APACIGUAR LA MENTE

Creado el: 2023-03-31 09:59 am

Inspiración

“Apaciguar habla de alcanzar paz de a pocos justo donde las cosas han estado turbias o conflictivas. Hablemos de apaciguar esas mentes alborotadas que traen caos y sufrimiento, porque es de ese modo como mejor se puede pensar, pensar bien y pensar más allá, dándose cuenta de lo que sí corresponde en vez de estar tan distraídos en ese ruido a veces incesante en el que se convierten sus pensamientos.

 

Calmar la mente es difícil si justamente tratas de hacerlo a través de pensamientos. Si buscas una respuesta desesperadamente y das vueltas una y mil veces no estás ayudando a calmar la mente para encontrarla. O si te has establecido como tu propio psicoanalista difícilmente entenderás aquello en lo que estás atrapado ya que le pides al artífice del engaño que se ilumine para vencerse a sí mismo cuando en verdad está ocupado sosteniendo su postura.

 

Es que vivir de pensamientos no es algo que les pueda recomendar. Se vive de ideas, mezcladas con sentimientos, sensaciones, acontecimientos, incluso revelaciones, pero solo vivir de ideas es inquietante por decir lo menos. Veamos que tanto estás dedicado a tus ideas y como las estás convirtiendo en tu carcelero.

 

Eres prisionero de tu propio parecer si además de querer expresar tu punto de vista permanentemente te ofuscas cuando no es escuchado o validado.

 

Cambias de parecer sobre algo y te descubres atacando con vehemencia aquello que ayer considerabas la verdad.

 

Te sientes maravillado cuando alguien habla con convencimiento y autoridad sobre algo, tanto como para apropiarte de sus ideas y replicarlas a la primera ocasión.

 

Tienes miedo de no saber, lo sabes porque te cuesta verte ignorante sobre algo, admitiendo tu ignorancia, o avergonzándote de no saber desde antes algo que parecía tan obvio.

 

Te han elogiado por ser inteligente, y con ello has creado un deber de saber, un apetito por ideas y conceptos que alimenten una posible conversación o una futura respuesta salvadora.

 

Consideras definitivamente despierto a quien argumenta y pasmado a quien no habla o evita expone sus ideas.

 

Te parece que reservar tus pensamientos es esconder tu poder.

 

Bueno, podríamos continuar, de hecho te invito a que elabores tus propias descripciones, porque estoy seguro de que has abusado en algún momento del poder del pensamiento. Y eso ocurre gracias a la necesidad humana de aventajarse, la lucha por la vida que salió de los bosques y selvas para vivirse en la jungla del pensamiento donde hay que competir por la supremacía a través del rigor del que parece más vivo.

 

Eres mucho más que pensamientos, solo que aún no conoces todo ese poder más allá de ellos. Ocurre que ese poder reside en la discreción, en la pausa o el silencio, y deviene más entre susurros y modestias que entre concluyentes hallazgos evidentes. Me refiero a que están los pensamientos al alcance inmediato, y más allá de ellos los susurros, las ideas del futuro, las insinuaciones de la vida coqueteando para invitarte a una nueva realidad.

 

La gente suele preguntarme cómo acallar la mente, yo les digo que tomen menos café, que practiquen algún arte, que disfruten la naturaleza. Algunos meditan, beben té de hiervas u oran. Incluso los más activos mentalmente se refugian en juegos, redes sociales, series o música para ocuparse de algo distinto a sus propios pensamientos.

 

Mi llamado, más que acallar la mente, es a aprovechar su poder para avanzar, alejarse al máximo de la desesperación que puede venir tras el desborde de la razón, incluso hasta aprender a evitarla con determinación y disciplina. Que se aloje entonces la idea de que pensar en exceso entorpece. Si ese primer paso es para ti, y lo conquistas, habrás logrado ya algo esencial, despreciar la desesperación y privilegiar la cordura. 

 

No estás desesperado solo cuando te sientes nervioso, si te encuentras hablando sin parar o rumiando pensamientos caóticos comienza a sospechar que la desesperación anda por ahí reprimida queriendo ser superada. De acuerdo a mi sensación de ustedes solo los veo tranquilos con facilidad de cuenta de la satisfacción o del cansancio, y me gustaría mucho que pudieran transformar esa realidad. 

