NO QUIERO SER BLANDA

Creado el: 2023-01-29 07:30 am

Historias

“Eso es lo que me dice la niña, la misma que me pide todos los días amor, cariño, calidez humana. Les voy a contar de ella porque tiene esta idea terrible de que siendo dura se protege y se valida, ahora ya viene entendiendo, al menos a veces, lo equivocado que está, pero espero que tengamos juntos la oportunidad de llevar este cambio al máximo nivel, es decir a superar por fin su aval por los malos tratos.

 

De hecho ella ha sido tratada con dureza, ha recibido ese ejemplo, se ha convencido tal vez sin saberlo de que la vida es para los duros de corazón, que solo pueden ser blandos los que ya tienen todo resuelto.

 

La niña, me gusta llamarla así porque apenas está aprendiendo lo básico, se encuentra en un momento de desamor, al menos eso es lo que ella siente. Se siente sola, sin poder relacionarse con la gente a un nivel que le genere satisfacción o bienestar. Ella piensa que el amor viene por un lado y que vivir la vida es otra cosa, entonces es fácil verla ser agresiva con sus palabras o su mirada mientras gira para esperar abrazos o ternura de quien solo estaba observando.

 

Ya ha tenido dificultades en el trabajo por ser intransigente, está llegando al límite eso sí, porque su hostilidad comienza a ser perceptible incluso a ella misma, y eso ya es mucho. Se siente mal después, lo sé, pero no le alcanza ese sentimiento para suponer que se está equivocando profundamente, y sus reflexiones sobre esas reacciones terminan con regularidad culpando a los otros de sus actitudes.

 

Quiero decirle a mi niña que tiene mucho que aprender en lo que al amor se refiere, ella sabe que la cuido y la quiero, pero no puedo obligar al mundo a que la ame si ella no sabe provocar ese amor. El respeto, para empezar, es la primera muestra de amor humano, pues entonces comenzamos la educación de mi niña por allí.

 

Cuando ella cae en cuenta de su actitud se atemoriza, tiembla por no saber quien ser si no es dura, tanto que supone que no va a ser nadie si es blanda con la gente o amable con los descarados que seguro aparecerán por montones. Es tan inocente mi niña que incluso supone que eso que la hace ver tan poco agradable es una virtud, yo le estoy dando tiempo para que tenga que ver su confusión por sus propios ojos, el problema es que una que otra vez su dureza le ofrece los resultados anhelados, consigue las reacciones de la gente que la hacen sentir cómoda, como sumisión y obediencia, y ahí es justamente cuando retrocede.

 

Con el tiempo la niña verá que no habrá saciedad de cuenta de esa falsa sensación de superioridad, pero yo no tengo prisa, la prisa debería ser de ella que tiene tanto anhelo de aceptación, de calor, de amor.

 

Ahora, mientras va viendo lo primero, el respeto, yo le muestro lo limitada que se encuentra para lograr su resultado deseado, una vida llenita de amor. Hace poco le ofrecí una nueva relación, la deje sentirse muy atraída, hasta convencida de al fin haber logrado lo que sueña. Ella misma podrá ver que solo tiene que bajar la cabeza, no a la persona del otro lado por supuesto, al amor, a la honestidad, a la humildad.

 

Ya se imaginarán la magnitud entonces de los aprendizajes que mi niña enfrenta, dado el conflicto entre ser dura y dejarse querer ella se debate contra ella misma, entre sus principios aprendidos y sus deseos más sinceros.

 

La verdad es que aún no quiere cambiar, me refiero a que no tiene un deseo verdadero de renunciar a su fachada de dureza con pretensiones de tenacidad, y vivir desde la humildad la incómoda tanto como para sentirse agredida, así que tiempo, eso es lo que mejor le puedo ofrecer”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (8)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Lindelia giraldo florez
En la juventud pensamos,somos y nos comportamos a nuestra manera. La vida nos lo enseña como debe ser

2023-01-29 08:11 am

Olga Castaño
Lindelia, gracias por acompañarnos 💛. Así es, la vida mejor que nada doma esos impulsos del carácter que no son fáciles de cambiar.

2023-01-30 07:46 am

Consuelo
Buenísimo para reflexionar. La vida es una escuela y toca ir avanzando de acuerdo al aprendizaje, hay unos más lentos que otros pero si nos disponemos llegaremos a la meta pero se necesita voluntad HUMILDAD y MUCHA, esfuerzo y constancia, son cosas que no llegan de un momento a otro.

