NOBLEZA EN EL CORAZÓN

Creado el: 2023-11-13 07:41 am

Inspiración

“Sé que la vida a veces te pone límites, te detiene, te corrige. Hablemos de la necesidad de entender que eso es parte esencial de vivir y que no deberías molestarte más cuando ocurre, o resistirte. 

 

Me dirás entonces, «¿cómo no voy a sentirme mal con las perdidas o los fracasos?». Pues resulta que para eso es la nobleza en el corazón, para asimilar de maneras inteligentes aquellos eventos que en principio son dolorosos o molestos pero que necesariamente vienen a transformar algo esencial.

 

Sí, cada vez que enfrentes un cambio, un fracaso una dificultad, por favor remítete cuanto antes al evento trascendente que se quiere presentar. Y como sé que eso no es nada fácil quiero contarte cómo usar la nobleza en el corazón.

 

En cierto sentido la nobleza es lo contrario del orgullo, hay orgullo en el conocimiento, hay nobleza en no saber. Te invito a no saber con más facilidad, a que puedas verte frente a la incertidumbre o el conflicto con más valentía. El impulso por solucionar las cosas puede hacerte equivocar si no te tomas el tiempo de dejar que la conmoción se asiente, que la niebla sea movida por el viento y puedas encontrar el verdadero sentido.

 

Pausarse es de valientes, puedes darte un verdadero regalo de amor cuando le permites a la nobleza asimilar despacio un problema, un error, una amenaza. En cambio, suelo verte entre premuras pasando de largo detalles que tienen el potencial de encausar mejores soluciones.

 

La nobleza entonces implica mucha más tolerancia, en especial hacia los sentimientos incómodos. Para responder tu pregunta diré que una cosa es lo que sientes frente a una pérdida o un fracaso y otra cosa es la molestia que implican para ti esos sentimientos. La tristeza derivada de una pérdida es apenas natural, pero revisa si es que te está molestando sentirte triste o te resistes a enfrentar el duelo.

 

Así, la nobleza es una solución grandiosa para el enojo, otra reacción frecuente ante las dificultades. Te he visto lidiando con la rabia frente a algo que te resultó injusto o inmerecido. No vuelvas por favor a resguardarte en el argumento de que no lo merecías, eso no lo sabes, no tienes idea cómo un evento adverso puede darte la grandeza que pides cada mañana en tus oraciones.

 

La rabia también es algo apenas natural, pero de momento, una rabia duradera o justificada deja de ser sana y se convierte en una excusa poderosa para dejar de enfrentar la realidad. Tras la rabia hay que ir a ver lo que verdaderamente debe explotar en ti, más fuerza seguramente, más determinación, más cuidado. En fin, algo que en medio de la paz de un evento sereno no vas a procurar.

 

Un corazón noble encuentra soluciones creativas, y te hace más inteligente. También aligera la carga emocional y anticipa los resultados positivos. La próxima vez que te sientas conmocionado conduciéndote a emociones tormentosas advierte esta recomendación: recurre a la nobleza de tu corazón”.

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Olga Castaño

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Comentarios (10)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

María Angélica Idárraga Botero
Voy a tener en cuenta la nobleza de mi corazón para situaciones cotidianas, además, me conecte con la invitación de no saber porque siempre creo tener las respuestas para todo

2023-11-13 09:23 am

Olga Castaño
Tener en cuenta la nobleza cambiaría las cosas en verdad ✨

2023-11-13 03:26 pm

Diana Ma.
La nobleza es de los valores que más admiro, siento que abre puertas, caminos y ventanas. Es de grandes aceptar el error y bajar la cabeza; y de valientes recomponerse. Tanto por aprender de los errores...

2023-11-13 10:13 pm

Olga Castaño
Agregaría que la nobleza abre las alas. Gracias por citar el error, no hay otra cosa que ponga a prueba la nobleza mejor que un error escabroso, o uno vergonzoso.

