MI AMIGA LA GERENTE

Creado el: 2025-03-31 12:29 pm

Inspiración

"Este dictado, especial para mis amigas que dirigen algo, que llevan algo sobre sus hombros, espera convencerlas de que siguen teniendo derecho a una vida única y tranquila.


Mis amigas, las gerentes, llegaron a gerenciar algo porque son responsables, dedicadas, talentosas, y sobre todo decididas. Lo que pasa es que ellas, en su afán de hacer que todo funcione, se han descuidado a sí mismas y el cultivo de su mundo interior ha quedado rezagado a un pequeño espacio libre de vez en cuando.


Yo sé qué es estar ocupado 24/7. Créanme, sé que es tener el mundo en la cabeza y ser responsable del destino de muchos. Pero descanso. ¿Cómo lo hago?, lo hago al tiempo que trabajo. Aprendí, desarrollé decididamente la capacidad de ser al mismo tiempo el cerebro de la vida y el balance de las cosas.


Tú puedes hacerlo, querida amiga gerente, muy a tu manera eso sí, tan particularmente que tendrás que ser discreta y modesta con tus ejercicios al principio. Luego serás todo un ejemplo, todo un hito en el gremio de mis amigas que dirigen algún pequeño mundo.


Tratemos por favor de entender que te exiges demasiado. Viviste para la máxima exigencia toda tu vida, y ahora solo puedes verlo todo así. Si vas a la tienda a comprar algunas provisiones, optimizas el tiempo y los recursos como si estuvieras en la fábrica. Si organizas un paseo familiar, administras los costos como ordenando el gasto de esa gran empresa que asesoras. Si charlas con algunos amigos, participas diciendo lo que hay que hacer en cada caso, como si estuvieras en la oficina atendiendo los problemas de la vida cotidiana laboral.


Has adquirido un modo de ser hasta engañarte creyendo que ese modo de ser eres toda tú. Diriges a tu madre, a tu hijo de veinte años, al portero del edificio, al oficial de tránsito, y hasta al perro del vecino. Y eso, creo yo, es algo que te hace sobrevivir, no vivir.


Déjame invitarte hoy, por favor, a reflexionar sobre quién eres cuando no diriges. No seas por favor la chica aburrida que solo sabe vivir de afán, concretando cosas, respondiendo a lo que no le han preguntado. No seas esa mujer rígida que a veces eres tratando de corregir lo que no está necesitando corrección. Y no te sacrifiques más. 


Tiene que existir un balance para ti, una especie de doble vida que, sanamente vista, es el equilibrio entre rigor y sensibilidad, dureza y flexibilidad, atención y calma. Hay una tú, no me lo puedes negar, que añora una vida más amable, con menos responsabilidades, menos enfocada en el mundo y un poco más complaciente contigo. Pero corres a responderte que ya habrá tiempo, o peor, que eso no es para ti.


Yo lamento profundamente que no puedas ver que estás desperdiciando parte de tu vida decidiendo que esto se trata de hacerlo todo por el mundo. En verdad, cuando termines, cuando ese trabajo se acabe o llegue tu pensión, sentirás el peso severo del "¿yo qué?", sentirás un vacío doloroso, y te responsabilizarás (qué raro tú responsabilizándote) de haberte desgastado por un mundo que igual sigue girando sin ti, incluso mejor, a tu dolor.


La invitación, amiga gerente, no es a que renuncies, es a que levantes tu identidad de la trastienda, la desempolves y redescubras quién eres en tu esencia. Ya sé, no tienes idea, la vida se te ha ido en correr para lograr unas metas. O lo sabes, pero ya tal vez no tienes energía para asumirlo.


Lo bueno de todo esto es que hay una solución maravillosa y a la mano. Juega. Sí, juega a ser otra cosa en algunos momentos de tu vida, de tu día. Por ejemplo, cambia de zapatos en cuanto sales del trabajo, cambia tus diálogos radicalmente, que en vez de verte direccionando la vida de tu familia te veas escuchando a alguien sin prisa, viendo algo soso en la tele, o yendo a caminar para relajar las piernas.


Al principio, por supuesto, aparecerá el rigor en tu cabeza diciendo que estás perdiendo el tiempo. Puede que recuperar el balance parezca una pérdida de tiempo mientras no recuerdas su valor. El balance, querida, es esa cosa ajena que parece que otras mujeres más tranquilas tienen, y que miras con melancolía porque crees que de eso no hay para ti.


