MI AMIGA LA GERENTE

Creado el: 2025-03-31 12:29 pm

Inspiración

"Este dictado, especial para mis amigas que dirigen algo, que llevan algo sobre sus hombros, espera convencerlas de que siguen teniendo derecho a una vida única y tranquila.


Mis amigas, las gerentes, llegaron a gerenciar algo porque son responsables, dedicadas, talentosas, y sobre todo decididas. Lo que pasa es que ellas, en su afán de hacer que todo funcione, se han descuidado a sí mismas y el cultivo de su mundo interior ha quedado rezagado a un pequeño espacio libre de vez en cuando.


Yo sé qué es estar ocupado 24/7. Créanme, sé que es tener el mundo en la cabeza y ser responsable del destino de muchos. Pero descanso. ¿Cómo lo hago?, lo hago al tiempo que trabajo. Aprendí, desarrollé decididamente la capacidad de ser al mismo tiempo el cerebro de la vida y el balance de las cosas.


Tú puedes hacerlo, querida amiga gerente, muy a tu manera eso sí, tan particularmente que tendrás que ser discreta y modesta con tus ejercicios al principio. Luego serás todo un ejemplo, todo un hito en el gremio de mis amigas que dirigen algún pequeño mundo.


Tratemos por favor de entender que te exiges demasiado. Viviste para la máxima exigencia toda tu vida, y ahora solo puedes verlo todo así. Si vas a la tienda a comprar algunas provisiones, optimizas el tiempo y los recursos como si estuvieras en la fábrica. Si organizas un paseo familiar, administras los costos como ordenando el gasto de esa gran empresa que asesoras. Si charlas con algunos amigos, participas diciendo lo que hay que hacer en cada caso, como si estuvieras en la oficina atendiendo los problemas de la vida cotidiana laboral.


Has adquirido un modo de ser hasta engañarte creyendo que ese modo de ser eres toda tú. Diriges a tu madre, a tu hijo de veinte años, al portero del edificio, al oficial de tránsito, y hasta al perro del vecino. Y eso, creo yo, es algo que te hace sobrevivir, no vivir.


Déjame invitarte hoy, por favor, a reflexionar sobre quién eres cuando no diriges. No seas por favor la chica aburrida que solo sabe vivir de afán, concretando cosas, respondiendo a lo que no le han preguntado. No seas esa mujer rígida que a veces eres tratando de corregir lo que no está necesitando corrección. Y no te sacrifiques más. 


Tiene que existir un balance para ti, una especie de doble vida que, sanamente vista, es el equilibrio entre rigor y sensibilidad, dureza y flexibilidad, atención y calma. Hay una tú, no me lo puedes negar, que añora una vida más amable, con menos responsabilidades, menos enfocada en el mundo y un poco más complaciente contigo. Pero corres a responderte que ya habrá tiempo, o peor, que eso no es para ti.


Yo lamento profundamente que no puedas ver que estás desperdiciando parte de tu vida decidiendo que esto se trata de hacerlo todo por el mundo. En verdad, cuando termines, cuando ese trabajo se acabe o llegue tu pensión, sentirás el peso severo del "¿yo qué?", sentirás un vacío doloroso, y te responsabilizarás (qué raro tú responsabilizándote) de haberte desgastado por un mundo que igual sigue girando sin ti, incluso mejor, a tu dolor.


La invitación, amiga gerente, no es a que renuncies, es a que levantes tu identidad de la trastienda, la desempolves y redescubras quién eres en tu esencia. Ya sé, no tienes idea, la vida se te ha ido en correr para lograr unas metas. O lo sabes, pero ya tal vez no tienes energía para asumirlo.


Lo bueno de todo esto es que hay una solución maravillosa y a la mano. Juega. Sí, juega a ser otra cosa en algunos momentos de tu vida, de tu día. Por ejemplo, cambia de zapatos en cuanto sales del trabajo, cambia tus diálogos radicalmente, que en vez de verte direccionando la vida de tu familia te veas escuchando a alguien sin prisa, viendo algo soso en la tele, o yendo a caminar para relajar las piernas.


Al principio, por supuesto, aparecerá el rigor en tu cabeza diciendo que estás perdiendo el tiempo. Puede que recuperar el balance parezca una pérdida de tiempo mientras no recuerdas su valor. El balance, querida, es esa cosa ajena que parece que otras mujeres más tranquilas tienen, y que miras con melancolía porque crees que de eso no hay para ti.


