DESTINO VECINO

Creado el: 2025-02-21 07:38 am

Lecciones

"Quién dijo que trazar el propio destino es tarea fácil, si cuando sueñas, o vas lejos a lo que otros han hecho, o vas demasiado cerca de tus enojos y anhelos, no puedes ver en perspectiva.


Trataremos, en este dictado, de dejar claro el punto intermedio del destino, sabiendo que destino significa «lugar a donde ir». No vayas a eso que ha hecho destacar a otros, tampoco vayas por favor a lo que sientes no más ahí en tu pecho, hay un destino vecino que aún no aprecias bien y queremos ayudarte a tenerlo un poco más claro.


El destino vecino de una oveja es sobrevivir y prosperar, llámese prosperar todo lo que implica hacer que su raza progrese. Y el compromiso de una oveja en particular es hacer su mejor parte, no hacer toda la parte, o la parte que le corresponde, por ejemplo, a la oveja que traerá el progreso genético deseado.


Tu destino vecino se compone más bien de tu tarea particular, una de la que no logras escapar para ocupar la ajena, esa que luce tan fabulosa, clara y positiva. 


El lugar a donde vas es uno convenido con la vida, en parte por eso es que no se te da todo lo que sueñas. La vida espera de ti un progreso exquisitamente seleccionado, y te cuidará de perder el rumbo y confundirte esforzándote por destinos que no son tu progreso. Es algo así como que si vas a la terminal a comprar tus tiquetes, puede que decidas tú a dónde viajar, pero el destino que te espera sigue siendo el mismo, entonces irás varias veces a comprar, hasta llegar a comprar el que esperaba por ti.


El destino vecino es así un espacio intermedio entre los sueños prestados y los más auténticos, entre las regulaciones emocionales y la perspectiva con cabeza fría. 


Veamos el caso de Cindy, ella se dice que su destino es prosperar materialmente, salir de la pobreza y hacer dinero, no desaprovechar ninguna oportunidad y hasta soñar con eso para que se cumpla. Cuando Cindy va a la terminal, a comprar destinos, ella siempre elige el que vea de mejor paga, el que mejor ganancia le permita obtener.


Yo, que también soy la voz de la vida, le he dado indicaciones para que a veces elija destinos más serenos en la terminal, ella ve la señal, pero se recuerda con rigor que su destino es el dinero, y que no se puede distraer. Ella misma sabe que ha desarrollado prácticamente una obsesión. Ella entiende que no es lo que la llevará a la plenitud o a la felicidad, pero ya no se reconoce más allá de sus objetivos financieros, y se siente bastante perdida si se ubica fuera de esa identidad.


Lucy, en cambio, cree que todo en la vida es lo espiritual, y como entiende lo espiritual a los ojos de las ideas del mundo, pues su destino titubea como brújula descontrolada. Lucy, en la terminal, es la niña perdida que mira por largo rato las distintas opciones sin saber sentir a dónde ir.


Cindy, y Lucy, malentendieron su llamado. Cualquiera que sea la riqueza que te espera, si no la entiendes como un todo, si la sacas de las demás riquezas, es una pobreza profunda y despiadada. 


El destino vecino de Cindy tiene que ver con la riqueza evidente, espero eso sí que ella vaya entiendo que esa riqueza incluye la riqueza emocional, la independencia, el tiempo libre y las comodidades merecidas.


El destino vecino de Lucy la llama a una espiritualidad aplicada, donde tenga lo que le corresponde, y haga compras, y gaste dinero.


Ni Cindy quiere ser millonaria, ni Lucy quiere ser el dalái lama, pero las dos han confundido su destino. Tal vez por radicales, tal vez por confundidas, las dos se mueven en un extremo que no las deja aprovechar el durante y disfrutar. Lo material es esencial para la vida, lo espiritual es la razón de estar aquí, y todo enfoque radical desdibuja el propósito.


Tu destino vecino se compone más bien de un vaivén de puntos intermedios a los que avanzas, muchas terminales en las que compras diversos destinos, que zigzagueantes te conducen a un destino final altamente enriquecido por la experiencia misma de la búsqueda.


