POBRE DE TI SIN UN DIOS

Creado el: 2025-01-23 01:17 pm

Historias

"Tengo varias amigas a quienes quiero dedicar este dictado. No sé porque me buscan si me niegan, o mejor dicho, sí lo sé, solo que hay que empezar por admitir que la fe es un asunto de la sinrazón.


Mi amiga D se declara sin fe. Ella siente que no tiene un Dios, que no puede creer en algo tan loco, y refuerza sus creencias en las declaraciones de su compañero ateo. 


Mi amiga E tiene la creencia de que hay una energía tremenda, pero jamás la he visto reconocer en su corazón que esa energía es superior. 


Y tengo muchas amigas N, como la de la historia anterior, que aunque se dicen creer, en la práctica obran y deciden solitarias, vacías, desprotegidas.


Puede, amigo, que no seas precisamente como una de ellas, pero me atrevo a decir que son contados los seres humanos que pueden albergar libremente un sentimiento de fe que no esté empañado por creencias, información, deberes y prohibiciones.


Me gustaría invitarlos aquí a sospechar que existe una fe pura, llámese como se llame aquello en lo que sientes que la vida se origina. Una fe a prueba de ideas o de molestias, es que ya sé que su fe está íntimamente ligada a su satisfacción, y si la vida no ha sido complaciente entonces la culpa es fácilmente de Dios.


No pretendo discutir aquí lo que Dios es y lo que no. Lo que quiero ver en sus corazones es menos soledad, menos pobreza, menos de ese vacío existencial que a veces logra hacer grises todos los colores.


Por ejemplo, a mi amiga E le gusta hacerme caras, y no puede decir que esas caras que me hace no se corresponden con un sentimiento sincero. Ella me desprecia, es decir, me quita precio, cada vez que las cosas fallan, o ella falla. Viene así teniendo una relación conmigo que no escatima en condiciones y requisitos; como podrán entender, la naturalidad de nuestro vínculo es casi nula.


A todos les recomiendo que den una mirada a su vínculo conmigo, con lo que es superior, con la fuerza que sostiene la vida. Por favor, no se respondan de inmediato enunciando su religión, las creencias de sus padres, o su versión de quién es Dios. La invitación es a mirar su sentimiento de lo divino. Y si en este momento es molesto sentir que son dos cosas distintas, lo entiendo, podemos encontrarnos después, cuando estén tranquilos con el hecho de que no siempre lo que piensan se corresponde con lo que sienten.


Vivir sin un Dios es como ser huérfano de toda paternidad o protección. Es una molestia inconsciente de la que pocos despiertan a tiempo para disfrutar mucho más el camino de vivir.


Puede que logres encontrar tu sentimiento divino en algo que ha sucedido pocas veces, como un duelo, una pérdida, o un milagro. O que te digas equivocadamente que tu hijo, tu pareja, tu madre, son los ángeles que sí existen, y que todo lo demás es cuento. Puede incluso que las prácticas con las que creciste te hayan estado ocultando del vínculo directo y sentido que Dios espera que crees junto a él.


Claramente esta no es una invitación a comprender, y sé que eso ya deja por fuera a otros más que no pueden confiar en lo que no comprenden. Para mi tranquilidad, incluso quien me niega me siente. Así que quien se aleja porque no comprende me encontrará después en los eventos más sentidos de su existir. 


Quiero también contarles que algunas de esas amigas de las que les hablo educan a niñas que demuestran su necesidad de sentir lo divino. Se podrán imaginar; una de mis amigas se hace nudos, otra delega la tarea en la abuela, y otra en el colegio. 


A propósito me gustaría hacer una diferenciación entre enseñar una fe preestablecida y ayudar a un hijo o una hija a encontrar su sentimiento divino. Transmitir algo que sientes o piensas es fácil, y conecta al pequeño en algo que tú sientes. Así es como la mayoría de ustedes ha aprendido su fe. Acompañar a alguien más a identificar su sentir interno sobre Dios es una tarea de respeto y conciencia, que pocos han tenido que hacer porque se han ocupado demasiado de otros avatares y no tanto de la búsqueda de la identidad espiritual.


Si te anima la idea, si quieres acompañar a alguien, o darte el permiso de hacerlo por ti, esto es todo lo que te puedo recomendar: sincérate sobre ese tema como una fuente de riquezas, evita remitirte a ideas o conceptos, y practica ir al sentimiento.