A veces, reconócelo, no te quieres balancear, solo quieres lograr algo. Te has hecho casi adicta a los logros, a mover las ruedas del mundo, a ‘mejorar’ la vida de los demás de uno o cierto modo. Pues tengo para contarte que puede que tu efecto, tantas veces agradecido, no sea tan amable o tan positivo al final de cuentas. Cuando alguien se encarga de la vida de los demás les quita su brillo, no seas una ladrona de brillos por favor.


Me gusta pensar que aprendes a vivir en dos mundos, uno donde alguien suplica que le resuelvas la vida, y otro, del otro lado de la puerta, donde nadie quiere que le digas qué hacer. Un mundo afuera de sofisticación y progresos individuales que deben ser respetados, un mundo en el que estás llamada a ser más tú, con tu propio estilo, en medio de mucha gente que no lleva a cuestas tanto, aparentemente eso sí.


Afuera, ¿quién eres? ¿Allá también pisas duro y decides sin corazón dese las trivialidades hasta los gastos millonarios?. No creo que desees ser una sola cosa en la vida, escribimos este dictado porque puedo sentir tu dolor, tu vacío, tu desesperanza cuando se trata del amor bonito, de la esperanza, de la pausa que la vida a veces requiere, o merece. Me miras como una niña que carece de lo esencial y ni siquiera suplica. Te has dado al dolor de solo tener que estar enfocada en producir. 


Tienes entonces por crear un camino para cruzar esos dos mundos. No sabes cómo, lo sé, no te apures. Esa ruta desconocida y amenazante está llena de vida, así que es justamente a través de las experiencias que aprenderás a cruzar a tu lado más auténtico. Experimenta ser una mujer sencilla en contraste con la mujer elaborada que debes ser en la oficina. Ten los dos matices, abona las dos facetas, eso está bien.


Practica por favor la modestia, ella le viene bien a cualquier persona, pero a ti en especial te pone, te regresa, al lugar de la sencillez, y te recuerda que aunque dirijas la vida o los recursos de muchos también tienes necesidades sencillas y sensibles que otros deben ayudarte a solventar.


No se trata de ser una mujer en el trabajo y otra por fuera, más bien los dos mundos son dos facetas, el día y la noche, el corazón y el cerebro, lo esencial y lo material, que juntos conforman una misma vida. Ahora estás coja. Caminas sobre ese lado duro porque ahí te dices estar sólida. No quiero desalentarte, pero ese lado sobre el que te apoyas ya ha fracasado en los aspectos sutiles de la vida, y son cosas que te apagan, y te hacen doler el corazón.


Hay que empezar a sospechar que también puedes ser grandiosa en lo sensible, en lo menudo, en los detalles, en las flores que componen la vida. No te llevarás el rendimiento y los indicadores cuando termines tu etapa productiva. No serás amada por las metas o cuidada por la bolsa de valores. No tendrás un amorío con otro gerente y serán gerentes los dos en casa creando una familia saludable. 


La vida espera poderte formar también para la vida misma, que ya dejes de golpearte para triunfar, y comiences a tener éxito también en sentirte grandiosa de ti misma, en ser una inspiración, que la vida vaya valiendo la pena en todo.


Aquí está mi invitación. Aprende por ahora a ser esas dos personas. Pronto entenderás que eres una sola mujer capaz de ser muchas cosas al mismo tiempo, con muchos matices, rica por dentro, abundante, polifacética, radiante y milagrosa. También entenderás pronto que una pausa en el trabajo no es delito carcelario, que un poco de desdén a veces es sano, y que ser tú es un valor que en vez de quitarle al trabajo lo va a enriquecer.


Puede que sea difícil comenzar, pero no será para nada difícil entender que te debes esa vida, darle color a ese lado parco, y lograr una vida un poco más armónica, no tan rígida y austera".


