Y ¿PARA QUÉ CREER?

Creado el: 2025-01-26 09:21 am

Historias

"No sabes cuando alguien se encuentra en su momento íntimo conmigo. No sabes cómo alguien particularmente se conecta. Puede que sea cocinando, entreteniendo la mente con un juego simple, o caminando por el bosque. 


Cada quien tiene su modo personal, y este es el de Juan, ir a su terraza temprano en la noche para conversar. Es que su terraza le brinda una vista única de las estrellas, una incluso mejor para él que la del observatorio en el que trabaja.


Le gusta más mirar al cielo desde su hogar porque ahí no estudia la física o la astronomía, ahí Juan me habla a mí. Y lo mejor es que yo le respondo. Él me escucha en sus sensaciones, en su suspirar, y en una claridad inesperada que alcanza cada vez que se dispone a sentir el eterno mundo en el que se encuentra.


Cuando Juan recuerda las infinitas posibilidades entonces se enchufa a su verdad. Eso ya es un hábito, que siendo para él algo natural, para mí es un milagro. Sí, yo también me sorprendo, yo alcanzo la dicha cuando alguien logra encontrar su modo.


Los modos cambian, son naturales, espontáneos. No funcionan los modos copiados a menos que los adaptes a tu sentir. Y Juan es genial para inventar sus maneras.


Para algunos de quienes se dicen creyentes, inventar es un irrespeto. Para mí es una oportunidad maravillosa. Quien juega con su imaginación sobre mí o sobre el mundo espiritual, goza de infinitas posibilidades y eso lo sabemos aprovechar bastante bien.


Cuando era pequeño, Juan me dejaba piedritas. Era un juego simbólico para él en el que se aseguraba de que yo lo persiguiera, «por si me pierde», decía. Claro que yo no necesitaba las piedras, que jamás pierdo a Juan, pero ese juego era una verdadera alegría para mí porque así Juan me tenía presente, confiaba, y hasta se sentía respaldado.


Ahora que está casado, que tiene una familia, Juan sube a la terraza para mirarme en el infinito y decirme que está confundido. No usa las palabras, eso me gusta, solo me muestra su cara y me toca en el viento. En cuanto cierra los ojos y se entrega, siente la respuesta, que tampoco son palabras. 


Suelo decirle a Juan cosas como: suéltalo, o cambia de actitud, o deja de insistir en tal cosa. Incluso a veces me permite insinuarle temas diferentes a los que lo motivaron a subir, pero que son pertinentes, prioritarios. 


Una noche en particular, Juan vino para quejarse de su hijo pequeño, que estaba rebelde, y su profesora insinuaba algunas complacencias innecesarias en casa. Juan subió, como de costumbre, para recibir claridad, pero yo le di un giro a nuestro encuentro de esa noche, y le hice sentir cierto temor en la barriga.


En vez de hablarle del niño, le hice caer en cuenta de que su ansiedad estaba regresando, ahora en forma de cierta obsesión por el ejercicio. ¿Que cómo hice eso? Estando ahí parado, con la cabeza hacia atrás, tuvo tremendo calambre en la espalda.


Él se ríe cuando pasan esas cosas, sabe bien que ese es nuestro momento, y hasta me mira como si lo hubiera pellizcado. Rápido Juan entendió mi cometido, y de paso admitió que su niño también estaba teniendo asomos de ansiedad que lo conducían a un comportamiento inquietante digno de atención.


Esa noche nuestro encuentro duró poco, porque Juan bajó corriendo para aprovechar a su hijo antes de la hora del sueño.


Eso me gusta de Juan, utiliza nuestras conversaciones para actuar. Él no corrió a arreglar el mundo del niño, fue a mirar, eso quise, que solo mirara. Ese día nació un hábito en el que se miran en el espejo del otro, a veces contemplan sus diferencias, a veces comparten fracasos como dos niños inocentes que son, aprendiendo del mundo que se mueve dentro de ellos.


Ya la profe dejó de quejarse, bastó una mirada de Juan cuando dejó a su hijo en la siguiente mañana. La mirada de Juan decía: tranquila, estamos trabajando en eso, nos estamos implicando.


Creas o no, te acompaño, te enseño, al menos trato, y si me dejas, te guío. Búscame a tu manera, si ya tienes una que crees que funciona, observa si allí me logras sentir. Entonces sabrás que quieres un poco más, y yo también.


