CÓMO TE COMUNICAS CON EL CIELO

Creado el: 2023-03-05 08:04 am

Lecciones

“Nos gusta comunicarnos con ustedes, de hecho lo hacemos constantemente, solo que no siempre se dan cuenta. Espero que este dictado sea un recurso para recordarles los modos particulares en los que cada uno puede contactarnos, porque como verán nuestra comunicación se ajusta a sus individualidades, no es algo general para todos.

 

A las personas más tímidas en el arte de creer en nosotros las acompañamos silenciosos, incluso nos gusta que piensen que somos solo una idea, para que así el cariño que les damos y nuestra compañía sean algo implícito en sus vidas, sin formas particulares o creencias a que aferrarse. La gente que decide no creer suele tener un vínculo con nosotros más allá de las ideas, y eso nos gusta, la dificultad que establece su decisión de no creer solo es una barrera para aceptar nuestra presencia en el mundo de sus ideas, pero en el resto del mundo que les pertenece a los incrédulos seguimos tan vivos como solo los más soñadores podrían pensar. 

 

A quienes se aferran a sus creencias, a una idea de nosotros particular o a una fe aprendida, les pertenecemos encuadrados en su decisión de lo que aprueban de nosotros. Eso es algo retador, lo reconozco, porque expandirnos en su mundo mental es una especie de prohibición; somos para ellos lo que ya han decidido que somos, no de otro modo o con una nueva característica, entonces aunque nos permiten también nos encierran. Me gustaría decirte, si estás en este grupo, que nos dejes ser más allá de tus determinaciones sobre nosotros, te vas a sorprender gratamente, y te complacerá saber que tu imaginación aún se puede expandir 😉.

 

Y están los más espirituales, me refiero a los que sienten y quieren sentir a través de su espíritu. Gente que sabe dejar de lado sus ideas y suponer cosas fantasiosas o contradictorias sin dificultad. Puede que tú también estés aquí a la vez que en uno de los grupos anteriores, eso es porque el ser humano no es solo un cerebro, solo ideas o conceptos aprendidos. Hay algo interior, un llamado a trascender, en el que todo es posible y no hay miedo de dudar.

 

Así que comunicarte con nosotros pasará siempre primero por el filtro de tu mirada, una indiferente, una racional o una espiritual. Y todas se valen, solo intenta admitir como miras más, para que así, si tu deseo es recibirnos, puedas conseguir resultados concretos.

 

Están quienes deciden mirarnos a través de su espalda, nos piensan siempre atrás y nos hablan sin mirarnos. Es muy divertido ver la confianza que tienen en que estamos ahí en todo momento y que somos cómplices de todo lo que emprenden. 

 

Los más valientes nos miran a los ojos, es la gente ruda que decide enfrentarse a la vida retándola sobre lo que quiere proponer. A ellos los acompañamos más en sus decisiones, poniendo en sus mentes opciones abiertas, novedosas, a veces casi milagrosas. Ser así como los valientes es fabuloso, pero entraña una proeza, abiertamente deben decidir cuándo ir en contra de lo que es nuestro consejo. 

 

Y quedan los obedientes, escasos y conflictivos, que hagan caso en lo que les decimos no siempre indica que se sienten bien con ello. Siguen nuestro consejo pero avanzan refunfuñando, ser así es paradójico ya que después de la insatisfacción suele llegar la sorpresa, cuando los resultados avanzan más allá de lo esperado y se deslumbran de lo positivo de la idea que siguieron. Ellos viven en un juego, entre su voluntad y la de la vida, pero al final son astutos, y gozan de regalos inesperados.

 

Entonces, partiendo de cómo nos ven es como ustedes se comunican con nosotros. Sabrán que para algunos de ustedes nuestras palabras no son una buena idea, más bien hay que dejarles sensaciones o inquietudes. En cambio a otros es grandioso darles una señal o mensaje concreto, porque harán con ella lo que se espera. Si entregamos a un tímido una palabra específica se va a asustar y cerrará los canales de comunicación que ya están fluyendo. Si en cambio somos modestos con los obedientes perderemos su atención, o si dejamos de retar a los valientes se van a aburrir de no tener un contrincante esencial.

