LA TRISTE HISTORIA DE VIVI LA MAGA

Creado el: 2024-08-05 08:21 am

Historias

“Hace algunos años, cuando la magia de Vivi fluía sobre su piel, ella era distinta. Andaba desprevenida en su irreverencia y se dejaba atraer a lo nuevo sin taras. A Vivi le encantaba en particular experimentar, y no estaba pendiente de sus errores o finezas, ella solo se preocupaba por vivir.


Me gustó tanto eso de Vivi que la invité a elevar su magia, le di algunas responsabilidades que le sirvieran de escenario para practicar, y la cambié.


La hice consciente. Ella estaba bastante dispuesta, pero debo reconocer aquí que hice mucho para que su consciencia fuera latente, despierta, ambiciosa. ¿Y qué pasó? Que ese viaje a la consciencia la puso en sintonía con cosas de trascendencia superior, y la perdí en ese embeleso.


Hoy lamento haberle dado tanto. Si hubiera sido más cauteloso tal vez ella no se habría envuelto en ese dolor del que hoy se viste. Si la hubiera educado solo a través del gozo entonces no sería necesario ahora ayudarle a recuperar la esperanza y el gozo sereno.


Pero no me arrepiento, el ‘hubiera’ siempre es una figura retórica por supuesto. Dejé que ella se sumiera porque así como le ponía pasión a la ligereza se la iba a poner a la trascendencia. Y yo necesitaba, también lo confieso, darle la lección profunda que ella tanto necesitaba sobre esa idea de corregir el mundo.


Así que Vivi se entregó al drama de las circunstancias, se desvió de la tarea y se enfocó en lo imposible, en el dolor, en lo que no se entiende. Quién dijo que trascender es entender, hasta mis mejores aprendices llegan a esa confusión, y por eso es tan importante despejarla.


Se distrajo, mi amiga se distrajo. Vivi dejó de ser esa chica espontánea que les conté al comienzo, y se transformó en una persona aguda para ver el error y quedarse atrapada. Quiso incluso dejarme, siendo yo la esencia de su aprendizaje, y trasladarse al envolvente mundo de las comprensiones profundas, tuvieran ellas sentido, o no.


Cuando la vi caminar hacia allá, hacia la sordidez del trascendentalismo, la solté. No me vayan a decir que tenía que retenerla. Recuerden por favor, esto siempre se trata de la voluntad, ese es el espacio que no toco, no se atrevan a reclamar. Viéndola ir, eso sí, sentí tremendas ganas de recordarle quién es, pero se fue con tanta fuerza que la sutileza de mis señales no la alcanzaron a atraer.


 En ese viaje del que Vivi aún no acaba de salir, su magia natural quedó desdibujada, y ella mejor se entregó al poder que le significaba poder descifrar asuntos de gran envergadura.


Ahora la magia esencial de mi amiga vive guardada en una especia de esfera diminuta, muy en su centro, casi en su corazón. Está protegida, ustedes no se preocupen, solo que no logro hacer que vea la necesidad de romper la esfera y expandirse.


Ella siente incluso esa presión en el pecho. Se siente perdida buscando algo que no sabe qué es, hasta me pide ayuda de rodillas sobre recuperar el sentido. Sin embargo, en medio de ese pedido no suelta ni una letra de ese conocimiento trascendente que la atrapa.


La veo hipnotizada, casi drogada. Mi esperanza entonces es que esa fatiga, esas rodillas rotas de cansancio, y ese gesto que ella misma puede ver de insatisfacción, le sumen hasta recuperar la astucia y volver a vivir.


¿Serás tú una Vivi, amigo mío?, ¿serás la persona que se dedicó a lo trascendente olvidándose de la realidad de uno u otro modo? No todo es trascender, al menos no a través de la consciencia profunda de las cosas difíciles, y menos a través del dolor o del martirio.