 

Entonces comienza por observar tus posibles momentos de desesperación, acude a ellos con mirada serena, es decir sospechando que no eres tú toda esa desesperación, que sigues estando ahí de otros modos mientras los pensamientos han decidido enloquecer.

 

Si te reconoces al margen de tus propios pensamientos e ideas habrás dado otro paso esencial, el de saber que tu inteligencia vas más allá del triste galope incesante que resuena sin tregua. Que si notas a tu lengua agitada como juguete de cuerda que se ha quedado trabado entiendas que estás atrapado en pensamientos, y que mirándote en silencio, con la debida paciencia, te vas a liberar.

 

No te declares por favor víctima de tus pensamientos, evita asumir, cuando tienes miedo, que esa idea temeraria te posee y tú solo sufres ese ataque externo. Los pensamientos que albergas son permisos que has otorgado, creencias, incluso fuerzas que en algún momento has aceptado.

 

Al contrario de negar lo que piensas admite, acepta que sabiéndote tan inteligente también crees aún en cosas que no corresponden a la realidad que anhelas. A eso se refiere apaciguar la mente, a superar paulatinamente el conflicto entre los pensamientos que te atormentan y la necesidad auténtica de ser libre de ellos y avanzar hacia verdades más creadoras, más formativas.

 

Terminemos con un ejemplo, a Marcela le parece que si no maquina constantemente su futuro, toma medidas y ejecuta acciones, nada ocurrirá. Vive disparada, debo decir, no solo en el sentido de ir acelerada, viviendo en el futuro, sino explotada en su interior, reventada por la ansiedad que a veces no puede notar de querer resolverlo todo. Ella tiene el anhelo fantástico de que un día ese ritmo le traerá la satisfacción que anhela para el resto de sus días. 

 

Creo que Marcela tiene un desfase, vive en una realidad paralela, la creada por sus pensamientos. En ese mundo las cosas se resuelven siempre pensando, solo pensando, no hay más que ello. Es por eso que cuando la realidad la llama, la reta, ella se desgarra, exagera, incluso desfallece ante la fuerza disruptiva de la naturaleza incomprensible de la vida. Se quiebra.

 

Tranquilos, Marcela ya se está dando cuenta de lo triste de ese mundo solitario. Aquí en el Cielo la acompañamos cuando abre sus instintos y se asoma al mundo de la realidad suprema, palpitante, creadora. Claro que se asusta cuando nota lo poco que tiene el control, pero ha fracasado tanto intentando regular la realidad que ya astuta comienza a decidir que no debe esforzarse más.

 

Amigos, apaciguar la mente es una necesidad de inocentes. Acéptate inocente, desconocedor del resto de tus inteligencias, apenas bebé en el desarrollo de tus múltiples posibilidades de pensamiento superior. Eso es mucho más poderoso que intentar calmarse de cuenta de paliativos a los que ya has inventado su trampa respectiva.

 

Apaciguar la mente es también decidir que quieres mucho más que pensamientos repetidos, es caminar de la inocencia a la ambición trascendente, a la dulce sospecha de estarte perdiendo de algo grandioso que estando a tu alcance aún no logras sostener”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Ayda Mary Portilla Delgado
Gracias este dictado me resuena mucho, es uno de mis retos en el día a día, gracias por las pistas ...Apaciguar una necesidad de inocentes...

2023-04-03 07:18 am

Olga Castaño
Con mucho cariño 💛

2023-04-11 09:48 am

Adriana C.
Uno de los retos más difíciles en el proceso de quitarle protagonismo a la mente, es saber sortear la exigencia social y con ello "el reproche" que se te hace desde afuera porque "debes saber esto o aquello" en una carrera feroz en donde rápidamente te desactualizas. Lidiar con esa vergüenza en donde te hace sentir ignorante mientras te miran por encima del hombro y te levantan la ceja, puede resultar angustiante. Cuando entiendes, que todo esto de algún modo es también ignorancia, porque no tenemos la verdad total sobre cómo funciona el mundo o sobre cómo debemos vivir la vida y que tampoco lo vamos a lograr fundiéndonos la cabeza con ideas, se siente una gran liberación. Te ríes y puedes vivir de forma más simple, más tranquila y sin preocuparse por no saber. Adquieres otro tipo de sabiduría y a mi parecer, se disfruta mucho más el diario vivir.

