¿SÍ TIENES QUIEN TE REGAÑE?

Creado el: 2023-09-05 07:50 am

Lecciones

“Si nadie en tu vida tiene la voz para regañarte entonces estás pobre. Quiero que tengas a alguien a quien miras con autoridad y le permites reclamar por tus errores. Ya sé que eres adulto y sabes cuando te equivocas, pero no esperes poder ver tu mundo por completo siempre solo. Las miradas externas, cuando son sabias y albergan afecto, son la luz que te libra de la oscuridad que no sabes que posees.

 

A propósito tengo algunas amigas que no logran ver en que están fallando, son mujeres autónomas que prefieren vivir la vida bajo su propio criterio y consideran que ese es un acierto en sus vidas. Hoy les digo a ellas que replanteen por favor ese principio y se dejen envolver por la manta de quien mayor o más sabio en algún sentido las puede detener y ayudarles a mirar un poco más allá.

 

Esa persona que te regaña no será siempre la misma, de hecho lo normal es que cambie, o que teniendo a alguien especial le des ese permiso a un consejo inesperado sin fijarte tanto de quien proviene. La mirada que acepta un regaño es una mirada abierta y optimista, admiro a la gente que puede ver más allá incluso cuando se está sintiendo mal por sus fallas. Si aún no logras semejante poder practica, aguanta el temblor de la incomodidad y somete tus ojos a la luz para que más allá de la culpa o la vergüenza veas la oportunidad presente en tu error o en tu dificultad.

 

Tener quien te regañe aporta también una figura de autoridad, y que bien te viene respetar a alguien que siendo semejante puedes ver superior al menos en algún sentido. Es difícil que crezcas si no entiendes que hay gente más adelante que tú en algunos elementos vitales. En cambio es fácil avanzar cuando sabes que caminas en medio de muchos caminantes y que cada quien disfruta de riquezas que a veces corresponde compartir.

 

La figura del regañador es más bien la figura del consejero, del mentor. Puede que hoy no esté tan de moda pedir un consejo, o que cueste mucho acudir a un experto, pero ocurre que puedes tener a la mano, en tu lista de contactos, gente que con una llamada y un cafecito ofrecerá ese concepto que tú mismo sabrás cómo convertir en un regalo.

 

Vuelvan a acostumbrarse a los diálogos, a las conversaciones sobre lo personal, no como se hace con frecuencia, para pavonear frases célebres, sino más bien para ser honestos, y para sorprenderse de lo revelador que puede ser abrirse a otra persona. Por supuesto que hablo de conversaciones que rompan modelos, no esas con los de siempre en el lenguaje de siempre.

 

Ahora, ser quien regaña es una tarea tan delicada que mejor debe ocurrir espontáneamente. Si ya te sientes quien siempre regaña algo raro está ocurriendo. Mejor deja que dar consejos y recibirlos sea una experiencia nacida del evento milagroso de una conversación tejida con cuidado y naturalidad. Evita regañar a quien no está buscando cambiar, te sentirás invadiendo un campo minado.

 

Claro que hablamos aquí de regaño como esa apreciación bien intencionada en la que alguien tiene la facultad de mostrarte, sin cantaleta o sermones, algo en lo que hace falta cierto redireccionamiento.  De hecho los mejores regaños (quise llamarlos así por su connotación de incómodos) ocurren sin palabras directas, en medio de una apreciación que se va directo al pecho en torno de algo en lo que seguramente te sientes atascado.

 

Así amigo que disfruta los regaños, vuelve a la autoridad, respétala, y ten mucho cuidado cuando te corresponda serlo. Estamos hablando de esa bella facultad humana de enseñarse los unos a los otros el arte de vivir. Se ha perdido la costumbre y me gustaría verlos tener más charlas espontáneas en las que descubren algo liberador para ustedes mismos o para los demás”.

