EL DINERO Y EL ESPÍRITU

Creado el: 2025-02-08 08:14 am

Lecciones

"Los espíritus tienen fuera de su mapa el dinero, los corazones no pueden hacerlo. Entonces el alma, que es el nivel más profundo del espíritu, sabe guiarse en todo aprendizaje estratégico, y el dinero definitivamente lo es.


Ayer estuve tratando de explicarle a Marcia sobre la importancia de comprar al fin esa casa. Ella tiene tanto conflicto con el dinero que sé que este paso le costará mucho, no porque no pueda pagar la cuenta, sino porque no espera enfrentar todos esos prejuicios derivados de la carencia que aún rigen su mirar.


Una vez Marcia conoció la pobreza material, estuvo varios años lidiando con una restricción severa en sus recursos, y era tan opresiva la sensación que en su interior entendió que eso era algo definitivo, trascendental.


Cuando sufres, y entiendes que ese dolor es profundo, dentro de ti se crea una identidad con ese dolor. La pobreza puede ser un dolor, uno que debe superarse conscientemente para que cuando llegue la prosperidad puedas disfrutar sin temer, avanzar sin desconfiar, creer sin resentir el pasado.


No puedo decirle a alguien que ha padecido la pobreza material: oye, simplemente confía. Debo dejar que se encarguen por sí mismos de desentrañar el rencor o el dolor que eso pudo haber dejado.


Y la mejor manera de superar el miedo a la pobreza, o el resentimiento hacia ella, es tener que ver que no hay riqueza que sacie a quien sigue viviendo en el pasado doloroso o temerario.


Marcia fue una universitaria luchadora, hizo su carrera con un esfuerzo que a veces le resultaba cruel. Y una vez graduada, tardó varios años en lograr el balance económico que la hiciera sentir al menos un poco reivindica. 


Tanto es así, que a su hijo le enseñó a valorar la pobreza, a ligarla a las virtudes, y a darle tonos de santidad. No es que ella lo sintiera así, es que gracias a la tradición, ese era un recurso para poner en algún lugar bonito el hecho de no poder cambiar los zapatos cuando el roto ventilaba el talón.


Ahora Marcia tiene ahorros, y eso que nunca los vio como tal. Ella mejor se decía estar lista para la época de las vacas flacas, que siempre ha de venir. 


Su hijo ahora trabaja y ayuda con los gastos, la empresa de Marcia le ha dado estabilidad y viene ganando confianza. Ella quisiera incluso dejar de pagar renta porque sabe que no está cultivando, pero sigue sintiendo su infinito temor por gastar, por pensar en que avanzar implica confiar.


Su temor es infinito porque quiere revolcarse en el miedo mejor que tratar de aplomarse y aceptar que ahora la vida es distinta para ella. No es tan fácil cambiar ese sentimiento, lo sé, pero ¿qué hace quien prefiere el miedo que el arrojo? Pues se revuelca, se da giros violentos hacia el pasado conocido por tormentoso que sea. Quedarse quieto, y aceptar un cambio positivo pero desconocido, eso es mucho riesgo para algunos por aquí.


Si tienes una historia de pobreza de amor, de familia, de salud, entiende que a la cabeza le cuesta aceptar un cambio soñado que no ocurrió antes, que tardó mucho en suceder. ¿Entendiste, acaso, que nunca llegaría? ¿Te dijiste para sobrevivir que no había esperanza? ¿Que mejor no confiar?


Es posible que pasen muchas años antes de que eso que tanto anhelas ahora suceda. Nadie quiere escuchar eso, lo sé. Y entonces mejor no soñar…


No importa amigo si tiemblas con la estabilidad más que con la incertidumbre, si la paz te trae desasosiego, desconfianza. No te detengas por ello. Nunca sabes cuál es el plan, y es mejor poder estar siempre preparados para lo bueno, que lo bueno no sea una sorpresa que no sabes recibir, que no seas tú la barrera que te impide progresar cuando la hora ha llegado".

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Olga Castaño

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Comentarios (12)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Erika Valencia
Como siempre Queri, gracias a ti y al Cielo por estas palabras, también las necesitaba! Este párrafo hizo lo suyo 🙌🏼: … “Nunca sabes cuál es el plan, y es mejor poder estar siempre preparados para lo bueno, que lo bueno no sea una sorpresa que no sabes recibir, que no seas tú la barrera que te impide progresar cuando la hora ha llegado."

2025-02-08 08:35 am

Olga Castaño
Es un placer. No puedo decir que eres una barrera para lo bueno, pero sí tienes la costumbre de ceñirte, de mirar estrecho, y muchas de las respuestas que buscas se encuentran al pensar distinto, de cabezas, o descansando.

