TIEMPO PARA EL ESPÍRITU

Creado el: 2021-02-27 06:39 am

Lecciones

Es tiempo de aprender a sentir el espíritu, a saber de él y sacarle más provecho hasta entender que más bien es el propio espíritu quien trata de guiarnos y conseguir una vida cada vez más sana y positiva.

 

Hablamos de la parte de nosotros directamente ligada a la esencia de la vida, al gran espíritu de las cosas, al propio Dios. Darle valor a nuestro espíritu equivale a valorar la vida y conectarse con ella tal como funciona, difícil de comprender, misteriosa y fantástica.

 

Los dejo con la voz del Cielo para que nos oriente sobre la mejor manera de entender y valorar nuestro propio espíritu.

 

“Espíritu es la esencia de las cosas, tu esencia querido amigo siempre prevalece, ya no esperes más que el espíritu sea hacer yoga o rezar, el espíritu más bien es eso que se va de tu cuerpo cuando mueres o ese que llora cuando le fallas. Si deseas sentir a tu espíritu simplemente cierra los ojos y deja de pensar, ese soy yo.

 

Cuando la gente me pide ayuda espiritual me sorprendo porque yo no puedo darles otra que no sea de ese tipo. Si me piden ayuda con su negocio o proyecto todo lo que puedo hacer es guiar a sus espíritus a abrirse a lo correcto, a lo que les corresponde, el resto lo hacen ustedes.

 

Así, cuando una persona está claramente ligada a su espíritu siente con facilidad lo que no le corresponde, por tanto se hace la vida más fácil evitando frustraciones y se enfoca en aquello que resuena en su verdadera satisfacción, no tanto la inmediata o la evidente sino una que perdura y trasciende.

 

Para ligarse, más bien para regresar al espíritu, hay que dejar de pensar con testarudez. A mis ojos ese es el problema de este siglo, gente empecinada en ideas, obsesionada con lo que tiene que ser. Cuídate de ese rasgo por favor, cada vez que te veas repitiendo las mismas ideas o insistiendo en lo que no te pertenece haz una pausa y reflexiona, hay que saber diferenciar testarudez de tenacidad”.

 

Entonces suena extraño ver a la gente diciendo que no tiene tiempo para su espíritu cuando él es justamente la parte sabia y madura que lo guiará a vivir una vida más satisfactoria. Imagina que aprendes a trabajar y estudiar ligado con tu espíritu, sintonizado con la fuerza de la vida para que te muestre como enfrentar los retos y dejar los que no te pertenecen.

 

Ponerle espíritu a cada cosa que vivimos es atraer la sabiduría de algo más grande que nosotros, una voz como la que aquí nos acompaña se sintoniza justamente con esa parte de nosotros que proviene del mismo lugar.

 

No se trata solamente de poder escuchar, el espíritu, esa esencia de lo divino, está presente en nosotros en cada momento, la limitación fundamental proviene del poder que hemos otorgado a las ideas establecidas, es decir esa fe ciega, la letra muerta a la que a veces nos debemos sin ningún sentido.

 

 

Profile

Olga Castaño

¿Te gustó el contenido de este artículo?
¡Compártelo con tus amigos!

Comentarios (12)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Olga Castaño
Me pregunto ¿cómo entender la idea de la fe ciega?, ¿qué opinan?.

2021-02-27 11:56 am

Juan Gabriel
Gracias Olga, hermoso dictado. Resueno con la idea de Adriana de que la fe ciega es creer sin probar. Creer en una imagen distorsionada de nosotros mismos. Siento que el espíritu nos ayuda a reconocer la falsedad de esa imagen, y de ese modo ilumina la fe.

2021-03-01 11:56 am

Lina Duque
La fe ciega proviene de lo exterior, la fe viva del interior.

2021-03-03 11:56 am

Olga Castaño
Es simple y hermoso lo que dices.

2021-03-03 11:56 am

Carol
Jeje no es fe ciega... o no es ciega... es como una optica de las cosas en la cual podemos cultivar esa certeza, en ese amor que nos guia... con algunas rutinas y repeticiones positivas en nuestra cotidianidad se nos va haciendo normal ver la belleza que guia nuestros pasos... por eso creo que eso que llamamos fe ciega no lo es tanto... luego a nuestra mente no le queda mas remedio que seguirnos

2021-02-27 11:56 am

Olga Castaño
¡Claro! La fe como un medio para familiarizarse con lo divino. Gracias Carol.

