DESPEDIDAS DE NAVIDAD

Creado el: 2025-12-11 04:21 pm

Inspiración

"Este tiempo es bastante propicio para los cambios. Se encuentran en un ánimo general de festividades, amor familiar, cierre de año, y hasta de ofrendas. Me gustaría por eso que aprovecharan mejor la magia de este tiempo para proponerse cambios que les hacen bien.


En la temporada navideña las cosas pueden verse distintas, incluso si ocurre algún hecho doloroso o frustrante, tiene un significado diferente en navidad. De cierto modo, la esperanza está presente, y no solo la esperanza en el mundo, sino que me gustaría pensar que también la esperanza en ustedes mismos. 


Piensa por favor, ¿en qué quisieras alentar la esperanza de ti mismo? Es más, pregúntate mejor, ¿en qué estoy necesitando tanta esperanza de mí mismo? Es que me encuentro con corazones desolados en áreas en las que la esperanza lo es todo. Por ejemplo, en la salud, en el trabajo, o en los progresos de la familia.


Esperanza, aclaremos, no es la fe ciega y repetitiva que declara que todo estará bien. Eso es más bien una especie de programación mental en la que ustedes a veces se enfocan, creyendo que solo decirlo ya hace que ocurra. Saben bien que para mí la voluntad lo es todo, pues sé que si ustedes no se hacen parte de un cambio es imposible para nosotros ir en contra de su verdadera voluntad. Es decir, decir que algo ocurrirá no es voluntad, es palabra, la voluntad está vinculada a la acción, a la verdadera intención profunda. 


Entonces los veo soñando eso que desean lograr para el 2026. Y nos piden, y nos piden, y nos vuelven a pedir. Claro que los escuchamos, es más, nos enteramos de todas las veces que nos repiten lo mismo, pero ¿qué hay de lo que hacen en contra de ese pedido? Eso también lo vemos, vemos las distintas maneras de contradecirse, y quedamos impotentes para ayudar.


Ya sé que está bastante difundida entre ustedes esa idea de que la fe mueve montañas. Pero lo que se observa desde acá es que más bien sienten que dirigen al cielo para que se haga la voluntad de ustedes según una situación determinada. Nosotros no necesitamos hacer nuestra voluntad, no estamos sentados esperando pedidos a ver qué desean. Tenemos una consciencia infinitamente más elevada que la suya, y comprendemos a dónde irán con esos deseos por los que suplican. Es por eso que algunos deseos, muy a su favor eso sí, no son concedidos.


Volvamos a la esperanza, que me gustaría que fuera entendida como una mirada renovadora de algo que no sale muy bien, o como el anhelo comprometido en el que están trabajando ahora, y aunque se presenten barreras o adversidades, siguen adelante, constantes y devotos a su propio trabajo asertivo.


Claro que no es sencillo persistir, las frustraciones detienen, agotan, hasta siembran desilusión si lo permiten. La esperanza es entonces esa fuerza, contraria a la desilusión, que vence para persistir.


Amigo, no tienes qué saber cómo seguir, no te detengas por eso por favor, ni vuelvas a decirme que no avanzas porque no sabes cómo hacerlo. El cómo se revela a los ojos abiertos, o al corazón honesto. Claramente lo difícil no es ver el cómo, sino dar el paso que desagrada, incómoda, o reta al ego.


Si quieres hacer una despedida, un cierre, un avancen para el 2026, me gustaría que estuviera en el orden de ir más allá del ego, de hacer ganar a la esperanza por encima de tus propios bloqueos, de poner a la ilusión de un cambio dentro de ti por encima de la satisfacción personal del momento.


Ese tema de salud que te da vueltas, está necesitando un cambio, es indiscutible; ábrete a ese cambio y la esperanza volverá. Esa relación tormentosa, conflictiva, o dolorosa, claramente está necesitando un cambio, y como solo quieres las cosas a tu modo, es difícil que se resuelva del modo como vienes manejando las cosas. A veces el mejor cambio es algo tremendamente incómodo de momento, pero liberador, purificador. 