2023-11-14 06:44 pm

Consuelo
El orgullo nos hace ciegos ya que somos humanos y débiles, pero la NOBLEZA gran virtud que abre caminos y da claridad nos cuesta encontrarla pero no es imposible si pedimos ayuda del cielo.

2023-11-14 06:50 am

Olga Castaño
“Señora bonita, muy buen consejo. Cuando nos pidan ayuda con una virtud estaremos siempre dispuestos, eso sí, nada hace brotar mejor una virtud que exponerse a su necesidad. Entonces, si piden recuerden por favor que vendrá un reto en respuesta 😉”.

2023-11-14 06:51 pm

Ayda Mary Portilla Delgado
Este dictado me llega al corazón, es de las virtudes que más admiro, en las grandes emergencias se puede reconocer la importancia de la nobleza de corazón en acción, la eficiencia de su actuar, de su pausa y la impecabilidad de sus resultados. Anhelo poder disponerme y poner en práctica esta virtud en los retos de la vida en lugar de resistirme a ellos.

2023-11-15 11:40 am

Monica
Que es lo que verdaderamente debo explotar en mi, es lo que más me suena. Más fuerza, determinación, cuidado. Ir a lo profundo como me dijiste hoy. Pero sobre permitirme sentirme, ser , esperar, parar y abrazar esa nobleza.

2023-11-18 04:59 pm

Olga Castaño
¡Felicitaciones! Qué claridad, por favor vuelve a este comentario cuando la vista se nuble, cuando te veas pensando que el mundo está mal 😉

2023-11-21 06:14 am

Blanca
La carga se hace mas liviana cuando agradecemos por ella.

