LA MADUREZ ES MI ALIADA

Creado el: 2025-09-05 12:58 pm

Lecciones

“Si la madurez es la sabiduría que viene con la experiencia, y yo soy la voz de la vida que trata de llevarla adelante siempre, entonces ella y yo somos de cierto modo la misma cosa.


Una persona madura en la medida en que aprovecha sus experiencias para ajustar su comportamiento, su pensamiento, y entonces sus decisiones. Eso no solo sucede a través de la razón, también hay ajustes que son emocionales, o adaptativos, como cuando aprendes a no tomar demasiado café porque te pone nervioso, usaste la experimentación sin pensar demasiado.


Así mismo es como ocurren otros aprendizajes más grandes que constituyen la madurez, eso sí, solo vivir no es madurar, si no aprendes, ya sea instintiva o conscientemente, no habrá tal madurez. Tengo amigos a quienes el café en exceso los pone nerviosos, y prefieren decir que están estresados por el trabajo, o que necesitan el café para poder estar despiertos; ellos no aprenden porque no desean ese aprendizaje sobre el café, o sobre ellos mismos. 


Lo bueno para muchos es que ser inmaduros es un derecho. Aquí nos ocupa de momento el derecho a madurar, que me gustaría que entendieran como un deber glorioso, el deber de respetar la vida y enaltecerla. La gente madura se rige más por el bien que algo le hace, y menos por el placer inmediato o por su parecer. A muchas personas les gusta mucho comer, y no quieren tomarse la molestia de saber qué de lo que comen les hace bien y qué no. Otra vez están en su derecho, y hacerse el bien no las tiene tan preocupadas.


¿Ven por qué la madurez es mi aliada? Si no maduran no los puedo cuidar. Maduren en el amor, en las finanzas, en los hábitos. ¿Cómo es que andan tan embelesados prologando la adolescencia? Se quieren dar gusto al máximo, quieren conservar la juventud a todo costo, y hasta esperan que la inmadurez los haga lucir mejor, ¡vaya si me la ponen difícil!


Esta tarde espero decirte que no tengas miedo de la madurez. No será aburrida, no si sigues creciendo y aprendiendo. Tampoco es tan terrible la vejez, se trata de la etapa de mayor lucidez de la consciencia si has llegado a ella claro de quien eres y de lo que te hace bien. La plenitud verdadera ocurre de hecho en la madurez, no puedes tener mucha experiencia de vida a los veinte años, no puedes decirte ya tan maduro como puedes llegar a ser a los cuarenta, no esperes decirle a alguien que ha vivido más que tú cómo tienen que ser las cosas. En la madurez verdadera se encadenan los acontecimientos de la vida, singulares, propositivos, dados para algo que específicamente has necesitado. De ese modo, si te encuentras con alguien de tu edad, verás que esa persona puede haber madurado más que tú en algunos aspectos, y ese es uno de los poderes maravillosos de la madurez, que te hace más tú, mejor tú, más sabio, y eso no indica que no tengas mucho más que aprender.


Si va quedando claro, la madurez entraña aprendizajes presentes y futuros, no solo pasados. Qué limitados los veo cuando esperan aprender de un momento doloroso de la vida y ya quedar maduros para siempre. La vida sigue rodando, como la tierra girando. No hay un día idéntico al otro, ni en el cielo incluso. La sabiduría de la madurez será reconocida por ti mismo cuanto más te sientas consciente de todo lo que no tienes cómo saber, de todo lo que puede cambiar para ti, para ser mejor, hasta nuevo.


Y en el entorno de las finanzas, como el amor, madurar es necesitar menos, y aprovechar más; poseer lo valioso, lo vigente, no lo convencional por obligación; hacerse tan feliz de ser que poseer, ya sea atención o pertenencias, sea un gusto preciso enfocado más en seguir avanzando que en saciarse para siempre.


El espíritu que crece nunca se sacia. El inmaduro se dice saciado cuando cumple un objetivo. De pronto podemos acordar que la vida es una meta móvil, tú avanzas y ella tiene un nuevo premio de montaña para ti. Disfruta entonces lo que ahora te sacia, siéntete maduro con toda libertad en cosas que has experimentado conscientemente, y así mismo sé consciente de que incluso en eso que ahora te sientes maduro hay kilómetros por delante para seguir aprendiendo.