Nota: ayúdame a llevar el menaje, comparte este dictado con aquella amiga, o amigo, que sientes que necesita leer algo así 😇✨

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Olga Castaño

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Comentarios (4)

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Laura
Que apropiado para mí en este momento, es una reafirmación de la vida que quiero comenzar a vivir y una lucha conmigo misma para no caer de nuevo en el no tiempo para mi. Gracias

2025-03-31 12:45 pm

Olga Castaño
Con mucho gusto Laura. Si aún se te olvida que eres importante, entonces además de tiempo puede que estés necesitando entender mejor tus prioridades ✨

2025-03-31 04:42 pm

Ayda Mary Portilla Delgado
Me gusta que esté en femenino, esa super exigencia de ser perfectas para el mundo en tooodo nos vuelve frenéticas o desgraciadas por no alcanzar lo estándares y al final poco exitosas en lo fundamental de la vida. Personalmente no me siento así pero convivo con gerentes que amo pero que no entienden que el mundo no los necesita tanto como creen y que su ayuda puede ser más una interferencia inoportuna que una verdadera ayuda.

2025-03-31 05:32 pm

Olga Castaño
Así es, quien no ejerce un liderazgo evidente tiene al lado a alguien que lo ejerce, es el balance de la vida. Puedes entonces poner límites al líder que se excede, al tiempo que te inspiras en ellos para sacar el liderazgo que espera por ti en alguna faceta de tu realidad.