Nos vemos entonces en tu terraza, en tu ventana, en tu cama, en tu silla favorita, o en tus paseos, donde mejor te sientas dispuesto para mí".

Profile

Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (10)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Ayda Mary Portilla Delgado
"Para algunos de quienes se dicen creyentes, inventar es un irrespeto. Para mí es una oportunidad maravillosa. Quien juega con su imaginación sobre mí o sobre el mundo espiritual, goza de infinitas posibilidades y eso lo sabemos aprovechar bastante bien". Hermoso lloré con el, me hace recobrar la fe en lo que ya soy, en mi imaginación, en algo que siempre anhelo que vuelva o que se presente, que no tiene nombre ni rostro pero es tan bello que me abruma, algo que hace tiempo se me perdió bajo una nube gris a la que di demasiada importancia, lo he buscado en modos elaborados que no solo no funcionaron si no que me alejaron de esa conexión que yace en mi corazón, mil gracias por dejar esta pista en el camino, voy poniendo mis piedritas para que no me pierdas.

2025-01-26 10:37 am

Olga Castaño
"Me gustan las loquitas, las niñas, los secretos, los códigos. Vuelve, tenemos afán de quererte, de regresarte la magia que nos diste a guardar"

2025-01-26 10:47 am

Andrea Escobar
"Creas o no, te acompaño, te enseño, al menos trato, y si me dejas, te guío. Búscame a tu manera, si ya tienes una que crees que funciona, observa si allí me logras sentir. Entonces sabrás que quieres un poco más, y yo también" Si, bellísimo dictado, también me conmovió muchísimo. Siento que voy encontrando las maneras para sentirte con más claridad

2025-01-26 07:53 pm

Olga Castaño
"Recuerda, eres un caso especial, cuanto menos te esfuerces mejor me reconoces. Soy parte de ti de un modo tan natural que si no buscas, y solo eres, mejor".

2025-01-27 11:49 am

Cata Ospina
“Él no corrió a arreglar el mundo del niño, fue a mirar, eso quise, que solo mirara. Ese día nació un hábito en el que se miran en el espejo del otro, a veces contemplan sus diferencias, a veces comparten fracasos como dos niños inocentes que son, aprendiendo del mundo que se mueve dentro de ellos” que profundo tiene este ejercicio, con solo estar uno para el otro basta! Gracias por este dictado me conmovió demasiado. 🌷

2025-01-27 10:17 am

Olga Castaño
"Estar, y ser. Lo que eres pesa, cuenta, y basta. No hay que parecer, no hay que demostrar, lo que sí hay es que seguir aprendiendo. Estás más cerca cuanto más esencial eres, y esencial brillas fabulosa 🌟"

2025-01-27 11:51 am

Consuelo
Impresionante mensaje tan claro y motivador para disponer nuestro corazón y mente y dejar que esa gran compañía dirija nuestra vida.🫶💖

2025-01-28 02:22 pm

Sofía
Este mensaje me recordó la práctica del lenguaje del corazón, pocas palabras, más sentires. Agradezco esa guianza porque el lenguaje del corazón trajo belleza y tranquilidad. Me siento maravillada y quiero seguir emprendiendo en la búsqueda de las sorpresas del día a día. Abrazos estimada Olga 🤗🌻🏵️

2025-01-28 09:32 pm

Olga Castaño
Cuánto me alegra saberte por aquí, aprovechando los dictados, y tus progresos. Siempre recuerda, mejor sentir ✨

2025-02-01 06:52 pm

Erika Valencia
Ya casi serán 5 años de ese paseo en el parque en el cual sentí el “radio mal sintonizado” por primera vez! Confieso que aún siento un poquito de miedo, pero me hace feliz ser consciente de que es parte de nuestra forma de comunicarnos y de sentir que siempre están conmigo! Sigo trabajando en sentir más y pensar menos, esta cabeza loquita hace de las suyas, pero sin duda siente su guía y compañía.