 

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Olga Castaño

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Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Elisa María
Siento en este dictado que "regaño" es la misma conexión, que a menudo se escapa. Permitir sentir el regaño, es conectar de manera natural y volver al camino. Que así sea.

2023-09-06 05:30 am

Olga Castaño
"Gracias por tu sabiduría. Que bueno que vayan pudiendo entender que la mejor conexión ocurre a través de las correcciones".

2023-09-06 07:45 am

Adriana C
Este Dictado me resuena mucho con algo que nos vienen diciendo desde hace un tiempo y es ver "a los seres del cielo por encima de nosotros", es decir, saber que existe una autoridad divina y sabia que sabe qué es lo mejor para nosotros. Me recuerda también el episodio bíblico del Arca de Noe, que no llevaba timón, es decir, no era conducida por los hombres, tenía una guía superior.

2023-09-09 05:17 pm

Olga Castaño
Gracias Adri por decirlo con tanta claridad. Incluso me pregunto qué es lo que hace tan adversa la idea de algo superior, ¿será que le tememos a esta realidad indescifrable más grande que nosotros? 🤔

2023-09-10 10:32 am

Monica Osorio
Atravesar la incomodidad nunca será fácil y en ocasiones se siente hasta un poco de vergüenza, y esa sensación siempre nos llevará a evitar un „regaño“, pero nunca valdrá la pena, es mejor atravesar el momento y recibir palabras, siempre son complemento y ayuda. Gracias por tus regaños.

2023-09-13 08:58 am

Olga Castaño
Con mucho cariño, cuando me encuentro frente a personas que se dejan regañar en serio de la vida me siento privilegiada de ser testigo. Es que en esos regaños ustedes se engrandecen, se encuentran frente a su propia verdad con fuerza y valentía ⭐