Acostúmbrate a frases como: «yo antes pensaba…», «la vida me ha enseñado…», «yo era de tal modo…» Eso es humildad, y también es madurez, quien no necesita estar quedando bien ya puede empezar a sentir que está madurando 😉”

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Olga Castaño

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Comentarios (5)

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Consuelo
Conciente de que cada día que pasa es un regalo y poder ver con retrovisor lo vivido para ir mejorando la película es una riqueza grande para agradecer los an̈os acumulados y que los venideros sean mejores.

2025-09-06 08:37 am

Carol
Yo he aprendido que parte de la madurez puede ser aprender a soltar cosas con las que nos identificamos. Es una parte importante del proceso de conocernos saber que nos gusta, cómo nos gusta y que no, pero no aferrarse a ello, no ser inflexible porque entonces nuestra evolución se detiene

2025-09-06 03:00 pm

Olga Castaño
“Justamente ese es un elemento central de la madurez, no regirse tanto por el placer, sin desconocerlo. No todo tiene que gustar, a veces lo que hace bien no es agradable en principio, y el bien mayor, el resultado, introduce de a pocos la asociación de esa conducta con el placer. La madurez se trata también de educarse a sí mismos”

2025-09-08 10:49 am

Ana Patricia Salinas
Me di cuenta que en mi había madurez en estos días cuando a pesar del cansancio pude ver más allá de las narices y reaccionar de una forma amable ante cierta dificultad donde aparentemente había una injusticia. Realmente con la madurez cambia el significado de lo hechos pues una va priorizando lo importante .

2025-09-09 08:31 am

Olga Castaño
Qué buen ejemplo, la madurez permite ver más allá, de nuestras propias emociones, o de las circunstancias aparentes. Gracias otra vez.

