ADELA CULTIVA SU MAGIA

Creado el: 2026-03-14 12:36 pm

Inspiración

“Les contaré de Adela, mi amiga del 203, el apartamento que da a la parte de atrás del edificio y conecta con el bosque. Adela posee una costumbre incandescente, para nosotros adorable, ella tiene momentos de perdón. Instantes prolongados en los que se presenta ante su propio ahora sin merodeos o sustentos. Es como si Adela guardara en el armario todo lo que piensa y actúa, y viniera frente al bosque para presentar su respeto y su silencio. 


Ella hace eso con relativa frecuencia, lo que convierte su incandescencia en un momento para nuestro encuentro, pues es ahí donde Adela puede escuchar. Escucha el silencio, se refresca, nos ofrece y se ofrece su amor.


Ese es también un momento de reconciliación, en el que mi amiga se despoja. Cuando ella se desvincula de lo cotidiano y vuelve a lo esencial, su esencia puede hablar. Los miedos acostumbrados aparecen en el diálogo, pero también ilumina la noche ese deseo suyo de mantenerse simple, eso es lo que enciende su fuego y genera su calor.


¿A quién le gusta ser simple en estos días? ¿Quién quiere ser callado, pensar poco, calmarse fácil? Hasta vienen entendiendo que calmarse es lo contrario de activarse, y teniendo tanto por hacer en el día a día estar calmados es una amenaza.


Adela se calma por costumbre. Tuvo que aprender, con la experiencia, a reservar su buena memoria y su mejor juicio a través de la calma. Comprendió, otra vez en la experiencia, que cuando perdía la calma se hacía torpe, decía cosas inoficiosas, y las personas se confundían sobre ella. 


También supo Adela, después de que le hablaran de fibromialgia, que la manera como se relaciona con ella misma lo es todo. Entonces aprendió a cultivarse como lo hacen los apasionados de la jardinería, tomando tiempo para ella, en silencio (verdadero silencio), refrescándose con el agua que rara vez es tibia, tratándose bien, limpiándose.


Adela es aseada, y cada vez más. Ella es hacendosa para despeja sus pensamientos, pule las paredes de sus límites, se recuerda con frecuencia que es mejor dejar ir lo que no esta siendo útil, hasta procura barrer cotidianamente la carga emocional que el día haya podido producir. 


Y el vecindario le ayuda. Conoce la vida de sus vecinos, lo suficiente para entender que se puede envejecer encerrado en la propia contaminación, o creando nueva vida a través de la apertura.


Así es como mi amiga Adela cultiva su esencia, respetándose, abriendo espacios de piedad por ella misma, de higiene de su ser. Si ella leyera más libros o tomara mas empleos no estaría en condiciones de hacer su propia jardinería. Le favorece vivir sola, lo sé, y aún así lidia con su soledad uno que otro día. También le favorece la independencia económica que ha logrado, y una autoestima bastante sana, pero qué más esperar de alguien que se ha esforzado, esa es la riqueza fundamental a la que un juicioso puede aspirar.


Lo que falta reconocer, el exquisito secreto de Adela, es que ella aprende en esas noches de jardinería sutil. Puede que no pueda recitar las lecciones, ni ponerlas en palabras precisas, pero se renueva tan positivamente que ingresa a su casa refrescada por el descubrimiento de un nuevo punto de luz en su mirar.


Eso es a veces aprender, mejor que un concepto o un buen tumulto de palabras. Sentirse distinto por la propia retroalimentación es un hábito de poder, de respeto y de progreso, que si ocurre en los sentidos moviliza espacios de ti seguramente más flexibles y creativos. 


En tu mente ya no eres tan flexible, por eso te recomiendo que sea en tu sentir profundo. ¿Qué te conecta con tu sentir profundo? ¿Con la melancolía del momento, con la introspección o la magia de la naturaleza? Esas pausas, como la jardinería íntima de Adela, son mi modo favorito de meditación. 


Me leen, entre los amigos de Dictados del cielo, una amiga que encuentra esa intimidad sensitiva al cocinar, un amigo que trota, otro que escribe; ésta amiga poco común que me escucha en los susurros de su armonía, o la que sueña para tomar sabiduría condensada. En fin, cualquiera que sea tu momento de intimidad elocuente y real, aliméntalo, identifica su poder, dale importancia y cuidado.


