ABUNDANCIA PARA SOÑADORAS

Creado el: 2025-09-26 02:32 pm

Lecciones

“Mujeres de sueños grandes, atraídas por trascender, por llevar una vida de pureza y decoro, este dictado es para ustedes. No desprecien más el valor del dinero, no lo pongan más en la gama de los recursos superfluos, hoy quiero invitarlas a sentir su poder, especialmente su poder transformador. 


¿Que el dinero no es algo trascendental? Permítanme contarles un poco acerca de como la vida está aprovechando esa creación humana para regir algunos progresos que ustedes no buscan, como romper historias, construir habilidades inesperadas para la vida, y hasta dominar la contención y la prosperidad al mismo tiempo. 


Administras dinero, ya sea poco o mucho. Ese dinero te permite atender necesidades, y a veces, sueños. Pues a la vida le interesan especialmente tus sueños, para hacerlos crecer, para hacerlos más ambiciosos, para conducirte al desarrollo de tu espíritu. En contraste, los abusos y perversiones de algunas personas que poseen riquezas han promovido la idea de que el dinero es algo despreciable, repudiable. Aclaremos de una vez, lo repudiable es la conducta, no la riqueza. Hay riquezas capaces de crear mundos que antes eran imposibles, mundos donde la vida y la virtud pueden progresar. 


Me gustaría entonces decirte que el dinero sí puede ser facilitador del desarrollo espiritual, que incluso contiene retos especializados, disponibles para quien debe aprender a reservarse y elegir. 


Puede que comprendas la importancia del dinero, pero que aun no rimes con una filosofía positiva sobre él. Te invito ahora a preguntarte: ¿cuál es esa filosofía tuya sobre el dinero? La de tu corazón, no la que puedes narrar. Sé que puedes decir que hay que estar en el sistema financiero, que así funciona este mundo, pero, ¿te sienes parte del mundo si el lenguaje es financiero?


Puede que, tratando de responder a esos interrogantes, identifiques miedo, a la pobreza o a la riqueza. Puede también que encuentres sesgos familiares, o de los grupos sociales en los que te has formado. Y puede que, a pesar de querer atender satisfactoriamente tus necesidades, tu placer por la austeridad no compagine con la abundancia. 


Resulta que puedes ahondar en esa respuesta para encontrar algunos puntos medios. Sé que para muchas de ustedes riqueza es tiempo, serenidad, libertad, e independencia. Los puntos medios son lugares en los que, por ejemplo, amas y valoras tu independencia, pero entiendes el valor y la necesidad de la interdependencia entre los seres humanos. Un lugar de libertad a donde tal vez estés necesitando progresar es aquel en el que dejas de evitar responsabilidades constantes para reconocer que esa entrega te hace bien, que puede darte estabilidad, y entonces la libertad de administrar lo que consigues es resultado de tu propia disciplina. 


Puede que ya tengas un mundo fantástico dentro de ti, y que en ese mundo no haga falta nada según tú, pero cuando vuelves de tu ensoñación, de ese diseño íntimo que has creado de la vida, la realidad se presenta clara y fría para recordarte un mundo al que perteneces aunque te digas no hacerlo. La realidad es inevitable, cuídate de entenderte al margen solo porque a veces parece que te pudieras retraer. Allí, en esa fantasía maravillosa, también ataca el hambre, la ropa se desgasta, y las cuentas llegan. 


Más bien comienza a suponer tranquilamente algún talento tuyo inexplorado para expandir ese mundo que te gusta e incluirle una versión positiva del dinero. Imagina por ejemplo que a tu imaginario le viene bien la flexibilidad de un presupuesto más generoso, y que aprender a obtenerlo y administrarlo asertivamente es el reto que hará tu mundo fantástico más hermoso, gracias a que tendrás que enriquecerte por dentro para que la riqueza se mueva en el mundo material. 


Es decir, construye tu propia historia, ya sea alocada, hermosa, o agraciada, del dinero. Las historias que se contradicen impiden el movimiento, si por un lado te ilusiona la abundancia, pero por otro estás evitando los retos o los compromisos que ello implica, la historia no va a poder seguir su desarrollo, y no vendrá el desenlace feliz. 