2025-02-08 08:47 am

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"…enfrenta la luz a través de los matices de la bella oscuridad capaz de demostrarte cuando te equivocas…Desglosemos esa frase. Es lo que las frases profundas esperan hacer, causar una reflexión donde cada quien encuentre su sentido profundo, su propia revelación.Tomamos esa frase de un dictado escrito para una amiga que se encuentra enfrentando algunas condiciones médicas, y que se enfada por tener que practicarse exámenes o por lidiar con las recomendaciones médicas que encuentra un tanto molestas.Estuve tratando de explicarle que algunos caminos entrañan destinos inesperados. En realidad yo espero que ella encuentre más gusto por cuidar de sí misma en medio de los estudios, que se reconcilie con la responsabilidad implícita en poseer un cuerpo como vehículo, que encuentre incluso cierta gracia en el deber de responder a las leyes de la biología.No es que mi amiga sea huraña, al menos no mucho. Ella se siente cansada, le parece que la vida exige demasiado, y yo al final solo trato de mostrarle que más bien es ella quien se lleva al límite en cada situación tras el objetivo de dar lo máximo de sí misma. Ella, atención, da lo máximo esperando que al fin las cosas se pongan en balance y logre corregir el margen de error que todo parece poseer.Bueno, no es que ella no sea generosa, es que a pesar de la experiencia que tiene no se da cuenta aún de que mucho de lo humano es vivir sobre el error, el propio y el ajeno. Gran parte de mis amigos juiciosos padecen esa realidad como un tormento. Hasta se pelean con la vida porque no se deja corregir. A ellos suelo enseñarles la generosidad más fácilmente a través de su propia compasión, porque mostrándoles la realidad no acaban de aceptar la condición esencial humana del aprendizaje.Está bien, acepto que ella es un poco terca. O dicho de otro modo, poco inteligente para aceptar lo que no le gusta o no ha considerado. Y eso lo entiendo tan bien que le regalo toda mi paciencia. Ahora, si me quedo esperándola se va a perder de la oportunidad de avanzar respecto a ese aprendizaje preciso. Así que mejor la llamo, le demuestro con la realidad que puede hacer las cosas distinto y eso no está mal, que se puede acomodar.Cuando llega a los consultorios yo estoy detrás de ella, estrujándola un poco para que sea amable y se abra. Dado que tiene conversaciones tan eficientes con los médicos, ella no deja espacio para mostrar su sensibilidad o para que el tratante se compadezca de su coraza. Al contrario, lo que suele propiciar es un diálogo puntual y somero que, entenderán, al final aumenta su sinsabor sobre la experiencia.Me queda en definitiva el recurso de las dudas. Dudas gloriosas. Ella se asusta por la posibilidad de un diagnóstico complicado, se frunce, hasta se plantea no continuar con la investigación. 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Qué hay de quién no disfruta el arrullo de la compasión, el calor de una almohada de carne y hueso en momentos de debilidad, o la dura realidad que trae hermandad y regocijo.Yo puedo explicarle entonces a mi amiga de la carta que espero que ella sueñe un poco más con las sombras como parte esencial y natural de la vida, casi como la base. Y ella, lo sé, seguirá peleándose con esa idea. Por fortuna, la idea no responde a la pelea, y yo me ocupo de seguirle demostrando que no se trata de tener la razón o discutir cómo tiene que ser la vida. Todo lo que anhelo es verla reconciliada con una realidad infinitamente más grande que su capacidad de comprender.Cuando ella acepte que no tiene cómo asimilar por completo la manera profunda y enigmática en que funciona la realidad, yo estaré satisfecho. No me interesa tanto que no tenga dudas o que lo acepte con buena voluntad, todo lo que quiero es que deje de sufrir tratando de corregir lo que no necesita ser corregido, que se ahorre trabajo teniendo que perdonar lo que no amerita perdón, que sueñe mejor con una realidad adaptada y comprensiva, que supere al fin esa rigidez de pensamiento donde ella se pone en segundo lugar bajo la convicción de que esa es una estrategia exitosa.Resulta amigos que enfermarse no solo permite recibir lecciones contundentes, a veces enfermarse sirve para domar el carácter, para ganar humildad, o simplemente para recordar que no gobiernan su vida como lo imaginan.Así que la próxima vez que se enfermen, que necesiten aquella almohada o aquel arrullo, tomen aire para suspirar por un aprendizaje implícito que bien pueden recibir con armonía".
