LA LUZ QUE TE CUBRE

Creado el: 2024-09-29 09:27 am

Lecciones

"Hay una luz tratando de abrigarte. Hace tiempo esa luz trata de ponerle calor y verdad a tus días, pero tú, amigo mío, la rechazas sin saberlo. Esa luz, personal, íntima, sagrada, no está ahí para complacerte, y esa es quizá la parte más difícil de recibirla. Esa luz es entonces un reto en sí mismo.


Una luz que invita a renunciar a una conducta es una luz retadora. Ni qué decir de la luz que trata de detenerte. Pues voy a recomendarte que seas más astuto y sospeches que si una fuerza de la vida, silenciosa y precisa, trata de redirigirte o alertarte, le hagas un poco más de caso.


El ímpetu por complacerse, por estar satisfechos rápidamente, los lleva a tomar decisiones que no calculan los beneficios a largo plazo. Es así como los veo con frecuencia eligiendo el camino más corto, el plato más atractivo.


Resulta que la luz a veces ilumina rincones austeros, descuidados, o poco valorados. No viven ustedes en una sociedad que valore mucho el bienestar en la vejez, o que alabe el amor honesto y la verdad de las cosas. Más bien han recibido muchos estímulos para parecer fabulosos, exitosos y felices aunque no lo sean en verdad. Y ya sabemos todos que la felicidad es exigente en extremo, si no es real, ni dura, ni llena.


Quiero que sepan respetar su luz. A veces la luz los invita a madurar, y ustedes la detienen porque desean seguir siendo juveniles, entusiastas, no se quieren aburrir. Por supuesto están atendiendo el prejuicio de que la madurez es triste, que si la piel se arruga, la vida aburre. 


Les contaré un secreto en este dictado: la vida se compone más de experiencia que de gracia. La gracia de la diversión, del entusiasmo o la alegría, es el complemento más bien de algo sustancial que cubre los días y el fondo del corazón. La experiencia en cambio, administrada con atención y ambición de cosas plenas, consigue algo a prueba de falta de alegría: plenitud.


Es como una barriga llena de satisfacción de ustedes mismos. ¿No quieren una vejez con hambre, o sí? Hablo de que una juventud enfoca únicamente en la alegría y satisfacción inmediatas difícilmente construye una madurez rica en el gusto de ustedes mismos. 


En la medida en que una persona entiende su plenitud la sigue llenando satisfactoriamente. Sospecha, amigo, que no te da plenitud vivir un día agobiante y una noche de placer para compensar. Entre sumas y restas sales perdiendo, eso es definitivo. Al contrario, quien se anima a descubrir, a permitir que la luz le ilumine sus mejores rincones, se aventura en la búsqueda más complaciente, la de llenar espacios descuidados de armonía y placer profundo y duradero.


«¿Eso cómo se hace?», me suelen preguntar. Pues esta vez les dejaré lo que espero que sea un decálogo de satisfacción profunda. Si bien no confío mucho en las listas, tal vez la puedas leer con la astucia de no chulear, de no dar nada por sentado, de ir al placer de explorarla valiente para ver qué tan vacío se encuentra ese rincón. Y volver. Hoy céntrate en un par de elementos, luego ven por más, no todo a la vez, mejor donde la luz ponga su rayo este día.