No te obsesiones con el propósito, no lo hagas palabritas. No es tu destino eso que te repites al levantarte, el destino es un viaje, no necesitas saber a dónde conduce, no necesitas fijarte permanentemente metas concretas que calcularás en Excel y medirás con indicadores. 


El mejor indicador de que avanzas progresando a tu destino es el gozo. No la dicha inmediata, no el placer constante, ni tampoco la alegría frecuente. El gozo profundo es un sentimiento sereno, como una especie de suspiro que vas consiguiendo por tu propia humanidad, ese es el que te dirá que vas por buen camino, es decir, que sigues tu destino satisfactoriamente sin saber a dónde vas. Tu destino vecino".

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (5)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

César Augusto Aguirre Arango
Es una reflexión interesante...siento que la felicidad se encuentra en nuestro diario vivir, en la satisfacción de haber realizado muchos de nuestros propósitos en esta vida. También considero que haber logrado todos estos propósitos no fué únicamente por la capacidad personal, sino por la ayuda espiritual que nos acompaña a través de nuestras oraciones...

2025-02-21 01:50 pm

Olga Castaño
¡Cesar! Qué gusto tenerte por aquí. Nos gusta pensar que existe una alianza entre lo divino y lo humano, y que esa alianza rinde los mejores frutos cuando es pura y noble ✨ Gracias por comentar

2025-02-21 05:09 pm

César Augusto Aguirre Arango
Me interesa conocer y reflexionar sobre aspectos del diario vivir que se relaciona con lo espiritual...además me llama la atención conocerte desde este plano, ya que han pssado muchos años desde que te conocí en el entorno académico de la salud física...ahora deseo conocerte desde el ámbito espiritual...recibe un abrazo lleno de mucha energía

2025-02-22 02:36 pm

Consuelo
Es hermoso reconocer que estamos en este plano terrenal con nuestras luchas,pero sin olvidar que nuestra meta es el cielo y esa combinación hace la vida mas liviana.

