NOBLEZA EN EL CORAZÓN

Creado el: 2023-11-13 07:41 am

Inspiración

“Sé que la vida a veces te pone límites, te detiene, te corrige. Hablemos de la necesidad de entender que eso es parte esencial de vivir y que no deberías molestarte más cuando ocurre, o resistirte. 

 

Me dirás entonces, «¿cómo no voy a sentirme mal con las perdidas o los fracasos?». Pues resulta que para eso es la nobleza en el corazón, para asimilar de maneras inteligentes aquellos eventos que en principio son dolorosos o molestos pero que necesariamente vienen a transformar algo esencial.

 

Sí, cada vez que enfrentes un cambio, un fracaso una dificultad, por favor remítete cuanto antes al evento trascendente que se quiere presentar. Y como sé que eso no es nada fácil quiero contarte cómo usar la nobleza en el corazón.

 

En cierto sentido la nobleza es lo contrario del orgullo, hay orgullo en el conocimiento, hay nobleza en no saber. Te invito a no saber con más facilidad, a que puedas verte frente a la incertidumbre o el conflicto con más valentía. El impulso por solucionar las cosas puede hacerte equivocar si no te tomas el tiempo de dejar que la conmoción se asiente, que la niebla sea movida por el viento y puedas encontrar el verdadero sentido.

 

Pausarse es de valientes, puedes darte un verdadero regalo de amor cuando le permites a la nobleza asimilar despacio un problema, un error, una amenaza. En cambio, suelo verte entre premuras pasando de largo detalles que tienen el potencial de encausar mejores soluciones.

 

La nobleza entonces implica mucha más tolerancia, en especial hacia los sentimientos incómodos. Para responder tu pregunta diré que una cosa es lo que sientes frente a una pérdida o un fracaso y otra cosa es la molestia que implican para ti esos sentimientos. La tristeza derivada de una pérdida es apenas natural, pero revisa si es que te está molestando sentirte triste o te resistes a enfrentar el duelo.

 

Así, la nobleza es una solución grandiosa para el enojo, otra reacción frecuente ante las dificultades. Te he visto lidiando con la rabia frente a algo que te resultó injusto o inmerecido. No vuelvas por favor a resguardarte en el argumento de que no lo merecías, eso no lo sabes, no tienes idea cómo un evento adverso puede darte la grandeza que pides cada mañana en tus oraciones.

 

La rabia también es algo apenas natural, pero de momento, una rabia duradera o justificada deja de ser sana y se convierte en una excusa poderosa para dejar de enfrentar la realidad. Tras la rabia hay que ir a ver lo que verdaderamente debe explotar en ti, más fuerza seguramente, más determinación, más cuidado. En fin, algo que en medio de la paz de un evento sereno no vas a procurar.

 

Un corazón noble encuentra soluciones creativas, y te hace más inteligente. También aligera la carga emocional y anticipa los resultados positivos. La próxima vez que te sientas conmocionado conduciéndote a emociones tormentosas advierte esta recomendación: recurre a la nobleza de tu corazón”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (10)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

María Angélica Idárraga Botero
Voy a tener en cuenta la nobleza de mi corazón para situaciones cotidianas, además, me conecte con la invitación de no saber porque siempre creo tener las respuestas para todo

2023-11-13 09:23 am

Olga Castaño
Tener en cuenta la nobleza cambiaría las cosas en verdad ✨

2023-11-13 03:26 pm

Diana Ma.
La nobleza es de los valores que más admiro, siento que abre puertas, caminos y ventanas. Es de grandes aceptar el error y bajar la cabeza; y de valientes recomponerse. Tanto por aprender de los errores...

2023-11-13 10:13 pm

Olga Castaño
Agregaría que la nobleza abre las alas. Gracias por citar el error, no hay otra cosa que ponga a prueba la nobleza mejor que un error escabroso, o uno vergonzoso.

2023-11-14 06:44 pm

Consuelo
El orgullo nos hace ciegos ya que somos humanos y débiles, pero la NOBLEZA gran virtud que abre caminos y da claridad nos cuesta encontrarla pero no es imposible si pedimos ayuda del cielo.