Les adelanto, a ustedes que son mis amigos, que Vivi se encuentra en una especia de despertar. Le ha costado, porque recula. Se vuelve a cobijar con las ideas que ha encontrado estos años y la pierdo. Pero cuando se acerca al ahora, a la vida, a la experiencia inmediata, nos abrazamos.


No busco que ella, o ustedes si se han perdido, vuelvan a lo que eran antes. Ese viaje tiene un sentido: llevar su magia al siguiente nivel. Solo ¡vuelvan! Háganse el favor de echarse agua en la cara y reaccionar. Si enfrentaron situaciones difíciles, quiebres existenciales, salgan de ellos corriendo una vez fueron superados. No se queden adorándolos, validándolos, casi idolatrándolos.


El valor de lo vivido a un nivel profundo no irá a ningún lado. Está más que bien que la memoria se refresque, que puedan darse un nuevo comienzo. Como quien sale de las tinieblas sin vestirse de ellas, y corre a buscar un nuevo vestido que le quede para el futuro, para la recompensa merecida por el viaje valiente a lo profundo.


Lávate la cara, córtate el cabello, cambia de casa. Haz algo que represente por favor el retorno a la realidad de lo que eres ahora recombinado, repotenciado. La experiencia que posees no tiene que significar peso, densidad, carga. Al contrario, espero que si has aprendido lo suficiente en tu viaje a lo profundo entonces puedas venir ligero de piernas sabiendo que no hay mucho que vayas a arreglar luchando, o sufriendo.


Quiero incluso que te sacudas el polvo, que cambies de ropa, que te veas retornando al gozo ahora con la libertad de saber mucho más a fondo de qué se trata la verdadera esperanza. Creo que estarás de acuerdo en que la esperanza, una vez conoces lo profundo, consiste en ver la verdad a los ojos y no dejarse apabullar.


Arreglemos entonces el retorno de Vivi, que ella reciba su ayuda a través del deseo que me gustaría cultivar en todos ustedes de poder ver las cosas más difíciles o inexplicables de la vida y seguir adelante, aprendiendo y a la vez disfrutando. ¿Qué tan difícil puede ser? Se trata de recordar que no vas a lo profundo para repararlo, vas en esencia para respetarlo”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (4)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Alexa
Pufff q dictado , yo voy entendiendo que en el aprender y desaprender vamos encontrando una magia especial , una calma distinta , aunque en este transitar tambien me encuentro mucho con el ego ese cuesta un poco manejarlo 😐

2024-08-06 12:17 pm

Olga Castaño
¡Qué dicha lo que dices! Esa magia, y esa paz, vienen solo cuando ocurre cierto desprendimiento de las explicaciones o las verdades irrefutables 👏🏻 El ego es el distractor por excelencia. Ahora, como dice al final, la clave es el respeto. El alivio para el ego es exigirse respeto por lo que no se entiende o no agrada 🪄

2024-08-06 01:00 pm

Diana Díaz
Sólo puedo decir, gracias, porque el universo nos muestra el mensaje en el momento indicado. Es cierto, a veces sin querer dedicamos tiempo a lo que no tiene explicación y dejamos de vivir y disfrutar por analizar, no sabiendo que la vida nos da situaciones que no tienen explicación, pero que aceptándolas nos enseñan a disfrutar, a gozar, a recibirlas como los regalos que nos merecemos, en una palabra se presentan para vivir, para llenarnos de paz y para enseñarnos que la magia existe en nuestro corazón, en nuestra alma, por eso solo hay que agradecer y todos los días andar ligeros de equipaje, el mejor regalo para que las bendiciones lluevan. Dictados del cielo es una bendición para mi vida.