No hay un final con el dinero, se debe cuidar para siempre, administrar con rigor toda la vida. Anímate a despejar las ideas en las que desear ser abundante basta, en la que repetir frases trae abundancia mágica, en la que tu virtud por sí sola recibe recompensas materiales. No te engañes, o desenmaraña los engaños en los que aun no sabes que habitas. 


El dinero es una realidad mundana para la que no hay escondite digno. Tu deseo de autonomía es uno que la vida desea exaltar, engrandecer. Atrévete por favor a aceptar el cambio que implica aceptar el reto de responder más allá de tu comodidad o concepto. El dinero es un medio, para el mundo uno de intercambio, para la vida uno de exigencia. Incluso quien posee grandes riquezas vive retos trascendentes en la tarea de ser en medio de sus riquezas. 


Negaré siempre esos pregones de abundancia, la vida no está esperando que todos sean ricos y felices gratuitamente, no es un merecimiento que ya poseen, o un derecho, la abundancia es un trabajo que se hace, algunos por medio de su gracia, y la mayoría combinando la gracia con esfuerzo, cambio, mente abierta, y ambición productiva.


No tiene que quitarte la paz abrirte al dinero, no se hará feo tu mundo si el dinero ocupa un lugar más protagónico. Pero tampoco el dinero se hará infinito porque te abras, ni sucederá que hagas un cambio y las prosperidad ya quede lograda para siempre. El dinero para la vida es un medio tangible y eficiente para seguirte exigiendo, tal vez por eso es que ese reto puede ser desagradable, porque exigirte es incómodo, y la incomodidad es un mal entendido indicador de infelicidad”.


Ejercicio sugerido: Elige algo que ahora sientas que deseas cambiar en tu mentalidad sobre el dinero, y si deseas compártelo en los comentarios abajo. Gracias por estar aquí 😇

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Ayda Mary Portilla Delgado
Un asunto muy necesario resolver la relación que uno tiene con el dinero, para mi es un asunto muy cargado de creencias y significados que oscilan entre el deseo y la inmoralidad. Al final resulta ser un asunto bastante mas práctico, un intermediario crudo pero eficaz para aprender.

2025-09-27 09:42 am

Olga Castaño
Permíteme resaltar «crudo». Imagina incluso un poco de crudeza, útil y necesaria, en distintos ámbitos de la vida. Como el dinero, a veces las emociones, o los conflictos, requieren crudeza, sobriedad.

2025-09-28 12:02 pm

Diana C
Wooo!! El dinero como un maestro del alma es como puedo intuir en el dictado, cubre nuestras necesidades y puede expandir nuestros sueños, Pero también nos obliga a crecer en disciplina, responsabilidad, visión. Nos confronta a la vez con nuestros miedos y carencias.

2025-09-27 10:00 am

Olga Castaño
¡Tal cual! Prosperar en el dinero requiere moverse por dentro, más de lo que es fácil soñar, pues quisiéramos que más bien el dinero viniera a solucionarnos por sí mismo algunas de las tareas que venimos evadiendo.

2025-09-28 12:05 pm

Carol Mancera Medina
Es un misterio a descifrar... con desafios especificos para cada historia... unos debemos superar la austeridad y los moralismos y entrenar la disciplina y la racionalidad

2025-09-28 08:50 pm

Olga Castaño
¡Excelente! Esa es la tarea, gastar racionalmente, superar los temores heredados, sucumbir a la realidad del papel del dinero 👏🏼