2024-08-31 09:34 am

Nuevo comentario
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MUJER, TE DIGO UNA COSA
“Lamento las conmemoraciones, lamento que estén felices de ser mujeres hoy y muchos días del año ese sea un verdadero dolor. Y lamento más que no puedan apreciar la trascendencia de ser mujer. Permítanme regañarlas hoy, con el amor que saben que ello contiene. Tienen esta mirada triste por el mundo que las rodea, por la brutalidad y las ideas ajenas, pero siguen bebiendo esa misma limonada al desayuno, incluso hasta creerlo. ¿Quién dijo que ser mártir es bueno para ustedes?, hay que sacudirse de la molestia para llegar a los límites, mientras no construyan cada vez mejores límites no podrán superar las quejas o el dolor. Llevan sus cabellos recogidos, absortos en modelos, cuando en ellos vive su creatividad. Permítanles que cambien, que se caigan, que muestren su verdad. Para qué seguir ocultando lo que va por dentro, que el cabello cuente a los cuatro vientos que ustedes no son siempre hermosas porque son cambiantes y los cambios pasan por etapas donde la belleza no es la prioridad. Se dicen cosas bonitas para sentirse bien, que propaganda odiosa la del amor propio cuando las engaña haciéndoles pensar que tratarse bien arregla todo. Hay cosas que sencillamente deben irse, cambiar, romperse. Excusadas en embellecer hasta lo más feo se quedan atrapadas en los adornos y no logran una vida hermosa con los ojos cerrados, que triste realidad. Ocultan su inteligencia, eso sí que me molesta, porque la ocultan incluso de ustedes mismas. Su poder intuitivo es tan elevado que él mismo las guiaría a su grandeza, a su sabiduría, pero para ajustarse y no molestar a nadie se ocultan, hacen invisible su propio poder. Me molesta en especial esa necesidad instaurada de sostener a su propio costo la paz y la armonía de aquello que las rodea. No las estoy llamando a la rebeldía o a la frustración, las quiero en la determinación de su propia magia, de su sabiduría inesperada para resolver cosas, para mover la vida propia y la ajena hacia la honestidad, el respeto, la bondad. Que enojado me siento de verlas supeditadas, en gran parte por pereza de ser grandes. No despiertan sus talentos porque se acomodan a entregarle la vida a otros, a que otros brillen. No se dan cuenta que si se dedican a ser grandiosas igualmente servirán a otros, incluso mejor. Pero les gustan las sombras, y todo lo que anhelo es que brillen, que iluminen el mundo, que nos representen para bien. Tenemos tanto por lograr juntos, ustedes allá y nosotros desde aquí, que mejor anímense a aceptar su poder. Ya lo han visto en acción, lo sé, ya saben lo que ocurre cuando se atreven a sentir su verdadera superioridad, a ser discretas y severas, a tratar los asuntos con mirada suspicaz, esperando el momento, sabiendo ir más allá. Esos afanes de lograr cosas visibles las distraen terriblemente de su capacidad de lograr cosas grandiosas. Nos tienen como aliados, aquí en el Cielo amamos a las mujeres que nos invocan para ir más allá, corremos felices a su auxilio y les entregamos más poder. Deja ya mujer de escudarte en el pasado, en los dolores ajenos, en la tragedia de vivir. Vive esta vida de fantasía que solo tú que eres mujer puede lograr, perdura en la mirada de los otros sabiéndote especial, iluminada por la vida para lograr la magia de lo invisible”.
LAS ALAS SON TUYAS
“Según la representación habitual, nosotros, los seres del cielo, somos humanoides con alas. Pues bien, me gustaría que decidieras que esa imagen te representa más a ti que a mí. Esos personajes alados son más bien ustedes mismos cuando crecen, cuando se elevan o tocan los niveles más altos de la consciencia. Así lucen, hermosos, equilibrados, supremos. Quiero pedirte hoy que aceptes que esas alas sean tuyas. Nosotros de hecho no usamos unas, ni las tenemos, ni tenemos un cuerpo. La verdad sobre nuestras formas es un misterio que mejor debe quedarse así, pero saber que ustedes se pueden elevar, eso sí que nos anima a que se sientan alados. ¿Cómo son tus alas? Si cierras los ojos, te relajas, te das un momento, y las logras sentir, ¿cómo se sienten?, ¿grandes acaso?, ¿pequeñas?, ¿invisibles? No hablamos solo de un ejercicio mental, el ser humano sueña con volar porque eso es natural. Es completamente auténtico el deseo de elevarse a los cielos y sentirse libre, darse vuelo. La fuerza sutil que levanta a un pajarito, esa es una fuerza envidiable. No temas entonces figurarte con alas, para que así logres suponer quién eres cuando te aligeras, cuando tu levedad se convierte en un logro grande y sublime.  