2021-02-28 11:56 am

Lconsuelo368@gimail.com
Entiendo la fe ciega ,que no es ciega sino una luz que guia,una puerta que da paso a algo tan inmensurable.

2021-02-28 11:56 am

Adriana Cutiva
Entiendo que la fé ciega es ahí cómo la limitación para conectarnos con nuestra verdadera esencia, es decir con nuestro espíritu. La fé ciega, es como creer sin probar, sólo porque ya está definido que debemos creer en eso o aquello. Es como usar una prenda, tener un objeto, visitar un lugar, tener una rutina, comer algo particular, porque hay una “moda” que dice que así funciona, sin detenernos a mirar si es útil para nosotros. Es tener fé ciega en una creencia que no es la nuestra.

2021-02-28 11:56 am

Olga Castaño
Gracias Adriana por decirlo, cuando los medios que eliges se vuelven el objetivo mismo pierdes el norte. Se trata de practicar rutinas o hábitos que conduzcan a una integración directa, en vez de quedarte atrapado en el método mismo y dejar a tu espíritu esperando por resultados.

2021-02-28 11:56 am

Olga Castaño
Quiero que sepan el tesoro que significan sus comentarios, son palabras sabias, distintos entendimientos de una misma realidad que enriquecen no solo la tarea de Dictados del Cielo sino a otros lectores que nos acompañan en silencio.

2021-03-01 11:56 am

Angélica Idárraga
Para mi la fe ciega es aquello que nos han enseñado y que hemos aprendido que nos impide una verdadera conexión con el espíritu, me hace recordar aquellas clases en el colegio donde enseñan verdades absolutas que nada tienen que ver con algunas características extraordinarias que podemos desarrollar. También pienso en esas ideas, paradigmas y comportamientos que han sido adquiridos en el núcleo familiar y obstaculizan la conexión con el espíritu.

2021-03-03 11:56 am

Olga Castaño
Angélica, le sucede a muchas personas cuyas creencias se hacen más poderosas que su realidad, que bueno que lo podamos ir cambiando.