2025-09-09 09:35 am

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"YO MANDO AQUÍ"
“Eso me dicen ustedes, de distintas maneras, desde agresivos hasta insidiosos. Y yo, que soy la vida, la voz de lo supremo, jamás diría: yo mando aquí.Crees que mandas en la vida que te rodea, esperas que las cosas sean como estás convencido que tienen que ser, y solo puedo decirte querido amigo que te equivocas profundamente.No te equivocas porque la vida no puede ser lo que tú quieres, te equivocas esperando que lo que el mundo te ofrece corresponda a tu deseo.Entonces encuentro padres enojados conmigo porque su hijo tuvo un accidente, o gente comprando motos para darme toda la responsabilidad sobre su bienestar. Gente rezando y empatando, pidiendo sentada sin agarrar el mazo, o llevándole los exámenes al médico para recibir una receta que no los involucre.Te encuentro a ti enojada conmigo porque tu pareja hace o deja de hacer, cantándome la tabla sobre cómo debería hacer que pasen las cosas para ti, y hasta amenazándome con cosas que harás si no te hago caso.Podemos hablar entonces de que ni tú ni yo mandamos aquí. Tú no mandas aquí porque no puedes decirme lo que tengo que hacer contigo. En realidad no rijo tu vida tanto como imaginas, esa es una creencia cultivada por la idea de «dejar todo en manos de Dios», como si existiera algún deseo de alguien por aquí de vivir tu vida o de moverla como marioneta. Tampoco mandas aquí porque esperas tener bajo control lo que sucede y así no funciona la realidad. Al contrario la realidad está viva y cambiante, te retará de uno u otro modo, y rara vez te complacerá.¿Qué los ha hecho pensar que el Cielo es un estado de complacencia y satisfacción perpetua? Estén donde estén, ya sea en el mundo que ahora habitan, o en el mundo celestial, la cosa es trabajando, logrando méritos, sudando la camiseta.Yo no mando porque me tiene totalmente sin cuidado mandar. Qué aburrido sería dirigirlos a todos, diseñar sus vidas, repartir regalos a diestra y siniestra. Muchos me imaginan en una especie de centro de control enviando gracia y reparos, castigos y premios. Ja, no pueden estar más lejos de lo que en verdad sucede.Aquí la tarea es mucho más divertida, casi interesante. Sucede que nos preocupamos mucho más por el profundo movimiento de la vida, y en ese propósito lo que esperamos en esencia de ustedes es que hagan parte de la evolución. Esa cantidad de detalles que me cuentan, la lista de pedidos que me dejan en sus tableros, no puedo tomarme el tiempo de acatarla. Estoy seriamente ocupado, lo estamos todos aquí, moviendo cosas sumamente profundas como las verdades esenciales, la virtud, el progreso.Deja de sufrir entonces asegurando que algún día te voy a dar la dichosa lotería que te dices merecer. Deja por favor de esperar que, con el mismo metabolismo y la misma dieta, un día tu cuerpo reciba el milagro celestial de ir adelgazando por obra y gracia del favor divino.No quiero ser rudo, al contrario, me gusta la gente realista que se dice a la cara la verdad, que no se engaña. El autoengaño amigos es la principal barrera que ustedes imponen a la verdadera ayuda divina. Nos gustan mejor cosas como:  «ayúdame con esto… guíame… corrígeme… enséñame…». Hasta lo de «dame una señal» es algo que puedo aprovechar si de verdad estás receptivo. Pero las innecesarias listas de pedidos, los condicionamientos, o las órdenes, hacen que veamos tus ojos grises y nublados, incapaces de ver la realidad.Ahora, esa ceguera voluntariosa no es impedimento para quererles ayudar. Lo que en la práctica sucede todos los días es que si estás enceguecido por tus maneras es realmente difícil que puedas aceptar la ayuda a nuestro modo, con nuestra propuesta para ti. En cambio, si bajo ese manto en tu mirada hay al menos un poco de humildad o regocijo, en ese caso nosotros sabremos aprovechar esa chispa para encender la luz.Así pues que no convences un día a la vida de que te complazca. Si tienes en tu memoria un pedido que tras un tiempo determinado fue satisfecho, puedo asegurarte que algo tuviste que hacer, algún cambio o alguna buena actitud tuviste que haber presentado, ya sea consciente o no. Y eso al final fue lo que resultó. No lo fue, créeme por favor, que al fin compraste la vela indicada, o que diste el diezmo correcto. Los negocios directos con nosotros los seres del Cielo están fuera de tu comprensión. Así que si deseas recibir nuestra ayuda recuerda, ni tú ni yo mandamos aquí “.