Mientras lees veo claramente que tu sentimiento es amor, soledad, vacío, tal vez cordialidad, distancia, perdón, olvido, milagro, y hasta utilitarismo. ¿Cuál de ellos?, ¿cuál otro?


Y no hagas nada con él, no se ven los sentimientos para catalogarlos, no este sobre Dios. Si puedes ver tu sentimiento honestamente y dejarlo quieto, entonces te estás comunicando conmigo. Si aún no sucede así, con honestidad y quietud, entonces practica, serénate, no tengas prisa. Una verdad espiritual no responde a la prisa…"

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Olga Castaño

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Comentarios (9)

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Consuelo
Gracias infinitas querida por ser ese puente para transmitir estos mensajes tan especiales para tocar corazones y despertar mentes. Todo esto es ♥️ de Dios.

2025-01-23 01:56 pm

carol
que mensaje mas lindo... sintonizar "radiodivinidad" con el corazón :)

2025-01-24 10:12 am

Olga Castaño
Jajaja, bien dicho 😇👌🏻

2025-01-24 10:30 am

Ivonne
Me hace ver que no sé quién es Dios… sin religión, sin el “pecado” o los sacrificios…..sin lo que me enseñaron de niña!

2025-01-24 03:59 pm

Olga Castaño
Eso es, lo divino es una idea, así lo aprendimos, como un ser que hace y dice tal y cual cosa. Pues a ese ser le gusta ser un misterio, creo que eso puede notarse en lo difícil que es para nosotros describirlo. Así que si esperamos a entenderlo, a descifrarlo, para conectar, seguiremos esperando.

2025-01-25 06:43 am

Andrea
Dios es paz y serenidad, es mi lugar seguro y aunque por mucho tiempo estuve de pelea con el , hoy entiendo muchas cosas sobre todo que no es por el somos nosotros en nuestro vivir y en los aprendizajes de la vida y el es ese guía que nos acompaña 💚

2025-01-24 11:00 pm

Olga Castaño
Qué lindo. Quién no pasa por esa pelea. Tanto como para tardar toda una vida en entender que gozamos de nuestra voluntad más allá de la voluntad divina.

2025-01-25 06:46 am

Ana Salinas
Gracias por ayudar a soltar al Dios mental que nos enseñaron, y darme cuenta que gracias al cielo la idea de estar sola es eso… solo una idea más.

2025-01-25 05:27 pm

Olga Castaño
"Eres una felicidad de este trabajo, gracias por estar aquí. Nunca sola, nunca llevando el mundo a cuestas para corregirlo. Mejor ahora libre y apasionada por tu propio mundo, ese tan particular que ahora comienza a descubrir la libertad del espíritu".

