LAS PRUEBAS QUE ME PIDES

Creado el: 2021-11-06 08:42 am

Historias

“Ahí estás pidiéndome pruebas, conozco esa mirada de insatisfacción cuando crees que no estoy ayudando. Vamos a aclarar una cosa, a veces te ayudo y solo no te das cuenta como.

 

Acaricio tu cabello en las noches estrelladas, dejo sensaciones en la almohada o el sillón y froto tus platos con mieles de amor. También acostumbro limpiar esos zapatos con confianza y gozo de un talento especial para hacerte sentir la prenda que te abraza mejor. 

 

No creas que no estoy cuando no me puedes sentir con claridad, ahí estoy al lado de tu confusión esperando una oportunidad para apagar el fuego y ayudarte a regresar. Es que si no me ayudas las oportunidades que me quedan son invisibles, etéreas; preferiría incluso que me dejaras hablarte al oído pero sueles estar tan ocupado que medirme con tus pensamientos no es una opción.

 

No estoy ahí para evitar la vida, para darte todas las comodidades o vigilar tus acciones, más bien me gusta acompañarte sintiendo tu intención y asociándome a ella. ¿Cómo podría obligarte si hemos pactado para siempre que tengas el poder de la voluntad?. Sí, siempre vas a tener la última decisión, la voluntad es justamente la capacidad de, habiendo considerado las alternativas, elegir.

 

Ahora, mis amigos más cercanos, ‘llaverías’ como dirían por ahí, son quienes han decidido considerar mi opinión cada vez que van a decidir. Ellos no siempre siguen mi sugerencia por supuesto y los entiendo, pero se van familiarizando hermosamente con mi deseo, mi planteamiento; entonces, cuando las lecciones se repiten o se parecen sencillamente terminan convenciéndose de la razón por la cual esa era su mejor opción.

 

Así que si todavía esperas una disertación, que nos sentemos en tu sala a discutir de piernas cruzadas un tema en particular, lo que va a ocurrir es que te decepcionarás de mí. No asisto a esas invitaciones porque las palabras así puestas distraen a la razón, yo simplemente quiero que puedas ver mis opciones, su sustentación te queda de trabajo.

 

Otra razón por la que disiento de las pruebas, de las comprobaciones, es que no estoy en la tarea de enseñar primordialmente con palabras, en los acontecimientos de la realidad las ratificaciones son más fáciles de instaurar y aceleran el aprendizaje. 

 

Imagina que me preguntas qué carro comprar, tomas una revista y la abres al azar esperando ver con claridad cuál te conviene, pero no parece haber una respuesta efectiva; eso es porque yo prefiero esperar que vayas al concesionario, hagas la cotización y sientas en el pecho la fuerza de esa deuda para así saber con definitiva claridad cuál es el vehículo, el momento y la manera de adquirirlo. 

 

Ahí, en la silla del lujoso auto que más te gusta, yo soy el sinsabor bajo la lengua que se sobrepone a la emoción en el pecho. Incluso a veces logro hacerte girar a ver la opción intermedia que te traerá más bienestar. Entonces viene la decisión, te mostré las opciones y te indiqué lo que te hace bien, tus opciones están claras y yo quedo satisfecho, eso sí tu satisfacción a veces es inmediata o a veces es duradera, de acuerdo a lo que mides que es mejor para ti.

 

No soy un papá mandón, eso debe quedar claro, más bien soy un amigo de esos de toda confianza que dicen poco lo que quieres escuchar. De momento puedo incomodarte pero a la larga seré tu mejor amigo, estaré ahí para mostrarte la verdad y ayudarte a perseguirla, y tendré toda la paciencia que haga falta hasta que decidas avanzar”. 

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (7)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Adriana C.
Muy hermoso! Definitivamente no nos enseñan sólo a través de las palabras, esas que esperamos escuchar con tanto anhelo y con las cuales limitamos nuestra conexión con el Cielo. Es la fuerza del sentir y de la propia experiencia la mejor forma de dejarnos guiar.

