ESCRIBAMOS EL FUTURO

Creado el: 2025-08-02 08:32 am

Lecciones

“Quiero enseñarles a trabajar en su futuro eficientemente. Así que comencemos por dejar a un lado el fabuloso arte de soñar, y tengámosle paciencia a la resistencia al cambio. De ese modo podamos ir directo a la mentalidad que favorece el diseño positivo y comprometido del futuro.


Para empezar, no es tan indispensable como crees eso de tener completamente claros tus objetivos. Te sugiero que en vez de proponerte cosas muy puntuales vayas por logros abiertos, que incluyan flexibilidad, adaptabilidad, y un margen de beneficios más amplio que ese que trazarán muchos de tus supuestos. 


Para ponerte en contexto, es más conveniente ponerte la meta de alcanzar tu mejor felicidad, que soñar con la felicidad tal como la de esa persona que consideras tiene la vida perfecta.


Es mucho más realista desear, en lo material, aprender a ser un excelente administrador, que soñar con una fortuna exuberante que impresione a los demás. Un excelente administrador hace crecer un negocio, y eso no implica un techo en su crecimiento. Soñar con impresionar a través de resultados financieros es cuando menos un propósito enfocado en el reconocimiento más que en el valor y la tenacidad de hacer crecer una fortuna. 


Trabaja en tu futuro reconociendo entonces tus características más íntimas, incluyendo aquellas que aun no tienes bajo control, pues esa es una medida estratégica en la que enfocarte. Reconoce tus contradicciones, eso no es un problema. 


El futuro puede funcionar como una especie de imán, la vida que estás haciendo se compagina con un rumbo que bien puede ser próspero; no necesitas dejar de ser tú para crecer, más bien puede que necesites pulir algunas cosas que le has agregado a ser tú, que no te vienen muy bien.


Elige, para desarrollar tus propósitos, métodos que sí cumplas, plazos que sean realistas, y cambios. Si te pones tiempos pero no hay cambios te verás decepcionándote inoficiosamente sin siquiera haberlo intentado. 


Repetir experiencias no es en sí mismo avanzar. Si solo repites un patrón, un tipo de relación, una conducta, y no hay cambios, de nuevo te decepcionarás. Enfrenta ya la realidad de reconocer que si algo no se transforma es porque aun no ocurre lo que se requiere para transformarlo. A mi juicio, muchos de ustedes se engañan con la fe. Creen que tener fe es repetir un propósito o un deseo, y poner mucha atención a cómo sucede. 


Para aprender a llegar al futuro deseado debes estar muy atento a los pequeños cambios que funcionan. Casi como un diario de campo en una investigación, observa con detenimiento lo que te sale bien, y en vez de decir que ese cambio no te llevará a lo que deseas sospecha que son cambios de ese tipo los que te conducirán a grandes cambios más adelante. 


Una persona que gana un buen salario puede decirse que ese es el premio a su gran esfuerzo, y derrochar. O puede entender que siendo generosa, la cifra no es infinita, y asumir su responsabilidad de administrar y cuidar apropiadamente. Luego, deberá  comprender también que administrar bien indica a veces privarse de antojos o impulsos, de gastos estrafalarios, o de necesidades impuestas. Entonces vendrá el reto más directo, entender que ganar bien no indica darse gusto en todo. 


Eso, de no complacerse a como de lugar, es de los retos más desafiantes de construir el futuro. Una persona que tiene como meta perder peso se enfrenta al placer de la comida, una persona muy relajada o indiferente debe enfrentarse a la molestia de incomodarse, de salir de la dicha de la parsimonia para caminar con esfuerzo hacia delante, donde se encuentra el futuro. Quien necesita gastar menos atiende todos los días la tentación de las soluciones inmediatas que solo cuestan «un poco», taxi en vez de bus, comida a domicilio en vez de cocinar, nueva ropa en vez de desmanchar.


Recapitulemos. Trabaja en tu futuro a partir de metas generosas y suficientemente personalizadas, detecta los engaños, esos métodos o focos donde no se encuentra la verdadera construcción de tu futuro, enamórate del cambio (esta parte es indispensable), valora los pasos, en especial aquellos que representan un logro significativo de tu parte, persiste, remodélate, y vuelve a comenzar.