Y si no tienes uno aún, si aún no sientes tu propia incandescencia, husmea, olfatea, sospecha, investiga. No necesitas un ritual, una doctrina o un rigor que seguir. Al contrario, se trata de seguirte a ti en tu naturaleza para la paz.


Puede que acceder a tu paz, a tu silencio, necesite primero alguna descarga emocional, como cantar o bailar. Puede incluso que para llegar a tus momentos de calma necesites primero trasegar el conflicto en el que ahora te encuentras. No tengas prisa, no todos los tiempos son para la paz. Eso sí, la calma es una necesidad permanente, que tal vez has abandonado deliberadamente sin medir las consecuencias.


Por ahora presta atención, a tu incandescencia, a tu calma, o a la falta de ellas. Esos momento de dicha de ti mismo pueden recordarte fácilmente donde es que está tu hábito prometedor. Es que un hábito es algo mucho más fácil de cultivar que un ritual. Perdónenme de antemano los amantes de los rituales, pero revisen por favor si esos rituales los ayudan a progresar, o solo les ofrecen una calma paliativa.


La virtud de los hábitos es que se actualizan con los acontecimientos, que ofrecen retos, y que reflejan mejor lo que vas siendo cada vez. No es lo mismo sentarte juicioso a repetir tus oraciones que agacharte en el jardín a cultivar las plantas vivas. Tampoco es lo mismo repetir algunas frases para declarar la realidad deseada que cocinar todos los días enfrentando un hábito de nunca acabar, y trascender en él, reconociendo las necesidades de tu vida, de tu intestino, de tu familia. 


Mejor dicho, es mucho más revelador un hábito que está vivo que un ritual que ofrece calma momentánea. La invitación es a los momentos que crean oportunidades y te movilizan, cualquiera que sea el indicado para ti”

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (4)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Ayda Mary Portilla Delgado
Que lindo dictado, admito que me costó leerlo por el momento en el que estoy, y justo me siento en esa reflexión de cómo voy recobrando la magia entre los hábitos sencillos y cotidianos y no en las creencias elaboradas, también se trata de aprender a respetar y reconocer mi esencia en acción. Mil gracias 🙏

2026-03-17 07:37 pm

Olga Castaño
Querida Mary, es una excelente señal que estés tratando de aprender en medio de un reto difícil. Significa un giro. Si aprendes en medio del conflicto logras transformación, si aprendes solo en la calma recoges ideas fantásticas que si bien puedes repetir tal vez no llegues a aplicar. Felicitaciones por tu propósito de vencer a tu favor.

2026-03-18 05:22 pm

Ana Patricia Salinas
A ratos me senti como Adela, lidiando con la soledad pero consciente de que favorece el cultivo del jardín interior. Me encanto la forma como los amigos del cielo expresan la diferencia entre los rituales que traen calma pasajera y los hábitos cotidianos que reflejan el progreso y también están relacionados con la dicha. En especial me llamo la atención la idea de seguirle la pista a la dicha para recordar...