 

Así que vayamos a practicar nuestra comunicación reconociéndose primero, según su mirada nosotros nos vestimos para ustedes. Siempre hay maneras, si no te ubicas en una de las características es porque tal vez no sabes aun que ya vives una relación implícita a tu propio modo singular. Pides al cielo, a la vida, a Dios, y eso somos nosotros, los medios de comunicación con esas entidades poderosas, el modo como lo más elevado cobra vida en esta realidad para acompañarlos”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (7)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Olga Castaño
Si estás progresando en tu contacto con los seres del Cielo te dejo un ejercicio: haz apuntes sobre ti misma, sobre tus características a la hora de comunicarte con ellos, sobre la manera como te relacionas con la vida. Respeta eso que encuentras, y permite así que la magia de aceptarte traiga de vuelta nuevas señales, más magia, una presencia cada vez más cercana. ¡Cuéntame cómo te va! 😇

2023-03-05 08:15 am

Consuelo
Me dispondré a aceptar este regalo tan grande que por ignorar no se valora y se pierden INNUMERABLES oportunidades de crecer y esparcir .

2023-03-09 08:11 am

Olga Castaño
“Ese regalo que somos ya ronda por ahí, solo nos das la vuelta, nos cambias de ropa, nos vistes a tu agrado. De resto debo decir que nos aceptas muy bien”. 🤭

2023-03-10 07:43 pm

Consuelo
🤔😴😴🤐😌

2023-03-11 05:52 pm

Adriana C
Haciendo el ejercicio, me conecté con la idea de la sensibilidad. Algo que pensé que no tenía porque asumí que desde temprana edad me identificaba la "Dureza". He venido descubriendo desde hace un tiempo que tengo sensibilidad desde muy temprana edad, pero que la escondí durante muchos años. Sensibilidad como asombro, emoción, compasión, ternura, hacia esas cosas pequeñas y simples que conforman nuestra vida a diario. Siento que por ahí me comunico con el Cielo. Seré osada y diré que a veces siento que enfrento la vida con determinación, aunque también me parece que a veces le hablo sin mirarlo, asumiendo que está a mis espaldas.

2023-03-13 09:17 pm

Olga Castaño
Gracias Adri por compartir tu ejercicio. Suele ocurrir que las ideas deciden lo que sienten, y no es así como mejor fluyen las sensaciones. Ahora decides darles más gobierno, devolverles su poder incontrolable, felicitaciones. Sobre ponernos en tu espalda tengo un pedido: colócanos arriba de ti, cerca eso sí. Va a costarte, pero entenderás que mueve nuestro vínculo para bien”.