Ahora, quiero que sepas que trabajar en tu futuro, una vez has cumplido los requisitos anteriores, se convierte en un trabajo de magia. Si logras conectar con ambiciones amplias y generosas para ti seguramente te iras viendo atraído por un camino que aporta diariamente a ese destino. Los recursos, o las maneras, no deberían preocuparte, un corazón que se alinea con el esfuerzo es un maravilloso recolector de recursos. 


Me refiero a que no necesitas saber cómo lograr algo antes de valorar la verdad y disponerte a ella. Puede que ya te atraiga un logro que la vida te quiere proponer, pero no corras a preguntar cómo llegar a él, primero alinéate con el objetivo, siéntelo, negocia con esas partes de ti que están en contra, con esas opiniones de oposición que a veces consideras, ya sea consciente o inconscientemente. Las maneras vienen fluidas cuando el propósito tiene un sentido profundo. 


Objetivos como la salud, la fortuna, el amor, son en realidad ambiciones profundas del espíritu que toman forma así, en resultados evidentes. Para llegar a un amor sano una persona debe encontrar lo recursos de sí misma para amar mientras conoce a otras personas o recibe de ellas. Quien desea prosperar se encuentra en realidad en un camino profundo de enriquecimiento, y aquellas taras que han de ser superadas irán apareciendo como estaciones de un camino, todo para que esa persona encuentre mucha riqueza de sí mismo antes que resultados financieros únicamente. 


La salud, que es un tema de todo mi agrado por lo transformador que es, no se queda fuera de la misma lógica. Un diagnóstico, una condición, una amenaza a la salud, es un llamado de alerta que es difícil de ignorar. A través de los males del cuerpo las personas abrazan sus necesidades, aunque aprender a hacerlo cueste años, o implique una condición con la que deban a vivir. 


Entonces el futuro amigos está más en la construcción de un camino profundo, honesto, no siempre fácil de descifrar. Cuando planees logros a futuro recuerda tomarte el esfuerzo de sentarte tranquilo, con tu taza favorita, a meditar eso que en el fondo se debe mover incluso a pesar de tu parecer.


Me sentirás como una sombra de luz del otro lado de la mesa, tratando de susurrarte un pequeño paso a la vez. Me gusta que seas ambicioso, solo no pretendas resolverlo todo con una sola taza de té, harán falta muchas para recorrer el camino, recoger los frutos, y vislumbrar los retos profundos. Pero si me escuchas, amigo, si me invitas a tu mesa, sentirás abiertamente que hay mucho que no sabes, y que tienes el derecho de ir por ese conocimiento para descubrir lo que de verdad espera por ti".

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Olga Castaño

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Comentarios (7)

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Carol
Genial... Amar y apreciar el proceso, guiados por el resultado esperado... En salud y abundancia por ejemplo he aprendido disciplina y a dejarme guiar... El amor (de pareja) me exige por estos días desprenderme de mis cuadrículas y habitar el presente...

2025-08-02 09:04 pm

Olga Castaño
Qué hermoso Carol. Suenas como alguien que se toma en serio y con disciplina la tarea de trabajar una y otra vez en su futuro ✨

2025-08-02 10:30 pm

Carol
🥰

2025-08-03 10:28 am

Ayda Mary Portilla Delgado
Muy claro, yo me veo en ese lugar de soñar con mucho desdeñando los pequeños pasos necesarios,"una persona muy relajada o indiferente debe enfrentarse a la molestia de incomodarse, de salir de la dicha de la parsimonia para caminar con esfuerzo hacia delante, donde se encuentra el futuro"

2025-08-05 05:47 pm

Olga Castaño
“Me agrada mucho ese punto, donde las confusiones, las excusas, los culpables, van dando paso a la verdad esencial de un progreso. Me gustaría ver a mis amigas haciendo más por dar el siguiente pequeño paso, y para eso solo hace falta incomodarse precisamente. Tómenle gusto a la incomodidad, imaginen que son sensuales heroínas que luchan contra feroces monstruos hasta vencerlos, y en el proceso se ensucian, sudan, sus músculos crecen, su cabello se enreda. ¿No es atractivo? ¿Luchar por premios y de paso vivir intensamente?”.

2025-08-06 09:01 am

Ayda Mary Portilla Delgado
Muy alentador, justo en estos tiempos viene creciendo en mi un gran apetito por esa sensación de sudarme la camiseta a tope. Mil gracias!!!