2024-08-06 06:20 pm

Olga Castaño
Querida Diana, gracias por tus palabras. Sí, cada vez más ligeros, hasta que un día marchemos tan presentes en el momento que hasta los retos sean gozo. Felicitaciones por velar por ti 😇

2024-08-09 08:39 pm

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VIOLETA Y SU PAPÁ
Paseaban despacio por el parque, el aire estaba fresco y las flores bailaban con él. Mientras caminaban, Violeta se arrojó en el prado para jugar con la hierba, y poco después su padre se puso de rodillas para observar.”Este es el cielo”, dijo la niña. Su papá, enfático, replicó: “No mi niña, el cielo es algo mucho más hermoso, rodeado de paz y felicidad”. A lo que la niña desprevenida respondió: “Tú y yo ya somos felices, papá”. Él, esforzándose por elaborar su mejor respuesta, dijo “Sí, pero existen lugares mucho más hermosos que este”. La pequeña interrumpió: “¿Como el lago de la montaña?”Entonces, al hombre lo detuvo un suspiro, no tenía argumentos para convencer a su hija de que lo que hasta ahora conocía no era el cielo, y consideró que tal vez debía respetar en ella la ilusión. Aun así, el padre siguió pensando en una posible explicación, lo que le hizo preguntarse, ahora para sí mismo, ¿qué es el cielo?, ¿son las nubes y las estrellas?, ¿acaso se trata de un mundo ideal tan solo hipotético?, ¿o mejor pensar en algo más cercano?Después de divagar, entre pensamientos y sensaciones, quiso el dulce hombre animar a su hija a creer que ella iba a construir su propio cielo, para lo que desprevenido intentó explicarle cómo es que este mundo que ya tenemos es el cielo en sí mismo según como lo mires.Violeta observaba a su padre, algo confundido inventando una historia que no le salía tan bien, así que la niña mejor llevó su pequeña mano al brazo vigoroso de su compañero de aventuras para invitarlo a recostarse sobre el suelo. Allí quedó tendido papá, sorprendido sintiendo la tierra en la piel, casi escuchándola; dominado por un golpe de amor de su pequeña, y un descubrimiento fascinante… él también sabía sentirse en el cielo.Finalmente, la niña no necesitaba una explicación, más bien el padre necesitaba el derecho a pensar que por imperfecto que resulte este mundo también es el cielo, lo tiene todo, aquí también se encuentran los seres más puros y elevados… por estas calles también camina Dios.
INTERLUDIO
“Interludio significa pausa, intermedio. En el arte, el espacio entre dos actos. En la vida, el espacio entre una revolución mental y otra, ojalá. Quiero que sepan que ya lo hacen, pero vale la pena ser cada vez más conscientes de él, y hasta propiciarlo. Ya hacen pausas mentales, ya tienen interludios maravillosos.Cuando la vida está agitada, pausar es estratégico. Cuando la vida está tranquila, educar esas pausas es astuto y prometedor. Si sabes parar, callar, sabes quién eres más allá del escándalo de ideas que a veces te ensordece.En la tarde de ayer visité a mi amiga en la vereda. Ella busca una vida tranquila, eligió el campo para ello. Pero los perros de su vecino no entienden esa necesidad, ellos corren en manada, ladran como si no hubiera un final, y hacen daños en su jardín sin siquiera darse cuenta.Qué confusión tiene mi amiga. Cree necesitar silencio de parte del entorno, cuando necesita en verdad silencio interior. No he logrado convencerla de buscar más armonía en su interior, y sigue citando a su vecino para exigirle encerrar a las mascotas.Ayer, mientras tomaba el algo en el corredor, persuadí a uno de los perros a acercarse para llevarle un mensaje. El perrito, según ella el del ruido más molesto, vino tranquilo, y se recostó cerca de su zapato. Ella sonrió, solo se había quitado uno, y el perro terminó usándolo de almohadilla. No lo quería dañar, quería decirle: te acepto, te reconozco, somos diferentes, no estás obligada a quererme. Solo entiende mi naturaleza, estoy