EL RÍGIDO ESTRAFALARIO

Creado el: 2023-03-25 07:58 am

Historias

“Tengo un amigo al que me he acostumbrado a llamar estrafalario. Mi amigo estrafalario lo es porque adora ir a los rincones de su pensamiento a buscar opciones extremas, llamativas, algo encendidas en emociones diversas, para intentar resolver los asuntos de su vida.

 

No lo juzgo ni en un solo momento, solo lo llamo así para tratar de mostrarle que puede quedarse en su centro y encontrar alternativas mucho más acordes con lo que él es en su propia verdad. Les contaré sobre sus andanzas y ya verán ustedes mismos que tanto podrían llamarse estrafalarios.

 

Ayer mi amigo caminaba por un andén de la ciudad, iba agitado en la primera hora de la mañana, cuando la gente apenas comienza a ocupar las calles, de manera que no notó haberse parado justamente sobre la deposición de un habitante de la calle canino. Fue su afinado olfato, alentado por el viento al cruzar la esquina, el que comenzó a percatarse del acontecimiento, para mi amigo en verdad una hecatombe.

 

Se detuvo, sonrojado, hasta mirar con el mayor disimulo las suelas de sus finos zapatos importados. Ahí estaba la evidencia color naranja brillante. Sumergido por medio de sus ojos en ella pensó de inmediato que estaba sucio todo él, y que debía volver a darse un baño, estaba alarmado, ya estaba cerca la primera cita del día. Colapsó.

 

Hace un mes lo vi tratando de poner su vehículo en el parqueadero que ha designado favorito de su centro comercial de costumbre. El lugar estaba ocupado, así que dio algunas vueltas por las vías internas asumiendo que solo era cuestión de unos minutos, cada vez que lo encontraba ocupado por la misma camioneta sus nervios se hacían redes eléctricas en corto circuito.

 

Había desarrollado serias teorías sobre porqué su carro debía estar allí, las conveniencias y hasta los riesgos elevados que corría su nave si la dejaba en algún otro terrible espacio disponible. Ese día sí aproveché una canción que sonó en su lista para sugerirle que se lo tomara con calma, que se hiciera feliz encontrando un nuevo lugar ideal. Así fue, fatigado decidió ir a un rincón que le pareció blindado, donde podía esconder su frustración, y se fue convencido de haberse quedado él mismo en esa cueva superando la terrible injusticia.

 

Mi amigo el estrafalario sabe de qué le hablo, se ha llenado de mañas, de atavíos innecesarios para sentirse cómodo. Y yo lo quiero invitar a empezar a disfrutar la incomodidad.

 

Por eso ayer conoció a Martina, una joven del trabajo. Esa rubia delicada deja todo por ahí, y colma el paisaje obligado de mi amigo con toda suerte de objetos que él hasta ahora no sabía que podían habitar una oficina. Martina llegó para mostrarle lo lejos que ha llegado en sus dramas, lo mal que se ha acostumbrado a crear su propio mundo de márgenes y estilos, solo que aún no lo sabe.

 

Cuando encuentres a un estrafalario, o te encuentres a ti siéndolo, por favor recuerda que naturalmente las personas crean un mundo en su cabeza, un orden propio, una mirada de la vida para generarse comodidad. Hay un movimiento entonces de todo ese mundo cuando algo que se ha estructurado con alguna rigidez se ve amenazado. La gente flexible en sus mundos internos sufre poco, la gente estrafalaria que construye castillos se queda fácilmente encerrada en ellos tratando de forzar una realidad interna al margen de los acontecimientos externos.

 

No pierdas la llave de tu castillo, o mejor no tengas puertas, refresca los ambientes que construyes en tu mente, enséñate nuevos hábitos de comodidad. Cuando te veas en una situación sin salida, agobiado, molesto, encerrado, abre las puertas y mira ahí afuera. No muy lejos está la respuesta, el respaldo, el siguiente paso.

 

Mejor dicho, crea tu mundo fabuloso, pero por favor acostumbra mirar por las ventanas con frecuencia rigurosa, visita otros castillos de vez en cuando solo para alentar la creatividad, y somete a limpieza constante ese mundo que alientas sobre ti mismo. Que el aire y la luz no solo embellezcan sino que revelen algunos rincones oscuros donde la vida espera brotar.