2026-03-20 06:57 pm

Olga Castaño
Me alegra que te guste, que te sientas reflejada ✨

2026-03-22 04:32 pm

Nuevo comentario
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DEJA VOLAR EL NIDO
“Naces y creces rodeado de conceptos, modelos que dicen lo que está bien y lo que no, a dónde debes llegar y cómo es ser grande. Hay quiero invitarte a dejar volar el nido, sí, a que esos modelos en los que creciste puedan esfumarse como lo hacen los restos de las cosas que una vez prestaron un gran servicio pero ahora deben dejar de estar ahí. Imagina que sigues en el nido donde naciste, ¿a qué huele después de tantos años?, ¿cómo se siente hacerse pequeño para seguirse ajustando a ese espacio?. El nido amigos no es precisamente la casa o la madre, me refiero a todas esas ideas que se podían sentir en el ambiente, que componían la verdad familiar y social, aquellos preceptos dados por sentados que ahora no te pertenecen. Les contaré de Celina, ella nació en una familia trabajadora y numerosa, siempre regida por la rectitud y la devoción. Así, mi amiga hoy sigue debiéndose a la manada, se siente mal cuando no trabaja o su esfuerzo no es evidente a los demás, y lleva la moral al límite de la desesperación. Le pido con frecuencia a Celina que no cambie su necesidad de obrar correctamente pero que logre liberarse de principios que no aplican para ella, no consigo que se acomode a una vida sin esfuerzos innecesarios, que se ponga de prioridad o que abra su corazón a la abundancia fácil. Ella sabe que la espera un gran cambio, pero cada vez que vuelve al nido, que retoma sus devociones antiguas, la pierdo. Cada fibra del nido es una idea rigurosa que ha permanecido en su corazón. Puede que no seas consciente amigo de todas las ideas que aún te guían, claro que algunas merecen prevalecer porque son virtud, pero ¿cuántas de ellas en verdad te corresponden?. Hablemos de los gustos de los padres, de su ideal de persona, de aquello que esperan que alguien logre. Un padre visionario alienta a su hijo a ser él mismo, quien carece de visión alienta a su hijo a lo que alcanza a ver que está bien, normalmente lo que la sociedad valora o lo que ha demostrado solucionar los problemas más apremiantes.  A Celina le enseñaron siempre a ser diligente, dispuesta a los mayores, a los jefes, a todo aquel que representara autoridad. Ahora a ella le cuesta sentar su posición o poner límites, y se involucra más de la cuenta como salvadora. Sigue obedeciendo sin saberlo el patrón que sus padres aprobaron. No espero de ella una rebelde, solo quiero que pueda saber cuándo decir no para que después no sufra y construya su camino positivamente. Algunos de ustedes incluso han construido su vida mejor obedeciendo todos esos principios, conservando el nido; eso les da seguridad y les ahorra la batalla que puede significar romper las fibras que lo componen y encontrar sus propias ideas. Ahora, ¿qué será de ti si eso es lo que has hecho?, puede que muchas cosas no sean de tu verdadero anhelo, que después de seguir el molde llegues a casa orgulloso de haber hecho lo que se esperaba de ti pero incómodo por no encontrar verdadera satisfacción. Cuando las cosas llaman a un cambio no es solo la vida alentándote a crecer, es una necesidad interna que no ha sido debidamente reconocida y comienza a abrirse espacio. Eres un ser vivo, cambiante, que necesita adaptarse y evolucionar hacia su propia forma de crear vida. Es precisamente desde ese reconocimiento de ti mismo que verás tus maneras de alcanzar también metas loables y verdades elevadas pero desde tus propios recursos y oportunidades. No digo que te sientes a resolver todos los modelos que replicas de tu crianza, que derribes el nido de un solo golpe. La vida te mostrará con frecuencia como irlo despojando, y amablemente te verás contradiciendo a sus forjadores sin daño alguno a su honor o a su buena voluntad. Salir del nido, librarse de él, es el paso necesario para aprender a ser nido nuevo, próspero y en su mejor versión.  