2025-01-26 10:34 am

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NO LO TOMES PERSONAL
"Comienza un nuevo año, y algo de ansiedad veo en sus ojos. Ella sabe que este año las cosas deben cambiar muy en serio, no solo por aquello que la hacen sufrir, sino por algunos cambios que vendrán y que espero que tengan la fuerza para transformar la realidad no solo en el exterior, sino en su interior.Lo difícil para ella es que no tiene fe verdadera. Es decir, ella no alberga verdadera ilusión. A mi amiga le falta la sensación inconfundible de la esperanza, y en cambio se engaña con la repetición de palabras que le dicen que sí puede. Ella dice que puede, pero no cree que puede.Hace poco mi amiga colapsó, las cosas se salieron un poco de control, y todo se originó básicamente en ese deseo que ella tiene de ocultarse a sí misma su pobreza. Como la vida es de contrastes, ver a su pobreza atravesarse en el pasillo mientras caminaba desprevenida, la confrontó.Amigos, y amigas, quien se oculta a su pobreza termina asustado y desubicado, pues entretenido diciéndose lo rico que es, se olvida de tener claro aquello que debe conquistar, transformar, enriquecer, y queda entonces oculto ante sí mismo ese lado desvalido o siniestro que aún debe llenarse de luz.Ocultarse la verdad no cambia las cosas, eso es fácil de entender. Pero lo que ahora no están entendiendo muy bien es que el mundo se está potenciando en el engaño. Basta con mencionar las redes sociales, que trabajan decididamente para decirte que todo está muy bien, o para dejarte claro que es lo que sí está mal. Lo hacen hasta lograr acuerdos mundiales, y entonces los problemas más íntimos, personales, individuales, quedan fuera de la realidad porque ninguna red social dijo que a ti en particular te hace sentir mal una cosa que no sabes mencionar.Me gustan las redes sociales para difundir información valiosa y educar, pero ocurre que ese mismo valor a veces es la causa de un trastorno que lamento más que todos los demás ahora, la confusión. Tengo muchos amigos confundidos al haber asumido que deben ser educadores, generadores de información, profetas, mesías.Hablamos de un efecto que no solo promueven las redes. Si los veo conversando en grupo, la conversación la lleva quien dice cómo deben ser las cosas. Ya no les gusta preguntarse cosas, aprender juntos, pasar el rato simplemente compartiendo lo que son. La información se ha convertido en la verdad.¿Qué pasó con el discernimiento natural? ¿A dónde se fue la mística esencial de ir más allá de los datos e intuir, olfatear, sentir, meditar?Entonces los veo en una carrera de respuestas, en un afán conspicuo por responder con contundencia, por tener la claridad, la última verdad. Y claro que eso ha traído cosas buenas, que es una gran oportunidad, pero a mis amigos que se dicen mentiras, eso les está jugando en contra.Si tienes una pobreza, una que hace hoyo en tu sentir interno, y la cubres con información, te mientes. Cuando te mientes, esperas estar pleno y rebosante, das por sentado que todo esta maravillosamente bien, y en el momento en que el agujero se despeja, caes a un vacío devastador.En cambio, si llevas tu agujero despejado, lo cuidas, lo atiendes sabiendo que esa pobreza puede ser cubierta, entonces te enfocas más en recoger riquezas que en recoger mentiras que lo parezcan.No temas si este dictado parece hecho para ti en algún aspecto. No lo tomes personal. Creo que todos en cierto sentido se ocultan algo. Creo que se dedican mucho más a su riqueza que a su pobreza. Y entiendo, la ambición los anima mucho más a las riquezas placenteras que a esas que implican esfuerzo o temeridad. Pero amigos, no poseen una riqueza tan real si se tienen que engañar con placebos o sucedáneos.Para reconocer tu pobreza más inminente, la que primero necesita atención, revisa ese vacío o esa necesidad insatisfecha que te complica la vida. No importa que te hayas dicho una y mil veces que lo entiendes y que lo aceptas, si sigue causando vacío, ausencia, pobreza, ese es un espacio que necesita atención.Claro que da pereza, harta saber que esa molestia sigue allí, que ese defecto sigue aclamando cambios, que esa situación sigue sin resolverse, pero como sueñas con una vida plena, entonces considera ahora animarte a emprender algunos cambios que traerán riquezas inesperadas.Eso es lo bueno de algunas pobrezas, despiertan talentos y capacidades únicas que solo traen brillo y oportunidad. Los veo cómodos en algunas carencias porque el esfuerzo parece más amenazante que el problema, y este al final es su engaño principal.Nadie viene a decirles lo bien que estarán cuando superen esa dificultad. Nadie les