2023-09-13 10:11 am

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“Vamos a entrenar la cabeza, a desentrenar esa manía de llevarlo todo por tu propia cuenta, de mandarme a la silla de atrás para esperar que yo solo haga caso a tus indicaciones.  Las conversaciones de los últimos días han traído un tema en común, gente grandiosa pasándose de la raya al intentar tenerlo todo bajo control. Carentes de espontaneidad mis amigos administradores están abusando de la realidad, la suplantan incluso, veamos porqué. Una amiga mía, gerente, siente que ella misma construyó el avíon, lo cual es real, pero de algún modo asumió que lo hizo ella sola. No lo diría, es más, ella no lo pensaría así, pero se enfrenta al mundo en su nave sin considerarme verdaderamente, sin al menos sospechar que yo, el gran piloto, la vida en sí misma, tengo algo entre manos. Entonces puedes verla forcejeando, incluso arrebatándome los controles. Tengo de hecho una historia en las que quiso atarme en la bodega para darle una vuelta al destino. Me gusta la gente poderosa, no lo voy a negar, pero quien usa su poder para luchar contra la vida se está desgastando en un combate de solo perder. El poder de mi gerente brilla cuando se alía conmigo, nos aliamos hace un tiempo para construir el avión, solo que como no me vio moviendo tornillos cree que yo no estuve ahí. Ahora que las cosas se están poniendo incómodas para ella quiere reparar algo que no está dañado, quiere incluso desviar el avión. No tienes amigo porque saber que estoy ahí, lo natural es que te identifiques como individuo y que vueles por ti mismo, a tu manera, con tus recursos. Pero ahora que vas siendo más consciente de mi fuerza, a veces hasta de mis intenciones, tómate por favor el trabajo de entenderme en una posición más privilegiada que solo seguir indicaciones o escuchar teorías. Otras gerentes, amigas cercanas también, acuden a mí para intentar arreglar la vida ajena. Ellas aprenderán por cansancio que están solas en esa lucha por corregir a la vida cuando les parece que se equivoca con sus seres queridos. Rara vez los acontecimientos de la vida son un error, así como es muy raro que alguien solo sea víctima de una circunstancia determinada; si ese alguien está envuelto en ella es porque algo ha de tener que ver, por supuesto para su propio bien. En todo caso ellas cuentan conmigo también para aprovechar su poder, por eso les quiero escribir aquí a todos quienes se esfuerzan en dar lo mejor: por favor, no abusen, no esperen que su poder les dé todo lo que desean, o que los retos se presenten a su manera. ¿Cómo enriqueceremos el vuelo si no hay vientos encontrados?, ¿cómo esperan ir más allá si solo miran hacia su más acá?. La gente poderosa, es decir, que logra poder sobre sí misma y sobre el mundo, puede olvidarse que ese poder ha de incluir la capacidad de tener menos la razón, de aprender más profundo con los años, de anhelar incluso madurez y más adelante sabiduría. Por supuesto que no eres poderoso solo si eres gerente, ellas son nuestra experiencia de los días recientes y nuestro grato escenario de conversación. La gente poderosa, lo digo con alegria, abunda. Ahora, la gente poderosa capaz de contenerse en sus impulsos y sobrepasos no tanto, no hay uno en cada esquina. Han aprendido muchos de ustedes, amigos poderosos, a dejarse llevar por los caprichos aprendidos, estableciendo un mundo propio en torno de normas con las que intentan regir a la vida circundante, y eso seguro los ha hecho fracasar. Cambiemos eso, cambiémoslo juntos. Te ofrezco guía, una para lo cual no necesitas talentos especiales, más bien sí verás la necesidad de mirar desde otras perspectivas, incluso desde abajo. El solo hecho de admitirse pequeño frente a lo grande que es la vida puede llegar a ser el comienzo de una visión de sabiduría. Así que sabiendo todo esto por favor no te afanes por descifrar mis intenciones, ese es tu instinto buscando nuevamente control. Mejor báñate de indiferencia, vuela a ojo cerrado intencionadamente, sintiendo el vacío y viéndote inocente de lo que está sucediendo. Las experiencias retadoras no están esperando ser congeladas para corregirlas, más bien tratan de sacar más de ti, de mostrarte incluso maneras nuevas de operar la nave. No soy tan amigo de los regaños pero sé que a veces refrescan la vida, si te estás sintiendo regañado o regañada aprovecha, suelta el timón y permíteme conducir por un rato. Disfruta el paisaje, que las adversidades te muestren el futuro. Yo te presto mis lentes si los usas para ver tus limitaciones con amor y divertirte”.