2023-04-03 04:08 pm

Olga Castaño
Genial Adri, pasar de la inteligencia a la sabiduría con más facilidad 👏🏼

2023-04-11 09:53 am

Monica Osorio
Me siento muy atrapada en el mundo de las ideas, planeando hasta el más mínimo detalle de como debe ser y como debe verse, hasta lo veo en ocasiones muy limitante; poco a poco entiendo que el sueño se mantiene pero el camino para llegar a este sueño solo lo debo disfrutar y recibir con gozo, que cuando así lo hago hay más felicidad, magia y sorpresas ocultas. No es fácil, pero quita carga.

2023-05-17 06:26 am

Olga Castaño
“No es fácil soltar los viejos patrones cuando estás asumiendo que no vendrán soluciones, nuevas maneras de proceder. Aférrate mi niña al poder de la creatividad, la capacidad espontánea de crear y de paso sorprenderse del poder oculto de la improvisación”.

2023-05-17 07:52 am

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APRENDE TU MANERA DE BRILLAR
“Quiero que aprendas a brillar. Te encuentro maravillosa, yo ya veo tu brillo, sin embargo cubres las estrellas de polvo sentándote a quejar, a vivir dolores del pasado, trayendo al presente angustias que temes que vendrán. Brilla por favor, acompáñate de buenos momentos, construye felicidad. Quiero que entiendas la felicidad como la cosa por lograr, que no es de un instante o absoluta siempre, pero que es la idea misma de estar aquí, que los aprendizajes que son la realidad predominante logren llevarte a un agrado de ésta realidad tal que mejor comprendas la vida como un juego de premios y tareas. Ayer te vi lamentarte, no te quiero ver así más. Lamentabas el hecho de estar sola, de sentirte infiel a tus principios, de estar dirigiendo tu vida inapropiadamente. Yo en cambio te veía descansando, reposando la mente para abrirte al paso que estás descubriendo hoy. Te aferras a las contrariedades, dejas que la mirada a veces obtusa de la realidad te lleve a decidir que mucho de lo que ocurre no vale la pena, y al contrario, todo tiene sentido solo que no siempre lo puedes ver. Te invito a brillar porque te opacas. Si eso sientes lo respeto, pero te amañas, quiero protestar por ello, quiero quejarme yo hoy de lo aburrida que eres cuando te envuelves en el manto de las dudas y la obnubilación. Has desarrollado tantos maneras de estar en esa sintonía que hasta empiezas a ser esquiva a las alegrías inesperadas. Me empiezas a preocupar. Deja de sufrir por el mundo por favor, deja de regocijarte en la compasión como excusa para redundar en tu dolor. Las cosas no son así, no se trata de quedarse en el dolor o la molestia. Se trata siempre de un cambio y a veces apagas los motores viendo las barreras, en vez de abrir las alas y levantarte sobre ellas.  Quiero que me mires más a los ojos, soy la vida y espero de ti que esos talentos depositados den sus frutos y sobre todo te sirvan a ti. En la opacidad de las quejas y la amargura has empezado a construir nuevos tormentos, incluso te enfermas pensando que es inevitable, que no tienes ningún poder sobre la realidad. A ver, quiero que te dejes de rendir. Por eso es que tu manera de brillar no puede salir de otro lugar que no sea la aceptación de la realidad como un reto. Con eso luego irás viendo, recordando, las mil maneras propias que tienes de resolver las cosas, de apropiarte de la realidad y darle tu toque maravilloso. Cuando te digo que descubras tu propia manera de brillar todo lo que espero es regocijo de ti misma, aumento creciente de vida dentro de ti, es decir del desarrollo de tu potencial inesperado, que tú misma tengas que sorprenderte de lo que creas, de lo que logras abrazar, de todo lo que hay para ti después de enfrentar un reto que hubiera podido opacarte una vez más. Espero querida que sepas que no estoy esperando sólo apariencias, además de que me gusta que cuides tu belleza y te sientas a gusto contigo misma quiero conquistar esos espacios empolvados, cubiertos de autoengaño, en los que definitivamente aún no eres feliz. Sé que ya entiendes que las soluciones anheladas no siempre ocurrirán, pero espero que seas fiel a la búsqueda