"YO MANDO AQUÍ"

Creado el: 2024-07-11 12:45 pm

Lecciones

“Eso me dicen ustedes, de distintas maneras, desde agresivos hasta insidiosos. Y yo, que soy la vida, la voz de lo supremo, jamás diría: yo mando aquí.


Crees que mandas en la vida que te rodea, esperas que las cosas sean como estás convencido que tienen que ser, y solo puedo decirte querido amigo que te equivocas profundamente.


No te equivocas porque la vida no puede ser lo que tú quieres, te equivocas esperando que lo que el mundo te ofrece corresponda a tu deseo.


Entonces encuentro padres enojados conmigo porque su hijo tuvo un accidente, o gente comprando motos para darme toda la responsabilidad sobre su bienestar. Gente rezando y empatando, pidiendo sentada sin agarrar el mazo, o llevándole los exámenes al médico para recibir una receta que no los involucre.


Te encuentro a ti enojada conmigo porque tu pareja hace o deja de hacer, cantándome la tabla sobre cómo debería hacer que pasen las cosas para ti, y hasta amenazándome con cosas que harás si no te hago caso.


Podemos hablar entonces de que ni tú ni yo mandamos aquí. Tú no mandas aquí porque no puedes decirme lo que tengo que hacer contigo. En realidad no rijo tu vida tanto como imaginas, esa es una creencia cultivada por la idea de «dejar todo en manos de Dios», como si existiera algún deseo de alguien por aquí de vivir tu vida o de moverla como marioneta. 


Tampoco mandas aquí porque esperas tener bajo control lo que sucede y así no funciona la realidad. Al contrario la realidad está viva y cambiante, te retará de uno u otro modo, y rara vez te complacerá.


¿Qué los ha hecho pensar que el Cielo es un estado de complacencia y satisfacción perpetua? Estén donde estén, ya sea en el mundo que ahora habitan, o en el mundo celestial, la cosa es trabajando, logrando méritos, sudando la camiseta.


Yo no mando porque me tiene totalmente sin cuidado mandar. Qué aburrido sería dirigirlos a todos, diseñar sus vidas, repartir regalos a diestra y siniestra. Muchos me imaginan en una especie de centro de control enviando gracia y reparos, castigos y premios. Ja, no pueden estar más lejos de lo que en verdad sucede.


Aquí la tarea es mucho más divertida, casi interesante. Sucede que nos preocupamos mucho más por el profundo movimiento de la vida, y en ese propósito lo que esperamos en esencia de ustedes es que hagan parte de la evolución. Esa cantidad de detalles que me cuentan, la lista de pedidos que me dejan en sus tableros, no puedo tomarme el tiempo de acatarla. Estoy seriamente ocupado, lo estamos todos aquí, moviendo cosas sumamente profundas como las verdades esenciales, la virtud, el progreso.


Deja de sufrir entonces asegurando que algún día te voy a dar la dichosa lotería que te dices merecer. Deja por favor de esperar que, con el mismo metabolismo y la misma dieta, un día tu cuerpo reciba el milagro celestial de ir adelgazando por obra y gracia del favor divino.


No quiero ser rudo, al contrario, me gusta la gente realista que se dice a la cara la verdad, que no se engaña. El autoengaño amigos es la principal barrera que ustedes imponen a la verdadera ayuda divina. Nos gustan mejor cosas como:  «ayúdame con esto… guíame… corrígeme… enséñame…». Hasta lo de «dame una señal» es algo que puedo aprovechar si de verdad estás receptivo. Pero las innecesarias listas de pedidos, los condicionamientos, o las órdenes, hacen que veamos tus ojos grises y nublados, incapaces de ver la realidad.


Ahora, esa ceguera voluntariosa no es impedimento para quererles ayudar. Lo que en la práctica sucede todos los días es que si estás enceguecido por tus maneras es realmente difícil que puedas aceptar la ayuda a nuestro modo, con nuestra propuesta para ti. En cambio, si bajo ese manto en tu mirada hay al menos un poco de humildad o regocijo, en ese caso nosotros sabremos aprovechar esa chispa para encender la luz.