2025-04-01 11:44 am

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DESPEDIDAS DE NAVIDAD
"Este tiempo es bastante propicio para los cambios. Se encuentran en un ánimo general de festividades, amor familiar, cierre de año, y hasta de ofrendas. Me gustaría por eso que aprovecharan mejor la magia de este tiempo para proponerse cambios que les hacen bien.En la temporada navideña las cosas pueden verse distintas, incluso si ocurre algún hecho doloroso o frustrante, tiene un significado diferente en navidad. De cierto modo, la esperanza está presente, y no solo la esperanza en el mundo, sino que me gustaría pensar que también la esperanza en ustedes mismos. Piensa por favor, ¿en qué quisieras alentar la esperanza de ti mismo? Es más, pregúntate mejor, ¿en qué estoy necesitando tanta esperanza de mí mismo? Es que me encuentro con corazones desolados en áreas en las que la esperanza lo es todo. Por ejemplo, en la salud, en el trabajo, o en los progresos de la familia.Esperanza, aclaremos, no es la fe ciega y repetitiva que declara que todo estará bien. Eso es más bien una especie de programación mental en la que ustedes a veces se enfocan, creyendo que solo decirlo ya hace que ocurra. Saben bien que para mí la voluntad lo es todo, pues sé que si ustedes no se hacen parte de un cambio es imposible para nosotros ir en contra de su verdadera voluntad. Es decir, decir que algo ocurrirá no es voluntad, es palabra, la voluntad está vinculada a la acción, a la verdadera intención profunda. Entonces los veo soñando eso que desean lograr para el 2026. Y nos piden, y nos piden, y nos vuelven a pedir. Claro que los escuchamos, es más, nos enteramos de todas las veces que nos repiten lo mismo, pero ¿qué hay de lo que hacen en contra de ese pedido? Eso también lo vemos, vemos las distintas maneras de contradecirse, y quedamos impotentes para ayudar.Ya sé que está bastante difundida entre ustedes esa idea de que la fe mueve montañas. Pero lo que se observa desde acá es que más bien sienten que dirigen al cielo para que se haga la voluntad de ustedes según una situación determinada. Nosotros no necesitamos hacer nuestra voluntad, no estamos sentados esperando pedidos a ver qué desean. Tenemos una consciencia infinitamente más elevada que la suya, y comprendemos a dónde irán con esos deseos por los que suplican. Es por eso que algunos deseos, muy a su favor eso sí, no son concedidos.Volvamos a la esperanza, que me gustaría que fuera entendida como una mirada renovadora de algo que no sale muy bien, o como el anhelo comprometido en el que están trabajando ahora, y aunque se presenten barreras o adversidades, siguen adelante, constantes y devotos a su propio trabajo asertivo.Claro que no es sencillo persistir, las frustraciones detienen, agotan, hasta siembran desilusión si lo permiten. La esperanza es entonces esa fuerza, contraria a la desilusión, que vence para persistir.Amigo, no tienes qué saber cómo seguir, no te detengas por eso por favor, ni vuelvas a decirme que no avanzas porque no sabes cómo hacerlo. El cómo se revela a los ojos abiertos, o al corazón honesto. Claramente lo difícil no es ver el cómo, sino dar el paso que desagrada, incómoda, o reta al ego.Si quieres hacer una despedida, un cierre, un avancen para el 2026, me gustaría que estuviera en el orden de ir más allá del ego, de hacer ganar a la esperanza por encima de tus propios bloqueos, de poner a la ilusión de un cambio dentro de ti por encima de la satisfacción personal del momento.Ese tema de salud que te da vueltas, está necesitando un cambio, es indiscutible; ábrete a ese cambio y la esperanza volverá. Esa relación tormentosa, conflictiva, o dolorosa, claramente está necesitando un cambio, y como solo quieres las cosas a tu modo, es difícil que se resuelva del modo como vienes manejando las cosas. A veces el mejor cambio es algo tremendamente incómodo de momento, pero liberador, purificador. Despídanse por favor del anhelo de que todo sea a su medida. Ahí es donde los veo más retrasados, más angustiados, y desarrollando taras que nada bueno llegan a construir. Despídanse de la rendición. Si bien a veces es el paso necesario, toda rendición es un final para un nuevo comienzo. Entonces nunca se rindan, nunca se echen encima esos sellos que los veo decir: «el amor no es para mí», qué dolor, la vida sin amor es un dolor. «tengo que sufrir», ese me exaspera, ¿no ven acaso que la idea de algo molesto es la transformación?Despídanse por favor de las mañas. Hablo de mañas para nombrar de algún modo esa categorización excesiva en la que caen. Ustedes construyen su idea de la vida más de cuenta de frases de despojo o de tragedia que de ilusión o de esperanza. Mírense, escúchense, escuchen a los demás. Suenan como si no pudieran ver lo elevado de lo humano, como si se concibieran solo en la torpeza para solucionar problemas y no en el gozo del amor, la esperanza, la bondad.Aumenten la bondad, enriquézcanse de sonrisas ligeras y desprevenidas. Disfruten lo sencillo, lo que es bonito