2023-03-14 08:59 am

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CUANDO ALGO SE ROMPE
"Me gusta que las cosas se rompan. Rara vez algo se rompe antes de tiempo. Pocas veces algo roto conduce solamente a lamentos o pérdidas. Me refiero a romper una relación, romper un vínculo, romper un proceso, o romper un sueño.En la manera de vivir actual, casi todo es desechable, desdeñable, y me gusta pensar que eso trae ligereza, y que le enseña a la gente a valorar lo efímero. Sin embargo, se rompen también las alianzas, las lealtades y los saberes, y esa parte no me gusta tanto como la anterior.Tengo muchos amigos que ahora mismo están rompiendo un afecto, ya sea porque están en el final de una relación, porque su trabajo ya no significa lo mismo, o porque tienen nuevos sueños que desplazan lo que en otro momento era su ilusión.Cambiar está bien, dejar que se rompa lo que ya necesita romperse, también, romper aquello que necesita primero darlo todo, eso no. Ya lo hablamos en el dictado anterior, qué mejor que llevar las tareas a cabalidad, hasta extraer de ellas todo lo que puedan aportar aunque sea inesperado. Pero tenemos entonces esta faceta contraria, la de no lograr desapegarse de las cosas, las personas, los procesos, las experiencias.Comencemos por las adicciones, que son la fiel muestra de no poder dejar algo que hace daño, y vayamos de una vez a esa materia inconsistente que es el apego, que termina dejándote pegado donde no deberías estar más. El apego es precisamente inconsistente porque no posee una fuerza en sí mismo, sino que te sostiene en algo o con alguien con base en las emociones que un día experimentaste.Es así como, aunque esas emociones ya no estén, o tengas que engañarte mucho para experimentarlas, te quedas por el recuerdo, por el anhelo, o por la negación de que ese algo que sentiste ya no existe más. Por eso me gusta que las cosas se rompan. Se trata de una manera contundente y evidente de invitarte a finalizar algo. La necesidad de abandonar algunas cosas suele confundirse o juzgarse como traición, inestabilidad, deslealtad, o falta de esfuerzo. Sin embargo, no siempre es así, hay que saber romper algunas cosas aunque la sensación de anhelo o de añoranza permanezca por ahí. Hace poco Carolina tuvo que romper una alianza que significaba mucho para ella. Su grupo de amigas del colegio, con quienes compartió por años momentos maravillosos, se venía convirtiendo en un nacedero de conflictos y pullas. Las tensiones de la edad, sumadas a los cambios en la vida familiar de las amigas, trajo el lamentable desenlace de que cada una sin excepción se volcará en el grupo para desahogarse de un modo nocivo y perturbador.Ella no sabía lo que tenía que hacer. Se preguntó muchas veces si era indiferencia lo que sentía, y por eso se quedaba en el grupo. Un par de ocasiones el tono de la discusión se puso tan fuerte que Carolina terminó en el patíbulo castigada por su vida cómoda y ordenada. Estaba tan sorprendida que ni siquiera se defendió, respiró un poco de la culpa que le querían imprimir, y calló.Fue la tarde antes de la última reunión cuando, conversando con su amigo del trabajo, Carolina se dio cuenta que estaba envuelta en un ambiente enfermizo del que debía salir. Afortunadamente tuvo claro que no se trataba de salir de la amistad, de romper el vínculo, se trataba más bien de ir a otro espacio por un tiempo para ser ella, y que así las chicas, unidas en el mismo melodrama, pudieran tener su grupo de represión sin el ofuscamiento de un cisne blanco en medio de la sala. No fue fácil para Carolina. Al día siguiente, sin entender muy bien lo que estaba sucediendo, avisó a las amigas que no iría a la reunión de ese jueves. No hubo explicaciones, ni reclamos. El silencio con su peso rompió las teclas del teléfono, y las lágrimas lograron circular.Carolina sentía entre libertad y dolor. No sabía qué pensar, mucho menos qué sentir. Algo sí le hacía saber que estaba bien ser ella, en sus maneras, aliviando la pena con la libertad de no cargar con tragedias ajenas de una manera improductiva y dañina.Tuvo de momento el impulso de ocupar ese espacio de los jueves con una rutina de ejercicio, o con algunas citas médicas pendientes, pero pronto cayó en cuenta que llevaba mucho sin tiempo para ella, para su ocio y sus lecturas. Lo que vino después, ya lo podrás imaginar. La gente dice cosas, lanza indirectas, trata de lastimar para dar a probar su propio dolor. No fue fácil ese día, pero para Carolina los días venideros trajeron una dulce sorpresa.  