y avances entonces a descubrir cuál es la ideal. Si no tendrás una pareja ahora entonces cuál es esa mirada del amor que espero que descubras. Si ahora mismo no ocurrirá que el trabajo soñado venga a ti entonces que es lo que estás haciendo para hacer crecer tus talentos. Mejor dicho, quiero que brillar sea tu propia inspiración, que te hagas casi adicta a lucir ante ti cada vez más admirable, más despierta, más vital. Que si pasan los años solo sea para demostrar tu experiencia, tu agrado por comprensiones que solo vienen con vivir. Y que a la hora de pensar en ti los lamentos sean cada vez más escasos y los asombros un poco más frecuentes. ¿Te apuntas al reto de sentirte mejor contigo misma?. El reto consiste en que puedas mostrarte lo fabulosa que eres y ello no dependa de que alguien más lo piense así. Mejor tu dícelo al mundo, sin una sola palabra, a través de tu actitud. Puede que al principio no tenga sentido eso, que no veas que la gente puede sentirlo. Pero créeme, la actitud es un lenguaje definitivo, cuanta más fuerza tenga tu convicción mejor se podrá sentir simplemente en el aire eso que hay que pensar de ti. ¿Aceptas?”.
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“¿Es imposible llegar a sentir alegría por quienes se han ido? Eso lo decides tú. Y te veo decidiéndolo bajo tu necesidad de dolor, tal vez apenas cursando un duelo que parece se demora más de lo necesario, o entendiendo con libertad que sí es posible. No quiero disminuir tu dolor, pero si supieras el estado de las cosas aquí, en el mundo inmaterial, entenderías que pierdes el tiempo basándote en la ausencia de esa persona, en las condiciones de su partida, o en el vacío que ha dejado. Lo que en verdad tienes sobre alguien que ya murió es tu necesidad. Observa, sientes de acuerdo a lo que sigues necesitando de ella, o de él. Su protección, su cariño, su soporte, quizá un parecido singular, o la figura que aún no te otorgas a ti mismo. Por ejemplo, puede que aún no asumas tu autonomía emocional, o tu motivación para hacer bien las cosas, y esa persona ahora ausente te ayudaba con eso.Entendiendo las emociones humanas, sabré siempre que les cuesta la partida, que hay ocupaciones emocionales que le han dejado a otras personas en sus vidas, como la esperanza, o la ilusión, o la bondad. Esa madre o ese padre que extrañas ya no está más para hacerte sentir que todo está bien, que algo bueno va a ocurrir, que siempre hay más y mejor. Los hermanos, camaradas insuperables, también se extrañan con el dolor de haber perdido un complemento. En fin, a quien perdiste, esa persona representa una parte emocional de ti, sobre eso quiero poner la atención esta vez.Incluso, si estás en el proceso de perder a alguien, o lo has perdido de otros modos distintos a la muerte definitiva, presta mucha atención a lo que esa persona cubre emocionalmente para ti, y atendamos la tarea de recibirle ese encargo que algún día le hiciste, o que esa persona amada te ofreció cubrir y te acostumbraste. Es que urge pensar, al menos a veces, la muerte con alegría. Me alegra que existan fechas para celebrar junto a los que han partido, que algunos funerales sean más un acto de amor que un dolor desgarrador que desdibuja la esencia de quien se va. Me entusiasma que, aunque los recuerdos dolorosos sigan ahí, la idea actual de esa persona que ha partido se renueve y se cubra de la alegría que aquí ya está ocurriendo. Por alguna razón cultural han aprendido a asociar la muerte con oscuridad y castigo. Despierten, no es así, la muerte es alegría, luz y color, y una fiesta donde también se trabaja. Cada una de esas personas que han perdido ahora tienen un trabajo, y celebran su propia naturaleza, su gracia, su esencia. Imagina eso, ellos aquí celebrando lo que son y ustedes allá aferrados al dolor de la partida o a sus propias carencias 😞Tengo para contarles incluso que ellos reciben desde aquí regalos que ustedes envían. Me refiero a sentimientos que los honran, como gratitud, o amor libre y sincero. Reciben ofrendas, no materiales, sino aquellas representadas