A veces, reconócelo, no te quieres balancear, solo quieres lograr algo. Te has hecho casi adicta a los logros, a mover las ruedas del mundo, a ‘mejorar’ la vida de los demás de uno o cierto modo. Pues tengo para contarte que puede que tu efecto, tantas veces agradecido, no sea tan amable o tan positivo al final de cuentas. Cuando alguien se encarga de la vida de los demás les quita su brillo, no seas una ladrona de brillos por favor.


Me gusta pensar que aprendes a vivir en dos mundos, uno donde alguien suplica que le resuelvas la vida, y otro, del otro lado de la puerta, donde nadie quiere que le digas qué hacer. Un mundo afuera de sofisticación y progresos individuales que deben ser respetados, un mundo en el que estás llamada a ser más tú, con tu propio estilo, en medio de mucha gente que no lleva a cuestas tanto, aparentemente eso sí.


Afuera, ¿quién eres? ¿Allá también pisas duro y decides sin corazón dese las trivialidades hasta los gastos millonarios?. No creo que desees ser una sola cosa en la vida, escribimos este dictado porque puedo sentir tu dolor, tu vacío, tu desesperanza cuando se trata del amor bonito, de la esperanza, de la pausa que la vida a veces requiere, o merece. Me miras como una niña que carece de lo esencial y ni siquiera suplica. Te has dado al dolor de solo tener que estar enfocada en producir. 


Tienes entonces por crear un camino para cruzar esos dos mundos. No sabes cómo, lo sé, no te apures. Esa ruta desconocida y amenazante está llena de vida, así que es justamente a través de las experiencias que aprenderás a cruzar a tu lado más auténtico. Experimenta ser una mujer sencilla en contraste con la mujer elaborada que debes ser en la oficina. Ten los dos matices, abona las dos facetas, eso está bien.


Practica por favor la modestia, ella le viene bien a cualquier persona, pero a ti en especial te pone, te regresa, al lugar de la sencillez, y te recuerda que aunque dirijas la vida o los recursos de muchos también tienes necesidades sencillas y sensibles que otros deben ayudarte a solventar.


No se trata de ser una mujer en el trabajo y otra por fuera, más bien los dos mundos son dos facetas, el día y la noche, el corazón y el cerebro, lo esencial y lo material, que juntos conforman una misma vida. Ahora estás coja. Caminas sobre ese lado duro porque ahí te dices estar sólida. No quiero desalentarte, pero ese lado sobre el que te apoyas ya ha fracasado en los aspectos sutiles de la vida, y son cosas que te apagan, y te hacen doler el corazón.


Hay que empezar a sospechar que también puedes ser grandiosa en lo sensible, en lo menudo, en los detalles, en las flores que componen la vida. No te llevarás el rendimiento y los indicadores cuando termines tu etapa productiva. No serás amada por las metas o cuidada por la bolsa de valores. No tendrás un amorío con otro gerente y serán gerentes los dos en casa creando una familia saludable. 


La vida espera poderte formar también para la vida misma, que ya dejes de golpearte para triunfar, y comiences a tener éxito también en sentirte grandiosa de ti misma, en ser una inspiración, que la vida vaya valiendo la pena en todo.


Aquí está mi invitación. Aprende por ahora a ser esas dos personas. Pronto entenderás que eres una sola mujer capaz de ser muchas cosas al mismo tiempo, con muchos matices, rica por dentro, abundante, polifacética, radiante y milagrosa. También entenderás pronto que una pausa en el trabajo no es delito carcelario, que un poco de desdén a veces es sano, y que ser tú es un valor que en vez de quitarle al trabajo lo va a enriquecer.


Puede que sea difícil comenzar, pero no será para nada difícil entender que te debes esa vida, darle color a ese lado parco, y lograr una vida un poco más armónica, no tan rígida y austera".