LA MADUREZ ES MI ALIADA
“Si la madurez es la sabiduría que viene con la experiencia, y yo soy la voz de la vida que trata de llevarla adelante siempre, entonces ella y yo somos de cierto modo la misma cosa.Una persona madura en la medida en que aprovecha sus experiencias para ajustar su comportamiento, su pensamiento, y entonces sus decisiones. Eso no solo sucede a través de la razón, también hay ajustes que son emocionales, o adaptativos, como cuando aprendes a no tomar demasiado café porque te pone nervioso, usaste la experimentación sin pensar demasiado.Así mismo es como ocurren otros aprendizajes más grandes que constituyen la madurez, eso sí, solo vivir no es madurar, si no aprendes, ya sea instintiva o conscientemente, no habrá tal madurez. Tengo amigos a quienes el café en exceso los pone nerviosos, y prefieren decir que están estresados por el trabajo, o que necesitan el café para poder estar despiertos; ellos no aprenden porque no desean ese aprendizaje sobre el café, o sobre ellos mismos. Lo bueno para muchos es que ser inmaduros es un derecho. Aquí nos ocupa de momento el derecho a madurar, que me gustaría que entendieran como un deber glorioso, el deber de respetar la vida y enaltecerla. La gente madura se rige más por el bien que algo le hace, y menos por el placer inmediato o por su parecer. A muchas personas les gusta mucho comer, y no quieren tomarse la molestia de saber qué de lo que comen les hace bien y qué no. Otra vez están en su derecho, y hacerse el bien no las tiene tan preocupadas.¿Ven por qué la madurez es mi aliada? Si no maduran no los puedo cuidar. Maduren en el amor, en las finanzas, en los hábitos. ¿Cómo es que andan tan embelesados prologando la adolescencia? Se quieren dar gusto al máximo, quieren conservar la juventud a todo costo, y hasta esperan que la inmadurez los haga lucir mejor, ¡vaya si me la ponen difícil!Esta tarde espero decirte que no tengas miedo de la madurez. No será aburrida, no si sigues creciendo y aprendiendo. Tampoco es tan terrible la vejez, se trata de la etapa de mayor lucidez de la consciencia si has llegado a ella claro de quien eres y de lo que te hace bien. La plenitud verdadera ocurre de hecho en la madurez, no puedes tener mucha experiencia de vida a los veinte años, no puedes decirte ya tan maduro como puedes llegar a ser a los cuarenta, no esperes decirle a alguien que ha vivido más que tú cómo tienen que ser las cosas. En la madurez verdadera se encadenan los acontecimientos de la vida, singulares, propositivos, dados para algo que específicamente has necesitado. De ese modo, si te encuentras con alguien de tu edad, verás que esa persona puede haber madurado más que tú en algunos aspectos, y ese es uno de los poderes maravillosos de la madurez, que te hace más tú, mejor tú, más sabio, y eso no indica que no tengas mucho más que aprender.Si va quedando claro, la madurez entraña aprendizajes presentes y futuros, no solo pasados. Qué limitados los veo cuando esperan aprender de un momento doloroso de la vida y ya quedar maduros para siempre. La vida sigue rodando, como la tierra girando. No hay un día idéntico al otro, ni en el cielo incluso. La sabiduría de la madurez será reconocida por ti mismo cuanto más te sientas consciente de todo lo que no tienes cómo saber, de todo lo que puede cambiar para ti, para ser mejor, hasta nuevo.Y en el entorno de las finanzas, como el amor, madurar es necesitar menos, y aprovechar más; poseer lo valioso, lo vigente, no lo convencional por obligación; hacerse tan feliz de ser que poseer, ya sea atención o pertenencias, sea un gusto preciso enfocado más en seguir avanzando que en saciarse para siempre.El espíritu que crece nunca se sacia. El inmaduro se dice saciado cuando cumple un objetivo. De pronto podemos acordar que la vida es una meta móvil, tú avanzas y ella tiene un nuevo premio de montaña para ti. Disfruta entonces lo que ahora te sacia, siéntete maduro con toda libertad en cosas que has experimentado conscientemente, y así mismo sé consciente de que incluso en eso que ahora te sientes maduro hay kilómetros por delante para seguir aprendiendo.Acostúmbrate a frases como: «yo antes pensaba…», «la vida me ha enseñado…», «yo era de tal modo…» Eso es humildad, y también es madurez, quien no necesita estar quedando bien ya puede empezar a sentir que está madurando 😉”
