EL AROMA DEL ESPÍRITU

Creado el: 2023-12-10 12:08 pm

Lecciones

“Permíteme contarle algo a tu nariz, produces un aroma sutil, todos lo producen, uno que cuenta de qué está hecho tu espíritu. Si tienes una barita mágica en tu cuerpo, esa es tu sistema olfativo, un sistema capaz de captar la magia sutil y traducirla en sensaciones profundas.

 

No hablamos justamente de aromas químicos, quiero que sepas que tu olfato, en el sentido más amplio de su poder, puede percibir la magia profunda y convertirla en sensaciones útiles para despertar acontecimientos prometedores.

 

Pasa que te encuentras con alguien en el pasillo de un centro comercial, paran para saludarse y hablan solo del clima, pero una vez avanzas percibes una sensación satisfactoria ligada más a lo que percibiste que a la persona misma; en ese instante la persona no es lo importante, se trata de algo que habita en ella y te interesa. Puede querido amigo que estés captando en ese momento el aroma de su espíritu.

 

Cuidado que no estoy diciendo que ya puedes percibir los espíritus ajenos siempre, no. Es que hay propósito en que percibas algo particular en un momento determinado, no percibes nunca cosas inoficiosas, si estás sensible a la magia espiritual de alguien entonces es que la vida quiere despertar para ti algún cambio favorable, preciso y oportuno, quizá inspirarte justo ahora, o brindar algún tipo de aliento necesario.

 

Cuando tengas esa percepción, de alguien que te deja una sensación especial, suspira. Estás en la posibilidad de respirar una virtud, aprovecha. Lo mejor de todo esto es que no será algo explícito o consciente siempre. A veces solo experimentarás una alegría momentánea, o un aire de bienestar. Es que los espíritus se acompañan, tu espíritu acompaña a otros con similitudes o elementos para compartir, y eso ocurre no siempre entre gente que conoces; puedes experimentar el aroma momentáneo de un espíritu durante un corto viaje en autobús, o en la fila del banco.

 

Así que mejor no trates de ser intencional a la hora de compartir tu espíritu. Primero, no es posible completamente ser consciente de tu espíritu. Ya que se trata de una fuerza oculta a la influencia de tus apreciaciones mentales, no esperes gobernar lo que él entrega o recibe. Sé que tienes buenas intenciones cuando quieres a voluntad entregar algo profundo, pero descuida, la fuerza espiritual no obedece a la intención racional, obedece más bien al llamado de la vida, y lo que ha de entregarse para bien simplemente va a ocurrir.

 

Al contrario, te invito a que seas receptivo cuando inesperadamente captas el aroma de algo sutil. La mayoría de ustedes se incomoda o se fascina cuando percibe un misterio. Mejor déjense llevar a la intención profunda del evento, cuidado con eso de suponer que alguien con quien se sienten conectados profundamente es algo así como un alma gemela. Se trata de un instante, algo simple que espera propiciar un evento mágico dentro de ti, no tanto entre los dos espíritus que se encuentran.

 

Por eso es que esos hallazgos son personales, de hecho, el otro individuo rara vez se percata, o solamente nota tu sorpresa. Percibir es un asunto exclusivo entre la magia y tus sentidos, por eso quiero que aprendas a vivir tu olfato con ambición trascendental, para perseguir talentos espirituales ajenos en los que puedas inspirarte. 

 

Captar el aroma del espíritu debe animarte, cuando ocurra, a confluir en un instante mágico, a recibir, a tomar aire y disfrutar los matices, y sobre todo a pensar en ti. Con frecuencia los veo buscando algo útil que hacer con un evento extraordinario, piensan en arte o en ayudar a alguien más, y yo solo les pido que primero piensen en sus propias necesidades, porque para ello está concebida esta magia, para alimentar sus progresos más profundos.

 

Dar debe más bien ocurrir desde la riqueza que ya has consolidado en ti. Imagina que al fin consigues ese ingreso soñado, y antes de organizarte y consolidar tus financias te dedicas a compartir con otros la dicha de sentirte satisfecho. Estarías entonces disfrutando primero la satisfacción antes que logrando que se fortalezca y perdure. 