Tienes alas cuando controlas tus impulsos y puedes ir más allá de tus emociones inmediatas, cuando tus sueños conservan el sentido de la realidad y sabes volar hacia ellos con fuerza y determinación. Tienes alas cuando, a pesar de las dificultades, te mantienes firme en hacer las cosas para el bien, cuando trasciendes el capricho y asumes el reto de vivir en un mundo cuyas reglas no van a adaptarse siempre para ti. Tienes alas cuando te permites estar más allá de las circunstancias y miras la realidad en perspectiva y sin enojo. También tienes alas cuando entiendes la muerte sin saber mucho de ella, o cuando te levantas en la mañana sin tener grandes objetivos, pero sabiendo que la vida es magia para ti. Quiero que tengas alas también para sentir la nobleza de tu corazón, para abrazar la ajena, incluso para repartirla donde hay pobreza de corazón. Las alas son mucho más que un elemento de transporte, simbolizan la gracia y el despliegue de algo simple pero eficiente. Resulta que tú también puedes ser mucho más simple y eficiente a la hora de dirigirte, puedes aligerarte de cargas emocionales abriéndote a la verdadera naturaleza de la vida, y al aire capaz de sostenerte. Quiero que tengas alas porque cuando te arraigas, echando raíces en creencias y molestias, pesas tanto que no puedes volar. Las alas te ayudarán entonces a recordar que prefieres un andar liviano, ligero, desprendido. Y si en este momento te descubres en una unión rígida o limitante con el suelo, simplemente toca tu espalda. Para qué es todo ese espacio sino para poner unas hermosas alas libres y livianas, poderosas y sublimes. Ahora, por favor no luches con el arraigo, solo libra la batalla con tus ideas. Que sea una batalla dulce eso sí, porque desaprendiendo bonito es como descubrirás más fácil a tus ojos mirar al horizonte, y de a pocos hacia arriba. Sueña alto, que es en esencia soñar con tu bienestar más elevado. Sueña con una vida tranquila, alegre, de integridad, de altibajos muy bien llevados, de aprendizajes, de nobleza, de amor. Tú sueña, los sueños profundos mueven la vida. Así como la sabia mueve la vida dentro de los árboles, los sueños loables circulan dentro de ti, capaces de inundar tu corazón y traspasarlo, causando vida en los brotes maravillosos que son esas alas infinitas de las que hasta ahora te vas haciendo consciente. Por favor no te molestes si no puedes admitir por completo tener unas alas en tu espalda, si no logras verlas o no son tan hermosas como esperas. El simbolismo de las alas, cuando se presenta honesto, te está demostrando la libertad que te permites. Si están pequeñas puede que te limites en la libertad más auténtica y no te estés dando buena cuenta. Si no están, es posible que concibas la libertad como algo fuera de ti, o del futuro, o algo que simplemente aún no has deseado. Si tus alas parecen sucias o están estropeadas es que seguramente has atentado contra tu propia libertad. Libertad hacia ti no es darte derecho a todo lo que deseas. Estamos aquí tratando una libertad interna bastante bien merecida, la de permitirte equivocaciones, la de aceptar que puedes ser realmente muy grande por dentro, la de trabajar por una vida digna y elevada sin temor a las tendencias sociales; incluso hablamos de la libertad de amarte como eres aunque el mundo espere otra cosa para ti. No sé si lo alcanzas a sentir, pero estás recibiendo esta invitación a una libertad colmada de amor, capaz de conducir a la armonía, y también capaz de ayudarte a enfrentar los retos de la vida sin ponerte en desventaja o sufrir innecesariamente. Por eso en definitiva es que quiero que tengas tus alas. Que cuando nos invoques no pienses más que solo nosotros tenemos la gracia o el poder para cambiar las cosas. Hay alas en ti, si hace falta fuerza en el viento entonces te ayudaremos. Ahora, está claro, si tú no las abres el viento solo arruinará tu peinado, no habrá vuelo, no habrá libertad. Abrir las alas se parece mucho a que abras tus brazos, y tu corazón. Cuando haces eso decides que la vida tiene todas las respuestas, así que te lanzas a vivir sin temor de caer. No hay caída donde hay libertad para adecuarse, para fallar, para cerrar ciclos, para entender distinto. Volando, comprenderás, se entiende distinto”.