2021-03-03 11:56 am

Nuevo comentario
Artículos Relacionados
¿SÍ TIENES QUIEN TE REGAÑE?
“Si nadie en tu vida tiene la voz para regañarte entonces estás pobre. Quiero que tengas a alguien a quien miras con autoridad y le permites reclamar por tus errores. Ya sé que eres adulto y sabes cuando te equivocas, pero no esperes poder ver tu mundo por completo siempre solo. Las miradas externas, cuando son sabias y albergan afecto, son la luz que te libra de la oscuridad que no sabes que posees. A propósito tengo algunas amigas que no logran ver en que están fallando, son mujeres autónomas que prefieren vivir la vida bajo su propio criterio y consideran que ese es un acierto en sus vidas. Hoy les digo a ellas que replanteen por favor ese principio y se dejen envolver por la manta de quien mayor o más sabio en algún sentido las puede detener y ayudarles a mirar un poco más allá. Esa persona que te regaña no será siempre la misma, de hecho lo normal es que cambie, o que teniendo a alguien especial le des ese permiso a un consejo inesperado sin fijarte tanto de quien proviene. La mirada que acepta un regaño es una mirada abierta y optimista, admiro a la gente que puede ver más allá incluso cuando se está sintiendo mal por sus fallas. Si aún no logras semejante poder practica, aguanta el temblor de la incomodidad y somete tus ojos a la luz para que más allá de la culpa o la vergüenza veas la oportunidad presente en tu error o en tu dificultad. Tener quien te regañe aporta también una figura de autoridad, y que bien te viene respetar a alguien que siendo semejante puedes ver superior al menos en algún sentido. Es difícil que crezcas si no entiendes que hay gente más adelante que tú en algunos elementos vitales. En cambio es fácil avanzar cuando sabes que caminas en medio de muchos caminantes y que cada quien disfruta de riquezas que a veces corresponde compartir. La figura del regañador es más bien la figura del consejero, del mentor. Puede que hoy no esté tan de moda pedir un consejo, o que cueste mucho acudir a un experto, pero ocurre que puedes tener a la mano, en tu lista de contactos, gente que con una llamada y un cafecito ofrecerá ese concepto que tú mismo sabrás cómo convertir en un regalo. Vuelvan a acostumbrarse a los diálogos, a las conversaciones sobre lo personal, no como se hace con frecuencia, para pavonear frases célebres, sino más bien para ser honestos, y para sorprenderse de lo revelador que puede ser abrirse a otra persona. Por supuesto que hablo de conversaciones que rompan modelos, no esas con los de siempre en el lenguaje de siempre. Ahora, ser quien regaña es una tarea tan delicada que mejor debe ocurrir espontáneamente. Si ya te sientes quien siempre regaña algo raro está ocurriendo. Mejor deja que dar consejos y recibirlos sea una experiencia nacida del evento milagroso de una conversación tejida con cuidado y naturalidad. Evita regañar a quien no está buscando cambiar, te sentirás invadiendo un campo minado. Claro que hablamos aquí de regaño como esa apreciación bien intencionada en la que alguien tiene la facultad de mostrarte, sin cantaleta o sermones, algo en lo que hace falta cierto redireccionamiento.  De hecho los mejores regaños (quise llamarlos así por su connotación de incómodos) ocurren sin palabras directas, en medio de una apreciación que se va directo al pecho en torno de algo en lo que seguramente te sientes atascado. Así amigo que disfruta los regaños, vuelve a la autoridad, respétala, y ten mucho cuidado cuando te corresponda serlo. Estamos hablando de esa bella facultad humana de enseñarse los unos a los otros el arte de vivir. Se ha perdido la costumbre y me gustaría verlos tener más charlas espontáneas en las que descubren algo liberador para ustedes mismos o para los demás”. 
REBELDÍA EN LA CABEZA
“Mucho cambia la vida cuando logras liberarte de tus propios pensamientos con cierta facilidad. Esta es mi invitación a practicar el maravilloso arte de rebelarte ante tus propios pensamientos. No digo que sea fácil, pero sí que puede ser asombroso y liberador, además de apasionante y astuto.La mente, amigos, es una suerte de refugio. No daré vueltas sobre los aspectos científicos, sino que más bien los invitaré a darse cuenta que habitan en ella mucho más de lo que son conscientes, y que por tanto deberían anhelar un hábitat limpio, próspero, entretenido, y en expansión.Al contrario, suelo encontrarlos embelesados en pequeños pensamientos que se repiten. Algo así como que en vez de vivir en un espacio amplio y diverso prefieren habitar un cuarto estrecho y monótono donde cada día se vive la misma historia.