2025-02-09 08:08 am

Carol
A much@s nos pasa de alguna forma y terminamos saboteando nuestra propia prosperidad, lo que he aprendido de ellos es... Ser humilde y pedir ayuda, no es motivo de vergüenza apreciar que estamos en otro nivel que no sabemos manejar... 🙏💚

2025-02-09 03:37 pm

Olga Castaño
Qué bonito Carol, gracias. Así es, pedir ayuda es un acto de valor, y una oportunidad que solemos desperdiciar ✨

2025-02-09 06:09 pm

Adriana C
Este Dictado me hizo evocar mis sentimientos de miedo a la pérdida del dinero, a ser conservadora en mantener una supuesta estabilidad y por ende quedarme donde es seguro; al temor que me produce ser ambiciosa y arriesgada porque es algo que no conozco y temo que salga mal. Maravilloso Dictado! "Cuando sufres, y entiendes que ese dolor es profundo, dentro de ti se crea una identidad con ese dolor. La pobreza puede ser un dolor, uno que debe superarse conscientemente para que cuando llegue la prosperidad puedas disfrutar sin temer, avanzar sin desconfiar, creer sin resentir el pasado."

2025-02-09 05:19 pm

Olga Castaño
Adri, siento que esta declaración te hace muy bien. Hay distintas pobrezas, que padecidas largo tiempo, se vuelven «lo natural». Prosperar bonito es el mejor acto de rebeldía, reivindicación y perdón.

2025-02-09 06:12 pm

Consuelo
Valiosa enseñanza querida, cuantas pobrezas se padecen y nos hacen ciegos por nuestra terquedad y orgullo. Aprendi a decir: mi mundo lo tiene todo a veces no lo vemos pero alfin lo encontramos; sigo adelante en mi lucha y me da muchas sorpresas. Gracias por dictados tan especiales.👌

2025-02-09 08:55 pm

Olga Castaño
Bien dicho, sí, en general nosotros somos la causa o la barrera.

2025-02-10 07:12 am

Patricia G
Querida Olga, amigos del Cielo, esto si que resuena en mi, "¿qué hace quien prefiere el miedo que el arrojo? Pues se revuelca, se da giros violentos hacia el pasado conocido por tormentoso que sea. Quedarse quieto, y aceptar un cambio positivo pero desconocido, eso es mucho riesgo para algunos por aquí" ahora avanzo más y me devuelvo cada vez menos sé que me están dando la mano, gracias, gracias, gracias 🫂

2025-02-09 09:35 pm

Olga Castaño
Pato, que rico tenerte por aquí aprovechando los dictados. Me alegra que lo veas, definitivamente te ayudan un montón. Dicen:"qué difícil es ayudarte dado ese gusto por el dolor, lo intenso, el drama innecesario. A veces avanzas y luego te arrepientes de estar ligera. Acostumbrarte a estar ligera es la verdadera cuestión de todo esto"

2025-02-10 07:14 am

Angela Moldón
Olguita, sabia reflexión, creo que a todos nos pasa, la pérdida de confianza en todo cuando las cosas no llegan en momentos de crisis, la duda, el miedo y la incertidumbre afloran, pero éste dictado te hace reflexionar y pensar que nada dura para siempre y que se ha de intentar recibir con los brazos abiertos los regalos y procesos ganados con esfuerzo. Gracias por ser luz siempre, un abrazo.

2025-02-10 01:17 am

Olga Castaño
Angelita, claro. Cambiar, de modo supervivencia a modo prosperidad, de la carencia al bienestar, del castigo al cuidado. Se trata de enseñarse uno mismo que ya es otro momento, si se quiere, un nuevo mundo para vivir.