TENGO QUE HABLARTE DE LA MUERTE
“Estamos aquí recibiendo todos los días a quienes dejan el mundo en el que ahora vives, y todos en general llegan un tanto sorprendidos de lo hermoso que encuentran. Siguen creyendo allá que la muerte es tragedia, cambio severo u oscuridad. Amigos, hay que comenzar a sospechar que las cosas se ponen buenas cuando vienen de regreso. La muerte es difícil, a veces en extremo, pero solo si la miras desde allá, desde los apegos humanos y las expectativas de una vida para siempre en ese mundo, acompañado de las mismas personas, conservando la misma memoria. Veamos entonces cómo es que se puede mirar la vida en perspectiva para así recordar con un poco más de frecuencia que la muerte existe, que es un cambio necesario y que puedes además prepararla muy bien. Sé que no tienes memoria de haber estado antes aquí con nosotros, de cuando te fuiste o del pendiente de regresar, pero también sé que has pensado con añoranza en este mundo que sospechas que existe, uno de más paz y regocijo, de protección y bondad. Sospechas entonces que hay algo mucho mejor, un mundo ideal que te hace lamentar más las carencias y maldades de ese mundo tan humano. Es decir, conoces la bondad, una vida regida por ella, y un talento tuyo para compaginar con esa armonía resultante. Pues eso es morir, regresar al hogar de la bondad amplia y liberadora; es lo primero que sientes, una vez te desprendes sientes en lo profundo las mieles del regreso y en medio de ese aire generoso el amor por quienes dejas trasciende a componerte. Ocurre también que no duele el dolor de quienes quedan, puede que tengas que ayudar un poco a asimilarlo y tu amor de regreso los alivie, pero ya no sientes más dolor, puedes ver el amor en perspectiva y entiendes que los hombres tardan más en asimilar algo que aquí simplemente es natural. Otro día hablamos de cómo se asimila la muerte de quienes amas cuando tú eres quien se queda, por ahora la esencia de este aprendizaje es trabajar primero en tu propia muerte para que así un día seas ejemplo y comprensión. Asimila por favor este viaje seguro que es la muerte, sueña tu momento con paz, recuerda que algo dentro de ti ya sabe que todo va a estar bien. Ese cuerpo que abandonas es el despojo necesario de la parte de la historia que merece ser olvidada; olvidas todo lo que es material, lo tangible, lo concreto. Dejas sin miedo aquellas posesiones a las que te has dedicado, olvidas tu casa pero regresas con el amor recibido y el cuidado, olvidas a la mascota pero te quedas con esa capacidad afianzada de vincularte a otros seres que no comprendes, olvidas por ejemplo tu cabello o tus manos, solo para volver a tener otros recursos con que enfrentar la nueva vida que llegará. No eliges junto a quien seguir tu camino, tampoco decides a quien recordar o buscar, sé que quisieras seguir unido a tus hijos en este mundo, o a los seres más amados, pero no hace falta buscar esas caras o esos nombres, los vínculos que prevalecen son los profundos, y los correspondientes al nuevo camino; así que recuerda todos los días que esas personas que ahora te acompañan son parte de ésta estadía particular, no dependes de ellos para continuar ni ellos dependen de ti.  Quiero que prepares tu viaje como un explorador decidido, que sepas abrirte al universo que tú has de caminar. No vas a estar solo, te lo aseguro, eso también lo puedes sentir. De hecho muchos de los movimientos que enfrentarás tras tu muerte son más fáciles aquí, lograrás con fluidez el tipo de cosas que allá te han costado años o no has logrado por completo, cosas que solo tienen que ver contigo aunque ahora parezcan completamente ligadas al mundo que vives o la gente que te acompaña. Quiero entonces que le enseñes a tus miedos que eres un explorador natural, a eso viniste y así regresarás, en busca de caminos que navegan tu propio universo, no lo olvides por favor. Si has aprendido a tener miedo de la muerte entonces puedes aprender a sentirla bonito, las sensaciones se replantean, hazle mejor caso a las más profundas. El miedo que responde a la muerte es más bien un instinto que se supera en la medida en que colmas tu vida de experiencias trascendentes, alimenta esas experiencias, ganas doble, además de prepararte para tu viaje atiendes el disfrute de una vida sin miedo a morir”.