2023-01-29 01:54 pm

Olga Castaño
¿Cierto?, por eso el regalo del tiempo, para aquellos aprendizajes en los que no nos queda más que el cansancio para ceder 😌

2023-01-30 07:47 am

Adriana C.
Este dictado me recuerda a mi misma; y digo me recuerda porque fui una versión parecida hace un tiempo (todavía quedan retazos por ahí de esa identidad). Hoy, habiendo transitado muchas cosas, puedo advertir cuán alejada estuve del mundo real, de las personas reales, pero sobre todo de mi misma.

2023-02-01 10:49 am

Olga Castaño
Que lindo Adri, tantas maneras, incluso desde la amabilidad, que repelen el amor humano, ese calor imperfecto que hace tanto bien.

2023-02-01 05:54 pm

Ayda Mary Portilla Delgado
Creo que hay mucho de espejismo en esa dureza...quizás una gran fragilidad que tememos aceptar o sentir...un refugio insostenible que en lugar de proteger nos aísla...en todo caso el amor sale de nosotros mismos, es más un brotar que un pedido a domicilio...paciencia para cultivarlo y ver sus frutos

2023-02-02 02:26 pm

Olga Castaño
“Gracias Mary por tu sabiduría. Mis amigos desesperados por amor se están demorando en cultivar su propia fuente, la inagotable, el apego necesario a algo más grande que ellos. La vida misma habrá de proveerles cuando se abran ese alimento que buscan desacertados”.