2025-08-06 09:51 am

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EL SANO JUICIO
“Te conozco, sufres en silencio por aquello que los demás señalan en ti. Además, supones algunos señalamientos que jamás han ocurrido, te dices ser menos en algunas cosas, y a veces hasta das por sentado que para el mundo no eres alguien tan digno de aplausos.Pues tengo para decirte que en eso de los señalamientos, los reales y los supuestos, te estás perdiendo del sano juicio, de la sobriedad de valorarte en perspectiva, y de tener más clara tu verdadera apreciación de las cosas importantes.Mejor dicho, sufres por lo que no hay que sufrir puesto que confundes lo que de verdad importa. Por ejemplo, juzgas tu belleza después de ver a alguien que luce hermoso según tú. Miras tu belleza, entonces juzgas, y decides que no tienes tanta belleza como esa persona. Lo mismo pasa si se trata de dinero, de éxito, de inteligencia, o de la que sea que es tu ambición.Hasta ahí nada te daña, claramente existen personas más hermosas que tú, o más exitosas. Lo que está haciendo un daño viejo es lo que haces con esas emociones de inferioridad que surgen cuando miras a tu alrededor. El sano juicio es para eso, para decidir que no eres menos porque esa otra persona tenga más que tú en algún aspecto. Es que no necesitas ser la más hermosa, necesitas ser hermosa para ti, de acuerdo a quien eres, a tus gustos y condiciones particulares. Dicho de otro modo, necesitas ser realista, condescendiente, y aspirar a lo que sí te corresponde a ti, no a lo que le corresponde a los demás.Ten en cuenta cuando sueñas con lo ajeno que alguien más ha soñado lo que tienes, y que mucho de lo que podría anhelarse de ti ni siquiera se nota a simple vista. Entonces, no te confundas más con esas comparaciones y ve por lo tuyo, lo más auténtico, lo que sí te pertenece, y a tu manera.El sano juicio se refiere a una manera más objetiva de mirar lo que te corresponde, e ir tras ello. Compararse sobre las riquezas evidentes es fácil, hacerlo sobre las riquezas invisibles es un arte que requiere despojarse de los juicios primerizos para ir más allá y sentir, liberarse, creer.Sentir, sí, has de sentirte. Si puedes sentir lo que posees tu juicio se despejará, y el juicio ajeno sobre lo que eres será frágil frente a la fortaleza que proviene de la convicción.Liberarte, hacerte consciente de los prejuicios que has recogido sobre lo que significa triunfar o ser feliz, para reunir mejor un sentido propio de la felicidad que se corresponde contigo, con tus rasgos, tus placeres profundos, tus maneras particulares de enfrentar la vida.Creer, creerte, creer en ti, en esa parte que no conoces y que espera para ser desplegada una vez te liberas de los prejuicios y te enamoras del proyecto prometedor que eres cuando te decides auténtica, particular, encantadora.Para hacer un sano juicio es necesario entender lo que captas con aplomo y consistencia. Un juicio rápido y severo es fácil de hacer, es impulsivo, automático. Propónte por tu bien habituarte a pensar con más detenimiento, ese tiempo es una inversión mucho más productiva que aquella de correr a compararte y pasar tiempo sufriendo por lo que no tienes o lo que otros sí.Una búsqueda más favorable de tu propio juicio positivo y fructífero ocurre cuando reemplazas los juicios apresurados que traen dolor o te dañan. Reemplázalos por una observación pausada y profunda. Puede que no logres desenmarañar mucho al comienzo, pero la práctica te afinará el sentido de ti, te guiará, te mostrará lo mucho que es posible descubrir cuando prestas atención.Obsérvate y sé consciente de lo mucho que diriges tu mente en automático a conclusiones que te hacen sentir mal, y mejor aprovecha esos sentidos tan abiertos para comprender lo que es verdaderamente importante, el trasfondo de esa frustración, o de la molestia de quien te juzga mediado por su propia mirada sesgada.No es fácil emprender el sano juicio, pero es astuto y prometedor. Además, es el remedio, el camino para salir del conflicto de los juicios propios y ajenas. Una vez te desacostumbras a ver solo lo inmediato de los juicios vas entendiendo que son casi una expresión emocional, que incipiente manifiesta en verdad una realidad más profunda de quien los emite.No puedes controlar las motivaciones ajenas, pero las tuyas pueden tomar otro curso, moverse, salir y liberarse. Adelante, inténtalo, juzga de manera balanceada tus reacciones ante los juicios propios y ajenos, ese puede ser un excelente ejercicio para empezar".