2026-01-26 04:25 pm

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¡QUÉ TOZUDA!
“Terquedad es no querer. Pelea conmigo si quieres, pero no cedes básicamente porque no quieres hacerlo así. No quieres ceder ante esas condiciones o tal invitación. Simplemente no quieres, algo dentro de ti no quiere por completo, todas tus partes no están de acuerdo.Qué tozuda eres cuando esperas cambiar por medio de un cambio de circunstancias solamente. Qué tozuda cuando, en medio de las dificultades, quieres ser la misma de antes, sin cambiar, sin abrirte a los recursos inesperados.Qué tozuda, la más tozuda, cuando insistes en no ser capaz de algo que necesariamente debes hacer. Creo que esta última tozudez es casi un berrinche, un berrinche que le haces a la vida.Claro que no gobiernas tu voluntad al dedal, eso lo sé. Pero no te escudes en eso por favor. También sé que necesitas compasión para tus trastornos y dificultades, pero qué bueno que mientras recibes ese cariño vayas construyendo cambios, todo al mismo tiempo. Querer cambiar es una cosa esquiva, también lo sé. Pensar en cambiar no es tan difícil. Me refiero a que puedes aceptar la necesidad de un cambio, pero emprenderlo, que es cuestión de voluntad, no se te da tan fácil que digamos.Mejor dicho, dices que sí, pero no actúas de acuerdo a ese sí. Tranquila que la incoherencia no es algo que se pueda lograr así no más. No te castigues por ello, no te quejes de ti. Mejor mira esa tozudez extraordinaria de dónde proviene, y a dónde va.En el caso de mi amiga Aurora, el origen de esa terquedad es un miedo terrible a no ser nadie. Por lo tanto, su terquedad apunta a mostrarse sólida y fuerte ante sí misma y los demás para ser alguien.En el caso de Débora, la tozudez es una cosa que se le da con naturalidad, porque ella es difícil de mover, es cómoda, se conforma. Y cuidado con criticar a Débora, si lo piensas bien tú también estás cómodo en una que otra cosa, no la culpes, entiéndela. Esa terquedad se dirige entonces a ponerle la cobija a la hamaca. Es decir, refuerza la idea de una vida cómoda, en balance, no importa lo que de verdad haya que hacer, o lo que ocurre afuera de esa comodidad.Podría dejarte muchos ejemplos más, pero quiero que te esfuerces por encontrar el origen y el destino de tu tozudez. Como un tren sobre sus rieles, la tozudez sostiene algo que supones mueve tu vida. Cuidado, definitivamente te estás engañando. Quieres pensar que ser linda y agradable bastará, ¡qué tozuda!, no te levantes a prosperar y verás como esas facturas se acumulan sobre la mesa.Quieres creer que ser inteligente es suficiente, ¡qué tozuda!, no seas gentil para que tu inteligencia se siga convirtiendo en una verdadera molestia para los demás. Quieres seguir juzgando con dureza los errores ajenos, te veo apretando los dientes, moliéndote por dentro de impotencia por las injusticias o las torpezas ajenas. ¡Qué tozuda!, mira bien, la gente no está fallando para molestarte a ti, sal de ese centro, mira bien, ellos hacen lo que ellos son, cálmate, no vas controlar el mundo, nunca sucederá. Mejor admite que no quieres respetar a quien se equivoca. Nobleza, esa es la magia que libra de la terquedad. Nobleza ante este mundo imperfecto, inexplicable. ¿Dónde ves que la vida está haciendo una encuesta para saber si a ustedes les parece justo o correcto?”.
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Tengo una tía que vive en Toronto, en medio de ventiscas de nieve y frío congelado. Ella, para quien hice este dibujo, me recuerda que la vida que vivimos cuenta nuestra historia más que las palabras, las publicaciones, o lo que opinan los demás. Diría que este 2025 fue el año en el que muchas cosas se pusieron en su lugar, y las necesidades más profundas y honestas trataron de revelarse con fuerza contundente. Aún así, seguimos aprendiendo, algunos de nosotros no logramos obedecer a esa necesidad, respetarla, o darle sentido por completo. Y el camino continúa, el 2026 promete concretar algunas de esas revelaciones, y propiciar movimientos que consoliden conquistas, sobre todo las profundas, esas de las que pocos se enterarán pero que cambiarán nuestras vidas verdaderamente. Es que compartimos aprendizajes, no los puntuales, los íntimos, pero sí cierto movimiento colectivo en el que pareciera que todo confabula para demostrarnos que lo que vale sigue siendo lo verdadero, y que las apariencias solo están conduciendo al autoengaño. En general, esa es la lección de este tiempo. Las apariencias derrumbándose para que la verdad pueda salir a la luz y gobernar. No es una tragedia. Si bien es un cambio conflictivo, para el que no estamos del todo preparados, es una medida de gobierno, de prosperidad, de transparencia.Tratemos de entender mejor, a los ojos del cielo, lo que trata de moverse para muchos de nosotros, quienes aprendemos juntos, aquí y en muchos otros espacios de nuestras vidas.