 

Eso es lo que espero que haga el alimento espiritual, que de sus frutos, y que siembre para obtener otros más a largo plazo. Hoy hablamos del aroma del espíritu, podemos identificar otras fuentes de alimento más adelante, pero siempre estaré recordándote que no se trata primero de las formas o de los demás. Hazte fuerte en una virtud, en un poder, en un cambio, luego dar simplemente ocurrirá y el gozo entonces será doble y real: el tuyo y el ajeno”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (6)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Luz Elena
Simplemente es Magia y es ta. Sutil y mágica la sensación que fluye sin más. Es al principio difícil distinguir entre lo que es imaginación o percepción de tu mente y lo que fluye como Magia divina...

2024-01-29 12:54 pm

Olga Castaño
Así es. Distinguir ocurre cuando la emoción se despeja, y es fácil saber que es magia cuando eso que percibes logra sorprenderte más que emocionarte.

2024-01-30 11:19 am

Carol
Que bonito... Ejercer y disfrutar las destrezas antes de pretender compartirlas... Muchas veces pasa que no aguanto y abro mi boquita ☺️ Tras percibir el aroma de una circunstancia

2024-05-21 01:36 pm

Olga Castaño
Es que ver da ganas de hablar, jeje. Puedo recomendarte un reto: cuando veas, toma primero lo que puedas obtener para ti. De ese modo, obligándote a pensar en ti, lo que entregas a los otros queda filtrado por un automático respeto ✨

2024-05-21 03:21 pm

Adriana C
Podría decir que el olfato me trajo hoy a este hermoso dictado, para darme en un instante, claves importantes que debo tener en cuenta para mi. Me hizo reflexionar también sobre cuantas veces hemos podido percibir el espíritu de otra persona o instantes de misterio en una situación particular y lo hemos asociado a nuestra “mente audaz” porque creemos que gobernamos lo espiritual o peor aún no les hemos prestado ninguna atención.

2025-12-21 09:13 am

Olga Castaño
Me alegra verte dando nuevas miradas a viejas palabras. Tus ojos ven cada vez mejor. Y tu olfato entusiasta bien dará cuenta de un mundo maravilloso y exquisito por descubrir.