DESTINO VECINO
"Quién dijo que trazar el propio destino es tarea fácil, si cuando sueñas, o vas lejos a lo que otros han hecho, o vas demasiado cerca de tus enojos y anhelos, no puedes ver en perspectiva.Trataremos, en este dictado, de dejar claro el punto intermedio del destino, sabiendo que destino significa «lugar a donde ir». No vayas a eso que ha hecho destacar a otros, tampoco vayas por favor a lo que sientes no más ahí en tu pecho, hay un destino vecino que aún no aprecias bien y queremos ayudarte a tenerlo un poco más claro.El destino vecino de una oveja es sobrevivir y prosperar, llámese prosperar todo lo que implica hacer que su raza progrese. Y el compromiso de una oveja en particular es hacer su mejor parte, no hacer toda la parte, o la parte que le corresponde, por ejemplo, a la oveja que traerá el progreso genético deseado.Tu destino vecino se compone más bien de tu tarea particular, una de la que no logras escapar para ocupar la ajena, esa que luce tan fabulosa, clara y positiva. El lugar a donde vas es uno convenido con la vida, en parte por eso es que no se te da todo lo que sueñas. La vida espera de ti un progreso exquisitamente seleccionado, y te cuidará de perder el rumbo y confundirte esforzándote por destinos que no son tu progreso. Es algo así como que si vas a la terminal a comprar tus tiquetes, puede que decidas tú a dónde viajar, pero el destino que te espera sigue siendo el mismo, entonces irás varias veces a comprar, hasta llegar a comprar el que esperaba por ti.El destino vecino es así un espacio intermedio entre los sueños prestados y los más auténticos, entre las regulaciones emocionales y la perspectiva con cabeza fría. Veamos el caso de Cindy, ella se dice que su destino es prosperar materialmente, salir de la pobreza y hacer dinero, no desaprovechar ninguna oportunidad y hasta soñar con eso para que se cumpla. Cuando Cindy va a la terminal, a comprar destinos, ella siempre elige el que vea de mejor paga, el que mejor ganancia le permita obtener.Yo, que también soy la voz de la vida, le he dado indicaciones para que a veces elija destinos más serenos en la terminal, ella ve la señal, pero se recuerda con rigor que su destino es el dinero, y que no se puede distraer. Ella misma sabe que ha desarrollado prácticamente una obsesión. Ella entiende que no es lo que la llevará a la plenitud o a la felicidad, pero ya no se reconoce más allá de sus objetivos financieros, y se siente bastante perdida si se ubica fuera de esa identidad.Lucy, en cambio, cree que todo en la vida es lo espiritual, y como entiende lo espiritual a los ojos de las ideas del mundo, pues su destino titubea como brújula descontrolada. Lucy, en la terminal, es la niña perdida que mira por largo rato las distintas opciones sin saber sentir a dónde ir.Cindy, y Lucy, malentendieron su llamado. Cualquiera que sea la riqueza que te espera, si no la entiendes como un todo, si la sacas de las demás riquezas, es una pobreza profunda y despiadada. El destino vecino de Cindy tiene que ver con la riqueza evidente, espero eso sí que ella vaya entiendo que esa riqueza incluye la riqueza emocional, la independencia, el tiempo libre y las comodidades merecidas.El destino vecino de Lucy la llama a una espiritualidad aplicada, donde tenga lo que le corresponde, y haga compras, y gaste dinero.Ni Cindy quiere ser millonaria, ni Lucy quiere ser el dalái lama, pero las dos han confundido su destino. Tal vez por radicales, tal vez por confundidas, las dos se mueven en un extremo que no las deja aprovechar el durante y disfrutar. Lo material es esencial para la vida, lo espiritual es la razón de estar aquí, y todo enfoque radical desdibuja el propósito.Tu destino vecino se compone más bien de un vaivén de puntos intermedios a los que avanzas, muchas terminales en las que compras diversos destinos, que zigzagueantes te conducen a un destino final altamente enriquecido por la experiencia misma de la búsqueda.No te obsesiones con el propósito, no lo hagas palabritas. No es tu destino eso que te repites al levantarte, el destino es un viaje, no necesitas saber a dónde conduce, no necesitas fijarte permanentemente metas concretas que calcularás en Excel y medirás con indicadores. El mejor indicador de que avanzas progresando a tu destino es el gozo. No la dicha inmediata, no el placer constante, ni tampoco la alegría frecuente. El gozo profundo es un sentimiento sereno, como una especie de suspiro que vas consiguiendo por tu propia humanidad, ese es el que te dirá que vas por buen camino, es decir, que sigues tu destino satisfactoriamente sin saber a dónde vas. Tu destino vecino".