Despídanse por favor del anhelo de que todo sea a su medida. Ahí es donde los veo más retrasados, más angustiados, y desarrollando taras que nada bueno llegan a construir. 


Despídanse de la rendición. Si bien a veces es el paso necesario, toda rendición es un final para un nuevo comienzo. Entonces nunca se rindan, nunca se echen encima esos sellos que los veo decir: «el amor no es para mí», qué dolor, la vida sin amor es un dolor. «tengo que sufrir», ese me exaspera, ¿no ven acaso que la idea de algo molesto es la transformación?


Despídanse por favor de las mañas. Hablo de mañas para nombrar de algún modo esa categorización excesiva en la que caen. Ustedes construyen su idea de la vida más de cuenta de frases de despojo o de tragedia que de ilusión o de esperanza. Mírense, escúchense, escuchen a los demás. Suenan como si no pudieran ver lo elevado de lo humano, como si se concibieran solo en la torpeza para solucionar problemas y no en el gozo del amor, la esperanza, la bondad.


Aumenten la bondad, enriquézcanse de sonrisas ligeras y desprevenidas. Disfruten lo sencillo, lo que es bonito por sí mismo, sin adornos o tecnología. Admiren los cambios, los propios, y por favor los de las personas que los rodean. El humano que cambia es un héroe de su verdad.


Y traten esta navidad de estar más en función de sus cambios hacia la prosperidad y el bienestar, que en torno del anhelo de ser complacidos, de recibir bendiciones en paquetes sellados, o de obrar milagros hacia los demás que nadie les está patrocinando por aquí.


Dicho eso, me despido con la dicha de dictar estas palabras para gente que está buscando aprender, que valora el regocijo, y que hasta quiere progresar. 


Así que encuéntrame esta navidad amigo mío, amiga mía, en el deseo más sincero que tu corazón entrelaza con un cambio deseado, ahí es donde nos damos la mano con ese amor que te hace suspirar"

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Olga Castaño

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Comentarios (6)

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Andrea Roldan
Este diciembre se siente con esperanza una que se siente en el pecho como vacío de una adolescente enamorada con una sensación de sorpresa, por lo general diciembre no es una época que me hace feliz o que espere con alegría , así que me hace muy feliz sentirlo así…. Gracias por la compañía del cielo y las palabras oportunas de Olga para ver luz al final del día oscuro que se siente asfixiante. AME EL NUEVO SIGNIFICADO DE ESPERANZA QUE TENDRE APARTIR DE AHORA ;) el trabajo en la bondad será una señal para tener presente y sin duda me despediré de la idea de que todo sea a mi medida . Gracias infinitas

2025-12-11 10:05 pm

Olga Castaño
Mira qué potente, la ilusión del cambio, tu pecho contándote que es hora de ir adelante, dejar atrás lo que hay que despedir, y hasta aventurarse sin saber lo que vendrá. Felicitaciones por tu cambio, hay cambios que tardan, solo es eso. ¿Te gusta la nueva esperanza? También al cielo, cuya esperanza de este momento es que tú te conviertas en una experta en transformaciones 😇👏🏼

2025-12-12 07:16 am

Consuelo
Maravilloso dictado. Gracias por transmitir tan especial mensaje que da un resplandor para ver el camino a seguir en este caminar y ayudar a que cada día luchemos por ser mejores a pesar de nuestras limitaciones como seres que estamos en evolución. Gracias mi querida amiguita especial por llevar tan bien esa misión de ser nuestra mensajera.💫

2025-12-12 06:22 am

Olga Castaño
Es un placer acompañarte, y a todos los lectores, en esta tarea de aprender, cambiar, crecer. Abrazos en tu invierno canadiense 💛

2025-12-12 07:17 am

Adriana C
Aliento la esperanza de un encuentro conmigo misma, de un renacer, de un abrazo con el amor divino. Guardo la esperanza de creer más en mí y en lo que puedo lograr y alcanzar