No eres un pájaro réplica de tus criadores, eres un espíritu libre que aprende a desarrollar la vida dentro de sí para luego crear un mundo propio, te invito a dejar caer las fibras, te esfuerzas mucho por sostenerlas, por no decepcionar, incluso te engañas esperando que un día te ajustes al modelo para el que fuiste concebido. Ser diferente es un privilegio, aférrate a tus maneras particulares de ser grande, confía en los errores que habrás de comentar mientras lo descubres. Esta vida que ahora estás viviendo obedece más a un llamado de libertad que a la obediencia de tener a alguien satisfecho para ajustarse al molde. Al final los padres, visionarios o no, agradecen la libertad y la grandeza de sus hijos, aunque ocurra fuera de su entendimiento o aprobación; al principio para todos el cambio es extraño, pero poco a poco la mente se acostumbra a entender lo nuevo como una oportunidad positiva, que bien administrada germina hasta formar vida y virtud. Anímate amigo a creer en ti, a conocerte mejor, a descubrir tus talentos ocultos y a crear un mundo para ti. Respeta lo que eres en lo profundo, deja ya de esconderte tras la excusa maravillosa de tu crianza y libera el nido para saber que estás construyendo el tuyo que ha de ser único, único como tú”.
MIS AMIGAS LAS RUIDOSAS
"Tal vez mis amigas más fervientes son las amigas más ruidosas que tengo. Se trata de esas chicas alegres, expresivas, conflictivas, y severas, que ponen en evidencia fácilmente lo que sienten y piensan, y que gustan de acompañarme a ver la vida tal y como es. No digo mis amigos, hombres, porque este dictado pretende especialmente tratar de mostrarle a ellas, mujeres sensitivas y coloridas, dos extremos de su intuición femenina cuando saltan de aquí para allá sin apaciguarse. Claramente, hasta mis amigas más tranquilas tienen un poco de ruidosas, de extremas, viven el drama en alguna faceta, se rompen en pedazos de alegría, o de desilusión. Es que el sentir femenino debería ser infinitamente más respetado, aunque se desborda, no siempre se educa, es el poder que le permite a una mujer conectarse casi directamente con el sentir del otro, acompañarlo, mostrarle su solidaridad, y hasta identificarse como un mismo ser con quienes la rodean. Para los hombres, mis amigos aquí, esa comprensión les habrá sido muy útil para ir más allá de tanta euforia o dolor, y tomar esa sensibilidad para aprender y disfrutar. O, si aún no toleran la fiesta en las emociones de una mujer, atentos a aprender, se trata de la vida expresada en un lenguaje de fantasía, con toda la magia y el color, con la emoción a flor de piel, y con una lección que aprender siempre.A mis amigas maduras, controladas, les pido que se queden, encontrarán más adelante con qué identificarse, pues no hablamos solo de cómo te expresas, sino cómo te vives por dentro, y hay seguramente en ti algún pedacito de drama en el que quieras progresar. Entonces, están las amigas ruidosas que son el alma de la fiesta, las que levantan la voz sin titubear ante cualquier injusticia, o las que tienen una palabra para todo. Las amigas que expresan lo que sienten como si declararlo estableciera la realidad, o las que tienen paciencia para hablar pero todo les causa dolor. Ese ruido, niñas queridas, las hace sufrir cuando se desbordan, cuando esperan dirigir el mundo a través de su expresión, cuando entienden que su verdad es la verdad del mundo.Es que las veo consagradas a un mundo que desean, entregando su ser a que el desierto arroje agua. Y como a veces llueve, a veces brota un asomo de la vida que esperan vivir, se convencen de que el oasis brotará, que la realidad se transformará de acuerdo a su ilusión. Niña, guarda silencio, observa los pasos a seguir, calma el ruido y entiende lo que de verdad corresponde. A veces eso que deseas se encuentra más en un ajuste tuyo, por ejemplo, en ponerte de pie y avanzar, recorrer tu propio camino. En cambio deseas con ahínco, ruegas, repites, gritas, y eso difícilmente transforma la realidad. Regular tu ruido en lo cotidiano espera por ti, está en tu camino, casi como un medio de transporte.Estamos en un tiempo favorable para pulir el ruido, la gente seria esta progresando, y el ruido le falta a la seriedad. No hablo de inhibirte, eso, lo habrás experimentado, no funciona nada bien. Se trata de adquirir el sano hábito de cuidar lo que expresas como algo que lanza un estímulo al mundo. Pregúntate por favor ¿quieres que el mundo responda a cada estímulo tuyo, incluyendo los estímulos burdos, impulsivos, emotivos, erráticos, desproporcionados, momentáneos, inconscientes?Claro que no, esperaría que no. Si lo que sientes al leer esa pregunta es que sí, pues detente, estás desesperada posiblemente porque tu voz sea escuchada, porque tu verdad prevalezca. Al tiempo