2025-12-22 06:24 pm

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LA VIDA DE A DOS
"Cuántas personas sufriendo por la vida en pareja. Creo que ese es un tema que debemos conversar con más frecuencia, pues para nosotros es una gran oportunidad de enseñarles a vivir.Es que suelen depositar en su pareja toda clase de expectativa emocional. Desean que su compañero o compañera sea la solución a su bienestar, y el motivo de su satisfacción. Y yo solo puedo decir que una relación es más verdadera cuanto más independiente es a nivel emocional.No entendamos independencia emocional como indolencia, desinterés, falta de solidaridad, egoísmo. La independencia a la que me refiero tiene que ver con que entiendes que el otro no es el primer responsable de tu bienestar, que esa tarea te corresponde a ti, y la pareja ayudará seguramente, pero según sus posibilidades y necesidades, no según tus necesidades y requerimientos.Entiendo que si una vez esa persona fue pilar emocional, si te ayudó a lidiar con algo difícil, te consoló, te ayudó a levantar, te exaltó, entonces te haces una idea de que esa persona es proveedora. Pero, ¡cuidado!, es muy fácil quedarse asumiendo eso. Si un día las flores, los chocolates, el helado inesperado, fueron la ilusión que le estaba faltando a tu vida, no puedes quedarte con la idea de que esa persona es la solución que tanto esperabas. Más bien hay que entender que a veces la gente regala momentos significativos, pero nunca para asumir la responsabilidad de garantizarlos según un futuro requerimiento.El amor, cuanto más espontáneo, más mágico. En cambio, esperar, ya sea a cambio de algo que haces, o esperar porque asumes que te corresponde recibir, es una especie de reto que propones a la otra persona para ver cómo responde y si va a seguir mereciendo lo que tienes para ofrecer.No tejas una pelea sin ganadores de cuenta de tus expectativas. Más bien cuestiona lo que de verdad sucede contigo. Puedo verte desdeñando tus posibilidades para preferir las soluciones ajenas. Y claro que lo entiendo, nunca el placer de recibir de otro se compara con lograrlo por los propios medios. Recibir es calor, es regalo, es bendición.Sin embargo te digo, no puedes depender emocionalmente de otras personas tanto como para despreciar los propios esfuerzos por sentirte bien, no si lo que quieres es ser alguien adorable e inspirador para alguien más.A largo plazo, es mucho más fácil sentirte bien contigo mismo a través de lo que has hecho por cuenta propia. Esas conversaciones internas que te dejan bien parado, las metas que te has propuesto y ahora son un triunfo tuyo y de nadie más, las cosas que has resuelto con generosidad por ti, el autocuidado en general, el buen trato a ti mismo. Todas ellas, y otras más, medidas que te hacen sentir bien contigo y con la vida, recomponerte, apreciarte.Ni qué decir si hablamos de los caminos profundos, del trayecto espiritual que cada uno viene recorriendo a través de los tiempos. Ahí sí que te recomiendo que sospeches lo separadas que dos personas llegan a estar. A pesar de entenderse uno solo de vez en cuando, una pareja no recorre el mismo camino en lo que a su ser se refiere. Sí hay un viaje que hacen juntos, en el que se encuentran en asuntos sustanciales de la vida, pero siempre sigue dominando algo que es individual, un trasegar único de esa alma, su transformación esencial. Y claro que la pareja es una parte transformadora, pero no es el alma. No puede otra persona ser el alma de alguien, si eso estás sintiendo por favor preocúpate, pues puede que estés olvidando el valor de tu esencia y te descartes a ti de una manera poco cortés.Es que si esperas que alguien haga tu recorrido vital por ti entonces ese progreso no será tuyo, y el vacío que creías cubierto volverá. Hay que saber que no se trata ahora de identificarse solo en el mundo. Si ya caminas de a dos, lo que más conviene es entender la diferencia entre esos caminos, en especial la diferencia profunda, aquello que de verdad se dirige a destinos diferentes.Puedes saber esa diferencia a través del llamado que cada uno parece obedecer. De hecho, suelen aliarse en la vida de pareja personas que van hacia destinos opuestos en algún sentido. Una mujer que necesita aprender humildad se enamora de ese hombre comprensivo y gentil que le ayuda a recordar la generosidad de la sencillez. Él por su parte aprende con ella a poner límites y a darle fiereza a sus derechos.Los hombres sedientos de adulación se unen a personas que corresponden a su necesidad de atención, y a cambio esas personas reciben gratificación y son exaltadas por su servicio; gente que espera ser sostenida por una fuerza, protegida por un respaldo.El impetuoso y el relajado, el perezoso y el compulsivo, el inocente y el astuto, el racional y el intuitivo, el perseverante y el polifacético. En fin, alianzas increíbles ligadas por un sentido casi opuesto de sus caminos, que seguramente algunos de mis lectores ya han reconocido como un factor que produce también algunas decepciones: «¿porqué no es como yo?»La vida de a dos requiere entonces un poco de consciencia si deseas mantener el equilibrio, en especial consciencia de ti mismo. 