DÓNDE ENCONTRARNOS
“Los seres del Cielo estamos en todo, hablemos de cuatro espacios de menor a mayor en los que nos puedes encontrar. Dejemos algo claro, siempre vamos a preferir la realidad.La devoción Este espacio lo eliges tú, en tus pedidos y angustias, estamos aquí incluso para quienes deciden no creer en lo divino y tras el dolor o el miedo nos evocan. Es un espacio de la mente, un refugio del pensamiento, no necesariamente una conquista del corazón. Muchos amigos nos admiten más bien como una idea fantasiosa y así se relacionan con nosotros, con el Cielo. Aunque estamos ahí este podría ser el espacio más lejano, el austero, el de la desconfianza.Los rituales Siendo sinceros las prácticas que dicen dedicarse a lo divino más bien se han creado para que las personas se dediquen a ellas en su virtud o en su bienestar, eso no me molesta, lo necesitan, y nosotros estamos ahí, pero no es el espacio que se dedica a atender la relación directa con lo divino, la conversación entrañable que deseamos conseguir, esta amistad personal que dejan de vivir.Rescatamos de los rituales que introducen a alguien a escuchar, que lo ponen en contexto y le abren la mente, que ayudan a progresar hacia los hábitos. De hecho algunas personas nos saben sentir y recibir en medio de sus rituales, eso sí si están dispuestas en su corazón a escuchar.Cuanto más personal sea tu ritual, creado por ti, flexible y cambiante, mejor irás encontrando caminos para conectarte y trascenderlos, recuerda que el ritual mismo no constituye una presencia divina, es un medio que eliges para intentar esa comunicación, así que debes explorar distintos medios y ojalá dejarnos mostrarte el que te conviene.Los hábitosHay una gran conquista cuando lo divino comienza a ser parte de tus hábitos, acompañarte en el desayuno o hacer parte de tus decisiones de trabajo se acerca mucho a lo que deseamos lograr en esta armonía con ustedes. Podemos acompañarlos hasta en las actividades más inocuas, pues quien convierte sus hábitos en un momento de conexión está logrando que su vida conquiste espacios sagrados en su propia cotidianidad.Casi todos los días de tu vida desayunarás, si te sabes acompañado y guiado en el desayuno entonces habremos estado juntos una parte importante de tu vida, de tus decisiones al comenzar al día, de tus sensaciones al enfrentar cada mañana.Si deseas que te acompañemos en el desayuno compremos juntos los ingredientes sabiendo lo que te hace bien, dándole color y gracia, frescura y poder. A la hora de preparar recuerda que estás bajo tu cuidado, que la conquista del bienestar es toda tuya, que eso que disfrutarás al comer contiene tu empeño y es tu mérito. Comamos juntos, permíteme sentarme a tu lado y sentir juntos, susurrar soluciones y pensar diferente cada mañana, abrir los ojos y trabajar en tus sueños.No necesitas dos horas para un desayuno así, vas conquistando cada parte hasta que un día tienes un momento simple de conexión en el hábito de prepararte en la mañana, uno simple pero glorioso que será el punto de partida para ir conquistando otros momentos de tu vida.La realidadMi favorito, el que mejor entraña la naturaleza de esta relación, ser parte de tu vida en el sentido más extenso. A veces olvidas que nosotros somos parte de ti, sigues creyendo que tienes rincones que puedes ocultar, evitas ser juzgado o afectado por nosotros en aquello donde tu deseo domina. Tranquilo, no vamos a forzarte a nada, siempre tendrás tu voluntad, estar en tu realidad consiste más bien en que descubres las ventajas que se obtienen de permitirnos entrar en distintos aspectos de tu vida y nos invitas, te haces consciente de nuestra presencia en esferas inesperadas y aparentemente indiferentes a nosotros.La gente que nos ha involucrado en su realidad es la gente que vive con cierta sencillez, que goza de transparencia hacia sí misma. Habrás notado la hermosa sensación