¿Cómo salen de esa habitación? Pues la experiencia es el primer recurso, la vida, que es cambiante ofrece circunstancias nuevas, o nuevas oportunidades de ver distinto, lo que en últimas, para el mundo que es la mente, atiende el mismo objetivo.Algunos de ustedes han aprendido estrategias fructíferas sobre el modo como deciden salir del encierro, y sé que logran pensar distinto y así expandir el espacio circundante. Otros simplemente se distraen. Es la gente devota de la música para soliviar el aturdimiento, o los apasionados de los juegos mentales para sentir que se ocuparon de otro tema con fervor liberador, y quienes hablan de sus pensamientos como en una especie de recital que solo empalaga lo que el espacio interno ya conoce de memoria.Tratemos entonces de entender que esos medios, nada despreciables para el entretenimiento, no son rebeldía en la cabeza. Cuando los invito a la rebeldía mental espero verlos retando sus propios muros, rompiendo sus barrotes con facilidad creciente. Y para ello no puedo más que sugerirles desconfianza.Es que confían ciegamente en sus propios pensamientos, son inocentes pensadores, se afectan demasiado suponiendo que eso a lo que han llegado es una verdad de absoluto valor. Me preguntarás entonces, ¿qué será de mí si no confío en mis propios pensamientos? Pues te digo que quedará el resto de tu ser para resolverlo. Quedarán en principio todos los recursos inesperados de tus inteligencias diversas para resolver nuevos enigmas, es decir, para salir del espacio conocido y expandir la visión de una realidad.La rebeldía en la cabeza es una invitación a pensar menos y ser más. Observar ya es de hecho una manera de ser más. Se requiere valor y astucia para observar sin afanarse a concluir. Anímate a observar más y concluir menos, tus otras inteligencias estarán atentas a la oportunidad singular de participar cuando te tomas el tiempo de atender pistas y detalles, o el llamado de cada circunstancia.Veámoslo en acción. Conoces algunos patrones tuyos que se repiten, ya sea de comportamiento o de pensamiento. Y no sales del patrón justamente porque lo atiendes del mismo modo una y otra vez, pues mientras lo haces solo fortaleces esos barrotes que a veces hacen tu vida un tanto aburrida.Me miras entonces y suspiras. Sueles incluso culparme de que todo sea siempre lo mismo, pues la vida sí que insiste. Qué puedo decirte, la vida debe insistir, no en que padezcas la misma circunstancia, sino en que salgas del encierro y liberes tu potencial a través un reto vital que no se puede evadir.La rebeldía en la cabeza promete ser una habilidad de la libertad. Si en tu cabeza habita la libertad, ella misma es una fuerza que impulsa la expansión. Y la libertad no es quejarse de la ausencia de libertad, o añorarla con sentimiento. La libertad es una señorona maravillosa que una vez se toma la palabra rompe con su magia limitaciones instauradas tras los años.Te permites tu propia libertad cuando te afanas menos y observas más. Ante ese viejo patrón, de fracaso o de molestia, tienes la posibilidad de conducirte en automático a esa conclusión que ya es un muro fortalecido, y estrellarte. Si en vez de atacar de prisa te tomas algún tiempo para observar, lo que necesariamente sucederá es que la atención reciba respuesta, nuevas respuestas.No bastará entonces un solo instante de observación frente a un patrón. Las tareas inevitables son de rigor tareas persistentes, funcionan para aparecer sistemáticamente hasta ser vencidas, y tu tarea consiste especialmente en seguir las pistas que cada repetición pueda traer. Así que si te has esforzado en algunas ocasiones y has descubierto una pieza importante del llamado, no te desanimes si la tarea regresa, solo es que hacen falta más pistas por descubrir hasta que el llamado se revele por completo y te muestre lo que ha venido a transformar de ti.Eso es entonces la rebeldía en la cabeza, poderse reponer al clamor de la lástima, el miedo o el dolor, y observar para así poder pensar distinto.Quienes lo han hecho en algún momento me respaldarán al decir que definitivamente funciona. No quiero alardear, pero me rodeo de grandes rebeldes, contradictores de su propios pensamientos, capaces de cambiar de idea de la noche a la mañana y hasta de ver al revés. Una dicha de compañía eso sí, es que me aburro con los amigos que repiten lo mismo una y otra vez, que todo lo resuelven del mismo modo, que alardean únicamente del mismo método que una vez conocieron y tristemente funcionó.No puedo decirte que ser rebelde ante tus propios pensamientos aburridos o carceleros sea sencillo. No lo es porque se necesita valentía y libertad. Para ser inteligentes más allá de ustedes mismos hace falta siempre romper las propias barreras, y recuerda, eso se logra observando, y después dando permiso de que las demás inteligencias alcen la voz.  