 

No quiero que tengas un mundo propio del que no estés orgulloso, y para ello hará falta reconocerse, usar espejos, miradas, alarmas de ideas. Si te encuentras estrafalario te estás diciendo la verdad, a todos les digo que lo son, por eso hoy les hablo de ello. Los veo difusos entre mundos creados a su amaño, justamente enmarañando la vida que quiere brotar.

 

Permitan que sus posibilidades no tengan techo, que la incontenible fuerza creadora se mueva cómoda por sus espacios internos, que su ser a veces estrafalario quiera transformarse en personajes impensados que siempre es posible llegar a ser. 

 

Lamento verlos tan rígidos, por eso este dictado”.

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Olga Castaño

Comparte, la magia se transmite uno a uno

Comentarios (17)

Nos encantaría saber lo que sientes y piensas con este dictado, comparte tus experiencias o preguntas, sugiere nuevos temas.

Olga Castaño
Justo después de recibir este dictado fui a la cocina, donde encontré una servilleta fruncida con un apretón intenso. Me tuve que reír, ahí tenía mi ejemplo de rígida estrafalaria, confieso que me molesta, me fastidia, me parecen papel higiénico usado 🤢 jaja. He asumido que todos debemos dejarla doblada y planchada según mis normas de higiene visual 🤭 TE RETO A DEJAR TU PROPIO EJEMPLO DE RÍGIDO ESTRAFALARIO 🌟

2023-03-25 08:18 am

Monica
A medida que iba leyendo , pasaban imágenes de mis propias estrafalarienses situaciones ☺️, y vaya que si se vuelve un sufrimiento innecesario la rigidez y perfección de lo que no necesita ser perfecto. En mi caso la estrafalaria necesidad de controlar el orden de los acontecimientos en la vida, ahora empiezo a entender que la incertidumbre no es tan mala y la sorpresa de lo que pueda llegar , le pone chispa a vivir . Dejar fluir y que la magia ocurra .

2023-03-25 11:01 am

Olga Castaño
Buenísimo ☺️ Me ha hecho reír este dictado, uno que se siente tan aplomado, tan controlado, y resulta tener un lado estrafalario al final bastante evidente. Gracias por participar 🍁

2023-03-25 11:50 am

Adriana C
Me encantó este Dictado. Me hizo ser consciente de muchas situaciones en las que me había puesto una margen muy rígida de donde no me podía salir. Tengo montones de ejemplos (jajajaja). Por aquí sólo algunos: El uso de ciertos productos y marcas, los horarios para hacer ejercicio, la forma en que se debe intervenir en las reuniones, la comida con la cual se podía entrar a cine, entre otros. Cuando cualquiera de esas cosas o situaciones se alteraba por causas externas, entraba en caos.

2023-03-25 02:17 pm

Olga Castaño
Jajaja, si uno se pone a mirar la lista es larga. Malestar autopropinado: a superarlo 💫

2023-03-25 03:12 pm

Elisa María Londoño
Yo estoy llena de situaciones similares. Con un pedazo de papel higiénico llamo el ascensor y busco el piso a donde voy...... Que estrafalaria ehaaaaa! Y así toda las rutinas amañadas que voy enquistando en mi cabeza.

2023-03-25 03:35 pm

Olga Castaño
Jajaja ¡buenísimo! 😷

2023-03-25 04:03 pm

Andrea Escobar
Particularmente me pareció difícil reconocer los actos en los que soy estrafalaria. Puedo nombrar que me obsesionan un poco los olores. El dictado me llevo a concluir que soy estrafalaria por poseer una moralidad rígida sobre mi misma sobre la cual difícilmente negocio. Creo que soy estrafalaria en este sentido, entro en pánico cuando rompo mis reglas morales. El dictado también me llevó a preguntarme cual sería el opuesto no sano de ser estrafalario.

2023-03-26 07:29 pm

Olga Castaño
Permíteme por favor agradecer especialmente este comentario tan honesto y abierto. Puede que poseas un recato estrafalario, rígido, obliterante de quien eres en verdad. Sal a observar en los espejos de los que habla el dictado si el resultado que eso está trayendo es lo que anhelas.