Cada cierto tiempo se dio que una de las amigas, de manera individual, la invitaba a un café para conversar íntima y honestamente. Entre ellas, las amigas del grupo, era un secreto, y Carolina disfrutó mucho saber que el verdadero vínculo se había renovado, casi purificado.Por supuesto que a veces extraña el tumulto, la euforia, la sinrazón de cinco mujeres diciendo cosas al mismo tiempo, pero sabe que ahora ese montón de dolor y confusión no está tomando un curso a favor de nadie, y que es mejor salir para así tal vez abrir la compuerta a través de la cual se movilice toda esa carga emocional mal entregada.Lo que se rompió, en esencia, fue la mirada temerosa que Carolina acostumbraba a tener de las rupturas. El grupo no se rompió, necesitaba una limpieza, y ella les dejó ese regalo de despedida. Ahora, cuando las chicas se reúnen, hacen bromas un poco más saludables acerca de su drama, y se exigen comentar cosas diferentes, como el partido de fútbol o la nueva estrella de las redes sociales. Han despersonalizado sus problemas, lo cual me resulta profundamente admirable, para eso se rompen las cosas, para despersonalizarlas. Si se está rompiendo un vínculo, si ves la necesidad de romper algo y no lo logras, recuérdate que no tiene que ser una tragedia esa ruptura. Bien entendidos, los rompimientos son pasos adelante, no caídas a un agujero oscuro. No salgas castigándote, o castigando a nadie, no dejes que los errores cometidos sean la causa del rompimiento, es mejor que rompas motivado por la ilusión de algo nuevo, un nuevo destino, una nueva morada de la realidad, o una nueva libertad.A cambio de los rompimientos, la vida suele proponer renovación, y la pérdida se hace llevadera y hasta saludable si la enfocas en ser más tú, mejor tú. Por ejemplo, si pierdes peso en estos días, que no sea una pérdida validada por el sacrificio o el dolor, sino una que te traiga ligereza, libertad, armonía. Luego cuídate de recuperar ese peso de otras maneras. Veo a muchos amigos, y en especial a amigas, romper relaciones dañinas para ir después al mismo patrón de relacionamiento, diciéndose sin mirar la realidad que esta vez va a ser diferente. Si quieres cambios, si tienes ambiciones, permite que algo se rompa dentro de ti cuando se rompe afuera. Si no es así, solo estás tratando de darle forma a un mundo nuevo apegado al mundo de lo viejo y conocido".
ESCRIBAMOS EL FUTURO
“Quiero enseñarles a trabajar en su futuro eficientemente. Así que comencemos por dejar a un lado el fabuloso arte de soñar, y tengámosle paciencia a la resistencia al cambio. De ese modo podamos ir directo a la mentalidad que favorece el diseño positivo y comprometido del futuro.Para empezar, no es tan indispensable como crees eso de tener completamente claros tus objetivos. Te sugiero que en vez de proponerte cosas muy puntuales vayas por logros abiertos, que incluyan flexibilidad, adaptabilidad, y un margen de beneficios más amplio que ese que trazarán muchos de tus supuestos. Para ponerte en contexto, es más conveniente ponerte la meta de alcanzar tu mejor felicidad, que soñar con la felicidad tal como la de esa persona que consideras tiene la vida perfecta.Es mucho más realista desear, en lo material, aprender a ser un excelente administrador, que soñar con una fortuna exuberante que impresione a los demás. Un excelente administrador hace crecer un negocio, y eso no implica un techo en su crecimiento. Soñar con impresionar a través de resultados financieros es cuando menos un propósito enfocado en el reconocimiento más que en el valor y la tenacidad de hacer crecer una fortuna. Trabaja en tu futuro reconociendo entonces tus características más íntimas, incluyendo aquellas que aun no tienes bajo control, pues esa es una medida estratégica en la que enfocarte. Reconoce tus contradicciones, eso no es un problema. El futuro puede funcionar como una especie de imán, la vida que estás haciendo se compagina con un rumbo que bien puede ser próspero; no necesitas dejar de ser tú para crecer, más