Acabo entonces de decidir que ya lo haces, solo que no supones que esa magia serena acabe siendo el punto de quiebre disponible, capaz de transformar la realidad para ti. Pues ahora sospéchalo, ya que una vez te miras diferente y das permiso a otras partes de ti mismo, lo que ahora es un muro cede paso a un nuevo espacio de ti mismo.Amigo, tus otras inteligencias esperan por ti, ya no las hagas esperar". El ejercicio sugerido con este dictado es que nos cuentes la razón por la que crees que te has hecho devoto o devota de tus pensamientos. A partir de los comentarios iremos agregando pistas aquí, ¡que las disfrutes!Pista 1: dejar de pensar en exceso implica fuerza en el carácterPista 2: está el ego, la pegajosa sustancia en la que suelen quedarse atrapadas las ideasPista 3: la calma de la razón alcanza a respetar la suavidad de la intuición  
DEFINE TU DESEO
“Tal vez seas un experto en perdir deseos, pero quiero ayudarte a definirlos mejor de manera que en verdad se hagan realidad. Si sigues estas indicaciones no solo me encargaré yo sino que vamos a lograrlo juntos. 1.     Mejor desea algo que te guste por completo Muchos me dicen “ayúdame con un carro, yo me porto bien”, pero no están dispuestos a gastar en todo lo que implica tener un carro. Nunca se lo compran pero lo siguen deseando y ocupan el lugar de los deseos importantes con uno que no están dispuestos a asumir. 2.     Desea algo sinceroEn principio un deseo es algo que de verdad quisieras tener, cuando a veces eso que pides es más bien el medio que consideras te dará lo que sueñas. Muchos de ustedes desean tranquilidad más que ninguna otra cosa en la vida, pero son insistentes deseando dinero porque dan por sentado que el dinero garantiza la tranquilidad. Sean astutos, aprendan primero la tranquilidad, cuando sean rico verán lo útil que les resulta. 3.     Prioriza los deseos que estén en tus manosAquellos deseos que dependen de otros van a depender por supuesto del deseo de otro, que tu ilusión no se dedique a lo que otro te va a proveer, si es el amor entonces tu deseo es el amor no alguien en particular que te ame. Deseando el amor captarás el amor sin necesidad de depender. 4.     No necesitas tantos detalles al desearLo hemos hablado, si quieres un amor no me des hasta la talla de su pantalón, si quieres trabajar mejor no me digas quien te dará las mejores oportunidades, aquí sabemos muy bien lo que te conviene, debes confiar. 5.     Permite que tu deseo se cumpla paso a pasoMuchos de los que me piden éxito laboral se han decepcionado pensando que no sucedió en el año en el que lo solicitaron, ocurre que me ocupo de todo aquello que les conviene tener para alcanzar su mejor éxito laboral. Si primero hay que corregir el mal genio o la pereza pues el primer año seguro estará enfocado en ese requisito primordial y ello no indica que el deseo no venga en camino. 6.     Asegúrate de no negarte al deseoAlgunos me escriben cartas pidiendo sobre algo y en cuanto sueltan el lapicero buscan lo contrario: “Dios ayúdame a dejar el cigarrillo”, acto seguido encender el tercero del día.Algo similar ocurre con quienes desean superar una emoción o sentimiento, no quieren seguir sintiéndose mal pero alimentan los hábitos y pensamientos que sostienen ese sentimiento, me dejan sin mucho que hacer en ese caso. 7.     Consciencia en el deseoUna que otra vez ese deseo que tienes clavado en el pecho es un trabajo que haremos juntos, hombro a hombro, tú pones un ladrillo y yo pongo el siguiente. Hablamos de los deseos que también son nuestro deseo para ti; entenderás que no utilizamos nuestra alianza solo para el carro o los viajes y en cambio somos los más dichosos a la hora de trabajar por tu bienestar y tu verdadera satisfacción personal. Es ahí cuando yo soy la consciencia en el deseo. Aclaremos en particular eso de tu verdadera satisfacción personal, aunque estés convencido que tu satisfacción vendrá de ciertas metas o deseos que te has propuesto deja siempre abierta la puerta a distintas posibilidades por favor, la vida esta cargada de sorpresas y revelaciones que van a mostrarte lo maravilloso que eres en algo que no hubieras querido calcular.  Así es como sabes que no cambiarías lo que eres ahora por eso que deseabas a los quince años, sospecha entonces que lo mismo puede pasar en el siguiente quinquenio”.
LA INOCENCIA DE OCULTARSE LA VERDAD