2025-02-10 07:17 am

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LOS QUE SANAN
"Este dictado es una dedicatoria especial a toda la gente que merodea por aquí con el ánimo de ayudar. A ustedes amigos les recordaré una y otra vez que su tarea es siempre primero con ustedes mismos, y en eso estaremos trabajando sin tregua. Sin embargo, haremos un homenaje a los privilegiados llamados a servir a otros de puente hacia el alivio, la liberación, el progreso.Sanar no es una tarea fácil. Tú mismo lo has notado cuando enfrentas alguna molestia y te ves atado, sin saber cómo resolverla. No es fácil porque a veces sanar algo es el medio esencial a través del cual la vida trata de enseñar algo profundo.Cometen, entonces, el error de suponer con facilidad que el estado normal del ser humano es la salud perfecta, y eso, lejos de ser real, es un tormento cuando algún síntoma persiste o cuando el cuerpo llama a relaciones más complejas.Veamos mejor cómo podemos asociarnos, cómo respetar, y a veces entender, la voluntad de la vida manifestada en la salud de alguien. Cómo acercarse al aprendizaje deseado que liberará la tensión entre lo material que es el cuerpo, y lo espiritual que es la tarea.La tarea de sanar es sobre todo una tarea personal. Es decir, el gran tratante ofrece herramientas, hasta mueve cosas dentro de las personas, pero sanar depende en esencia de quien padece el problema.Es por eso que procedimientos perfectos a veces causan desenlaces desafortunados. O es así como algunas ambiciones terapéuticas heroicas se quedan en el estoicismo del tratante.Te corresponde amigo, si eres tratante, ser profundamente respetuoso del proceso ajeno. Se te olvida con frecuencia ese pedacito justamente, que se trata de algo ajeno. Entonces te veo frustrado o angustiado por no obtener los resultados acostumbrados, avergonzado por no hacer lo que otro tratante encontró obvio y exitoso, ofuscado por no proceder con celeridad o no estar seguro.Si bien la ciencia alcanza ahora certezas comprobables, no existe aún un método que te garantice con absolutez los resultados anhelados. Tampoco existe una intuición a prueba de fallo, ni un ser humano a quien no le corresponda la tarea de fallar de vez en cuando.Dicho eso, que espero lo apropies con un poco más de facilidad, recuerda que le sirves de puente a alguien más. La sanación misma no eres tú. Ya hemos hablado de la vanidad de quien da (https://www.dictadosdelcielo.com/blog/aprendices/la-vanidad-de-quien-da) y sé que es realmente difícil no caer en ella de uno u otro modo.Al ayudar a sanar, querido amigo, los medios no deberían ser más importantes que la naturaleza misma de servir. Debo decirles que lamento verlos peleados con un método solo por ideologías, que me entristece que se nieguen nuevos conocimientos por haberse adscrito a una filosofía, o que se abstengan de recursos de cuenta de obedecer a la tendencia.Un auténtico sanador es ecléctico por naturaleza. Ni desdeña recursos, ni se cierra a nuevas posibilidades. El criterio eso si es el mapa de mis amigos sanadores, un criterio flexible de hecho, y en constante retroalimentación.Si quieres ser mi aliado para ayudar a sanar, lo cual me haría muy feliz, es indispensable que estés abierto a la parte también retadora de trabajar conectado con nosotros. Hace unos días disfrutamos escribiendo un mensaje para una amiga médica. Ella quiere aprender y cuando alguien muestra voluntad yo corro a enseñar. No digo que ella vaya a quedar lista con ese dictado, pero sé que se va a animar a seguir creciendo como tratante, ya veremos cómo garantizamos que el aprendizaje preciso toque a su puerta.Reza su mensaje:Querida,"Hoy sí hablémosle a la bata blanca. El acto médico es bastante propicio para la intervención divina, y si tú me ayudas puedo servir y sanar a través de ti.Sin más merodeos, te diré lo que es difícil de lograr, para que sepas que lo aprenderás con paciencia y devoción. Paciencia para entender que no siempre sale como esperas. Devoción para entender que a través del error, las pruebas, las devoluciones, es como mejor aprenderás.Es difícil:Sentir para el otro cuando yo no estoy interesado en que sientas. Por mucho que lo intentes, o estés involucrada, cuando no es, no es.Tratar sin corazón. No habrá, desde ahora, caso en el que no te quiera sensible. A veces solo para perdonar, para deje pasar, para ser, te necesito sensible.Dejar de lado tu conocimiento de la medicina. Utiliza la ciencia, no la discutas, no la niegues, no la excluyas. A veces, la solución inesperada será un medicamento de rutina.Dominar este arte. Siempre será una ilusión, te sentirás grandiosa algunos días, otros tan solo habrá silencio o vacío. Siempre este arte depende de mí, no de ti…"Bueno, mejor no les cuento más, el resto del dictado es tan personal como quiero que sea el aprendizaje de cada uno, incluso como tratante.Ahora, si miramos