por sí mismo, sin adornos o tecnología. Admiren los cambios, los propios, y por favor los de las personas que los rodean. El humano que cambia es un héroe de su verdad.Y traten esta navidad de estar más en función de sus cambios hacia la prosperidad y el bienestar, que en torno del anhelo de ser complacidos, de recibir bendiciones en paquetes sellados, o de obrar milagros hacia los demás que nadie les está patrocinando por aquí.Dicho eso, me despido con la dicha de dictar estas palabras para gente que está buscando aprender, que valora el regocijo, y que hasta quiere progresar. Así que encuéntrame esta navidad amigo mío, amiga mía, en el deseo más sincero que tu corazón entrelaza con un cambio deseado, ahí es donde nos damos la mano con ese amor que te hace suspirar"
AYER ME DIVERTÍ CONMIGO
“Si me preguntaras sobre tu felicidad te remitiría siempre a la de los instantes contigo mismo. No hablo de grandes momentos de revelación solamente o de satisfacciones contundentes, me refiero a tu capacidad de entrar en alguna conexión sencilla que normalmente sucede espontánea. ¿Esa bobada es la felicidad?, pues sí, lo es. La felicidad consiste en sentirse bien con ustedes mismos; por supuesto que los logros importan, que el amor alienta la felicidad, que la familia es el bálsamo de la vida, pero amigos la felicidad es un sentimiento personal. Imagínate que creo una máquina de monedas para darte cuenta de tu propia felicidad, hago que te muestre indicadores para evaluar un momento; tengo manzanas, peras y fresas. Debes introducir solo una moneda, una que tiene dos caras, una cara es la felicidad que tú crees sentir, la otra cara es la felicidad que yo te quiero mostrar.  Es decir, desde el momento que introduces la moneda estas dispuesto a aceptar que tal vez eso que identificas como felicidad (o infelicidad ) no lo es tanto como parece y que te quiero devolver la moneda para practicar un día más. Así, devolverte la moneda es una invitación a considerar más en serio las dos caras de la felicidad. Lo que va a pasar cuando introduzcas la moneda es que recibirás una fruta de repuesta. La pera te dice ‘espera’, piénsalo mejor, deja que más en lo profundo se muestre tu verdadera sensación con esto que ahora de pronto es emoción solamente. La manzana dice ‘mordiste’, ya lo tienes, vives una felicidad que debes valorar mejor. La fresa en cambio es aprobación, dice ‘dale puntos’, súmale a esto que ya sabes conseguir. Así que podemos jugar, tú pon la moneda, envía un comentario (si prefieres por WhatsApp) con la fruta que crees que vas a recibir, según tu sensación sobre la propia felicidad, más allá de lo que estés viviendo en este preciso momento. Por ejemplo: ¿🍐?, ¿🍎?, ¿🍓?. Te devolveré la moneda con una pista sobre tu verdadera felicidad. Entiende por favor, no es un juego de adivinación, mucho menos una declaración de que no eres feliz. Lo que quiero es que te familiarices cada vez más con esa disposición hacia ti mismo que finalmente, al margen de hazañas o decepciones, te deja en un balance de agrado por ti. Seguiremos buscando juntos, como ya lo hacemos, más elementos para la felicidad. Solo recuerda, cuando buscas la felicidad directamente en eventos, personas, cosas, estás dando muchas vueltas dirigiéndote a algo que solo te devolverá a la intimidad de lo que haces directamente por ti. Quiero decir, al final de todo lo que anima y desanima en la vida, queda esa conexión esencial contigo mismo en la que el centro de la felicidad es lo que sientes por ti. Vamos a jugar, a comprender un poco más la felicidad”.
¿QUIERES PERMITIR QUE NUESTRA MAGIA SUCEDA?
“Hay maneras de facilitar nuestra ayuda, de colaborar para que cosas extraordinarias sucedan, veamos algunos modos como puedes facilitar la intervención divina entendiendo que a veces la limitas, pues en realidad siempre estamos dispuestos, solo que no siempre logras sintonizarte.Comencemos por considerar la voluntad, revisa si eso que pides o anhelas sí lo deseas por completo. Hay deseos que no son un acuerdo de todas tus partes, para conseguir algo despeja toda duda, atiende prejuicios o molestias. Te ayudamos mejor sobre algo en lo que no tienes dualidad. Un ejemplo común de este deseo es encontrar una pareja, asegúrate de entender y aceptar lo que ello implica, recuérdate que no será algo perfecto o ideal como imaginas y que una pareja no consiste sólo en recibir lo que deseas, que habrán retos y situaciones a resolver.Cuando deseas algo pero solo la parte del bienestar o los beneficios no acabo de poder ayudar, me dejas atado debido a que hay elementos del mismo deseo que decididamente no estás dispuesto a abordar, así que mejor sigo esperando a que el deseo esté un poco más convencido. Después de la voluntad que es el poder principal que tienes está la capacidad de entender tu propia grandeza. Me refiero a tu grandeza auténtica, no la comparativa, no esa donde te mides con la gente de tu edad o con tus familiares; aquella más bien donde vas sabiendo en qué eres grandioso. El reto