“Hay verdades difíciles a las que has decidido mejor negarte. Hablemos hoy de esas verdades cubiertas en las que crees que has tomado las medidas apropiadas: un dolor, un defecto, un miedo, un error; una posibilidad, la diferencia, los cambios; en general hablamos de negarse a lo que ya se demuestra que es verdad.La gente suele quejarse de algo que no le fluye, o que se da con mucha dificultad. Y yo los miro sabiendo que son ellos mismos quienes construyen el bloqueo, pero no tengo manera de mostrárselos porque han decidido no verlo, que es diferente a no poderlo ver. Es decir, una verdad que te niegas es una barrera que pones a avanzar, tú esperas continuar como si esa negación o evasión no tuviera consecuencias, cuando en verdad es como construir un muro a los lados y esperar tener toda la perspectiva.Muchas personas viviendo sobre mentiras entiende que esa es su realidad, otras que también han acomodado las verdades al menos entienden que se irán moviendo e incluso consideran que llegarán a participar. Esta es la diferencia entre admitir la verdad y creerse las propias mentiras, una diferencia que define si podemos ayudarles o no, quien decide que tiene la razón aún sospechando que no nos está rechazando definitivamente.Si Carlos me pregunta sobre su vida yo corro feliz a responder, él siempre sabe qué preguntar. Ahora, sé bien que no me quiere escuchar, solo se quiere escuchar en la resonancia de sus pensamientos extensos, entonces prefiero que se vea haciendo eco de sus anhelos y conflictos. Eso es lo que pasa con quienes no le dan permiso a la vida de ser, se quedan atrapados complaciéndose en su propia música, perdiéndose de la creatividad infinita de la vida.A Camila le respondo cuando me habla entre verdades y complacencias, no la engaño, solo estoy dejando que ella tenga que ver lo que piensa en mi voz. Le muestro entonces con facilidad, en acciones y suspiros, que mucho de lo que desea que se cumpla no es su deseo principal.Decirse la verdad amigos tiene que ver con entender que seguirán descubriendo para siempre sus verdades, y que eso lejos de ser escabroso es apasionante y juvenil. Alguien que se atreve a redefinir sus verdades cotidianamente siente que está vivo, se sorprende y por supuesto avanza con maravillosa fluidez. Si estás en los que retienen la vida y se amarran a sus ideas sabrás que eso se siente rígido, la vida es más pesada, y ahí no podemos ayudar muy bien.Afortunadamente existen distintas maneras de pensar en una misma persona, si te ubicas en esa rigidez estoy seguro de que tendrás algunos espacios de ti donde eres abierto, donde nos dejas guiarte, mejor dicho donde permites que la vida lleve la bandera. Por eso este llamado obedece más a conquistar gradualmente distintos modos de ti mismo donde por razones de fuerza te viste aferrado a una manera de pensar, ahora que buscas caminos y eres más astuto vas sabiendo que recrearte, abrirte, es mejor que estar anclado.Cuando las cosas se ponen difíciles es cuando seguramente más te aferras, pues resulta que esos también son los momentos más propicios para soltar. Supon que en adelante te atreves a enfrentar las verdades como lleguen en vez de esconderte o correr a los viejos conceptos conocidos. Imagínate valiente parado sin moverte, sin construir paredes, sintiendo el aire de lo nuevo y respirándolo en vez de ahogarte.Al instante en que alguien valiente da el primer paso nosotros estamos ahí respirando con él, podemos ayudarles a asimilar esas verdades incómodas o difíciles de aceptar, solo hay que dar este paso de valor, sostenerse de la vida, no del miedo, y con el impulso del miedo animarse a mirar, a recibir, a temblar.Cuando te decides a confiar en que cada cosa llega para darte más vida entiendes que no se trata tanto de aceptar como de sentir curiosidad. Investiga con inquietud y disfrute lo que está llegando, no lo definas para empezar, no saques una lista de condiciones que nadie está escuchando. La vida, y nosotros trabajamos para ella, no hace caso de lo que le señalas, no se ofusca con tu desesperación. La vida es una gran nave que se mueve por sí misma, y como sabes que no la vas a dirigir entonces aprendes mejor a entender una parte de su curso y su razón.Vivir abiertos a la verdad es una especie de desnudez. Implica desconocimiento, naturalidad, incluso cierto desparpajo. La ropa es un recurso para protegerse más que para engañarse, si bien estás vestido no debes olvidar que existes desnudo, y del mismo modo las verdades, aunque a veces vestidas, siguen siendo lo que son en su esencia verdadera”.
DÓNDE ENCONTRARNOS