Así pues que no convences un día a la vida de que te complazca. Si tienes en tu memoria un pedido que tras un tiempo determinado fue satisfecho, puedo asegurarte que algo tuviste que hacer, algún cambio o alguna buena actitud tuviste que haber presentado, ya sea consciente o no. Y eso al final fue lo que resultó. No lo fue, créeme por favor, que al fin compraste la vela indicada, o que diste el diezmo correcto. Los negocios directos con nosotros los seres del Cielo están fuera de tu comprensión. 


Así que si deseas recibir nuestra ayuda recuerda, ni tú ni yo mandamos aquí “.

Profile

Olga Castaño

¿Te gustó el contenido de este artículo?
¡Compártelo con tus amigos!

Comentarios (4)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Consuelo
Que maravilloso mensaje para reflexionar y pedir cada dia luz para nuestro entendimiento y mucha humildad. Gracias Olga por tan maravillosa misión que cumple trasmitiendo estos mensajes divinos.

2024-07-12 07:06 pm

Olga Castaño
Gracias la bella Consuelo. Es un gran aliciente saber que los dictados inspiran virtudes tan valiosas ✨

2024-07-13 12:21 pm

Andrea
Es el dictado más real de todo lo que somos los seres humanos , tenemos un ego impresionante y esto hace que nos perdamos la esencia de la vida los aprendizajes que tenemos en cada nuevo camino que tenemos que cruzar , Gracias infinitas a ti por todo este camino de compañía en la tierra ❣️

2024-07-13 11:18 am

Olga Castaño
Es un placer, loquiña bella. Gracias a ti, y a todos los que se animan, por dejar sus reflexiones que tanto ayudan a aterrizar los mensajes del Cielo ✨