todo esto a los ojos de quien recibe un tratamiento, quiero que el compromiso esté por sentado. Es obvio que quien te trata no puede darte la salud y el bienestar que tú mismo no trabajas. Sé que hay gente que alivia con su sola presencia, eso lo aprecio y lo reconozco como una ayuda de valor inconmensurable. Pero, ni siquiera estos seres de presencia sublime pueden entrar en ti a cambiar hábitos, mecanismos, patrones. Los cambios a larga han de venir de ti mismo.Que por medio de la ayuda de estos tratante maravillosos que sueñan con proveerte salud, tú mismo cruces distintos umbrales de aprendizaje.Entendamos a la salud como una cuestión misteriosa y compleja, dándole el permiso de obrar sobre terrenos austeros que necesitan progreso.Y siempre entiéndase aliados. Para los tratantes, quien padece es necesariamente un socio; para los tratados, su tratante ha de ser un facilitador al que se le respeta por su formación y su idoneidad.Conciliemos entonces en este camino de ser más progresistas en la idea de sanar. Sigue habiendo mucho qué descubrir, pero ya se han revelado tantos medios maravillosos que deberían estar más enfocados en adelantarse en su camino espiritual a través de las necesidades manifiestas de su salud.Para mí, quien busca sanar se ha colgado la mochila y ha emprendido un viaje. Esos son quizá mis mochileros favoritos".
LA VIDA DE A DOS
"Cuántas personas sufriendo por la vida en pareja. Creo que ese es un tema que debemos conversar con más frecuencia, pues para nosotros es una gran oportunidad de enseñarles a vivir.Es que suelen depositar en su pareja toda clase de expectativa emocional. Desean que su compañero o compañera sea la solución a su bienestar, y el motivo de su satisfacción. Y yo solo puedo decir que una relación es más verdadera cuanto más independiente es a nivel emocional.No entendamos independencia emocional como indolencia, desinterés, falta de solidaridad, egoísmo. La independencia a la que me refiero tiene que ver con que entiendes que el otro no es el primer responsable de tu bienestar, que esa tarea te corresponde a ti, y la pareja ayudará seguramente, pero según sus posibilidades y necesidades, no según tus necesidades y requerimientos.Entiendo que si una vez esa persona fue pilar emocional, si te ayudó a lidiar con algo difícil, te consoló, te ayudó a levantar, te exaltó, entonces te haces una idea de que esa persona es proveedora. Pero, ¡cuidado!, es muy fácil quedarse asumiendo eso. Si un día las flores, los chocolates, el helado inesperado, fueron la ilusión que le estaba faltando a tu vida, no puedes quedarte con la idea de que esa persona es la solución que tanto esperabas. Más bien hay que entender que a veces la gente regala momentos significativos, pero nunca para asumir la responsabilidad de garantizarlos según un futuro requerimiento.El amor, cuanto más espontáneo, más mágico. En cambio, esperar, ya sea a cambio de algo que haces, o esperar porque asumes que te corresponde recibir, es una especie de reto que propones a la otra persona para ver cómo responde y si va a seguir mereciendo lo que tienes para ofrecer.No tejas una pelea sin ganadores de cuenta de tus expectativas. Más bien cuestiona lo que de verdad sucede contigo. Puedo verte desdeñando tus posibilidades para preferir las soluciones ajenas. Y claro que lo entiendo, nunca el placer de recibir de otro se compara con lograrlo por los propios medios. Recibir es calor, es regalo, es bendición.Sin embargo te digo, no puedes depender emocionalmente de otras personas tanto como para despreciar los propios esfuerzos por sentirte bien, no si lo que quieres es ser alguien adorable e inspirador para alguien más.A largo plazo, es mucho más fácil sentirte bien contigo mismo a través de lo que has hecho por cuenta propia. Esas conversaciones internas que te dejan bien parado, las metas que te has propuesto y ahora son un triunfo tuyo y de nadie más, las cosas que has resuelto con generosidad por ti, el autocuidado en general, el buen trato a ti mismo. Todas ellas, y otras más, medidas que te hacen sentir bien contigo y con la vida, recomponerte, apreciarte.Ni qué decir si hablamos de los caminos profundos, del trayecto espiritual que cada uno viene recorriendo a través de los tiempos. Ahí sí que te recomiendo que sospeches lo separadas que dos personas llegan a estar. A pesar de entenderse uno solo de vez en cuando, una pareja no recorre el mismo camino en lo que a su ser se refiere. Sí hay un viaje que hacen juntos, en el que se encuentran en asuntos sustanciales de la vida, pero siempre sigue dominando algo que es individual, un trasegar único de esa alma, su transformación esencial. Y claro que la pareja es una parte transformadora, pero no es el alma. No puede otra persona ser el alma de alguien, si eso estás sintiendo por favor preocúpate, pues puede que estés olvidando el valor de tu esencia