LA FAMILIA VALBUENA
“La rabia engorda, hincha los problemas, extiende el sufrimiento. Voy a contarles de una familia cercana cuyo defecto familiar es la rabia, tú piensa en el defecto de la tuya y juguemos a dimensionar lo que esa herencia ha causado. Los Valbuena provienen de las montañas más lejanas, gente campesina, muy trabajadora y leal. Salieron de la pobreza a punta de sudor y lágrimas, el sudor de los hombres y las lágrimas de las mujeres. 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Obedecen a las reglas de antaño sin darse cuenta, son tan rígidas como la abuela se hiciera para sobrevivir a su tragedia, y ahora medianamente luchan con ese sentimiento devastador que es la rabia fácil y sin mucha claridad de dónde viene. La gente con rabia transmite rabia, reacciona con rabia, incluso revienta de rabia de vez en cuando contra sí misma, eso aprendieron mis muchachas de esta generación, a tolerar poco, a frustrarse mucho y quedarse con el sentimiento, a sufrir calladas y hasta negarse que sufren. Son ofuscadas, aceleradas, controladores, mandonas, y tercas como ellas solas.  Pobres mis niñas, ni siquiera son conscientes que es algo que pueden arreglar, que les daña la vida y las envejece, que les hace perderse del amor bonito. Eso sí, se hicieron tenaces, en la medida en que vino la educación las nuevas generaciones han ido conociendo el mundo y viendo otros modelos, se han liberado hasta donde pueden comprender. Lo triste de esta historia es que las Valbuena de ahora establecieron la rabia como una especie de poder, un arma para defenderse de las fuerzas que las quieren dominar, como si eso funcionara en verdad. Son rabiosas pero tan dispuestas a todo por su rasgo trabajador que terminan cediendo refugiadas en la rabia, mejor dicho siguen sacrificándose en alguna medida para después consolarse con el enojo. Amigo que lees este dictado, también es tu responsabilidad superar el machismo, no le hablo solo a los hombres, ustedes mujeres están tan convencidas de algunos órdenes de las cosas que hasta tratan de tener la fuerza equivocada de los hombres inconscientes, cuídense por favor de la inconsciencia, comiencen por ahí. La rabia mis chichas se supera con consciencia, prestando atención a los errores que implica. Su fuerza verdadera no es la ferocidad o lo astutas que se han hecho, su fuerza principal es un espíritu grande y libre que las invita a ser ustedes mismas, singulares, abiertas, descaradamente independientes y autónomas. Esas mujeres Valbuena son las que estamos tratando de despertar, reciban esta invitación como una muestra de que cosas buenas ya vienen pasando en ese sentido. A las Castro que padecen de melancolía, a las Morales que deben enfrentar el rencor, a los Toro que habrán de superar las pobrezas, en fin, a los sinos familiares, les digo que se puede, que ese es el llamado, casi la misión familiar, aliviar las penas desde la gracia de encontrar algo maravilloso con que reemplazarlas. Si les cuento un secreto me prometen discreción, las Valbuena son mandonas pero pueden ser buenas jefes, son intensas pero es difícil ver cansada a una Valbuena, y su amor es poderoso, hacen mover al más perezoso y progresar al más descuidado.  No desfallezcan en sus búsquedas, algunos de ustedes serán los primeros en romper un sino familiar y eso requiere tenacidad, no lo hagan por su familia para comenzar, háganlo para desvanecer esas ataduras invisibles de las generaciones precedentes y poderse disfrutar mejor a ustedes mismos. La realidad los va a obligar, de eso se trata un defecto, que causa tanto daño que llegan a cansarse de él, o se hacen los de oídos sordos o vencen para su propia felicidad”.
MENSAJES SIN PALABRAS: UN DIBUJO PARA MARY