2025-09-29 09:48 am

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ALGO PARA ABANDONAR
”Amigos, con frecuencia los veo tratando de dejar algo o a alguien y se sienten impedidos, como si ustedes mismos no tuvieran la solución guardada bajo las cuerdas que los limitan. Quiero contarles lo fácil que es e invitarlos a que lo logremos juntos, ya verán que solo se trata de buen amor, iremos entendiendo por qué. Cuando te quieres poquito todo es más difícil, tienes miedo de abandonar algunos placeres inmediatos porque se te hace que la vida va a ser peor y eso te envuelve en círculos viciosos que te impiden avanzar, ¿acaso la vida se hizo para sufrir?. Sufres cuando compensas el dolor o la insatisfacción con pasteles o comidas que no te hacen bien, sufres al pensar que debes soportar a alguien que te maltrata porque eso te hace mejor persona, sufres al asumir que nada va a cambiar y te debes resignar. Vamos a despejar un poco ese miedo que tienes al cambio, ¿acaso del otro lado asustan?. Siempre, lo que está esperando para ti es mejor, me refiero a que siempre adelante está una nueva libertad y maneras de hacerte más grande, no te las puedes perder. Entiendo que no te hace bien pelear con nadie, estamos casi de acuerdo, pero imagina quien serías si rompieras esos vínculos viciados que sostienes, no me refiero a quien serías para esa otra persona, lo que digo es: quién serías para ti. Sentirte orgulloso de los límites que sabes crear alimenta relaciones positivas y construye caminos para arreglar conflictos hasta de décadas, entonces no te detengas a enfocarte en el otro, arregla tu parte que ahí estaré yo para ayudarte. Me piden ayuda constantemente con cosas por las que sufren pero a la vez están alimentando el sufrimiento, no solo me confundo sobre el verdadero deseo sino que me pregunto como los podré ayudar si para dejar de sufrir lo que quieren es corregir a los demás. Entiéndelo, no puedo ayudarte a ti a cambiar a los demás si no me pides primero ayuda para cambiarte a ti, es el orden lógico de las cosas en el que tú eres tu primera responsabilidad. Deja entonces de lamentarte por lo que los demás te hacen, hay algo incorrecto que arreglar primero y es los permisos que tú otorgas, una vez arregles eso voy a ayudarte a frenar la fuerza de tu sufrimiento; cuando vives relaciones dañinas todo se enfoca en el daño y ese es un error, el foco debe estar precisamente en el beneficio de abandonarlo. Es decir, quiero que dejes algo que te hace mal para irnos hacia algo que te hace un bien que aún no conoces, dejar ese alimento en particular te está costando justamente porque piensas en la molestia de abandonarlo, si te enfocas en los beneficios evidentes de no comerlo vas a dejar de comerlo con alegría. Deja de pelear con la mamá con la alegría de sentirte bien y poderla mirar con una sonrisa, deja de fumar cosas raras porque sientes la dicha de una aire limpio dentro de ti, en fin procura soñar con lo bien que estarás mejor que pensar en el horror de levantarte y perder lo que ahora es una pequeña ilusión de felicidad. La verdadera felicidad mi buen amigo se parece más a la libertad de avanzar siempre en busca de lo mejor según la situación y el momento, una felicidad duradera y real se compone más bien de adaptación, renovación e ilusión por nuevas conquistas. No quieras más quedarte pegado a lo viejo cuando evidentemente te está haciendo daño, ya verás que cuidarte tú mismo del mal es la mejor estrategia para conseguir ese mundo que esperas que alguien más te dé”.  
INTUICIÓN: INTELIGENCIA SUPERIOR