bien puede que necesites pulir algunas cosas que le has agregado a ser tú, que no te vienen muy bien.Elige, para desarrollar tus propósitos, métodos que sí cumplas, plazos que sean realistas, y cambios. Si te pones tiempos pero no hay cambios te verás decepcionándote inoficiosamente sin siquiera haberlo intentado. Repetir experiencias no es en sí mismo avanzar. Si solo repites un patrón, un tipo de relación, una conducta, y no hay cambios, de nuevo te decepcionarás. Enfrenta ya la realidad de reconocer que si algo no se transforma es porque aun no ocurre lo que se requiere para transformarlo. A mi juicio, muchos de ustedes se engañan con la fe. Creen que tener fe es repetir un propósito o un deseo, y poner mucha atención a cómo sucede. Para aprender a llegar al futuro deseado debes estar muy atento a los pequeños cambios que funcionan. Casi como un diario de campo en una investigación, observa con detenimiento lo que te sale bien, y en vez de decir que ese cambio no te llevará a lo que deseas sospecha que son cambios de ese tipo los que te conducirán a grandes cambios más adelante. Una persona que gana un buen salario puede decirse que ese es el premio a su gran esfuerzo, y derrochar. O puede entender que siendo generosa, la cifra no es infinita, y asumir su responsabilidad de administrar y cuidar apropiadamente. Luego, deberá  comprender también que administrar bien indica a veces privarse de antojos o impulsos, de gastos estrafalarios, o de necesidades impuestas. Entonces vendrá el reto más directo, entender que ganar bien no indica darse gusto en todo. Eso, de no complacerse a como de lugar, es de los retos más desafiantes de construir el futuro. Una persona que tiene como meta perder peso se enfrenta al placer de la comida, una persona muy relajada o indiferente debe enfrentarse a la molestia de incomodarse, de salir de la dicha de la parsimonia para caminar con esfuerzo hacia delante, donde se encuentra el futuro. Quien necesita gastar menos atiende todos los días la tentación de las soluciones inmediatas que solo cuestan «un poco», taxi en vez de bus, comida a domicilio en vez de cocinar, nueva ropa en vez de desmanchar.Recapitulemos. Trabaja en tu futuro a partir de metas generosas y suficientemente personalizadas, detecta los engaños, esos métodos o focos donde no se encuentra la verdadera construcción de tu futuro, enamórate del cambio (esta parte es indispensable), valora los pasos, en especial aquellos que representan un logro significativo de tu parte, persiste, remodélate, y vuelve a comenzar.Ahora, quiero que sepas que trabajar en tu futuro, una vez has cumplido los requisitos anteriores, se convierte en un trabajo de magia. Si logras conectar con ambiciones amplias y generosas para ti seguramente te iras viendo atraído por un camino que aporta diariamente a ese destino. Los recursos, o las maneras, no deberían preocuparte, un corazón que se alinea con el esfuerzo es un maravilloso recolector de recursos. Me refiero a que no necesitas saber cómo lograr algo antes de valorar la verdad y disponerte a ella. Puede que ya te atraiga un logro que la vida te quiere proponer, pero no corras a preguntar cómo llegar a él, primero alinéate con el objetivo, siéntelo, negocia con esas partes de ti que están en contra, con esas opiniones de oposición que a veces consideras, ya sea consciente o inconscientemente. Las maneras vienen fluidas cuando el propósito tiene un sentido profundo. Objetivos como la salud, la fortuna, el amor, son en realidad ambiciones profundas del espíritu que toman forma así, en resultados evidentes. Para llegar a un amor sano una persona debe encontrar lo recursos de sí misma para amar mientras conoce a otras personas o recibe de ellas. Quien desea prosperar se encuentra en realidad en un camino profundo de enriquecimiento, y aquellas taras que han de ser superadas irán apareciendo como estaciones de un camino, todo para que esa persona encuentre mucha riqueza de sí mismo antes que resultados financieros únicamente. La salud, que es un tema de todo mi agrado por lo transformador que es, no se queda fuera de la misma lógica. Un diagnóstico, una condición, una amenaza a la salud, es un llamado de alerta que es difícil de ignorar. A través de los males del cuerpo las personas