“Como el invierno transforma la vida, la verdad cruda y transparente enfría el ego y confronta. Las estaciones son claras en eso, si entiendes tus estaciones, tus cambios, ciertas épocas o momentos, entonces es más fácil acompasarse con esos cambios. Si al contrario vives tu verdad interna como se vive en el trópico, en medio de un clima cómodo y gentil, con cambios de menor envergadura, puedes confundirte. Observa tu clima interno, en qué andas en estos días de festividades o descanso, de trabajo o de soledad. Puede que no sea muy claro, y sobre eso yace la verdad interna, sobre la posibilidad de salir a tu propia luz con tu permiso, o de quedar opacado bajo un vidrio nublado porque a la vez hace frío y calor. Ustedes son de ciclos, acéptense de ciclos, amigos míos, de estaciones. Entiendan que no todo es como dice el mundo que tiene que ser, no en lo íntimo. Esta época puede ser de regocijo incluso para el más fiestero, si su momento es de regocijo. Hasta el más familiar puede estar necesitando en estos días retraerse un poco y disfrutar el silencio. En fin, las estaciones internas son momentos únicos que no tienen porque acompasarse con los movimientos familiares o sociales siempre. De eso se trata aprender a revelar la verdad interna, a permitirla, a lidiar con ella. No es algo tan difícil de sentir, lo difícil, puedo verlo, es validarla cuando las demandas del mundo, o de la satisfacción inmediata, apremian para vivir en torno de una verdad públicamente aceptable.Cuidado, no es una invitación a la rebelión, a disociar, a abandonar a la familia o a los amigos. Es una invitación a reconocer las enormes y profundas diferencias que tienes con el mundo que te rodea, con lo que él impone, incluso con quien eras hace unos meses, o unos días, por qué no.Tampoco es una invitación a hacer lo que te dé la gana. Ya he visto como algunos amigos me leen y encuentran la excusa perfecta para evadir algo, una situación, o una realidad. No saques de aquí frases aisladas, convenientes, ajustadas. Ve por el llamado incómodo, huye del autoengaño.Vivir en la verdad profunda de lo que eres, reconocerte cambiante, abrirte, de eso se trata esta despedida del 2025. Un año al que seguro agradecerás cientos de oportunidades, de regalos, pero que es uno más en el calendario porque vendrán más cambios, más oportunidades, y no tienes porqué dejar de crecer.No te apegues, no de declares de ti una verdad única, o rígida. Atrévete a sentir que puedes estar en armonía con el cambio tanto como con tus anhelos. Deja eso de enfocarte en lo que sueñas y desdeñar los retos que traen la transformación. Esa es la fuente implícita de infelicidad más común. Los veo atormentándose porque sus sueños no se cumplen, sin estar atentos al cambio que ya la vida les está sugiriendo para lograr lo que sea que les hace bien. El 2026 será mi aliado, en especial de quienes ya comienzan a abrirse a su propia verdad más profunda y honesta. Y si te encuentras en el grupo de quienes aun rechazan su verdad, tranquilo, las oportunidades continúan. Me gustaría eso sí verte sufrir un poco menos, que te acomodes, que cedas, la terquedad es un yugo que aprieta cuanto más te resistes. Libérate de expectativas tan rígidas y ve mejor por lo que la vida ya sabe que te conviene, incluyendo pasos que no te satisfacen, que no quieres. Qué importa si quieres o no, es lo que te conviene, hazlo y ya, no te compliques la vida, ver por lo grande”
DEFINE TU DESEO
“Tal vez seas un experto en perdir deseos, pero quiero ayudarte a definirlos mejor de manera que en verdad se hagan realidad. Si sigues estas indicaciones no solo me encargaré yo sino que vamos a lograrlo juntos. 1.     Mejor desea algo que te guste por completo Muchos me dicen “ayúdame con un carro, yo me porto bien”, pero no están dispuestos a gastar en todo lo que implica tener un carro. Nunca se lo compran pero lo siguen deseando y ocupan el lugar de los deseos importantes con uno que no están dispuestos a asumir. 2.     Desea algo sinceroEn principio un deseo es algo que de verdad quisieras tener, cuando a veces eso que pides es más bien el medio que consideras te dará lo que sueñas. Muchos de ustedes desean tranquilidad más que ninguna otra cosa en la vida, pero son insistentes deseando dinero porque dan por sentado que el dinero garantiza la tranquilidad. Sean astutos, aprendan primero la tranquilidad, cuando sean rico verán lo útil que les resulta. 