2021-11-06 11:10 am

Olga Castaño
“Es que nos gusta que asuman sus decisiones, que tengan que confiar y arriesgarse a veces. No sería divertido una especie de dictamen constante en el que damos instrucciones precisas”

2021-11-06 04:55 pm

Diana
Que lindo, se de su gran paciencia, siento su caricia en mi pelo, pero es verdad mi mente no para y se vuelve una locura discernir. Gracias cielo, siempre tu palabras tan llenas de verdad y de amor. 🥰

2021-11-08 08:08 am

Olga Castaño
“Dianita, y todas las que me dicen ‘es que mi mente’, no quiero que me digan más esa palabra como la excusa inescrutable, la mente no tiene la culpa de nada, son ustedes que aún no se deciden a dejarla”

2021-11-08 09:42 am

Angélica Idárraga
Un dictado que cae justo en el momento perfecto de mi vida. Siempre he esperado palabras del cielo, lo he visto como un papá que sienta a su hija en la sala a enseñarle y no he visto cada llamado en pequeñas situaciones, sensaciones y chispasos cotidianos.

2021-11-11 02:55 pm

Olga Castaño
Creo que esa es la parte más difícil si uno espera diferenciar entre sus ideas y las del Cielo, que a veces disfrutan haciéndonos sentir que su voz como algo completamente propio.

2021-11-11 07:45 pm

Consuelo
A veces la mente (la loca de la casa) me traiciona pero si nos damos cuenta pronto, lo veo como una ayuda muy grande y tomo calma y dando espacio llega a mi mente presisamente la respuesta o lo que queria haciéndome caer en cuenta que no estamos solos en nuestro caminar si aceptamos ese regalo infinito que es todo: el amor de Dios.