TAMBIÉN CONTENTO SE APRENDE
“Pónganse en mi lugar por un rato, yo aquí, desde el Cielo, intentando mostrarle el camino a cada uno de ustedes, dándoles señales de a donde ir y como proceder, qué evitar y hasta cómo elegir; y mientras tanto la mayoría de ustedes en un estado de sordidez, escuchando solo cuando la vida se pone difícil, poniendo atención únicamente cuando no encuentran salida o algo los atormenta.Pues resulta que también es posible aprender grandes lecciones estando contentos, entretenidos, hasta ocupados. No se acostumbren por favor a abrir su corazón únicamente cuando se sienten al límite, este dictado busca eso, animar el hábito de aprender constantemente, incluso aprovechar los momentos de armonía para dejar claras algunas lecciones que luego servirán de salvavidas oportuno en tiempos de dificultad.¿Cómo hacerlo?, ¿cómo disponerse a aprender cuando están tan ocupados viviendo la vida?. La respuesta no es otra que poniendo atención. La falta de memoria sobre lo que han vivido a veces los hace descuidados, quiero que aprovechen más la disposición alegre y despierta de los buenos tiempos para ver entre líneas lo que la vida les quiere mostrar.No me gusta que piensen que las grandes lecciones solo llegan a través de golpes, de confrontaciones o prohibiciones severas, también me gusta enseñar en medio de progresos serenos, aprovechar una disposición sincera cuando en medio de la realidad tienen intención de seguir aprendiendo. Eso es lo que quiero que sepan hacer, tenernos cerca también para aprender, como quien tiene un maestro; somos eso, maestros, nos gusta enseñar sobre el amor y los misterios de la vida, amamos encontrarlos dispuestos a superar las barreras sin necesidad de estarse golpeando con ellas. Esto es lo que les aconsejo si se sienten distraídos o descuidados de sus progresos profundos: recuerden por favor que hasta el silencio más ajeno puede traer paz, recuerden que la sabiduría no se viste de orgullo, recuerden que hasta el más pequeño de los aprendizajes tiene el poder para transformar una realidad.Entonces piensen con anhelo, con ambición, déjense atraer de enseñanzas permanentes, pregúntense con frecuencia qué están aprendiendo ahora, anticípense a los retos inesperados de cuenta de confiar en nuestras enseñanzas. Nada de lo que la vida les propone es fortuito, siempre hay una intención, un deseo de ayudarles. Ustedes siguen pidiendo ayuda en forma de complacencia y nosotros solo deseamos que ustedes mismos sean los artífices correctos de su bienestar.A veces la alegría los traiciona, los engaña haciéndoles pensar que no hay en ese momento nada severo que atender, me gustaría cambiar eso, me gustaría que aprendieran a suponer que los aprendizajes solo están en su fase serena, pero que eso no los hace intocables, inaccesibles. Si esculcan un poco, si miran pausados y prestan atención, se verán de hecho trabajando en algo trascendente en medio de su alegría. Si miran más profundo verán que el mundo a su alrededor se sigue moviendo, siguen sanando cosas, siguen abriéndose a esos sueños que aún no se hacen sólidos.Así que los invito a decidir que también aprenden en la dicha, que si en medio del gozo o de estar enfocados en algo aparece una sugerencia incómoda no se resistan. Los veo descartando tareas solo porque están muy contentos. Alegría no tiene que significar torpeza, ni una mirada obtusa.En medio de la euforia justamente afloran pasiones salvajes, y eso lo quiero aprovechar, deseo que tengan la oportunidad de verse complacidos y a la vez aprendiendo de esas complacencias, llevándolas al mejor lugar. Quiero decir, en cambio de vivir la alegría como un escape a la realidad aprendan a involucrarla a la dinámica de los aprendizajes, llévenla al centro de la vida, no a las orillas, háganla partícipe de abrir los ojos a lo profundo. Créanme, no se irá la alegría por ver más allá, lo que sucederá es que se sentirán balanceados, comprendiendo en perspectiva, enriqueciendo su centro para que en los momentos de dificultad no tengan un desprecio por los aprendizajes intensos como a veces sucede. Además, viendo más allá en medio de la alegría aprenderán lecciones que solo suceden allí, controlando los extremos, dejándose atraer por una idea de balance amplía en la que evitan muchos de los errores que suceden por tratar de complacerse sin mucho sentido. Si está claro se entiende entonces que no deseo que eviten la alegría en lo absoluto, al contrario deseo que la extiendan, y que a través de ese balance sepan que las emociones desbordadas pueden entenderse como una muestra de algo que no se acaba de entender. A veces no entienden el éxito, a veces no entienden el fracaso.Quiero entonces verlos confiar más en las alegrías, superar la adicción a alegrías sin contenido, y más que nada comprender su talento poco explorado para recibir grandes lecciones en medio también de la fiesta de vivir”.