  1. Para ir a lo profundo es mejor no tener prisa, la prisa confunde y entorpece.
  2. Evita vivir en función de hacer sentir bien a los demás. Es mejor que ellos se inspiren en ti, no que dependan.
  3. Descubre satisfacciones discretas, íntimas, que no necesiten de nadie más, de espacios o momentos. A veces un talento es el descubrimiento más revelador para alimentar la plenitud.
  4. Trabaja en equilibrio con lo que eres. No puede el trabajo ser un sacrificio, un alimento para el ego, o una mentirilla para ganar dinero. Trabaja logrando que ese espacio se parezca a tu esencia.
  5. Ten ambiciones que cubran distintos niveles de ti mismo. Si tus ambiciones materiales no están ligadas de algún modo a tu nivel trascendente entonces duda. Nota: no cuenta dar como trascender.
  6. Acaba tu día sonriendo por el pequeño paso que pudiste descubrir en medio de las actividades de rigor. Encuentra algo que aprendiste, algo que cambió, o algo que ayudó a sanar.
  7. Perdona. Al incauto, al torpe, al malintencionado. Distingue cuánto de eso es personal y cuánto en verdad es solo la historia de su propio vacío.
  8. Abraza. Para que un abrazo suceda sincero hay que tener vínculos estrechos, que superan defectos y conflictos. 
  9. Ten una caja de tesoros invisible, llena de riquezas intangibles, con un poder que no se pueda contener. El amor fraterno, tu bondad, las buenas historias, las batallas triunfales, son cosas que pueden hacer estallar esa caja imaginaria.
  10. Duda de ti siempre para aprender. No te desgastes dudando de lo que no vas a cambiar. Duda, eso sí, de lo que no está trayendo una riqueza para el cofre de los tesoros invisibles.


Invitados entonces a elegir uno de los consejos, profundizar, vivirlo. Te adelanto trabajo, no elijas el que te hace sentir glorioso de inmediato, sé astuto y elige el que la luz discreta trata de iluminar, que puede ser precisamente el que más necesita trabajo consciente 😉".

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (4)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Adriana C
Me súper encanta este Dictado! Precisamente porque va al corazón, a lo esencial de lo que tanto nos han insistido: que la luz de la verdad está adentro y se siente. Nos cautivamos muy fácilmente con el exterior y la fachada de tantas recetas que nos muestran sobre la magia y lo espiritual siendo ajenas muchas veces a nuestro corazón genuino. Cómo nos miman!!!!! El decálogo es algo increíble y retador.

2024-09-29 10:10 am

Olga Castaño
Adri, le sacarás provecho decenas de veces a este dictado si lo deseas. Ve despacio eso sí, imagínate entendiendo despacio para darle tiempo al corazón de asomarse un poco más 😉

2024-10-05 06:48 am

Ayda Mary Portilla Delgado
Que lindo dictado, me trajo calorcito al corazón, que difícil me parece deshacer lo aparente que tanto me distrae y estimula, cuanto hay de bondadoso para mi misma en aprender a ir un paso más allá y abrazar lo real y duradero.

2024-10-04 09:02 am

Olga Castaño
"Me ilusiona tu ilusión, me da la esperanza de verte caminando hacia tu luz con la alegría que solo el reencuentro contigo misma ha de traer"