2024-07-13 12:27 pm

Nuevo comentario
Artículos Relacionados
NO SÉ SI DEJARTE UNA PLUMA
“Vengo llamando a Luz hace algún tiempo. Cuando la llamo ella rompe en alegría y corre a encontrarme en lo que conoce; los animales que le agrandan, las señales, los signos; claves que escucha por ahí y le gusta asociarlas conmigo. Luz, mi niña, soy mucho más de lo que entiendes, no me busques solo en lo que ves, búscame también en tu corazón. No me pienses solo en lo que entiendes, déjame ser un enigma, un misterio, ahí seremos mejores amigos que si me intentas descifrar. Escucharás cientos de cosas sobre mí, que soy así o asá, que tengo esto o que me gusta aquello, que me pongas una vela o que digas tales palabras. ¿Y qué tal si de repente deseo hablarte al oído?, pues corres el peligro de estar ocupada diciéndome cómo comunicarnos. Si los dos levantamos nuestra línea de comunicación al mismo tiempo por favor ten la astucia de callar. Déjame hablar, no siempre hablo, no siempre es posible, entonces aprovecha como a un milagro esos eventos en los que puedes identificar mi susurro, mi caricia, mi amor exclusivo para ti. Además, de qué te preocupas, tenemos todo el tiempo para los dos, nadie puede estar en medio de este vínculo invisible, nadie puede venir a decirnos cómo acercarnos o en qué invertir nuestro tiempo juntos. Te he dejado algunas plumas, porque sé que alertan tus ojos y disponen tu corazón, pero ya no sé si dejarte otra pluma. Visitaste el manual de significados ajenos y eso cambia el efecto que deseaba para ti. Yo quería algo más íntimo entre los dos, que sintieras la pista y fueras de inmediato al siguiente paso. Lo que hizo el dichoso manual fue llevarte a consagrar a la propia pluma. Amiga, la pluma no soy yo, no es mía de hecho, no tengo plumas ni mucho menos alas, no las necesito. Soy algo muy distinto a lo que a veces alcanzas a imaginar, así que permíteme por favor decirte con claridad que no espero que me sigas reconociendo en las partes de ave que alguna vez anhelaste con ilusión infantil. Desde ahora quiero que escuches las señales inesperadas, que aprendas a sentirme incluso a través de los medios que aún no has considerado. Déjame sorprenderte, probarte, enseñarte a ser más astuta, más alerta para mí. Por supuesto que amo la espontaneidad, y me gusta cambiar de opinión. No esperes entonces que la experiencia que un día coincidió con lo que dicen por ahí se convierta en una verdad terminada, escrita en roca, definitiva. Qué aburrido sería vivir de una sola verdad para siempre, en serio eso no me agrada. Ten la bondad de no quedar triste por ceder en el tema de las plumas. Más bien debes estar orgullosa de ti, si podemos ya prescindir de esas señales primerizas es porque vas estando más cerca de mí, y podemos avanzar hacia una comunicación más profunda. De tal manera que si un día, sin esperarlo, entra por la ventana de tu carro en movimiento una pluma persiguiendo tu corazón, tú ya puedas entender que no soy yo acechándote para enamorarte, eso ya está hecho, que es más bien un pajarito con excelente puntería que he enviado a dirigirte una de sus partes con el fin de llamar tu atención sobre algo en particular. Prefiero que sea así, encuentros desprevenidos, descargados de intenciones o deseos. Que nuestra comunicación evolucione, que yo no signifique siempre lo mismo para ti, y que si hemos de volver a algo viejo sea para renovarlo, para hacernos el guiño de amigos con historia que empiezan a tejer sus propios misterios”.PD: si tienes una experiencia semejante por favor compártela en los comentarios, este juego de señales entre ustedes y nosotros no es solo un tema para principiantes 😉 
CÓMO POTENCIAR TU DON
“Todos ustedes, sin ninguna discriminación, poseen una conexión celestial; de hecho es algo que los compone y no depende de sus ideas si fluye o no, más bien preferimos a quienes viven en su corazón esa conexión aunque sus palabras profesen una u otra decisión. Así que potenciar tu don se refiere a potenciar esa conexión ya existente, un deseo que aparece cada cuanto para recordarte que hay algo grande que espera por ti. Entonces sin reparos o enredos comienza por seguir ese deseo, identifica lo que sientes, cómo lo sientes, dónde y cuándo lo sientes, me refiero a esa conexión que te invita a profundizar, el llamado a algo más allá de tu mirar. Para diferenciar esa llamado de las emociones o impulsos y otros sentires hay que estar atento más bien a lo que sabes que es un poco más elevado, que aparece justamente a aliviar o a orientar una situación, se