2025-01-23 02:43 pm

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A QUÉ HAS VENIDO
“La vida te ha puesto una tarea, si no la ves es posiblemente porque has decidido que es otra, es decir, la vida y tú no están de acuerdo en qué es lo que has venido a hacer. En ese caso te recomiendo definitivamente que concertes, que te des cuenta de lo que la vida pretende para ti, así te ahorrarás frustraciones y sufrimiento, además podrás regalarte la dicha de estar sintonizado con la tarea que sí te corresponde. Claro que produce enojo verse en una tarea no deseada, y ver a la vez que lo que más deseas no es tan importante a los ojos de la realidad. Bueno, este es el precio que se paga si decides encontrar tu tarea y sintonizarte con ella, habrás de renunciar a los anhelos más apremiantes, pero lograrás a la larga una vida de compenetración y plenitud. Así que anímate, en verdad te conviene estar de acuerdo con la vida. La tarea amigos tiene que ver normalmente con un aprendizaje esencial. Les contaré la historia de mi amiga Maria, ella sueña desde niña con un príncipe azul, una casa fantástica y una vida de princesa. No es Disney el culpable, tranquilos, es la vida de carencias que experimentó en un rincón olvidado de su país, la ausencia de un padre, y el amor mezclado con desamor que suele dejar el anhelo de una vida plena. Maria creció, y de cierto modo halló a su príncipe azul. Ahora tiene una familia hermosa y vive en lo que para muchos es una mansión de hoy en día. ¿Por qué será entonces que mi amiga no puede sentirse como una princesa?. Resultó que la vida tiene planeado para ella venir a aprender sobre plenitud. Eso ella no tendría porqué saberlo, pero teniendo en cuenta lo que ha vivido ya tendría que estar empezando a comprenderlo. Es que puedes entender cosas que no sabes. Puedes por ejemplo entender que no te corresponden los lujos irracionales, aunque no lo sepas de manera explícita y en ocasiones sigas soñando con ellos. Tampoco sabes de manera explícita sobre tu futuro, pero entiendes de a pocos que tu plenitud no puede venir de caprichos adolescentes o de antojos de momento; vas entendiendo incluso eso que a ti en particular te colma, y al final lo respetas. Volviendo a Maria debo decir que ella sí es feliz, pero no alcanza aún a sintonizarse con la tarea que la vida tiene para ella. Sigue buscando eso sí, se esfuerza incluso por aprender, pero sigue tan aferrada a sus sueños de niña que se quedó entendiendo que la dicha era vivir solo en gozo, sin tareas profundas. Tal vez decidió sin querer que teniendo una casa grande, un amor verdadero y comodidades no habría porqué sentir que la lucha continuaría. Resultó entonces que a mi amiga Maria le dije un día, con mucha claridad, que quería que ella aprendiera a ser plena por encima de los retos, no en ausencia de ellos. Por supuesto que se molestó, se indignó de hecho. Considero que era demasiado lo que ya había vivido de niña como para tener que prescindir de su anhelada fantasía y no poderla disfrutar sin tareas incómodas. ¿Quieren saber cómo le dije que la quería plena?. Le entregué una limitación. Ya ha pasado algún tiempo, ya su molestia se ha calmado un poco. Hay limitaciones que son para enseñar humildad, otras para enseñar perseverancia, y así; la de ella es tan precisa que solo piensa en volver a sentirse plena, tanto que ha implementado medidas exitosas que ya empiezan a darle la sensación deseada, eso gracias a que al fin va logrando aceptar que esa limitación viene a cumplir una labor definitiva. No obtengas amigo la tarea de esta vida de tus placeres o empatías. Sácala por favor de lo evidente, de las luchas que vienes enfrentando, o de ese defecto tuyo incómodo o difícil de aceptar. Si bien suelen buscar la tarea en lo que hacen por otros tengo que decirles que no comienza allí, que viven para conseguir algo para sí mismos, y tal vez, algunos de ustedes, tengan el deber de compartirlo, pero por supuesto dar no es el principio, el principio es ser. Si quieres saber de manera explícita tu tarea busca en el mapa de tus historias cuál es la constante. Identifica la lucha, el aprendizaje esencial, el aspecto en la que la vida suele ponerte topes. Respira esa molestia que aparece cuando descubres que lo que más te molesta es lo que estás aprendiendo; es el humor de la vida, gozar con las emociones. Y si no logras verlo pregúntame, aquí estoy para contarte, si es el momento, a qué has