abrazan sus necesidades, aunque aprender a hacerlo cueste años, o implique una condición con la que deban a vivir. Entonces el futuro amigos está más en la construcción de un camino profundo, honesto, no siempre fácil de descifrar. Cuando planees logros a futuro recuerda tomarte el esfuerzo de sentarte tranquilo, con tu taza favorita, a meditar eso que en el fondo se debe mover incluso a pesar de tu parecer.Me sentirás como una sombra de luz del otro lado de la mesa, tratando de susurrarte un pequeño paso a la vez. Me gusta que seas ambicioso, solo no pretendas resolverlo todo con una sola taza de té, harán falta muchas para recorrer el camino, recoger los frutos, y vislumbrar los retos profundos. Pero si me escuchas, amigo, si me invitas a tu mesa, sentirás abiertamente que hay mucho que no sabes, y que tienes el derecho de ir por ese conocimiento para descubrir lo que de verdad espera por ti".
LA VIDA DE A DOS
"Cuántas personas sufriendo por la vida en pareja. Creo que ese es un tema que debemos conversar con más frecuencia, pues para nosotros es una gran oportunidad de enseñarles a vivir.Es que suelen depositar en su pareja toda clase de expectativa emocional. Desean que su compañero o compañera sea la solución a su bienestar, y el motivo de su satisfacción. Y yo solo puedo decir que una relación es más verdadera cuanto más independiente es a nivel emocional.No entendamos independencia emocional como indolencia, desinterés, falta de solidaridad, egoísmo. La independencia a la que me refiero tiene que ver con que entiendes que el otro no es el primer responsable de tu bienestar, que esa tarea te corresponde a ti, y la pareja ayudará seguramente, pero según sus posibilidades y necesidades, no según tus necesidades y requerimientos.Entiendo que si una vez esa persona fue pilar emocional, si te ayudó a lidiar con algo difícil, te consoló, te ayudó a levantar, te exaltó, entonces te haces una idea de que esa persona es proveedora. Pero, ¡cuidado!, es muy fácil quedarse asumiendo eso. Si un día las flores, los chocolates, el helado inesperado, fueron la ilusión que le estaba faltando a tu vida, no puedes quedarte con la idea de que esa persona es la solución que tanto esperabas. Más bien hay que entender que a veces la gente regala momentos significativos, pero nunca para asumir la responsabilidad de garantizarlos según un futuro requerimiento.El amor, cuanto más espontáneo, más mágico. En cambio, esperar, ya sea a cambio de algo que haces, o esperar porque asumes que te corresponde recibir, es una especie de reto que propones a la otra persona para ver cómo responde y si va a seguir mereciendo lo que tienes para ofrecer.No tejas una pelea sin ganadores de cuenta de tus expectativas. Más bien cuestiona lo que de verdad sucede contigo. Puedo verte desdeñando tus posibilidades para preferir las soluciones ajenas. Y claro que lo entiendo, nunca el placer de recibir de otro se compara con lograrlo por los propios medios. Recibir es calor, es regalo, es bendición.Sin embargo te digo, no puedes depender emocionalmente de otras personas tanto como para despreciar los propios esfuerzos por sentirte bien, no si lo que quieres es ser alguien adorable e inspirador para alguien más.A largo plazo, es mucho más fácil sentirte bien contigo mismo a través de lo que has hecho por cuenta propia. Esas conversaciones internas que te dejan bien parado, las metas que te has propuesto y ahora son un triunfo tuyo y de nadie más, las cosas que has resuelto con generosidad por ti, el autocuidado en general, el buen trato a ti mismo. Todas ellas, y otras más, medidas que te hacen sentir bien contigo y con la vida, recomponerte, apreciarte.Ni qué decir si hablamos de los caminos profundos, del trayecto espiritual que cada uno viene recorriendo a través de los tiempos. Ahí sí que te recomiendo que sospeches lo separadas que dos personas llegan a estar. A pesar de entenderse uno solo de vez en cuando, una pareja no recorre el mismo camino en lo que a su ser se refiere. Sí hay un viaje que hacen juntos, en el que se encuentran en asuntos sustanciales de la vida, pero siempre sigue dominando algo que es individual, un trasegar único de esa alma, su transformación esencial. Y claro que la pareja es una parte transformadora, pero no es