en sus logros. Cuando le compartes a un ser querido fallecido un progreso tuyo lo honras y lo enalteces. Y en el orden de las cosas que más les hace bien a mis amigos que ya partieron, están esas responsabilidades que ustedes asumen, como quererse bien, cuidarse, hacerse cargo de sus emociones, y dejar de responsabilizarlos, victimizarlos o culparlos innecesariamente. Así que si te animas, si tu duelo ha avanzado, celebra hoy junto a ese ser querido la nueva vida que él vive. No tienes que saber cómo son las cosas aquí, o confiar a ciegas, basta con que te imagines lo que sucede en los mejores momentos de sueño de tu infancia, así es aquí, aparentemente no ocurre mucho, pero todo está sucediendo, una magia singular, un amor elevado, un abrigo supremo. Y aunque ellos tengan tareas y trabajo, les ayudas mucho más haciendo tu parte que sufriéndolos. Llámalos un día para celebrar, y menos días para decirles cosas tristes o pedir ayuda desesperada. No pueden ocuparse de ti, no lo harán incluso si quisieran, porque justamente a eso han venido, a ocuparse de sí mismos, así que adelanta tarea y ocúpate de ti para honrar de la mejor manera a quien amas y ya no vive de tu lado de la realidad”.POSTDATA: Me preguntan cómo hacer eso, cómo pensar con alegría en sus muertos. Lo mejor que puedes hacer es practicar: mándale un besito con la mano deseando que esté bien, date unos golpecitos en el pecho celebrando junto a esa persona un logro, dedicándoselo, pícale el ojo con picardía por algo que sabes que esa persona disfrutaría si lo viera. Imagina que celebra, que baila, que se ríe (de hecho lo hace). Abandona de a pocos la imagen de su cuerpo fallecido, y también la de su cuerpo, pues lo han abandonado, y ahora son puro espíritu. No te culpes si un día no rezas, o pides, o la piensas, es lo normal, y eso le hace bien a esa persona que se fue. Y lo más importante, cambia de opinión sobre la muerte, una y otra vez, así progresas para esa persona y de paso para ti.
ERES MÁS GRANDE QUE LAS CIRCUNSTANCIAS
“Se te olvida que eres más grande que las circunstancias adversas. A cambio de desfallecer o de sentirte agobiado hasta el cansancio con algún movimiento que la vida quiere proponer, me gustaría que te entendieras capaz frente a él, incluso que te sintieras justo a la medida. Cada persona enfrenta retos precisos, por difíciles o grandes que parezcan, los retos no son entes con vida destinados a opacar tu brillo. De hecho, las dificultades son parte de una historia que, como todas, tiene sus matices y espera ser interesante y propiciar movimientos complejos en la vida de sus protagonistas. Pues eso quiero, que aprendas a ser el protagonista valiente y cambiante de tu historia. Nunca los retos serán más grandes que tú. No confundas por favor la sensación de confusión o de agobio con la sensación de incapacidad en la que a veces corres el riesgo de sumirte. Te conocemos muy bien, y solo cuando decides que no puedes es que las cosas dan un giro hacia el fracaso. En cambio puedes, siempre puedes. No siempre sabes cómo, eso quiero que quede claro, y no siempre la solución ocurre de inmediato o de la manera que esperabas que ocurriera. Incluso hay que entender que a veces la única solución ante ciertos retos es aceptar. Revisa si estás dispuesto a aceptar algunos cambios o condiciones no previstas, al tiempo que revisa si tienes recursos creativos para adaptarte a ellas y convertirlas en una nueva versión mejorada de ti mismo. Estoy seguro de que así es, que te puedes sorprender de tu capacidad de construir algo excepcional de cuenta de lo que comenzó como una auténtica incomodidad, o un dolor de cabeza. Aprende por favor a entender el proceso de las cosas. A veces se te olvida que necesitas tiempo para asimilar un reto, o que los retos son parte de la vida. Recuérdalo entonces cuando sientas que no tendrían porque ocurrir cosas fuera de tu agrado. La vida no está hecha para ceñirse según tu agrado, en eso ustedes en general tienen una profunda confusión. La vida más bien es en esencia una experiencia que ustedes no diseñan, pero que espera hacerles sentir que pueden llegar a diseñar. Sigan el juego entonces. Participen por favor de la mirada de la vida, cuando les guiñe el ojo para sacar más de ustedes mismos, no se molesten, no se tomen el trabajo de decirle lo que tiene que hacer. La vida no discute, creo que eso lo han visto, la vida más bien provee, ustedes administren con inteligencia y astucia eso que ella entrega para crear una realidad prometedora para ustedes. Si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada”.