2023-03-27 06:16 am

Erika Valencia
Es curioso como encontraba de gracioso todo lo que le pasaba al personaje" Indudablemente vi reflejada en él a una versión muy fuerte de mi. Sin embargo, y con toda humildad, mi otro Yo también se sentía orgulloso por querer decirle: relájate, en la gramita te limpias el zapato y sigues, o también: en la próxima vuelta encontrarás otro lugar para parquear. Sin duda conservo rigidez en algunos aspectos, con fuerza y dolor esa versión de mí ha adquirido aprendizajes que podrían haberse dado suavemente, pero así debían ser para lograr abrir mis ojos y ser consciente de que puedo tomarla suave en lugar de desear seguir ese mapa mental que inconscientemente creo en sólo segundos. Quiero compartirles un ejemplo de que considero de evolución: cuando cometo un error, me caigo o hago un daño, ya no me regaño, me digo: Erikita, Erikita qué pasó? Alcanzas a imaginar Queri lo que esas palabras suavecitas le hacen a mi mente loquilla? Me siento feliz de estar abriendo mis ojos e identificar afuera tantos espejos que me reflejan eso que he sido y voluntariamente estoy dejando para aceptar la invitación a seguir creciendo. Gracias por tu acompañamiento y permitirme seguir haciendo parte de este proceso.

2023-03-28 07:53 pm

Erika Valencia
Un ejemplo propio de rígido estrafalario podría ser que la cama si o si debe quedar tendida antes de salir de la casa, pero no sólo hecha, es la posición de las almohadas y el tendido jajaja! Haciendo el ejercicio lo identifico y me pregunto: quién o dónde dice que así debe ser? Otro, y bien predominante, es que cuando estoy conversando con alguien estoy esperando que la respuesta sea dada de una forma que mi mente define es la aceptada, es decir, mi mente me responde antes de que el interlocutor lo haga y vaya que la respuesta real sea diferente a la esperada... Comienza el corto circuito! Ni qué decir de tu servilleta, soy igual, no entiendo porqué hay que arrugarla si así, incluso, limpia menos? Dioj!! Qué rigidez!

2023-03-28 08:03 pm

Ana Patricia Salinas
Leyendo el articulo no sabia si reir o llorar de ver hasta donde puedo llegar...y cuando lei los comentarios compartidos senti un fresco de saber que no soy la unica loca jeje...me reconozco extrafalaria cuando se trata de la nieta, por ejemplo me gusta que vayamos a escoger muchas pinturas de diferente colores y cualidades para luego sentarnos a pintar unos cuadritos que venden en el dolar city y decorar con ellos la casa...tambien con la alimentacion tengo algunas posturas redicales que literalmente cuando estoy por fuera me cuesta encontrar "parqueadero"...y prefiero coger algo de mi huerta y madrugar a cocinarme para llevar...al menos ahora no ando predicando que cambien las costumbres alimenticias toxxxxicass...voy aprendiendo.

2023-03-29 09:53 pm

Olga Castaño
Aclaremos, si el ejemplo de las pinturas con tu nieta te resulta estrafalario tal vez es por vistoso y poco común, pero parece no tener rigidez ni medidas extremas para complacerse, que es lo que quieren invitarnos a evitar. Más bien encuentra tu lado estrafalario en la abundancia desproporcionada de ideas y pensamientos a los que intentas obedecer, puedes estar en cierta rigidez sobre tu apego a las ideas en cantidades tan elevadas que desalientan la paz.

2023-03-30 06:28 am

Consuelo
Jajaja😁 mi estrafalaridad esta a flote pero estos jaloncitos de orejas ayudan mucho a reaccionar pues ahora recuerdo algo que me pasó días atrás y lo reconozco estrafalario: mi costumbre de colocar en mi mesa de noche un recipiente con agua para tomar, cuando despierto en la mañana y con un movimiento involuntario se me regó, el susto y malestar no fue bueno entonces tomé la decisión de no colocar nada cerca y dejar de ser estrafalaria e ir a la cocina a tomar el agüita, por este estilo muchas cositas que poco a poco cambiarán. Esta reflexión ayuda a ir cambiando hábitos que nos enceguecen no dejando disfrutar de las maravillas que nos ofrece la vida porque nos complicamos demasiado con la rigidez. Nunca es tarde. GRACIAS MIL.

2023-04-24 06:48 am

Olga Castaño
“Mi querida Consuelo, siempre que no tenga que ser de cierta manera o te incomode, el hábito del agua no te hace rígida. De hecho me gusta saber que te consientes a través de ritualitos”.

2023-04-25 02:12 pm

Monica Osorio
No encontraba un momento de ser estrafalaria, aun sabiendo que extremadamente lo soy. No fue hasta que tuve que ir a atender a mis hijos y me sentí tan rígida en la cocina, haciendo que todo quedara perfectamente en su sitio, y adicional la rigidez y sentimiento incómodo que me generó un pequeño reguero de agua que hizo mi hijo. Esta rigidez me quita paz y disfrute, mucho que aprender.