LA LUZ QUE TE CUBRE
"Hay una luz tratando de abrigarte. Hace tiempo esa luz trata de ponerle calor y verdad a tus días, pero tú, amigo mío, la rechazas sin saberlo. Esa luz, personal, íntima, sagrada, no está ahí para complacerte, y esa es quizá la parte más difícil de recibirla. Esa luz es entonces un reto en sí mismo.Una luz que invita a renunciar a una conducta es una luz retadora. Ni qué decir de la luz que trata de detenerte. Pues voy a recomendarte que seas más astuto y sospeches que si una fuerza de la vida, silenciosa y precisa, trata de redirigirte o alertarte, le hagas un poco más de caso.El ímpetu por complacerse, por estar satisfechos rápidamente, los lleva a tomar decisiones que no calculan los beneficios a largo plazo. Es así como los veo con frecuencia eligiendo el camino más corto, el plato más atractivo.Resulta que la luz a veces ilumina rincones austeros, descuidados, o poco valorados. No viven ustedes en una sociedad que valore mucho el bienestar en la vejez, o que alabe el amor honesto y la verdad de las cosas. Más bien han recibido muchos estímulos para parecer fabulosos, exitosos y felices aunque no lo sean en verdad. Y ya sabemos todos que la felicidad es exigente en extremo, si no es real, ni dura, ni llena.Quiero que sepan respetar su luz. A veces la luz los invita a madurar, y ustedes la detienen porque desean seguir siendo juveniles, entusiastas, no se quieren aburrir. Por supuesto están atendiendo el prejuicio de que la madurez es triste, que si la piel se arruga, la vida aburre. Les contaré un secreto en este dictado: la vida se compone más de experiencia que de gracia. La gracia de la diversión, del entusiasmo o la alegría, es el complemento más bien de algo sustancial que cubre los días y el fondo del corazón. La experiencia en cambio, administrada con atención y ambición de cosas plenas, consigue algo a prueba de falta de alegría: plenitud.Es como una barriga llena de satisfacción de ustedes mismos. ¿No quieren una vejez con hambre, o sí? Hablo de que una juventud enfoca únicamente en la alegría y satisfacción inmediatas difícilmente construye una madurez rica en el gusto de ustedes mismos. En la medida en que una persona entiende su plenitud la sigue llenando satisfactoriamente. Sospecha, amigo, que no te da plenitud vivir un día agobiante y una noche de placer para compensar. Entre sumas y restas sales perdiendo, eso es definitivo. Al contrario, quien se anima a descubrir, a permitir que la luz le ilumine sus mejores rincones, se aventura en la búsqueda más complaciente, la de llenar espacios descuidados de armonía y placer profundo y duradero.«¿Eso cómo se hace?», me suelen preguntar. Pues esta vez les dejaré lo que espero que sea un decálogo de satisfacción profunda. Si bien no confío mucho en las listas, tal vez la puedas leer con la astucia de no chulear, de no dar nada por sentado, de ir al placer de explorarla valiente para ver qué tan vacío se encuentra ese rincón. Y volver. Hoy céntrate en un par de elementos, luego ven por más, no todo a la vez, mejor donde la luz ponga su rayo este día.Para ir a lo profundo es mejor no tener prisa, la prisa confunde y entorpece.Evita vivir en función de hacer sentir bien a los demás. Es mejor que ellos se inspiren en ti, no que dependan.Descubre satisfacciones discretas, íntimas, que no necesiten de nadie más, de espacios o momentos. A veces un talento es el descubrimiento más revelador para alimentar la plenitud.Trabaja en equilibrio con lo que eres. No puede el trabajo ser un sacrificio, un alimento para el ego, o una mentirilla para ganar dinero. Trabaja logrando que ese espacio se parezca a tu esencia.Ten ambiciones que cubran distintos niveles de ti mismo. Si tus ambiciones materiales no están ligadas de algún modo a tu nivel trascendente entonces duda. Nota: no cuenta dar como trascender.Acaba tu día sonriendo por el pequeño paso que pudiste descubrir en medio de las actividades de rigor. Encuentra algo que aprendiste, algo que cambió, o algo que ayudó a sanar.Perdona. Al incauto, al torpe, al malintencionado. Distingue cuánto de eso es personal y cuánto en verdad es solo la historia de su propio vacío.Abraza. Para que un abrazo suceda sincero hay que tener vínculos estrechos, que superan defectos y conflictos. Ten una caja de tesoros invisible, llena de riquezas intangibles, con un poder que no se pueda contener. El amor fraterno, tu bondad, las buenas historias, las batallas triunfales, son cosas que pueden hacer estallar esa caja imaginaria.Duda de ti siempre para aprender. No te desgastes dudando de lo que no vas a cambiar. Duda, eso sí, de lo que no está trayendo una riqueza para el cofre de los tesoros invisibles.Invitados entonces a elegir uno de los consejos, profundizar, vivirlo. Te adelanto trabajo, no elijas el que te hace sentir glorioso de inmediato, sé astuto y elige el que la luz discreta trata de iluminar, que puede ser precisamente el que más necesita trabajo consciente 😉".¿Necesitas ayuda? Con gusto, deja tu pedido en los comentarios, o hablemos por WhatsApp.