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REBELDÍA EN LA CABEZA
“Mucho cambia la vida cuando logras liberarte de tus propios pensamientos con cierta facilidad. Esta es mi invitación a practicar el maravilloso arte de rebelarte ante tus propios pensamientos. No digo que sea fácil, pero sí que puede ser asombroso y liberador, además de apasionante y astuto.La mente, amigos, es una suerte de refugio. No daré vueltas sobre los aspectos científicos, sino que más bien los invitaré a darse cuenta que habitan en ella mucho más de lo que son conscientes, y que por tanto deberían anhelar un hábitat limpio, próspero, entretenido, y en expansión.Al contrario, suelo encontrarlos embelesados en pequeños pensamientos que se repiten. Algo así como que en vez de vivir en un espacio amplio y diverso prefieren habitar un cuarto estrecho y monótono donde cada día se vive la misma historia.¿Cómo salen de esa habitación? Pues la experiencia es el primer recurso, la vida, que es cambiante ofrece circunstancias nuevas, o nuevas oportunidades de ver distinto, lo que en últimas, para el mundo que es la mente, atiende el mismo objetivo.Algunos de ustedes han aprendido estrategias fructíferas sobre el modo como deciden salir del encierro, y sé que logran pensar distinto y así expandir el espacio circundante. Otros simplemente se distraen. Es la gente devota de la música para soliviar el aturdimiento, o los apasionados de los juegos mentales para sentir que se ocuparon de otro tema con fervor liberador, y quienes hablan de sus pensamientos como en una especie de recital que solo empalaga lo que el espacio interno ya conoce de memoria.Tratemos entonces de entender que esos medios, nada despreciables para el entretenimiento, no son rebeldía en la cabeza. Cuando los invito a la rebeldía mental espero verlos retando sus propios muros, rompiendo sus barrotes con facilidad creciente. Y para ello no puedo más que sugerirles desconfianza.Es que confían ciegamente en sus propios pensamientos, son inocentes pensadores, se afectan demasiado suponiendo que eso a lo que han llegado es una verdad de absoluto valor. Me preguntarás entonces, ¿qué será de mí si no confío en mis propios pensamientos? Pues te digo que quedará el resto de tu ser para resolverlo. Quedarán en principio todos los recursos inesperados de tus inteligencias diversas para resolver nuevos enigmas, es decir, para salir del espacio conocido y expandir la visión de una realidad.La rebeldía en la cabeza es una invitación a pensar menos y ser más. Observar ya es de hecho una manera de ser más. Se requiere valor y astucia para observar sin afanarse a concluir. Anímate a observar más y concluir menos, tus otras inteligencias estarán atentas a la oportunidad singular de participar cuando te tomas el tiempo de atender pistas y detalles, o el llamado de cada circunstancia.Veámoslo en acción. Conoces algunos patrones tuyos que se repiten, ya sea de comportamiento o de pensamiento. Y no sales del patrón justamente porque lo atiendes del mismo modo una y otra vez, pues mientras lo haces solo fortaleces esos barrotes que a veces hacen tu vida un tanto aburrida.Me miras entonces y suspiras. Sueles incluso culparme de que todo sea siempre lo mismo, pues la vida sí que insiste. Qué puedo decirte, la vida debe insistir, no en que padezcas la misma circunstancia, sino en que salgas del encierro y liberes tu potencial a través un reto vital que no se puede evadir.La rebeldía en la cabeza promete ser una habilidad de la libertad. Si en tu cabeza habita la libertad, ella misma es una fuerza que impulsa la expansión. Y la libertad no es quejarse de la ausencia de libertad, o añorarla con sentimiento. La libertad es una señorona maravillosa que una vez se toma la palabra rompe con su magia limitaciones instauradas tras los años.Te permites tu propia libertad cuando te afanas menos y observas más. Ante ese viejo patrón, de fracaso o de