“Los seres del Cielo estamos en todo, hablemos de cuatro espacios de menor a mayor en los que nos puedes encontrar. Dejemos algo claro, siempre vamos a preferir la realidad.La devoción Este espacio lo eliges tú, en tus pedidos y angustias, estamos aquí incluso para quienes deciden no creer en lo divino y tras el dolor o el miedo nos evocan. Es un espacio de la mente, un refugio del pensamiento, no necesariamente una conquista del corazón. Muchos amigos nos admiten más bien como una idea fantasiosa y así se relacionan con nosotros, con el Cielo. Aunque estamos ahí este podría ser el espacio más lejano, el austero, el de la desconfianza.Los rituales Siendo sinceros las prácticas que dicen dedicarse a lo divino más bien se han creado para que las personas se dediquen a ellas en su virtud o en su bienestar, eso no me molesta, lo necesitan, y nosotros estamos ahí, pero no es el espacio que se dedica a atender la relación directa con lo divino, la conversación entrañable que deseamos conseguir, esta amistad personal que dejan de vivir.Rescatamos de los rituales que introducen a alguien a escuchar, que lo ponen en contexto y le abren la mente, que ayudan a progresar hacia los hábitos. De hecho algunas personas nos saben sentir y recibir en medio de sus rituales, eso sí si están dispuestas en su corazón a escuchar.Cuanto más personal sea tu ritual, creado por ti, flexible y cambiante, mejor irás encontrando caminos para conectarte y trascenderlos, recuerda que el ritual mismo no constituye una presencia divina, es un medio que eliges para intentar esa comunicación, así que debes explorar distintos medios y ojalá dejarnos mostrarte el que te conviene.Los hábitosHay una gran conquista cuando lo divino comienza a ser parte de tus hábitos, acompañarte en el desayuno o hacer parte de tus decisiones de trabajo se acerca mucho a lo que deseamos lograr en esta armonía con ustedes. Podemos acompañarlos hasta en las actividades más inocuas, pues quien convierte sus hábitos en un momento de conexión está logrando que su vida conquiste espacios sagrados en su propia cotidianidad.Casi todos los días de tu vida desayunarás, si te sabes acompañado y guiado en el desayuno entonces habremos estado juntos una parte importante de tu vida, de tus decisiones al comenzar al día, de tus sensaciones al enfrentar cada mañana.Si deseas que te acompañemos en el desayuno compremos juntos los ingredientes sabiendo lo que te hace bien, dándole color y gracia, frescura y poder. A la hora de preparar recuerda que estás bajo tu cuidado, que la conquista del bienestar es toda tuya, que eso que disfrutarás al comer contiene tu empeño y es tu mérito. Comamos juntos, permíteme sentarme a tu lado y sentir juntos, susurrar soluciones y pensar diferente cada mañana, abrir los ojos y trabajar en tus sueños.No necesitas dos horas para un desayuno así, vas conquistando cada parte hasta que un día tienes un momento simple de conexión en el hábito de prepararte en la mañana, uno simple pero glorioso que será el punto de partida para ir conquistando otros momentos de tu vida.La realidadMi favorito, el que mejor entraña la naturaleza de esta relación, ser parte de tu vida en el sentido más extenso. A veces olvidas que nosotros somos parte de ti, sigues creyendo que tienes rincones que puedes ocultar, evitas ser juzgado o afectado por nosotros en aquello donde tu deseo domina. Tranquilo, no vamos a forzarte a nada, siempre tendrás tu voluntad, estar en tu realidad consiste más bien en que descubres las ventajas que se obtienen de permitirnos entrar en distintos aspectos de tu vida y nos invitas, te haces consciente de nuestra presencia en esferas inesperadas y aparentemente indiferentes a nosotros.La gente que nos ha involucrado en su realidad es la gente que vive con cierta sencillez, que goza de transparencia hacia sí misma. Habrás notado la hermosa sensación de un día desprevenido, donde haces todas tus cosas, incluso corres y sientes estrés, pero nada se queda, solo vas fluyendo y pasas a la siguiente actividad. En ese estado de bajo conflicto mental nos dejas entrar, ayudar en los momentos angustiantes; no necesitamos tu permiso pero sí tu cooperación, no podemos ayudar a calmar a alguien que busca desesperarse más.En medio de dificultades o retos solemos dar muestras de nuestra presencia e incentivar soluciones, de hecho son momentos propicios para conectarse automáticamente, por un instante, y recibir una pista inesperada. Muchos amigos cercanos se esconden tras el peso que tiene para ellos estar ocupados, para nosotros que estés ocupado es una gran oportunidad de obrar a través de ti.No habitamos tus pensamientos, no somos un pensamiento, ese territorio escaso nos limita y además supone que nos controla. Obramos a través de ti, incluso podemos conversar, cuando tu mente está ocupada, en ese momento todo es más fácil porque no tienes tanta oportunidad de debatir. Aprende a recibirnos sin prestar atención, préstanos mejor el corazón. Permítenos conquistar esa mirada o esa voz que se te van, abraza nuestra presencia en el silencio necesario, en la pausa que no sabías conquistar. No esperamos corregirte con un abecé, hay cosas que simplemente pueden fluir a través de ti cuando permites esta conexión, mejor que tengas que sorprenderte de cómo cambias con facilidad en vez de insistir en rituales y súplicas que no alivian la vida que estás llevando, así que te esperamos en la realidad, esa es nuestra cita ideal”.