y te descartes a ti de una manera poco cortés.Es que si esperas que alguien haga tu recorrido vital por ti entonces ese progreso no será tuyo, y el vacío que creías cubierto volverá. Hay que saber que no se trata ahora de identificarse solo en el mundo. Si ya caminas de a dos, lo que más conviene es entender la diferencia entre esos caminos, en especial la diferencia profunda, aquello que de verdad se dirige a destinos diferentes.Puedes saber esa diferencia a través del llamado que cada uno parece obedecer. De hecho, suelen aliarse en la vida de pareja personas que van hacia destinos opuestos en algún sentido. Una mujer que necesita aprender humildad se enamora de ese hombre comprensivo y gentil que le ayuda a recordar la generosidad de la sencillez. Él por su parte aprende con ella a poner límites y a darle fiereza a sus derechos.Los hombres sedientos de adulación se unen a personas que corresponden a su necesidad de atención, y a cambio esas personas reciben gratificación y son exaltadas por su servicio; gente que espera ser sostenida por una fuerza, protegida por un respaldo.El impetuoso y el relajado, el perezoso y el compulsivo, el inocente y el astuto, el racional y el intuitivo, el perseverante y el polifacético. En fin, alianzas increíbles ligadas por un sentido casi opuesto de sus caminos, que seguramente algunos de mis lectores ya han reconocido como un factor que produce también algunas decepciones: «¿porqué no es como yo?»La vida de a dos requiere entonces un poco de consciencia si deseas mantener el equilibrio, en especial consciencia de ti mismo. Cada vez que se te olvide que son diferentes, que tiene caminos espirituales distintos, ocurrirá que te diluyes en quejas, reclamos, expectativas, decepciones.La alianza, en cambio, que suelo admirar entre dos personas que se unen para vivir, es la del respeto de lo esencial, del derecho a sentir diferente, de la libertad respetuosa de ser. Si quieres quedarte con algo para indagar después de este dictado, te sugiero pensar en qué tan respetuoso eres del ser que duerme al otro lado de la cama, o qué tanto has establecido respeto por tu ser como una tarea fundamental para lograr una relación balanceada".
MAMÁ, TAMBIÉN LE PERTENEZCO A LA VIDA
“Mamita, soy en esencia un ser libre, provengo de la libertad, del albedrío que creciente me irá mostrando el camino. Tu papel es crucial, pero no te adueñes de mi vida por favor, no esperes corregir el mundo para mí, ni esperes que yo corresponda a lo que deseas, esta vez te pediré que me regreses mi libertad, es un derecho que los dos tenemos; disfruta la tuya, recuerda que tú también eres un ser libre. Quiero que esto que haces por mí sea un placer para los dos, que tu vida se engrandezca por esta tarea maravillosa de acompañarme, pero que yo no sea lo único en tu vida. Quiero que tengas una vida, que te regocijes con frecuencia de tu mundo secreto y tus placeres personales. No tengo yo que estar en todo, no debo. No quiero ser tu planeta y tu universo, no puedo; si me conviertes en ello perderé mi propio planeta en construcción, uno que necesariamente será distinto al tuyo. Cuando las cosas se pongan difíciles para mí recuerda compartirme tu poder, no me entregues pesar por favor. Tu pesar me hace sentir pesar por mí, me pone en situación de víctima, me quita poder. Si en cambio me regalas tu fuerza, tus talentos, tu inspiración, juntos superamos los retos que la vida ha creado justamente para mí. A veces ni siquiera yo mismo lo sé pero esos retos son precisos; esa enfermedad, esa dificultad académica, mi personalidad, mis tendencias, todo ello es mi historia en construcción, así que recuerda por favor, tú no eres la escritora de mi historia. Vienes jugando un papel importante, casi definitivo, pero ahora que voy creciendo hacia mi independencia espero que puedas comprender que no me debes entender por completo, que no vas a sentirte satisfecha como antes de mis gracias de niño, y que me gustarán cientos de cosas que a ti ni siquiera te parecen apropiadas. Todo ello mamita ocurre para que podamos recordar que no nos pertenecemos, no eres mía, no tengo porque abusar de tu entrega o descargar en ti las tareas más incómodas que con gusto has llevado por años. Llegó la hora de asumir que la vida no es placentera en todo y eso solo lo lograré si me permites incomodarme, sentirme insatisfecho, molestarme con las responsabilidades y deberes de la vida cotidiana. Además mamá, para qué tanto esfuerzo por regirme la vida, eso de cierta manera ya ocurrió, ya llegó dentro de mí, impreso con tinta indeleble, lo que eres. Sucedió mientras estaba pequeño, viéndote, sintiendo tus verdades, aceptándote. Ahora tratas de decirme muchas cosas que no necesitan palabras, mejor hablemos también de ti, muéstrame cómo logras esa felicidad que esperas provocarme, déjame ver lo auténtica que eres, cómo pones límites, como eres