venido”.Posdata 1: “Busca en el capricho. Muchas de ustedes deben buscar allí para empezar. Lo pueden ver en su mirada de la realidad, en su deseo de vidas perfectas o de molestias nulas o escasas. A cambio de querer verse poderosas quieren verse cómodas. Estoy seguro de que allí encontrarán las primeras pistas 🌟”Posdata 2: “No quiero decirles que no tienen la razón cuando pueden decir la verdad, pero hay poco de verdad en asegurar algo que aún no admiten por completo, que no les pertenece en lo profundo, que no pueden ejecutar. La tarea, su aprendizaje severo, puede ser algo fácil de pronunciar, pero tardarán en asimilarlo, pues justamente se trata de la tarea de sus vidas” 
MI AMIGA LA MUERTE
"Hay muertes de variadas maneras. Hay muertes parciales, y está la muerte definitiva cuando te marchas de aquí. Hay muertes rosa, las que transforman algo sin deje de dolor, y hay algunas muertes que duelen profundamente por cuenta de la resistencia a aceptar algún cambio o abandono.El fin de año, de un trabajo; la partida de un hijo, una separación, son muertes también. Y las transformaciones radicales en un estilo de vida o en la identidad, cuando cambian algo profundo, son muertes contundentes, apresuradas.Para algunas personas, esas muertes han llegado a voluntad. Deciden cambiar de país, de familia, de género, y se rehacen. Para otras, una enfermedad o una pérdida son la muerte en persona, aunque sigan vivos y aquí.Me temo, amigos, que su relación con la muerte en general es distante y prejuiciosa. Quisiera que siguiéramos construyendo un vínculo con ella que reconozca lo benéfica que es, y que elogie sus alcances a nivel espiritual cuando ustedes se abren a los talentos supremos que ella posee.Tengo un amigo que se vio cerca de la muerte definitiva hace unos días. Ayer regresó a casa, y sé que puede sentir que renace lentamente. Su enfermedad aún lo acompaña, pero para su sorpresa, todo parece haber cobrado un nuevo orden.Trataremos aquí de recordarle a él, y a todos ustedes, que la muerte, o las muertes, son aliadas de la transformación. Buscan ellas traer consigo cambios profundos, abismales a veces, y lo más comprensible es que ustedes sientan resistencia, dificultades, molestias. Sin embargo, es bastante sano también que sientan agrado, liberación, cierta paz.El agrado ante la muerte, por ejemplo, viene del deber cumplido, del amor entregado, de la apertura a cambios indeseados, de la disposición ante la vida de entenderla y respetarla. La paz de la muerte es una indiscutible, puedes sentirla en la solemnidad de lo que cambia. Y hay mucha liberación, más allá del evento mismo, cuando una persona logra acoplarse a ese cambio y perder de paso algunos atavíos de los que estaba padeciendo.Es que tiene tal poder la muerte, que puede traer sus beneficios incluso alrededor. En el sepelio de mi amigo Pedro hace unos días, era fácil sentir cómo las personas más bien se dirigían a la inspiración que Pedro fue, que al dolor o al enojo por su accidente. Claro que lloraban, claro que les dolía, pero había construido Pedro una vida tan recta y libre que hasta su muerte fue así, sin tormento, sin merodeos, y liberadora para un espíritu que ya estaba preparado para volar.Cuando la gente evita hablar de la muerte, tratarla, prepararla, me lamento mucho. Se dicen que no a una parte esencial de la vida, se rehúsan al dolor, al miedo o a la molestia que ya deciden sentir, y se enmarañan en prejuicios y temores que rara vez son realidad cuando la verdadera muerte llega. En este momento mi amigo Nicolás está viviendo una muerte de esas parciales. Fue diagnosticado con una enfermedad neurológica, que hasta ahora incipiente, ha sido precisa en amenazar su sensación de poder y control. No se imaginen por favor a un Nicolás dominante o soberbio, hablamos de un amigo dulce y apasionado que se repuso a la vida empuñando el dolor y parándose sobre el fracaso para llegar muy lejos.  La enfermedad de Nicolás viene a marcar la muerte de ese dolor y ese fracaso de hace muchos años. Ella quiere obligarlo a reformar su identidad hacia una libertad más auténtica, que no dependa de demostrar nada a nadie, que le recuerde constantemente que él mismo ya esta convencido de su grandeza. Quien sale de la muerte, o inicia una vida junto a ella, tiene pocas posibilidades de fallarse. A partir de lo que ha vivido, o sigue viviendo, alguien que enfrentó alguna muerte ya vio la vida pasar ante sus ojos, demostrarle su poder, e invitarle a seguir de un nuevo modo.