2025-12-15 08:30 pm

Olga Castaño
“Lo estás haciendo. Ahí es cuando esperanza significa acción. Agrégale entonces poder, el poder de seguirte transformando. Uno en el que estamos juntos, y logramos lo inesperado, lo que no has calculado, e incluso lo anhelado pero sin saber cómo sucedió”

2025-12-18 07:57 am

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EN PAZ CON LA MUERTE
Sentada frente a la ventana mientras llueve me pregunto por qué se asocia a la lluvia con la tristeza cuando ella es justamente la vida cayendo a gotitas. Es lo mismo que sucede con la muerte, entendemos solo el momento previo a partir y por mucho consideramos que es necesariamente tragedia o dolor. Así como gracias a la lluvia prospera la vida es gracias al final de esta existencia que todo vuelve a comenzar. Cuando nos vamos nuestra esencia prevalece, los recuerdos se van y la existencia se renueva, sin embargo hay pendientes que no dejamos aquí. No se quedan en la tierra los deberes con uno mismo, esos defectos que evitamos superar o los fallos que conscientes dejamos de atender; sin rencores ni cuentas de cobro aquello importante que no hicimos aquí habremos de retomarlo en el más allá. Si tu llamado incesante es a liberarte cuenta con que ese llamado no se detendrá después de partir, si en cambio sientes que la vida reclama más de tu responsabilidad allá te verás enfrentándola sobre ti mismo y tus asuntos. El llamado a la humildad es uno bastante común, así como la necesidad de superar la negligencia, la indiferencia o el desprecio; algunos llamados son sencillos como la aceptación y otros más complejos como la comprensión. Tras la muerte también continúa la virtud, esos aprendizajes verdaderos que se graban en el alma y despejan el camino por venir. La memoria deja de funcionar incluso frente al dolor o la tragedia, pues sin importar cómo pereces la muerte misma es un regalo de amor del Cielo en los corazones reconciliados y el comienzo de una nueva realidad que aceleradamente sana dolores y pendientes. Mueres como vives, si vives para el miedo y la confusión es posible que tu partida se parezca a ello, si sabes confiar y apreciar la belleza de lo simple entonces gozarás al descubrir tu nuevo comienzo. No eres solamente ese cuerpo que tienes ahora, ni tus memorias o temores, eres mucho más que actitudes y talentos, que logros o carencias. Al final tú mismo sabrás lo que valió y con ese tesoro arrancarás allá a caminar rumbo al cometido inefable del encuentro con esa parte de uno mismo más pura y elevada. No esperes comprender la muerte, no sabes cómo llegaste igual que no sabes como partirás, mejor párate en la confianza de que siempre se camina en busca del progreso y si has sabido aprender todo lo que vendrá estará iluminado por la luz que has cultivado. Para terminar, sin importar cuanto haces por los otros siempre entra en la ecuación, pues aquello que has hecho por ti cuenta más y primero a la hora de juntar las semillas con las que harás florecer tu siguiente andar. Eso sí, asegúrate de saberte valorar porque esa es allá la carta de presentación. Entonces sigamos aprendiendo juntos para el alma, lo que sucede viviendo y atendiendo el llamado a la virtud. Hay mucho que aprender sobre la muerte porque hay tanto más que aprender sobre la vida y la mejor preparación para el futuro es trabajar en el ahora, en el tuyo particular según tus necesidades y conflictos. Estar en paz con la muerte comienza estando en paz con la propia vida, repara lo que está quebrado, aprende sobre el siguiente paso y avanza, esa es la mejor preparación.   
HAY PODER EN LA DELICADEZA