de un día desprevenido, donde haces todas tus cosas, incluso corres y sientes estrés, pero nada se queda, solo vas fluyendo y pasas a la siguiente actividad. En ese estado de bajo conflicto mental nos dejas entrar, ayudar en los momentos angustiantes; no necesitamos tu permiso pero sí tu cooperación, no podemos ayudar a calmar a alguien que busca desesperarse más.En medio de dificultades o retos solemos dar muestras de nuestra presencia e incentivar soluciones, de hecho son momentos propicios para conectarse automáticamente, por un instante, y recibir una pista inesperada. Muchos amigos cercanos se esconden tras el peso que tiene para ellos estar ocupados, para nosotros que estés ocupado es una gran oportunidad de obrar a través de ti.No habitamos tus pensamientos, no somos un pensamiento, ese territorio escaso nos limita y además supone que nos controla. Obramos a través de ti, incluso podemos conversar, cuando tu mente está ocupada, en ese momento todo es más fácil porque no tienes tanta oportunidad de debatir. Aprende a recibirnos sin prestar atención, préstanos mejor el corazón. Permítenos conquistar esa mirada o esa voz que se te van, abraza nuestra presencia en el silencio necesario, en la pausa que no sabías conquistar. No esperamos corregirte con un abecé, hay cosas que simplemente pueden fluir a través de ti cuando permites esta conexión, mejor que tengas que sorprenderte de cómo cambias con facilidad en vez de insistir en rituales y súplicas que no alivian la vida que estás llevando, así que te esperamos en la realidad, esa es nuestra cita ideal”.
REBELDÍA EN LA CABEZA
“Mucho cambia la vida cuando logras liberarte de tus propios pensamientos con cierta facilidad. Esta es mi invitación a practicar el maravilloso arte de rebelarte ante tus propios pensamientos. No digo que sea fácil, pero sí que puede ser asombroso y liberador, además de apasionante y astuto.La mente, amigos, es una suerte de refugio. No daré vueltas sobre los aspectos científicos, sino que más bien los invitaré a darse cuenta que habitan en ella mucho más de lo que son conscientes, y que por tanto deberían anhelar un hábitat limpio, próspero, entretenido, y en expansión.Al contrario, suelo encontrarlos embelesados en pequeños pensamientos que se repiten. Algo así como que en vez de vivir en un espacio amplio y diverso prefieren habitar un cuarto estrecho y monótono donde cada día se vive la misma historia.¿Cómo salen de esa habitación? Pues la experiencia es el primer recurso, la vida, que es cambiante ofrece circunstancias nuevas, o nuevas oportunidades de ver distinto, lo que en últimas, para el mundo que es la mente, atiende el mismo objetivo.Algunos de ustedes han aprendido estrategias fructíferas sobre el modo como deciden salir del encierro, y sé que logran pensar distinto y así expandir el espacio circundante. Otros simplemente se distraen. Es la gente devota de la música para soliviar el aturdimiento, o los apasionados de los juegos mentales para sentir que se ocuparon de otro tema con fervor liberador, y quienes hablan de sus pensamientos como en una especie de recital que solo empalaga lo que el espacio interno ya conoce de memoria.Tratemos entonces de entender que esos medios, nada despreciables para el entretenimiento, no son rebeldía en la cabeza. Cuando los invito a la rebeldía mental espero verlos retando sus propios muros, rompiendo sus barrotes con facilidad creciente. Y para ello no puedo más que sugerirles desconfianza.Es que confían ciegamente en sus propios pensamientos, son inocentes pensadores, se afectan demasiado suponiendo que eso a lo que han llegado es una verdad de absoluto valor. Me preguntarás entonces, ¿qué será de mí si no confío en mis propios pensamientos? Pues te digo que quedará el resto de tu ser para resolverlo. Quedarán en principio todos los recursos inesperados de tus inteligencias diversas para resolver nuevos enigmas, es decir, para salir del espacio conocido y expandir la visión de una realidad.La rebeldía en la cabeza es una invitación a pensar menos y ser más. Observar ya es de hecho una manera de ser más. Se requiere valor y astucia para observar sin afanarse a concluir. Anímate a observar más y concluir menos, tus otras inteligencias estarán atentas a la oportunidad singular