LA FUNCIÓN DE LA TERNURA
“Amigos, gracias por conversar con nosotros sobre la ternura, este tema es especial para porque nos permite mostrarles como son de sabios y aún no lo saben bien. Quiero invitarlos a aceptar esa sabiduría de su corazón que les muestra lo que tienen y lo que es acertado, para así verlos crecer sobre las dificultades y evitarse errores que los ponen a sufrir. La ternura, como bien lo han dicho, consiste en el suavizante de la vida, de cierto modo en el contrario de su rasgo salvaje. Por eso es que la ternura hace crecer, porque lima los impulsos y serena la consciencia. Ahora, que bien nos hace aclarar que no hablamos de las frases cariñosas o del impulso para dar una abrazo apretado, la ternura en su más profundo poder está expresada en la comprensión amorosa de la vida, en especial de las cosas difíciles. Claro que amamos consentir, ya me han visto decirles cosas dulces en sus dictados y darles regaños severos por medio de palabras cariñosas; la vida se trata de querer y en eso seguiremos trabajando bien. A lo que me refiero con la comprensión de la ternura es que hay un sentimiento más profundo, que incluso escapa a las expresiones, que va a ayudarles en todo lo que quieren lograr. Se han visto enfrentando momentos crueles, como una negativa parca a un empleo, una pérdida desgarradora, una frustración que no tuvo la solución que ustedes añoraban. Ante la crueldad solo queda la ternura, el día de la muerte de un ser querido solo la ternura va a colmar de amor a ese ser querido y su partida, sin ella las partidas o las pérdidas semejantes a la muerte son causa de furia y rencor. Otro escenario de la ternura que destaco en especial es el de la educación, quien sabe enseñar con una ternura esencial logra cambios profundos y goza de un arte en su oficio. Es más, quien se enseña a sí mismo con ternura aprende a ser comprensivo con sus errores y efectivo con sus cambios. Entonces, ¿para qué ser duros cuando todo es más simple a través de la ternura?, de hecho la aceptación, que es una habilidad esquiva, fluye con facilidad en corazones que enfrentan las limitaciones por medio del amor esencial por comprender la vida. Así que ternura viene siendo algo así como un corazón más blando, lo blando es flexible, se acomoda a las formas que la realidad impone y hasta aprende a acompasarse para lograr algo más allá de lo que originalmente parecía su deber. En sus corazones encuentro con frecuencia un terrible sentimiento de frustración, en algún aspecto de sus vidas las cosas no salieron como suponían que tenían que ser. Hagamos el ejercicio, apliquen la ternura a ese aspecto álgido, a veces difícil de expresar, en el que se sienten de malas en la vida. Envuelvan en un cálido abrazo eso en lo que ustedes son diferentes y denle tiempo al corazón para moldearse de acuerdo a la verdadera forma de sus talentos.  Cuando la ternura, la mirada amorosa de la propia realidad, alcanza a filtrar los ojos, comienzas a ver distinto y a comprender que la vida es equilibrio entre retos y placeres, recursos y carencias, deberes y haberes. No te acongojes más por tener que trabajar o no poder hacerlo, por tener un amor dañino o por no tener ninguno, hay una razón en cada situación que espera moverte, déjate mover aceptando con ternura el reto que ello implica. Así, cambiar la vida sucede más bien a través de una aceptación inicial que va mostrando a su propio ritmo los pequeños cambios que has de dar para lograr el cometido que sí te corresponda, un amor sano o una soledad bien vivida, triunfos auténticos o modestia poderosa, bienestar que abraza las dificultades, dinero que se corresponde con tu dedicación; en fin una vida en equilibrio real para poder apreciar la coherencia, una vida mucho más fácil de amar”.