2023-05-17 03:09 pm

Olga Castaño
“Eso es, obsérvate. Sin juicio, compasiva, irás viendo la necesidad de soltarte cada vez un poco más” 🌻

2023-05-18 06:35 pm

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RUPERTO EL EBANISTA
“Mi amigo Ruperto vive en la cabaña que él mismo construyó, con sus manos y su aliento. Sus manos siguen ahí, su aliento en cambio se encuentra en franca decadencia. El enfisema pulmonar ha progresado, y ahora, lejos de una mejoría, tiene crisis que lo tumban a respirar con cuidado.Las máquinas permanecen en el espacio de la entrada donde Ruperto solía pasar las tardes para crear algún armatoste funcional. Los vecinos de la vereda sabían de su entretenimiento, así que se atrevían a compartir sus necesidades por si en una tarde de buen humor el ebanista los complacía. Los niños nunca se acercaron, además de su desdén por los juguetes de madera, el ánimo del anfitrión no apetecía exponerse a un rugido salvaje, sin embargo, osaban merodear a hurtadillas para espiar las creaciones más exóticas, entre ellas una mujer tallada que daba a luz sin dolor, con gusto. Desde que está en cama, los pequeños se acercan tranquilamente, sin mucho sigilo, ya no encuentran mayor atracción en la cabaña que violar el espacio del huraño más prestigioso del vecindario. Juegan canicas, hasta escondidas, solo para creer que Ruperto no se da cuenta que andan por ahí.Las canas nunca fueron una señal para mi amigo, los pulmones sí. Para él, respirar era más importante que comer, y respiraba a su gusto cuando afilaba el serrucho y luego lo usaba para cortar alguna pieza delicadamente. La última vez que bajó las escaleras de su acogedora casa estuvo más de treinta minutos recuperando el aliento, e hizo falta que algunos vecinos poco quisquillosos vinieran a cargarlo nuevamente a la cama.La nieta que lo visita se ha ocupado de la cabaña con cierta calidez inesperada. Ella no tiene un afecto particular por el viejo, pero sí por ese lugar que considera encantado. Sus planes son vivir en el otro continente, pero mientras pueda visitar el sitio con el pretexto de la incapacidad de su pariente, lo hará. Lo menos ocurre cuando la joven se acerca a la habitación del enfermo. No se miran a los ojos, y ella prefiere pasar desapercibida mientras recoge la ropa y los platos. Aunque Ruperto agradece profundamente lo que ella hace, nunca se lo ha dicho. Desconfía un poco de su intención, y hasta pretende no necesitarla, como si ninguno de los dos sospechara que quedan pocos días para encontrarse en ese cuarto acogedor. Me gusta decir que trato de enseñarle a las personas a morir, y que mi método favorito recoge el halo del momento, la soledad o la abundancia, en general el presente. Quien muere a solas está rodeado de su vida en un instante supremo, quien muere entre la gente que ama se está yendo para dejar un legado de su muerte en el corazón de los cercanos.Con Ruperto me encuentro en una especie de contradicción. En verdad, más que yo, la contradicción es suya. Él no sabe si vincularse a la nieta para morir, o rechazarla detrás de sus ojos para mejor morir de cuenta propia. Mi consejo para él, y para todos, es que miren en su pecho y se enteren de la muerte que les corresponde. Agradezcan siempre a quienes los acompañan, pero vivan la soledad de la muerte cuando corresponda, incluso si la familia entera posa alrededor. Y si en cambio les corresponde algún refuerzo humano, tiendan la mano, ya sea a la enfermera de turno, o a algún transeúnte dispuesto. En todo caso ocúpense por favor de vivir el momento del viaje como mejor les corresponda. Por medio de disposiciones así es que la muerte puede ser placentera, acompasándose con la invitación de la muerte misma. Aunque Ruperto tiene sus dudas bien sabe que esa nieta no es una visita fortuita, desde niña ha mostrado un talento desprevenido para comprender lo silencioso de la vida y moverse entre ello con soltura. No necesitan hablar, ni mirarse más de una vez, y el día del viaje definitivo del ebanista más bien puede que necesiten cerrar los ojos, nieta y abuelo, al mismo tiempo. Cuando la niña mire dentro Ruperto se desprenderá. Entonces los dos saben que aún no es el momento de