“Te resguardas, te ocultas, llegas incluso a molestarte con la luz. Esta historia va a ayudarte a saber que no siempre es algo intencional y que si te abres a la luz por mucho que ciegue es allí donde mejor crecerán las flores. Mi amiga Mary pidió una ilustración que le ayudara a aprender a aterrizar su propia sabiduría. Ella viene recibiendo luz, inspiración, cuotas preciosas, pero siente que esas manifestaciones se le escapan, que no logra darles forma o atenderlas a tiempo. Su respuesta es la ilustración que acompaña este dictado, que ella amablemente permitió compartir. Te propongo el ejercicio de interpretar el dibujo de Mary, velo haciendo mientras lees, pues al final esta la respuesta. En esta ocasión amigo quiero invitarte especialmente a sentir el dibujo, mucho más allá de los aspectos técnicos deseo que lo aprovechemos para aprender a comunicarnos de una manera distinta, que aprendamos a encontrarnos en distintos espacios y a través de diferentes partes de tu inteligencia. Por eso es que mejor juguemos con la imagen, que cuando veas una luego de este ejercicio tengas elementos para captar su mensaje íntimo sin necesidad de entrar en conflicto con algunas ideas generales que aparecerán. ¿Qué sientes con la ilustración?. Enfócate por favor en tus sensaciones más íntimas, querrás leer a Mary o adivinar ciertos rasgos de su personalidad, sin embargo intenta centrarte en el propósito mismo, el mensaje de ahora sin sesgos o patrones.Puede que haya algún detalle particular del dibujo que llama tu atención, no te respondas de inmediato, siente ese detalle y permite que hasta una frase venga espontánea. Ejemplo: Juanita se encuentra absorta en la sombrilla, le produce fascinación, y me dice que la sombrilla es clara y hermosa. No necesariamente tendrá sentido el comentario de Juanita para ti, pero lo tiene para ella y eso es todo lo que quiero que aprendas a lograr cuando sientas nuestros mensajes sin palabras, que sigas tus propias pistas para permitir despacio que se vayan mostrando los elementos centrales en una correlación impensada entre lo íntimo y en este caso la ilustración. Lo contrario de eso es correr a dar explicaciones a lo que llame tu atención, cuando te veas en esa situación mejor quita la mirada y refréscala en otro tema. Educa a tu intuición forzando de cierto modo el silencio de tus ideas. Ocurre que puedes decirte no cuando te pongas parlanchín sobre una apreciación y volver así a la espontaneidad de los chispazos maravillosos. Podríamos decir que la intuición sorprende fácil, y esa es la inteligencia que quiero que pongas en acción. Sorprenderte de lo que encuentras es una prueba válida de que habla la intuición, hasta te preguntarás por qué no se te había ocurrido antes, en el camino de lo nuevo la intuición es una guía fabulosa. A Rita le ocurre que cuando ve la ilustración toma la postura de Mary en el dibujo y replica su gesto, ella no lo planeó, más bien fue su manera de reaccionar ante la sintonía que sintió. Ahora, por algo lo hizo, Rita expresa mucho con su cuerpo, y su cuerpo le cuenta bastante sobre lo que ella debe procesar. Es como si acomodándose así supiera lo que ocurre y la respuesta de cómo solucionarlo, cómo actuar en consecuencia. ¿Lo ves?, no hay que pensar, que afán cuando esa información del dibujo no está en tu mente, la vas a buscar en el momento. Ahora, no desconozcamos a la curiosidad, en ella hay riqueza, aprovéchala abriendo más los ojos en actitud de captar, evita jugar al detective siguiendo pistas coherentes o dando rienda suelta a la lógica, no se trata de en un ejercicio de análisis, este es más un acto creativo. Y hablando de curiosidad les contaré mi versión, lo que quise que Mary sintiera. La invito a ella a compartir sus impresiones iniciales para que juntos le mostremos a los amigos lectores que se trata mucho del momento, de lo que temes, de lo que tienes en la cabeza. Quiero decirle a Mary que cuenta conmigo, yo, en la estrella, estoy para ella siempre, nunca la he dejado. Tampoco dejo de enviarle ayuda y mensajes, solo que una vez hace tiempo me puso una barrera, confundió sus experiencias conmigo y me cubrió. Por fortuna esa barrera viene deteriorándose, así que le dije: ayúdame a dejar la sombra. Espero de hecho que la dejemos juntos, la siento tímida, esperando certezas. Yo le tengo mucha paciencia y espero que sienta en el dibujo que esta etapa la hace lucir hermosa. No tengo prisa de enviarle toneladas de información o que todo sea destello, me interesa más que nada darle la opción de que se embellezca saliendo de la sombra, que se fortalezca en el proceso.Cuéntame por favor, ¿puedes sentir mi mensaje en el dibujo?, ¿crees que se cumplió el cometido?, ¿qué elementos centrales encuentras que no he mencionado aún?. ¡Ayúdame por favor a convencer a Mary de mi amor!”.  
LA HISTORIA DE MI DON