“Resulta que mucho de lo que haces o vives está regido por la intuición, así que aprender de ella es aprovechar una inteligencia siempre disponible y creciente que va a mostrarte caminos y a enseñarte a crecer. Recibes un llamado constante a transformarte positivamente, que no cambies en nada es más bien resultado de un esfuerzo que seguro te deja agotado. Cambiar es parte de la esencia de vivir, consiste en adaptarse y desarrollar recursos para enfrentar mejor la vida tal como se te presenta. Pensar entonces que espiritualidad es solamente paz y amor es retraerse de la realidad para crear una propia que difícilmente prevalecerá.  Así que gozas de inteligencia espiritual con el propósito de adaptarte a distintos retos con todo lo que eres, no solamente en lo evidente. Eso por supuesto trae progresos, encausa la plenitud y llega a potenciar tu capacidad de crear. En general la intuición es la inteligencia que te eleva. Está ahí entonces ese primer papel de la intuición, el de resolver situaciones y crear posibilidades; lo contrario, lo que bloquea esa inteligencia, es la intención de recurrir solo a lo ya conocido, a lo comprobado, a lo familiar. El miedo y la desconfianza logran apagar a la intuición. Podemos citar un segundo papel asombroso de la intuición, decirte que no. Puede que te escuches diciendo que nunca lo hace, pero si observas notarás que sucede, que aunque parece efímera la sensación de “no lo hagas” está ahí, y lo que ha venido pasando es que te familiarizaste con ignorarla de inmediato. Esta capacidad es asombrosa porque hace de la intuición una cuidadora, un respaldo, protección. Hay algo de ti que sabe lo que te conviene o lo que no ha de ser, sé que has soñado con algo así, que te ahorre problemas o tiempo malgastado, pues ahí la tienes, la vamos a potenciar. Un tercer papel de la intuición es el de enseñarte a crear. Ser un creador amigo es tener una inteligencia a disposición que siempre va a ofrecerte alternativas, que puede ver las situaciones desde perspectivas impensadas, que crea soluciones prósperas y profundas a los asuntos más pequeños. Puedes ser un creador, de hecho a veces lo haces, imagina que expandes esa inteligencia a esferas en las que tu mundo infinito se encuentra ahora limitado. Me gusta decir que esta inteligencia es la puerta a la verdadera libertad. Entender que la intuición es una inteligencia superior va a librarte de batallas innecesarias. La terquedad va a decirte que tú ya sabes que hacer o que esto ya está definido y que no tiene otra lectura. La ilusión de tenerlo todo bajo control te dirá que no tienes porqué andar haciendo pruebas o aprendiendo nuevas habilidades en todo momento. Y el miedo amigo va a decirte que esto es demasiado raro para ser cierto o para estar a tu alcance. Suponer algo superior los suele asustar, lo sé, pero ese es justamente el comienzo, enfrentar en la práctica que algo superior está ahí disponible, fuera de su control pero dispuesto a crear con ustedes. Tal vez no haga falta decirlo pero el primero requisito de la intuición es la humildad. Puedo recomendarte que no te midas con ella, no la retes ni la agobies; no va a estar respondiendo todas tus preguntas ni resolviendo curiosidades, no puede obedecerte ni complacer tus anhelos, si de verdad la puedes aceptar como superior entonces entenderás que no se trata de que tú la dirijas sino que al fin te dejes dirigir, creo que esa es la cuestión. Puede que estés más convencido de lo que piensas de que tu inteligencia superior reside en el raciocinio, y que sigas peleando por esa supremacía sin darte cuenta. En realidad la intuición lleva la ventaja, no necesita debatir o razonar para saber a donde ir, qué bien le haría algo así a tu vida, una mano que te ayude, una voz sabia que te diga que no o te guíe, una autoridad que te rete. Hasta eso llega la intuición cuando prima el respeto, puede llegar a corregir aquellos defectos que no creías tener. Entonces comprendamos una cosa, tratándose de un misterio profundo no hará mucho bien llenarse de teorías o afirmaciones sobre la intuición; al contrario ella es más grande si en vez de intentar descifrarla te esfuerzas por tratar de sentirla. Una vez la aprendes a sentir esa conexión crece por sí misma, todo porque va siendo demasiado evidente a tus inteligencias conocidas, a tus viejos principios, que algo grande te acompaña y se dispone, entonces la sana astucia te guiará a obedecer, a crear”.
¿CUÁNTO PIENSAS EN LA VIDA AJENA?