que notas tu postura frente a esa pregunta por favor reflexiona, ¿se trata acaso de una necesidad?, ¿o del escape a algún ruido interno que ya no logras contener?Eso es lo que vemos desde acá, mujeres encerradas en una especie de escándalo interno, de ciertos escándalos particulares que se cierran en una bóveda de sentimientos y luego simplemente salen a presión por algún agujero que la realidad logra cavar. Esa presión, que generas posiblemente conteniéndote, es un error. La verdad debe circular, no hacia el mundo en principio, dentro de ti. La verdad contenida genera presión, la verdad circulante te moviliza, en un sentido profundo chicas el ruido es producto de una verdad contenida a la que no permites cobrar su sano curso.Hablemos por ejemplo de la frustración, ustedes amigas no son las más expertas en permitir a la frustración circular hacia su destino deseado: la transformación. Así, se frustran frente a un comportamiento de alguien que les importa, y contienen esa frustración en sentimientos como la ira o la venganza, el desprecio o el sometimiento. Qué mal, lo que la frustración pretende en verdad es cambiarte de lugar, que no te sometas, pero que te encargues, te encargues de tu parte.Claro que cientos de veces hay que adaptarse a cómo son los demás, claro que el otro no te va a complacer como esperas, claro que el cariño y la valoración que esperas recibir no sucederá cuando más lo necesitas, porque el otro tiene también su mundo, sus conflictos y necesidades, su propia necesidad de reconocimiento, y sus expectativas. El ser imperfecto que es el humano no lo logras tolerar muy bien. Esperas, tal vez inconscientemente, cierta perfección venida de lo obvio que es para ti que ahí está, jaja, como si cada ser humano pudiera ser perfecto porque tú lo das por sentado, como si esa actitud salvadora de otro momento pudiera ser garantía. Esa inocencia humana, respétala más, respeta la inocencia de tus expectativas, de esa desesperada necesidad de que el otro te repare; sé que esa es una decepción importante para ustedes, pero hay que dar un paso al frente, y entender que nadie vive para ti, nada vive para el otro, no importa cuantas veces alguien te haya hecho sentir que así es.De manera que trabajemos ese ruido interno más en el marco de una inconsciencia colectiva, de la interdependencia humana, y de lo soñadoras que ustedes pueden llegar a ser, especialmente en lo emocional. No pretendo invitarlas a prescindir de ningún rasgo femenino, cuidado, las quiero educándose, puliéndose, moderándose.El ruido las desdibuja, el enojo desproporcionado o permanente es una forma de ruido, como lo es la excesiva entrega o generosidad. Ese cuerpo que muestra dolor en cada parte está gritando !sacrificio! ¿Te educaron para el sacrificio? supéralo. ¿Te desbordaste en la búsqueda de libertad? Retrocede, reconcíliate,  encuentra el punto de equilibrio. Modérate mujer, tienes un talento especial para la moderación que tal vez no has valorado lo suficiente, te veo demasiadas veces recogiendo el escándalo que causó un desborde, cuando esa capacidad extraordinaria de reparar está más destinada a sanarse ustedes mismas por dentro. No más desperdicio de talento por favor, que la fuerza de la moderación las movilice por dentro hacia la armonía de la transformación constante; no más de ese juego indeseable de tenis en el que tiran la pelota sin saber lo que están haciendo y luego tienen que ir a rastras por ella y ordenar el juego.Las quiero vivas, cambiantes, aprendiendo todos los días de sus conflictos y nimiedades, porque ese ruido, cuando nace ya está listo para enseñar. No lo contengas, edúcate de a pocos en dejarlo circular, en mirar a donde te conduce, a qué lugar, postura o reflexión de ti misma, a qué poder que quiere brotar para ti. No es que quiera que te hagas cargo de los errores ajenos, lo que quiero es que te veas más grande que esos errores, y que los tuyos, y eso ocurre exclusivamente a través de la apertura a aprender, a recoger poderes inesperados, como el silencio, la pausa, la cordura. Cordura es también lo contrario de ruido y devastación. Tampoco digo que no te expreses, es que te salen letreros, pero revisa lo que dices después y pregúntate: ¿es lo mejor que puedo hacer por mí? Ahí es donde te quiero creciendo, engrandeciéndote, a través de tu prudencia, de tu balance inesperado, de tu inteligencia creciente. ¿Ya eres inteligente? Pues no sabes hasta dónde puede llegar esa inteligencia. ¿No sabes de lo infinito de la sabiduría? Qué falta de ambición, y yo que te sueño tan grande como las estrellas.