Nota: ayúdame a llevar el menaje, comparte este dictado con aquella amiga, o amigo, que sientes que necesita leer algo así 😇✨

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Olga Castaño

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Comentarios (4)

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Laura
Que apropiado para mí en este momento, es una reafirmación de la vida que quiero comenzar a vivir y una lucha conmigo misma para no caer de nuevo en el no tiempo para mi. Gracias

2025-03-31 12:45 pm

Olga Castaño
Con mucho gusto Laura. Si aún se te olvida que eres importante, entonces además de tiempo puede que estés necesitando entender mejor tus prioridades ✨

2025-03-31 04:42 pm

Ayda Mary Portilla Delgado
Me gusta que esté en femenino, esa super exigencia de ser perfectas para el mundo en tooodo nos vuelve frenéticas o desgraciadas por no alcanzar lo estándares y al final poco exitosas en lo fundamental de la vida. Personalmente no me siento así pero convivo con gerentes que amo pero que no entienden que el mundo no los necesita tanto como creen y que su ayuda puede ser más una interferencia inoportuna que una verdadera ayuda.

2025-03-31 05:32 pm

Olga Castaño
Así es, quien no ejerce un liderazgo evidente tiene al lado a alguien que lo ejerce, es el balance de la vida. Puedes entonces poner límites al líder que se excede, al tiempo que te inspiras en ellos para sacar el liderazgo que espera por ti en alguna faceta de tu realidad.