“Tal vez más de lo que puedas reconocer, por eso hicimos este dictado, para que entiendas porqué te interesa tanto y como evitar los excesos e intromisiones. La vida, ajena, es fácil de decir, es asunto de los demás, pero pensar en ellos es una de las maneras más inmediatas de aprender a vivir y de ahí nace su verdadera importancia. Ahora, cuando tu mirada es de juicio, o de imitación, corres el peligro de perderte del verdadero propósito de observar. Observas a la gente para aprender, para encontrar soluciones a tus necesidades o para inspirarte, y aún así no te quedas solamente con las observaciones en torno de tus respuestas sino que captas a los demás desde tu propia experiencia, te comparas. Compararse significa en este caso medirse las soluciones o problemas ajenos y decidir cómo te calzan, para después obtener una conclusión. Lo que haces con esa conclusión es a lo que quiero que prestes mucha atención, pues se trata de una semilla o de un veneno. Por ejemplo, si tienes esa opinión personal de que la gente dañina es despreciable deduces que despreciarla es parte de corregir el problema; así, cuando te enfrentas a un daño cercano, íntimo, y te fuerzas a despreciar pero no resulta, caes en concluir que ese daño no tiene solución. Hablamos de parejas, de padres e hijos, de las relaciones laborales, gente a la que en principio no deseas renunciar o despreciar, gente con la que seguramente compartirás algunos años de tu vida. Cuanto cambia el panorama cuando lo que juzgas habita cerca en el corazón, quien hace daño en un noticiero es un dañino fácil de despreciar, quien lo hace al otro lado de la cama o del escritorio es alguien con quien discernir y actuar puede ser un verdadero reto.  La invitación no es a dejar de fijarse en la vida de los demás, de hecho lo seguirás haciendo instintivamente. Lo que trato de decir es que es liberador aprender a ser consciente de lo que haces con lo que observas, o de lo que dejas de hacer. Hemos hablado de la importancia de los límites, recuerda, incluso en el amor conserva la distancia; solo que a veces no lo deseas aunque lo sepas conveniente, y esperas que el otro al que aprecias entre en tu mundo en total armonía cuando eso mi amigo nunca va a ocurrir tal como supones que es el mundo para ti.  No esperes más que tu lealtad se traduzca en un mundo leal, o que la gratitud o la generosidad que te caracterizan hagan eco en quienes amas solo porque has decidido acogerlos en tu mundo; esta verdad sobre lo que los otros son en su esencia no cambia porque los incluyas en tu vida, la gente sigue siendo lo que es y tú más bien debes ser inspiración para causar la semilla. En cambio te enfocas en crear armonías obligadas, en atender detalles desesperados que reinventen el mundo propio más allá de la verdad esencial y te quemas, causas veneno que tú mismo ingieres porque sacrificas la verdad de cuenta del inmediato placer que produce idealizar. Hablamos amigos de sentir con valentía la verdad y poder convivir con ella o de llenarse de fantasías para padecer las agonías del veneno invisible del deseo no cumplido. Quiero que la próxima vez que observes a alguien y saltes a las conclusiones pienses en tomarte los instantes para hacer semilla, no veneno. No esperes más que el mundo sea como tú, no quieras más controlar el comportamiento o el deseo de quienes hacen parte de tu vida, esa conducta además de alejar tu bienestar está redundando en empeorar los daños ajenos, pues además del daño original tu cometido de redirigirlo lo vuelve una mentira, hay que pensar otra vez la próxima vez que quieras juzgar”.
TALENTOS ESPIRITUALES
Estamos en un momento bastante propicio para desarrollar nuestros talentos espirituales, pues la espiritualidad auténtica es aquella que complementa la vida cotidiana y sirve de herramienta real para enfrentar los retos y avanzar. Aquí, algunos tips para entender mejor lo que significa tener una inclinación auténtica al desarrollo espiritual y las maneras de detectar las capacidades particulares y desarrollarlas.  