el alma. No puede otra persona ser el alma de alguien, si eso estás sintiendo por favor preocúpate, pues puede que estés olvidando el valor de tu esencia y te descartes a ti de una manera poco cortés.Es que si esperas que alguien haga tu recorrido vital por ti entonces ese progreso no será tuyo, y el vacío que creías cubierto volverá. Hay que saber que no se trata ahora de identificarse solo en el mundo. Si ya caminas de a dos, lo que más conviene es entender la diferencia entre esos caminos, en especial la diferencia profunda, aquello que de verdad se dirige a destinos diferentes.Puedes saber esa diferencia a través del llamado que cada uno parece obedecer. De hecho, suelen aliarse en la vida de pareja personas que van hacia destinos opuestos en algún sentido. Una mujer que necesita aprender humildad se enamora de ese hombre comprensivo y gentil que le ayuda a recordar la generosidad de la sencillez. Él por su parte aprende con ella a poner límites y a darle fiereza a sus derechos.Los hombres sedientos de adulación se unen a personas que corresponden a su necesidad de atención, y a cambio esas personas reciben gratificación y son exaltadas por su servicio; gente que espera ser sostenida por una fuerza, protegida por un respaldo.El impetuoso y el relajado, el perezoso y el compulsivo, el inocente y el astuto, el racional y el intuitivo, el perseverante y el polifacético. En fin, alianzas increíbles ligadas por un sentido casi opuesto de sus caminos, que seguramente algunos de mis lectores ya han reconocido como un factor que produce también algunas decepciones: «¿porqué no es como yo?»La vida de a dos requiere entonces un poco de consciencia si deseas mantener el equilibrio, en especial consciencia de ti mismo. Cada vez que se te olvide que son diferentes, que tiene caminos espirituales distintos, ocurrirá que te diluyes en quejas, reclamos, expectativas, decepciones.La alianza, en cambio, que suelo admirar entre dos personas que se unen para vivir, es la del respeto de lo esencial, del derecho a sentir diferente, de la libertad respetuosa de ser. Si quieres quedarte con algo para indagar después de este dictado, te sugiero pensar en qué tan respetuoso eres del ser que duerme al otro lado de la cama, o qué tanto has establecido respeto por tu ser como una tarea fundamental para lograr una relación balanceada".
APRENDE CÓMO VOLAR SOBRE UNA MOSCA
“Tengo un reto, una tarea para ti amigo que te la pasas dándole vueltas a lo que quieres arreglar sin ir directo a la verdad, aprende por favor a moverte como lo hacen las moscas. No son erráticas, ni mucho menos divagan, tienen claro a donde van pero refuerzan su camino encontrando la verdad de poco en poco. Figúrate siendo el piloto de la mosca, ella sin voluntad y tú dirigiéndola con tu decisión asertiva. Preferirías, y me lo pides con frecuencia, ir directo a la verdad de lo que quieres conseguir, al objetivo sin dar vuelta alguna, cuando necesitas hacer un recorrido más que específico, y a veces amplío, para llegar preparado a ese objetivo que ves como algo simplemente para tomar. Vuelas constantemente como mosca, pero estás luchando con eso, no quieres ser mosca, quieres ser águila rapaz que va por su objetivo con determinación salvaje. Te cuento mi amigo que incluso las águilas merodean, hay información, caminos que se recorren más fácil cuando te das el tiempo para prepararte. Ahora, por favor no prefieras volar sobre un águila o un cóndor, déjate llevar por la mosca. Ella tendrá siempre la facultad de recordarte que eres pequeño frente a una realidad que no alcanzas a dimensionar por completo, frente a elementos que no estás contemplando simplemente porque no los puedes percibir. Hay cosas en la vida mucho más allá de tu apreciación que determinan ese camino, deja ya de pelear con la vida por ponerte taras, más bien es la manera como trabajamos en ti los recursos que necesariamente conducirán a un objetivo de fondo, no solo a alcanzar la meta por satisfacción. Recuerda por favor, la vida tiene sorpresas para ti, no solo hablo de los retos inesperados, también estan esperando por ti las habilidades o comprensiones que aún no añoras pero que van a liberar tu vuelo. No hace falta que aspires a dejar de volar sobre una mosca, no te pelees con la condición errática de lo humano; mejor deja que dar vueltas, seguir etapas, sea la reconciliación que tanto bien te hace con respetar lo complejo de la vida y dejar ya de esperar que la vida se comporte como una lista de tareas simples por chequear. Muchas de las metas que te propones no se llevarán a cabo como lo planeaste, eso es porque hay mejores metas o mejores maneras de lograrlo. Tampoco tendrás que saber dirigir diferente tu vuelo, la fuerza de la vida siempre encontrará la manera de retarte para que habiendo avanzado en tus vuelos recibas el siguiente regalo, de comprensión o de renuncia.  