LOS QUE SANAN
"Este dictado es una dedicatoria especial a toda la gente que merodea por aquí con el ánimo de ayudar. A ustedes amigos les recordaré una y otra vez que su tarea es siempre primero con ustedes mismos, y en eso estaremos trabajando sin tregua. Sin embargo, haremos un homenaje a los privilegiados llamados a servir a otros de puente hacia el alivio, la liberación, el progreso.Sanar no es una tarea fácil. Tú mismo lo has notado cuando enfrentas alguna molestia y te ves atado, sin saber cómo resolverla. No es fácil porque a veces sanar algo es el medio esencial a través del cual la vida trata de enseñar algo profundo.Cometen, entonces, el error de suponer con facilidad que el estado normal del ser humano es la salud perfecta, y eso, lejos de ser real, es un tormento cuando algún síntoma persiste o cuando el cuerpo llama a relaciones más complejas.Veamos mejor cómo podemos asociarnos, cómo respetar, y a veces entender, la voluntad de la vida manifestada en la salud de alguien. Cómo acercarse al aprendizaje deseado que liberará la tensión entre lo material que es el cuerpo, y lo espiritual que es la tarea.La tarea de sanar es sobre todo una tarea personal. Es decir, el gran tratante ofrece herramientas, hasta mueve cosas dentro de las personas, pero sanar depende en esencia de quien padece el problema.Es por eso que procedimientos perfectos a veces causan desenlaces desafortunados. O es así como algunas ambiciones terapéuticas heroicas se quedan en el estoicismo del tratante.Te corresponde amigo, si eres tratante, ser profundamente respetuoso del proceso ajeno. Se te olvida con frecuencia ese pedacito justamente, que se trata de algo ajeno. Entonces te veo frustrado o angustiado por no obtener los resultados acostumbrados, avergonzado por no hacer lo que otro tratante encontró obvio y exitoso, ofuscado por no proceder con celeridad o no estar seguro.Si bien la ciencia alcanza ahora certezas comprobables, no existe aún un método que te garantice con absolutez los resultados anhelados. Tampoco existe una intuición a prueba de fallo, ni un ser humano a quien no le corresponda la tarea de fallar de vez en cuando.Dicho eso, que espero lo apropies con un poco más de facilidad, recuerda que le sirves de puente a alguien más. La sanación misma no eres tú. Ya hemos hablado de la vanidad de quien da (https://www.dictadosdelcielo.com/blog/aprendices/la-vanidad-de-quien-da) y sé que es realmente difícil no caer en ella de uno u otro modo.Al ayudar a sanar, querido amigo, los medios no deberían ser más importantes que la naturaleza misma de servir. Debo decirles que lamento verlos peleados con un método solo por ideologías, que me entristece que se nieguen nuevos conocimientos por haberse adscrito a una filosofía, o que se abstengan de recursos de cuenta de obedecer a la tendencia.Un auténtico sanador es ecléctico por naturaleza. Ni desdeña recursos, ni se cierra a nuevas posibilidades. El criterio eso si es el mapa de mis amigos sanadores, un criterio flexible de hecho, y en constante retroalimentación.Si quieres ser mi aliado para ayudar a sanar, lo cual me haría muy feliz, es indispensable que estés abierto a la parte también retadora de trabajar conectado con nosotros. Hace unos días disfrutamos escribiendo un mensaje para una amiga médica. Ella quiere aprender y cuando alguien muestra voluntad yo corro a enseñar. No digo que ella vaya a quedar lista con ese dictado, pero sé que se va a animar a seguir creciendo como tratante, ya veremos cómo garantizamos que el aprendizaje preciso toque a su puerta.Reza su mensaje:Querida,"Hoy sí hablémosle a la bata blanca. El acto médico es bastante propicio para la intervención divina, y si tú me ayudas puedo servir y sanar a través de ti.Sin más merodeos, te diré