SECRETOS PARA PROSPERAR
“Mucha gente me pide que le ayude con el dinero, veamos algunas aclaraciones necesarias para que ayudarles sea más fácil, como aliados, como compañeros, no más en esa idea de que aquí proveemos o quitamos. La gente quiere dinero, obvio que es necesario para vivir, compone la base de los recursos para existir en un mundo como el que han construido. Ahora, ¿cuánto dinero necesitas para ser feliz?, no digo que el dinero no hace parte de la felicidad de vivir, lo que quiero que te preguntes con pausa y actitud contemplativa es ¿cómo funciona tu verdadera plenitud?. Para que el dinero abone a tu plenitud tiene que haber un balance entre comodidad y responsabilidad, no anheles una fortuna de la que no te harás responsable con gozo y sabiduría, ya tengo a muchos enredándose la vida con logros que no los complementan. La vida modesta es más simple, se compone de lo básico y sobre ello van y vienen los complementos, en una vida de excesos, que es lo que muchos esperan hacer con el dinero que desean, los altibajos son la constante y por tanto las decisiones se alejan del equilibrio. Una persona no consigue eso que lo va a complicar siempre que nosotros lo estemos cuidando, cuidamos a la gente libre para que tenga lo que necesita, cuidamos al corazón bondadoso de la posibilidad de despilfarrar y cuidamos al ávaro de acumular y suponer que eso lo hace feliz. La función del dinero en un sentido espiritual es proporcionar una base sumamente exacta sobre lo que ese espíritu en particular necesita; a los espíritus testarudos les damos poco para que se hagan más flexibles, los espíritus que aprenden fácil suelen tener garantizada su subsistencia y todas las condiciones que les facilitan el aprendizaje. A los más jóvenes les damos mucho con que divertirse y poco con que comprometerse y a los maduros les entregamos las comodidades que tanto les faltaron en su juventud. Cuidado que no estamos hablando de justicia divina en torno del dinero únicamente, es bueno que tengas claro que las carencias no son castigos o amenazas, mas bien son una estrategia bastante eficiente por medio de la cual logramos poner un cerco a quienes tanto les cuesta aprender. De hecho puedo enseñarte a hacer dinero, siempre sabiendo quien eres tú, como aprendes y conociendo tus maneras más probables de perder la virtud. Luego dejarás que te muestre tus verdaderos talentos, lo que a muchos no suele complacer porque insisten en ser algo que ya vieron en otro y hacer dinero sucede más fácilmente por medios bastante particulares a cada quien. Es curioso que los espíritus más ociosos me pidan ayuda insistente para ganar dinero fácil, si vas entendiendo la lógica del Cielo para el dinero sospecharás que serán personas para quienes todo logro en la vida será mediado por el trabajo dedicado. En contraste tengo a estos espíritus crecientes, gente que está ahí viviendo su vida en torno de crecer y hacer crecer el mundo, a la vez que son excepcionales se quieren ocupar de esas tareas confundidos esperando que su vida sea regular, la gente que cambia el mundo no puede estar distraída, así que a ellos suelo garantizar unos recursos también excepcionales. Así que hay un equilibrio deseado, avanzar siempre para estar mejor pero sabiendo quien eres, con sueños muchos más propios, más íntimos, no tan prestados o forzados. Cuando aceptas mejor tu naturaleza es cuando mejor te puedo ayudar a lograr cosas que sin ser indispensables en tu proceso te hacen la vida más sabrosa, ahí esta la clave más importante”. 
EL AROMA DEL ESPÍRITU