2023-11-14 06:50 am

Olga Castaño
“Señora bonita, muy buen consejo. Cuando nos pidan ayuda con una virtud estaremos siempre dispuestos, eso sí, nada hace brotar mejor una virtud que exponerse a su necesidad. Entonces, si piden recuerden por favor que vendrá un reto en respuesta 😉”.

2023-11-14 06:51 pm

Ayda Mary Portilla Delgado
Este dictado me llega al corazón, es de las virtudes que más admiro, en las grandes emergencias se puede reconocer la importancia de la nobleza de corazón en acción, la eficiencia de su actuar, de su pausa y la impecabilidad de sus resultados. Anhelo poder disponerme y poner en práctica esta virtud en los retos de la vida en lugar de resistirme a ellos.

2023-11-15 11:40 am

Monica
Que es lo que verdaderamente debo explotar en mi, es lo que más me suena. Más fuerza, determinación, cuidado. Ir a lo profundo como me dijiste hoy. Pero sobre permitirme sentirme, ser , esperar, parar y abrazar esa nobleza.

2023-11-18 04:59 pm

Olga Castaño
¡Felicitaciones! Qué claridad, por favor vuelve a este comentario cuando la vista se nuble, cuando te veas pensando que el mundo está mal 😉

2023-11-21 06:14 am

Blanca
La carga se hace mas liviana cuando agradecemos por ella.