2023-02-05 07:43 am

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VIOLETA Y SU PAPÁ
Paseaban despacio por el parque, el aire estaba fresco y las flores bailaban con él. Mientras caminaban, Violeta se arrojó en el prado para jugar con la hierba, y poco después su padre se puso de rodillas para observar.”Este es el cielo”, dijo la niña. Su papá, enfático, replicó: “No mi niña, el cielo es algo mucho más hermoso, rodeado de paz y felicidad”. A lo que la niña desprevenida respondió: “Tú y yo ya somos felices, papá”. Él, esforzándose por elaborar su mejor respuesta, dijo “Sí, pero existen lugares mucho más hermosos que este”. La pequeña interrumpió: “¿Como el lago de la montaña?”Entonces, al hombre lo detuvo un suspiro, no tenía argumentos para convencer a su hija de que lo que hasta ahora conocía no era el cielo, y consideró que tal vez debía respetar en ella la ilusión. Aun así, el padre siguió pensando en una posible explicación, lo que le hizo preguntarse, ahora para sí mismo, ¿qué es el cielo?, ¿son las nubes y las estrellas?, ¿acaso se trata de un mundo ideal tan solo hipotético?, ¿o mejor pensar en algo más cercano?Después de divagar, entre pensamientos y sensaciones, quiso el dulce hombre animar a su hija a creer que ella iba a construir su propio cielo, para lo que desprevenido intentó explicarle cómo es que este mundo que ya tenemos es el cielo en sí mismo según como lo mires.Violeta observaba a su padre, algo confundido inventando una historia que no le salía tan bien, así que la niña mejor llevó su pequeña mano al brazo vigoroso de su compañero de aventuras para invitarlo a recostarse sobre el suelo. Allí quedó tendido papá, sorprendido sintiendo la tierra en la piel, casi escuchándola; dominado por un golpe de amor de su pequeña, y un descubrimiento fascinante… él también sabía sentirse en el cielo.Finalmente, la niña no necesitaba una explicación, más bien el padre necesitaba el derecho a pensar que por imperfecto que resulte este mundo también es el cielo, lo tiene todo, aquí también se encuentran los seres más puros y elevados… por estas calles también camina Dios.
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MI AMIGA LA MUERTE
"Hay muertes de variadas maneras. Hay muertes parciales, y está la muerte definitiva cuando te marchas de aquí. Hay muertes rosa, las que transforman algo sin deje de dolor, y hay algunas muertes que duelen profundamente por cuenta de la resistencia a aceptar algún cambio o abandono.El fin de año, de un trabajo; la partida de un hijo, una separación, son muertes también. Y las transformaciones radicales en un estilo de vida o en la identidad, cuando cambian algo profundo, son muertes contundentes, apresuradas.Para algunas personas, esas muertes han llegado a voluntad. Deciden cambiar de país, de familia, de género, y se rehacen. Para otras, una enfermedad o una pérdida son la muerte en persona, aunque sigan vivos y aquí.Me temo, amigos, que su relación con la muerte en general es distante y prejuiciosa. 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La paz de la muerte es una indiscutible, puedes sentirla en la solemnidad de lo que cambia. Y hay mucha liberación, más allá del evento mismo, cuando una persona logra acoplarse a ese cambio y perder de paso algunos atavíos de los que estaba padeciendo.Es que tiene tal poder la muerte, que puede traer sus beneficios incluso alrededor. En el sepelio de mi amigo Pedro hace unos días, era fácil sentir cómo las personas más bien se dirigían a la inspiración que Pedro fue, que al dolor o al enojo por su accidente. Claro que lloraban, claro que les dolía, pero había construido Pedro una vida tan recta y libre que hasta su muerte fue así, sin tormento, sin merodeos, y liberadora para un espíritu que ya estaba preparado para volar.Cuando la gente evita hablar de la muerte, tratarla, prepararla, me lamento mucho. Se dicen que no a una parte esencial de la vida, se rehúsan al dolor, al miedo o a la molestia que ya deciden sentir, y se enmarañan en prejuicios y temores que rara vez son realidad cuando la verdadera muerte llega. En este momento mi amigo Felipe está viviendo una muerte de esas parciales. Fue diagnosticado con una enfermedad neurológica, que hasta ahora incipiente, ha sido precisa en amenazar su sensación de poder y control. No se imaginen por favor a un Felipe dominante o supremacista, hablamos de un amigo severamente dulce y apasionado que se repuso a la vida empuñando el dolor y parándose sobre el fracaso para llegar muy lejos.  La enfermedad de Felipe viene a marcar la muerte de ese dolor y ese fracaso de hace muchos años. 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Lamentablemente, las comodidades que han desarrollado con el tiempo los han convencido equivocadamente que todo debe ser placentero. La muerte no tiene que ser placentera, ya que está hecha para lograr los cambios más radicales, pues moverá necesariamente a alguien sacándolo de alguna comodidad no tan provechosa.Entonces te fallas ante una muerte si te detienes a voluntad, si te empeñas en congelar el progreso del tiempo y el efecto del movimiento que ella causó. Te fallas si esperas sentirte cómodo muy pronto y para ello despliegas medidas contrarias al cambio profundo. Eso lo puedo ver con frecuencia, pierden algo y corren a suplirlo, a encontrar un sucedáneo por falso o perverso que este sea. Felipe, con la afectación de su fuerza, puede refugiarse en la autoridad que le da su posición actual y abusar. 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En todo caso están ahí para darte algo grande, no lo desprecies. Abraza el cambio que es grande y difícil. Algo lo está tratando de facilitar, una fuerza suprema trata de ayudarte. Sé astuto y aprovecha 😉".PD: cuéntanos, si te animas, esa muerte parcial que te quiso transformar recientemente. Leer historias mueve poderosamente los corazones incautos ✨