parece a la voz de la sensatez, al equilibrio de las cosas. No solo se trata de pensarlo, atención que ya vas a comenzar a analizar tus sentires y lo que te estoy pidiendo es precisamente que te quedes filtrando lo que sientes sintiendo. Siente el durante y el después, es decir, cuando tienes una conexión especial o piensas algo revelador sientes en el momento algún alivio o brillantez, y después de la experiencia hay una especie de suspiro, o una sonrisa picaresca de saber que algo extraordinario acaba de suceder. No esperes desde el comienzo dejar claras esas sensaciones o que estén libres de ideas muy propias, lo primero es detectar cómo fluye tu conexión especial, luego se hace el trabajo de despejarla. Si te ayuda darle un nombre o cierta identidad adelante, eso sí, mantente abierto a que esa identidad o nombre cambie con el tiempo y con el conocimiento más profundo. Habiéndote familiarizado por unos días con tu ‘sensación especial’ vas a empezar a notar una especie de invitación particular, por ejemplo al silencio, a la alegria, al estudio, a la calma…No temas seguir esa invitación, ni mucho menos te resistas, tal vez no es lo que tenías en mente estar necesitando pero si algo caracteriza a una conexión superior es que la autoridad debe fluir hacia ti, no serás tú quien la dirija, de hacerlo estaría dejando de ser superior. También quiero que aprendas a respetarla en sus momentos y protagonismo, no vas a poder decidir siempre cuando aparezca o como, ni mucho menos pedirle que haga una u otra cosa, si en algún momento sientes que puedes dirigir lo divino estarás cayendo en una seria distorsión de lo que vives en esa relación. Tampoco trates de complacerte, y sé que esto en particular puede llegar a ser inevitable, al menos en principio, entonces edúcate para ir más allá de tus anhelos inmediatos; lo divino por definición es lo que está más arriba, tan elevado que aún no lo alcanzas, no pretendas entonces tener más claridades que la fuerza superior a la que esperas acceder. Viene así una pregunta común: ¿Cómo puedo diferenciar mis ideas o anhelos de las invitaciones divinas?. Lo primero que tengo que decirte es que tal vez no deseas con suficiente sinceridad esa claridad, sospechas que el Cielo va a decirte cosas que no quieres escuchar o a pedirte más de lo que ahora quieres ofrecer, mira en lo profundo para ver tu verdad, aquí la entendemos, créeme, sabemos cuando alguien aún no puede asimilar una invitación, hagamos juntos eso de ir al ritmo de la verdad que puedes aceptar. Luego, cuando tus anhelos están más cerca de los nuestros acá arriba para ti, la sensación vuelve a ser el punto de partida; cuando logras sentirnos, escucharnos, ver nuestras pistas, lo que sientes es especial, además de un necesario contenido de amor divino ocurre el chispazo, la revelación de una verdad interior abrumadora, reveladora, inspiradora. Si estás preparado cualquier contradicción a tus pensamientos vendrá con amabilidad y persuasión, si te resistes aprenderás a construir una relación con nosotros basada en el conflicto y la lucha de poder. No quiero sonar presumido pero ya te imaginarás quien va a perder en una batalla de ese tipo. Recapitulemos entonces, para potenciar tu don debes comenzar por familiarizarte con tu sensación especial, luego trabajarás dedicado y ambicioso en respetarla y seguirla, para así comenzar a disfrutar de los beneficios de tener a alguien lo suficientemente grande junto a ti que no se detenga con tus equivocaciones ni te asuma caso perdido. Un don utilizado con la sabiduría correcta será la solución para tus problemas más allá de lo que puedas imaginar, cuidarás de ti desde otra mirada y entenderás poco a poco que perteneces a algo que serenamente te invita a crecer sin pausa ni conflicto”.
LA INOCENCIA DE OCULTARSE LA VERDAD
“Hay verdades difíciles a las que has decidido mejor negarte. Hablemos hoy de esas verdades cubiertas en las que crees que has tomado las medidas apropiadas: un dolor, un defecto, un miedo, un error; una posibilidad, la diferencia, los cambios; en general hablamos de negarse a lo que ya se demuestra que es verdad.La gente suele quejarse de algo que no le fluye, o que se da con mucha dificultad. Y yo los miro sabiendo que son ellos mismos quienes construyen el bloqueo, pero no tengo manera de mostrárselos porque han decidido no verlo, que es diferente a no poderlo ver. Es decir, una verdad que te niegas es una barrera que pones a avanzar, tú esperas continuar como si esa negación o evasión no tuviera consecuencias, cuando