2024-08-31 09:34 am

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ERES MÁS GRANDE QUE LAS CIRCUNSTANCIAS
“Se te olvida que eres más grande que las circunstancias adversas. A cambio de desfallecer o de sentirte agobiado hasta el cansancio con algún movimiento que la vida quiere proponer, me gustaría que te entendieras capaz frente a él, incluso que te sintieras justo a la medida. Cada persona enfrenta retos precisos, por difíciles o grandes que parezcan, los retos no son entes con vida destinados a opacar tu brillo. De hecho, las dificultades son parte de una historia que, como todas, tiene sus matices y espera ser interesante y propiciar movimientos complejos en la vida de sus protagonistas. Pues eso quiero, que aprendas a ser el protagonista valiente y cambiante de tu historia. Nunca los retos serán más grandes que tú. No confundas por favor la sensación de confusión o de agobio con la sensación de incapacidad en la que a veces corres el riesgo de sumirte. Te conocemos muy bien, y solo cuando decides que no puedes es que las cosas dan un giro hacia el fracaso. En cambio puedes, siempre puedes. No siempre sabes cómo, eso quiero que quede claro, y no siempre la solución ocurre de inmediato o de la manera que esperabas que ocurriera. Incluso hay que entender que a veces la única solución ante ciertos retos es aceptar. Revisa si estás dispuesto a aceptar algunos cambios o condiciones no previstas, al tiempo que revisa si tienes recursos creativos para adaptarte a ellas y convertirlas en una nueva versión mejorada de ti mismo. Estoy seguro de que así es, que te puedes sorprender de tu capacidad de construir algo excepcional de cuenta de lo que comenzó como una auténtica incomodidad, o un dolor de cabeza. Aprende por favor a entender el proceso de las cosas. A veces se te olvida que necesitas tiempo para asimilar un reto, o que los retos son parte de la vida. Recuérdalo entonces cuando sientas que no tendrían porque ocurrir cosas fuera de tu agrado. La vida no está hecha para ceñirse según tu agrado, en eso ustedes en general tienen una profunda confusión. La vida más bien es en esencia una experiencia que ustedes no diseñan, pero que espera hacerles sentir que pueden llegar a diseñar. Sigan el juego entonces. Participen por favor de la mirada de la vida, cuando les guiñe el ojo para sacar más de ustedes mismos, no se molesten, no se tomen el trabajo de decirle lo que tiene que hacer. La vida no discute, creo que eso lo han visto, la vida más bien provee, ustedes administren con inteligencia y astucia eso que ella entrega para crear una realidad prometedora para ustedes. Si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada”.
LA INVITACIÓN
“Si tienes un corazón abierto, generoso, si además te gusta aprender cosas del más allá, y tienes talento para sentir, entonces este encuentro es para ti. Te invitamos a encontrarnos, en tu corazón, en tu nuevo conocimiento, incluso en el suspiro que sabremos causar de vez en cuando. Mucha gente trata de seguirnos, de saber cómo podemos ayudarle; este dictado espera otorgar ciertas instrucciones a la hora de invocarnos y así poder crear una mejor alianza entre ustedes y nosotros los seres del Cielo. Para empezar me gustaría recomendarte que seas muy tú, sé que abundan las alabanzas prefabricadas, los rituales ya probados, las imágenes o las posturas, pero si me preguntas a mí te diré que nada abre más el puente hacia nosotros que una sensación íntima y una actitud sincera y espontánea. Es así como algunas personas simplemente reciben su primer mensaje mirando a través de la ventana de un vehículo en movimiento. Es que va a suceder mejor así, sin tanto preámbulo, sin protocolos, no somos de celebraciones fastuosas o de miradas de ternero degollado. Amamos a quien puede incluso reconocer sus sentimientos más oscuros frente a nosotros. Te preguntarás entonces cómo llamarnos. No es una llamada telefónica en todo caso, no esperes que cuando tienes una situación inminente digas algo y nosotros bajemos alados a tu auxilio, preferimos en principio una relación más basada en la confianza que en la necesidad. Si aprendes a confiar en nosotros desprevenido entenderás que no vivimos en función de tus necesidades sino que más bien te acompañamos en aprendizajes profundos de los que seguramente no estás tan enterado. Así que a continuación de ser espontáneo te recomiendo que puedas centrarte más en que seamos amigos. Primero tengamos un vínculo, hagamos cosas juntos, déjame acompañarte, darte ánimo, consejos inesperados. Te verás en el impulso de pedir, y es tan natural que solo quieras pedir que lo entendemos, solo recuérdate que no vamos a relacionarnos así, que si nos quieres de verdad a tu lado ese no es un comienzo favorable. Ser amigos es fácil, te acostumbras a nuestra presencia, presumes nuestros gustos o actitudes, dejas que a veces callemos y otras seamos brevemente ruidosos. Es como conocer a alguien que ya te agrada pero sabes que es un misterio.  