libre. Tranquila, siempre serás mi inspiración. No es algo que yo pueda decidir, es más bien algo que sé que ocurrirá, tu tinta está en mi corazón, a veces siento que respiro como tú. De cierta manera mamá eres inevitablemente inolvidable, aunque me aparte de ti o no te piense estás impresa de modos casi biológicos. Así que descuida, estarás presente siempre. Por eso por favor ruego hoy por mi libertad, quiero que me liberes mamá, quiero que sepas que lo haré bien, seguiré mi camino, cometeré mis errores necesarios, me defenderé del mundo que a mí me corresponda defenderme, y crearé así el mío, uno auténtico, del que seguro a la larga estarás orgullosa. Te propongo un pacto, cada vez que te lamentes por lo que me falta o no hago bien recuerda que estoy creando mi mundo. Ya sabes, cuando los niños aprenden a pintar primero arman un desastre, no quieras una gran obra antes de que yo aprenda a manejar el pincel. Así es la vida, hay que equivocarse, y hay que respetar las equivocaciones necesarias, las del camino, las de las lecciones que me enseñarán a saber de mis límites y posibilidades. Déjame ser mamá, tal vez te enseñaron a ser mamá así, y es obvio que tú sabes y yo no. Pero ocurre que la vida sí sabe lo que necesito, ella es exacta, y está eligiendo para mí justamente las experiencias y desmanes que me llevarán a conocerme mejor y a ver yo mismo la necesidad de corregirme. Si tú eres quien me corrige siempre yo no voy a desarrollar la habilidad necesaria de hacerlo por mí mismo. No me regules el mundo, por favor no lo tiñas del color que a ti te gusta, puede que mis colores aún no tengan gracia o carezcan de sentido, pero recuerda, estoy aprendiendo a ser libre, y la libertad mamá consiste primero en sentir el peso de todo lo que ella implica, si me dices cómo hacerlo, si me reparas el mundo, si embelleces mis errores, jamás aprenderé a ser libre de verdad”.
LA INOCENCIA DE OCULTARSE LA VERDAD
“Hay verdades difíciles a las que has decidido mejor negarte. Hablemos hoy de esas verdades cubiertas en las que crees que has tomado las medidas apropiadas: un dolor, un defecto, un miedo, un error; una posibilidad, la diferencia, los cambios; en general hablamos de negarse a lo que ya se demuestra que es verdad.La gente suele quejarse de algo que no le fluye, o que se da con mucha dificultad. Y yo los miro sabiendo que son ellos mismos quienes construyen el bloqueo, pero no tengo manera de mostrárselos porque han decidido no verlo, que es diferente a no poderlo ver. Es decir, una verdad que te niegas es una barrera que pones a avanzar, tú esperas continuar como si esa negación o evasión no tuviera consecuencias, cuando en verdad es como construir un muro a los lados y esperar tener toda la perspectiva.Muchas personas viviendo sobre mentiras entiende que esa es su realidad, otras que también han acomodado las verdades al menos entienden que se irán moviendo e incluso consideran que llegarán a participar. Esta es la diferencia entre admitir la verdad y creerse las propias mentiras, una diferencia que define si podemos ayudarles o no, quien decide que tiene la razón aún sospechando que no nos está rechazando definitivamente.Si Carlos me pregunta sobre su vida yo corro feliz a responder, él siempre sabe qué preguntar. Ahora, sé bien que no me quiere escuchar, solo se quiere escuchar en la resonancia de sus pensamientos extensos, entonces prefiero que se vea haciendo eco de sus anhelos y conflictos. Eso es lo que pasa con quienes no le dan permiso a la vida de ser, se quedan atrapados complaciéndose en su propia música, perdiéndose de la creatividad infinita de la vida.A Camila le respondo cuando me habla entre verdades y complacencias, no la engaño, solo estoy dejando que ella tenga que ver lo que piensa en mi voz. Le muestro entonces con facilidad, en acciones y suspiros, que mucho de lo que desea que se cumpla no es su deseo principal.Decirse la verdad amigos tiene que ver con entender que seguirán descubriendo para siempre sus verdades, y que eso lejos de ser escabroso es apasionante y juvenil. Alguien que se atreve a redefinir sus verdades cotidianamente siente que está vivo, se sorprende y por supuesto avanza con maravillosa fluidez. Si estás en los que retienen la vida y se amarran a sus ideas sabrás que eso se siente rígido, la vida es más pesada, y ahí no podemos ayudar muy bien.Afortunadamente existen distintas maneras de pensar en una misma persona, si te ubicas en esa rigidez estoy seguro de que tendrás algunos espacios de ti donde eres abierto, donde nos dejas guiarte, mejor dicho donde permites que la vida lleve la bandera. Por eso este llamado obedece más a conquistar gradualmente distintos modos de ti mismo donde por razones de fuerza te viste aferrado a una manera de pensar, ahora que buscas caminos y eres más astuto vas sabiendo que recrearte, abrirte, es mejor que estar anclado.Cuando