2024-10-05 06:46 am

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¡QUÉ TOZUDA!
“Terquedad es no querer. Pelea conmigo si quieres, pero no cedes básicamente porque no quieres hacerlo así. No quieres ceder ante esas condiciones o tal invitación. Simplemente no quieres, algo dentro de ti no quiere por completo, todas tus partes no están de acuerdo.Qué tozuda eres cuando esperas cambiar por medio de un cambio de circunstancias solamente. Qué tozuda cuando, en medio de las dificultades, quieres ser la misma de antes, sin cambiar, sin abrirte a los recursos inesperados.Qué tozuda, la más tozuda, cuando insistes en no ser capaz de algo que necesariamente debes hacer. Creo que esta última tozudez es casi un berrinche, un berrinche que le haces a la vida.Claro que no gobiernas tu voluntad al dedal, eso lo sé. Pero no te escudes en eso por favor. También sé que necesitas compasión para tus trastornos y dificultades, pero qué bueno que mientras recibes ese cariño vayas construyendo cambios, todo al mismo tiempo. Querer cambiar es una cosa esquiva, también lo sé. Pensar en cambiar no es tan difícil. Me refiero a que puedes aceptar la necesidad de un cambio, pero emprenderlo, que es cuestión de voluntad, no se te da tan fácil que digamos.Mejor dicho, dices que sí, pero no actúas de acuerdo a ese sí. Tranquila que la incoherencia no es algo que se pueda lograr así no más. No te castigues por ello, no te quejes de ti. Mejor mira esa tozudez extraordinaria de dónde proviene, y a dónde va.En el caso de mi amiga Aurora, el origen de esa terquedad es un miedo terrible a no ser nadie. Por lo tanto, su terquedad apunta a mostrarse sólida y fuerte ante sí misma y los demás para ser alguien.En el caso de Débora, la tozudez es una cosa que se le da con naturalidad, porque ella es difícil de mover, es cómoda, se conforma. Y cuidado con criticar a Débora, si lo piensas bien tú también estás cómodo en una que otra cosa, no la culpes, entiéndela. Esa terquedad se dirige entonces a ponerle la cobija a la hamaca. Es decir, refuerza la idea de una vida cómoda, en balance, no importa lo que de verdad haya que hacer, o lo que ocurre afuera de esa comodidad.Podría dejarte muchos ejemplos más, pero quiero que te esfuerces por encontrar el origen y el destino de tu tozudez. Como un tren sobre sus rieles, la tozudez sostiene algo que supones mueve tu vida. Cuidado, definitivamente te estás engañando. Quieres pensar que ser linda y agradable bastará, ¡qué tozuda!, no te levantes a prosperar y verás como esas facturas se acumulan sobre la mesa.Quieres creer que ser inteligente es suficiente, ¡qué tozuda!, no seas gentil para que tu inteligencia se siga convirtiendo en una verdadera molestia para los demás. Quieres seguir juzgando con dureza los errores ajenos, te veo apretando los dientes, moliéndote por dentro de impotencia por las injusticias o las torpezas ajenas. ¡Qué tozuda!, mira bien, la gente no está fallando para molestarte a ti, sal de ese centro, mira bien, ellos hacen lo que ellos son, cálmate, no vas controlar el mundo, nunca sucederá. Mejor admite que no quieres respetar a quien se equivoca. Nobleza, esa es la magia que libra de la terquedad. Nobleza ante este mundo imperfecto, inexplicable. ¿Dónde ves que la vida está haciendo una encuesta para saber si a ustedes les parece justo o correcto?”.
MAMÁ, TAMBIÉN LE PERTENEZCO A LA VIDA
“Mamita, soy en esencia un ser libre, provengo de la libertad, del albedrío que creciente me irá mostrando el camino. Tu papel es crucial, pero no te adueñes de mi vida por favor, no esperes corregir el mundo para mí, ni esperes que yo corresponda a lo que deseas, esta vez te pediré que me regreses mi libertad, es un derecho que los dos tenemos; disfruta la tuya, recuerda que tú también eres un ser libre. Quiero que esto que haces por mí sea un placer para los dos, que tu vida se engrandezca por esta tarea maravillosa de acompañarme, pero que yo no sea lo único en tu vida. Quiero que tengas una vida, que te regocijes con frecuencia de tu mundo secreto y tus placeres personales. No tengo yo que estar en todo, no debo. No quiero ser tu planeta y tu universo, no puedo; si me conviertes en ello perderé mi propio planeta en construcción, uno que necesariamente será distinto al tuyo. Cuando las cosas se pongan difíciles para mí recuerda compartirme tu poder, no me entregues