en verdad es como construir un muro a los lados y esperar tener toda la perspectiva.Muchas personas viviendo sobre mentiras entiende que esa es su realidad, otras que también han acomodado las verdades al menos entienden que se irán moviendo e incluso consideran que llegarán a participar. Esta es la diferencia entre admitir la verdad y creerse las propias mentiras, una diferencia que define si podemos ayudarles o no, quien decide que tiene la razón aún sospechando que no nos está rechazando definitivamente.Si Carlos me pregunta sobre su vida yo corro feliz a responder, él siempre sabe qué preguntar. Ahora, sé bien que no me quiere escuchar, solo se quiere escuchar en la resonancia de sus pensamientos extensos, entonces prefiero que se vea haciendo eco de sus anhelos y conflictos. Eso es lo que pasa con quienes no le dan permiso a la vida de ser, se quedan atrapados complaciéndose en su propia música, perdiéndose de la creatividad infinita de la vida.A Camila le respondo cuando me habla entre verdades y complacencias, no la engaño, solo estoy dejando que ella tenga que ver lo que piensa en mi voz. Le muestro entonces con facilidad, en acciones y suspiros, que mucho de lo que desea que se cumpla no es su deseo principal.Decirse la verdad amigos tiene que ver con entender que seguirán descubriendo para siempre sus verdades, y que eso lejos de ser escabroso es apasionante y juvenil. Alguien que se atreve a redefinir sus verdades cotidianamente siente que está vivo, se sorprende y por supuesto avanza con maravillosa fluidez. Si estás en los que retienen la vida y se amarran a sus ideas sabrás que eso se siente rígido, la vida es más pesada, y ahí no podemos ayudar muy bien.Afortunadamente existen distintas maneras de pensar en una misma persona, si te ubicas en esa rigidez estoy seguro de que tendrás algunos espacios de ti donde eres abierto, donde nos dejas guiarte, mejor dicho donde permites que la vida lleve la bandera. Por eso este llamado obedece más a conquistar gradualmente distintos modos de ti mismo donde por razones de fuerza te viste aferrado a una manera de pensar, ahora que buscas caminos y eres más astuto vas sabiendo que recrearte, abrirte, es mejor que estar anclado.Cuando las cosas se ponen difíciles es cuando seguramente más te aferras, pues resulta que esos también son los momentos más propicios para soltar. Supon que en adelante te atreves a enfrentar las verdades como lleguen en vez de esconderte o correr a los viejos conceptos conocidos. Imagínate valiente parado sin moverte, sin construir paredes, sintiendo el aire de lo nuevo y respirándolo en vez de ahogarte.Al instante en que alguien valiente da el primer paso nosotros estamos ahí respirando con él, podemos ayudarles a asimilar esas verdades incómodas o difíciles de aceptar, solo hay que dar este paso de valor, sostenerse de la vida, no del miedo, y con el impulso del miedo animarse a mirar, a recibir, a temblar.Cuando te decides a confiar en que cada cosa llega para darte más vida entiendes que no se trata tanto de aceptar como de sentir curiosidad. Investiga con inquietud y disfrute lo que está llegando, no lo definas para empezar, no saques una lista de condiciones que nadie está escuchando. La vida, y nosotros trabajamos para ella, no hace caso de lo que le señalas, no se ofusca con tu desesperación. La vida es una gran nave que se mueve por sí misma, y como sabes que no la vas a dirigir entonces aprendes mejor a entender una parte de su curso y su razón.Vivir abiertos a la verdad es una especie de desnudez. Implica desconocimiento, naturalidad, incluso cierto desparpajo. La ropa es un recurso para protegerse más que para engañarse, si bien estás vestido no debes olvidar que existes desnudo, y del mismo modo las verdades, aunque a veces vestidas, siguen siendo lo que son en su esencia verdadera”.
EL AROMA DEL ESPÍRITU
“Permíteme contarle algo a tu nariz, produces un aroma sutil, todos lo producen, uno que cuenta de qué está hecho tu espíritu. Si tienes una barita mágica en tu cuerpo, esa es tu sistema olfativo, un sistema capaz de captar la magia sutil y traducirla en sensaciones profundas. No hablamos justamente de aromas químicos, quiero que sepas que tu olfato, en el sentido más amplio de su poder, puede percibir la magia profunda y convertirla en sensaciones útiles para despertar acontecimientos prometedores. Pasa que te encuentras con alguien en el pasillo de un centro comercial, paran para saludarse y hablan solo del clima, pero una vez avanzas percibes una sensación satisfactoria ligada