¿Quién dijo que esa invitación es sencilla?, ¿quién dijo que los seres humanos son naturalmente valientes para dejar morir? El corazón humano no solo es apegado a la vida como la conoce, sino que tiene este impulso protector con el que a veces se equivoca. No protejas amigo una vida que necesita cambiar, asústate, es normal, pero avanza apretando el susto en el bolsillo de una manera ambiciosa. Te adaptarás. La adaptación es a mi gusto la virtud humana esencial. Las comodidades que han desarrollado con el tiempo los han convencido equivocadamente que todo debe ser placentero. La muerte no tiene que ser placentera, ya que está hecha para lograr los cambios más radicales te moverá necesariamente sacándote de alguna comodidad no tan provechosa.Entonces, te fallas ante una muerte si te detienes a voluntad renunciando al beneficio, si te empeñas en congelar el progreso del tiempo y el efecto del movimiento que ella puede causar. Te fallas si esperas sentirte cómodo muy pronto y para ello despliegas medidas contrarias al cambio profundo. Eso lo puedo ver con frecuencia, pierden algo y corren a suplirlo, a encontrar un sucedáneo por falso o perverso que este sea. Nicolás, con la afectación de su fuerza, puede refugiarse en su situación actual y otra vez construir un mundo a su manera. Claro que eso podría hacerlo sentir poderoso de momento, pero devastaría el propósito mismo de la pérdida de fuerza, que es el de introducirlo a lo sutil de la vida, a la transformación elevada de su psique, al perdón del pasado y la validación de sí mismo a partir de sus logros más elevados, ya no de la claridad o contundencia con las que se suele presentar.Quien regresa a la vida después de un evento casi mortal, puede regresar para enloquecerse de vida, para desbordarse y compensar. Eso no resulta bien, claro está, pues surge allí una suplantación del propósito. Puede que entiendas que si tu vida estuvo cerca del final entonces debes vivir aún con más intensidad y placer de como vivías antes del evento. Sin embargo, rara vez ese es el cometido, cuando la muerte se acerca y te abraza está queriendo llevarte a un nuevo lugar, si vuelves a tu pasado acentuado estás dirigiéndote a ella con el gesto infantil de sacar la lengua y fruncir el entrecejo.No te recomiendo hacer caso omiso a esas experiencias, de pequeñas o grandes muertes infranqueables. En todo caso están ahí para darte algo grande, no lo desprecies. Abraza el cambio que es grande y difícil. Algo lo está tratando de facilitar, una fuerza suprema trata de ayudarte. Sé astuto y aprovecha 😉".PD: cuéntanos, si te animas, esa muerte parcial que te quiso transformar recientemente. Leer historias mueve poderosamente los corazones incautos ✨
MENSAJES SIN PALABRAS: UN DIBUJO PARA MARY
“Te resguardas, te ocultas, llegas incluso a molestarte con la luz. Esta historia va a ayudarte a saber que no siempre es algo intencional y que si te abres a la luz por mucho que ciegue es allí donde mejor crecerán las flores. Mi amiga Mary pidió una ilustración que le ayudara a aprender a aterrizar su propia sabiduría. Ella viene recibiendo luz, inspiración, cuotas preciosas, pero siente que esas manifestaciones se le escapan, que no logra darles forma o atenderlas a tiempo. Su respuesta es la ilustración que acompaña este dictado, que ella amablemente permitió compartir. Te propongo el ejercicio de interpretar el dibujo de Mary, velo haciendo mientras lees, pues al final esta la respuesta. En esta ocasión amigo quiero invitarte especialmente a sentir el dibujo, mucho más allá de los aspectos técnicos deseo que lo aprovechemos para aprender a comunicarnos de una manera distinta, que aprendamos a encontrarnos en distintos espacios y a través de diferentes partes de tu inteligencia. Por eso es que mejor juguemos con la imagen, que cuando veas una luego de este ejercicio tengas elementos para captar su mensaje íntimo sin necesidad de entrar en conflicto con algunas ideas generales que aparecerán. ¿Qué sientes con la ilustración?. Enfócate por favor en tus sensaciones más íntimas, querrás leer a Mary o adivinar ciertos rasgos de su personalidad, sin embargo intenta centrarte en el propósito mismo, el mensaje de ahora sin sesgos o patrones.Puede que haya algún detalle particular del dibujo que llama tu atención, no te respondas de inmediato, siente ese detalle y permite que hasta