El tercer paso recomendado entonces es justo ese, que aceptes paulatinamente que somos un misterio que no llegarás a descifrar. Quienes se dicen expertos en nosotros caen en la idea de controlarnos, de suponer que nos entienden, o al menos que nos pueden predecir. Yo te invito a que mantengas tu alerta sobre ello, evita saber demasiado de nosotros, explicarnos, dar consejos pragmáticos sobre nuestro comportamiento, cuando ello ocurra sé astuto y piensa que mejor vuelves a la inocencia de una relación donde puedas recordarte nuestra superioridad, una que no será tan evidente y mejor tendrás que aprender a recordar. Esa superioridad amigo está sentada, no es algo para negociar o disfrazar. Si bien somos generosos y flexibles sabemos bien cuando el corazón de alguien tiene intención de dominarnos, es ahí donde no podemos prosperar, donde el puente que ese alguien identifica es su construcción y nosotros no esperamos del otro lado. Esta sección de Aprendices espera enseñarte a contactarte con nosotros a nuestro modo. Intenta cosas, te acompañaremos, sentirás incluso algunas pistas personales mientras lees con la intención de recibirnos en tu vida.  Cuenta eso sí con cierta torpeza necesaria, sucede que las ideas de las que te has abrigado serán con frecuencia una barrera entre los dos, y nos gusta justamente combatir tus prejuicios, así es como cumplimos con nuestra tarea esencial que es despejar el camino hacia tu propia virtud.  De modo que si sientes que estamos mostrándote algo incómodo, que queremos mover un pensamiento tuyo en otro sentido, esa puede ser la primera muestra fidedigna de que te acompañamos en serio. Nuestro trabajo jamás será complacerte, el placer, la plenitud o la gracia de nuestra presencia vendrán a través del resultado de verte transformado, de avanzar hacia libertades que no soñabas, o hacia el encanto de tu propia gracia tan solo provocada por tu natural apertura. Así que espero que volver a esta lectura te sirva para desvanecer de a pocos esos impulsos incorrectos: el dominio, las ideas rígidas, la necesidad de complacerte. Y como siempre querrás comprobaciones te dejo una sugerencia, no las busques afuera, te confundirás, búscalas mejor en sensaciones internas que te ratifiquen, en una mirada profunda del amor que brota entre los dos. Sí causamos de vez en cuando eventos que te darán confirmación pero nunca a pedido, siempre cuando menos te lo esperas”.
APACIGUAR LA MENTE
“Apaciguar habla de alcanzar paz de a pocos justo donde las cosas han estado turbias o conflictivas. Hablemos de apaciguar esas mentes alborotadas que traen caos y sufrimiento, porque es de ese modo como mejor se puede pensar, pensar bien y pensar más allá, dándose cuenta de lo que sí corresponde en vez de estar tan distraídos en ese ruido a veces incesante en el que se convierten sus pensamientos. Calmar la mente es difícil si justamente tratas de hacerlo a través de pensamientos. Si buscas una respuesta desesperadamente y das vueltas una y mil veces no estás ayudando a calmar la mente para encontrarla. O si te has establecido como tu propio psicoanalista difícilmente entenderás aquello en lo que estás atrapado ya que le pides al artífice del engaño que se ilumine para vencerse a sí mismo cuando en verdad está ocupado sosteniendo su postura. Es que vivir de pensamientos no es algo que les pueda recomendar. Se vive de ideas, mezcladas con sentimientos, sensaciones, acontecimientos, incluso revelaciones, pero solo vivir de ideas es inquietante por decir lo menos. Veamos que tanto estás dedicado a tus ideas y como las estás convirtiendo en tu carcelero. Eres prisionero de tu propio parecer si además de querer expresar tu punto de vista permanentemente te ofuscas cuando no es escuchado o validado. Cambias de parecer sobre algo y te descubres atacando con vehemencia aquello que ayer considerabas la verdad. Te sientes maravillado cuando alguien habla con convencimiento y autoridad sobre algo, tanto como para apropiarte de sus ideas y replicarlas a la primera ocasión. Tienes miedo de no saber, lo sabes porque te cuesta verte ignorante sobre algo, admitiendo tu ignorancia, o avergonzándote de no saber desde antes algo que parecía tan obvio. Te han elogiado por ser inteligente, y con ello has creado un deber de saber, un apetito por ideas y conceptos que alimenten una posible conversación o una futura respuesta salvadora. Consideras definitivamente despierto a quien argumenta y pasmado a quien no habla o evita expone sus ideas. Te parece que