“Ir despacio, ir con suavidad por la vida, no es algo que precisamente estés cultivando. La norma dice que hay que pisar fuerte y decidido lo que parece implicar pisotear o atropellar. Quiero invitarte hoy a replantear esas dureza, que mires si de verdad está funcionando y que hagas que tu delicadeza para crecer sea uno de tus nuevos poderes. La delicadeza habla de los buenos modos, unos de tolerancia y respeto, esa suavidad insidiosa que todo lo conquista. Si conoces a alguien así sabrás que esa persona consigue las cosas de un modo sencillo y siempre parece en su punto, que provoca complacerla y que poco hay de conflicto con ella si lo piensas bien. No se trata de ocultar los sentimientos o de hacerse el de la vista gorda a lo que incomoda, la delicadeza se refiere a una pequeña pausa que es posible justo antes de reaccionar, de actuar como de costumbre. La delicadeza tiene todo que ver con parar y sentir el momento, las personas, el lugar. Hay elegancia en la delicadeza, parar por ejemplo antes de hacer un reclamo sobre los servicios públicos te hará considerar la situación del empleado que te atiende, su alcance limitado, los nuevos métodos de atención, y hasta te hará sospechar que de uno u otro modo lograrás solucionarlo. Hay virtud en la delicadeza puesto que fuerza lo bueno de ti, parar esculca las buenas maneras y las pone en acción antes que las explosiones de emotividad. Parar amigos es también ir un poco más despacio, saber que no todo es una emergencia, cuanta gente conduciendo como si estuviera transportando un herido de muerte. La delicadeza del amor entonces es mi favorita, me refiero a que hay mucho amor sencillo contenido en tener cuidado, por ti y por los demás, por las cosas, por las circunstancias. Ponle amor a lo que tanto te incómoda para que encuentres soluciones diferentes en lo que no sale tan bien, dale afecto a la torpeza de las situaciones para así poder esperar a que revelen su llamado. Ya sabes, todo tiene potencialmente un mensaje escondido, si hay dificultades inesperadas es porque algo se quiere revelar. Piénsalo bien la próxima vez antes de reaccionar, mejor dicho para, unos segundos pueden ser suficientes para saber a donde va en verdad una situación. El poder de la delicadeza consiste en propiciar una visión más allá, darse el tiempo y el cuidado para aventurarse en el trasfondo de una circunstancia o sencillamente poder captar una nueva faceta de ustedes mismos que no hubieran podido conocer de otro modo. ¿No es dulce esa invitación?”.
CORAZÓN CERRADO: PODER BLOQUEADO
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Asegúrate de algo, busca siempre el mejor recurso para enfrentar un problema, no desaproveches los nuevos recursos que quieren brotar, y deja en espera a los acostumbrados para que así tu inteligencia brille más. Siempre que estés en una situación retadora recuerda eso, no se trata de ser el mismo, se trata de ser más cada vez que la vida se revuelca. Por eso es que el corazón es un centro creativo. Allí, cuando alguien permite que se abran nuevas puertas, ocurre que nacen nuevas esperanzas y las cosas menos pensadas se comienzan a solucionar. Es una invitación a ser parte de la armonía que esperas del universo, permitir que esa fuerza infinita pueda fluir a través de ti, que las cosas que se entorpecen encuentren salida justamente a través de tu propia magia. Estoy seguro que te gusta hacer parte de la magia profunda de la vida. Un corazón cerrado es uno más bien terco, obstinado con lo que siempre ha conocido, alguien con unos supuestos a los que se aferra y no les permite transformarse. Un corazón abierto es aquel que siéndole difícil cambiar o abrirse ambiciona cambios, armonía, grandeza, y se permite mirar la realidad de cabezas para ver el derecho que le corresponde.  No seas tan cuadriculado amigo mío, te veo más sufrir por no ajustarte que por los eventos mismos que sueles enfrentar. Los corazones generosos viven más a través del gozo y la armonía, resultado de su flexibilidad; si con este dictado al menos puedes sentir tu lado rígido y convencional entonces quedaré contento de saber que abriste al menos una pequeña ventana a la posibilidad de tener grandes puertas que conseguir. Algún día verás como ese corazón ahora ventilado por puertas doradas va queriendo ser una cavidad libre porque estás dispuesto a experimentar lo que venga sin detenerte, sin esperar comodidad o complacencia, sin resistirte a los retos que siempre significa vivir”.