MI MARIDO ES UN BRUTO
“Esta mujer inteligente de quien les voy a contar se casó enamorada, ilusionada por un compañero que la complementaba maravillosamente. Llevan ya muchos años juntos, han sido años hermosos, con altibajos por supuesto pero marcados por una camaradería personal singular. La cosa es que el esposo ha cambiado, o al menos ha dejado ver mejor su lado menos emprendedor, su lado apático y disuasivo. Las comodidades que la vida ha traído han hecho que él ya no esté en pie de lucha y que más bien se refugie en la determinación de ella que no cesa ni con los años. Mientras ella estudia y sigue aprendiendo de la vida él se viene acostumbrando a excusarse, a evadir incluso las responsabilidades más personales, y como si fuera poco al parecer la inteligencia del cabellero se encuentra en declive. Sí, ella nota que no recuerda cosas importantes, que sus cálculos o análisis no son los de antes, que aquello que él resolvía con maestría ha comenzado a ser su responsabilidad. A su sorpresa el amor de su vida se está haciendo tonto, y la verdad es que se encuentra bastante molesta, justo porque ella se siente creciendo, aprendiendo cosas fabulosas, progresando. Resulta que mi amiga se encuentra en una tarea que me gustaría llamar en este momento aprendizaje adverso, si ella de verdad se siente progresando pues quiero ponerla a prueba. No es que el señor esté cayendo en un deterioro cognitivo, o que ella ahora sea intolerante y despiadada, es que quiero enseñarle a entender a quien no aprende. El esposo, que se siente cómodo, ha dejado de aprender. Quiere descansar, verse satisfecho y con sus metas alcanzadas. Ella por su parte es una inconforme buscadora que prefiere desacomodar ella misma las cosas antes que sentirse pasiva o sin progresos. En ese sentido los dos esposos son contrarios. Para ella progresar es seguir transformando cosas, para él el progreso está representado más bien en molestias mínimas o nulas y placer sin esfuerzo. ¿Quién tiene la razón?, ninguno en particular, son dos enfoques, dos modos de vida igual de auténticos: no causar problemas, o causarlos para progresar.  ¿Qué si yo prefiero alguno de los dos?, pues claro, tengo más que hacer por quienes aprenden y se retan, pero ello no quiere decir que la gente que evita los conflictos o los cambios no tiene también exigencias profundas que no los dejan estar conformes. En cualquiera de los casos los dos habrán de aprender, si aprenden como ella van a ir un paso adelante, y eso a veces es desgaste; si aprenden como él esperarán sentados sobre una piedra a que el camino se forje y habrán desperdiciado la vida que ocurre al forjar por la propia mano. Se los dije, dos estilos, dos modos de enfrentar la vida.  Lo delicado aquí es que ella viene viviendo tan desconectada de su compañero que se siente vacía, sola, y hasta humillada. Les voy a contar mi solución, ella solo tiene que entender, incluso lo que él no puede entender, verlo como un individuo con su propia manera de vivir. Se ha engañado amándolo como un igual y eso ahora evidentemente se derrumba.  Cuidado, se derrumba lo de ser iguales, no el amor. El amor en la gente que ya se ha hecho familia va más allá de los caminos individuales, ella debe recordar que no se casó con una propiedad intelectual, y plantearse una nueva idea de su pareja a partir de lo que él quiere ser ahora. Si mi amiga deja de asumir las carencias de su esposo va a sentir un gran alivio, también le he recomendado que se siente a vivirse ella misma, tiene esta idea de que todo es en pareja y la verdad es que mucho de la madurez que ya van enfrentando corresponde más a la intimidad personal, y ella, estoy seguro, puede respetar eso. Una distancia, una sana, entre las responsabilidades compartidas y las netamente personales le hará bien. Si su compañero descuida su salud o sus finanzas ella solo puede encargarse de la parte en la que él la deje participar, finalmente son de su propiedad, y creo que ese pedacito aún le cuesta verlo. Eso sí, les contaré una infidencia, a las mujeres les es más sencillo seguir aprendiendo, ser luchadoras, a los hombres la vida se les hace excesivamente simple y les cuesta ver más allá. No digo que siempre, no digo todos, lo que digo es sobre su naturaleza y su verdad, que seguro se encuentra en una verdadera transformación. Pero querida, si te tocó un hombre de esos que apenas inicia el camino trascendente solo te queda tener paciencia, comprensión, y llevar tus aprendizajes al siguiente nivel, al respeto por quien no aprende y no quiere aprender. Decides amarlo, respeta eso, solo no esperes que él vuelva a ser otro tú, eso ocurrió para la etapa del enamoramiento, ahora que son una familia solo queda respetar su individualidad. Hazte feliz mejor de tus riquezas y deja de llorar sobre sus pobrezas, sé la luz ahora que tú brillas mas”.
PARADIGMAS INCRUSTADOS