molestia, tienes la posibilidad de conducirte en automático a esa conclusión que ya es un muro fortalecido, y estrellarte. Si en vez de atacar de prisa te tomas algún tiempo para observar, lo que necesariamente sucederá es que la atención reciba respuesta, nuevas respuestas.No bastará entonces un solo instante de observación frente a un patrón. Las tareas inevitables son de rigor tareas persistentes, funcionan para aparecer sistemáticamente hasta ser vencidas, y tu tarea consiste especialmente en seguir las pistas que cada repetición pueda traer. Así que si te has esforzado en algunas ocasiones y has descubierto una pieza importante del llamado, no te desanimes si la tarea regresa, solo es que hacen falta más pistas por descubrir hasta que el llamado se revele por completo y te muestre lo que ha venido a transformar de ti.Eso es entonces la rebeldía en la cabeza, poderse reponer al clamor de la lástima, el miedo o el dolor, y observar para así poder pensar distinto.Quienes lo han hecho en algún momento me respaldarán al decir que definitivamente funciona. No quiero alardear, pero me rodeo de grandes rebeldes, contradictores de su propios pensamientos, capaces de cambiar de idea de la noche a la mañana y hasta de ver al revés. Una dicha de compañía eso sí, es que me aburro con los amigos que repiten lo mismo una y otra vez, que todo lo resuelven del mismo modo, que alardean únicamente del mismo método que una vez conocieron y tristemente funcionó.No puedo decirte que ser rebelde ante tus propios pensamientos aburridos o carceleros sea sencillo. No lo es porque se necesita valentía y libertad. Para ser inteligentes más allá de ustedes mismos hace falta siempre romper las propias barreras, y recuerda, eso se logra observando, y después dando permiso de que las demás inteligencias alcen la voz.  Acabo entonces de decidir que ya lo haces, solo que no supones que esa magia serena acabe siendo el punto de quiebre disponible, capaz de transformar la realidad para ti. Pues ahora sospéchalo, ya que una vez te miras diferente y das permiso a otras partes de ti mismo, lo que ahora es un muro cede paso a un nuevo espacio de ti mismo.Amigo, tus otras inteligencias esperan por ti, ya no las hagas esperar". El ejercicio sugerido con este dictado es que nos cuentes la razón por la que crees que te has hecho devoto o devota de tus pensamientos. A partir de los comentarios iremos agregando pistas aquí, ¡que las disfrutes!Pista 1: dejar de pensar en exceso implica fuerza en el carácterPista 2: está el ego, la pegajosa sustancia en la que suelen quedarse atrapadas las ideasPista 3: la calma de la razón alcanza a respetar la suavidad de la intuición  
NO SÉ SI DEJARTE UNA PLUMA
“Vengo llamando a Luz hace algún tiempo. Cuando la llamo ella rompe en alegría y corre a encontrarme en lo que conoce; los animales que le agrandan, las señales, los signos; claves que escucha por ahí y le gusta asociarlas conmigo. Luz, mi niña, soy mucho más de lo que entiendes, no me busques solo en lo que ves, búscame también en tu corazón. No me pienses solo en lo que entiendes, déjame ser un enigma, un misterio, ahí seremos mejores amigos que si me intentas descifrar. Escucharás cientos de cosas sobre mí, que soy así o asá, que tengo esto o que me gusta aquello, que me pongas una vela o que digas tales palabras. ¿Y qué tal si de repente deseo hablarte al oído?, pues corres el peligro de estar ocupada diciéndome cómo comunicarnos. Si los dos levantamos nuestra línea de comunicación al mismo tiempo por favor ten la astucia de callar. Déjame hablar, no siempre hablo, no siempre es posible, entonces aprovecha como a un milagro esos eventos en los que puedes identificar mi susurro, mi caricia, mi amor exclusivo para ti. Además, de qué te preocupas, tenemos todo el tiempo para los dos, nadie puede estar en medio de este vínculo invisible, nadie puede venir a decirnos cómo acercarnos o en qué invertir nuestro tiempo juntos. Te he dejado algunas plumas, porque sé que alertan tus ojos y disponen tu corazón, pero ya no sé si dejarte otra pluma. Visitaste el manual de significados ajenos y eso cambia el efecto que deseaba para ti. Yo quería algo más íntimo entre los dos, que sintieras la pista y fueras de inmediato al siguiente paso. Lo que hizo el dichoso manual fue llevarte a consagrar a la propia pluma. Amiga, la pluma no soy yo, no es mía de hecho, no tengo plumas ni mucho menos alas, no las necesito. Soy algo muy distinto a lo que a veces alcanzas a imaginar, así que permíteme por favor decirte con claridad que no espero que