conectarse tanto como para cerrar los ojos juntos.Mientras tanto, la mirada de ella sirve para acariciar la insolencia del enfermo y apaciguar la ansiedad de la espera. La mirada de él, cuando ella pasa de largo, tiene como objetivo recordarse que ha vivido, pues a mi amigo, en su lecho, se le olvida.Olvida que ha tenido amigos, aunque sea hace mucho tiempo. Olvida también que su madre lo amó con devoción, y sus hermanos, todos mayores, fueron entrañables cuidadores de su bienestar. Lo que pasó con su hijo es mejor no recordarlo, lejos de doler para Ruperto fue el final anticipado de una vida, el hombre murió para el mundo cuando su hijo desapareció. Ahora, en la soledad de la cabaña, deja que su nieta le recuerde mejor la armonía de la compañía femenina, los tiempos del jardín con su esposa y de la leche de la madre. Así es como Ruperto está despidiendo su vida, añorando el arrullo y valorando el presente aunque tanto se haya repetido despreciarlo. Listo para el viaje, hecha la tarea, ha llegado el día. Uno soleado, para que la madera exalte su perfume y haga los honores con su presencia envolvente. Ruperto se dice dormido, pero sabe que se encuentra en alguna especie de trance, y la niña abajo solo dormita en el sillón mientras abraza la taza de chocolate vacía.Un pájaro curioso, de esos que hace hoyos en los troncos, se acerca a la ventana tan erguido como un mensajero militar. Ruperto agradece al visitante el anuncio y respira, esta vez con una gracia inesperada. La niña abajo hace lo mismo, su suspiro deja caer la taza, y entonces es hora de subir al segundo piso. Mientras levanta las piernas despacio, apreciando los detalles de cada escalón, percibe la pausa de una visita final. Encuentra al viejo tumbado plácidamente, ya sin ahogo, ya sin desesperación en su cuello, solo dormido, dormido para siempre en la paz de una muerte reconciliada.Lo que hizo Ruperto fue facilitarme las cosas. Le advertí que su hijo estaba bien desde que se enteraron de su muerte, y nunca lo quiso aceptar, decidió asumir que seguía sufriendo y se apego a esa idea hasta su vejez. Pero hoy, al alba, lo aceptó. Lo hizo porque vio a su muchacho parado en la puerta, recostado como solía hacerlo cuando venia a pedir un favor. El favor esta vez era fácil de conceder, levantarse y darle la mano para salir a caminar.Así de fácil puede ser morir, no te lo hagas de cuadritos. Busca tu serenidad, tu consuelo, resuelve el pendiente relevante, y viaja. Hay acuerdos que aunque tardaron décadas podemos cerrarlos en minutos ya en el umbral. No planees arrepentimientos, agradecimientos ceremoniales, quejas, reclamos o advertencias. Solo mantente dispuesto a cambiar de opinión. Flexible hasta la muerte, ese es mi consejo, te va a agradar”
LA TRISTE HISTORIA DE VIVI LA MAGA
“Hace algunos años, cuando la magia de Vivi fluía sobre su piel, ella era distinta. Andaba desprevenida en su irreverencia y se dejaba atraer a lo nuevo sin taras. A Vivi le encantaba en particular experimentar, y no estaba pendiente de sus errores o finezas, ella solo se preocupaba por vivir.Me gustó tanto eso de Vivi que la invité a elevar su magia, le di algunas responsabilidades que le sirvieran de escenario para practicar, y la cambié.La hice consciente. Ella estaba bastante dispuesta, pero debo reconocer aquí que hice mucho para que su consciencia fuera latente, despierta, ambiciosa. ¿Y qué pasó? Que ese viaje a la consciencia la puso en sintonía con cosas de trascendencia superior, y la perdí en ese embeleso.Hoy lamento haberle dado tanto. Si hubiera sido más cauteloso tal vez ella no se habría envuelto en ese dolor del que hoy se viste. Si la hubiera educado solo a través del gozo entonces no sería necesario ahora ayudarle a recuperar la esperanza y el gozo sereno.Pero no me arrepiento, el ‘hubiera’ siempre es una figura retórica por supuesto. Dejé que ella se sumiera porque así como le ponía pasión a la ligereza se la iba a poner a la trascendencia. Y yo necesitaba, también lo confieso, darle la lección profunda que ella tanto necesitaba sobre esa idea de corregir el mundo.Así que Vivi se entregó al drama de las circunstancias, se desvió de la tarea y se enfocó en lo