pesar por favor. Tu pesar me hace sentir pesar por mí, me pone en situación de víctima, me quita poder. Si en cambio me regalas tu fuerza, tus talentos, tu inspiración, juntos superamos los retos que la vida ha creado justamente para mí. A veces ni siquiera yo mismo lo sé pero esos retos son precisos; esa enfermedad, esa dificultad académica, mi personalidad, mis tendencias, todo ello es mi historia en construcción, así que recuerda por favor, tú no eres la escritora de mi historia. Vienes jugando un papel importante, casi definitivo, pero ahora que voy creciendo hacia mi independencia espero que puedas comprender que no me debes entender por completo, que no vas a sentirte satisfecha como antes de mis gracias de niño, y que me gustarán cientos de cosas que a ti ni siquiera te parecen apropiadas. Todo ello mamita ocurre para que podamos recordar que no nos pertenecemos, no eres mía, no tengo porque abusar de tu entrega o descargar en ti las tareas más incómodas que con gusto has llevado por años. Llegó la hora de asumir que la vida no es placentera en todo y eso solo lo lograré si me permites incomodarme, sentirme insatisfecho, molestarme con las responsabilidades y deberes de la vida cotidiana. Además mamá, para qué tanto esfuerzo por regirme la vida, eso de cierta manera ya ocurrió, ya llegó dentro de mí, impreso con tinta indeleble, lo que eres. Sucedió mientras estaba pequeño, viéndote, sintiendo tus verdades, aceptándote. Ahora tratas de decirme muchas cosas que no necesitan palabras, mejor hablemos también de ti, muéstrame cómo logras esa felicidad que esperas provocarme, déjame ver lo auténtica que eres, cómo pones límites, como eres libre. Tranquila, siempre serás mi inspiración. No es algo que yo pueda decidir, es más bien algo que sé que ocurrirá, tu tinta está en mi corazón, a veces siento que respiro como tú. De cierta manera mamá eres inevitablemente inolvidable, aunque me aparte de ti o no te piense estás impresa de modos casi biológicos. Así que descuida, estarás presente siempre. Por eso por favor ruego hoy por mi libertad, quiero que me liberes mamá, quiero que sepas que lo haré bien, seguiré mi camino, cometeré mis errores necesarios, me defenderé del mundo que a mí me corresponda defenderme, y crearé así el mío, uno auténtico, del que seguro a la larga estarás orgullosa. Te propongo un pacto, cada vez que te lamentes por lo que me falta o no hago bien recuerda que estoy creando mi mundo. Ya sabes, cuando los niños aprenden a pintar primero arman un desastre, no quieras una gran obra antes de que yo aprenda a manejar el pincel. Así es la vida, hay que equivocarse, y hay que respetar las equivocaciones necesarias, las del camino, las de las lecciones que me enseñarán a saber de mis límites y posibilidades. Déjame ser mamá, tal vez te enseñaron a ser mamá así, y es obvio que tú sabes y yo no. Pero ocurre que la vida sí sabe lo que necesito, ella es exacta, y está eligiendo para mí justamente las experiencias y desmanes que me llevarán a conocerme mejor y a ver yo mismo la necesidad de corregirme. Si tú eres quien me corrige siempre yo no voy a desarrollar la habilidad necesaria de hacerlo por mí mismo. No me regules el mundo, por favor no lo tiñas del color que a ti te gusta, puede que mis colores aún no tengan gracia o carezcan de sentido, pero recuerda, estoy aprendiendo a ser libre, y la libertad mamá consiste primero en sentir el peso de todo lo que ella implica, si me dices cómo hacerlo, si me reparas el mundo, si embelleces mis errores, jamás aprenderé a ser libre de verdad”.
SER FRÍO NO SIEMPRE ESTÁ MAL
Las experiencias difíciles están ahí para despertar nuevos talentos, para hacer brotar, casi forzado, lo que alguien ha decidido que no puede realizar. Y por muchas evasivas que se logren construir el llamado final siempre es a la belleza, el bienestar y la cordura. Por eso este tema no será tan de tu agrado si insistes hoy en que tu sufrimiento no tiene remedio, sin embargo al volver otro día tal vez habrás recorrido suficiente camino como para ir entendiendo el aparente sinsentido del dolor. Las personas más frías sufren menos, no solo por estar menos conectadas con las emociones sino porque dejan de lado fácilmente aquello que de momento pudo ser muy importante. No hay que tener miedo excesivo a la frialdad, la verdadera y positiva, esa capacidad de observar