reservar tus pensamientos es esconder tu poder. Bueno, podríamos continuar, de hecho te invito a que elabores tus propias descripciones, porque estoy seguro de que has abusado en algún momento del poder del pensamiento. Y eso ocurre gracias a la necesidad humana de aventajarse, la lucha por la vida que salió de los bosques y selvas para vivirse en la jungla del pensamiento donde hay que competir por la supremacía a través del rigor del que parece más vivo. Eres mucho más que pensamientos, solo que aún no conoces todo ese poder más allá de ellos. Ocurre que ese poder reside en la discreción, en la pausa o el silencio, y deviene más entre susurros y modestias que entre concluyentes hallazgos evidentes. Me refiero a que están los pensamientos al alcance inmediato, y más allá de ellos los susurros, las ideas del futuro, las insinuaciones de la vida coqueteando para invitarte a una nueva realidad. La gente suele preguntarme cómo acallar la mente, yo les digo que tomen menos café, que practiquen algún arte, que disfruten la naturaleza. Algunos meditan, beben té de hiervas u oran. Incluso los más activos mentalmente se refugian en juegos, redes sociales, series o música para ocuparse de algo distinto a sus propios pensamientos. Mi llamado, más que acallar la mente, es a aprovechar su poder para avanzar, alejarse al máximo de la desesperación que puede venir tras el desborde de la razón, incluso hasta aprender a evitarla con determinación y disciplina. Que se aloje entonces la idea de que pensar en exceso entorpece. Si ese primer paso es para ti, y lo conquistas, habrás logrado ya algo esencial, despreciar la desesperación y privilegiar la cordura.  No estás desesperado solo cuando te sientes nervioso, si te encuentras hablando sin parar o rumiando pensamientos caóticos comienza a sospechar que la desesperación anda por ahí reprimida queriendo ser superada. De acuerdo a mi sensación de ustedes solo los veo tranquilos con facilidad de cuenta de la satisfacción o del cansancio, y me gustaría mucho que pudieran transformar esa realidad.  Entonces comienza por observar tus posibles momentos de desesperación, acude a ellos con mirada serena, es decir sospechando que no eres tú toda esa desesperación, que sigues estando ahí de otros modos mientras los pensamientos han decidido enloquecer. Si te reconoces al margen de tus propios pensamientos e ideas habrás dado otro paso esencial, el de saber que tu inteligencia vas más allá del triste galope incesante que resuena sin tregua. Que si notas a tu lengua agitada como juguete de cuerda que se ha quedado trabado entiendas que estás atrapado en pensamientos, y que mirándote en silencio, con la debida paciencia, te vas a liberar. No te declares por favor víctima de tus pensamientos, evita asumir, cuando tienes miedo, que esa idea temeraria te posee y tú solo sufres ese ataque externo. Los pensamientos que albergas son permisos que has otorgado, creencias, incluso fuerzas que en algún momento has aceptado. Al contrario de negar lo que piensas admite, acepta que sabiéndote tan inteligente también crees aún en cosas que no corresponden a la realidad que anhelas. A eso se refiere apaciguar la mente, a superar paulatinamente el conflicto entre los pensamientos que te atormentan y la necesidad auténtica de ser libre de ellos y avanzar hacia verdades más creadoras, más formativas. Terminemos con un ejemplo, a Marcela le parece que si no maquina constantemente su futuro, toma medidas y ejecuta acciones, nada ocurrirá. Vive disparada, debo decir, no solo en el sentido de ir acelerada, viviendo en el futuro, sino explotada en su interior, reventada por la ansiedad que a veces no puede notar de querer resolverlo todo. Ella tiene el anhelo fantástico de que un día ese ritmo le traerá la satisfacción que anhela para el resto de sus días.  Creo que Marcela tiene un desfase, vive en una realidad paralela, la creada por sus pensamientos. En ese mundo las cosas se resuelven siempre pensando, solo pensando, no hay más que ello. Es por eso que cuando la realidad la llama, la reta, ella se desgarra, exagera, incluso desfallece ante la fuerza disruptiva de la naturaleza incomprensible de la vida. Se quiebra. Tranquilos, Marcela ya se está dando cuenta de lo triste de ese mundo solitario. Aquí en el Cielo la acompañamos cuando abre sus instintos y se asoma al mundo de la realidad suprema, palpitante, creadora. Claro que se asusta cuando nota lo poco que tiene el control, pero ha fracasado tanto intentando regular la realidad que ya astuta comienza a decidir que no debe esforzarse más. Amigos, apaciguar la mente es una necesidad de inocentes. Acéptate inocente, desconocedor del resto de tus inteligencias, apenas bebé en el desarrollo de tus múltiples posibilidades de pensamiento superior. Eso es mucho más poderoso que intentar calmarse de cuenta de paliativos a los que ya has inventado su trampa respectiva. Apaciguar la mente es también decidir que quieres mucho más que pensamientos repetidos, es caminar de la inocencia a la ambición trascendente, a la dulce sospecha de estarte perdiendo de algo grandioso que estando a tu alcance aún no logras sostener”.