2025-04-01 11:44 am

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CORAZÓN CERRADO: PODER BLOQUEADO
“Eres un organismo vivo, hecho de partes que aún no has explorado, déjame decirte que el corazón es una de ellas. Me gusta llamar el corazón a ese centro de armonías que ocurre en el pecho, el lugar donde confluyen las fuerzas, y la asertividad o el caos saben explotar. El corazón es un centro creativo, mi favorito a la hora de esperar eventos de la vida enfocados en trascender. Es por eso que quiero que aprendas a reconocer cuándo tu corazón se encuentra cerrado a algo, y así vayas también aprendiendo cómo abrirlo. No se trata de algo necesariamente intencional, hay una historia tras una puerta del corazón que se encuentra cerrada, tal vez la puedas suponer y entrar en ese conocimiento para poder abrirla, pero hoy quiero hablarte mejor de poderla abrir incluso sin reconocer la causa del cierre. Conocí hace poco a una mujer cerrada, tan cerrada que están casi todas sus puertas selladas y eso le resulta tan propio que ella no se siente bloqueada, se dice una persona abierta y aprendiendo de la vida. No la culpo, ella se ve así, ha decidido verse así, verse en la verdad interna que contradice lo que supones es un verdadero acto de valentía que ella aún no ha tenido que tomar. Reconoces a alguien cerrado, o a ti en algún sentido inesperado, porque ves que hay algo que no fluye y en principio la responsabilidad parece únicamente de los acontecimientos o de alguien más. La persona de la que les hablo solo me cuenta de los males que otra persona le ha hecho, y me pide que perdone a esa persona y hasta que le ayude a esa persona a cambiar.  Ella, sin poder aún reconocer su parte de la responsabilidad, cierra su corazón y repite día tras día el error que viene cometiendo, la presión que ejerce para que el otro dirija sus errores hacia ella. 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Estoy seguro que te gusta hacer parte de la magia profunda de la vida. Un corazón cerrado es uno más bien terco, obstinado con lo que siempre ha conocido, alguien con unos supuestos a los que se aferra y no les permite transformarse. Un corazón abierto es aquel que siéndole difícil cambiar o abrirse ambiciona cambios, armonía, grandeza, y se permite mirar la realidad de cabezas para ver el derecho que le corresponde.  No seas tan cuadriculado amigo mío, te veo más sufrir por no ajustarte que por los eventos mismos que sueles enfrentar. Los corazones generosos viven más a través del gozo y la armonía, resultado de su flexibilidad; si con este dictado al menos puedes sentir tu lado rígido y convencional entonces quedaré contento de saber que abriste al menos una pequeña ventana a la posibilidad de tener grandes puertas que conseguir. Algún día verás como ese corazón ahora ventilado por puertas doradas va queriendo ser una cavidad libre porque estás dispuesto a experimentar lo que venga sin detenerte, sin esperar comodidad o complacencia, sin resistirte a los retos que siempre significa vivir”.
INTELECTO Y CORAZÓN
“Quiero que hablemos de las verdades del corazón, y cómo les cuesta a veces entenderlas. Este dictado está inspirado en varias amigas que no logran vivir el amor porque se dedican a pensarlo; espero que a ellas y a los demás lectores les sirva de alerta para evitar los excesos de la razón y mejor aprender a comprender desde otras inteligencias más sensitivas. Comprender desde el corazón, llegar a un verdadero entendimiento, solo puede ocurrir a través de la experiencia. Puede que hayan escuchado una idea sobre la vida desde siempre, tanto que parece ser una verdad irrefutable, y ustedes no han tenido razones para debatirla. Después, gracias a la experiencia, logran entenderla en sus matices, y hasta comprobar hasta dónde puede ser una verdadera verdad para cada uno.  A eso me refiero con entendimiento. La comprensión más elevada si hablamos de inteligencia para vivir reside en la que se alimenta de la experimentación consciente, de la apertura a estar cambiando de opinión una y otra vez. No necesitan tanto como piensan verdades radicales, o pilares ideológicos donde sostener un techo. Mejor ser libres, mejor estar expuestos al sol y a la luna, o a la ausencia breve de ellos. Mejor saber lidiar con los cambios, que son la garantía de estar vivos. Sé que para muchos de ustedes solo pensar eso de verse sin techo ideológico es agobiante, incluso les causa temor. Habrán conseguido ese techo en otro momento y funcionó. Pero si tienen una casa sabes que el techo se deteriora, requiere ajustes, y a veces hay que abrirlo para que la luz pueda ingresar. Les contaba de mis amigas, mujeres poderosas para enfrentar la realidad por medio de su inteligencia racional, especialmente la realidad laboral, pero que a la hora del amor y otras artes muy humanas me atrevo a decir que no tienen aún tantos recursos brillantes. Sí, ellas, así como ustedes algunas veces, no son tan inteligentes para vivir. Es que se habla fácilmente de la gente brillante o muy inteligente, o de la que no lo es tanto, pero generalmente en torno de habilidades para la razón, los negocios, las ciencias, y poco se habla de lo brillante que se puede llegar a ser de cuenta de una vida bien llevada.  