las cosas se ponen difíciles es cuando seguramente más te aferras, pues resulta que esos también son los momentos más propicios para soltar. Supon que en adelante te atreves a enfrentar las verdades como lleguen en vez de esconderte o correr a los viejos conceptos conocidos. Imagínate valiente parado sin moverte, sin construir paredes, sintiendo el aire de lo nuevo y respirándolo en vez de ahogarte.Al instante en que alguien valiente da el primer paso nosotros estamos ahí respirando con él, podemos ayudarles a asimilar esas verdades incómodas o difíciles de aceptar, solo hay que dar este paso de valor, sostenerse de la vida, no del miedo, y con el impulso del miedo animarse a mirar, a recibir, a temblar.Cuando te decides a confiar en que cada cosa llega para darte más vida entiendes que no se trata tanto de aceptar como de sentir curiosidad. Investiga con inquietud y disfrute lo que está llegando, no lo definas para empezar, no saques una lista de condiciones que nadie está escuchando. La vida, y nosotros trabajamos para ella, no hace caso de lo que le señalas, no se ofusca con tu desesperación. La vida es una gran nave que se mueve por sí misma, y como sabes que no la vas a dirigir entonces aprendes mejor a entender una parte de su curso y su razón.Vivir abiertos a la verdad es una especie de desnudez. Implica desconocimiento, naturalidad, incluso cierto desparpajo. La ropa es un recurso para protegerse más que para engañarse, si bien estás vestido no debes olvidar que existes desnudo, y del mismo modo las verdades, aunque a veces vestidas, siguen siendo lo que son en su esencia verdadera”.
NO PIERDAS EL FOCO
"Si la vida es un viaje, y durante el viaje se te pierde el destino, este dictado es para ti, o mejor dicho, para todos, porque a todos en algún momento se les embolata el verdadero propósito, el lugar de sí mismos al que vienen a caminar. Veo que es fácil para ustedes perderse, y que en gran medida les cuesta reconocer el destino. Entiéndase destino como un lugar a dónde se dirigen de sí mismos. De hecho, no saben con exactitud cuál es ese lugar. Bueno, al menos no lo saben con los ojos muy abiertos y mirando la realidad que los rodea en el momento. Pero cuando miran en perspectiva, cuando se encuentran en la sala de un hospital, o en las sillas congeladas de una sala de velación, lo recuerdan al instante. ¿Qué es lo que vale? Qué es eso que tanto vale de ti, que viniste de viaje por este planeta maravilloso a pulirlo; cuál es esa tara o rival de tu esencia que ha de despojarse de su arraigo para permitirte brillar más. Por ahí es donde verás tu destino, el lugar maravilloso de ti mismo, ese tú más despejado y mejorado que te llevarás cuando regreses a ser solo un espíritu. Esta vida, este viaje, este paseo por aquí, puede ser entretenido, o atraparte en detalles, y es ahí cuando el foco se te embolata. Pierdes el foco de lo que al final importa, de lo trascendente, con lo que te irás, la riqueza que hay que atrapar. Y lo pierdes porque este mundo exige responsabilidades, impone modelos de bienestar, y porque sobrevivir puede llegar a ser tarea suficiente como para ocuparse de engrandecerse a consciencia. Sin embargo, hoy es un buen día para los secretos. Ustedes se encuentran aquí sin otro propósito que lograr algo, aprender algo nuevo, o desaprender algo que no les hace bien. De manera que todo aquello que la vida presenta durante el viaje ocupa un papel estratégico, y no precisamente para hacerles la tarea, sino para inspirarla, propiciarla, y a veces incluso, estrujarla. Hablamos de una tarea trascendente, personal, que puede o no extenderse a los demás. No viniste, como héroe directo y deliberado, a salvar el mundo, a dar sin recibir, o a enseñar sin aprender. Estás aquí para algo de tu propio progreso, y si lo que le brindas al mundo se corresponde, entonces cumples una doble función de ganar y aportar, pero aquello que traerás de vuelta a tu hogar espiritual es en esencia lo que lograste para tu virtud.¿Te hiciste mejor persona? ¿O ya eras tan buena persona que solo tenías que sostener la tarea? Cuidado, la moral de sus días domina diciendo que todos son buenos, que los malos son los que matan y roban. Eso lo aprendieron en historietas de dominio político, en viejas pautas de control social, pero ahora, en la verdad que propicia un mundo más diverso, la maldad es más fácil de apreciar, incluso en ti mismo, en la sencillez de un corazón que tiene lado izquierdo y lado derecho como tiene maldad y bondad al mismo tiempo. Hay algo inevitable, innegociable, que viniste a transformar. El orgullo, la desidia, la terquedad, el narcisismo, la desconfianza, el miedo, la prepotencia, el pesar, el capricho, la dependencia. En fin, viniste a conseguir un destino que no tienes que llevar en el pecho como una palabra o un dije, que más bien es un propósito establecido por la vida que palpita