MIS AMIGAS LAS RUIDOSAS
"Tal vez mis amigas más fervientes son las amigas más ruidosas que tengo. Se trata de esas chicas alegres, expresivas, conflictivas, y severas, que ponen en evidencia fácilmente lo que sienten y piensan, y que gustan de acompañarme a ver la vida tal y como es. No digo mis amigos, hombres, porque este dictado pretende especialmente tratar de mostrarle a ellas, mujeres sensitivas y coloridas, dos extremos de su intuición femenina cuando saltan de aquí para allá sin apaciguarse. Claramente, hasta mis amigas más tranquilas tienen un poco de ruidosas, de extremas, viven el drama en alguna faceta, se rompen en pedazos de alegría, o de desilusión. Es que el sentir femenino debería ser infinitamente más respetado, aunque se desborda, no siempre se educa, es el poder que le permite a una mujer conectarse casi directamente con el sentir del otro, acompañarlo, mostrarle su solidaridad, y hasta identificarse como un mismo ser con quienes la rodean. Para los hombres, mis amigos aquí, esa comprensión les habrá sido muy útil para ir más allá de tanta euforia o dolor, y tomar esa sensibilidad para aprender y disfrutar. O, si aún no toleran la fiesta en las emociones de una mujer, atentos a aprender, se trata de la vida expresada en un lenguaje de fantasía, con toda la magia y el color, con la emoción a flor de piel, y con una lección que aprender siempre.A mis amigas maduras, controladas, les pido que se queden, encontrarán más adelante con qué identificarse, pues no hablamos solo de cómo te expresas, sino cómo te vives por dentro, y hay seguramente en ti algún pedacito de drama en el que quieras progresar. Entonces, están las amigas ruidosas que son el alma de la fiesta, las que levantan la voz sin titubear ante cualquier injusticia, o las que tienen una palabra para todo. Las amigas que expresan lo que sienten como si declararlo estableciera la realidad, o las que tienen paciencia para hablar pero todo les causa dolor. Ese ruido, niñas queridas, las hace sufrir cuando se desbordan, cuando esperan dirigir el mundo a través de su expresión, cuando entienden que su verdad es la verdad del mundo.Es que las veo consagradas a un mundo que desean, entregando su ser a que el desierto arroje agua. Y como a veces llueve, a veces brota un asomo de la vida que esperan vivir, se convencen de que el oasis brotará, que la realidad se transformará de acuerdo a su ilusión. Niña, guarda silencio, observa los pasos a seguir, calma el ruido y entiende lo que de verdad corresponde. A veces eso que deseas se encuentra más en un ajuste tuyo, por ejemplo, en ponerte de pie y avanzar, recorrer tu propio camino. En cambio deseas con ahínco, ruegas, repites, gritas, y eso difícilmente transforma la realidad. Regular tu ruido en lo cotidiano espera por ti, está en tu camino, casi como un medio de transporte.Estamos en un tiempo favorable para pulir el ruido, la gente seria esta progresando, y el ruido le falta a la seriedad. No hablo de inhibirte, eso, lo habrás experimentado, no funciona nada bien. Se trata de adquirir el sano hábito de cuidar lo que expresas como algo que lanza un estímulo al mundo. Pregúntate por favor ¿quieres que el mundo responda a cada estímulo tuyo, incluyendo los estímulos burdos, impulsivos, emotivos, erráticos, desproporcionados, momentáneos, inconscientes?Claro que no, esperaría que no. Si lo que sientes al leer esa pregunta es que sí, pues detente, estás desesperada posiblemente porque tu voz sea escuchada, porque tu verdad prevalezca. Al tiempo que notas tu postura frente a esa pregunta por favor reflexiona, ¿se trata acaso de una necesidad?, ¿o del escape a algún ruido interno que ya no logras contener?Eso es lo que vemos desde acá, mujeres encerradas en una especie de escándalo interno, de ciertos escándalos particulares que se cierran en una bóveda de sentimientos y luego simplemente salen a presión por algún agujero que la realidad logra cavar. Esa presión, que generas posiblemente conteniéndote, es un error. La verdad debe circular, no hacia el mundo en principio, dentro de ti. La verdad contenida genera presión, la verdad circulante te moviliza, en un sentido profundo chicas el ruido es producto de una verdad contenida a la que no permites cobrar su sano curso.Hablemos por ejemplo de la frustración, ustedes amigas no son las más expertas en