“Calcula, querido amigo, todo lo que hace falta para que podamos conversar. Si eres muy racional necesito encontrar los esquivos agujeros de tu ensoñación, si eres artista de corazón debo esperar a que la vida te atraiga lo suficiente para verme en la realidad, si eres esquivo a recibir ayuda hay que lamentarse esperando a que no tengas salida para levantar la mano. En el intento de echarle una mano a Carmen, he procurado todas las medidas. Hace tiempo llegué a decirle en un sueño que soñara con su felicidad, ella sonrió durante la noche, pero al siguiente día la risa era para burlarse de una vida así de ideal. Durante el sueño le propuse que organizara su restaurante para preparar alimentos más sofisticadas, más de moda, la vestí bonita, renové su cabello, hasta adorné con plantas de flores el lugar.Las sopas que prepara, que son típicas y sabrosas, empiezan a ser aburridas. Como siente desdén por las redes sociales se reúsa a tomar algunas fotos en las que seguro vería lo desabrido de la presentación. Y los amigos que solían visitarla, sus clientes permanentes, han estado viajando para abrirse camino por el mundo. Ellos, cuando regresan, tratan de persuadirla hacia el cambio, hasta le han ofrecido ayuda para crear un perfil de su negocio que venga al presente y la refresque.La resistencia de Carmen obedece a la tradición familiar que la sostiene. A ella, no al concepto del restaurante. Su familia es todo lo que tiene, eso se dice, se dice también que a cambio de lo nuevo alguien debe sostener las tradiciones, y que no hay ninguna necesidad de hacer modificaciones para que un negocio vaya bien. Carmen se repite resonante que basta con hacer las cosas bien.Ayer don Leandro, el vecino, amigo entrañable de la familia, ofreció a Carmen invertir en el negocio. Ella no puede reconocer que la oferta del hombre busca más bien devolver a sus padres todo el apoyo que recibió en la época en que su vieja tienda fue sometida por el minimercado nuevo de la esquina. A cambio, el vecino solo espera ver prosperar a la joven, verla salir adelante, como él lo hizo, y así poder suspirar.El anhelo de Leandro nace de una serie de televisión que ha disfrutado como niño. En el show, la protagonista se libera de las tradiciones de su villa para romper paradigmas incrustados y dar la sorpresa. La vio ahí, vio a Carmen, sintió que ella haría algo semejante, que sería la inspiración, y que él guardaría con orgullo secreto el placer de haberla impulsado. Anoche Carmen no me soportó, después de la propuesta yo quise darle serenidad y perspectiva, pero la repentina sensación de paz la enojó aun más y se indispuso. Su hermano, quien ahora vive en la ciudad más ambiciosa de la región, tiene claro que Carmen necesita un cambio, y aunque él podría también ser una amenaza de motivación, ella lo va a escuchar, así que él es mi estrategia de rescate. Carmen se prepara ahora para recibir a su único hermano, como ingeniero se atreve a reparar algunos daños de la casa donde funciona el restaurante, eso sí, que no traiga cambios evidentes, eso la incomodaría. Prepara de paso el caldo favorito del visitante, y espera conversar con él sobre lo indignante de la oferta de Leandro. No sabe ella que a través de su hermano aprovecharé para contarle lo fuera de tiempo que se encuentra, y cómo es que se está resistiendo a un cambio necesario.Que se quede en su vecindario, y en la casa, que siga siendo esquiva a las redes sociales en su nombre si eso desea, pero que haga progresar su negocio, porque es el único recurso que me queda ahora para inducirla a cambiar en su terquedad. Ella está sufriendo, aunque se lo niegue. Se siente sola, abandonada a veces. Trata de salir adelante y sentirse en el ahora, pero se retrae con demasiada frecuencia a añorar el pasado.La gente querida se ha ido en busca de cambios. Ella no tiene que irse, pero sí cambiar. No necesito que cambie porque los demás están cambiando. Lo necesito porque el cambio es lo natural, la evolución, el milagro de crear más vida. Y aunque a ella le moleste lo convencional o imitar, este sí es el momento para que se decida emprendedora, se adapte a las maneras actuales y las aproveche en favor de su propia intimidad.Los nuevos platos vendrán como una propuesta indirecta, en la tarde que espero que pase el próximo viernes con su amiga que estudia gastronomía. La estudiante dirá: «¡Carmen! Casi me rajo con una cazuela», y así Carmen tendrá la idea de crear una cazuela de su propia autoría para el restaurante.A las redes sociales espero familiarizarla en asocio con mi amigo de diez años que vende limón mandarino. Cuando lleva su pedido a Carmen, ella le presta el teléfono, y lo vigila de reojo. Gracias a ese reojo espero que descubra como alguien más puede hablar de ella, y solo tiene que permitir que ese alguien venga y haga su trabajo.Así de terca es, necesita insinuaciones, no tolera lo directo, que nadie le siembre, que nadie le ofrezca, que Leandro ni se atreva a esperar que acepte su oferta. Pasará un tiempo, y ella mejor va a solicitarle un crédito, regida obligatoriamente por sus reglas diseñadas, donde quede clara la dignidad que nunca estuvo en duda, y donde Leandro sienta, según ella, que juega un papel secundario, y que la inspiración ha sido natural. Por ahora piensa, querido lector, ¿necesita Carmen tanto merodeo? Es fácil saber que los negocios, como la vida, siguen adaptándose, se transforman. Para Carmen lo difícil no es transformar el negocio, es cambiar ella, y para eso sí que necesita merodeos. No aprende a cambiar fácil, se sostiene de su rigidez llamándola criterio, se aferra a lo conocido convenciéndose de la falsa comodidad. Y yo solo puedo tener paciencia, la dicha de la vida es ofrecer vida, el poder de lo humano es seguir su voluntad. A ver si nos encontramos un día, amigo, ya sea para negociar frente a tu voluntad, o para escuchar a la vida, normalmente tú eliges, espero que aprendas a elegir con más astucia"