Claro que no tiene que gustarte esto que digo, te invito a fallar, a volar sobre una mosca, pero si lo miras a fondo estarás entendiendo que se trata en parte de darnos a nosotros permiso de guiar a la mosca y que tú solo te dejes llevar. Esa es la manera como mejor podemos entrar en tu vida, guiando los acontecimientos uno tras otro, poniendo las oportunidades y las condiciones para que encuentres lo que no sabías buscar. Comprende mi amigo, no estamos en la tarea de complacerte para comenzar, más bien estamos ahí para que las complacencias lleguen como consecuencia de un logro supremo; así, más que placeres inmediatos buscamos que consigas metas que transforman tu vida en muchos sentidos a la vez. Es decir, amamos que los regalos tengan muchas dimensiones”.
LA CULPA
“Gracias por preguntar sobre la culpa, gracias por hacerme hablar del mal más antiguo de la humanidad.Se ha confundido la culpa con la reflexión, se ha creído siempre que la culpa es la virtud de la inflexión, incluso se ha pretendido darle tono de bondad. La culpa, en cambio, es un mal implacable que hace que los seres humanos aprueben males en represión a sus errores, o que lleven cargas ajenas.La culpa es más el miedo que las personas tienen a equivocarse, en vez de atreverse a asumir un error o un fracaso, prefieren sentirse culpables. Puede, entonces, que la culpa sea lo contrario de la responsabilidad.Hace un tiempo, en el mundo ahora antiguo, inventaron la más efectiva fórmula para administrar al pueblo: Quitarle la responsabilidad, pero dejarle la culpa. Triunfaron. Dejaron en entredicho la voluntad y el poder de cambiar las cosas para detenerse siempre a sentirse mal por lo que pasó. ¡Vaya recurso inhumano!Dejemos entonces que la culpa se vea tal como es, una damita malévola hecha de recuerdos y piedades, todos ellos falsos. Recuerdos no de lo que sucedió sino de lo mal que salió a tu parecer. Piedades, no por lo que debería hacerse bien la próxima vez, sino por lástima hacia quien se equivocó. Es un temible juego de molestias en el que siempre se pierde.Si quieres, el contrario de la culpa se llama verdad, que es la pura bondad, la realidad desnuda que demuestra con frecuencia para qué y cómo se dieron las cosas, y entonces el “error” se justifica, hasta ser comprendido como mecanismo natural de la vida, como el maestro de maestros.Una vez un error ha sido cometido una verdad se ha revelado, una vez un error es entendido puedes llegar a la alegría de lo que trae, un regalo inesperado. La sutileza de un hallazgo o la verdad de una piedad auténtica.Sin embargo, hay culpas ajenas, no derivadas de los propios errores. Las cargas ajenas aprendidas cuando se comparte el corazón con una mamá o con alguien importante a quien debes querer. Las mujeres en especial viven la culpa como una virtud dolorosa. La culpa no es una virtud, no es un dolor heroico ni un mérito que te llevará al Cielo. La culpa más bien es la regla con que golpearon a algunos para enseñarle a vivir. No la soporto.Lidia con la culpa como abandonando a un hombre despiadado. Sabes que te hace mal y no lo puedes dejar a la primera. Pero persistes convencida de que no es un mal necesario y triunfas cuando, de todo corazón, consigues dar el paso del adiós sin miedo ni designio, todo porque entendiste finalmente que nada de eso era amor de verdad.Practica liberarte de la culpa a través de la sana costumbre de ver y sentir lo que verdaderamente te hace bien, no lo que parece bien o resulta encantador. Verás que muchos de los “hechizos de amor” se desvanecen para dar paso a las más bellas historias, las verdaderas, las simples, las que cautivan el alma a la larga, sin tantas lucecitas.”