lo que es difícil de lograr, para que sepas que lo aprenderás con paciencia y devoción. Paciencia para entender que no siempre sale como esperas. Devoción para entender que a través del error, las pruebas, las devoluciones, es como mejor aprenderás.Es difícil:Sentir para el otro cuando yo no estoy interesado en que sientas. Por mucho que lo intentes, o estés involucrada, cuando no es, no es.Tratar sin corazón. No habrá, desde ahora, caso en el que no te quiera sensible. A veces solo para perdonar, para deje pasar, para ser, te necesito sensible.Dejar de lado tu conocimiento de la medicina. Utiliza la ciencia, no la discutas, no la niegues, no la excluyas. A veces, la solución inesperada será un medicamento de rutina.Dominar este arte. Siempre será una ilusión, te sentirás grandiosa algunos días, otros tan solo habrá silencio o vacío. Siempre este arte depende de mí, no de ti…"Bueno, mejor no les cuento más, el resto del dictado es tan personal como quiero que sea el aprendizaje de cada uno, incluso como tratante.Ahora, si miramos todo esto a los ojos de quien recibe un tratamiento, quiero que el compromiso esté por sentado. Es obvio que quien te trata no puede darte la salud y el bienestar que tú mismo no trabajas. Sé que hay gente que alivia con su sola presencia, eso lo aprecio y lo reconozco como una ayuda de valor inconmensurable. Pero, ni siquiera estos seres de presencia sublime pueden entrar en ti a cambiar hábitos, mecanismos, patrones. Los cambios a larga han de venir de ti mismo.Que por medio de la ayuda de estos tratante maravillosos que sueñan con proveerte salud, tú mismo cruces distintos umbrales de aprendizaje.Entendamos a la salud como una cuestión misteriosa y compleja, dándole el permiso de obrar sobre terrenos austeros que necesitan progreso.Y siempre entiéndase aliados. Para los tratantes, quien padece es necesariamente un socio; para los tratados, su tratante ha de ser un facilitador al que se le respeta por su formación y su idoneidad.Conciliemos entonces en este camino de ser más progresistas en la idea de sanar. Sigue habiendo mucho qué descubrir, pero ya se han revelado tantos medios maravillosos que deberían estar más enfocados en adelantarse en su camino espiritual a través de las necesidades manifiestas de su salud.Para mí, quien busca sanar se ha colgado la mochila y ha emprendido un viaje. Esos son quizá mis mochileros favoritos".
SECRETOS PARA PROSPERAR
“Mucha gente me pide que le ayude con el dinero, veamos algunas aclaraciones necesarias para que ayudarles sea más fácil, como aliados, como compañeros, no más en esa idea de que aquí proveemos o quitamos. La gente quiere dinero, obvio que es necesario para vivir, compone la base de los recursos para existir en un mundo como el que han construido. Ahora, ¿cuánto dinero necesitas para ser feliz?, no digo que el dinero no hace parte de la felicidad de vivir, lo que quiero que te preguntes con pausa y actitud contemplativa es ¿cómo funciona tu verdadera plenitud?. Para que el dinero abone a tu plenitud tiene que haber un balance entre comodidad y responsabilidad, no anheles una fortuna de la que no te harás responsable con gozo y sabiduría, ya tengo a muchos enredándose la vida con logros que no los complementan. La vida modesta es más simple, se compone de lo básico y sobre ello van y vienen los complementos, en una vida de excesos, que es lo que muchos esperan hacer con el dinero que desean, los altibajos son la constante y por tanto las decisiones se alejan del equilibrio. Una persona no consigue eso que lo va a complicar siempre que nosotros lo estemos cuidando, cuidamos a la gente libre para que tenga lo que necesita, cuidamos al corazón bondadoso de la posibilidad de despilfarrar y cuidamos al ávaro de acumular y suponer que eso lo hace feliz. La función del dinero en un sentido espiritual es proporcionar una base sumamente exacta sobre lo que ese espíritu en particular necesita; a los espíritus testarudos les damos poco para que se hagan más flexibles, los espíritus que aprenden fácil suelen tener garantizada su subsistencia y todas las condiciones que les facilitan el aprendizaje. A los más jóvenes les damos mucho con que divertirse y poco con que comprometerse y a los maduros les entregamos las comodidades que tanto les faltaron en su juventud. Cuidado que no estamos hablando de justicia divina en torno del dinero únicamente, es bueno que tengas claro que las