más a lo que percibiste que a la persona misma; en ese instante la persona no es lo importante, se trata de algo que habita en ella y te interesa. Puede querido amigo que estés captando en ese momento el aroma de su espíritu. Cuidado que no estoy diciendo que ya puedes percibir los espíritus ajenos siempre, no. Es que hay propósito en que percibas algo particular en un momento determinado, no percibes nunca cosas inoficiosas, si estás sensible a la magia espiritual de alguien entonces es que la vida quiere despertar para ti algún cambio favorable, preciso y oportuno, quizá inspirarte justo ahora, o brindar algún tipo de aliento necesario. Cuando tengas esa percepción, de alguien que te deja una sensación especial, suspira. Estás en la posibilidad de respirar una virtud, aprovecha. Lo mejor de todo esto es que no será algo explícito o consciente siempre. A veces solo experimentarás una alegría momentánea, o un aire de bienestar. Es que los espíritus se acompañan, tu espíritu acompaña a otros con similitudes o elementos para compartir, y eso ocurre no siempre entre gente que conoces; puedes experimentar el aroma momentáneo de un espíritu durante un corto viaje en autobús, o en la fila del banco. Así que mejor no trates de ser intencional a la hora de compartir tu espíritu. Primero, no es posible completamente ser consciente de tu espíritu. Ya que se trata de una fuerza oculta a la influencia de tus apreciaciones mentales, no esperes gobernar lo que él entrega o recibe. Sé que tienes buenas intenciones cuando quieres a voluntad entregar algo profundo, pero descuida, la fuerza espiritual no obedece a la intención racional, obedece más bien al llamado de la vida, y lo que ha de entregarse para bien simplemente va a ocurrir. Al contrario, te invito a que seas receptivo cuando inesperadamente captas el aroma de algo sutil. La mayoría de ustedes se incomoda o se fascina cuando percibe un misterio. Mejor déjense llevar a la intención profunda del evento, cuidado con eso de suponer que alguien con quien se sienten conectados profundamente es algo así como un alma gemela. Se trata de un instante, algo simple que espera propiciar un evento mágico dentro de ti, no tanto entre los dos espíritus que se encuentran. Por eso es que esos hallazgos son personales, de hecho, el otro individuo rara vez se percata, o solamente nota tu sorpresa. Percibir es un asunto exclusivo entre la magia y tus sentidos, por eso quiero que aprendas a vivir tu olfato con ambición trascendental, para perseguir talentos espirituales ajenos en los que puedas inspirarte.  Captar el aroma del espíritu debe animarte, cuando ocurra, a confluir en un instante mágico, a recibir, a tomar aire y disfrutar los matices, y sobre todo a pensar en ti. Con frecuencia los veo buscando algo útil que hacer con un evento extraordinario, piensan en arte o en ayudar a alguien más, y yo solo les pido que primero piensen en sus propias necesidades, porque para ello está concebida esta magia, para alimentar sus progresos más profundos. Dar debe más bien ocurrir desde la riqueza que ya has consolidado en ti. Imagina que al fin consigues ese ingreso soñado, y antes de organizarte y consolidar tus financias te dedicas a compartir con otros la dicha de sentirte satisfecho. Estarías entonces disfrutando primero la satisfacción antes que logrando que se fortalezca y perdure.  Eso es lo que espero que haga el alimento espiritual, que de sus frutos, y que siembre para obtener otros más a largo plazo. Hoy hablamos del aroma del espíritu, podemos identificar otras fuentes de alimento más adelante, pero siempre estaré recordándote que no se trata primero de las formas o de los demás. Hazte fuerte en una virtud, en un poder, en un cambio, luego dar simplemente ocurrirá y el gozo entonces será doble y real: el tuyo y el ajeno”.
¿PARA QUÉ TANTAS IDEAS?
“No estás aquí para vivir de ideas, mucho menos para ser devoto de algunas que definitivamente te están haciendo daño. Hablemos hoy de la necesaria higiene mental que debes convertir en costumbre. Recibes ideas en todo momento, en la televisión, las redes sociales y en el trabajo; en tus lecturas o búsquedas, de tus amigos y familia. Lo que otros aprueban o elogian es información, las luchas ajenas y los malestares son también información que tal vez no sabes muy bien cómo estás asimilando.  Piensa, toda esa información puede llegar a ser aprendizaje que no estás filtrando, aceptas elementos que solo están causando ruido o contradicción, y peor, una parte de esa información comienza a ceñir tu comportamiento, tus ideas de ti mismo, tu libertad.  