me sigas reconociendo en las partes de ave que alguna vez anhelaste con ilusión infantil. Desde ahora quiero que escuches las señales inesperadas, que aprendas a sentirme incluso a través de los medios que aún no has considerado. Déjame sorprenderte, probarte, enseñarte a ser más astuta, más alerta para mí. Por supuesto que amo la espontaneidad, y me gusta cambiar de opinión. No esperes entonces que la experiencia que un día coincidió con lo que dicen por ahí se convierta en una verdad terminada, escrita en roca, definitiva. Qué aburrido sería vivir de una sola verdad para siempre, en serio eso no me agrada. Ten la bondad de no quedar triste por ceder en el tema de las plumas. Más bien debes estar orgullosa de ti, si podemos ya prescindir de esas señales primerizas es porque vas estando más cerca de mí, y podemos avanzar hacia una comunicación más profunda. De tal manera que si un día, sin esperarlo, entra por la ventana de tu carro en movimiento una pluma persiguiendo tu corazón, tú ya puedas entender que no soy yo acechándote para enamorarte, eso ya está hecho, que es más bien un pajarito con excelente puntería que he enviado a dirigirte una de sus partes con el fin de llamar tu atención sobre algo en particular. Prefiero que sea así, encuentros desprevenidos, descargados de intenciones o deseos. Que nuestra comunicación evolucione, que yo no signifique siempre lo mismo para ti, y que si hemos de volver a algo viejo sea para renovarlo, para hacernos el guiño de amigos con historia que empiezan a tejer sus propios misterios”.PD: si tienes una experiencia semejante por favor compártela en los comentarios, este juego de señales entre ustedes y nosotros no es solo un tema para principiantes 😉 
MADURAR ES BUENA IDEA
“¿Piensas en algún momento acerca de cuánto has madurado? Si tienes trece años, puedo verte más enfocado en maravillarte por lo grande que te has hecho o lo superior que te vas sintiendo frente a tus hermanos o amigos de menor edad. Si tienes veinte años es fácil que creas que ya eres un adulto, que ya sabes cómo son las cosas. Y si tienes cuarenta entonces definitivamente ya eres maduro, quién te lo va discutir. Pues resulta, amigos de todas las edades, que vistos desde aquí pareciera que no entienden muy bien lo que madurar significa. Pocos sospechan, por ejemplo, que pueden seguir madurando hasta la vejez avanzada, o que mucha gente mayor de sesenta no se ha dado a la tarea de madurar aunque las canas y las arrugas digan que sí.Entre los indicadores de madurez favoritos para nosotros está la educación de las emociones que cada uno se brinda, que comienza por aprender a hacerse consciente de ellas, a reconocerlas, y pasa por admitir y enfrentar el hecho de que hay que madurarlas. Si te escuchas en un momento difícil, o amenazante, en una dicha momentánea o en una discusión acalorada, podrás tener una idea de cuánto le has invertido a la madurez de tus emociones. Atención, no te enfoques en la reacción de los demás, en los detonantes, o en tu actitud solamente. Enfrenta eso que sientes dentro de ti, lo que realmente sientes y a veces no te puedes reconocer.Muchos hombres, por ejemplo, sienten miedo o indiferencia, ambos llamados emocionales que administran retrayéndose de una situación o exigencia. En compensación se ponen por encima con su fuerza o su sobriedad aparente, y lo que en verdad está ocurriendo, los veo en su sentir interno, es que no quieren estar ahí porque no quieren enfrentar una responsabilidad emocional, o esa responsabilidad los aterroriza.Otras personas, en especial las chicas, tienen tanta sensibilidad al dolor que conducen allí mucho de lo que puede sentirse de mejor modo. Una ofensa, un agravio, un abandono, terminan propiedad del dolor como si otras emociones no tuvieran mucha participación o pudieran ser útiles para el movimiento que la vida espera conseguir.Emociones internas educadas son señal de madurez, emociones negadas o encubiertas, que pueden hacerte lucir radiante y controlado, conducen algo dentro que no viene nada bien.Rodolfo es gerente, su carrera se encuentra en crecimiento, y cada cierto tiempo conquista el mundo, eso dice su sensación en el pecho. Ahora, el mismo Rodolfo, cada cierto tiempo, colapsa de impaciencia, y hace lo que podemos llamar un berrinche, se desborda de capricho, da órdenes por doquier, domina a quien no necesita dominar, grita, enloquece.Tiene que haber educado mi amigo las emociones que pueden hacerlo funcionar como gerente, pero cómo es que eso no aplica cuando se encuentra en la finca con los niños