anuncia el futuro y les hace sonreír con ilusión por los logros residuales de un cambio profundo. Pero deberías sospechar que un agujero se llena de luz y entonces la plenitud hace honda, se expande, y alienta otras riquezas dormidas.No quiero víctimas indefensas de la realidad, la situación de víctima ha de ser un movimiento transitorio que debe ser utilizado como la vida pretende, para transformar realidades, para vencer al enemigo, para aceptar la realidad, o para transformarse en función de ella.Cuidado amigos con esa mentira soberbia de exaltar el dolor o de consagrar una vida santa de cuenta del sufrimiento. Está bien que cuando sufres viene la compasión, recibes apoyos que no ocurren cuando estás feliz, pero, ¿eso es lo que quieres?, ¿un amor venido de tu sufrimiento? ¿Qué tal ahora una mirada de admiración por superar las cosas y vencerte?Que el enemigo comercial que es el drama no te oculte más tras las mieles de las emociones. Que la próxima vez que tengas un bajón, no logre tu teléfono llenarse de súbito con publicaciones que replican lo que sientes. Piénsalo, el drama y la confusión reciben toda suerte de publicaciones, la claridad y la resiliencia por sí mismas no dicen nada, entonces no consiguen muchos likes.Imagínate saliendo del regocijo emocional que la información causa ahora, y pasando a vivir tus emociones en la frescura de tu intimidad, sin tanta resonancia, con algo de silencio saludable. Enfrentando tu verdad que nadie posteará, y venciendo así esa pobreza que solo tú puedes sentir y vencer.Que te tengan compasión es un confite, que te vean vencer es un silencio. ¿Cuál prefieres?".
INTERLUDIO
“El dictado anterior causó silencio, qué bueno, pues era para invitar al silencio. Sin embargo, sé que no es fácil encontrarle un lugar a esa invitación tan amplia, tan profunda. Entonces tengamos este nuevo dictado, con elementos más pragmáticos que les permitan practicar ese silencio maravilloso al interior de ustedes mismos.Interludio significa pausa, intermedio. En el arte, el espacio entre dos actos. En la vida, el espacio entre una revolución mental y otra, ojalá. Quiero que sepan que ya lo hacen, pero vale la pena ser cada vez más conscientes de él, y hasta propiciarlo. Ya hacen pausas mentales, ya tienen interludios maravillosos.Cuando la vida está agitada, pausar es estratégico. Cuando la vida está tranquila, educar esas pausas es astuto y prometedor. Si sabes parar, callar, sabes quién eres más allá del escándalo de ideas que a veces te ensordece.En la tarde de ayer visité a mi amiga en la vereda. Ella busca una vida tranquila, eligió el campo para ello. Pero los perros de su vecino no entienden esa necesidad, ellos corren en manada, ladran como si no hubiera un final, y hacen daños en su jardín sin siquiera darse cuenta.Qué confusión tiene mi amiga. Cree necesitar silencio de parte del entorno, cuando necesita en verdad silencio interior. No he logrado convencerla de buscar más armonía en su interior, y sigue citando a su vecino para exigirle encerrar a las mascotas.Ayer, mientras tomaba el algo en el corredor, persuadí a uno de los perros a acercarse para llevarle un mensaje. El perrito, según ella el del ruido más molesto, vino tranquilo, y se recostó cerca de su zapato. Ella sonrió, solo se había quitado uno, y el perro terminó usándolo de almohadilla. No lo quería dañar, quería decirle: te acepto, te reconozco, somos diferentes, no estás obligada a quererme. Solo entiende mi naturaleza, estoy seguro de poderte agradar. El mensaje claramente era sobre el silencio interno, no sobre el canino.Ella tuvo que sonreír, pues aunque alistó los músculos para patear el suelo y asustarlo, la pierna desobediente más bien perdió el zapato que quedaba calzado para terminar acariciando el pequeño lomo peludo. Su sonrisa era poco armónica, se imaginarán, esa sonrisa de quien desprecia y ama al mismo tiempo.Así los veo relacionándose con el silencio. Lo aman y al mismo tiempo se sienten nerviosos. Para colmo está fuera de moda, la gente rara o disocial ama el silencio, dicen ustedes.Resulta que Merlin es un cachorro, de esos con cara de viejo. Se harán amigos de a pocos. Me gustaría decir que lo mismo pasará con el silencio, pero a mi amiga le molesta no pensar. En eso tengo mucha paciencia. Y Merlin me ayudará, él la va a distraer cuando ronde la casa, la sacará de sus ideas de vez en cuando, y le recordará que se puede ser amigo de lo que no es agradable en principio.No es tan difícil el interludio. El vacío de la mente es un espacio altamente productivo que promete despejar, traer posterior claridad. Pero requiere paciencia. A mis amigos dominantes no les gusta la paciencia, la