3.     Prioriza los deseos que estén en tus manosAquellos deseos que dependen de otros van a depender por supuesto del deseo de otro, que tu ilusión no se dedique a lo que otro te va a proveer, si es el amor entonces tu deseo es el amor no alguien en particular que te ame. Deseando el amor captarás el amor sin necesidad de depender. 4.     No necesitas tantos detalles al desearLo hemos hablado, si quieres un amor no me des hasta la talla de su pantalón, si quieres trabajar mejor no me digas quien te dará las mejores oportunidades, aquí sabemos muy bien lo que te conviene, debes confiar. 5.     Permite que tu deseo se cumpla paso a pasoMuchos de los que me piden éxito laboral se han decepcionado pensando que no sucedió en el año en el que lo solicitaron, ocurre que me ocupo de todo aquello que les conviene tener para alcanzar su mejor éxito laboral. Si primero hay que corregir el mal genio o la pereza pues el primer año seguro estará enfocado en ese requisito primordial y ello no indica que el deseo no venga en camino. 6.     Asegúrate de no negarte al deseoAlgunos me escriben cartas pidiendo sobre algo y en cuanto sueltan el lapicero buscan lo contrario: “Dios ayúdame a dejar el cigarrillo”, acto seguido encender el tercero del día.Algo similar ocurre con quienes desean superar una emoción o sentimiento, no quieren seguir sintiéndose mal pero alimentan los hábitos y pensamientos que sostienen ese sentimiento, me dejan sin mucho que hacer en ese caso. 7.     Consciencia en el deseoUna que otra vez ese deseo que tienes clavado en el pecho es un trabajo que haremos juntos, hombro a hombro, tú pones un ladrillo y yo pongo el siguiente. Hablamos de los deseos que también son nuestro deseo para ti; entenderás que no utilizamos nuestra alianza solo para el carro o los viajes y en cambio somos los más dichosos a la hora de trabajar por tu bienestar y tu verdadera satisfacción personal. Es ahí cuando yo soy la consciencia en el deseo. Aclaremos en particular eso de tu verdadera satisfacción personal, aunque estés convencido que tu satisfacción vendrá de ciertas metas o deseos que te has propuesto deja siempre abierta la puerta a distintas posibilidades por favor, la vida esta cargada de sorpresas y revelaciones que van a mostrarte lo maravilloso que eres en algo que no hubieras querido calcular.  Así es como sabes que no cambiarías lo que eres ahora por eso que deseabas a los quince años, sospecha entonces que lo mismo puede pasar en el siguiente quinquenio”.
NO SÉ SI DEJARTE UNA PLUMA
“Vengo llamando a Luz hace algún tiempo. Cuando la llamo ella rompe en alegría y corre a encontrarme en lo que conoce; los animales que le agrandan, las señales, los signos; claves que escucha por ahí y le gusta asociarlas conmigo. Luz, mi niña, soy mucho más de lo que entiendes, no me busques solo en lo que ves, búscame también en tu corazón. No me pienses solo en lo que entiendes, déjame ser un enigma, un misterio, ahí seremos mejores amigos que si me intentas descifrar. Escucharás cientos de cosas sobre mí, que soy así o asá, que tengo esto o que me gusta aquello, que me pongas una vela o que digas tales palabras. ¿Y qué tal si de repente deseo hablarte al oído?, pues corres el peligro de estar ocupada diciéndome cómo comunicarnos. Si los dos levantamos nuestra línea de comunicación al mismo tiempo por favor ten la astucia de callar. Déjame hablar, no siempre hablo, no siempre es posible, entonces aprovecha como a un milagro esos eventos en los que puedes identificar mi susurro, mi caricia, mi amor exclusivo para ti. Además, de qué te preocupas, tenemos todo el tiempo para los dos, nadie puede estar en medio de este vínculo invisible, nadie puede venir a decirnos cómo acercarnos o en qué invertir nuestro tiempo juntos. Te he dejado algunas plumas, porque sé que alertan tus ojos y disponen tu corazón, pero ya no sé si dejarte otra pluma. Visitaste el manual de significados ajenos y eso cambia el efecto que deseaba para ti. Yo quería algo más íntimo entre los dos, que sintieras la pista y fueras de inmediato al siguiente paso. Lo que hizo el dichoso manual fue llevarte a consagrar a la propia pluma. Amiga, la pluma no soy yo, no es mía de hecho, no tengo plumas ni mucho menos alas, no las necesito. Soy algo muy distinto a lo que a veces alcanzas a imaginar, así que permíteme por favor