Prefiero que desconfíes, que sepas usar siempre cierto discernimiento, uno que sin ser infalible te va a ayudar a estar atento, a definir algunos criterios de lo que en verdad te hace bien y sí debes obtener por medio de esa información que no cesará. Es increíble el poder que tiene, sin importar la edad, lo que la madre o el padre de alguien consigue cuando opina. Ustedes, hijos de alguien, son susceptibles en mayor o menor medida a lo que esa persona tan importante opina, juzga o critica. Ahora, si miramos más allá, no es información solamente la verbal o la visual, la que está en pantallas o la que es explícita. Hay un susurro residente en la actitud, cargado de información, al que puedes estar más atento de lo que piensas. Los padres son un gran ejemplo, ese pequeño pero intenso dolor en el corazón cuando ellos desaprueban algo sin decir una palabra. Pero hay más, sucede parecido con la aprobación social o la admiración, necesariamente responderás a ello, es bueno que fortalezcas tu capacidad de ser consciente de si esa aprobación que copias es justamente la que estás deseando conquistar. Entonces información, a la hora de causar efectos en ti, es una amplia variedad de estímulos que te mueven. Habrás notado que conoces a alguien y rápidamente empiezas a utilizar algunas palabras de su léxico, o que la gente o la información que te identifica comienza a contarte tu verdad. Estás frente a esa necesidad tan humana de sentirse replicados, cuidado entonces con que esa réplica no sea suplantación o engaño. No digo que el mundo trata de engañarte, es más, en el mundo también están las respuestas a tus necesidades más profundas. Esto se trata de qué haces con toda esa información creciente, cómo la filtras, cuánto evitas el exceso. Sin desprecios o posturas radicales por favor, pues estarías yendo a otra orilla de la fascinación por la información que es la de aferrarse a una idea radical. Mejor se trata de alcanzar cierto balance que se compone más bien de una sana indiferencia ante las cosas que seguramente seguirán ahí pero que entiendes que no te deben movilizar. Hay que prestar atención a lo que recibes amigo, no necesitas rechazar o pelear con quien te ofrece información que no es para ti, basta con que estés tan claro de tus búsquedas que las ajenas no te movilicen, que puedas incluso discernir su momento del tuyo y aprender a conciliar cuando haga falta. Están en un mundo donde las ideas se convierten en guerras y agravios severos, no caigas en ese juego aunque parezca a pequeña escala.  Quisiera verlos encontrar sus verdades en la fluidez de vivirlas, de probar con sentido común eso que les causa curiosidad o atracción. Ser conscientes de recibir puede ser un buen comienzo, la manera como alguien conocido vive su divorcio no tiene que ser un referente necesario para el tuyo si lo vivieras. Puedes ir más allá de la comparación inmediata y mejor entender que cuando tengas que enfrentar algo tus propios recursos habrán de brotar para guiarte y ser mucho más tú. A eso se refiere esta invitación, a que filtrar la información que recibes sea un recurso para ser mucho más tú. Me refiero a un algo de ti siempre capaz de progresar, un potencial por descubrir; no eres una persona que un día quedó terminada, sigues aprendiendo, progresando, aferrarse a ideas lamentablemente es una manera eficiente de quedarse anclado en vez de seguir progresando. ¿Quieres establecer tu propia higiene mental?, comienza por observar, observa siempre lo que ocurre en ti cuando miras las pantallas, cuando escuchas a mamá o a tus ídolos. Puede sorprenderte encontrando ídolos en amigos o vecinos, en famosos o gente que te molesta.  Tejes historias constantemente sobre la información que recibes, escucha tus historias con atención, esas opiniones espontáneas frente a esta u otra persona, ese es un buen lugar para identificar la información que estás recibiendo y cuestionarla. Sin juicios pregúntate si esa idea en particular viene a transformar algo que te corresponde. Las causas generales están bien, son necesarias, pero rara vez van a alentar tus progresos personales si no se rodean de elementos íntimos que las fecunden. La próxima vez que quieras adherirte a una causa presta mucha atención a qué tanto de tu intimidad está movilizando, y alíate críticamente a esa movilización para evitar ser presa de un movimiento general que seguramente llegará a ser distinto al tuyo en algún momento del proceso. Discernimiento, esa es la invitación”.