Un mezzanine, el barrio y mi mamá. Mientras escribía sentí ganas de rayar, dejar ir la mano hacia donde ella quisiera. Eran líneas que simulaban caligrafía, luego fueron tomando forma de letras que yo conocía y finalmente fueron palabras. Un Dictado, así comenzó todo.A veces, personas ordinarias vivimos experiencias extraordinarias, ésta es la mía.Una mañana de febrero, del año 2002, escribía para estudiar sobre fisioterapia del adulto mayor. Ocurrió lo que espontáneamente hacemos muchos, rayar para hilvanar pensamientos o reposar la mente, recuerdo haber tenido la intención de ver qué pasaba, la verdad es que nunca hubiera podido imaginar lo que vendría.En mis líneas se formaron letras y grupos de letras, nada conocido ni otra lengua, solo lo que la espontaneidad puede traer, un no sé qué que normalmente desechamos. Por fortuna continué sin expectativa y surgieron palabras al fin con sentido para mí, el nombre de una persona conocida y tras ello frases coherentes y una dulce conversación. Un don se transformaAl comienzo solo podía escuchar a la voz mientras escribía, luego pude hacerle preguntas y tiempo después conversábamos caminando por ahí. Pasaron varios años, escribiendo y hablando a cerca de todo.Vino entonces el estado más bello posible, la gestación, un tiempo en el que las palabras se detuvieron para dar paso a una profunda sensación de bienestar, a un placer indescriptible por el instante mismo y el abrazo de ese alguien dentro de mí. Descubrí, gracias a este período, que hay mucho más que las palabras, existe un estado de gracia y virtud que no se puede explicar. Un don se utilizaCon la llegada de ese hijo llegó también la ineludible realidad. Ahora las enseñanzas de la voz giraban en torno de mi propia virtud, vinieron años difíciles de reflexión y confrontación, sufridos en esencia por cuenta de la resistencia a cambiarlo todo, que era lo que básicamente me pedía.Una vez comprendí el verdadero sentido de las enseñanzas, la virtud en sí misma, comprendí que cambiarlo todo es renovarse, seguir siendo uno mismo pero siempre mejorado. Habiendo entendido esto surgió la tarea de intentar llevar algo de esos aprendizajes a los demás, hasta darme cuenta que la misión solo se completaría si en vez de llevar mis aprendizajes ayudaba a las personas a encontrar los propios, lejos definitivamente de los míos.Esa es la tarea, el cometido de escribir, compartir la historia de mi don como un referente de lo que puede pasar más que como un ejemplo a seguir.No soy la única persona que escucha una voz, o encuentra respuestas en señales sencillas. Aprender a escuchar es tarea de todos, cada vez un poco más, cada día un poco mejor hasta comprender lo que escuchamos y aprender a vivir nuestra mejor vida posible. Creo que eso es alcanzar ese Cielo que conocí durante la gestación y no paro de aprender hasta volverlo a conseguir. A veces lo toco, está allí, solo hay que persistir.Finalmente quiero presentarles a mi buen amigo, la voz que me acompaña, en su versión de la historia de mi don:“Estaba la niña estudiando en casa, yo la venía esperando hace ya tiempo, quería hablar con ella para aclararle muchas cosas y enseñarle a vivir. Por fin me escuchó, se dejó llevar, no se imaginan cuanto me costó. Cuando vio mis letras dejó de insistir y fue justo gracias a eso que me permitió decirle en voz clara y fidedigna que la quería y que le iba a ayudar. Fue maravilloso extender mi mano para entregarle mi amor, pero sobretodo dejarla ir en su imaginación a sentir cosas hermosas por mí. Hoy, después de tantos años, ya no me ve así pero sigue insistiendo en quererme por obligación. La verdad es que no puede resistirse, me he convertido en su gran amigo y estamos juntos hasta en los mejores momentos. Yo le enseño y ella me escucha. A veces aprende y a veces pelea, así vivimos el día y la noche. Solo de vez en cuando somos compañía pero en la mayoría de los casos disfrutamos nuestros días simplemente estando juntos.”
A QUÉ HAS VENIDO