Percepción La percepción es una habilidad física que todos poseemos. Con fines trascendentes podemos incluir ahí desde la información proveniente de los sentidos hasta la intuición, pasando por emociones y sensaciones. La interpretación que se hace de ellas es otro talento, es decir aunque tengas una extraordinaria percepción lo que haces con ella no define su calidad ni mucho menos su especialidad. La percepción es en esencia el medio por el cual captas información íntima y profunda. El exceso de percepción de hecho es relativo ya que no tienes una percepción más allá de tus capacidades naturales de administrarla. Tal vez ahora no lo estés haciendo bien pero eso no significa que no lo lograrás cuando entiendas mejor el para qué de tu virtud. Si en cambio crees que nunca percibes nada solo obsérvate soñando, hablando de cosas que no conoces o detectando la humanidad tras ese individuo que acabas de conocer. Algunas personas captan poco en los detalles pero son especialistas en ver la esencia de las cosas cuando hace falta una solución o un buen consejo.  Inspirar Este talento es natural a la gente simple, el tipo de personas que todos en algún momento necesitamos ser. Gente que no anda atenta a las señales minúsculas o a los llamados ajenos sino siempre enfocados en el ahora. Su sola presencia es una riqueza para quienes necesitan ecuanimidad, la facultad misma del instante bien entendido en la que todo fluye, se soluciona o simplemente se sabe dejar pasar. Desarrollas tu capacidad de inspirar siempre que tienes la mente en paz y haces que fluya la naturalidad. Sé que los más mentales están ahí refunfuñando sobre lo imposible de esta opción, yo les digo que intenten no opinar, esa es la tarea puntual que tienen para desarrollar su paz. Inspira quien está complacido de si mismo y se atreve a dejarse observar del otro libremente.  La palabra No estamos hablando aquí necesariamente de quienes se dedican a enseñar estos temas o conversan sobre ello, la palabra se refiere a esa respuesta espontánea y auténtica con la que sabemos desempeñarnos gracias no solo a lo que ya hemos aprendido sino a lo que sabemos crear a través de la intuición.Sé que has tenido que sorprenderte diciendo cosas que no habías pensado antes, de las que te sientes orgulloso a la vez que un poco sorprendido. Allí la intuición tomó la palabra, dejándote ver una espontaneidad que no siempre gozas pero que de verdad es creativa. Desarrollar la palabra comienza justamente por guardarla, saber cuando callar o cuando tus pensamientos no son oportunos de promulgar. Hay que tener mucho tacto para poder callar, luego viene el tacto para elegir qué decir, su momento y su tono. No creo que la palabra llegue a ser un arte terminado, más bien es el reflejo de aquello que vamos aprendiendo en el andar de la existencia, de modo que lo que un día fue verdad hoy es una idea que mañana será reemplazada por un nuevo hallazgo. La palabra en el mejor de los casos es el reflejo de los aprendizajes reales.  Decoro El arte de la discreción y la presencia a veces relativa llega a ser mucho más importante que otros talentos espirituales por cuanto reversa los posibles errores innecesarios y da tiempo a la sana reflexión derivada de congelar los instantes. A través del decoro la dignidad prevalece y se detienen los juicios capaces de destruir o retrasar. En armonía con la palabra, el decoro permite a los incautos abstenerse de reacciones inesperadas y guardar discreción y a los más aguerridos atraerse a la prudencia, tan necesaria cuando se piensa que todo se tiene que decir. El decoro se desarrolla liberándose en vez de absteniéndose. Hacerse libre de juicios y prejuicios es el ejercicio necesario, una vez se supera la necesidad de expresar todo lo que se piensa el decoro comienza a asentarse como un traje de luces en medio de la oscuridad. Si bien no es una virtud fácil de alcanzar el esfuerzo es poco frente a los beneficios de tener una fuente propia y directa de paz.  