LA GENTE QUE NO ESCUCHA
“Eres de la gente que no escucha, a veces, aunque quieras no puedes escuchar. Más bien para ser claros, no deseas escuchar. Un alto, un pero, una barrera, son el tipo de cosas que no quieres escuchar, (tal vez estas palabras no las quieres escuchar); no quieres saber cuándo estás equivocado o cuando las cosas se están enredando por algo que tú complicas con tu actitud. Entonces querido lector, eres de la gente que no escucha. Mejor piénsate así, mejor admite que a veces no puedes escuchar. Sabiéndote en ese búsqueda que ta trae por aquí, los puntos ciegos también pueden aprender a detectarse, y una vez reconocidos es más fácil saber cuando no estás pudiendo ver. Tengo una amiga que anda bastante movida, la vida quiere llevarla a algo nuevo, pero ella, obstinada con sus razones, no logra ver que en sus lamentos justamente reside la solución. Se queja de lo que ocurre, de los acontecimientos y de lo que la vida hace con ella, pero nunca la veo quejarse de sus actitudes, de sus reacciones o respuestas a esa realidad. Entonces mi amiga no está asumiendo la responsabilidad de lo que ella hace con esa realidad que no le gusta. Hablamos de la actitud de victimizarse, de decidirse solamente del lado del que recibe las afrentas, no del que puede enderezar algunas cosas aunque no las haya provocado. No digo que no estés sufriendo amigo si eso que estás viviendo te toca profundamente, no digo que la realidad no sea a veces dura y restrictiva. Lo que trato de mostrarte es que la manera como estás enfrentando las dificultades está llevando el reto de difícil a imposible. Y te niegas a entender que siendo la realidad la causante de tu sufrimiento, la solución deba venir de tu parte.  Conozco ese sentido de la justicia que es tan humano. El de hacer balances simples y juicios severos basados en la evidencia. Ahora los invito a que piensen un poco más allá, que vayan a la verdad del propósito de la experiencia, no a la justicia insípida de víctimas y culpables. Entendamos mejor juntos que la vida tiene siempre propósitos ocultos en lo que causa, y que es de esa manera como se va a desenredar mejor eso que parece de momento imposible de resolver. Bueno, si no has abandonado este dictado es que tal vez sí escuchas, sí puedes saber cuando no tienes la razón en algo, o cuando tu enfoque no es del todo acertado. Veamos entonces lo que espero: que aprendas a sentir con claridad cuando estás enfocándote erróneamente, cuando sintiendo que tienes la razón sobre el mal enfocas la solución en el mal y no en ti. Pensemos así cuando las cosas se pongan complicadas: ¿qué es lo que la situación espera de ti?, si prefieres puedes preguntarte qué es lo que yo anhelo, cuál es esa grandiosa meta que me he propuesto propiciar. Obviamente una que de momento no te gusta, pero con certeza una que te llevará al siguiente nivel de ti mismo. Volvamos a los puntos ciegos haciendo una precisión, siempre los tendrás, iremos descubriendo nuevos, descifrando unos que darán luz al siguiente que estaba escondido tras el más reciente. En fin, saberse ciego en cosas es un reconocimiento honesto y sensato, no lo ves todo amigo, no esperes que así ocurra, no caigas en la inocencia de asumir que claridad es verlo todo. Claridad más bien es empezar a sospechar que los aprendizajes llegan hasta el infinito mismo, es decir tus posibilidades son únicas y también infinitas en el sentido de que tu capacidad de aprendizaje es inagotable. Decidamos mejor que vas descubriendo puntos ciegos, y que te familiarizas tanto con asumirlos, con que se presenten inesperados, que aprendes a desarrollar el talento supremo de saberte ciego tanto como vidente en el hecho de suponer siempre una verdad más allá de ti. Esa necesidad de sentir que ya lo tienes todo resuelto es solo un impulso en busca de confort, si en cambio te familiarizas con la natural incomodidad de quien aprende siempre las cosas pueden cobrar un nuevo matiz, más abierto, más sereno, más de gozo y de verdades fáciles de alcanzar”.