desprecian. Esos son quienes más dificultades tienen para propiciar una pausa en su mente, un silencio. Y no es porque no puedan, es porque no quieren en verdad.La próxima vez que quieras pedirme paz en tu mente, por favor recuerda que no te agrada, y piensa en Merlin. De hecho, intenta tener tu Merlin. No un perro, un recordatorio. Un lienzo en blanco es un Merlin, una libreta abierta con un lápiz en medio, un tapete de yoga desplegado, una cama vestida de blanco esperando por tu descanso. Solo tienes que querer, de verdad desear ese silencio. Es tan simple que desespera, pero existe, está ahí, como una fuerza misteriosa capaz de liberarte, de darte contención, esperanza.Reconoce que no quieres, que rara vez quieres, o que aunque quieras no te tomas el trabajo de parar.Cierra los ojos, pero respetuosamente. Cierra los ojos y al tiempo cierra la boca. Enmudece, respeta.Voy a despedirme diciendo: el silencio es de la gente respetuosa, reino de la voluntad, esquivo a los soberbios, amigo de los nobles, tranquilo como una flor blanca, vacío como el frío. Y no te tiene que gustar”.
Y ¿PARA QUÉ CREER?
"No sabes cuando alguien se encuentra en su momento íntimo conmigo. No sabes cómo alguien particularmente se conecta. Puede que sea cocinando, entreteniendo la mente con un juego simple, o caminando por el bosque. Cada quien tiene su modo personal, y este es el de Juan, ir a su terraza temprano en la noche para conversar. Es que su terraza le brinda una vista única de las estrellas, una incluso mejor para él que la del observatorio en el que trabaja.Le gusta más mirar al cielo desde su hogar porque ahí no estudia la física o la astronomía, ahí Juan me habla a mí. Y lo mejor es que yo le respondo. Él me escucha en sus sensaciones, en su suspirar, y en una claridad inesperada que alcanza cada vez que se dispone a sentir el eterno mundo en el que se encuentra.Cuando Juan recuerda las infinitas posibilidades entonces se enchufa a su verdad. Eso ya es un hábito, que siendo para él algo natural, para mí es un milagro. Sí, yo también me sorprendo, yo alcanzo la dicha cuando alguien logra encontrar su modo.Los modos cambian, son naturales, espontáneos. No funcionan los modos copiados a menos que los adaptes a tu sentir. Y Juan es genial para inventar sus maneras.Para algunos de quienes se dicen creyentes, inventar es un irrespeto. Para mí es una oportunidad maravillosa. Quien juega con su imaginación sobre mí o sobre el mundo espiritual, goza de infinitas posibilidades y eso lo sabemos aprovechar bastante bien.Cuando era pequeño, Juan me dejaba piedritas. Era un juego simbólico para él en el que se aseguraba de que yo lo persiguiera, «por si me pierde», decía. Claro que yo no necesitaba las piedras, que jamás pierdo a Juan, pero ese juego era una verdadera alegría para mí porque así Juan me tenía presente, confiaba, y hasta se sentía respaldado.Ahora que está casado, que tiene una familia, Juan sube a la terraza para mirarme en el infinito y decirme que está confundido. No usa las palabras, eso me gusta, solo me muestra su cara y me toca en el viento. En cuanto cierra los ojos y se entrega, siente la respuesta, que tampoco son palabras. Suelo decirle a Juan cosas como suéltalo, o cambia de actitud, o deja de insistir en tal cosa. Incluso a veces me permite insinuarle temas que no lo motivaron a subir, pero que son pertinentes, prioritarios. Una noche en particular, Juan vino para quejarse de su hijo pequeño, que estaba rebelde, y su profesora insinuaba algunas complacencias innecesarias en casa. Juan subió, como de costumbre, para recibir claridad, pero yo le di un giro a nuestro encuentro de esa noche, y le hice sentir cierto temor en la barriga.En vez de hablarle del niño, le hice caer en cuenta de que su ansiedad estaba regresando, ahora en forma de cierta obsesión por el ejercicio. ¿Que cómo hice eso? Estando ahí parado, con la cabeza hacia atrás, tuvo tremendo calambre en la espalda.Él se ríe cuando pasan esas cosas, sabe bien que ese es nuestro momento, y hasta me mira como si lo hubiera pellizcado. Rápido Juan entendió mi cometido, y de paso admitió que su niño también estaba teniendo asomos de ansiedad que lo conducían a un comportamiento inquietante digno de atención.Esa noche nuestro encuentro duró poco, porque Juan bajó corriendo para aprovechar a su hijo antes de la hora del sueño.Eso me gusta de Juan, utiliza nuestras conversaciones para actuar. Él no corrió a arreglar el mundo del niño, fue a mirar, eso quise, que solo mirara. Ese día nació un hábito en el que se miran en el espejo del otro, a veces contemplan sus diferencias, a veces comparten fracasos como dos niños inocentes que son, aprendiendo del mundo que se mueve dentro de ellos.Ya la profe dejó de quejarse, bastó una mirada de Juan cuando dejó a su hijo en la siguiente mañana. La mirada de Juan decía: tranquila, estamos trabajando en eso, nos estamos implicando.Creas o no, te acompaño, te enseño, al menos trato, y si me dejas, te guío. Búscame a tu manera, si ya tienes una que crees que funciona, observa si allí me logras sentir. Entonces sabrás que quieres un poco más, y yo también.Nos vemos entonces en tu terraza, en tu ventana, en tu cama, en tu silla favorita, o en tus paseos, donde mejor te sientas dispuesto para mí".