seguro de poderte agradar. El mensaje claramente era sobre el silencio interno, no sobre el canino.Ella tuvo que sonreír, pues aunque alistó los músculos para patear el suelo y asustarlo, la pierna desobediente más bien perdió el zapato que quedaba calzado para terminar acariciando el pequeño lomo peludo. Su sonrisa era poco armónica, se imaginarán, esa sonrisa de quien desprecia y ama al mismo tiempo.Así los veo relacionándose con el silencio. Lo aman y al mismo tiempo se sienten nerviosos. Para colmo está fuera de moda, la gente rara o disocial ama el silencio, dicen ustedes.Resulta que Merlin es un cachorro, de esos con cara de viejo. Se harán amigos de a pocos. Me gustaría decir que lo mismo pasará con el silencio, pero a mi amiga le molesta no pensar. En eso tengo mucha paciencia. Y Merlin me ayudará, él la va a distraer cuando ronde la casa, la sacará de sus ideas de vez en cuando, y le recordará que se puede ser amigo de lo que no es agradable en principio.No es tan difícil el interludio. El vacío de la mente es un espacio altamente productivo que promete despejar, traer posterior claridad. Pero requiere paciencia. A mis amigos dominantes no les gusta la paciencia, la desprecian. Esos son quienes más dificultades tienen para propiciar una pausa en su mente, un silencio. Y no es porque no puedan, es porque no quieren en verdad.La próxima vez que quieras pedirme paz en tu mente, por favor recuerda que no te agrada, y piensa en Merlin. De hecho, intenta tener tu Merlin. No un perro, un recordatorio. Un lienzo en blanco es un Merlin, una libreta abierta con un lápiz en medio, un tapete de yoga desplegado, una cama vestida de blanco esperando por tu descanso. Solo tienes que querer, de verdad desear ese silencio. Es tan simple que desespera, pero existe, está ahí, como una fuerza misteriosa capaz de liberarte, de darte contención, esperanza.Reconoce que no quieres, que rara vez quieres, o que aunque quieras no te tomas el trabajo de parar.Cierra los ojos, pero respetuosamente. Cierra los ojos y al tiempo cierra la boca. Enmudece, respeta.Voy a despedirme diciendo: el silencio es de la gente respetuosa, reino de la voluntad, esquivo a los soberbios, amigo de los nobles, tranquilo como una flor blanca, vacío como el frío. Y no te tiene que gustar”.
PARADIGMAS INCRUSTADOS
“Calcula, querido amigo, todo lo que hace falta para que podamos conversar. Si eres muy racional necesito encontrar los esquivos agujeros de tu ensoñación, si eres artista de corazón debo esperar a que la vida te atraiga lo suficiente para verme en la realidad, si eres esquivo a recibir ayuda hay que lamentarse esperando a que no tengas salida para levantar la mano. En el intento de echarle una mano a Carmen, he procurado todas las medidas. Hace tiempo llegué a decirle en un sueño que soñara con su felicidad, ella sonrió durante la noche, pero al siguiente día la risa era para burlarse de una vida así de ideal. Durante el sueño le propuse que organizara su restaurante para preparar alimentos más sofisticadas, más de moda, la vestí bonita, renové su cabello, hasta adorné con plantas de flores el lugar.Las sopas que prepara, que son típicas y sabrosas, empiezan a ser aburridas. Como siente desdén por las redes sociales se reúsa a tomar algunas fotos en las que seguro vería lo desabrido de la presentación. Y los amigos que solían visitarla, sus clientes permanentes, han estado viajando para abrirse camino por el mundo. Ellos, cuando regresan, tratan de persuadirla hacia el cambio, hasta le han ofrecido ayuda para crear un perfil de su negocio que venga al presente y la refresque.La resistencia de Carmen obedece a la tradición familiar que la sostiene. A ella, no al concepto del restaurante. Su familia es todo lo que tiene, eso se dice, se dice también que a cambio de lo nuevo alguien debe sostener las tradiciones, y