imposible, en el dolor, en lo que no se entiende. Quién dijo que trascender es entender, hasta mis mejores aprendices llegan a esa confusión, y por eso es tan importante despejarla.Se distrajo, mi amiga se distrajo. Vivi dejó de ser esa chica espontánea que les conté al comienzo, y se transformó en una persona aguda para ver el error y quedarse atrapada. Quiso incluso dejarme, siendo yo la esencia de su aprendizaje, y trasladarse al envolvente mundo de las comprensiones profundas, tuvieran ellas sentido, o no.Cuando la vi caminar hacia allá, hacia la sordidez del trascendentalismo, la solté. No me vayan a decir que tenía que retenerla. Recuerden por favor, esto siempre se trata de la voluntad, ese es el espacio que no toco, no se atrevan a reclamar. Viéndola ir, eso sí, sentí tremendas ganas de recordarle quién es, pero se fue con tanta fuerza que la sutileza de mis señales no la alcanzaron a atraer. En ese viaje del que Vivi aún no acaba de salir, su magia natural quedó desdibujada, y ella mejor se entregó al poder que le significaba poder descifrar asuntos de gran envergadura.Ahora la magia esencial de mi amiga vive guardada en una especia de esfera diminuta, muy en su centro, casi en su corazón. Está protegida, ustedes no se preocupen, solo que no logro hacer que vea la necesidad de romper la esfera y expandirse.Ella siente incluso esa presión en el pecho. Se siente perdida buscando algo que no sabe qué es, hasta me pide ayuda de rodillas sobre recuperar el sentido. Sin embargo, en medio de ese pedido no suelta ni una letra de ese conocimiento trascendente que la atrapa.La veo hipnotizada, casi drogada. Mi esperanza entonces es que esa fatiga, esas rodillas rotas de cansancio, y ese gesto que ella misma puede ver de insatisfacción, le sumen hasta recuperar la astucia y volver a vivir.¿Serás tú una Vivi, amigo mío?, ¿serás la persona que se dedicó a lo trascendente olvidándose de la realidad de uno u otro modo? No todo es trascender, al menos no a través de la consciencia profunda de las cosas difíciles, y menos a través del dolor o del martirio.Les adelanto, a ustedes que son mis amigos, que Vivi se encuentra en una especia de despertar. Le ha costado, porque recula. Se vuelve a cobijar con las ideas que ha encontrado estos años y la pierdo. Pero cuando se acerca al ahora, a la vida, a la experiencia inmediata, nos abrazamos.No busco que ella, o ustedes si se han perdido, vuelvan a lo que eran antes. Ese viaje tiene un sentido: llevar su magia al siguiente nivel. Solo ¡vuelvan! Háganse el favor de echarse agua en la cara y reaccionar. Si enfrentaron situaciones difíciles, quiebres existenciales, salgan de ellos corriendo una vez fueron superados. No se queden adorándolos, validándolos, casi idolatrándolos.El valor de lo vivido a un nivel profundo no irá a ningún lado. Está más que bien que la memoria se refresque, que puedan darse un nuevo comienzo. Como quien sale de las tinieblas sin vestirse de ellas, y corre a buscar un nuevo vestido que le quede para el futuro, para la recompensa merecida por el viaje valiente a lo profundo.Lávate la cara, córtate el cabello, cambia de casa. Haz algo que represente por favor el retorno a la realidad de lo que eres ahora recombinado, repotenciado. La experiencia que posees no tiene que significar peso, densidad, carga. Al contrario, espero que si has aprendido lo suficiente en tu viaje a lo profundo entonces puedas venir ligero de piernas sabiendo que no hay mucho que vayas a arreglar luchando, o sufriendo.Quiero incluso que te sacudas el polvo, que cambies de ropa, que te veas retornando al gozo ahora con la libertad de saber mucho más a fondo de qué se trata la verdadera esperanza. Creo que estarás de acuerdo en que la esperanza, una vez conoces lo profundo, consiste en ver la verdad a los ojos y no dejarse apabullar.Arreglemos entonces el retorno de Vivi, que ella reciba su ayuda a través del deseo que me gustaría cultivar en todos ustedes de poder ver las cosas más difíciles o inexplicables de la vida y seguir adelante, aprendiendo y a la vez disfrutando. ¿Qué tan difícil puede ser? Se trata de recordar que no vas a lo profundo para repararlo, vas en esencia para respetarlo”.