principal aquí es poder superar los estándares y saberse diferente, singular, la gente que se sabe única se alinea más fácil con nosotros para lograr cosas extraordinarias. Es como saber que eres especial para lograr cosas especiales, ¿si no te convences de eso que admiramos de ti como obraremos a tu favor?, la verdad es que es mucho más fácil ayudar a alguien que está convencido de la magia por experiencia propia.No insistas sobre los resultados, mejor pide comienzos. En vez de pedir un amor bonito pide aprender a amar bonito, en vez de mucho dinero pide la capacidad de causarlo; no me pidas más un milagro para perder peso, pídeme el súperpoder de la voluntad para cambiar tus hábitos a tu favor. En general abrazamos más a la gente que se mueve para conseguir objetivos que a la que se sienta o se arrodilla para pedir resultados, es más fácil trabajar juntos que esforzarnos por ti cuando no eres parte del objetivo.Atiende entonces la claridad, hay cosas que simplemente tienes claras en el corazón, ese es para nosotros un llamado contundente. No me refiero a repetir una idea o un deseo, me refiero a eso de lo que no tienes ninguna duda; por favor no te niegues las dudas, despéjalas por medio del entendimiento, se flexible y ábrete a decidir que hay distintas maneras de lograr lo que anhelas y aún no las conoces todas.Cuando nos hablas en medio de tu propia confusión no tomamos la iniciativa, esperamos a que sepas mejor lo que habrás de desear, es algo así como si el mesero pudiera tomar la orden mientras le haces gestos al menú. Preferimos esperar, la mayoría de las cosas buenas no fluyen bajo la contradicción o el enojo, mientras culpas a alguien o te culpas a ti. Estar libre a la hora de desear, esa es por ahora mi recomendación final.Así que a practicar, lo mismo pasa con mis respuestas o mensajes, si quieren que les hable claramente habrá que disponerse también desde la voluntad, la claridad y la grandeza. En realidad pocas personas están dispuestas a lo que implica escucharnos, aunque les parece bonito o mágico la responsabilidad que ello implica es algo que aún no les suena muy atractivo; lo entendemos, tenemos paciencia, entonces mejor trabajemos en alianza, esa es siempre nuestra invitación”.
NOBLEZA EN EL CORAZÓN
“Sé que la vida a veces te pone límites, te detiene, te corrige. Hablemos de la necesidad de entender que eso es parte esencial de vivir y que no deberías molestarte más cuando ocurre, o resistirte.  Me dirás entonces, «¿cómo no voy a sentirme mal con las perdidas o los fracasos?». Pues resulta que para eso es la nobleza en el corazón, para asimilar de maneras inteligentes aquellos eventos que en principio son dolorosos o molestos pero que necesariamente vienen a transformar algo esencial. Sí, cada vez que enfrentes un cambio, un fracaso una dificultad, por favor remítete cuanto antes al evento trascendente que se quiere presentar. Y como sé que eso no es nada fácil quiero contarte cómo usar la nobleza en el corazón. En cierto sentido la nobleza es lo contrario del orgullo, hay orgullo en el conocimiento, hay nobleza en no saber. Te invito a no saber con más facilidad, a que puedas verte frente a la incertidumbre o el conflicto con más valentía. El impulso por solucionar las cosas puede hacerte equivocar si no te tomas el tiempo de dejar que la conmoción se asiente, que la niebla sea movida por el viento y puedas encontrar el verdadero sentido. Pausarse es de valientes, puedes darte un verdadero regalo de amor cuando le permites a la nobleza asimilar despacio un problema, un error, una amenaza. En cambio, suelo verte entre premuras pasando de largo detalles que tienen el potencial de encausar mejores soluciones. La nobleza entonces implica mucha más tolerancia, en especial hacia los sentimientos incómodos. Para responder tu pregunta diré que una cosa es lo que sientes frente a una pérdida o un fracaso y otra cosa es la molestia que implican para ti esos sentimientos. La tristeza derivada de una pérdida es apenas natural, pero revisa si es que te está molestando sentirte triste o te resistes a enfrentar el duelo. Así, la nobleza es una solución grandiosa para el enojo, otra reacción frecuente ante las dificultades. Te he visto lidiando con la rabia frente a algo que te resultó injusto o inmerecido. No vuelvas por favor a resguardarte en el argumento de que no lo merecías, eso no lo sabes, no tienes idea cómo un evento adverso puede darte la grandeza que pides cada mañana en tus oraciones. La rabia también es algo apenas natural, pero de momento, una rabia duradera o justificada deja de ser sana y se convierte en una excusa poderosa para dejar de enfrentar la realidad. Tras la rabia hay que ir a ver lo que verdaderamente debe explotar en ti, más fuerza seguramente, más determinación, más cuidado. En fin, algo que en medio de la paz de un evento sereno no vas a procurar. Un corazón noble encuentra soluciones creativas, y te hace más inteligente. También aligera la carga emocional y anticipa los resultados positivos. La próxima vez que te sientas conmocionado conduciéndote a emociones tormentosas advierte esta recomendación: recurre a la nobleza de tu corazón”.