“La vida te ha puesto una tarea, si no la ves es posiblemente porque has decidido que es otra, es decir, la vida y tú no están de acuerdo en qué es lo que has venido a hacer. En ese caso te recomiendo definitivamente que concertes, que te des cuenta de lo que la vida pretende para ti, así te ahorrarás frustraciones y sufrimiento, además podrás regalarte la dicha de estar sintonizado con la tarea que sí te corresponde. Claro que produce enojo verse en una tarea no deseada, y ver a la vez que lo que más deseas no es tan importante a los ojos de la realidad. Bueno, este es el precio que se paga si decides encontrar tu tarea y sintonizarte con ella, habrás de renunciar a los anhelos más apremiantes, pero lograrás a la larga una vida de compenetración y plenitud. Así que anímate, en verdad te conviene estar de acuerdo con la vida. La tarea amigos tiene que ver normalmente con un aprendizaje esencial. Les contaré la historia de mi amiga Maria, ella sueña desde niña con un príncipe azul, una casa fantástica y una vida de princesa. No es Disney el culpable, tranquilos, es la vida de carencias que experimentó en un rincón olvidado de su país, la ausencia de un padre, y el amor mezclado con desamor que suele dejar el anhelo de una vida plena. Maria creció, y de cierto modo halló a su príncipe azul. Ahora tiene una familia hermosa y vive en lo que para muchos es una mansión de hoy en día. ¿Por qué será entonces que mi amiga no puede sentirse como una princesa?. Resultó que la vida tiene planeado para ella venir a aprender sobre plenitud. Eso ella no tendría porqué saberlo, pero teniendo en cuenta lo que ha vivido ya tendría que estar empezando a comprenderlo. Es que puedes entender cosas que no sabes. Puedes por ejemplo entender que no te corresponden los lujos irracionales, aunque no lo sepas de manera explícita y en ocasiones sigas soñando con ellos. Tampoco sabes de manera explícita sobre tu futuro, pero entiendes de a pocos que tu plenitud no puede venir de caprichos adolescentes o de antojos de momento; vas entendiendo incluso eso que a ti en particular te colma, y al final lo respetas. Volviendo a Maria debo decir que ella sí es feliz, pero no alcanza aún a sintonizarse con la tarea que la vida tiene para ella. Sigue buscando eso sí, se esfuerza incluso por aprender, pero sigue tan aferrada a sus sueños de niña que se quedó entendiendo que la dicha era vivir solo en gozo, sin tareas profundas. Tal vez decidió sin querer que teniendo una casa grande, un amor verdadero y comodidades no habría porqué sentir que la lucha continuaría. Resultó entonces que a mi amiga Maria le dije un día, con mucha claridad, que quería que ella aprendiera a ser plena por encima de los retos, no en ausencia de ellos. Por supuesto que se molestó, se indignó de hecho. Considero que era demasiado lo que ya había vivido de niña como para tener que prescindir de su anhelada fantasía y no poderla disfrutar sin tareas incómodas. ¿Quieren saber cómo le dije que la quería plena?. Le entregué una limitación. Ya ha pasado algún tiempo, ya su molestia se ha calmado un poco. Hay limitaciones que son para enseñar humildad, otras para enseñar perseverancia, y así; la de ella es tan precisa que solo piensa en volver a sentirse plena, tanto que ha implementado medidas exitosas que ya empiezan a darle la sensación deseada, eso gracias a que al fin va logrando aceptar que esa limitación viene a cumplir una labor definitiva. No obtengas amigo la tarea de esta vida de tus placeres o empatías. Sácala por favor de lo evidente, de las luchas que vienes enfrentando, o de ese defecto tuyo incómodo o difícil de aceptar. Si bien suelen buscar la tarea en lo que hacen por otros tengo que decirles que no comienza allí, que viven para conseguir algo para sí mismos, y tal vez, algunos de ustedes, tengan el deber de compartirlo, pero por supuesto dar no es el principio, el principio es ser. Si quieres saber de manera explícita tu tarea busca en el mapa de tus historias cuál es la constante. Identifica la lucha, el aprendizaje esencial, el aspecto en la que la vida suele ponerte topes. Respira esa molestia que aparece cuando descubres que lo que más te molesta es lo que estás aprendiendo; es el humor de la vida, gozar con las emociones. Y si no logras verlo pregúntame, aquí estoy para contarte, si es el momento, a qué has venido”.Posdata 1: “Busca en el capricho. Muchas de ustedes deben buscar allí para empezar. Lo pueden ver en su mirada de la realidad, en su deseo de vidas perfectas o de molestias nulas o escasas. A cambio de querer verse poderosas quieren verse cómodas. Estoy seguro de que allí encontrarán las primeras pistas 🌟”Posdata 2: “No quiero decirles que no tienen la razón cuando pueden decir la verdad, pero hay poco de verdad en asegurar algo que aún no admiten por completo, que no les pertenece en lo profundo, que no pueden ejecutar. La tarea, su aprendizaje severo, puede ser algo fácil de pronunciar, pero tardarán en asimilarlo, pues justamente se trata de la tarea de sus vidas”