que no hay ninguna necesidad de hacer modificaciones para que un negocio vaya bien. Carmen se repite resonante que basta con hacer las cosas bien.Ayer don Leandro, el vecino, amigo entrañable de la familia, ofreció a Carmen invertir en el negocio. Ella no puede reconocer que la oferta del hombre busca más bien devolver a sus padres todo el apoyo que recibió en la época en que su vieja tienda fue sometida por el minimercado nuevo de la esquina. A cambio, el vecino solo espera ver prosperar a la joven, verla salir adelante, como él lo hizo, y así poder suspirar.El anhelo de Leandro nace de una serie de televisión que ha disfrutado como niño. En el show, la protagonista se libera de las tradiciones de su villa para romper paradigmas incrustados y dar la sorpresa. La vio ahí, vio a Carmen, sintió que ella haría algo semejante, que sería la inspiración, y que él guardaría con orgullo secreto el placer de haberla impulsado. Anoche Carmen no me soportó, después de la propuesta yo quise darle serenidad y perspectiva, pero la repentina sensación de paz la enojó aun más y se indispuso. Su hermano, quien ahora vive en la ciudad más ambiciosa de la región, tiene claro que Carmen necesita un cambio, y aunque él podría también ser una amenaza de motivación, ella lo va a escuchar, así que él es mi estrategia de rescate. Carmen se prepara ahora para recibir a su único hermano, como ingeniero se atreve a reparar algunos daños de la casa donde funciona el restaurante, eso sí, que no traiga cambios evidentes, eso la incomodaría. Prepara de paso el caldo favorito del visitante, y espera conversar con él sobre lo indignante de la oferta de Leandro. No sabe ella que a través de su hermano aprovecharé para contarle lo fuera de tiempo que se encuentra, y cómo es que se está resistiendo a un cambio necesario.Que se quede en su vecindario, y en la casa, que siga siendo esquiva a las redes sociales en su nombre si eso desea, pero que haga progresar su negocio, porque es el único recurso que me queda ahora para inducirla a cambiar en su terquedad. Ella está sufriendo, aunque se lo niegue. Se siente sola, abandonada a veces. Trata de salir adelante y sentirse en el ahora, pero se retrae con demasiada frecuencia a añorar el pasado.La gente querida se ha ido en busca de cambios. Ella no tiene que irse, pero sí cambiar. No necesito que cambie porque los demás están cambiando. Lo necesito porque el cambio es lo natural, la evolución, el milagro de crear más vida. Y aunque a ella le moleste lo convencional o imitar, este sí es el momento para que se decida emprendedora, se adapte a las maneras actuales y las aproveche en favor de su propia intimidad.Los nuevos platos vendrán como una propuesta indirecta, en la tarde que espero que pase el próximo viernes con su amiga que estudia gastronomía. La estudiante dirá: «¡Carmen! Casi me rajo con una cazuela», y así Carmen tendrá la idea de crear una cazuela de su propia autoría para el restaurante.A las redes sociales espero familiarizarla en asocio con mi amigo de diez años que vende limón mandarino. Cuando lleva su pedido a Carmen, ella le presta el teléfono, y lo vigila de reojo. Gracias a ese reojo espero que descubra como alguien más puede hablar de ella, y solo tiene que permitir que ese alguien venga y haga su trabajo.Así de terca es, necesita insinuaciones, no tolera lo directo, que nadie le siembre, que nadie le ofrezca, que Leandro ni se atreva a esperar que acepte su oferta. Pasará un tiempo, y ella mejor va a solicitarle un crédito, regida obligatoriamente por sus reglas diseñadas, donde quede clara la dignidad que nunca estuvo en duda, y donde Leandro sienta, según ella, que juega un papel secundario, y que la inspiración ha sido natural. Por ahora piensa, querido lector, ¿necesita Carmen tanto merodeo? Es fácil saber que los negocios, como la vida, siguen adaptándose, se transforman. Para Carmen lo difícil no es transformar el negocio, es cambiar ella, y para eso sí que necesita merodeos. No aprende a cambiar fácil, se sostiene de su rigidez llamándola criterio, se aferra a lo conocido convenciéndose de la falsa comodidad. Y yo solo puedo tener paciencia, la dicha de la vida es ofrecer vida, el poder de lo humano es seguir su voluntad. A ver si nos encontramos un día, amigo, ya sea para negociar frente a tu voluntad, o para escuchar a la vida, normalmente tú eliges, espero que aprendas a elegir con más astucia"