LOS MUERTOS Y LA ALEGRÍA
“¿Es imposible llegar a sentir alegría por quienes se han ido? Eso lo decides tú. Y te veo decidiéndolo bajo tu necesidad de dolor, tal vez apenas cursando un duelo que parece se demora más de lo necesario, o entendiendo con libertad que sí es posible. No quiero disminuir tu dolor, pero si supieras el estado de las cosas aquí, en el mundo inmaterial, entenderías que pierdes el tiempo basándote en la ausencia de esa persona, en las condiciones de su partida, o en el vacío que ha dejado. Lo que en verdad tienes sobre alguien que ya murió es tu necesidad. Observa, sientes de acuerdo a lo que sigues necesitando de ella, o de él. Su protección, su cariño, su soporte, quizá un parecido singular, o la figura que aún no te otorgas a ti mismo. Por ejemplo, puede que aún no asumas tu autonomía emocional, o tu motivación para hacer bien las cosas, y esa persona ahora ausente te ayudaba con eso.Entendiendo las emociones humanas, sabré siempre que les cuesta la partida, que hay ocupaciones emocionales que le han dejado a otras personas en sus vidas, como la esperanza, o la ilusión, o la bondad. Esa madre o ese padre que extrañas ya no está más para hacerte sentir que todo está bien, que algo bueno va a ocurrir, que siempre hay más y mejor. Los hermanos, camaradas insuperables, también se extrañan con el dolor de haber perdido un complemento. En fin, a quien perdiste, esa persona representa una parte emocional de ti, sobre eso quiero poner la atención esta vez.Incluso, si estás en el proceso de perder a alguien, o lo has perdido de otros modos distintos a la muerte definitiva, presta mucha atención a lo que esa persona cubre emocionalmente para ti, y atendamos la tarea de recibirle ese encargo que algún día le hiciste, o que esa persona amada te ofreció cubrir y te acostumbraste. Es que urge pensar, al menos a veces, la muerte con alegría. Me alegra que existan fechas para celebrar junto a los que han partido, que algunos funerales sean más un acto de amor que un dolor desgarrador que desdibuja la esencia de quien se va. Me entusiasma que, aunque los recuerdos dolorosos sigan ahí, la idea actual de esa persona que ha partido se renueve y se cubra de la alegría que aquí ya está ocurriendo. Por alguna razón cultural han aprendido a asociar la muerte con oscuridad y castigo. Despierten, no es así, la muerte es alegría, luz y color, y una fiesta donde también se trabaja. Cada una de esas personas que han perdido ahora tienen un trabajo, y celebran su propia naturaleza, su gracia, su esencia. Imagina eso, ellos aquí celebrando lo que son y ustedes allá aferrados al dolor de la partida o a sus propias carencias 😞Tengo para contarles incluso que ellos reciben desde aquí regalos que ustedes envían. Me refiero a sentimientos que los honran, como gratitud, o amor libre y sincero. Reciben ofrendas, no materiales, sino aquellas representadas en sus logros. Cuando le compartes a un ser querido fallecido un progreso tuyo lo honras y lo enalteces. Y en el orden de las cosas que más les hace bien a mis amigos que ya partieron, están esas responsabilidades que ustedes asumen, como quererse bien, cuidarse, hacerse cargo de sus emociones, y dejar de responsabilizarlos, victimizarlos o culparlos innecesariamente. Así que si te animas, si tu duelo ha avanzado, celebra hoy junto a ese ser querido la nueva vida que él vive. No tienes que saber cómo son las cosas aquí, o confiar a ciegas, basta con que te imagines lo que sucede en los mejores momentos de sueño de tu infancia, así es aquí, aparentemente no ocurre mucho, pero todo está sucediendo, una magia singular, un amor elevado, un abrigo supremo. Y aunque ellos tengan tareas y trabajo, les ayudas mucho más haciendo tu parte que sufriéndolos. Llámalos un día para celebrar, y menos días para decirles cosas tristes o pedir ayuda desesperada. No pueden ocuparse de ti, no lo harán incluso si quisieran, porque justamente a eso han venido, a ocuparse de sí mismos, así que adelanta tarea y ocúpate de ti para honrar de la mejor manera a quien amas y ya no vive de tu lado de la realidad”.POSTDATA: Me preguntan cómo hacer eso, cómo pensar con alegría en sus muertos. Lo mejor que puedes hacer es practicar: mándale un besito con la mano deseando que esté bien, date unos golpecitos en el pecho celebrando junto a esa persona un logro, dedicándoselo, pícale el ojo con picardía por algo que sabes que esa persona disfrutaría si lo viera. Imagina que celebra, que baila, que se ríe (de hecho lo hace). Abandona de a pocos la imagen de su cuerpo fallecido, y también la de su cuerpo, pues lo han abandonado, y ahora son puro espíritu. No te culpes si un día no rezas, o pides, o la piensas, es lo normal, y eso le hace bien a esa persona que se fue. Y lo más importante, cambia de opinión sobre la muerte, una y otra vez, así progresas para esa persona y de paso para ti.