No escucho a la gente decir por ahí que alguien es brillante porque es cumplido y responsable, o que conoce a alguien grandioso por sus éxitos para criar a los hijos o llevar su vida personal. De hecho me gustaría que aprendieran a elogiar más la inteligencia para vivir, la capacidad de desarrollarse interiormente y llegar lejos en la relación consigo mismos y los suyos.  ¿Qué es lo difícil de que se cumpla mi deseo?, que la inteligencia interior no siempre salta a la vista, de hecho crece en un sentido cada vez más intimo, más profundo, y solo lo notan quienes están en la misma onda, o pueden percibir la grandeza interior. Hablamos de la sabiduría a la que todos tienen alcance, la capacidad de llegar a sentir la verdad sin enredarse o incluso sin bloquearse de cuenta de razones encontradas. Así es que las veo a ellas, detenidas resolviendo en sus razones insuficientes temas que no van a moverse allí, sufriendo lo indecible por sentirse inconformes según sus teorías de lo que debería ser, dándose golpes contra la barrera que ellas mismas han establecido. Y para colmo buscando razones, explicaciones, teorías o formatos por medio de los cuales liberarse de su yugo. Cada vez que tengo la oportunidad de mostrarle opciones a quienes se encuentran en esa situación solo puedo hacerles sentir esperanza, claridad, sencillez, soltura. Y eso lamentablemente les llega a molestar. Es decir, se han reforzado tanto en su parecer que no pueden siquiera considerar la posibilidad de no tener nada que resolver pensando.  Queridos amigos, la fe en sus pensamientos está sobreestimada. Cuídense por favor de esa habilidad adulada de poner todo en palabras, tengan cuidado con hacer un hallazgo revelador y grabarlo en su memoria como si fuera en roca. Es mejor andar fluido, que la cabeza no pese tanto de ideas, que la realidad sea la relatora maestra de lo que de verdad están logrando dentro de ustedes. Hay verdades que simplemente están ahí, subyacentes, silenciosas y discretas, pero irrefutables porque son la verdad de sus vidas en un momento determinado. Les pasa a algunos que solo con callar y difuminar la mirada pueden acceder a ella, aunque segundos más tarde prendan fuego en su contra con cantidad interminable de argumentos. El amor amigas mías es una esencia viva, compleja entre otros motivos porque reúne las complejidades de dos seres. Dejen ya de hacer listas de cómo deben ser sus parejas, dejen de reparar el techo con más excusas y liberen la luz por medio de la aceptación. Acepten por favor que el amor no es algo que llegarán a controlar, aprenderán mucho eso sí pero no ocurrirá que lo puedan administrar como administran su trabajo. Se equivocan pensando que son de malas en el amor, solo es que a esa inteligencia le han trabajado poco, y suponen inocentemente que su inteligencia para la razón les cubre todos los flancos. Hagamos un trato, desde ahora sospechen mis niñas inteligentes que se deben mucho en la inteligencia para vivir, pero que con la experiencia que tienen dominando razones adquirirán igualmente la experiencia de soltarlas. Creo yo que todo ser humano tiene el talento de sentir la verdad y respetarla, solo que no se ha educado para ello. Los invito a fortalecer su libertad mental, a dirigirse a sí mismos a la apertura. No quieran por favor ser prisioneros de sus pensamientos, lo que sueñan reside un poco más abajo, en las verdades más profundas. Incluso sospechen que pueden tener una confusión, a veces lo que desean como una realidad inminente no es lo que su propia verdad les quiere ofrecer, más bien están distorsionando el deseo profundo, y por eso sufren tanto”.
AYER ME DIVERTÍ CONMIGO
“Si me preguntaras sobre tu felicidad te remitiría siempre a la de los instantes contigo mismo. No hablo de grandes momentos de revelación solamente o de satisfacciones contundentes, me refiero a tu capacidad de entrar en alguna conexión sencilla que normalmente sucede espontánea. ¿Esa bobada es la felicidad?, pues sí, lo es. La felicidad consiste en sentirse bien con ustedes mismos; por supuesto que los logros importan, que el amor alienta la felicidad, que la familia es el bálsamo de la vida, pero amigos la felicidad es un sentimiento personal. Imagínate que creo una máquina de monedas para darte cuenta de tu propia felicidad, hago que te muestre indicadores para evaluar un momento; tengo manzanas, peras y fresas. Debes introducir solo una moneda, una que tiene dos caras, una cara es la felicidad que tú crees sentir, la otra cara es la felicidad que yo te quiero mostrar.  