DESPERTAR ESPIRITUAL
“Este muchacho de quien les contaré ahora tiene diecisiete años, recién empezó la universidad, y los primeros brotes de bigote ya hacen un escándalo en el espejo. Según nosotros, los del cielo, Simón está listo para su despertar espiritual. Es decir, invitamos a Simón a sentirse profundamente, y a sentirnos. Resultó que el pasado fin de semana mi joven amigo estuvo solo en casa durante veinticuatro horas, hasta salió de rumba por su cuenta, y despertó para él mismo sin interrupciones al siguiente día. Y claro que aprovechamos esa oportunidad. Ya venimos caldeando este paso. Su madre ha sido mensajera para él en distintas ocasiones comunicándole nuestras recomendaciones, y hemos promovido un diálogo familiar en el que es normal mencionarnos. Diría que tenemos un puesto en la mesa, que bailamos junto a ellos en las fiestas, y que por poco elegimos qué ver en la tele las mañana del domingo.El muchacho, apreciando los dones de su madre, ha decidido que él también quiere conquistar esa comunicación. Nosotros lo estuvimos preparando, ayudándole a encontrar el foco, y facilitamos que su atención se dirigiera a ciertos elementos claves que confluyeran en este episodio que les contaré. A este joven no lo espera algo escabroso, pero así me siente ahora. Tampoco algo fantástico, y así es como le gustaría asimilarme. En cambio, procuramos hacerle experimentar la grandeza y la enorme oportunidad de descubrir un mundo nuevo, uno fuera de su ya extendida imaginación. La pequeña casa que Simón habita es un lugar capaz de hacerse sentir. Me refiero a que es un espacio cargado del efecto de los eventos poderosos que allí han circulado. Es por eso que él prefiere no mirar la habitación del fondo cuando se dirige a la cocina, o mira de reojo la pared del fondo de la sala e imagina todo tipo de asomos por los rincones ya difuminados por la oscuridad.Antes, al estar solo en casa, cerraba la puerta de su cuarto y con todas las luces encendidas evitaba salir. Este fin de semana se dio cuenta que podía pasar casi casi desafiante, eso sí, nadie dijo que sin miedo. Es que el día en el que te ves diferente frente al miedo, todo puede suceder. Por alguna razón que Simón aun no comprende, ese día a solas en casa representó un gozo especial, inexplicable, liberador, pero también inquietante, fascinante. A la mañana siguiente, ya con mamá en casa, el muchacho narró como de costumbre los detalles de la experiencia. Esa mamá, que me sabe escuchar, puso algunas preguntas o inquietudes en la conversación que le pedí estratégicamente. Lo que el muchacho iba encontrando construyó para él mismo lo que quiero llamar hoy su despertar.No me ha visto, no al menos a sus ojos, según yo, sí. Tampoco me ha escuchado, eso cree él. Pero lo que ocurrió es que construyendo sentido de lo que vivió comenzó a responder con sabiduría inesperada lo que lo vincula a esos rincones, lo que sin saber puede estar percibiendo, y su papel cuando se debate entre el miedo y la atracción. Ahora es cuando les digo, les recuerdo, cada uno encontrará su despertar a su manera, según su vínculo, su llamado, y lo que puede permitirse o no. Esta historia quiere compartirles la verdad sobre un caso, y me gusta mucho que cada uno sea un caso maravilloso.Cuidado, no te sientas mal por la edad, eso