permitir a la frustración circular hacia su destino deseado: la transformación. Así, se frustran frente a un comportamiento de alguien que les importa, y contienen esa frustración en sentimientos como la ira o la venganza, el desprecio o el sometimiento. Qué mal, lo que la frustración pretende en verdad es cambiarte de lugar, que no te sometas, pero que te encargues, te encargues de tu parte.Claro que cientos de veces hay que adaptarse a cómo son los demás, claro que el otro no te va a complacer como esperas, claro que el cariño y la valoración que esperas recibir no sucederá cuando más lo necesitas, porque el otro tiene también su mundo, sus conflictos y necesidades, su propia necesidad de reconocimiento, y sus expectativas. El ser imperfecto que es el humano no lo logras tolerar muy bien. Esperas, tal vez inconscientemente, cierta perfección venida de lo obvio que es para ti que ahí está, jaja, como si cada ser humano pudiera ser perfecto porque tú lo das por sentado, como si esa actitud salvadora de otro momento pudiera ser garantía. Esa inocencia humana, respétala más, respeta la inocencia de tus expectativas, de esa desesperada necesidad de que el otro te repare; sé que esa es una decepción importante para ustedes, pero hay que dar un paso al frente, y entender que nadie vive para ti, nada vive para el otro, no importa cuantas veces alguien te haya hecho sentir que así es.De manera que trabajemos ese ruido interno más en el marco de una inconsciencia colectiva, de la interdependencia humana, y de lo soñadoras que ustedes pueden llegar a ser, especialmente en lo emocional. No pretendo invitarlas a prescindir de ningún rasgo femenino, cuidado, las quiero educándose, puliéndose, moderándose.El ruido las desdibuja, el enojo desproporcionado o permanente es una forma de ruido, como lo es la excesiva entrega o generosidad. Ese cuerpo que muestra dolor en cada parte está gritando !sacrificio! ¿Te educaron para el sacrificio? supéralo. ¿Te desbordaste en la búsqueda de libertad? Retrocede, reconcíliate,  encuentra el punto de equilibrio. Modérate mujer, tienes un talento especial para la moderación que tal vez no has valorado lo suficiente, te veo demasiadas veces recogiendo el escándalo que causó un desborde, cuando esa capacidad extraordinaria de reparar está más destinada a sanarse ustedes mismas por dentro. No más desperdicio de talento por favor, que la fuerza de la moderación las movilice por dentro hacia la armonía de la transformación constante; no más de ese juego indeseable de tenis en el que tiran la pelota sin saber lo que están haciendo y luego tienen que ir a rastras por ella y ordenar el juego.Las quiero vivas, cambiantes, aprendiendo todos los días de sus conflictos y nimiedades, porque ese ruido, cuando nace ya está listo para enseñar. No lo contengas, edúcate de a pocos en dejarlo circular, en mirar a donde te conduce, a qué lugar, postura o reflexión de ti misma, a qué poder que quiere brotar para ti. No es que quiera que te hagas cargo de los errores ajenos, lo que quiero es que te veas más grande que esos errores, y que los tuyos, y eso ocurre exclusivamente a través de la apertura a aprender, a recoger poderes inesperados, como el silencio, la pausa, la cordura. Cordura es también lo contrario de ruido y devastación. Tampoco digo que no te expreses, es que te salen letreros, pero revisa lo que dices después y pregúntate: ¿es lo mejor que puedo hacer por mí? Ahí es donde te quiero creciendo, engrandeciéndote, a través de tu prudencia, de tu balance inesperado, de tu inteligencia creciente. ¿Ya eres inteligente? Pues no sabes hasta dónde puede llegar esa inteligencia. ¿No sabes de lo infinito de la sabiduría? Qué falta de ambición, y yo que te sueño tan grande como las estrellas.
DESPEDIDAS DE NAVIDAD
"Este tiempo es bastante propicio para los cambios. Se encuentran en un ánimo general de festividades, amor familiar, cierre de año, y hasta de ofrendas. Me gustaría por eso que aprovecharan mejor la magia de este tiempo para proponerse cambios que les hacen bien.En la temporada navideña las cosas pueden verse distintas, incluso si ocurre algún hecho doloroso o frustrante, tiene un significado diferente en navidad. De cierto modo, la esperanza está presente, y no solo la esperanza en el mundo, sino que me gustaría pensar que también la esperanza en ustedes mismos. Piensa por favor, ¿en qué quisieras alentar la esperanza de ti mismo? Es más, pregúntate mejor, ¿en qué estoy necesitando tanta esperanza de mí mismo? Es que me encuentro con corazones desolados en áreas en las que la esperanza lo es todo. Por ejemplo, en la salud, en el trabajo, o en los progresos de la familia.Esperanza, aclaremos, no es la fe ciega y repetitiva que declara que todo