durante el fin de semana, o cuando las secretarias se desconcentran y cometen un error.Eso es madurez, educar tus emociones para ti, para todo tú, no para segmentos o esferas de ti. Decirse maduro es lo sencillo, obligarse a madurar es lo difícil, puedes fingir, impresionar, pero esto se trata de ser. Porque si no eres entonces algo se descuadra tarde o temprano.La joven que es brillante en sus estudios pero en pareja es un caos de dependencia y melindres. El anciano que, escudado en su edad, manipula emocionalmente a hijos y nietos para que las cosas sean tal cual su manera o preferencia. El señor de cuarenta o cincuenta años que teniendo una relación estable y valiosa juega a ser el joven brioso que se satisface como mejor le place. La señora que se dilapida frente a la familia para validarse a partir de su sufrimiento, el amigo que se recuerda el miedo para no estar desprevenido por mucho que le convenga superarlo, la señorita que hace propaganda en favor de la absoluta independiencia cuando en verdad daría la vida por una relación compasiva y protectora.Lamento verlos defendiendo ahora al inmaduro, en los gobiernos, en los ídolos, en los grupos sociales. Como si la madurez hubiera perdido un lugar entre ustedes, o nunca hubiera tenido uno muy elevado.Amigo, si enfrentas la tarea de madurar entonces el aumento de la longevidad al fin será en verdad útil para la humanidad. Cuánta sabiduría puede albergar un centenario si se ha ocupado de madurar. Madurar es aprender del entorno, adaptarse, y sobre todo seguir aprendiendo de ti mismo. Dominar tus reacciones cada vez un poco más, entender tus posibilidades y también tus diferencias frente a quienes te rodean. Entender el cambio constante, hasta disfrutar ser otra persona en cada etapa de tu vida; no te debes al joven de trece, no triunfas en la adultez como lo hiciste en la adolescencia, ni sientes el amor a los noventa como lo hiciste a los veintiocho.Mira a tu alrededor, esa persona que conoces desde siempre, ¿es la misma con el paso del tiempo? Si es exacta algo terrible ha ocurrido, no se ha permitido el cambio que es natural y deseable. Esperas de tu pareja o tu familia más cercana que siga proveyendo el soporte emocional ofrecido en algún momento de tu vida, que lo bueno no se vaya a ningún lado, pero cambiarán, y tú cambiarás. El cambio, que es el mejor amigo de la madurez, puede ofrecerte todo para educar tus emociones, trascender la necesidad de complacerte, de responder a lo inmediato o aparente. Resulta amigos que no hay madurez si se complacen en todo, incluso en lo que daña, y son deliberadamente indiferentes a ese daño. «De malas el resto», creo que eso no es madurez. Gobernar la vida de otros, tampoco. Cobrar lo que das, menos. Por eso nos gusta invitarlos a la madurez, porque es la manera como mejor se manifiesta la evolución humana en ese breve suspiro que es la vida en la tierra. Madurar no te hace aburrido, tranquilo; te hace generoso, independiente, inteligente en un sentido amplio y vital, libre.Invitados a madurar, comenzando por reconocer las emociones más inmaduras, ahí nos encontrarás ayudándote a ver lo terrible de vivir así, o lo que puedes lograr cuando lo superas”.
ABUNDANCIA PARA SOÑADORAS
“Mujeres de sueños grandes, atraídas por trascender, por llevar una vida de pureza y decoro, este dictado es para ustedes. No desprecien más el valor del dinero, no lo pongan más en la gama de los recursos superfluos, hoy quiero invitarlas a sentir su poder, especialmente su poder transformador. ¿Que el dinero no es algo trascendental? Permítanme contarles un poco acerca de como la vida está aprovechando esa creación humana para regir algunos progresos que ustedes no buscan, como romper historias, construir habilidades inesperadas para la vida, y hasta dominar la contención y la prosperidad al mismo tiempo. Administras dinero, ya sea poco o mucho. Ese dinero te permite atender necesidades, y a veces, sueños. Pues a la vida le interesan especialmente tus sueños, para hacerlos crecer, para hacerlos más ambiciosos, para conducirte al desarrollo de tu espíritu. En contraste, los abusos y perversiones de algunas personas que poseen riquezas han promovido la idea de que el dinero es algo despreciable, repudiable. Aclaremos de una vez, lo repudiable es la conducta, no la riqueza. Hay riquezas capaces de crear mundos que antes eran imposibles, mundos donde la vida y la virtud pueden progresar. Me gustaría entonces decirte que el dinero sí puede ser facilitador del desarrollo espiritual, que incluso contiene retos