no es algo que cobre mayor relevancia. Cada uno tiene su momento, su propia maduración espiritual. Lo que deben saber ustedes es que, a favor de Simón, la madre ha hecho un trabajo deliberado de mi mano para prepararlo. Ella lo ha formado con sus propios errores, con su personalidad, con sus temores, y con mi guía. No crean que todo ha sido perfecto o mágico, han tenido momentos demasiado humanos, retos, dificultades, tropiezos, miedos por supuesto, y contrariedades con el mundo.Pero hoy, ahí sentados en la sala, se ven emocionados descubriendo que Simón comienza a estar preparado para establecer su vínculo profundo con la vida ahora directamente. Un descanso para la madre (eso cree ella) y un reto para el muchacho, al menos un reto para su mentalidad.Desde aquí todo se ve sencillo y fácil. Yo sé cómo manejarlo a él. Su carácter noble me facilita las cosas, y su mente imaginativa bien será aprovechada por nosotros para sembrar algunas pistas estratégicas que lo conduzcan a encontrarnos justo donde es mejor que nos encuentre.Él está maravillado, se siente aliviado de su búsqueda profunda, y también quiere llevar esto al máximo, como le gusta vivir. Tendrá que ser muy paciente, lidiar con las ambigüedades de esta educación, pero su entusiasmo nos hará bien para propiciar pruebas que pueda gozar y temores que pueda superar. No lo entiende, no lo va a entender por un buen tiempo, pero el muchacho acaba de darnos su permiso para formarlo. No tiene idea a qué se ha matriculado, pero tiene la astucia de sospechar que por difícil que sea, esa formación le conviene. Le convendrá a muchos. Lo que el chico aprenda será semilla para cientos, de eso me encargaré. Mientras tanto les cuento que no habrá necesidad de elogiarlo o hacerle reverencia, él es uno más de muchos otros que ese mismo día estaba recibiendo el llamado, la simple diferencia es que lo supo responder.Amigo lector, no necesitas una madre que cuide tu desarrollo espiritual, no es indispensable, lo que sí necesitas es una figura de protección y guía, encuéntrala, encuentra un maestro. El desarrollo espiritual, aunque íntimo e individual, es un viaje profundo que ningún humano es lo suficientemente valiente como para hacer solo. Se necesita respaldo, soporte, una cuerda de la que tirar cuando el camino asuste mucho o las amenazas no se entiendan.Esa guía, ese acompañante discreto, ayudará también a asimilar como real el mundo espiritual. No importa que ya superes los sesenta, o los treinta, o los cuarenta. Si no aprendes a reconocer quien es tu soporte espiritual, no sabrás a donde mirar cuando los eventos te superen, no sabrás que mano sostener, y mejor saldrás del camino para sobrevivir. Ese guía, esa madre espiritual, o ese acompañante, no tiene que ser una persona diez en todo, un perfecto, alguien que siempre acierta. Tu soporte espiritual a veces es incluso alguien menor en edad, por ejemplo, pero cuya presencia en tu vida es puente entre este mundo material que ahora habitas y un mundo más allá. Si su sola referencia es una mano que agarrar, pues ya lo tienes. Y atención, no tienes que tener un solo guía, hay gente especializada en buenos consejos, otra en buenos ejemplos, y otra en actos maravillosos. Estira la mano según el caso, según el reto, según la necesidad.En la historia de Simón habrá mucho que contar. Quizá su caso le sirva de guía a madres de futuros jóvenes, o de inspiración a quienes ya son jóvenes y su corazón se mantiene receptivo. A los corazones poco receptivos que a veces me leen, me gusta decirles que siempre estamos atentos, alerta ante cualquier guiño de interés o de apertura. Siempre es buen momento, siempre el espíritu está joven queriendo aprender, y nosotros siempre estaremos disponibles. La próxima vez que Simón me sienta en su casa, o fuera de ella, volverá a sentir temor, en eso aún es un niño, pero también sentirá el llamado a ir más allá, en eso satisfactoriamente es el niño que mantiene viva su curiosidad profunda. Acompáñame, amigo lector, en esta búsqueda de inquietos, presencia lo que la inquietud espiritual puede lograr, y anímate, cuando sea tu momento, a darle libertad a tu inquietud, a la curiosidad de descubrir qué más hay para ti, en dónde está tu sentido más profundo de esta realidad”