Es decir, desde el momento que introduces la moneda estas dispuesto a aceptar que tal vez eso que identificas como felicidad (o infelicidad ) no lo es tanto como parece y que te quiero devolver la moneda para practicar un día más. Así, devolverte la moneda es una invitación a considerar más en serio las dos caras de la felicidad. Lo que va a pasar cuando introduzcas la moneda es que recibirás una fruta de repuesta. La pera te dice ‘espera’, piénsalo mejor, deja que más en lo profundo se muestre tu verdadera sensación con esto que ahora de pronto es emoción solamente. La manzana dice ‘mordiste’, ya lo tienes, vives una felicidad que debes valorar mejor. La fresa en cambio es aprobación, dice ‘dale puntos’, súmale a esto que ya sabes conseguir. Así que podemos jugar, tú pon la moneda, envía un comentario (si prefieres por WhatsApp) con la fruta que crees que vas a recibir, según tu sensación sobre la propia felicidad, más allá de lo que estés viviendo en este preciso momento. Por ejemplo: ¿🍐?, ¿🍎?, ¿🍓?. Te devolveré la moneda con una pista sobre tu verdadera felicidad. Entiende por favor, no es un juego de adivinación, mucho menos una declaración de que no eres feliz. Lo que quiero es que te familiarices cada vez más con esa disposición hacia ti mismo que finalmente, al margen de hazañas o decepciones, te deja en un balance de agrado por ti. Seguiremos buscando juntos, como ya lo hacemos, más elementos para la felicidad. Solo recuerda, cuando buscas la felicidad directamente en eventos, personas, cosas, estás dando muchas vueltas dirigiéndote a algo que solo te devolverá a la intimidad de lo que haces directamente por ti. Quiero decir, al final de todo lo que anima y desanima en la vida, queda esa conexión esencial contigo mismo en la que el centro de la felicidad es lo que sientes por ti. Vamos a jugar, a comprender un poco más la felicidad”.
LOS MUERTOS Y LA ALEGRÍA
“¿Es imposible llegar a sentir alegría por quienes se han ido? Eso lo decides tú. Y te veo decidiéndolo bajo tu necesidad de dolor, tal vez apenas cursando un duelo que parece se demora más de lo necesario, o entendiendo con libertad que sí es posible. No quiero disminuir tu dolor, pero si supieras el estado de las cosas aquí, en el mundo inmaterial, entenderías que pierdes el tiempo basándote en la ausencia de esa persona, en las condiciones de su partida, o en el vacío que ha dejado. Lo que en verdad tienes sobre alguien que ya murió es tu necesidad. Observa, sientes de acuerdo a lo que sigues necesitando de ella, o de él. Su protección, su cariño, su soporte, quizá un parecido singular, o la figura que aún no te otorgas a ti mismo. Por ejemplo, puede que aún no asumas tu autonomía emocional, o tu motivación para hacer bien las cosas, y esa persona ahora ausente te ayudaba con eso.Entendiendo las emociones humanas, sabré siempre que les cuesta la partida, que hay ocupaciones emocionales que le han dejado a otras personas en sus vidas, como la esperanza, o la ilusión, o la bondad. Esa madre o ese padre que extrañas ya no está más para hacerte sentir que todo está bien, que algo bueno va a ocurrir, que siempre hay más y mejor. Los hermanos, camaradas insuperables, también se extrañan con el dolor de haber perdido un complemento. En fin, a quien perdiste, esa persona representa una parte emocional de ti, sobre eso quiero poner la atención esta vez.Incluso, si estás en el proceso de perder a alguien, o lo has perdido de otros modos distintos a la muerte definitiva, presta mucha atención a lo que esa persona cubre emocionalmente para ti, y atendamos la tarea de recibirle ese encargo que algún día le hiciste, o que esa persona amada te ofreció cubrir y te acostumbraste. Es que urge pensar, al menos a veces, la muerte con alegría. Me alegra que existan fechas para celebrar junto a los que han partido, que algunos funerales sean más un acto de amor que un dolor desgarrador que desdibuja la esencia de quien se va. Me entusiasma que, aunque los recuerdos dolorosos sigan ahí, la idea actual de esa persona que ha partido se renueve y se cubra de la alegría que aquí ya está ocurriendo. Por alguna razón cultural han aprendido a asociar la muerte con oscuridad y castigo. Despierten, no es así, la muerte es alegría, luz y color, y una fiesta donde también se trabaja. Cada una de esas personas que han perdido ahora tienen un trabajo, y celebran su propia naturaleza, su gracia, su esencia. Imagina eso, ellos aquí celebrando lo que son y ustedes allá aferrados al dolor de la partida o a sus propias carencias 😞Tengo para contarles incluso que ellos reciben desde aquí regalos que ustedes envían. Me refiero a sentimientos que los honran, como gratitud, o amor libre y sincero. Reciben ofrendas, no materiales, sino aquellas representadas en sus logros. Cuando le compartes a un ser querido fallecido un progreso tuyo lo honras y lo enalteces. Y en el orden de las cosas que más les hace bien a mis amigos que ya partieron, están esas responsabilidades que ustedes asumen, como quererse bien, cuidarse, hacerse cargo de sus emociones, y dejar de responsabilizarlos, victimizarlos o culparlos innecesariamente. Así que si te animas, si tu duelo ha avanzado, celebra hoy junto a ese ser querido la nueva vida que él vive. No tienes que saber cómo son las cosas aquí, o confiar a ciegas, basta con que te imagines lo que sucede en los mejores momentos de sueño de tu infancia, así es aquí, aparentemente no ocurre mucho, pero todo está sucediendo, una magia singular, un amor elevado, un abrigo supremo. Y aunque ellos tengan tareas y trabajo, les ayudas mucho más haciendo tu parte que sufriéndolos. Llámalos un día para celebrar, y menos días para decirles cosas tristes o pedir ayuda desesperada. No pueden ocuparse de ti, no lo harán incluso si quisieran, porque justamente a eso han venido, a ocuparse de sí mismos, así