PARAR DE LLOVER
“¿Conoces las hazañas de muchos para detener la lluvia?, hasta puede que tengas una en la que confías. Quiero que prestes atención a una en especial, aquella donde la gente cree que por no decir que va a llover entonces no llueve.  En el cielo se alza una nube negra, grande y fuerte, hay truenos y relámpagos, y aún así quienes necesitan que no llueva insisten en decir que no va a llover. Sé que están expresando su deseo, pero también están decidiendo que no va a llover, o asumiendo que me dicen a mí que no quieren lluvia ahora y yo la voy a detener. El clima, como muchos fenómenos de la naturaleza, son parte de la vida; actúan como catalizadores del cambio, es decir como recordatorio de lo inesperado, de lo magnánimo, de las cosas que una criatura no puede controlar. Sé bien que ya han creado maneras de controlar el clima, pero para hacerlo lograron entenderlo, respetarlo y luego desarrollar estrategias para favorecerse, y esa es una historia diferente. La inocencia que reside en pensar que controlas el clima con tu intención o tu devoción me hace pensar que así obras ante otras circunstancias no deseadas, en vez de pensar primero en adaptarte sueles sucumbir a la negación y a distraerte en artilugios que poco de eficientes tienen pero te dan la tranquilidad de haber hecho algo. Vamos a decirlo de otro modo, no basta la intención amigo mío, ni con el clima ni con las cosas que son más grandes que tú. Debes saber, en el momento en que algo retador se presenta, que tienes mucho más que la negación para enfrentar las situaciones, que hay todo para saber que algunos eventos de la vida no vienen para ser retenidos sino precisamente para cambiarte a ti.  Así que la próxima vez que tengas planes al aire libre y veas en el cielo un gran nubarrón recordarás que ese fenómeno complejo que es el movimiento de la atmósfera está acompañando el deseo de la vida de generar cambios, renovaciones, alteridades. Que cuando veas la lluvia veas el cambio que a veces viene inesperado y te abras a él, así como tu paraguas”.
VIOLETA Y SU PAPÁ
Paseaban despacio por el parque, el aire estaba fresco y las flores bailaban con él. Mientras caminaban Violeta se arrojó en el prado para jugar con la hierba y poco después su padre se puso de rodillas para observar.“Este es el cielo” dijo la niña. Su papá enfático replicó: “No mi niña, el cielo es algo mucho más hermoso, rodeado de paz y felicidad”. A lo que la niña desprevenida respondió, “Tú y yo tenemos eso, somos felices papá”. El papá, esforzándose por pensar su mejor respuesta dijo “Sí, pero existen lugares mucho más hermosos que este”. La pequeña interrumpió “¿Como el lago de la montaña?”Entonces al hombre lo detuvo un suspiro, no tenía argumentos para convencer a su hija de que lo que hasta ahora conocía no era el cielo y pensó que tal vez debía conservar en ella la ilusión. Aun así siguió pensando en una posible explicación, lo que hizo que se preguntara, ahora para sí mismo, ¿Qué es el cielo? ¿Son las nubes y las estrellas? ¿Acaso se trata de un mundo ideal tan solo hipotético? ¿O mejor pensar en algo más cercano?Después de divagar entre pensamientos y sensaciones quiso el dulce padre intentar animar a su hija a creer que ella iba a construir su propio cielo, para lo que desprevenido intentó explicarle cómo es que este mundo que ya tenemos es el cielo en sí mismo según como lo mires.Violeta observaba a su padre, algo confundido inventando una historia que no le salía tan bien, entonces llevó su pequeña mano al brazo vigoroso para invitarlo a recostarse sobre el suelo. Allí quedó tendido papá, sorprendido sintiendo la tierra en el rostro, casi escuchándola; dominado por un golpe de amor de su pequeña y un descubrimiento fascinante… él también sabía sentirse en el cielo.Finalmente la niña no necesitaba una explicación, más bien el padre necesitaba el derecho a pensar que por imperfecto que resulte este mundo también es el cielo, lo tiene todo, aquí también se encuentran los seres más puros y elevados… por estas calles también camina Dios.