carencias no son castigos o amenazas, mas bien son una estrategia bastante eficiente por medio de la cual logramos poner un cerco a quienes tanto les cuesta aprender. De hecho puedo enseñarte a hacer dinero, siempre sabiendo quien eres tú, como aprendes y conociendo tus maneras más probables de perder la virtud. Luego dejarás que te muestre tus verdaderos talentos, lo que a muchos no suele complacer porque insisten en ser algo que ya vieron en otro y hacer dinero sucede más fácilmente por medios bastante particulares a cada quien. Es curioso que los espíritus más ociosos me pidan ayuda insistente para ganar dinero fácil, si vas entendiendo la lógica del Cielo para el dinero sospecharás que serán personas para quienes todo logro en la vida será mediado por el trabajo dedicado. En contraste tengo a estos espíritus crecientes, gente que está ahí viviendo su vida en torno de crecer y hacer crecer el mundo, a la vez que son excepcionales se quieren ocupar de esas tareas confundidos esperando que su vida sea regular, la gente que cambia el mundo no puede estar distraída, así que a ellos suelo garantizar unos recursos también excepcionales. Así que hay un equilibrio deseado, avanzar siempre para estar mejor pero sabiendo quien eres, con sueños muchos más propios, más íntimos, no tan prestados o forzados. Cuando aceptas mejor tu naturaleza es cuando mejor te puedo ayudar a lograr cosas que sin ser indispensables en tu proceso te hacen la vida más sabrosa, ahí esta la clave más importante”. 
NO TE CREAS LA MÁS ESPIRITUAL, POR FAVOR
"Llegó la moda de ser espiritual, y ahora hay más maestros que aprendices. ¡Ja! Como si la esencia misma de la espiritualidad no fuera el aprendizaje.  Quiero que hablemos de esto porque se están preocupando más por parecer que por ser de verdad. No es más. No es que esté mal buscar rituales, hábitos, prácticas, o acercarse al conocimiento espiritual. Todo lo que me gustaría que corrigieran es el hecho de convencerse de que son seres de luz, como dicen ustedes, sin siquiera ocuparse de atender en serio el verdadero llamado de la luz.Trato de mil maneras de mostrarle a cada persona su llamado. Lo hago, la vida lo hace, en especial a través de lo cotidiano, de sus experiencias o dificultades. Y los oídos sordos abundan. Ustedes diseñan el llamado, lo prefieren explícito, hasta lo escogen.Tengo una amiga cuyo llamado es a conectarse en verdad y profundamente con su esencia. Ella da vueltas, tantas que puede decir que lo ha probado todo. Y entonces se define como alguien muy espiritual.La verdad es que no te hace ser espiritual una práctica en sí misma. Mi amigo religioso lleva años diciéndose entregado a lo más elevado, y sigue dando vueltas en el mismo defecto de cuando era adolescente. ¿Qué sentido tiene una devoción que no te transforma?, ¿no será que la estás usando como pretexto, cuando en definitiva no esperas cambiar?Volvamos al llamado, no te creas tan espiritual por favor, sé tú mismo, tanto como puedas, admitiendo tus errores, fracasos, insatisfacciones, y hasta las tareas desagradables que la vida te propone, así es como se es de verdad una persona espiritual. La autenticidad está poco valorada. Es fácil encontrarlos repitiendo palabras o frases de alguien que los inspira, y eso, lejos de estar mal, es un puente. Por favor no te detengas en el puente. Ve a buscar tu camino propio, síguelo buscando, apóyate en las tendencias si eso te conecta, pero deja por favor que el llamado sea algo tan íntimo, tan tuyo, que pueda ser real.Hablar de espiritualidad, enseñar o replicar algo sobre espiritualidad, no transforma tu espíritu en sí mismo. No te equivoques pensando que esas palabras de las mañanas harán el milagro de una transformación en la que no estás trabajando seriamente. Si no te dejas poner condiciones de la vida, estás lejos de ser espiritual en verdad.La verdadera magia ocurre cuando tomas esos conceptos inspiradores y algo de ti se mueve dentro. Paso seguido, la magia continúa si tú sigues el movimiento interno, y no reversas a quedarte en el sentimiento o en la idea inspiradora. Marina leyó en redes una frase que la conmovió . El texto decía: «pocas cosas en la vida valen la pena tanto como para quedarse atrapado en el dolor, todo es pasajero, vive el momento, y progresa» En su momento ella lloraba una decepción, estaba bastante afectada por las actitudes de su familia. Usó el texto para decirse que todo es pasajero, y