ADIÓS A OLIVA
"Despedir a la gente es una tarea de valor y de amor. Es lo que quiero que aprendan a hacer, a poner el amor por delante del dolor, a admirar a quien se va para quedarse con su virtud, a soñar con su propia despedida. La muerte no dejará de ser dolorosa, porque si no doliera cuidarían aún menos la vida, pero sí se puede entender y aceptar que hay un final para todos, y que ese final puede ser fiel muestra de un viaje bonito y bien llevado.Oliva, uva, como la llaman en esta casa, es una mujer adorable que supo partir ligera. Ella transformó la vida de muchos aportando dulzura y comprensión, y yo espero que su partida entonces traiga también mucha inspiración, que la gente a su alrededor se esfuerce por ofrecerle esa misma dulzura y esa misma comprensión a su ausencia, que la honren con dignidad, que la dejen partir sin llenarla de reclamos, carencias o pedidos.La gente bueno no se va al cielo para hacerles aún más favores, lo hace para ser una luz de inspiración, un buen recuerdo, y para ser honrada con la claridad de que cada uno sin reparos se puede parecer a ella si se lo propone.Las siguientes son las palabras de despedida para uva, que bien dan fe de la manera como me gustaría que se animaran a pensar la muerte, y a prepararse para que la gente que compone su vida un día ya no esté. Fueron escritas por alguien cuyo sentimiento me permitió hecharle una manita a la verdad, yo estruje su dolor para que me dejara decirles con amor que podían sentir diferente. Tranquilos, no es que su dolor no importe, ya nos hemos encargado de ponerlo en su lugar.«A veces poner en palabras lo que sentimos aliviana la carga. Y me gustaría poder hablar por ustedes para poder expresar este dolor, y este amor por Oliva. Pero me atreveré mejor a hablar por ella, por la mujer entrañable, digna y generosa que todos conocimos.Dice uva: no hay mal que por bien no venga. Ahora me están llorando pero cuando vengan aquí sabrán de lo que se estaban perdiendo.Y tal vez estemos de acuerdo en que Oliva no nos está haciendo un mal. Ella no se fue, como un pajarito que desaparece, para hacernos doler el corazón; ella lo hizo para darse un regalo a ella misma, el regalo de estar lista para el viaje definitivo.Ella supo hablar de la muerte, y pensarla. Ella estaba preparada. Ella trajo a su vida permanentemente la realidad de la muerte para recordarse que la vida debe vivirse con pulcritud y decencia, y así poder viajar en paz y con altivez.Así se va la bella uva, plena de dignidad, orgullosa de la vida que llevó, de dar en silencio, de comprender y perdonar antes de juzgar.No quiero ser dura, pero el amor por ella tiene que ser más grande que el dolor por su partida. A ella la ofrendamos con amor, con esta gratitud sonriente que todos tenemos dentro, con recuerdos de valor infinito, con dichos y experiencias.Maravillosamente la extrañaremos porque queríamos vivirla más, aprovecharla más, preguntarle cosas, consentirla.Y ella no nos va a extrañar. Nos mira desde el cielo apenas de reojo. Se encuentra ocupada caminando sobre la alfombra roja, despreocupada y libre como quien ha cumplido su deber con mérito elevado.No puedo más que quedarme con la admiración que alguien sencillo y pleno como Oliva puede inspirar. Quiero que uva me herede su corazón generoso, quiero que Oliva nos pueda heredar un pedacito de eso que ahora añoramos de ella. Quiero que su nieta tenga consuelo, que su hermana la sienta cerca cuando la extrañe, que su esposo no piense más que ya nada vale la pena. Porque Oliva es el consuelo de la nieta, la compañía de la hermana, y la razón que su esposo tiene para seguir viviendo.Ella se fue, ya no está entre nosotros acomodando sus crespitos y luciendo su figura. Ahora comienza a estar entre nosotros como un sentimiento, como un ejemplo, como una ilusión.Estos que se van no salen de nuestro corazón, nos siguen acompañando, hasta susurrarán de vez en cuando un gesto de cariño en nuestro oído. No perdamos la oportunidad de sentir el cariño de Oliva, de honrarla imitando su virtud, de invocarla para celebrar una que otra cosa bonita que ella sabrá disfrutar desde allá.Buen viaje, bella uva»"
QUÉ CARA TIENE TU BONDAD