QUÉ CARA TIENE TU BONDAD
“La bondad es un concepto amplio, vamos mejor a meterlo en el corazón como la apuesta sin discusión al bien puro y elevado. Ahora, entendamos mejor lo que implica hacer el bien más allá de la caridad, la generosidad o las buenas intenciones. Es que bondad, amigos míos, también es aquello que promueve un bien mayor, como los límites por ejemplo. No hablo solo de los límites que pones a los niños o en una relación personal, decimos límites a los que ustedes mismos se ponen como los esenciales para construirse un bien sincero. Las caras del bien son entonces maneras, negociaciones con el placer, a las que hay que llegar a acostumbrarse. Veamos algunas: Llenarse de rabia te hace daño, controlar la rabia te hace bien. Puede que las injusticias o las agresiones lo merezcan pero quien se daña con ese enojo duradero eres tú, aliviar la rabia es un bien mayor porque detiene el daño hacia ti y te prepara para corregir lo que corresponde. Superar el miedo y el dolor son tareas de máxima bondad. Al contrario veo a muchos todavía unidos a la idea de que el martirio engrandece, son personas que pudiéndonos ayudar en la tarea de mejorar el mundo están concentradas en lamentarlo o temerle y por eso dejan de aportar para retirarse a sufrir con una reprochable idea de estar haciendo bien. No lo hacen amigos, hay que superar al dolor y al miedo para enfrentar la vida y descubrir lo mejor de ustedes mismos escondido tras ese velo, por favor déjense llamar por ese bien verdadero. Hace el bien quien se trata bien, en especial en darse tiempo. Contrario a eso están sintiéndose realizados quienes corren sin cesar y se jactan de estar siempre ocupados, la excusa de no tener tiempo se convirtió en una justa causa. A mis ojos la falta de tiempo es falta de orden, de aclarar las prioridades y lo que verdaderamente vale o funciona, la gente que vive de afán hace daño en el tráfico, a los hijos, a su salud y a su esperanza de vida. Solo con corregir los afanes harían un gran bien a sí mismos y a su mundo. Hace el bien más que nadie quien evita juzgar. Sé que lo han oído muchas veces pero juzgar se ha hecho entretenimiento en este tiempo, levantar las cejas o mirar con desprecio las acciones de otros pareciera una respuesta que defiende el bien, cuando en verdad es el comienzo de una barrera para quienes piensan diferente, es una manera de crear discordia y de sentirse libre de todo mal solo por juzgar. También hace el bien quien entrega su cariño sabiendo cuando restringirlo. La ternura es uno de los medios más poderosos del bien, pero utilizada sin control puede persuadir al más firme de abandonar un propósito loable. ¿Acaso porque algo es pedido con cariño es siempre correcto?, presta atención a lo envolvente que puedes llegar a ser para favorecer tus propósitos gracias a una actitud cariñosa. Ahora, me preocupa más que nada la confusión que existe en asumir que algo que les gusta o les funciona en verdad hace el bien; o que las ideas que han reinado por siglos hacen el bien solo porque han perdurado. Veo a las personas asumiendo principios de bondad que no han asimilado antes de replicarlos, es gente con corazón el corazón abierto que obedece la norma social o su placer y no se toma el trabajo de discernir si eso es lo que en verdad corresponde. Es decir nobles imitadores de patrones que no están construyendo a la larga la bondad que tanto espero que puedan conquistar. Bondad amigos es poder actuar con el espíritu tranquilo hasta saber que a su paso la huella queda limpia, que los campos que han tocado sean terreno fértil para las semillas que vendrán. Una vida basada en el bien es aquella que con firmeza se detiene cuando así corresponde para permitir que ocurra únicamente lo que eleva la vida, una que presta atención al descuido y evita tolerar lo que daña simplemente por estar acostumbrados. Que lindo sería verlos romper la costumbre frente al mal”.