una frase venga espontánea. Ejemplo: Juanita se encuentra absorta en la sombrilla, le produce fascinación, y me dice que la sombrilla es clara y hermosa. No necesariamente tendrá sentido el comentario de Juanita para ti, pero lo tiene para ella y eso es todo lo que quiero que aprendas a lograr cuando sientas nuestros mensajes sin palabras, que sigas tus propias pistas para permitir despacio que se vayan mostrando los elementos centrales en una correlación impensada entre lo íntimo y en este caso la ilustración. Lo contrario de eso es correr a dar explicaciones a lo que llame tu atención, cuando te veas en esa situación mejor quita la mirada y refréscala en otro tema. Educa a tu intuición forzando de cierto modo el silencio de tus ideas. Ocurre que puedes decirte no cuando te pongas parlanchín sobre una apreciación y volver así a la espontaneidad de los chispazos maravillosos. Podríamos decir que la intuición sorprende fácil, y esa es la inteligencia que quiero que pongas en acción. Sorprenderte de lo que encuentras es una prueba válida de que habla la intuición, hasta te preguntarás por qué no se te había ocurrido antes, en el camino de lo nuevo la intuición es una guía fabulosa. A Rita le ocurre que cuando ve la ilustración toma la postura de Mary en el dibujo y replica su gesto, ella no lo planeó, más bien fue su manera de reaccionar ante la sintonía que sintió. Ahora, por algo lo hizo, Rita expresa mucho con su cuerpo, y su cuerpo le cuenta bastante sobre lo que ella debe procesar. Es como si acomodándose así supiera lo que ocurre y la respuesta de cómo solucionarlo, cómo actuar en consecuencia. ¿Lo ves?, no hay que pensar, que afán cuando esa información del dibujo no está en tu mente, la vas a buscar en el momento. Ahora, no desconozcamos a la curiosidad, en ella hay riqueza, aprovéchala abriendo más los ojos en actitud de captar, evita jugar al detective siguiendo pistas coherentes o dando rienda suelta a la lógica, no se trata de en un ejercicio de análisis, este es más un acto creativo. Y hablando de curiosidad les contaré mi versión, lo que quise que Mary sintiera. La invito a ella a compartir sus impresiones iniciales para que juntos le mostremos a los amigos lectores que se trata mucho del momento, de lo que temes, de lo que tienes en la cabeza. Quiero decirle a Mary que cuenta conmigo, yo, en la estrella, estoy para ella siempre, nunca la he dejado. Tampoco dejo de enviarle ayuda y mensajes, solo que una vez hace tiempo me puso una barrera, confundió sus experiencias conmigo y me cubrió. Por fortuna esa barrera viene deteriorándose, así que le dije: ayúdame a dejar la sombra. Espero de hecho que la dejemos juntos, la siento tímida, esperando certezas. Yo le tengo mucha paciencia y espero que sienta en el dibujo que esta etapa la hace lucir hermosa. No tengo prisa de enviarle toneladas de información o que todo sea destello, me interesa más que nada darle la opción de que se embellezca saliendo de la sombra, que se fortalezca en el proceso.Cuéntame por favor, ¿puedes sentir mi mensaje en el dibujo?, ¿crees que se cumplió el cometido?, ¿qué elementos centrales encuentras que no he mencionado aún?. ¡Ayúdame por favor a convencer a Mary de mi amor!”.  
VIOLETA Y SU PAPÁ
Paseaban despacio por el parque, el aire estaba fresco y las flores bailaban con él. Mientras caminaban, Violeta se arrojó en el prado para jugar con la hierba, y poco después su padre se puso de rodillas para observar.”Este es el cielo”, dijo la niña. Su papá, enfático, replicó: “No mi niña, el cielo es algo mucho más hermoso, rodeado de paz y felicidad”. A lo que la niña desprevenida respondió: “Tú y yo ya somos felices, papá”. Él, esforzándose por elaborar su mejor respuesta, dijo “Sí, pero existen lugares mucho más hermosos que este”. La pequeña interrumpió: “¿Como el lago de la montaña?”Entonces, al hombre lo detuvo un suspiro, no tenía argumentos para convencer a su hija de que lo que hasta ahora conocía no era el cielo, y consideró que tal vez debía respetar en ella la ilusión. Aun así, el padre siguió pensando en una posible explicación, lo que le hizo preguntarse, ahora para sí mismo, ¿qué es el cielo?, ¿son las nubes y las estrellas?, ¿acaso se trata de un mundo ideal tan solo hipotético?, ¿o mejor pensar en algo más cercano?Después de divagar, entre pensamientos y sensaciones, quiso el dulce hombre animar a su hija a creer que ella iba a construir su propio cielo, para