TE QUIERO DE FÁBULA
“Amigo, eres especial en algo en particular, tienes un potencial inconmensurable en aspectos de tu vida que no sabes valorar lo suficiente. Espero que este dictado te ayude a reconocer ese o esos aspectos en los que llegarías a ser de fábula, es decir una lección ambulante sobre una habilidad para vivir en particular. Las habilidades para la vida se desarrollan en virtud de la necesidad de resolver algo, de lograr un cometido. La gente más especial en algo es justamente la que se ha visto retada, que ha tenido que atender esa necesidad y lo ha hecho hasta convertir su recurso en una fuerza poderosa. Hablamos de los talentos que hacen que llegues a ser alguien extraordinario, ejemplo para quienes ven lo que haces ante las dificultades. Como imaginarás no tienes tú las mismas dificultades que tus hermanos, amigos o compañeros, aunque pareciera que muchas veces sí. El reto que supone una situación para ti puede estar retando en modos distintos a los demás, moviendo distintas fibras, alcanzado distintos aspectos de su personalidad. Es por eso que este desarrollo del que quiero hablarte es tan personal, por favor no mires al lado sorprendido de que el otro no entienda o vea lo mismo que tú, ese otro justamente debe estar viendo lo que sus ojos necesitan ver. Desarrollar ese algo especial que te llegará a convertir en un personaje de fábula es más una tarea en la que te identificas contigo mismo, notando algo para lo que eres muy bueno, quizá sorprendente, pero en principio solo lo notas tú. De hecho, si al comienzo de tu grata sorpresa por esa habilidad la compartes para recibir refuerzo, puede ocurrir que no lleguen los elogios esperados, eso es porque tú mismo apenas estás comenzando a saberte extraordinario, y aún no logras mostrárselo a alguien más con convicción. Así que persiste, explora eso de lo que te has tenido que sorprender, poténcialo, en especial frente a los retos. A veces ocurre que no sabes de tus recursos, y te sientes limitado frente a una situación retadora, pues ese es el momento de practicar, recuerda ese poder que tienes en observación y aplícalo, estoy seguro que te verás sorprendido de las posibilidades que te otorga. Al principio no esperes que sea una habilidad dominada, de la que puedas hablar con fluidez o que siquiera alcances a comprender; lo importante no es tenerla clara, importa tenerla fuerte, y verla en acción. Cuando digo tenerla fuerte no es que tenga que ser algo rimbombante, que te lleve al prestigio o al reconocimiento. A veces tendrás que admitir un súperpoder silencioso. Los poderes silentes me encantan, son muy elevados, serenos y discretos, pero insidiosos para afectar a las personas sin que casi se den cuenta. A esos suelen llamarlos magia. Y claro que puedes tener más de uno. No estamos buscando que todos tengan poderes iguales o se encarguen de los mismos asuntos de vivir; ser de fábula es más una invitación a dejar un legado por medio de tus aprendizajes únicos. Por ejemplo, la gente más inspiradora es la que ha vencido algo, y no precisamente porque lo cuenta con gracia, me gusta la gente que no cuenta tanto sus dificultades sino que más bien demuestra por medio de su actuar lo que ha logrado, su capacidad de reponerse e incluso estar orgullosa de lo que ha superado.  Al ser de fábula me ayudarás a convencer a otros de que también lo pueden lograr. Inspirar es una tarea compartida, incluso el sufrimiento inspira, pero mi invitación concreta es a que lo hagas por medio de tus riquezas, de tu legado de grandeza. Para mí, la gente grande es la que ha dado batallas de las que sale triunfante gracias a soluciones reveladoras para sí mismo. Si eres capaz de valorar tus recursos inesperados y convertirlos en facultades extraordinarias entonces eres de fábula, y me acompañas en esta tarea de inspirar grandeza. Así que ¡gracias!”.