especializados, disponibles para quien debe aprender a reservarse y elegir. Puede que comprendas la importancia del dinero, pero que aun no rimes con una filosofía positiva sobre él. Te invito ahora a preguntarte: ¿cuál es esa filosofía tuya sobre el dinero? La de tu corazón, no la que puedes narrar. Sé que puedes decir que hay que estar en el sistema financiero, que así funciona este mundo, pero, ¿te sienes parte del mundo si el lenguaje es financiero?Puede que, tratando de responder a esos interrogantes, identifiques miedo, a la pobreza o a la riqueza. Puede también que encuentres sesgos familiares, o de los grupos sociales en los que te has formado. Y puede que, a pesar de querer atender satisfactoriamente tus necesidades, tu placer por la austeridad no compagine con la abundancia. Resulta que puedes ahondar en esa respuesta para encontrar algunos puntos medios. Sé que para muchas de ustedes riqueza es tiempo, serenidad, libertad, e independencia. Los puntos medios son lugares en los que, por ejemplo, amas y valoras tu independencia, pero entiendes el valor y la necesidad de la interdependencia entre los seres humanos. Un lugar de libertad a donde tal vez estés necesitando progresar es aquel en el que dejas de evitar responsabilidades constantes para reconocer que esa entrega te hace bien, que puede darte estabilidad, y entonces la libertad de administrar lo que consigues es resultado de tu propia disciplina. Puede que ya tengas un mundo fantástico dentro de ti, y que en ese mundo no haga falta nada según tú, pero cuando vuelves de tu ensoñación, de ese diseño íntimo que has creado de la vida, la realidad se presenta clara y fría para recordarte un mundo al que perteneces aunque te digas no hacerlo. La realidad es inevitable, cuídate de entenderte al margen solo porque a veces parece que te pudieras retraer. Allí, en esa fantasía maravillosa, también ataca el hambre, la ropa se desgasta, y las cuentas llegan. Más bien comienza a suponer tranquilamente algún talento tuyo inexplorado para expandir ese mundo que te gusta e incluirle una versión positiva del dinero. Imagina por ejemplo que a tu imaginario le viene bien la flexibilidad de un presupuesto más generoso, y que aprender a obtenerlo y administrarlo asertivamente es el reto que hará tu mundo fantástico más hermoso, gracias a que tendrás que enriquecerte por dentro para que la riqueza se mueva en el mundo material. Es decir, construye tu propia historia, ya sea alocada, hermosa, o agraciada, del dinero. Las historias que se contradicen impiden el movimiento, si por un lado te ilusiona la abundancia, pero por otro estás evitando los retos o los compromisos que ello implica, la historia no va a poder seguir su desarrollo, y no vendrá el desenlace feliz. No hay un final con el dinero, se debe cuidar para siempre, administrar con rigor toda la vida. Anímate a despejar las ideas en las que desear ser abundante basta, en la que repetir frases trae abundancia mágica, en la que tu virtud por sí sola recibe recompensas materiales. No te engañes, o desenmaraña los engaños en los que aun no sabes que habitas. El dinero es una realidad mundana para la que no hay escondite digno. Tu deseo de autonomía es uno que la vida desea exaltar, engrandecer. Atrévete por favor a aceptar el cambio que implica aceptar el reto de responder más allá de tu comodidad o concepto. El dinero es un medio, para el mundo uno de intercambio, para la vida uno de exigencia. Incluso quien posee grandes riquezas vive retos trascendentes en la tarea de ser en medio de sus riquezas. Negaré siempre esos pregones de abundancia, la vida no está esperando que todos sean ricos y felices gratuitamente, no es un merecimiento que ya poseen, o un derecho, la abundancia es un trabajo que se hace, algunos por medio de su gracia, y la mayoría combinando la gracia con esfuerzo, cambio, mente abierta, y ambición productiva.No tiene que quitarte la paz abrirte al dinero, no se hará feo tu mundo si el dinero ocupa un lugar más protagónico. Pero tampoco el dinero se hará infinito porque te abras, ni sucederá que hagas un cambio y las prosperidad ya quede lograda para siempre. El dinero para la vida es un medio tangible y eficiente para seguirte exigiendo, tal vez por eso es que ese reto puede ser desagradable, porque exigirte es incómodo, y la incomodidad es un mal entendido indicador de infelicidad”.Ejercicio sugerido: Elige algo que ahora sientas que deseas cambiar en tu mentalidad sobre el dinero, y si deseas compártelo en los comentarios abajo. Gracias por estar aquí 😇