sin juzgar ni retener, aquella objetividad natural a la que todos tenemos acceso. Veamos el consejo de la voz del Cielo sobre cómo aprender a ser fríos para bien: “No tengo reparo con las lágrimas o la alegría, al contrario celebro el sentir y la bondad de fluir en las emociones, pero siempre me pregunto cómo pueden vivir en paz con ese vaivén permanente… Muchas personas nerviosas, envueltas por el miedo, alabando el alivio momentáneo de la euforia o la cordura, cuando la vida es mucho más que no estar alterado. Hay todo un mundo por disfrutar cuando las emociones dejan de ser el escenario y se convierten en los colores. Por ejemplo, imagina que visitas un lugar especial, uno en blanco y negro, ¿crees que aún puede tener magia?. Por supuesto que los colores lo harían hermoso pero su poder no solo reside en lo que ves inmediato y retratable, sabes que hay más incluso porque puedes sentir con facilidad si vivirías allí y eso lo sabes mejor con los ojos cerrados. Así es la vida en verdad, no dejar las emociones pero quitarles tanta responsabilidad y mantenerlas en el volumen exacto de su necesaria resonancia. Si vieras con pausa tu vida al margen de esos colores que tratas de obligarle estarías mucho más satisfecho decidiendo que lo que tienes es valioso y te compone. En cambio, cuando peleas de sol a sol con tu realidad estás dejando que tu día sea gobernado por la emoción caprichosa al despertar. Obviamente eres más que eso, lo puedes dominar, intenta ser más que lo que tus ojos aprecian, abastécete de confianza en tu propia creación y cómo esa capacidad es tan grande que puede convertir toda tragedia en una rebelión. La rebelión de tus fuerzas y milagros, las capacidades exactas y severas para las que estás hecho, el futuro por descubrirte cada vez más poderoso y renovado; todo aquello en ti que se refiere más bien a una constante creación que a una muerte anticipada”.  
¿PARA QUÉ TANTAS IDEAS?
“No estás aquí para vivir de ideas, mucho menos para ser devoto de algunas que definitivamente te están haciendo daño. Hablemos hoy de la necesaria higiene mental que debes convertir en costumbre. Recibes ideas en todo momento, en la televisión, las redes sociales y en el trabajo; en tus lecturas o búsquedas, de tus amigos y familia. Lo que otros aprueban o elogian es información, las luchas ajenas y los malestares son también información que tal vez no sabes muy bien cómo estás asimilando.  Piensa, toda esa información puede llegar a ser aprendizaje que no estás filtrando, aceptas elementos que solo están causando ruido o contradicción, y peor, una parte de esa información comienza a ceñir tu comportamiento, tus ideas de ti mismo, tu libertad.  Prefiero que desconfíes, que sepas usar siempre cierto discernimiento, uno que sin ser infalible te va a ayudar a estar atento, a definir algunos criterios de lo que en verdad te hace bien y sí debes obtener por medio de esa información que no cesará. Es increíble el poder que tiene, sin importar la edad, lo que la madre o el padre de alguien consigue cuando opina. Ustedes, hijos de alguien, son susceptibles en mayor o menor medida a lo que esa persona tan importante opina, juzga o critica. Ahora, si miramos más allá, no es información solamente la verbal o la visual, la que está en pantallas o la que es explícita. Hay un susurro residente en la actitud, cargado de información, al que puedes estar más atento de lo que piensas. Los padres son un gran ejemplo, ese pequeño pero intenso dolor en el corazón cuando ellos desaprueban algo sin decir una palabra. Pero hay más, sucede parecido con la aprobación social o la admiración, necesariamente responderás a ello, es bueno que fortalezcas tu capacidad de ser consciente de si esa aprobación que copias es justamente la que estás deseando conquistar. Entonces información, a la hora de causar efectos en ti, es una amplia variedad de estímulos que te mueven. Habrás notado que conoces a alguien y rápidamente empiezas a utilizar algunas palabras de su léxico, o que la gente o la información que te identifica comienza a contarte tu verdad. Estás frente a esa necesidad tan humana de sentirse replicados, cuidado entonces con que esa réplica no sea suplantación o engaño. No digo que el mundo trata de engañarte, es más, en el mundo también están las respuestas a tus necesidades más profundas. Esto se trata de qué