“Permíteme contarle algo a tu nariz, produces un aroma sutil, todos lo producen, uno que cuenta de qué está hecho tu espíritu. Si tienes una barita mágica en tu cuerpo, esa es tu sistema olfativo, un sistema capaz de captar la magia sutil y traducirla en sensaciones profundas. No hablamos justamente de aromas químicos, quiero que sepas que tu olfato, en el sentido más amplio de su poder, puede percibir la magia profunda y convertirla en sensaciones útiles para despertar acontecimientos prometedores. Pasa que te encuentras con alguien en el pasillo de un centro comercial, paran para saludarse y hablan solo del clima, pero una vez avanzas percibes una sensación satisfactoria ligada más a lo que percibiste que a la persona misma; en ese instante la persona no es lo importante, se trata de algo que habita en ella y te interesa. Puede querido amigo que estés captando en ese momento el aroma de su espíritu. Cuidado que no estoy diciendo que ya puedes percibir los espíritus ajenos siempre, no. Es que hay propósito en que percibas algo particular en un momento determinado, no percibes nunca cosas inoficiosas, si estás sensible a la magia espiritual de alguien entonces es que la vida quiere despertar para ti algún cambio favorable, preciso y oportuno, quizá inspirarte justo ahora, o brindar algún tipo de aliento necesario. Cuando tengas esa percepción, de alguien que te deja una sensación especial, suspira. Estás en la posibilidad de respirar una virtud, aprovecha. Lo mejor de todo esto es que no será algo explícito o consciente siempre. A veces solo experimentarás una alegría momentánea, o un aire de bienestar. Es que los espíritus se acompañan, tu espíritu acompaña a otros con similitudes o elementos para compartir, y eso ocurre no siempre entre gente que conoces; puedes experimentar el aroma momentáneo de un espíritu durante un corto viaje en autobús, o en la fila del banco. Así que mejor no trates de ser intencional a la hora de compartir tu espíritu. Primero, no es posible completamente ser consciente de tu espíritu. Ya que se trata de una fuerza oculta a la influencia de tus apreciaciones mentales, no esperes gobernar lo que él entrega o recibe. Sé que tienes buenas intenciones cuando quieres a voluntad entregar algo profundo, pero descuida, la fuerza espiritual no obedece a la intención racional, obedece más bien al llamado de la vida, y lo que ha de entregarse para bien simplemente va a ocurrir. Al contrario, te invito a que seas receptivo cuando inesperadamente captas el aroma de algo sutil. La mayoría de ustedes se incomoda o se fascina cuando percibe un misterio. Mejor déjense llevar a la intención profunda del evento, cuidado con eso de suponer que alguien con quien se sienten conectados profundamente es algo así como un alma gemela. Se trata de un instante, algo simple que espera propiciar un evento mágico dentro de ti, no tanto entre los dos espíritus que se encuentran. Por eso es que esos hallazgos son personales, de hecho, el otro individuo rara vez se percata, o solamente nota tu sorpresa. Percibir es un asunto exclusivo entre la magia y tus sentidos, por eso quiero que aprendas a vivir tu olfato con ambición trascendental, para perseguir talentos espirituales ajenos en los que puedas inspirarte.  Captar el aroma del espíritu debe animarte, cuando ocurra, a confluir en un instante mágico, a recibir, a tomar aire y disfrutar los matices, y sobre todo a pensar en ti. Con frecuencia los veo buscando algo útil que hacer con un evento extraordinario, piensan en arte o en ayudar a alguien más, y yo solo les pido que primero piensen en sus propias necesidades, porque para ello está concebida esta magia, para alimentar sus progresos más profundos. Dar debe más bien ocurrir desde la riqueza que ya has consolidado en ti. Imagina que al fin consigues ese ingreso soñado, y antes de organizarte y consolidar tus financias te dedicas a compartir con otros la dicha de sentirte satisfecho. Estarías entonces disfrutando primero la satisfacción antes que logrando que se fortalezca y perdure.  Eso es lo que espero que haga el alimento espiritual, que de sus frutos, y que siembre para obtener otros más a largo plazo. Hoy hablamos del aroma del espíritu, podemos identificar otras fuentes de alimento más adelante, pero siempre estaré recordándote que no se trata primero de las formas o de los demás. Hazte fuerte en una virtud, en un poder, en un cambio, luego dar simplemente ocurrirá y el gozo entonces será doble y real: el tuyo y el ajeno”.
CÓMO TE COMUNICAS CON EL CIELO