decidió quitarle importancia a lo sucedido porque quería creer que pronto todo volvería a ser como antes.Definamos por favor tu verdadera espiritualidad en torno de los movimientos internos que puedes tolerar, no de las ideas que puedes repetir.Le pedí a Marina que tratara de asimilar la verdad sobre su familia por medio de los eventos recientes, y ella, como lo ha hecho antes, cae en la negación o en el autoengaño, lo hace para evitar el dolor o la decepción, para seguir adelante y decirse que todo va a estar bien.Aparentemente no tiene nada de malo seguir adelante como si nada, pero si nada cambió, ¿para qué la experiencia?Desperdicias las experiencias si no tomas de ellas el sustrato, la enseñanza, la transformación que espera suscitar.Tener una familia que decepciona o daña no es una tarea fácil de enfrentar. Pero quien la enfrenta la supera, quien no la enfrenta solo la lamenta en el silencio de la trastienda de sus verdaderas.Vamos amigos a entender que la verdadera espiritualidad consiste en aprendizajes profundos, no superficiales. Entendamos también que hay tanto por aprender que la vida se ha especializado en ser singular para cada uno. Esa frase, y todos los aforismos que puedas encontrar, deben funcionar solamente porque te conducen a una verdad propia. Si lo que haces es repetírtelos para sentirte mejor, sin que algo se mueva dentro de ti, estás maquillando una verdad, y de paso haciéndote creer que la superas.Luego vienen dolores más profundos, confusiones, malos entendidos, y lo que más me duele, rencores hacia la vida. La verdadera espiritualidad te abre, la falsa espiritualidad te cierra.Tengo otra amiga que ahora anda en la onda de lo espiritual. Compró algunos libros, tomó buenos cursos, cambió su estilo de vestir y de hablar, y ha comenzado a enseñar a la gente como superar algunas ataduras emocionales. Ella se siente feliz, descubriendo una vida maravillosa, y viviendo el milagro de las verdades reveladas.Fue algo que soñó por años, que buscó, que anheló. Ahora que lo tiene ella siente que su sueño se ha cumplido. Yo estaba feliz porque se acercara a sanar, pero a sanar para ella. Y resulta que se embelesó de tal manera con el conocimiento que se entretuvo enseñando, y dejó de aprender.No voy a decir que enseña mentiras, pero, ¿qué puede enseñar alguien que no ha vivido su aprendizaje?, básicamente teorías. Luego, si ella de verdad quiere sanar en su interior, tendrá que encontrarse con esas teorías fuera del lugar mental que ha construido, en su propia realidad, y saber que se ha perdido del verdadero aprendizaje encriptado, sin lenguaje y sin repetición, el aprendizaje de la transformación profunda. Claro que ese es un camino, muchos de ustedes lo han recorrido. Primero van a las teorías. Pueden repetir cosas por un tiempo que los sorprenden y los inspiran, y después de un tiempo de repente algunas de esas ideas cobran sentido personal, y ¡tarán! La magia explota.En consecuencia viene el silencio. El silencio sagrado. Cuando las teorías cobran sentido, la atención de la mente no se queda en repetir mensajes inspiradores, sino en seguir la verdad profunda. Casi como canino olfateando el alimento, el espíritu es capaz de percibir el aprendizaje revelador, y no necesita detenerse para explicarlo o enseñarlo a alguien, no al menos hasta concretarlo, asimilarlo, apropiarlo.¿Quieres ser espiritual? ¿Sientes el llamado? ¿Te gusta esta onda? Pues bien, bienvenido al mundo de las correcciones profundas, los cambios, las aventuras complejas. No tanto al mundo de las repeticiones, sino mejor al de las apropiaciones. No tanto al mundo de mostrar, mejor al mundo de ser. Me refiero a que si escuchas algo atractivo, lo apropies, lo adaptes a tu aprendizaje, y también lo sueltes pronto para que el aprendizaje siga avanzado.No seas monotemático con tus hallazgos, no te quedes en un mismo hallazgo por años, remoldea el lenguaje una y otra vez, y ojalá muchas veces, y hasta evítalo. Quien sabe callar sus aprendizajes profundos ha alcanzado la claridad de que no se trata de conceptos, sino de movimientos profundos, y mejor los respira, los disfruta, los inspira. Deja por favor de creer en milagros express, en técnicas universales, en llamados a dejar que todo lo hagamos aquí en el cielo. Acepta por favor que ser espiritual es una lucha para vencerse a sí mismo en los arraigos más profundos y verás así a la verdadera espiritualidad en acción".