haces con toda esa información creciente, cómo la filtras, cuánto evitas el exceso. Sin desprecios o posturas radicales por favor, pues estarías yendo a otra orilla de la fascinación por la información que es la de aferrarse a una idea radical. Mejor se trata de alcanzar cierto balance que se compone más bien de una sana indiferencia ante las cosas que seguramente seguirán ahí pero que entiendes que no te deben movilizar. Hay que prestar atención a lo que recibes amigo, no necesitas rechazar o pelear con quien te ofrece información que no es para ti, basta con que estés tan claro de tus búsquedas que las ajenas no te movilicen, que puedas incluso discernir su momento del tuyo y aprender a conciliar cuando haga falta. Están en un mundo donde las ideas se convierten en guerras y agravios severos, no caigas en ese juego aunque parezca a pequeña escala.  Quisiera verlos encontrar sus verdades en la fluidez de vivirlas, de probar con sentido común eso que les causa curiosidad o atracción. Ser conscientes de recibir puede ser un buen comienzo, la manera como alguien conocido vive su divorcio no tiene que ser un referente necesario para el tuyo si lo vivieras. Puedes ir más allá de la comparación inmediata y mejor entender que cuando tengas que enfrentar algo tus propios recursos habrán de brotar para guiarte y ser mucho más tú. A eso se refiere esta invitación, a que filtrar la información que recibes sea un recurso para ser mucho más tú. Me refiero a un algo de ti siempre capaz de progresar, un potencial por descubrir; no eres una persona que un día quedó terminada, sigues aprendiendo, progresando, aferrarse a ideas lamentablemente es una manera eficiente de quedarse anclado en vez de seguir progresando. ¿Quieres establecer tu propia higiene mental?, comienza por observar, observa siempre lo que ocurre en ti cuando miras las pantallas, cuando escuchas a mamá o a tus ídolos. Puede sorprenderte encontrando ídolos en amigos o vecinos, en famosos o gente que te molesta.  Tejes historias constantemente sobre la información que recibes, escucha tus historias con atención, esas opiniones espontáneas frente a esta u otra persona, ese es un buen lugar para identificar la información que estás recibiendo y cuestionarla. Sin juicios pregúntate si esa idea en particular viene a transformar algo que te corresponde. Las causas generales están bien, son necesarias, pero rara vez van a alentar tus progresos personales si no se rodean de elementos íntimos que las fecunden. La próxima vez que quieras adherirte a una causa presta mucha atención a qué tanto de tu intimidad está movilizando, y alíate críticamente a esa movilización para evitar ser presa de un movimiento general que seguramente llegará a ser distinto al tuyo en algún momento del proceso. Discernimiento, esa es la invitación”.
ABUNDANCIA PARA SOÑADORAS
“Mujeres de sueños grandes, atraídas por trascender, por llevar una vida de pureza y decoro, este dictado es para ustedes. No desprecien más el valor del dinero, no lo pongan más en la gama de los recursos superfluos, hoy quiero invitarlas a sentir su poder, especialmente su poder transformador. ¿Que el dinero no es algo trascendental? Permítanme contarles un poco acerca de como la vida está aprovechando esa creación humana para regir algunos progresos que ustedes no buscan, como romper historias, construir habilidades inesperadas para la vida, y hasta dominar la contención y la prosperidad al mismo tiempo. Administras dinero, ya sea poco o mucho. Ese dinero te permite atender necesidades, y a veces, sueños. Pues a la vida le interesan especialmente tus sueños, para hacerlos crecer, para hacerlos más ambiciosos, para conducirte al desarrollo de tu espíritu. En contraste, los abusos y perversiones de algunas personas que poseen riquezas han promovido la idea de que el dinero es algo despreciable, repudiable. Aclaremos de una vez, lo repudiable es la conducta, no la riqueza. Hay riquezas capaces de crear mundos que antes eran imposibles, mundos donde la vida y la virtud pueden progresar. Me gustaría entonces decirte que el dinero sí puede ser facilitador del desarrollo espiritual, que incluso contiene retos especializados, disponibles para quien debe aprender a reservarse y elegir. Puede que comprendas la importancia del dinero, pero que aun no rimes con una filosofía positiva sobre él. Te invito