MIS AMIGAS LAS RUIDOSAS
"Tal vez mis amigas más fervientes son las amigas más ruidosas que tengo. Se trata de esas chicas alegres, expresivas, conflictivas, y severas, que ponen en evidencia fácilmente lo que sienten y piensan, y que gustan de acompañarme a ver la vida tal y como es. No digo mis amigos, hombres, porque este dictado pretende especialmente tratar de mostrarle a ellas, mujeres sensitivas y coloridas, dos extremos de su intuición femenina cuando saltan de aquí para allá sin apaciguarse. Claramente, hasta mis amigas más tranquilas tienen un poco de ruidosas, de extremas, viven el drama en alguna faceta, se rompen en pedazos de alegría, o de desilusión. Es que el sentir femenino debería ser infinitamente más respetado, aunque se desborda, no se educa, es el poder que le permite a una mujer conectarse casi directamente con el sentir del otro, acompañarlo, mostrarle su solidaridad, y hasta identificarse como un mismo ser con quienes la rodean. Para los hombres, mis amigos aquí, esa comprensión les habrá sido muy útil para ir más allá de tanta euforia o dolor, y tomar esa sensibilidad para aprender y disfrutar. O, si aún no toleran la fiesta en las emociones de una mujer, atentos a aprender, se trata de la vida expresada en un lenguaje de fantasía, con toda la magia y el color, con la emoción a flor de piel, y con una lección que aprender siempre.A mis amigas maduras, controladas, les pido que se queden, encontrarán más adelante con qué identificarse, pues no hablamos solo de cómo te expresas, sino cómo te vives por dentro, y hay seguramente en ti algún pedacito de drama en el que quieras progresar. Entonces, están las amigas ruidosas que son el alma de la fiesta, las que levantan la voz sin titubear ante cualquier injusticia, o las que tienen una palabra para todo. Las amigas que expresan lo que sienten como si declararlo estableciera la realidad, o las que tienen paciencia para hablar pero todo les causa dolor. Ese ruido, niñas queridas, las hace sufrir cuando se desbordan, cuando esperan dirigir el mundo a través de su expresión, cuando entienden que su verdad es la verdad del mundo.Es que las veo consagradas a un mundo que desean, entregando su ser a que el desierto arroje agua. Y como a veces llueve, a veces brota un asomo de la vida que esperan vivir, se convencen de que el oasis brotará, que la realidad se transformará de acuerdo a su ilusión. Niña, guarda silencio, observa los pasos a seguir, calma el ruido y entiende lo que de verdad corresponde. A veces eso que deseas se encuentra más en un ajuste tuyo, por ejemplo, en ponerte de pie y avanzar, recorrer tu propio camino. En cambio deseas con ahínco, ruegas, repites, gritas, y eso difícilmente transforma la realidad. Regular tu ruido en lo cotidiano espera por ti, está en tu camino, casi como un medio de transporte.Resulta que este año que comienza es bastante propicio para pulir el ruido, la gente seria esta progresando, y el ruido le falta a la seriedad. No hablo de inhibirte, eso, lo habrás experimentado, no funciona nada bien. Se trata de adquirir el sano hábito de cuidar lo que expresas como algo que lanza un estímulo al mundo. Pregúntate por favor ¿quieres que el mundo responda a cada estímulo tuyo, incluyendo los estímulos burdos, impulsivos, emotivos, erráticos, desproporcionados, momentáneos, inconscientes?Claro que no, esperaría que no. Si lo que sientes al leer esa pregunta es que sí, pues detente, estás desesperada posiblemente porque tu voz sea escuchada, porque tu verdad prevalezca. Al tiempo que notas tu postura frente a esa pregunta por favor reflexiona, ¿se trata acaso de una necesidad, o del escape a algún ruido interno que ya no logras contener?Eso es lo que vemos desde acá, mujeres encerradas en