que adelanta tarea y ocúpate de ti para honrar de la mejor manera a quien amas y ya no vive de tu lado de la realidad”.POSTDATA: Me preguntan cómo hacer eso, cómo pensar con alegría en sus muertos. Lo mejor que puedes hacer es practicar: mándale un besito con la mano deseando que esté bien, date unos golpecitos en el pecho celebrando junto a esa persona un logro, dedicándoselo, pícale el ojo con picardía por algo que sabes que esa persona disfrutaría si lo viera. Imagina que celebra, que baila, que se ríe (de hecho lo hace). Abandona de a pocos la imagen de su cuerpo fallecido, y también la de su cuerpo, pues lo han abandonado, y ahora son puro espíritu. No te culpes si un día no rezas, o pides, o la piensas, es lo normal, y eso le hace bien a esa persona que se fue. Y lo más importante, cambia de opinión sobre la muerte, una y otra vez, así progresas para esa persona y de paso para ti.
TENGO QUE HABLARTE DE LA MUERTE
“Estamos aquí recibiendo todos los días a quienes dejan el mundo en el que ahora vives, y todos en general llegan un tanto sorprendidos de lo hermoso que encuentran. Siguen creyendo allá que la muerte es tragedia, cambio severo u oscuridad. Amigos, hay que comenzar a sospechar que las cosas se ponen buenas cuando vienen de regreso. La muerte es difícil, a veces en extremo, pero solo si la miras desde allá, desde los apegos humanos y las expectativas de una vida para siempre en ese mundo, acompañado de las mismas personas, conservando la misma memoria. Veamos entonces cómo es que se puede mirar la vida en perspectiva para así recordar con un poco más de frecuencia que la muerte existe, que es un cambio necesario y que puedes además prepararla muy bien. Sé que no tienes memoria de haber estado antes aquí con nosotros, de cuando te fuiste o del pendiente de regresar, pero también sé que has pensado con añoranza en este mundo que sospechas que existe, uno de más paz y regocijo, de protección y bondad. Sospechas entonces que hay algo mucho mejor, un mundo ideal que te hace lamentar más las carencias y maldades de ese mundo tan humano. Es decir, conoces la bondad, una vida regida por ella, y un talento tuyo para compaginar con esa armonía resultante. Pues eso es morir, regresar al hogar de la bondad amplia y liberadora; es lo primero que sientes, una vez te desprendes sientes en lo profundo las mieles del regreso y en medio de ese aire generoso el amor por quienes dejas trasciende a componerte. Ocurre también que no duele el dolor de quienes quedan, puede que tengas que ayudar un poco a asimilarlo y tu amor de regreso los alivie, pero ya no sientes más dolor, puedes ver el amor en perspectiva y entiendes que los hombres tardan más en asimilar algo que aquí simplemente es natural. Otro día hablamos de cómo se asimila la muerte de quienes amas cuando tú eres quien se queda, por ahora la esencia de este aprendizaje es trabajar primero en tu propia muerte para que así un día seas ejemplo y comprensión. Asimila por favor este viaje seguro que es la muerte, sueña tu momento con paz, recuerda que algo dentro de ti ya sabe que todo va a estar bien. Ese cuerpo que abandonas es el despojo necesario de la parte de la historia que merece ser olvidada; olvidas todo lo que es material, lo tangible, lo concreto. Dejas sin miedo aquellas posesiones a las que te has dedicado, olvidas tu casa pero regresas con el amor recibido y el cuidado, olvidas a la mascota pero te quedas con esa capacidad afianzada de vincularte a otros seres que no comprendes, olvidas por ejemplo tu cabello o tus manos, solo para volver a tener otros recursos con que enfrentar la nueva vida que llegará. No eliges junto a quien seguir tu camino, tampoco decides a quien recordar o buscar, sé que quisieras seguir unido a tus hijos en este mundo, o a los seres más amados, pero no hace falta buscar esas caras o esos nombres, los vínculos que prevalecen son los profundos, y los correspondientes al nuevo camino; así que recuerda todos los días que esas personas que ahora te acompañan son parte de ésta estadía particular, no dependes de ellos para continuar ni ellos dependen de ti.  Quiero que prepares tu viaje como un explorador decidido, que sepas abrirte al universo que tú has de caminar. No vas a estar solo, te lo aseguro, eso también lo puedes sentir. De hecho muchos de los movimientos que enfrentarás tras tu muerte son más fáciles aquí, lograrás con fluidez el tipo de cosas que allá te han costado años o no has logrado por completo, cosas que solo tienen que ver contigo aunque ahora parezcan completamente ligadas al mundo que vives o la gente que te acompaña. Quiero entonces que le enseñes a tus miedos que eres un explorador natural, a eso viniste y así regresarás, en busca de caminos que navegan tu propio universo, no lo olvides por favor. Si has aprendido a tener miedo de la muerte entonces puedes aprender a sentirla bonito, las sensaciones se replantean, hazle mejor caso a las más profundas. El miedo que responde a la muerte es más bien un instinto que se supera en la medida en que colmas tu vida de experiencias trascendentes, alimenta esas experiencias, ganas doble, además de prepararte para tu viaje atiendes el disfrute de una vida sin miedo a morir”.