“La bondad es un concepto amplio, vamos mejor a meterlo en el corazón como la apuesta sin discusión al bien puro y elevado. Ahora, entendamos mejor lo que implica hacer el bien más allá de la caridad, la generosidad o las buenas intenciones. Es que bondad, amigos míos, también es aquello que promueve un bien mayor, como los límites por ejemplo. No hablo solo de los límites que pones a los niños o en una relación personal, decimos límites a los que ustedes mismos se ponen como los esenciales para construirse un bien sincero. Las caras del bien son entonces maneras, negociaciones con el placer, a las que hay que llegar a acostumbrarse. Veamos algunas: Llenarse de rabia te hace daño, controlar la rabia te hace bien. Puede que las injusticias o las agresiones lo merezcan pero quien se daña con ese enojo duradero eres tú, aliviar la rabia es un bien mayor porque detiene el daño hacia ti y te prepara para corregir lo que corresponde. Superar el miedo y el dolor son tareas de máxima bondad. Al contrario veo a muchos todavía unidos a la idea de que el martirio engrandece, son personas que pudiéndonos ayudar en la tarea de mejorar el mundo están concentradas en lamentarlo o temerle y por eso dejan de aportar para retirarse a sufrir con una reprochable idea de estar haciendo bien. No lo hacen amigos, hay que superar al dolor y al miedo para enfrentar la vida y descubrir lo mejor de ustedes mismos escondido tras ese velo, por favor déjense llamar por ese bien verdadero. Hace el bien quien se trata bien, en especial en darse tiempo. Contrario a eso están sintiéndose realizados quienes corren sin cesar y se jactan de estar siempre ocupados, la excusa de no tener tiempo se convirtió en una justa causa. A mis ojos la falta de tiempo es falta de orden, de aclarar las prioridades y lo que verdaderamente vale o funciona, la gente que vive de afán hace daño en el tráfico, a los hijos, a su salud y a su esperanza de vida. Solo con corregir los afanes harían un gran bien a sí mismos y a su mundo. Hace el bien más que nadie quien evita juzgar. Sé que lo han oído muchas veces pero juzgar se ha hecho entretenimiento en este tiempo, levantar las cejas o mirar con desprecio las acciones de otros pareciera una respuesta que defiende el bien, cuando en verdad es el comienzo de una barrera para quienes piensan diferente, es una manera de crear discordia y de sentirse libre de todo mal solo por juzgar. También hace el bien quien entrega su cariño sabiendo cuando restringirlo. La ternura es uno de los medios más poderosos del bien, pero utilizada sin control puede persuadir al más firme de abandonar un propósito loable. ¿Acaso porque algo es pedido con cariño es siempre correcto?, presta atención a lo envolvente que puedes llegar a ser para favorecer tus propósitos gracias a una actitud cariñosa. Ahora, me preocupa más que nada la confusión que existe en asumir que algo que les gusta o les funciona en verdad hace el bien; o que las ideas que han reinado por siglos hacen el bien solo porque han perdurado. Veo a las personas asumiendo principios de bondad que no han asimilado antes de replicarlos, es gente con corazón el corazón abierto que obedece la norma social o su placer y no se toma el trabajo de discernir si eso es lo que en verdad corresponde. Es decir nobles imitadores de patrones que no están construyendo a la larga la bondad que tanto espero que puedan conquistar. Bondad amigos es poder actuar con el espíritu tranquilo hasta saber que a su paso la huella queda limpia, que los campos que han tocado sean terreno fértil para las semillas que vendrán. Una vida basada en el bien es aquella que con firmeza se detiene cuando así corresponde para permitir que ocurra únicamente lo que eleva la vida, una que presta atención al descuido y evita tolerar lo que daña simplemente por estar acostumbrados. Que lindo sería verlos romper la costumbre frente al mal”.
DÉJATE CULTIVAR