decirte con claridad que no espero que me sigas reconociendo en las partes de ave que alguna vez anhelaste con ilusión infantil. Desde ahora quiero que escuches las señales inesperadas, que aprendas a sentirme incluso a través de los medios que aún no has considerado. Déjame sorprenderte, probarte, enseñarte a ser más astuta, más alerta para mí. Por supuesto que amo la espontaneidad, y me gusta cambiar de opinión. No esperes entonces que la experiencia que un día coincidió con lo que dicen por ahí se convierta en una verdad terminada, escrita en roca, definitiva. Qué aburrido sería vivir de una sola verdad para siempre, en serio eso no me agrada. Ten la bondad de no quedar triste por ceder en el tema de las plumas. Más bien debes estar orgullosa de ti, si podemos ya prescindir de esas señales primerizas es porque vas estando más cerca de mí, y podemos avanzar hacia una comunicación más profunda. De tal manera que si un día, sin esperarlo, entra por la ventana de tu carro en movimiento una pluma persiguiendo tu corazón, tú ya puedas entender que no soy yo acechándote para enamorarte, eso ya está hecho, que es más bien un pajarito con excelente puntería que he enviado a dirigirte una de sus partes con el fin de llamar tu atención sobre algo en particular. Prefiero que sea así, encuentros desprevenidos, descargados de intenciones o deseos. Que nuestra comunicación evolucione, que yo no signifique siempre lo mismo para ti, y que si hemos de volver a algo viejo sea para renovarlo, para hacernos el guiño de amigos con historia que empiezan a tejer sus propios misterios”.PD: si tienes una experiencia semejante por favor compártela en los comentarios, este juego de señales entre ustedes y nosotros no es solo un tema para principiantes 😉 
NO TE CREAS LA MÁS ESPIRITUAL, POR FAVOR
"Llegó la moda de ser espiritual, y ahora hay más maestros que aprendices. ¡Ja! Como si la esencia misma de la espiritualidad no fuera el aprendizaje.  Quiero que hablemos de esto porque se están preocupando más por parecer que por ser de verdad. No es más. No es que esté mal buscar rituales, hábitos, prácticas, o acercarse al conocimiento espiritual. Todo lo que me gustaría que corrigieran es el hecho de convencerse de que son seres de luz, como dicen ustedes, sin siquiera ocuparse de atender en serio el verdadero llamado de la luz.Trato de mil maneras de mostrarle a cada persona su llamado. Lo hago, la vida lo hace, en especial a través de lo cotidiano, de sus experiencias o dificultades. Y los oídos sordos abundan. Ustedes diseñan el llamado, lo prefieren explícito, hasta lo escogen.Tengo una amiga cuyo llamado es a conectarse en verdad y profundamente con su esencia. Ella da vueltas, tantas que puede decir que lo ha probado todo. Y entonces se define como alguien muy espiritual.La verdad es que no te hace ser espiritual una práctica en sí misma. Mi amigo religioso lleva años diciéndose entregado a lo más elevado, y sigue dando vueltas en el mismo defecto de cuando era adolescente. ¿Qué sentido tiene una devoción que no te transforma?, ¿no será que la estás usando como pretexto, cuando en definitiva no esperas cambiar?Volvamos al llamado, no te creas tan espiritual por favor, sé tú mismo, tanto como puedas, admitiendo tus errores, fracasos, insatisfacciones, y hasta las tareas desagradables que la vida te propone, así es como se es de verdad una persona espiritual. La autenticidad está poco valorada. Es fácil encontrarlos repitiendo palabras o frases de alguien que los inspira, y eso, lejos de estar mal, es un puente. Por favor no te detengas en el puente. Ve a buscar tu camino propio, síguelo buscando, apóyate en las tendencias si eso te conecta, pero deja por favor que el llamado sea algo tan íntimo, tan tuyo, que pueda ser real.Hablar de espiritualidad, enseñar o replicar algo sobre espiritualidad, no transforma tu espíritu en sí mismo. No te equivoques pensando que esas palabras de las mañanas harán el milagro de una transformación en la que no estás trabajando seriamente. Si no te dejas poner condiciones de la vida, estás lejos de ser espiritual en verdad.La verdadera magia ocurre cuando tomas esos conceptos inspiradores y algo de ti se mueve dentro. Paso seguido, la magia continúa si tú sigues el movimiento interno, y no reversas a quedarte en el sentimiento o en la idea inspiradora. Marina leyó en redes una frase que la conmovió . El texto decía: «pocas cosas en la vida valen la pena tanto como para quedarse atrapado en el dolor, todo es pasajero, vive el momento, y progresa» En su momento ella