Austeridad En un mundo colmado de información pareciera que todo se tiene que saber; hay que saber ser un personaje público, hablar de tal o cual manera, explicar todos los fenómenos o tener siempre una respuesta apropiada. Viviendo así, qué queda para el diálogo interno si no es una conclusión apresurada que cierra toda inquietud, un afán innecesario y limitante por terminar todos los temas evitando profundizar. La austeridad es ese talento de navegar entre inespecifididades, en el océano de verdades que no siempre cobra forma o se definen, presenciando corrientes con vida propia que fluyen hasta ellas mismas encontrar su rumbo. Desarrolla tu propia austeridad para encontrar ese bálsamo al exceso de pensamientos, por medio de entender tu saludable incapacidad de resolverlo todo y ordenar al mundo en las ideas. Que el mundo sea un océano a tus pies y no una caverna en tu cabeza. Por favor diseña tus propios ejercicios, retos de liberación que despertarán paulatinamente tus talentos espirituales y darán alivio a los padeceres de tu existir. Si deseas apoyo solo escríbenos, este tiempo de buscar los propios caminos no se debe desperdiciar.   
¡QUÉ TOZUDA!
“Terquedad es no querer. Pelea conmigo si quieres, pero no cedes básicamente porque no quieres hacerlo así. No quieres ceder ante esas condiciones o tal invitación. Simplemente no quieres, algo dentro de ti no quiere por completo, todas tus partes no están de acuerdo.Qué tozuda eres cuando esperas cambiar por medio de un cambio de circunstancias solamente. Qué tozuda cuando, en medio de las dificultades, quieres ser la misma de antes, sin cambiar, sin abrirte a los recursos inesperados.Qué tozuda, la más tozuda, cuando insistes en no ser capaz de algo que necesariamente debes hacer. Creo que esta última tozudez es casi un berrinche, un berrinche que le haces a la vida.Claro que no gobiernas tu voluntad al dedal, eso lo sé. Pero no te escudes en eso por favor. También sé que necesitas compasión para tus trastornos y dificultades, pero qué bueno que mientras recibes ese cariño vayas construyendo cambios, todo al mismo tiempo. Querer cambiar es una cosa esquiva, también lo sé. Pensar en cambiar no es tan difícil. Me refiero a que puedes aceptar la necesidad de un cambio, pero emprenderlo, que es cuestión de voluntad, no se te da tan fácil que digamos.Mejor dicho, dices que sí, pero no actúas de acuerdo a ese sí. Tranquila que la incoherencia no es algo que se pueda lograr así no más. No te castigues por ello, no te quejes de ti. Mejor mira esa tozudez extraordinaria de dónde proviene, y a dónde va.En el caso de mi amiga Aurora, el origen de esa terquedad es un miedo terrible a no ser nadie. Por lo tanto, su terquedad apunta a mostrarse sólida y fuerte ante sí misma y los demás para ser alguien.En el caso de Débora, la tozudez es una cosa que se le da con naturalidad, porque ella es difícil de mover, es cómoda, se conforma. Y cuidado con criticar a Débora, si lo piensas bien tú también estás cómodo en una que otra cosa, no la culpes, entiéndela. Esa terquedad se dirige entonces a ponerle la cobija a la hamaca. Es decir, refuerza la idea de una vida cómoda, en balance, no importa lo que de verdad haya que hacer, o lo que ocurre afuera de esa comodidad.Podría dejarte muchos ejemplos más, pero quiero que te esfuerces por encontrar el origen y el destino de tu tozudez. Como un tren sobre sus rieles, la tozudez sostiene algo que supones mueve tu vida. Cuidado, definitivamente te estás engañando. Quieres pensar que ser linda y agradable bastará, ¡qué tozuda!, no te levantes a prosperar y verás como esas facturas se acumulan sobre la mesa.Quieres creer que ser inteligente es suficiente, ¡qué tozuda!, no seas gentil para que tu inteligencia se siga convirtiendo en una verdadera molestia para los demás. Quieres seguir juzgando con dureza los errores ajenos, te veo apretando los dientes, moliéndote por dentro de impotencia por las injusticias o las torpezas ajenas. ¡Qué tozuda!, mira bien, la gente no está fallando para molestarte a ti, sal de ese centro, mira bien, ellos hacen lo que ellos son, cálmate, no vas controlar el mundo, nunca sucederá. Mejor admite que no quieres respetar a quien se equivoca. Nobleza, esa es la magia que libra de la terquedad. Nobleza ante este mundo imperfecto, inexplicable. ¿Dónde ves que la vida está haciendo una encuesta para saber si a ustedes les parece justo o correcto?”.