientos, solo que aún no conoces todo ese poder más allá de ellos. Ocurre que ese poder reside en la discreción, en la pausa o el silencio, y deviene más entre susurros y modestias que entre concluyentes hallazgos evidentes. Me refiero a que están los pensamientos al alcance inmediato, y más allá de ellos los susurros, las ideas del futuro, las insinuaciones de la vida coqueteando para invitarte a una nueva realidad. La gente suele preguntarme cómo acallar la mente, yo les digo que tomen menos café, que practiquen algún arte, que disfruten la naturaleza. Algunos meditan, beben té de hiervas u oran. Incluso los más activos mentalmente se refugian en juegos, redes sociales, series o música para ocuparse de algo distinto a sus propios pensamientos. Mi llamado, más que acallar la mente, es a aprovechar su poder para avanzar, alejarse al máximo de la desesperación que puede venir tras el desborde de la razón, incluso hasta aprender a evitarla con determinación y disciplina. Que se aloje entonces la idea de que pensar en exceso entorpece. Si ese primer paso es para ti, y lo conquistas, habrás logrado ya algo esencial, despreciar la desesperación y privilegiar la cordura.  No estás desesperado solo cuando te sientes nervioso, si te encuentras hablando sin parar o rumiando pensamientos caóticos comienza a sospechar que la desesperación anda por ahí reprimida queriendo ser superada. De acuerdo a mi sensación de ustedes solo los veo tranquilos con facilidad de cuenta de la satisfacción o del cansancio, y me gustaría mucho que pudieran transformar esa realidad.  Entonces comienza por observar tus posibles momentos de desesperación, acude a ellos con mirada serena, es decir sospechando que no eres tú toda esa desesperación, que sigues estando ahí de otros modos mientras los pensamientos han decidido enloquecer. Si te reconoces al margen de tus propios pensamientos e ideas habrás dado otro paso esencial, el de saber que tu inteligencia vas más allá del triste galope incesante que resuena sin tregua. Que si notas a tu lengua agitada como juguete de cuerda que se ha quedado trabado entiendas que estás atrapado en pensamientos, y que mirándote en silencio, con la debida paciencia, te vas a liberar. No te declares por favor víctima de tus pensamientos, evita asumir, cuando tienes miedo, que esa idea temeraria te posee y tú solo sufres ese ataque externo. Los pensamientos que albergas son permisos que has otorgado, creencias, incluso fuerzas que en algún momento has aceptado. Al contrario de negar lo que piensas admite, acepta que sabiéndote tan inteligente también crees aún en cosas que no corresponden a la realidad que anhelas. A eso se refiere apaciguar la mente, a superar paulatinamente el conflicto entre los pensamientos que te atormentan y la necesidad auténtica de ser libre de ellos y avanzar hacia verdades más creadoras, más formativas. Terminemos con un ejemplo, a Marcela le parece que si no maquina constantemente su futuro, toma medidas y ejecuta acciones, nada ocurrirá. Vive disparada, debo decir, no solo en el sentido de ir acelerada, viviendo en el futuro, sino explotada en su interior, reventada por la ansiedad que a veces no puede notar de querer resolverlo todo. Ella tiene el anhelo fantástico de que un día ese ritmo le traerá la satisfacción que anhela para el resto de sus días.  Creo que Marcela tiene un desfase, vive en una realidad paralela, la creada por sus pensamientos. En ese mundo las cosas se resuelven siempre pensando, solo pensando, no hay más que ello. Es por eso que cuando la realidad la llama, la reta, ella se desgarra, exagera, incluso desfallece ante la fuerza disruptiva de la naturaleza incomprensible de la vida. Se quiebra. Tranquilos, Marcela ya se está dando cuenta de lo triste de ese mundo solitario. Aquí en el Cielo la acompañamos cuando abre sus instintos y se asoma al mundo de la realidad suprema, palpitante, creadora. Claro que se asusta cuando nota lo poco que tiene el control, pero ha fracasado tanto intentando regular la realidad que ya astuta comienza a decidir que no debe esforzarse más. Amigos, apaciguar la mente es una necesidad de inocentes. Acéptate inocente, desconocedor del resto de tus inteligencias, apenas bebé en el desarrollo de tus múltiples posibilidades de pensamiento superior. Eso es mucho más poderoso que intentar calmarse de cuenta de paliativos a los que ya has inventado su trampa respectiva. Apaciguar la mente es también decidir que quieres mucho más que pensamientos repetidos, es caminar de la inocencia a la ambición trascendente, a la dulce sospecha de estarte perdiendo de algo grandioso que estando a tu alcance aún no logras sostener”.