ahora a preguntarte: ¿cuál es esa filosofía tuya sobre el dinero? La de tu corazón, no la que puedes narrar. Sé que puedes decir que hay que estar en el sistema financiero, que así funciona este mundo, pero, ¿te sienes parte del mundo si el lenguaje es financiero?Puede que, tratando de responder a esos interrogantes, identifiques miedo, a la pobreza o a la riqueza. Puede también que encuentres sesgos familiares, o de los grupos sociales en los que te has formado. Y puede que, a pesar de querer atender satisfactoriamente tus necesidades, tu placer por la austeridad no compagine con la abundancia. Resulta que puedes ahondar en esa respuesta para encontrar algunos puntos medios. Sé que para muchas de ustedes riqueza es tiempo, serenidad, libertad, e independencia. Los puntos medios son lugares en los que, por ejemplo, amas y valoras tu independencia, pero entiendes el valor y la necesidad de la interdependencia entre los seres humanos. Un lugar de libertad a donde tal vez estés necesitando progresar es aquel en el que dejas de evitar responsabilidades constantes para reconocer que esa entrega te hace bien, que puede darte estabilidad, y entonces la libertad de administrar lo que consigues es resultado de tu propia disciplina. Puede que ya tengas un mundo fantástico dentro de ti, y que en ese mundo no haga falta nada según tú, pero cuando vuelves de tu ensoñación, de ese diseño íntimo que has creado de la vida, la realidad se presenta clara y fría para recordarte un mundo al que perteneces aunque te digas no hacerlo. La realidad es inevitable, cuídate de entenderte al margen solo porque a veces parece que te pudieras retraer. Allí, en esa fantasía maravillosa, también ataca el hambre, la ropa se desgasta, y las cuentas llegan. Más bien comienza a suponer tranquilamente algún talento tuyo inexplorado para expandir ese mundo que te gusta e incluirle una versión positiva del dinero. Imagina por ejemplo que a tu imaginario le viene bien la flexibilidad de un presupuesto más generoso, y que aprender a obtenerlo y administrarlo asertivamente es el reto que hará tu mundo fantástico más hermoso, gracias a que tendrás que enriquecerte por dentro para que la riqueza se mueva en el mundo material. Es decir, construye tu propia historia, ya sea alocada, hermosa, o agraciada, del dinero. Las historias que se contradicen impiden el movimiento, si por un lado te ilusiona la abundancia, pero por otro estás evitando los retos o los compromisos que ello implica, la historia no va a poder seguir su desarrollo, y no vendrá el desenlace feliz. No hay un final con el dinero, se debe cuidar para siempre, administrar con rigor toda la vida. Anímate a despejar las ideas en las que desear ser abundante basta, en la que repetir frases trae abundancia mágica, en la que tu virtud por sí sola recibe recompensas materiales. No te engañes, o desenmaraña los engaños en los que aun no sabes que habitas. El dinero es una realidad mundana para la que no hay escondite digno. Tu deseo de autonomía es uno que la vida desea exaltar, engrandecer. Atrévete por favor a aceptar el cambio que implica aceptar el reto de responder más allá de tu comodidad o concepto. El dinero es un medio, para el mundo uno de intercambio, para la vida uno de exigencia. Incluso quien posee grandes riquezas vive retos trascendentes en la tarea de ser en medio de sus riquezas. Negaré siempre esos pregones de abundancia, la vida no está esperando que todos sean ricos y felices gratuitamente, no es un merecimiento que ya poseen, o un derecho, la abundancia es un trabajo que se hace, algunos por medio de su gracia, y la mayoría combinando la gracia con esfuerzo, cambio, mente abierta, y ambición productiva.No tiene que quitarte la paz abrirte al dinero, no se hará feo tu mundo si el dinero ocupa un lugar más protagónico. Pero tampoco el dinero se hará infinito porque te abras, ni sucederá que hagas un cambio y las prosperidad ya quede lograda para siempre. El dinero para la vida es un medio tangible y eficiente para seguirte exigiendo, tal vez por eso es que ese reto puede ser desagradable, porque exigirte es incómodo, y la incomodidad es un mal entendido indicador de infelicidad”.Ejercicio sugerido: Elige algo que ahora sientas que deseas cambiar en tu mentalidad sobre el dinero, y si deseas compártelo en los comentarios abajo. Gracias por estar aquí 😇