una especie de escándalo interno, de ciertos escándalos particulares que se cierran en una bóveda de sentimientos y luego simplemente salen a presión por algún agujero que la realidad logra cavar. Esa presión, que generas posiblemente conteniéndote, es un error. La verdad debe circular, no hacia el mundo en principio, dentro de ti. La verdad contenida genera presión, la verdad circulante te moviliza, en un sentido profundo chicas el ruido es producto de una verdad contenida a la que no permites cobrar su sano curso.Hablemos por ejemplo de la frustración, ustedes amigas no son las más expertas en permitir a la frustración circular hacia su destino deseado: la transformación. Así, se frustran frente a un comportamiento de alguien que les importa, y contienen esa frustración en sentimientos como la ira o la venganza, el desprecio o el sometimiento. Qué mal, lo que la frustración pretende en verdad es cambiarte de lugar, que no te sometas, pero que te encargues, te encargues de tu parte.Claro que cientos de veces hay que adaptarse a cómo son los demás, claro que el otro no te va a complacer como esperas, claro que el cariño y la valoración que esperas recibir no sucederá cuando más lo necesitas, porque el otro tiene también su mundo, sus conflictos y necesidades, su propia necesidad de reconocimiento, y sus expectativas. El ser imperfecto que es el humano no lo logras tolerar muy bien. Esperas, tal vez inconscientemente, cierta perfección venida de lo obvio que es para ti que ahí está, jaja, como si cada ser humano pudiera ser perfecto porque tú lo das por sentado, como si esa actitud salvadora de otro momento pudiera ser garantía. Esa inocencia humana, respétala más, respeta la inocencia de tus expectativas, de esa desesperada necesidad de que el otro te repare; sé que esa es una decepción importante para ustedes, pero hay que dar un paso al frente, y entender que nadie vive para ti, nada vive para el otro, no importa cuantas veces alguien te haya hecho sentir que así es.De manera que trabajemos ese ruido interno más en el marco de una inconsciencia colectiva, de la interdependencia humana, y de lo soñadoras que ustedes pueden llegar a ser, especialmente en lo emocional. No pretendo invitarlas a prescindir de ningún rasgo femenino, cuidado, las quiero educándose, puliéndose, moderándose.El ruido las desdibuja, el enojo desproporcionado o permanente es una forma de ruido, como lo es la excesiva entrega o generosidad. Ese cuerpo que muestra dolor en cada parte está gritando !sacrificio! ¿Te educaron para el sacrificio? supéralo. ¿Te desbordaste en la búsqueda de libertad? Retrocede, reconcíliate,  encuentra el punto de equilibrio. Modérate mujer, tienes un talento especial para la moderación que tal vez no has valorado lo suficiente, te veo demasiadas veces recogiendo el escándalo que causó un desborde, cuando esa capacidad extraordinaria de reparar está más destinada a sanarse ustedes mismas por dentro. No más desperdicio de talento por favor, que la fuerza de la moderación las movilice por dentro hacia la armonía de la transformación constante; no más de ese juego indeseable de tenis en el que tiran la pelota sin saber lo que están haciendo y luego tienen que ir a rastras por ella y ordenar el juego.Las quiero vivas, cambiantes, aprendiendo todos los días de sus conflictos y nimiedades, porque ese ruido, cuando nace ya está listo para enseñar. No lo contengas, edúcate de a pocos en dejarlo circular, en mirar a donde te conduce, a qué lugar, postura o reflexión de ti misma, a qué poder que quiere brotar para ti. No es que quiera que te hagas cargo de los errores ajenos, lo que quiero es que te veas más grande que esos errores, y que los tuyos, y eso ocurre exclusivamente a través de la apertura a aprender, a recoger poderes inesperados, como el silencio, la pausa, la cordura. Cordura es también lo contrario de ruido y devastación. Tampoco digo que no te expreses, es que te salen letreros, pero revisa lo que dices después y pregúntate: ¿es lo mejor que puedo hacer por mí? Ahí es donde te quiero creciendo, engrandeciéndote, a través de tu prudencia, de tu balance inesperado, de tu inteligencia creciente. ¿Ya eres inteligente? Pues no sabes hasta dónde puede llegar esa inteligencia. ¿No sabes de lo infinito de la sabiduría? Qué falta de ambición, y yo que te sueño tan grande como las estrellas.