estará bien. Eso es más bien una especie de programación mental en la que ustedes a veces se enfocan, creyendo que solo decirlo ya hace que ocurra. Saben bien que para mí la voluntad lo es todo, pues sé que si ustedes no se hacen parte de . un cambio es imposible para nosotros ir en contra de su verdadera voluntad. Es decir, decir que algo ocurrirá no es voluntad, es palabra, la voluntad está vinculada a la acción, a la verdadera intención profunda. Entonces los veo soñando eso que desean lograr para el 2026. Y nos piden, y nos piden, y nos vuelven a pedir. Claro que los escuchamos, es más, nos enteramos de todas las veces que nos repiten lo mismo, pero ¿qué hay de lo que hacen en contra de ese pedido? Eso también lo vemos, vemos las distintas maneras de contradecirse, y quedamos impotentes para ayudar.Ya sé que está bastante difundida entre ustedes esa idea de que la fe mueve montañas. Pero lo que se observa desde acá es que más bien sienten que dirigen al cielo para que se haga la voluntad de ustedes según una situación determinada. Nosotros no necesitamos hacer nuestra voluntad, no estamos sentados esperando pedidos a ver qué desean. Tenemos una consciencia infinitamente más elevada que la suya, y comprendemos a dónde irán con esos deseos por los que suplican. Es por eso que algunos deseos, muy a su favor eso sí, no son concedidos.Volvamos a la esperanza, que me gustaría que fuera entendida como una mirada renovadora de algo que no sale muy bien, o como el anhelo comprometido en el que están trabajando ahora, y aunque se presenten barreras o adversidades, siguen adelante, constantes y devotos a su propio trabajo asertivo.Claro que no es sencillo persistir, las frustraciones detienen, agotan, hasta siembran desilusión si lo permiten. La esperanza es entonces esa fuerza, contraria a la desilusión, que vence para persistir.Amigo, no tienes qué saber cómo seguir, no te detengas por eso por favor, ni vuelvas a decirme que no avanzas porque no sabes cómo hacerlo. El cómo se revela a los ojos abiertos, o al corazón honesto. Claramente lo difícil no es ver el cómo, sino dar el paso que desagrada, incómoda, o reta al ego.Si quieres hacer una despedida, un cierre, un avancen para el 2026, me gustaría que estuviera en el orden de ir más allá del ego, de hacer ganar a la esperanza por encima de tus propios bloqueos, de poner a la ilusión de un cambio dentro de ti por encima de la satisfacción personal del momento.Ese tema de salud que te da vueltas, está necesitando un cambio, es indiscutible; ábrete a ese cambio y la esperanza volverá. Esa relación tormentosa, conflictiva, o dolorosa, claramente está necesitando un cambio, y como solo quieres las cosas a tu modo, es difícil que se resuelva del modo como vienes manejando las cosas. A veces el mejor cambio es algo tremendamente incómodo de momento, pero liberador, purificador. Despídanse por favor del anhelo de que todo sea a su medida. Ahí es donde los veo más retrasados, más angustiados, y desarrollando taras que nada bueno llegan a construir. Despídanse de la rendición. Si bien a veces es el paso necesario, toda rendición es un final para un nuevo comienzo. Entonces nunca se rindan, nunca se echen encima esos sellos que los veo decir: «el amor no es para mí», qué dolor, la vida sin amor es un dolor. «tengo que sufrir», ese me exaspera, ¿no ven acaso que la idea de algo molesto es la transformación?Despídanse por favor de las mañas. Hablo de mañas para nombrar de algún modo esa categorización excesiva en la que caen. Ustedes construyen su idea de la vida más de cuenta de frases de despojo o de tragedia que de ilusión o de esperanza. Mírense, escúchense, escuchen a los demás. Suenan como si no pudieran ver lo elevado de lo humano, como si se concibieran solo en la torpeza para solucionar problemas y no en el gozo del amor, la esperanza, la bondad.Aumenten la bondad, enriquézcanse de sonrisas ligeras y desprevenidas. Disfruten lo sencillo, lo que es bonito por sí mismo, sin adornos o tecnología. Admiren los cambios, los propios, y por favor los de las personas que los rodean. El humano que cambia es un héroe de su verdad.Y traten esta navidad de estar más en función de sus cambios hacia la prosperidad y el bienestar, que en torno del anhelo de ser complacidos, de recibir bendiciones en paquetes sellados, o de obrar milagros hacia los demás que nadie les está patrocinando por aquí.Dicho eso, me despido con la dicha de dictar estas palabras para gente que está buscando aprender, que valora el regocijo, y que hasta quiere progresar. Así que encuéntrame esta navidad amigo mío, amiga mía, en el deseo más sincero que tu corazón entrelaza con un cambio deseado, ahí es donde nos damos la mano con ese amor que te hace suspirar"