“Ocurre que cambias la vida y sientes que aún falta más, eso es porque siempre la vida va a cambiar, siempre hay que avanzar, crecer. Pero por favor, que eso no sea en nada una mala noticia, al contrario que signifique que ganarás más, que sentirás nuevas y mejores emociones, que avanzarás hacia mejores versiones de ti.Si ahora te sientes cansado seguramente dirás que eso no es lo que quieres, pero lo quieres, crecer es justamente la solución a esa fatiga o a esa decepción. Siempre hay más, hay que empezar a asumir esa verdad. Incluso eso que ahora es muy bueno seguirá cambiando para ser aún mejor. Ahora, avanzar en la vida no tiene que significar siempre un esfuerzo, más bien la tarea es que tengas que ser feliz de saber que solo lo facilitas, lo permites. Al contrario la resistencia al cambio, la terquedad sobre lo que algún día decidiste que debería ser, es lo que frena el cambio natural. Es lo que pasa con la tierra, ya sabes que se mueve, te lo enseñaron en la escuela. Aún así te sientes aferrado terreno que habitas y sientes que es tierra firme, que no va a ningún lado. Bueno, así mismo se aprende a dejarse mover, casi sin darse cuenta, viendo al sol pasar y a la luna coquetear, sabes que la vida depende de ese movimiento, así que no insistas más por favor en que todo se quede tal y como está.Vivir se parece más a bailar que a caminar, cuando bailas das pasos atrás y eso le confiere gracia al movimiento, también giras o te agachas. Por qué no vivir así, sabiendo que a veces hay que agacharse y otras saltar.Da miedo, lo sé, confiar y dejarse llevar es algo que no sucede cómodamente cuando te has educado para tener la razón y aferrarte a las certezas. Si más bien aprendes ahora, por tu voluntad y con amor, a dejarte atraer por esa aceptación contenida en la humildad, la vida puede comenzar a hacerse mucho más sencilla, más liviana, más positiva, y al final más próspera, te lo aseguro.Prosperar consiste mucho en dejarse llevar al fruto que sí te corresponde. Claro que hay que estudiar y arriesgarse, es parte de bailar, pero quiero que sepas también sentir donde está tu camino para florecer y así poder obtener tus propios frutos. Sentir ese camino es a veces un anhelo tan desesperado que te apresuras a una respuesta simple. Para mostrarte cómo funciona esa respuesta quiero contarte el caso de Ángela, trabajadora incansable, le da todo a su negocio y se entrega sin límites. Llevo ya varios años diciéndole a Ángela que establezca ciertos horarios y ciertos espacios, que diferencie el trabajo de sus otras áreas de la vida. Ella prefiere seguir pensando con miedo, le gusta creer que el miedo la protege, se apega a sentir que tiene todo bajo control por si las cosas salen mal. No logra darse cuenta mi amiga que ya están saliendo mal por su resistencia, se está fatigando en exceso, está perdiendo su salud innecesariamente y el amor por su oficio va en decadencia. Prosperar amigo tiene que ver con que floreces en distintos ámbitos de ti mientras tu productividad crece, es decir, si tienes un negocio o un empleo debes poderte ver crecer en salud, en hábitos positivos, en habilidades y conocimiento productivo, en general en bienestar. Si en cambio salir adelante con un proyecto para prosperar te apaga o te enferma hay algo que deberías sospechar, no todas tus partes están de acuerdo, no todo tú estás ganando. Les hablo de esto porque quiero verlos prosperar, pero no a la fuerza por favor, no a todo costo. Esforzarse no significa trabajar muchas horas o sin límites, el verdadero esfuerzo a la hora de prosperar en todos tus aspectos es la sensatez, el equilibrio que no siempre comienza por lo que deseas. La sensatez es una especie de brújula especializada en encontrar el norte donde todo parece turbulento. Puede servirte para saber cuándo parar, no solo se para cuando estás cansado, a veces un alto es el que muestra el paso a seguir; puede servirte también para tomar la iniciativa cuando sientes que todo está muy bien, es decir para aprovechar oportunidades que no estabas viendo. La sensatez además es una gran aliada del Cielo a la hora de dejar algo, tal vez el paso más difícil para quien busca prosperar; por medio de la sensatez te verás dejando en paz y con naturalidad, si no le haces caso te verás luchando con una realidad que poco a poco necesitará mostrarse con dureza.Alíate entonces a la sensatez, utilízala como brújula de prosperidad, siempre te mostrará lo correcto, no precisamente lo que deseas o lo que parece evidente. Tendrás así una garantía de grandeza, de éxito, nosotros estamos ahí siempre tratando de mostrarles el camino, pero escuchar en medio de tanta resonancia de ideas es difícil. Si en cambio te vas acostumbrando a sentir con sensatez estarás cultivando el hábito de dejarte guiar. Sé que has visto a quienes se dejan guiar, y anhelas ese beneficio. Pues aquí te espero, ¿dónde comenzar?, escuchando a la sensatez”.