“Nos gusta comunicarnos con ustedes, de hecho lo hacemos constantemente, solo que no siempre se dan cuenta. Espero que este dictado sea un recurso para recordarles los modos particulares en los que cada uno puede contactarnos, porque como verán nuestra comunicación se ajusta a sus individualidades, no es algo general para todos. A las personas más tímidas en el arte de creer en nosotros las acompañamos silenciosos, incluso nos gusta que piensen que somos solo una idea, para que así el cariño que les damos y nuestra compañía sean algo implícito en sus vidas, sin formas particulares o creencias a que aferrarse. La gente que decide no creer suele tener un vínculo con nosotros más allá de las ideas, y eso nos gusta, la dificultad que establece su decisión de no creer solo es una barrera para aceptar nuestra presencia en el mundo de sus ideas, pero en el resto del mundo que les pertenece a los incrédulos seguimos tan vivos como solo los más soñadores podrían pensar.  A quienes se aferran a sus creencias, a una idea de nosotros particular o a una fe aprendida, les pertenecemos encuadrados en su decisión de lo que aprueban de nosotros. Eso es algo retador, lo reconozco, porque expandirnos en su mundo mental es una especie de prohibición; somos para ellos lo que ya han decidido que somos, no de otro modo o con una nueva característica, entonces aunque nos permiten también nos encierran. Me gustaría decirte, si estás en este grupo, que nos dejes ser más allá de tus determinaciones sobre nosotros, te vas a sorprender gratamente, y te complacerá saber que tu imaginación aún se puede expandir 😉. Y están los más espirituales, me refiero a los que sienten y quieren sentir a través de su espíritu. Gente que sabe dejar de lado sus ideas y suponer cosas fantasiosas o contradictorias sin dificultad. Puede que tú también estés aquí a la vez que en uno de los grupos anteriores, eso es porque el ser humano no es solo un cerebro, solo ideas o conceptos aprendidos. Hay algo interior, un llamado a trascender, en el que todo es posible y no hay miedo de dudar. Así que comunicarte con nosotros pasará siempre primero por el filtro de tu mirada, una indiferente, una racional o una espiritual. Y todas se valen, solo intenta admitir como miras más, para que así, si tu deseo es recibirnos, puedas conseguir resultados concretos. Están quienes deciden mirarnos a través de su espalda, nos piensan siempre atrás y nos hablan sin mirarnos. Es muy divertido ver la confianza que tienen en que estamos ahí en todo momento y que somos cómplices de todo lo que emprenden.  Los más valientes nos miran a los ojos, es la gente ruda que decide enfrentarse a la vida retándola sobre lo que quiere proponer. A ellos los acompañamos más en sus decisiones, poniendo en sus mentes opciones abiertas, novedosas, a veces casi milagrosas. Ser así como los valientes es fabuloso, pero entraña una proeza, abiertamente deben decidir cuándo ir en contra de lo que es nuestro consejo.  Y quedan los obedientes, escasos y conflictivos, que hagan caso en lo que les decimos no siempre indica que se sienten bien con ello. Siguen nuestro consejo pero avanzan refunfuñando, ser así es paradójico ya que después de la insatisfacción suele llegar la sorpresa, cuando los resultados avanzan más allá de lo esperado y se deslumbran de lo positivo de la idea que siguieron. Ellos viven en un juego, entre su voluntad y la de la vida, pero al final son astutos, y gozan de regalos inesperados. Entonces, partiendo de cómo nos ven es como ustedes se comunican con nosotros. Sabrán que para algunos de ustedes nuestras palabras no son una buena idea, más bien hay que dejarles sensaciones o inquietudes. En cambio a otros es grandioso darles una señal o mensaje concreto, porque harán con ella lo que se espera. Si entregamos a un tímido una palabra específica se va a asustar y cerrará los canales de comunicación que ya están fluyendo. Si en cambio somos modestos con los obedientes perderemos su atención, o si dejamos de retar a los valientes se van a aburrir de no tener un contrincante esencial. Así que vayamos a practicar nuestra comunicación reconociéndose primero, según su mirada nosotros nos vestimos para ustedes. Siempre hay maneras, si no te ubicas en una de las características es porque tal vez no sabes aun que ya vives una relación implícita a tu propio modo singular. Pides al cielo, a la vida, a Dios, y eso somos nosotros, los medios de comunicación con esas entidades poderosas, el modo como lo más elevado cobra vida en esta realidad para acompañarlos”.