de participar cuando te tomas el tiempo de atender pistas y detalles, o el llamado de cada circunstancia.Veámoslo en acción. Conoces algunos patrones tuyos que se repiten, ya sea de comportamiento o de pensamiento. Y no sales del patrón justamente porque lo atiendes del mismo modo una y otra vez, pues mientras lo haces solo fortaleces esos barrotes que a veces hacen tu vida un tanto aburrida.Me miras entonces y suspiras. Sueles incluso culparme de que todo sea siempre lo mismo, pues la vida sí que insiste. Qué puedo decirte, la vida debe insistir, no en que padezcas la misma circunstancia, sino en que salgas del encierro y liberes tu potencial a través un reto vital que no se puede evadir.La rebeldía en la cabeza promete ser una habilidad de la libertad. Si en tu cabeza habita la libertad, ella misma es una fuerza que impulsa la expansión. Y la libertad no es quejarse de la ausencia de libertad, o añorarla con sentimiento. La libertad es una señorona maravillosa que una vez se toma la palabra rompe con su magia limitaciones instauradas tras los años.Te permites tu propia libertad cuando te afanas menos y observas más. Ante ese viejo patrón, de fracaso o de molestia, tienes la posibilidad de conducirte en automático a esa conclusión que ya es un muro fortalecido, y estrellarte. Si en vez de atacar de prisa te tomas algún tiempo para observar, lo que necesariamente sucederá es que la atención reciba respuesta, nuevas respuestas.No bastará entonces un solo instante de observación frente a un patrón. Las tareas inevitables son de rigor tareas persistentes, funcionan para aparecer sistemáticamente hasta ser vencidas, y tu tarea consiste especialmente en seguir las pistas que cada repetición pueda traer. Así que si te has esforzado en algunas ocasiones y has descubierto una pieza importante del llamado, no te desanimes si la tarea regresa, solo es que hacen falta más pistas por descubrir hasta que el llamado se revele por completo y te muestre lo que ha venido a transformar de ti.Eso es entonces la rebeldía en la cabeza, poderse reponer al clamor de la lástima, el miedo o el dolor, y observar para así poder pensar distinto.Quienes lo han hecho en algún momento me respaldarán al decir que definitivamente funciona. No quiero alardear, pero me rodeo de grandes rebeldes, contradictores de su propios pensamientos, capaces de cambiar de idea de la noche a la mañana y hasta de ver al revés. Una dicha de compañía eso sí, es que me aburro con los amigos que repiten lo mismo una y otra vez, que todo lo resuelven del mismo modo, que alardean únicamente del mismo método que una vez conocieron y tristemente funcionó.No puedo decirte que ser rebelde ante tus propios pensamientos aburridos o carceleros sea sencillo. No lo es porque se necesita valentía y libertad. Para ser inteligentes más allá de ustedes mismos hace falta siempre romper las propias barreras, y recuerda, eso se logra observando, y después dando permiso de que las demás inteligencias alcen la voz.  Acabo entonces de decidir que ya lo haces, solo que no supones que esa magia serena acabe siendo el punto de quiebre disponible, capaz de transformar la realidad para ti. Pues ahora sospéchalo, ya que una vez te miras diferente y das permiso a otras partes de ti mismo, lo que ahora es un muro cede paso a un nuevo espacio de ti mismo.Amigo, tus otras inteligencias esperan por ti, ya no las hagas esperar". El ejercicio sugerido con este dictado es que nos cuentes la razón por la que crees que te has hecho devoto o devota de tus pensamientos. A partir de los comentarios iremos agregando pistas aquí, ¡que las disfrutes!Pista 1: dejar de pensar en exceso implica fuerza en el carácterPista 2: está el ego, la pegajosa sustancia en la que suelen quedarse atrapadas las ideasPista 3: la calma de la razón alcanza a respetar la suavidad de la intuición  
TIENES UNAS ALAS