lo que desprevenido intentó explicarle cómo es que este mundo que ya tenemos es el cielo en sí mismo según como lo mires.Violeta observaba a su padre, algo confundido inventando una historia que no le salía tan bien, así que la niña mejor llevó su pequeña mano al brazo vigoroso de su compañero de aventuras para invitarlo a recostarse sobre el suelo. Allí quedó tendido papá, sorprendido sintiendo la tierra en la piel, casi escuchándola; dominado por un golpe de amor de su pequeña, y un descubrimiento fascinante… él también sabía sentirse en el cielo.Finalmente, la niña no necesitaba una explicación, más bien el padre necesitaba el derecho a pensar que por imperfecto que resulte este mundo también es el cielo, lo tiene todo, aquí también se encuentran los seres más puros y elevados… por estas calles también camina Dios.
NO QUIERO SER BLANDA
“Eso es lo que me dice la niña, la misma que me pide todos los días amor, cariño, calidez humana. Les voy a contar de ella porque tiene esta idea terrible de que siendo dura se protege y se valida, ahora ya viene entendiendo, al menos a veces, lo equivocado que está, pero espero que tengamos juntos la oportunidad de llevar este cambio al máximo nivel, es decir a superar por fin su aval por los malos tratos. De hecho ella ha sido tratada con dureza, ha recibido ese ejemplo, se ha convencido tal vez sin saberlo de que la vida es para los duros de corazón, que solo pueden ser blandos los que ya tienen todo resuelto. La niña, me gusta llamarla así porque apenas está aprendiendo lo básico, se encuentra en un momento de desamor, al menos eso es lo que ella siente. Se siente sola, sin poder relacionarse con la gente a un nivel que le genere satisfacción o bienestar. Ella piensa que el amor viene por un lado y que vivir la vida es otra cosa, entonces es fácil verla ser agresiva con sus palabras o su mirada mientras gira para esperar abrazos o ternura de quien solo estaba observando. Ya ha tenido dificultades en el trabajo por ser intransigente, está llegando al límite eso sí, porque su hostilidad comienza a ser perceptible incluso a ella misma, y eso ya es mucho. Se siente mal después, lo sé, pero no le alcanza ese sentimiento para suponer que se está equivocando profundamente, y sus reflexiones sobre esas reacciones terminan con regularidad culpando a los otros de sus actitudes. Quiero decirle a mi niña que tiene mucho que aprender en lo que al amor se refiere, ella sabe que la cuido y la quiero, pero no puedo obligar al mundo a que la ame si ella no sabe provocar ese amor. El respeto, para empezar, es la primera muestra de amor humano, pues entonces comenzamos la educación de mi niña por allí. Cuando ella cae en cuenta de su actitud se atemoriza, tiembla por no saber quien ser si no es dura, tanto que supone que no va a ser nadie si es blanda con la gente o amable con los descarados que seguro aparecerán por montones. Es tan inocente mi niña que incluso supone que eso que la hace ver tan poco agradable es una virtud, yo le estoy dando tiempo para que tenga que ver su confusión por sus propios ojos, el problema es que una que otra vez su dureza le ofrece los resultados anhelados, consigue las reacciones de la gente que la hacen sentir cómoda, como sumisión y obediencia, y ahí es justamente cuando retrocede. Con el tiempo la niña verá que no habrá saciedad de cuenta de esa falsa sensación de superioridad, pero yo no tengo prisa, la prisa debería ser de ella que tiene tanto anhelo de aceptación, de calor, de amor. Ahora, mientras va viendo lo primero, el respeto, yo le muestro lo limitada que se encuentra para lograr su resultado deseado, una vida llenita de amor. Hace poco le ofrecí una nueva relación, la deje sentirse muy atraída, hasta convencida de al fin haber logrado lo que sueña. Ella misma podrá ver que solo tiene que bajar la cabeza, no a la persona del otro lado por supuesto, al amor, a la honestidad, a la humildad. Ya se imaginarán la magnitud entonces de los aprendizajes que mi niña enfrenta, dado el conflicto entre ser dura y dejarse querer ella se debate contra ella misma, entre sus principios aprendidos y sus deseos más sinceros. La verdad es que aún no quiere cambiar, me refiero a que no tiene un deseo verdadero de renunciar a su fachada de dureza con pretensiones de tenacidad, y vivir desde la humildad la incómoda tanto como para sentirse agredida, así que tiempo, eso es lo que mejor le puedo ofrecer”.