dentro de ti para hacerte evolucionar. Sí, como evolucionan las especies evoluciona el espíritu. Que no se te pierda el foco sobre la evolución del espíritu. Recuerda, es un cambio, no una contención. No tienes un ritual semanal para consagrar tu espíritu a la bondad y la tarea queda chuleada. Más bien demuestras a la vida, todos los días de la semana si tu palpitar se mueve hacia la bondad o la maldad, en los detalles, en tu intención, en la manera en que respondes a las necesidades más apremiantes de tu espíritu de seguir evolucionando. ¿Cómo notas esas necesidades? Pues si las has desconocido, en tu salud. Si tomas tiempo para reflexionar, en tus tareas pendientes que sabes que cambiarán tu vida. Y si tienes tiempo a solas, sano y productivo, en tu encuentro contigo mismo es fácil decidir que es la hora de un paso puntual, te guste o no.Conservar el foco es saber que hay algo grande que espera por ti, que habrá que renunciar a placeres nocivos, a gustos o pasiones, como el mal carácter, el afán, la prepotencia o la comodidad. Que habrá que alimentar la humildad, el regocijo, y sobre todo la valoración exhaustiva y sistemática de lo que vale de verdad, una y otra vez.Si te sirve, vuelve a la silla donde la muerte se respira, o al hospital para recordar sin pensar lo delgado del hilo que sostiene la vida. O mejor, aprende a decidir que cada día es para progresar, y que hacerlo implica abandonar.Acotando esta tarea, el foco se sostiene permaneciendo en el deseo, y la acción, de abandonar. Abandonar viejos patrones, reglas que creíste de piedra, modelos admirados que merecen un batazo, hasta rasgos que un día fueron causa de éxito y ahora apestan a fracaso. Abandonar éxitos conseguidos para ir por más, reconocimientos viejos, estándares viejos de bienestar, ideales adolescentes, taras de la niñez familiar. El foco, amigos, es crecer. Creyeron que ocurría parecido al crecimiento del cuerpo, que tardaba unos años y ya quedabas hecho. Atención, hasta el cuerpo se regenera, se crea una y otra vez, se transforma, se adapta, hasta se puede optimizar según las necesidades evolutivas. Refresca por favor tu idea, repasa la naturaleza permanente del cambio, sacúdete ese prejuicio construido de creer que la vida es estática, que algo es para siempre, que algún día conseguiste una garantía en tu vida y esa garantía no se vence jamás.Vives en la inconsciencia cuando desconoces el cambio. La vida es de cambios, el foco es el cambio, escalofriante, incómodo, a veces placentero, liberador. El cambio que sana, el cambio que te hace trascender o mejorar. Y el cambio que abandona cargas que no pasan los puertos de una nueva esperanza.Me gusta recordarte, para despedirme, que no viajas solo, que este viaje de la vida ofrece recursos, tal vez no los que diseñarías desde el placer mundano, pero sí los indispensables para progresar. Ofrecemos también compañía, presencia, y misterio. La vida nos ha consignado esta tarea de ser presencia para ustedes, de un modo indescifrable preferiblemente, pero de vez en cuando nos sentirás acompañando un progreso, abrazándote en un salto, o empujando tu espalda a ver si la maleta pesa menos y das el siguiente paso. Nosotros, los seres del cielo, no estamos esperando resultados, pero sí que no dejes de cambiar, de progresar, de adaptarte a lo nuevo, y si lo puedes disfrutar pues mejor. Y te guiamos, a veces eres estatua que ni siquiera sonríe, no te mueves, te apegas, pero a veces eres una dulce paloma fácil de cargar. Cuenta con el cambio, con la decadencia de algunas cosas y el progreso de otras inesperadas. Cuenta entonces con que la vida te seguirá retando, necesita que cumplas tu destino, que consigas la meta de este viaje, y qué mejor si la cruzas con una sonrisa de satisfacción. Qué dicha si tu propio velorio es de orgullo por ti, y de satisfacción por la vida que llevaste. O si tus visitas al hospital refrescan la virtud de la confianza, esa mirada en la que refuerzas tu certeza de que algo mucho más grande está ocurriendo por aquí.Tranquilo. No tienes que saber tu destino como punto en el mapa. No le pidas a la IA que te trace el recorrido. A la vida trascendente le gustan los secretos, no colaborarías si supieras la grandeza de la tarea. En vez de soñar con un recorrido sencillo en este viaje mejor imagina una nave salvaje, un recorrido rebelde, giros inesperados. Eso es más realista, y saca mejor lo que tienes para ofrecer.No llores más porque la vida no sea como la quieres, te engañaron, mamá te hizo sentir con su amor que así podía ser. ¿O te engañaste tú mismo? ¡Cuidado! La ruta directa, el tobogán para perder el foco, es el autoengaño. Qué importa si alguien lo inspiró. Aprenderás a mantener el foco, a perseverar en las metas necesarias y en los progresos que engrandecen, justo a través de superar el autoengaño una y otra vez. Conservar el foco es corregir el autoengaño”.