“Tienes unas alas guardadas, empolvadas, escondidas. Escondidas de ti, es que olvidas el talento que tienes para ser libre, te agobias por los acontecimientos externos olvidando que puedes liberarte de ellos a partir de nuevos entendimientos, de nuevas maneras de alzar vuelo. Quiero que este mensaje llegue directo a los corazones prisioneros, los que han decidido que se deben a personas, a tareas, a padecimientos en especial. Las personas y las tareas siempre harán parte de tu vida, cómo te las tomas es lo que quiero que pienses mejor, siempre de maneras nuevas, siempre tratando de ir adelante para ti mismo mientras respondes a un entorno que no puedes controlar completamente. Tengo un espacio para ti, para que aprendas a volar. Algunos conocen ese espacio en la meditación o en otras maneras de centrarse en sí mismos profundamente. Si no has logrado el tuyo este dictado es para ti.  Comienza a practicar justo en medio de despertar en la mañana, antes de mirar el teléfono, ojalá sin haber usado despertador. Quédate ahí divagando, entre dormido y despierto, permite cascadas de pensamientos que apenas tratan de iniciar, deja que sea fácil sentirse torpe, que se relaje la mandíbula, que el cuerpo se desvanezca. Aprovecharé si te sueltas. Si no ocurre al comienzo no hagas nada por favor, yo me encargaré. Hablamos de que podemos ayudarte a sentir más profundamente. Si se trata de una comunicación entre tú y nosotros entonces haz tu parte y danos tiempo de hacer la nuestra, a nuestro modo eso sí. Tendrás percepciones que parecerán disparatadas, permítelas por favor, no esperes mensajes contundentes o explícitos en principio o cada vez que te dispongas. A veces simplemente nada va a ocurrir. Practica lo mismo en otros momentos. Para algunos se dará bien viajando, o antes de dormir. Incluso tengo amigos que hablando pueden apreciar cierta interferencia en medio de lo que dicen, y se permiten sentir esa idea ajena con naturalidad. Para este último caso no puedo recomendarte alguna preparación, se trata de algo espontáneo, más bien identifica donde puedes ser más espontáneo y poténcialo, potencia tu naturalidad. Volvamos a los entendimientos, porque esa es la invitación particular, que aprendas a alcanzar entendimientos elevados sin pensar como estás acostumbrado. Es un ejercicio parecido a desenfocar la vista para ver una imagen sobre algo que a simple vista es otra cosa. También puedes aprender a entender sin ir a lo evidente, todos pueden aprender. El silencio entonces es un medio propicio. No me refiero a quedarse callado mientras otra habla para mientras tanto confabular tu respuesta. Lo que quiero es que puedas incluso distorsionar un poco lo que reciben tus sentidos para permitir los susurros, los sonidos secundarios, el aroma escondido. Te sorprenderás, juega, porque se parece a un juego, pero vas a sentir cosas que al comienzo no sabrás aprovechar. Sé libre haciendo esto, sintiendo más allá, incluso sintiendo la verdad. Eso sí, recuerda, este talento no se controla, es decir, no va a suceder que cada vez que quieras ocurra, que siempre veas más allá, que todo lo resuelvas a través de ese sentido supremo. Como se trata de una inteligencia superior deberás tener paciencia con que tus otras inteligencias también quieran participar. Es decir, no esperes que si una vez pudiste conectar, recibir ayuda superior o ver más allá, eso ya sea un talento dominado. Al contrario esa inteligencia que ofrece libertad requiere cierta integridad de ti mismo, quiero decir una especie de acuerdo entre tus partes. Así, si por un lado deseas ayuda o comprensión profunda pero tu deseo o tu molestia es demasiado fuerte vas a tener dificultades en recibir algo sutil. Sé paciente por favor cuando ello ocurra, no desistas, te lo pido. Te verás bastante retado por aplacar tus pensamientos o emociones intensas para así lograr disponerte, y ese no debe ser un motivo de desánimo, todo lo contrario, es que ponerte en alguna armonía definitivamente te favorece, y nosotros si que sabemos aprovechar esos momentos de cordura, de apertura, de sencillez. Muchos me dicen: «pero si debo estar tranquilo para recibirte entonces quién me va a ayudar a calmarme». Me hablan como si no tuvieran ningún dominio sobre ellos, como si sus emociones no fueran su propia fabricación. Mejor decir que sumamos esfuerzos, si tú te retas al menos un poco recibirás tu recompensa. Entonces te espero con las alas abiertas, decidido a ir más allá, a volar incluso con los ojos abiertos, con la maleta cargada. A veces en los problemas o dificultades reside la potencia precisa para impulsar el despegue, para liberar la mente y encontrar caminos inesperados”.