lloraba una decepción, estaba bastante afectada por las actitudes de su familia. Usó el texto para decirse que todo es pasajero, y decidió quitarle importancia a lo sucedido porque quería creer que pronto todo volvería a ser como antes.Definamos por favor tu verdadera espiritualidad en torno de los movimientos internos que puedes tolerar, no de las ideas que puedes repetir.Le pedí a Marina que tratara de asimilar la verdad sobre su familia por medio de los eventos recientes, y ella, como lo ha hecho antes, cae en la negación o en el autoengaño, lo hace para evitar el dolor o la decepción, para seguir adelante y decirse que todo va a estar bien.Aparentemente no tiene nada de malo seguir adelante como si nada, pero si nada cambió, ¿para qué la experiencia?Desperdicias las experiencias si no tomas de ellas el sustrato, la enseñanza, la transformación que espera suscitar.Tener una familia que decepciona o daña no es una tarea fácil de enfrentar. Pero quien la enfrenta la supera, quien no la enfrenta solo la lamenta en el silencio de la trastienda de sus verdaderas.Vamos amigos a entender que la verdadera espiritualidad consiste en aprendizajes profundos, no superficiales. Entendamos también que hay tanto por aprender que la vida se ha especializado en ser singular para cada uno. Esa frase, y todos los aforismos que puedas encontrar, deben funcionar solamente porque te conducen a una verdad propia. Si lo que haces es repetírtelos para sentirte mejor, sin que algo se mueva dentro de ti, estás maquillando una verdad, y de paso haciéndote creer que la superas.Luego vienen dolores más profundos, confusiones, malos entendidos, y lo que más me duele, rencores hacia la vida. La verdadera espiritualidad te abre, la falsa espiritualidad te cierra.Tengo otra amiga que ahora anda en la onda de lo espiritual. Compró algunos libros, tomó buenos cursos, cambió su estilo de vestir y de hablar, y ha comenzado a enseñar a la gente como superar algunas ataduras emocionales. Ella se siente feliz, descubriendo una vida maravillosa, y viviendo el milagro de las verdades reveladas.Fue algo que soñó por años, que buscó, que anheló. Ahora que lo tiene ella siente que su sueño se ha cumplido. Yo estaba feliz porque se acercara a sanar, pero a sanar para ella. Y resulta que se embelesó de tal manera con el conocimiento que se entretuvo enseñando, y dejó de aprender.No voy a decir que enseña mentiras, pero, ¿qué puede enseñar alguien que no ha vivido su aprendizaje?, básicamente teorías. Luego, si ella de verdad quiere sanar en su interior, tendrá que encontrarse con esas teorías fuera del lugar mental que ha construido, en su propia realidad, y saber que se ha perdido del verdadero aprendizaje encriptado, sin lenguaje y sin repetición, el aprendizaje de la transformación profunda. Claro que ese es un camino, muchos de ustedes lo han recorrido. Primero van a las teorías. Pueden repetir cosas por un tiempo que los sorprenden y los inspiran, y después de un tiempo de repente algunas de esas ideas cobran sentido personal, y ¡tarán! La magia explota.En consecuencia viene el silencio. El silencio sagrado. Cuando las teorías cobran sentido, la atención de la mente no se queda en repetir mensajes inspiradores, sino en seguir la verdad profunda. Casi como canino olfateando el alimento, el espíritu es capaz de percibir el aprendizaje revelador, y no necesita detenerse para explicarlo o enseñarlo a alguien, no al menos hasta concretarlo, asimilarlo, apropiarlo.¿Quieres ser espiritual? ¿Sientes el llamado? ¿Te gusta esta onda? Pues bien, bienvenido al mundo de las correcciones profundas, los cambios, las aventuras complejas. No tanto al mundo de las repeticiones, sino mejor al de las apropiaciones. No tanto al mundo de mostrar, mejor al mundo de ser. Me refiero a que si escuchas algo atractivo, lo apropies, lo adaptes a tu aprendizaje, y también lo sueltes pronto para que el aprendizaje siga avanzado.No seas monotemático con tus hallazgos, no te quedes en un mismo hallazgo por años, remoldea el lenguaje una y otra vez, y ojalá muchas veces, y hasta evítalo. Quien sabe callar sus aprendizajes profundos ha alcanzado la claridad de que no se trata de conceptos, sino de movimientos profundos, y mejor los respira, los disfruta, los inspira. Deja por favor de creer en milagros express, en técnicas universales, en llamados a dejar que todo lo hagamos aquí en el cielo. Acepta por favor que ser espiritual es una lucha para vencerse a sí mismo en los arraigos más profundos y verás así a la verdadera espiritualidad en acción".