LAS PRUEBAS QUE ME PIDES
“Ahí estás pidiéndome pruebas, conozco esa mirada de insatisfacción cuando crees que no estoy ayudando. Vamos a aclarar una cosa, a veces te ayudo y solo no te das cuenta como. Acaricio tu cabello en las noches estrelladas, dejo sensaciones en la almohada o el sillón y froto tus platos con mieles de amor. También acostumbro limpiar esos zapatos con confianza y gozo de un talento especial para hacerte sentir la prenda que te abraza mejor.  No creas que no estoy cuando no me puedes sentir con claridad, ahí estoy al lado de tu confusión esperando una oportunidad para apagar el fuego y ayudarte a regresar. Es que si no me ayudas las oportunidades que me quedan son invisibles, etéreas; preferiría incluso que me dejaras hablarte al oído pero sueles estar tan ocupado que medirme con tus pensamientos no es una opción. No estoy ahí para evitar la vida, para darte todas las comodidades o vigilar tus acciones, más bien me gusta acompañarte sintiendo tu intención y asociándome a ella. ¿Cómo podría obligarte si hemos pactado para siempre que tengas el poder de la voluntad?. Sí, siempre vas a tener la última decisión, la voluntad es justamente la capacidad de, habiendo considerado las alternativas, elegir. Ahora, mis amigos más cercanos, ‘llaverías’ como dirían por ahí, son quienes han decidido considerar mi opinión cada vez que van a decidir. Ellos no siempre siguen mi sugerencia por supuesto y los entiendo, pero se van familiarizando hermosamente con mi deseo, mi planteamiento; entonces, cuando las lecciones se repiten o se parecen sencillamente terminan convenciéndose de la razón por la cual esa era su mejor opción. Así que si todavía esperas una disertación, que nos sentemos en tu sala a discutir de piernas cruzadas un tema en particular, lo que va a ocurrir es que te decepcionarás de mí. No asisto a esas invitaciones porque las palabras así puestas distraen a la razón, yo simplemente quiero que puedas ver mis opciones, su sustentación te queda de trabajo. Otra razón por la que disiento de las pruebas, de las comprobaciones, es que no estoy en la tarea de enseñar primordialmente con palabras, en los acontecimientos de la realidad las ratificaciones son más fáciles de instaurar y aceleran el aprendizaje.  Imagina que me preguntas qué carro comprar, tomas una revista y la abres al azar esperando ver con claridad cuál te conviene, pero no parece haber una respuesta efectiva; eso es porque yo prefiero esperar que vayas al concesionario, hagas la cotización y sientas en el pecho la fuerza de esa deuda para así saber con definitiva claridad cuál es el vehículo, el momento y la manera de adquirirlo.  Ahí, en la silla del lujoso auto que más te gusta, yo soy el sinsabor bajo la lengua que se sobrepone a la emoción en el pecho. Incluso a veces logro hacerte girar a ver la opción intermedia que te traerá más bienestar. Entonces viene la decisión, te mostré las opciones y te indiqué lo que te hace bien, tus opciones están claras y yo quedo satisfecho, eso sí tu satisfacción a veces es inmediata o a veces es duradera, de acuerdo a lo que mides que es mejor para ti. No soy un papá mandón, eso debe quedar claro, más bien soy un amigo de esos de toda confianza que dicen poco lo que quieres escuchar. De momento puedo incomodarte pero a la larga seré tu mejor amigo, estaré ahí para mostrarte la verdad y ayudarte a perseguirla, y tendré toda la paciencia que haga falta hasta que decidas avanzar”.